«La inestabilidad regulatoria está influyendo en las decisiones empresariales, sobre todo a la hora de realizar inversiones»

PREGUNTA. Recientemente la CNC acaba de autorizar la adquisición de Unión Fenosa por parte de Gas Natural ¿Cómo valora esta operación desde la posición de los accionistas minoritarios? ¿Pueden las condiciones impuestas por Competencia alterar el diseño de la misma?

RESPUESTA. Esta operación tiene una valoración difícil por parte de los minoritarios, pues son varios los colectivos afectados y el interés de todos ellos no es plenamente coincidente.

Por un lado está el accionista minoritario de Unión Fenosa, que debe valorar muy positivamente la operación puesto que se va a presentar una OPA en unas condiciones muy buenas respecto del valor de cotización de sus acciones en el mercado. Por el otro, nos encontramos que este sobreprecio en el mercado, sin duda, no supone una buena noticia para los accionistas de Gas Natural pues supone que estarán comprando una compañía muy por encima de su valor de mercado.

No sé si los gestores y administradores de Gas Natural han hecho sus mejores esfuerzos para corregir la desviación en el precio que el mercado ha puesto en evidencia. Lo que está claro es que la situación se agrava cuando se piensa que la financiación de la operación se hace no con recursos propios, sino con crédito de un sindicato bancario, por lo que el sobreprecio que se está pagando es aún mayor en términos de costes si lo incrementamos en los financieros.

AEMEC siempre ha considerado que debía ser el mercado el que mejor tutelase a los accionistas o a los inversores, como creemos que debe ser el mercado el que mejor tutele a los consumidores. Lo que sucede es que cuando una solución de mercado es imposible, debe ser el regulador el que fuerce estas soluciones.

Esta preocupación por el mercado explica una actuación de AEMEC en las últimas semanas respecto de la financiación de esta operación. La financiación de esta operación se le ha encomendado, como es habitual en estos supuestos, a un sindicato bancario. En este proceso interviene el Instituto de Crédito Oficial y esto nos ha preocupado y hasta sorprendido. Sorprendido no porque el ICO no haya actuado de la misma forma en otras ocasiones, sino porque consideramos que lo hace al margen de su función.

No se puede amparar el ICO en su consideración de entidad de crédito, para olvidarse que es una institución de raigambre pública cuyas actuaciones tienen que estar en consonancia con sus específicas funciones habilitantes de su proceder. No entenderlo así nos parece una soberbia tremenda. Nos preocupa la intervención del ICO porque ya haya actuado en condiciones de mercado o lo haya hecho en condiciones de no mercado. Lo que está claro es que lo ha hecho sirviendo a fines que no son los que legalmente tiene establecidos.

PREGUNTA. Al hilo de lo que está comentando, ¿considera que pueden las condiciones impuestas por Competencia alterar el diseño de la misma?

RESPUESTA. También nuestra confianza en el mercado puede verse en la valoración sobre la actuación de Competencia. No cabe duda que la operación de concentración entre Gas Natural y Unión Fenosa va a afectar a la competencia en el sector energético. Lo reconoce la misma Gas Natural cuando presenta una propuesta modesta de “remedios”. Obviamente la reducción de la competencia supone una mala noticia para los consumidores. De todas formas, la cuestión radica en comparar los beneficios de la concentración para las empresas actoras y el bien de la libertad de empresa de las mismas, con los perjuicios de esta concentración para el mercado y, por ende, para los consumidores.

PREGUNTA. Se está especulando con un acuerdo entre Enel y Acciona para la adquisición del paquete accionarial de Endesa (empresa en la que participan con un conjunto de obligaciones parasociales suscritas) por parte de la italiana. Dado que el free-float de Endesa es ya residual ¿cómo puede valorar el desarrollo de esta operación, desde el principio hasta el final?

RESPUESTA. Esta situación es muy interesante y también la tenemos en estudio, por lo que no puedo ofrecer conclusiones definitivas al respecto.

En todo caso, sI alguien tenía el control de una sociedad de forma compartida y, en un momento posterior, un accionista, por ejemplo ENEL, adquiere la participación del otro con el que controlaba conjuntamente, ACCIONA por ejemplo, la situación de control pasa de ser compartida, a ser única. Eso supone un cambio de control y debe generar una OPA.

Pero hay otros argumentos que también debemos tener presentes: ¿y si ese paso del control conjunto al control en solitario estaba ya previsto en la OPA anterior? ¿Pueden los accionistas que no acudieron exigir ahora que se les dé salida a aquél mismo precio después que la evolución del mercado ha castigado sus posiciones? ¿Y si ese cambio de control tenía un horizonte temporal distinto y éste se adelanta?

PREGUNTA. En el actual proceso de negociación bilateral entre las eléctricas y el Gobierno en el que se prevé una renuncia de las empresas a ingresos reconocidos del déficit tarifario ¿Qué opinión le merece esta situación? ¿Qué responsabilidad tienen los gestores con los accionistas respecto de esta negociación?

RESPUESTA. Desde el Derecho romano, pasando por nuestros códigos privados, quién se mete en sociedad es para repartir en común los beneficios de su industria. Con esto quiero decir, que los socios de una compañía eléctrica tienen todo el derecho no sólo a ser reintegrados en sus costes, sino a obtener un razonable beneficio por su riesgo.

El déficit tarifario es una aberración, puesto que la mala política gubernamental al final la subvencionan los accionistas de las eléctricas. Si ese es el derecho de los socios, no es que sea bueno que los gestores exijan las compensaciones justas y el fin del déficit, es que considero que los Managers de las eléctricas tienen el deber de exigirlo y, si no lo hacen, sus socios deberían utilizar los mecanismos legales para responsabilizarlos en el mantenimiento de sus puestos y en las consecuencias patrimoniales.

No debemos olvidar que, mientras persista el marco jurídico que sustenta y da guarida al pernicioso mecanismo del déficit de tarifa, las 5 eléctricas designadas deben enfrentar cuantiosos pagos al sistema en cada liquidación a cuenta de la CNE; y ello sí tiene consecuencias, tanto para el acervo empresarial como de cara a los dividendos que no llegan a sus accionistas. Por tanto, menos dinero mensualmente para acometer las inversiones necesarias implica un menor beneficio.

Quizás en un primer momento, es decir, al tiempo de realizar el pago al sistema puedan producirse reacciones en el valor de las acciones de las empresas que deban afrontarlo, pero posteriormente, a medio plazo, se apreciarían beneficios tales como el correcto cobro por el precio real de la energía y, fundamentalmente, la liberación del pago mensual por los desajustes.

PREGUNTA. ¿Cómo valora la situación de inestabilidad regulatoria en el sector energético y su efecto sobre las empresas? Dado que el sector de las utilities ha estado marcado por ser un sector refugio para los inversores ¿cómo ve que este año haya tenido un comportamiento comparativamente peor que el IBEX?

RESPUESTA. ¿Qué comportamiento puede tener la cotización de unas empresas cuyos precios están al albur de decisiones políticas sin justificación y variables cada tres meses? ¿Qué comportamiento pueden tener unas compañías cuyo precio es fijado por el Gobierno contra todo criterio técnico y por razones de política económica, y cuyo coste deben soportar los accionistas de las compañías energéticas? ¿Qué comportamiento pueden tener unas compañías a las que el Gobierno les obliga a soportar un déficit creciente y que no se sabe muy bien cómo va a ser compensado? ¿Qué comportamiento pueden tener unas compañías cuya apuesta por las renovables está pendiente de la política cambiante gubernamental?

Es seguro que la inestabilidad regulatoria está influyendo en las decisiones empresariales, sobre todo a la hora de realizar las inversiones requeridas, pues no hay que olvidar que el sector energético es intensivo en capital.

Por otro lado, si a la inestabilidad regulatoria unimos la dependencia energética que actualmente España mantiene del exterior, nos encontramos en un escenario en el que las empresas del sector han sufrido grandes depreciaciones en su cotización por circunstancias ajenas a su gestión.

La volatilidad en el precio del petróleo, que sufrimos el pasado verano, nos condujo a un aumento en el coste de la producción de energía y, en consecuencia, a un aumento del precio de la electricidad, algo que ha provocado un mayor aumento del déficit, en cuantía superior a la prevista por el Gobierno. Este incremento, a su vez, ha influido significativamente en la valoración de las empresas del sector, dejando por ello de ser un valor refugio.

Todo ello hay que ponerlo en consonancia con la situación de los mercados internacionales, que están siendo duramente golpeados por la crisis, ya que a pesar de haber sido considerado como un valor refugio, no ha podido escapar a la crisis de liquidez que afecta a todos los sectores. En nuestro caso, esto se ha agravado por la situación de inseguridad en España, especialmente el hecho del fracaso de las subastas de déficit ex ante y la falta de reconocimiento del déficit correspondiente al último trimestre de 2008 que, junto con los derechos de cobro oportunos, provoca inquietud en el sector.

PREGUNTA. ¿Qué retos de buen gobierno tienen las empresas eléctricas?

RESPUESTA. No sé si podemos discernir unos retos específicos de las empresas eléctricas respecto del conjunto de sociedades cotizadas. Es cierto que, en este momento, pueden tener unas especiales amenazas para los intereses de sus accionistas derivadas del déficit tarifario. Pero si atendemos a los principios, no hay diferencia. Transparencia, ausencia de conflictos de interés, igualdad de trato son principios a reclamar y en los que no podemos considerar concluida la labor.

Hay otra cuestión muy importante y que tiene una común incidencia en todas las cotizadas. Se trata de algo tan básico como que las sociedades cotizadas puedan conocer quienes son sus accionistas. Entre los fines de AEMEC está el de facilitar la comunicación entre las sociedades y sus socios; y en muchas ocasiones nos encontramos que la comunicación no es posible por falta de identificación. Puede parecer una cuestión baladí, pero no lo es. Tanto por su importancia como por las implicaciones jurídicas: acciones al portador, protección de datos, obligaciones de los titulares de cuentas de anotaciones… Es necesario que la cotizada pueda conocer quienes son sus accionistas.

PREGUNTA. ¿Qué opina sobre la pugna que se ha conocido en los medios de comunicación por el control accionarial de Iberdrola?

RESPUESTA. Respecto a esta cuestión, AEMEC obviamente no valora quién tiene el control de las cotizadas, es más, la pugna por el control de las cotizadas en ocasiones redunda en beneficio del accionista minoritario. Sin embargo en esta ocasión existen también determinadas amenazas ante las que hay que estar cautelosos. Debemos estar atentos a la transparencia del mercado y, sinceramente, en este caso no estoy seguro de que toda la información sobre las actuaciones de los posibles adquirentes esté disponible. Debemos estar atentos a la ausencia de conflictos de interés, al respeto a las normas legales y estatutarias sobre la posible financiación de esta operación y sus vínculos con la adquisición de Unión Fenosa. En todo caso, AEMEC tiene en su observatorio esta operación y la seguiremos con escrupulosa atención.

«El accionista minoritario padece apatía racional y está convencido de no poder influir en la sociedad»

PREGUNTA. Mucho se ha hablado en los medios de comunicación de la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (AEMEC), pero para situar a los lectores de Energía Diario en su justo contexto, explíquenos cómo nace esta asociación.

RESPUESTA. Todo surgió cuando un grupo de accionistas, sin paquetes significativos en una sociedad del IBEX, se dio cuenta de que en su conjunto podían tener más capital que los accionistas de referencia en dicha sociedad. A aquél grupo inicial se sumaron profesores de Universidad, notarios, empresarios y otros inversores, dando lugar al nacimiento de la AEMEC en el año 2005.

La AEMEC, una entidad sin ánimo de lucro, se creó ante la evidencia de que la dispersión del capital en pequeños accionistas, así como el aislamiento de éstos, impedía muchas veces que la vida de estas sociedades contasen con la voluntad de la mayoría de sus accionistas o que las sociedades cotizadas estuvieran sometidas al albur de que cualquier accionista con una pequeña participación se hiciera con el control.

PREGUNTA. ¿Y cuáles son los objetivos que defiende esta asociación de accionistas minoritarios?

RESPUESTA. Entre otros, AEMEC tiene como fines la defensa y protección de los intereses de los accionistas minoritarios, tanto en sus empresas como en el conjunto del mercado. Y, aunque somos una asociación española, actuamos allí donde los intereses de los minoritarios españoles pueden verse vulnerados, trabajando, en el ámbito europeo, en coordinación con Euroshareholders que es la Federación europea de asociaciones de defensa de minoritarios.

En este sentido, creemos que el mercado es un instrumento de protección para los accionistas, por eso la asociación promueve y propone cambios legales que favorezcan la perfección de dichos mercados. Además, creemos que la labor de la CNMV puede ser un instrumento muy eficaz, si bien su defensa hacia los minoritarios resulta, a veces, muy modesta.

Asimismo, AEMEC pretende implicar a los accionistas minoritarios en la toma de decisiones de cada sociedad cotizada, fomentando la participación de éstos en la vida social de sus empresas, mediante la creación de canales de comunicación que fomenten la defensa de sus derechos. Sólo marginalmente, aunque sea la labor más visible, AEMEC realiza una labor de vigilancia, defensa y denuncia cuando se producen situaciones concretas de conflicto de interés o desprotección.

PREGUNTA. Dada la relevancia de este tipo de movimientos en defensa de los accionistas minoritarios, ¿por qué cree que se ha ralentizado tanto su actuación en nuestro país?

RESPUESTA. Por lo general la participación de los españoles en movimientos civiles es pequeña. Lo es en organizaciones paraestatales, como partidos políticos y sindicatos, y lo es en otras organizaciones. Piense, por ejemplo, en el movimiento proconsumidores. No hay un auténtico tejido asociativo ahí, como tampoco lo ha habido en el ámbito de los accionistas minoritarios. A lo sumo, en todos estos casos sólo hay cierta tendencia al agrupamiento cuando surge un problema, como ya ocurriera en los conflictos con Terra, Accelor o Endesa. Se trata de asociaciones reactivas, vinculadas a la defensa de minoritarios ante una determinada crisis.

Hasta la fecha, España no contaba con una asociación de Accionistas de Empresas Cotizadas, como lo es ahora AEMEC. No obstante, es mucho el trabajo que queda por hacer para estar a nivel europeo y no digamos de EEUU.

Esta falta de organización coincide además con que el pequeño accionista padece en la mayoría de las sociedades cotizadas una apatía racional. Tiene la convicción de no poder influir en la marcha de la sociedad, por lo que tiende a desinteresarse de la misma. Sin embargo, esas dispersas minorías, con intereses comunes, son, de estar agrupadas, la mayoría social.

PREGUNTA. En base a todo lo que ha expuesto hasta el momento, ¿qué reformas solicitan desde AEMEC de la actual legislación?

RESPUESTA. Precisamente en estos momentos estamos ultimando lo que hemos denominado “Libro Blanco del Accionista Minoritario”, que es una colección de estudios de prestigiosos profesores y profesionales en las que, al análisis de un aspecto de nuestra normativa societaria o del mercado de valores, se sucede un conjunto de propuestas de reforma.

A juicio de AEMEC, hubiera sido muy positivo que el proyecto del Código de Sociedades Mercantiles no se hubiera quedado en proyecto y hubiera seguido su tramitación, pues hubiera supuesto un reconocimiento legislativo, como existe en el Derecho francés, a las asociaciones de accionistas minoritarios, ya que en su Libro III aparecían contempladas de forma minuciosa y se recogía con detalle su disciplina.

Nuestra asociación considera necesaria una normativa que valore al accionista minoritario como socio, por lo que es necesario fortalecer todo lo relativo a la transparencia. Además de las reformas del 2003, el Código Unificado de Buen Gobierno ha dejado aún aspectos necesarios de tutela. El carácter de “voluntario” bajo la máxima de “cumplir o explicar” del Código del Buen Gobierno sigue dejando huérfano de legislación la protección de los derechos de los minoritarios en la materia referente al gobierno corporativo. Por eso, sería necesario algún tipo de medida legislativa con procedimiento sancionador para los infractores, que proteja de verdad a los minoritarios como socios más que como inversores.

Un aspecto que la AEMEC ha reivindicado desde sus inicios es la modificación parcial del art. 106.2 de LSA. Nosotros propusimos la eliminación del requisito que obliga la representación para asistir a la Junta General con carácter especial, cuando se trate de representación conferida por los accionistas minoritarios agrupados, permitiendo en este caso el otorgamiento de poder de representación estable por los accionistas de la minoría. De este modo, se contribuiría a paliar el absentismo de los minoritarios ya que se abaratarían los costes de detección, contacto y apoderamiento de los minoritarios para cada Junta. Sin embargo, esta modificación no fue recogida por el Código.

PREGUNTA. Viendo las reformas que plantean desde su asociación, ¿a qué tipo de problemáticas podría enfrentarse el sector al que representa?

RESPUESTA. Entre las finalidades de la AEMEC está el encauzar las relaciones entre las sociedades y sus socios. A estos efectos nuestro ordenamiento presenta algunos problemas para que la sociedad pueda conocer quienes son sus socios. No me refiero tanto al momento de la Junta, pues puede, a través de los depositarios, identificarlos, sino en la vida ordinaria de la sociedad. Ahora mismo las compañías más concienciadas intentan identificarlos mediante mecanismos en la red, pero no puede dejarse al socio la carga de identificarse, de tomar la iniciativa pues es un esfuerzo que legalmente debe asignársele a quien pueda asumirlo más fácilmente y a menor costo. Entre la sociedad y el socio, sin duda debe ser la sociedad. Esta es una línea de trabajo que acabamos de poner a funcionar y aún no tengo conclusiones definitivas. Quizás esta reforma debería acompañarse de otras en las que se limitasen las solicitudes de representación por el órgano de administración y la posible solicitud por parte de asociaciones acreditadas. Lo que está claro que deberíamos contar con un mecanismo de acreditación.

Otra reforma legislativa que AEMEC ha solicitado recientemente es una modificación de la normativa de OPAs, para evitar que, ateniéndose a la letra de la Ley, que no a su espíritu, pueda obviarse la OPA, por no alcanzar los porcentajes fijados en la Ley para su obligatoriedad, aunque de hecho se esté dando un cambio efectivo del control. En este sentido hemos denunciado al Reino de España por mala transposición de la Directiva. Nos sentimos muy orgullosos porque a esta denuncia se han sumado treinta y dos asociaciones similares de toda Europa a través de la Federación Euroshareholders. También hemos presentado a todos los grupos parlamentarios un estudio para la reforma de la normativa española.

PREGUNTA. Desde el punto de vista de sus asociados, que Lukoil escape a la necesidad de lanzar una OPA, ¿cómo podría resolverse esta situación? ¿Qué efectos tiene sobre los accionistas minoritarios?

RESPUESTA. El tema Lukoil ha cambiado algo su fisonomía y, ahora mismo, está latente aunque puede que, en fechas sucesivas, conozcamos nuevos episodios. Creo sinceramente que la gran movilización que desde AEMEC impulsamos y encabezamos, tiene algo que ver con algunos cambios en la actuación de La Caixa. No obstante Lukoil nos enfrentaba ante un problema más general. La posibilidad de que una entidad alcance el control de la sociedad cotizada escapando de la obligación de presentar una OPA sobre el resto del capital.

Cuando se reformó la normativa actual sobre OPAs en España, AEMEC propuso incluir alguna vía para que la CNMV pudiese analizar caso por caso. El legislador español, como otros, optó por un sistema de porcentajes. Esto da seguridad, pero genera muchas situaciones en las que la finalidad de la norma comunitaria queda defraudada. Y estas situaciones hay que corregirlas.

PREGUNTA. ¿Podría ser más explícito al respecto?

RESPUESTA. Verá, la situación no tiene nada que ver con el pago de la prima de control, pero puede sernos útil. Entendemos que la prima de control la cobra, prima facie quien puede transmitir el control, y eso incumbe sólo a algunos accionistas. Ahora bien, cuando se paga una prima de control, se está reconociendo que se toma el control. Ese es el supuesto de hecho de la norma comunitaria y lo que debe dar derecho a los demás accionistas a salir en condiciones equitativas de la sociedad. También pueden darse otras circunstancias, como una subrogación en un crédito, por ejemplo.

PREGUNTA. Entonces, ¿cuál debería ser el papel de la CNMV en esta operación?

Al realizarse el abono de una prima de control, se origina una presunción en contra del adquiriente, por lo que la CNMV debería analizar y, en su caso, generar obligación de presentar OPA.

Rota la presunción, la CNMV debería valorar. Pero si la adquisición de otro paquete se hace por un sobreprecio significativo a la cotización, y no hay una explicación, quizás estemos ante un cambio de control concertado independientemente de la situación porcentual del adquirente.

PREGUNTA. ¿Y cómo se explica la AEMEC la pasividad de la CNMV?

RESPUESTA. La pasividad por la que me pregunta, efectivamente ha existido, en ésta y en otras muchas ocasiones, y es muy preocupante. En los últimos tiempos la autoridad moral de la CNMV sobre el mercado se ha dilapidado. Hoy vemos un organismo mucho más atento al compliance de las empresas del Bies que a la proactiva defensa de los inversores de todas las cotizadas.

En este sentido, no vemos actuaciones de oficio de la CNMV ante importantes operaciones de cambio de control corporativo que se producen, como tampoco la vemos actuando para valorar qué hay detrás de muchas operaciones OTC. En general, la AEMEC ve a la CNMV ajena a todas las grandes cuestiones. Y le aseguro que me gustaría que ésta valoración que le hago fuera errónea o, al menos, pasajera. Porque de lo que no me cabe ninguna duda, es de la capacidad del organismo y de los magníficos profesionales que allí trabajan. Simplemente no soy capaz de entender una política que, en apariencia al menos, no tiene otro fin que evitar que les salpique nada. No la entiendo y menos si pienso que es un organismo público que no debe tener, por ello, otra finalidad, que el servicio público.

Mañana segunda parte de la entrevista a Javier Cremades que abordará temas como la inestabilidad regulatoria en el sector energético, el déficit de tarifa o la fusión entre Gas Natural y Unión Fenosa.

Miguel Sebastián: el hombre que pudiera reinar

Si tuviéramos que elegir al hombre del año dentro del sector energético, este sería, con total claridad, Miguel Sebastián, gracias a su entrada en la cartera de Industria tras las elecciones generales del nueve de marzo. Hombre de indudable prestigio, como buen economista, se enfrenta a uno de los sectores más macroeconómicos del gobierno: Industria. Y, todo ello, con la carencia trágica de que, probablemente en los últimos doce años, no ha existido una política industrial clara en nuestro país. Por tanto, reto importante para Sebastián, puesto que casi siempre se ha vivido la Industria como una “maría”, algo que llegó al paroxismo con Joan Clos.

En todo caso, y salvada la coyuntura de que vivimos en un un país sin energía con gran intensidad energética, cabe incluso la pregunta de si no sería necesario tener un Ministro de Energía. De hecho, Sebastián, hombre que entra al fondo de todos los temas, ejerce claramente de Ministro de Energía y de “hombre fuerte” del sector con el apoyo y ejecutoria de Pedro Marín, su Secretario General. Un tándem muy bien avenido y que nada tiene que ver con el anterior, formado por Ignasi Nieto y Joan Clos.

La designación de Sebastián, tenía como principal aval (sin menospreciar su respaldo académico y técnico) su relación con el Presidente del Gobierno, que en algún caso le había valido su inmolación. El “flechazo” Zapatero-Sebastián se remonta años atrás, cuando el ministro presentó su flamante propuesta del tipo único para el Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas. Entre los meandros de esta relación, figura su paso por la Oficina Económica del Presidente, donde se le vincula a las operaciones que en la pasada legislatura tenían el sello inconfundible de Moncloa. Posteriormente, su asalto más que fallido a la candidatura a la Alcaldía de Madrid y que le llevó a estar un tiempo en la trastienda de la vida pública del partido.

Los mentideros más cercanos a Moncloa señalan, en las últimas semanas, un runrún según el cual, el actual Ministro de Industria habría perdido su ‘feeling’ con el presidente Zapatero. Si esto fuera así, el pronóstico ‘sotto voce’ que se hacía tras el nombramiento del gobierno de que, aproximadamente en el meridiano de la legislatura, Sebastián sería el nuevo Vicepresidente Económico, se haya desvanecido casi por completo. Se decía que Sebastián estaba permanentemente conectado por móvil con el presidente del gobierno y, no se sabe si esta desavenencia es momentánea o será permanente, pero parece que se multiplican las confirmaciones.

Por otra parte, todo el mundo reconoce que, lo que en un principio iba a ser un foco de conflictos, hasta el momento ha sido una relación correcta con Pedro Solbes, pese a que, en ocasiones, sus declaraciones recordaban a un Ministro de Economía y Hacienda en ciernes, mucho más preocupado por la macroeconomía que por la industria. En todo caso, parece que la fuerza de los hechos lo ha traído de este lado. Fundamentalmente porque parece que hubo una separación muy delimitada de las funciones y cometidos de cada área del Gobierno en el momento de la formación del mismo y sus problemas han podido venir tras comprobar que la Oficina Económica sigue funcionando como antaño y, ahora, sin él. Lo que sí le ha traído más de un problema es su oposición pública a la operación de Lukoil en Repsol.

Lo que se ha visto, de momento, en el plano energético, es que ha impreso mayor normalidad y tranquilidad regulatoria tras el anterior período convulsivo (de la era Clos-Nieto), y el mejor ejemplo ha sido el nuevo decreto para regular el exceso del RD 661/2007 en el campo de la fotovoltaica (pese al coletazo del proceso de investigación de las irregularidades en determinadas instalaciones para entrar en la retribución del decreto anterior). Algo parecido ha sido la solución a la regulación de los biocombustibles.

Por otra parte, ha percibido con toda su virulencia la gravedad del déficit tarifario y, al mismo tiempo, la premiosidad para la empresas tras el fracaso de las subastas del déficit tarifario que realizó la Comisión Nacional de Energía. Al mismo tiempo ha sido capaz de, con altibajos, dirigir un proceso de negociación en el que ha empezado jugando fuerte, aunque Moncloa ha acabado por entrar en liza y no se sabe por dónde terminará. En el plano de la liberalización, Sebastián ha apostado por la comercialización con una tarifa con un déficit tarifario acumulado en los peajes.

En el plano interno, a Miguel Sebastián se le reconoce un hombre trabajador y austero, y que se ha rodeado de un equipo de asesores técnico y muy numeroso que, a su vez, ha generado una fuerte suspicacia del aparato del Ministerio. Algo que, en todo caso, no ha evitado que le persiga una imagen frívola por algunas de sus propuestas en relación al reparto de bombillas de bajo consumo o la primera tarifa social, por lo que el flanco de la imagen y la percepción pública sigue siendo uno de sus puntos débiles.

Aseguran que su ritmo de trabajo es fuerte y, desde dentro, aseguran que sabe trasladar esa presión hacia abajo. Le desagrada enormemente el espectáculo permanente de la Comisión Nacional de Energía, un cáliz que deberá despejar pronto si no quiere que la situación pase directamente a la fase del pudridero, porque hoy ya es un pasivo para la política y acción energética del país.

Los que le conocen aseguran que es un ferviente defensor de lo que predica. El ahorro y la eficiencia energética son su sancta santorum y profesa la fe de un converso. En un sector en que sigue una cohorte de irreductibles retroprogresivos con pulsiones antimercado (y anti Unión Europea, si se tercia), las presiones para que Sebastián ejerza de intervencionista, no paran tampoco, como de vez en cuando le recuerda un grupo de consejeros de la CNE.

Lo que está claro es que 2009 no va a ser fácil para Miguel Sebastián, el hombre que pudiera ser Vicepresidente Económico, sustituto de Solbes (entonces estaría algo más bregado en responsabilidades de gobierno). Se atisban como pruebas de fuego, el final del proceso de negociación del déficit tarifario, la Prospectiva Energética, la ley de Eficiencia y Energías Renovables y el debate de la energía nuclear, entre otros.

Queda por despejar el subjuntivo del titular de este artículo, y saber si Sebastián, que hubiera podido ser Alcalde de Madrid, pudiera ser Ministro de Economía y si acabará con el déficit tarifario sin menoscabar el mercado y la credibilidad del sector energético, manteniendo la necesaria estabilidad regulatoria en el sector.

“La liberalización es positiva para la generación de nuevos servicios energéticos”

Para Nexus Energía, el 2008 que termina ha sido un año de vértigo. Pero el año 2009 promete, si cabe, ser más intenso. Pasar a administrar el grueso de la gestión de la energía fotovoltaica en el mercado eléctrico, siendo representante de más de 20.000 instalaciones solares, ha sido dar un importante salto cualitativo en la configuración de una empresa de servicios energéticos.

La valoración que se hace de este asunto desde el propio sector solar es particulamente positiva, en la medida que mejora las condiciones que establecía el R.D. 661/2007. Algo que empezó con un acuerdo el pasado 1 de julio, a raíz de la alianza alcanzada con la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF) y que desde ese momento no ha hecho nada más que crecer. De hecho, Nexus Energía ya está gestionando más de 20.000 instalaciones, con 600 MW de potencia y se ha planteado un objetivo de llegar a los 1.000 MW.

Unido a esta labor en el plano de generación y su asesoramiento y acercamiento al mercado (que Jordi Sarrías, director general de Nexus Energía, señala que es extensible a otras formas de producción de energía, como las renovables), la compañía tiene ante sí varios retos añadidos más: el primero, el desarrollo del mercado en el ámbito de la comercialización, pieza pendiente, consecuencia de la liberalización inacabada y tan postergada del sector eléctrico. Y, por otro, que se resuelva finalmente la definición del Comercializador de Ultimo Recurso (CUR) que amenaza a un número importante de distribuidoras y con las que la Nexus trabaja para ofrecer una opción que gestione esta actividad.

Por este motivo, la conversación se centra en la propuesta de tarifas de último recurso elaborada por Industria y contestada por la Comisión Nacional de Energía.

En general, Jordi Sarriás reconoce que «desarrollar todo el proceso de liberalización pendiente exige y está requiriendo mucho trabajo desde el Ministerio de Industria». Asimismo, admite que «la interlocución es positiva», pero aprecia mucha precipitación en todo el proceso, partiendo de que hoy “el precio del kilowatio es un precio político”. Y que, fruto de esta precipitación es el hecho de que haya tenido que retrasarse la entrada en vigor de la liberalización. Sarrías además constata que desde el equipo actual se está dando pasos para dar mayor espacio a la comercialización.

Nexus es una sociedad que está formada por 40 accionistas, distribuidores de la denominada DT-11, cuya actividad ahora mismo afecta a más de 1.000.000 de consumidores, por lo que la limitación de la actividad de comercialización que propone el Ministerio de Industria a cinco comercializadores es una cuestión que Sarrías señala, especialmente, entre sus reivindicaciones, y que el informe aprobado por la Comisión Nacional de Energía reconoce.

El director general de Nexus considera que «no tiene sentido que los pequeños distribuidores no puedan realizar la actividad de comercialización», de forma que también puedan establecerse, fórmulas de integración a medio plazo para realizar esta actividad.

De hecho, esta es uno de los vectores del modelo de negocio de Nexus, ofrecer fórmulas a estas distribuidoras para mantener en gran parte su actividad, adhiriéndose a este proyecto, de forma que se puedan crear comercializadoras.

Sobre las negociaciones que mantiene el Ministerio de Industria con las cinco grandes eléctricas para abordar la cuestión del déficit tarifario, Sarrías reclama «una mayor transparencia» en la medida que considera que detrás de las Tarifas de Último Recurso (TUR) se están negociando más cosas. Y de hecho, estima que la postura de “laminar el déficit”, generando más déficit tarifario añadido, en un período transitorio, es una cuestión contradictoria.

Finalmente, Jordi Sarriás aboga por que la tarifa de los comercializadores de ultimo recurso sea “máxima y fija” como dice la CNE, de forma que no se permita hacer descuentos a los comercializadores (como algunos casos en Levante) dirigidos a segmentos concretos de clientes para deteriorar la acción de los nuevos entrantes como comercializadores.

En este sentido, y en un contexto de crisis económica, considera que «existen determinados servicios energéticos que pueden ser muy útiles para las empresas», como son las auditorias para reducir el coste energético que soportan las organizaciones. Y, también alternativas como «adquirir la energía en el mercado mayorista a través de una entidad como Nexus y optimizar el consumo energético». Pone por ejemplo, como en el caso del colectivo de regantes han logrado adquirir la energía en momentos en que la energía está en el entorno de los 10-15 euros MW/h, efectuando los bombeos de forma nocturna y, realizando el riego por gravedad en otros horarios.

Sarrías identifica un «amplío abanico de nuevos servicios» que se pueden articular sobre la base de la competencia. En ese espectro, sitúa a los consumidores con una potencia contratada de más de 15 kW/h y estipulados hasta 5 GW (dónde evidentemente señala que la competencia para desarrollar su actividad será más hostil). Y, considera que se pueden enriquecer estos servicios con asesoramiento sobre electricidad y gas, junto con asesorías eléctricas y energéticas globales.

Por otra parte, Sarrías señala los servicios que se pueden ofrecer al cliente productor, consistentes en «gestionar la electricidad en el mercado mayorista, asesorándole ante cambios legislativos o los propios procesos de acción de la explotación, con el conocimiento del funcionamiento del mercado y la posibilidad de arbitrar con el modelo retributivo de cada tecnología, fundamentalmente la renovable».

El director general de Nexus, afirma que esta propuesta puede aportar “más liquidez” al mercado eléctrico y profesionalizar el mundo de la producción de electricidad en estas tecnologías, mejorar la previsión y todos los procesos asociados al mismo. Pero liquidez cierta, no como en el caso de las subastas en el mercado energético.

De hecho considera que las subastas de capacidad, las famosas VPP’s, en combinación con las subastas CESUR, en el fondo se han convertido en un producto financiero, de forma que se “compran VPP y se venden CESUR”.

120 industrias acumulan el 36% de las emisiones de gases de efecto invernadero

Más de un tercio de esta contaminación es producida por pocas industrias, especialmente del sector eléctrico, que sigue siendo el sector que más margen tiene para mejorar su eficiencia energética y continúa con instalaciones altamente contaminantes como las centrales de generación eléctrica que se alimentan de carbón. Mientras, el Gobierno se cruza de brazos y confía en que la profundización de la crisis le permita cumplir con Kioto.

Las emisiones de gases de invernadero en dióxido de carbono (CO2) equivalente en España han aumentado un 52,3% entre 1990 y 2007. No hay una relación mecánica entre el crecimiento económico y el aumento de las emisiones, como demuestra la experiencia internacional e, incluso, la española. En el caso de España, las altas tasas de crecimiento registradas responden a las políticas de promover el transporte privado, la especulación urbanística, el modelo de urbanismo disperso y el desarrollismo a ultranza. Es posible crecer y satisfacer las necesidades de la población con una disminución de las emisiones, como demuestran numerosas experiencias internacionales, y hoy es una necesidad para frenar el cambio climático, además de una obligación en el marco del Protocolo de Kioto y nuestros compromisos en el seno de la Unión Europea.

Los mayores aumentos se han producido en Andalucía, Canarias, País Valenciano, Murcia, La Rioja, Baleares, Extremadura, Navarra y Madrid. Las regiones donde menos han aumentado las emisiones son Asturias, Castilla y León, Galicia y Aragón, todas ellas con centrales termoeléctricas de carbón, por lo que puede afirmarse que el descenso se acentuará en 2008, a causa de la crisis económica y el mayor precio del CO2. Los mayores porcentajes respecto al total corresponden a Andalucía, Cataluña y Castilla y León.

Un hecho poco conocido es que sólo 120 instalaciones emitieron en 2007 el 36% de los gases de efecto invernadero en España, y 43 instalaciones, de mayor a menor emisión, emitieron el 26% de los gases de efecto invernadero (GEI) en 2007. Los diez campeones emitieron el 13,2% del total.

Las centrales termoeléctricas de carbón son responsables del 15,7% de las emisiones totales de España en 2007. Ese mismo año funcionaron muchas horas, en parte debido a que el precio de la tonelada de CO2 fue de apenas unos céntimos de euro, pero el panorama ha cambiado sustancialmente en 2008, debido tanto al mayor precio del CO2 como a la duplicación del precio del carbón importado, lo que beneficia fundamentalmente a las centrales eléctricas de ciclo combinado, de gas natural importado. El carbón recibe importantes ayudas públicas directas e indirectas, y apenas genera 8.000 empleos, más otros 2.500 en las centrales termoeléctricas, frente a los más de 200.000 empleos en el sector de las energías renovables.

El sector eléctrico es el más importante desde el punto de vista de las emisiones, y es también donde se pueden alcanzar mayores reducciones en la contaminación de la manera menos traumática, aligerando la presión sobre otros sectores industriales, por varias razones: la baja elasticidad precio/demanda de electricidad, la escasa repercusión de la competencia mundial, la variedad de productos sustitutivos y la posibilidad de repercutir el coste del CO2 al consumidor con menores efectos adversos, tras muchos años de reducción real del precio del kWh.

El sector eléctrico puede realizar grandes reducciones de las emisiones a un precio razonable, y existen alternativas claras y viables ya en el mercado, como la energía eólica en la actualidad y la solar termoeléctrica en unos pocos años, además de la cogeneración y el aumento de la eficiencia. La internalización de costes que supone la Directiva de Comercio de Emisiones ha hecho aflorar las ventajas competitivas de la eólica y otras energías renovables, que además tienen otras muchas sinergias, como mayor generación de empleo, reducción del déficit comercial y desarrollo tecnológico. El precio medio de la electricidad se ha reducido un 40% en términos constantes en la última década, lo que deja un margen para actuaciones encaminadas a reducir las emisiones, más si se tiene en cuenta que han desaparecido otras partidas, como las destinadas a la moratoria nuclear. Las centrales de carbón emiten por kWh entre 2,5 y 3 veces más CO2 que las centrales de ciclo combinado de gas natural. La emisión de la energía eólica es prácticamente nula. Una cuestión destacable es el estancamiento de la cogeneración, a causa de las medidas adoptadas en los últimos años.

Otros sectores contaminantes

Por su parte, las industrias ligadas a la construcción, como el cemento, las cales y ladrillos, son responsables de un porcentaje significativo de las emisiones contaminantes. El panorama ha cambiado sustancialmente en 2008 con la crisis inmobiliaria, que va a prolongarse varios años, y difícilmente regresará a las cifras de 2007.

El refino del petróleo es otro sector intensivo en emisiones. Los vehículos eléctricos, que empezarán a comercializarse a partir de 2010, pueden contribuir a la reducción de las emisiones ocasionadas por derivados del petróleo, como la gasolina y el gasóleo.

La contaminación tiene responsables claros, además del Gobierno, cuya única acción para cumplir el Protocolo de Kioto se reduce en la práctica a esperar que la crisis económica reduzca las emisiones, algo que ya sucedió en el pasado.

«Se valorará el estado de cada central nuclear de cara a decidir sobre la prolongación de su vida útil»

PREGUNTA. En este escenario, se plantea cual va a ser el marco del futuro del sector energético español, a través de lo que se denomina la Prospectiva 2030, en la que habría que mostrar una “hoja de ruta” respecto de las líneas a seguir, sobre todo de cara a que sea una factura que equilibre cuestiones de dependencia, cuestiones de costes y eficiencia del mix energético, así como los precios de la energía.

RESPUESTA. Un documento como la Prospectiva lo que hace es identificar lo que tenemos, perfilar hacia donde queremos ir y marcar cual sería la secuencia y el camino que tendríamos que seguir hasta llegar allí. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en una sociedad como la nuestra, en la que las cosas cambian de una manera tan rápida, esa Prospectiva 2030 puede ser que se replantee pronto. Considero que es un estudio interesante y necesario y por ello ha sido reclamado por todos los grupos políticos en la pasada legislatura. De hecho, el avance de la Prospectiva 2030 se va a presentar antes de final de año, como ya anunció el secretario general de Energía, lo que empezará a despejar alguno de los interrogantes que me planteaba.

PREGUNTA. ¿Cual es su posición sobre el papel que desempeña la energía nuclear en nuestro país? ¿Qué opina respecto a la cuestión abierta de la prolongación de la vida útil de las centrales?

RESPUESTA. La posición de mi partido, el Partido Socialista Obrero Español, del presidente del Gobierno, del ministro de Industria y del secretario general de Energía, respecto a la energía nuclear está clara y es la que se lleva manifestando desde hace tiempo, es decir, que no se van a abrir nuevas centrales nucleares y que se va a revisar la vida útil de las que haga falta hacerlo. Para ello, contamos con un organismo regulador, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cuya misión es realizar un informe vinculante sobre el estado de todas las centrales, sobre su estado, su mantenimiento y su capacidad. En todo caso, la decisión última corresponde al Gobierno en el sentido de prolongar la vida útil, después de conocer si las condiciones de seguridad y rendimiento son aceptables o bien dictaminar el cierre y desmantelamiento de las mismas.

Recientemente estuvo en el Senado Carmen Martínez Ten, presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear y trató en su intervención sobre las centrales de Ascó y de Vandellós (ambas en Tarragona), pero sobre todo de Santa María de Garoña (Burgos), que es la que está más cercana al fin de su periodo de vida útil, y que es una de las más eficientes de Europa. Martínez Ten comentaba, y con razón, que no es tan importante el tiempo que lleva funcionando una central, sino cómo se realiza su mantenimiento, cómo se preocupan por su actualización tecnológica en términos de seguridad, así como las nuevas inversiones. En este caso, la central de Santa María de Garoña, estando al final de su vida útil, ha dado muchos menos problemas que otras que llevan una vida media, como Ascó o Vandellós.

Precisamente, también ha entrado en el Senado una moción sobre la central de Santa María de Garoña y en la que ya se conoce la postura del PNV que ha solicitado que no se den nuevos periodos de actividad. Nuestra posición será la de que sea el órgano regulador, el CSN, el que opine cómo está esa central, si tiene las condiciones de seguridad necesarias y si puede seguir funcionando, después de la realización de unos informes e inspecciones muy exhaustivos. No hay que olvidar, una cuestión adicional, dado que hablamos desde una zona minera y que las localidades que viven de una central nuclear o de una central térmica, se preguntan que pasará si se cierra y se desmantela y las consecuencias desde el punto de vista del desarrollo local. Todo eso, también hay que tenerlo en cuenta.

PREGUNTA. La posibilidad de sustitución de las centrales en los mismos emplazamientos donde ya hay una nuclear que se vaya a desmantelar, ¿es una posibilidad factible?

RESPUESTA. La legislatura pasada hubo una mesa sobre legislación de la energía nuclear y esa postura la planteaban, sobre todo, los alcaldes de las zonas donde existen esas centrales y creo que hay que valorar esa posibilidad, por el mismo motivo que también le comentaba anteriormente. Nuestra posición, como digo, en todo caso, es clara. Durante esta legislatura no se van a crear nuevas centrales nucleares y lo demás, razonablemente, habrá que estudiarlo caso por caso, teniendo en cuenta todos los factores que entran en juego a la hora de tomar esta decisión.

En cuanto a las energías renovables, nos gustaría saber qué opinión le merece la ley que se aventura sobre energías renovables y eficiencia energética, dos cuestiones diferentes que van a estar reguladas dentro de la misma ley. ¿Dará la seguridad jurídica que es necesaria para que exista inversión y que parece que ha estado cuestionada en los últimos tiempos?

Efectivamente, esta ley dotará de la seguridad jurídica necesaria al sector, en mayor medida que los desarrollos reglamentarios realizados hasta el momento. Las carencias que había en esta materia han sido escuchadas por el Ministerio que está actuando para resolverlo y también mejorar los aspectos en materia de seguridad jurídica, como en el caso del nuevo real decreto sobre la fotovoltaica. De hecho, una de las cosas que piden los inversores es que puedan estimar con precisión los ingresos de estos activos, con retornos en un periodo de tiempo razonable. Creo que los últimos pasos dados desde el gobierno confirman este compromiso y esta voluntad, teniendo en cuenta que hemos hecho uno de los desarrollos en materia de energías renovables único en el mundo.

PREGUNTA. ¿Qué valoración tiene de la directiva de energías renovables que está a punto para la creación de mecanismos de los certificados de origen y de las vías que instrumenta para el cumplimiento de los objetivos en materia de estas energías para 2020? ¿Qué cambios nos va a traer en este sentido la directiva, que se desarrollará en paralelo con la ley de energías renovables? ¿Va a suponer que se solapen ambos procesos?

RESPUESTA. Todavía es prematuro sin conocer la configuración final de esta normativa, saber como va a influir en la nueva legislación y en su transposición al caso español. No me atrevo en este caso, incluso por motivos de calendario a decir en qué medida influirá en esta normativa en ciernes, que por otra parte quiere tener una visión global e integradora de este sector en el que nuestro país ha hecho un importante avance. Del mismo modo, todavía no se conoce el alcance de esta ley, que como sabe, el compromiso del gobierno es presentar un primer documento antes de final de año. Por otra parte, a mi juicio, creo que es positivo la implantación del mecanismo de los certificados de origen, así como las fórmulas de transferencia y cumplimiento de los objetivos europeos y por países, en materia de energías renovables dado que permitirá flexibilidad y facilitará el cumplimiento de los compromisos medioambientales y el desarrollo sectorial. Lo razonable, es que por el propio calendario parlamentario, sean procesos sucesivos y no simultáneos.

PREGUNTA. Recientemente se ha aprobado la nueva normativa de biocombustibles y biocarburantes, en la que cabían tres opciones: la de establecer un porcentaje diferenciado de cumplimiento y semejante para bioetanol y biodiésel, la de fijar un 5,83% que se pudiera conseguir en términos conjuntos y una última en la que se exigía un mínimo de bioetanol y otro mínimo de biodiésel, con una perspectiva tendencial de consecución de los objetivos de manera conjunta. ¿Cual es su opinión sobre el resultado final de todo el proceso?

RESPUESTA. En ese proceso estuve directamente involucrada en la legislatura pasada, aunque finalmente se ha resuelto ya en ésta. Estuve en contacto contínuo con los representantes del sector y yo creo que los fabricantes de biocombustibles han acogido con satisfacción la configuración de esta regulación, tras una importante demora. Personalmente, me gusta la opción por la que se ha optado, que es fijar mínimos para los dos tipos de biocombustibles y mecanismos de compensación, razonables.

PREGUNTA. ¿Cómo valora el cumplimiento de los objetivos medioambientales desde el punto de vista energético?

RESPUESTA. Sinceramente, en primer lugar hay que afirmar, que nos planteamos unos objetivos que, a lo mejor, no eran asumibles o que eran demasiado ambiciosos. Teniendo en cuenta el marco donde nos encontramos y las posibilidades que tenemos, considero que no se está haciendo mal, en la medida de nuestras posibilidades. No obstante, creo que hay que preguntarse si ¿eran posibles los objetivos tal y como nos los planteamos? Sin embargo, creo que, en términos generales el desarrollo que hemos hecho es bueno, con independencia de que los indicadores de cumplimiento no sean del todo positivos y puedan ofrecer una visión distorsionada de la realidad.

En el ámbito de energías renovables somos una potencia mundial, pero en el ámbito del cumplimiento de los objetivos referidos a la emisión de gases de efecto invernadero, lo resultados son mejorables. Eso es evidente. Pienso que también se pueden mejorar los planes nacionales de asignación, pero el problema no es como se ha planteado, focalizado en las centrales térmicas, puesto que los sectores afectados por las directivas sobre comercio de emisiones, son más. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta otros factores como la hidraulicidad o la climatología, que se escapan incluso a la acción institucional y que han incidido en los resultados de los últimos años.

PREGUNTA. ¿Cual es el futuro del carbón en estos momentos, tanto desde el punto de vista de senadora y vicepresidenta de la Comisión de Industria, como desde el punto de vista de alcaldesa del Ayuntamiento de Villablino (León)?

RESPUESTA. Yo lo veo con futuro. Desde hace tiempo llevo diciendo que el papel del carbón en el mix energético no estaba terminado, aunque había posiciones en este sentido. Lo mantengo y creo que la evolución de los acontecimientos me está dando la razón. Lo decía como senadora pero, fundamentalmente, como alcaldesa del Ayuntamiento de Villablino. Aquí tenemos unos yacimientos de carbón muy importantes que podemos considerar una “reserva estratégica”. De hecho, considero que el papel del carbón, va a estar presente mucho más tiempo del que se había pensado y va a cumplir un papel tanto en el mix energético nacional, como a nivel internacional.

¿Qué falta por resolver? Pues el desarrollo de tecnologías que aseguren que utilizar el carbón para el proceso de generación de energía, no resulte tan perjudicial para el medio ambiente. En este sentido, nuestro carbón, el denominado carbón nacional, tiene una ventaja competitiva, que no tiene apenas azufre, lo que combinado con las técnicas de utilización de carbón limpio y secuestro del CO2, puede ser en el medio plazo un valor ganador y de participación en el mix de generación con todas las garantías medioambientales. Por ese motivo estamos apostando fuerte por la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN) en el Bierzo leonés, para que sus actividades vayan hacia adelante rápidamente y, lo resultados de los procesos de las investigaciones que promueven, sean transferibles cuanto antes a los procesos industriales de generación de electricidad.

PREGUNTA. ¿Cómo valora el desarrollo del Plan del Carbón y la gestión de los fondos Miner?

RESPUESTA. Tanto el plan anterior como el actual Plan se prevén una serie de mecanismos para que la transición de uno a otro no se realice de forma traumática, unido a los programas de jubilaciones y ayudas, además de hacer rentable la extracción del carbón y que sea competitivo en el mix energético.

Por otra parte, existe un plan de desarrollo alternativo a las comarcas mineras donde se dota de una serie de fondos para ir desarrollando alternativas productivas en estas comarcas. Y ahí llega el problema, fundamental, de dotar adecuadamente y utilizar bien estos fondos. porque estos fondos alternativos para las comarcas mineras tendría que servir para realizar un tejido empresarial e industrial alternativo, algo que no ocurre en todos los casos. En muchos, está sirviendo para hacer obras, acondicionamientos e infraestructuras que se tenían que haber hecho igual, porque todos los pueblos y ciudades van evolucionando, con o sin fondos del plan del carbón. Así, se acometen acciones como la renovación de las pavimentaciones, instalación de mobiliario urbano o canalizaciones.

Lo que está pasando es que a las comarcas mineras llegan exclusivamente los fondos del plan del carbón y los fondos adicionales a los que pone la propia comunidad autónoma (en nuestro caso, los procedentes de la Junta de Castilla y León) no llegan. En nuestro caso, lo más importante que tenemos incluido en este plan es la autovía, con un apoyo decisivo de los sindicatos, sin cuyo apoyo nunca se hubiera conseguido y es la actuación más importante que se ha promovido en esta comarca.

«Serán necesarios dos o tres años para un ajuste tarifario completo»

Tenemos esta entrevista en su despacho en el Ayuntamiento de Villablino, unos días antes de que comience, probablemente uno de los momentos históricos para el sector energético español, la última fase de la liberalización y la necesidad de abordar políticamente el déficit de las tarifas eléctricas, en estos momentos, galopante. En esta entrevista repasa la actualidad y el pasado más cercano del sector energético español.

PREGUNTA. Para comenzar, queremos conocer su opinión sobre las posibilidades y políticas a seguir para acabar con el déficit tarifario, en el marco de la transición a la liberalización completa que establece la Unión Europea.

RESPUESTA. Hace un tiempo hubo una moción en la Comisión de Industria del Senado sobre la modificación de tarifas eléctricas, cuyo punto de partida era proponer que las tarifas se matuvieran como como estaban. Como era lógico salió en el debate el tema del déficit tarifario. Al hilo de esta moción, acabé haciendo una reflexión sobre la importancia de no subvencionar la energía desde el punto de vista del miedo a abordar su ajuste con la realidad. Esa postura sólo favorece a los que más tienen y a los que más consumen, que en definitiva, son los que más gastan y que, por tanto, son los que mejor hubieran podido sufragar este ‘déficit de tarifa’ durante estos años.

En mi opinión, desde la actual Administración el problema se está enfocando de una manera adecuada, aunque se va a tardar cierto tiempo en resolverse completamente, dado que lo razonable es articular un régimen de transitoriedad. Y, le puedo asegurar, que tanto el gobierno como la oposición, aunque no lo diga claramente, sabe que es un problema que no se puede prolongar en el tiempo. No se puede, ni se debe seguir endeudando a generaciones futuras, porque al final alguien tendrá que pagar el montante de este déficit que hemos generado en los últimos años.

Este hecho se agrava si tenemos en cuenta que la crisis que ha afectado a los mercados financieros, ha incidido en que en las dos últimas subastas de déficit tarifario fueran declaradas desiertas o se colocase muy poco de este activo…

Efectivamente, la situación actual del déficit de tarifa se ha visto agravada por las dificultades en la colocación de este activo, principalmente derivada de los problemas en los mercados financieros. Pero, no tenemos que olvidar que el volumen del déficit ha alcanzado unas cotas desorbitadas (la cifra total es cercana a los 13.000 millones de euros). Por eso es impensable ir más allá.

En este sentido, creo que se está haciendo una política adecuada para solucionar este problema, sin olvidar que no es un problema de fácil resolución y que va a requerir esfuerzos por parte de todos. Particularmente es interesnate la línea que apunta continuamente el ministro de Industria, Miguel Sebastián, en torno a lo que son las políticas de ahorro y eficiencia energética. Hay que “enseñar” a los ciudadanos que la energía es un bien escaso, que es caro y que, además, es un bien que hay que utilizar de una manera adecuada y racional. No podemos seguir despilfarrando energía.

PREGUNTA. Además de la política de eficiencia energética, un elemento clave es estipular que los precios de la energía sean acordes con la realidad de sus costes y de la relación oferta y demanda, sobre todo en un país en el que no tenemos energía propia y nos vemos abocados a exportar fuentes energéticas.

RESPUESTA. España tiene un problema de dependencia energética, eso es evidente y también es preciso que se pague por la energía lo que cuesta en realidad, cuestión que desde hace años no es así. Y también hay que tener en cuenta el hecho de que la tarifa eléctrica cada vez absorba más conceptos que lo que es el suministro eléctrico. Por ejemplo, en una reciente comparecencia en el Senado del secretario general de Energía, Pedro Marín, se habló del déficit tarifario y también de las primas a la energía solar, con motivo del nuevo Real Decreto de energía solar fotovoltaica, cuando había una demanda importante de elevación de las mismas. En este caso, a mi juicio, Marín también llamaba a la sensatez y hacía una reflexión sobre la forma en que se financian las primas a estas energías, dado que también se integran en el déficit de tarifa que ahora tenemos. De eso, hasta el momento tampoco se ha sido consciente.

PREGUNTA. En el momento actual existe un debate sobre si las primas a las energías renovables deben ir contra los Presupuestos Generales del Estado y ser financiados por el Impuesto sobre la Renta o el Impuesto de Sociedades, o bien deben mantenerse, dentro de la tarifa eléctrica, como parte del proceso de que el ajuste tarifario sea menor.

RESPUESTA. A título personal soy partidaria de que las primas a las energías renovables se mantengan dentro de la tarifa, me parece que es lo mejor para el sistema. No obstante, hoy no le puedo asegurar cual será la conformación definitiva de la tarifa y sus componentes.

PREGUNTA. Desde el punto de vista del proceso de liberalización al que estamos abocados el próximo 1 de enero, surge como nudo gordiano la fijación de una tarifa de último recurso para aquellos consumidores que no elijan un comercializador de energía. ¿cómo se debe articular esta tarifa y cuáles deben ser sus fines?

RESPUESTA. Respecto a esta cuestión yo estoy totalmente de acuerdo, tanto con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, como con el secretario general de Energía, Pedro Marín. La tarifa de último recurso tendría que cumplir una doble función. Una primera, sería social, a la vez que debería permitir que se complete el proceso de liberalización y, una segunda que establezca ofertas competitivas entre los comercializadores. Creo que, aunque aún está por definir cómo se llevará a cabo finalmente, acertaremos con la idea que subyace detrás de este proceso, si logramos equilibrar estas dos funciones del marco tarifario y de precios futuro.

PREGUNTA. La clave puede estar en cómo articular los plazos de este proceso de liberalización y cómo llegar a un acuerdo para ir elevando esa tarifa de manera razonable…

RESPUESTA. Lo que está claro es que de aquí a enero no va a ser posible, no es probable, ni deseable, un ajuste duro y dramático. Calculo que, como mínimo, serán necesarios dos o tres años para poder instaurar estas nuevas tarifas y ajustar la diferencia tarifaria actual. Si en ese periodo tenemos el problema enfocado, creo que habremos hecho un buen trabajo. Habría que sacar la tarifa del debate político, tarea nada fácil, puesto que hasta el momento ha dado mucho juego en el marco de la controversia política, puesto que es un tema que concita y atrae mucha atención.

Recuerdo como la moción en el Senado sobre las tarifas eléctricas tuvo una gran repercusión, cuando lo normal es que este tipo de cuestiones no se sigan con demasiado interés. En esa ocasión, se podía comprobar como desde la oposición se estaban realizando críticas sin argumentos sólidos de base, porque hay que reconocer que demagógicamente es un asunto muy jugoso. Soy optimista y creo que llegaremos a un acuerdo razonable en esta materia.

PREGUNTA. La operación por la que Gas Natural quiere adquirir Unión Fenosa ha puesto de manifiesto un problema de corte institucional, al poner sobre la mesa las funciones de la Comisión Nacional de Energía (CNE). Tras la sentencia del Tribunal Europeo sobre la revisión de la función 14 en la que se elimina la ampliación de poderes de la CNE, ¿cómo cree que se deberían articular las revisiones de estas operaciones en el sector energético?

RESPUESTA. Cuando se produce la ampliación de funciones de este regulador, hoy derogadas por la jurisdicción europea, las posiciones políticas eran abiertamente contrarias y existía un enfrentamiento político de primera magnitud. Ahora nos encontramos con un momento en que sería precioso conseguir un consenso para estabilizar el papel del organismo y la actuación desde la Administración española ante este tipo de operaciones. A mi juicio, la CNE tiene que mantener un papel en la supervisión de las mismas, por lo que parece más razonable que se pudiera volver a una situación muy cercana a la anterior a la ampliación de funciones que, además no estar cuestionada por el ordenamiento europeo, constituía una vía de supervisión de estas operaciones dentro de lo razonable.

PREGUNTA. La polémica sobre la ampliación de poderes de la CNE junto a la demora a la hora de sustituir a los consejeros que tienen su puesto vencido desde el pasado mes de abril, ¿no plantea, realmente, la posibilidad de que se realice una revisión del organismo, más allá del hecho de cambiar a los consejeros?

RESPUESTA. La situación actual del organismo, efectivamente, plantea una revisión completa del mismo. Es necesario y hace falta abordar esa reforma orgánica y operativa de la CNE, como estoy de acuerdo, en la necesidad de mejorar el funcionamiento de los órganos reguladores, de forma que se pueda articular un funcionamiento serio y riguroso, que en este caso debe jugar un papel fundamental en el sector energético. Este tipo de organismos debe tener un papel muy relevante y, es preciso, que sus integrantes sean independientes, de prestigio. Creo que se debe realizar una reformulación del mismo en un momento en que el entorno de negociación política entre grupos y partidos lo haga posible.

PREGUNTA. Desde la CNE también se han emitido informes en los que se insta a cambiar las reglas del funcionamiento del sector eléctrico, sobre todo, afectando a determinadas tecnologías, yendo a modelos que serían de costes reconocidos y que alterarían el funcionamiento del mercado, e incluso, al modelo de liberalización. Esto supone, como dijo el secretario general de Energía, que habría que cambiar la ley del sector eléctrico. ¿Alguna reflexión sobre este asunto?

Simplemente, un apunte. Tanto el Ministro de Industria, Miguel Sebastián, como el Secretaría General de Energía Pedro Marín, se han referido a esta cuestión en alguna ocasión y no están cerrados a reflexionar sobre cualquier tema referido al funcionamiento del sistema eléctrico en su conjunto. Incluso, en el Senado se ha planteado una moción al respecto, en lo que concierne al funcionamiento del sector eléctrico. En todo caso, hay un marco legislativo vigente, así como, el propio contexto fijado en las Directivas Europeas sitúa esta posible reflexión en un contexto muy delimitado.

PREGUNTA. Sobre la ley de sector eléctrico, en la cual se incluye el cambio del transportista único, en este caso Red Eléctrica de España (REE), existe una consideración más técnica que funcional, que son las redes de alta tensión o la puerta que se deja abierta para que diversos tramos de distribución pasen a las distribuidoras en función del informe de las Comunidades Autónomas y de la CNE. En este sentido, la CNE tiene hasta el momento una parada en cuanto a los procesos de decisión, debido a que hasta el momento no se ha dotado de criterios a la hora de distinguir lo que es distribución, de lo que es transporte. ¿Cómo valora esta situación?

RESPUESTA. Es una situación complicada. Se va a tardar en resolver el problema que plantea la cuestión que me indica y que recientemente se ha conocido publicamente. Pero este problema no sólo se refleja en el colapso de la CNE, sino también en la existencia de un fuerte escepticismo, no por parte de los grandes distribuidores, sino por todas las comercializadoras y distribuidoras de un tamaño más pequeño, sobre el futuro de la actividad.

PREGUNTA. ¿Fue una buena decisión hacer transportista único y remonopolizar a REE en torno a la actividad de transporte, por la vía de una definición de las redes como la que se ha realizado? Sobre todo, y usted es una responsable de la Administración Local, con los importantes problema de coordinación que ha planteado esta cuestión en determinadas ciudades.

RESPUESTA. En mi opinión no fue una buena decisión. En la actualidad existen demasiados conflictos entre las autoridades locales, los distribuidores y REE. La decisión del permiso de determinados tramos a las distribuidoras puede ser una manera de salvarlo, pero veremos si eso no genera más problemas de los que pretende evitar. Desde luego, espero que esa decisión sirva para solucionar problemas.

PREGUNTA. El Presidente del Gobierno, en su momento, cuando presentó el primer paquete de medidas anticrisis el pasado junio, hablaba de la resolución de determinados procesos que entorpecían o están siendo muy lentos en el funcionamiento de la Administración General del Estado como en el caso de los informes medioambientales para determinadas inversiones energéticas o el hecho de que desde la CNE en estos momentos estén paradas las respuestas a las distribuidoras en la calificación de determinados tramos de 220 kV como distribución. ¿Cree que se está asumiendo este compromiso del presidente del Gobierno de mejorar la propia administración para ser más ágiles?

RESPUESTA. Esta cuestión es un empeño personal del Presidente del Gobierno que quiere tener una Administración mucho más ágil y que comparto al cien por cien, pero tanto en la Administración General, la autonómica y la local. En lugar de ser instrumentos que ayuden a desarrollar determinadas cosas, nos paramos y es imposible seguir adelante y bloqueamos el sistema. En estos momentos, y como administración local, es una cuestión que a mi también me preocupa, la lentitud con la que se abordan determinados procesos que son interminables y que desaniman la iniciativa y la inversión.

En este sentido, el empeño del presidente del Gobierno es total y se está trabajando en ello, pero no es fácil. A nivel del sector energético, en aquellos procesos que tienen que ver con las inversiones en este sector parece que las cosas empiezan a moverse porque la sensación anterior era de enorme quietud. Ahora, la sensación de los promotores ha mejorado y se empiezan a valorar estos esfuerzos. En este sentido, hay que reconocer que estos colapsos o cuellos de botella afectan a la inversión, en la medida que hay que tener tanto pulmón económico, financiación y moral para seguir adelante, porque los retrasos pueden provocar problemas serios para el buen desarrollo de los proyectos.

Mañana segunda parte de la entrevista a Ana Luisa Durán Fraguas dónde abordamos la Prospectiva 2030, la energía nuclear, las energías renovables y el futuro del carbón.

¡Pobre CIUDEN; tan lejos de la I+D y tan cerca de ENDESA y del Ministerio de Industria!

A la confusión por la indefinición inicial de CIUDEN, se une ahora el desencuentro entre ENDESA y el Ministerio de Industria. Ninguno de los tres ha demostrado la más mínima sensibilidad por gran parte de una comunidad investigadora española, formada a lo largo de muchos años con fondos públicos y altamente reconocida a nivel internacional, en temas íntimamente relacionados con la formulación inicial de CIUDEN. Ahora, el asunto parece reducirse a competir por la designación de CIUDEN o de ENDESA como una de las 12 plantas de demostración dentro de la UE y, por supuesto, por los posibles fondos colaterales.

Y estas son mis preguntas:

– ¿Se puede considerar la penúltima propuesta de CIUDEN (la última se estará, probablemente, elaborando en este momento) como planta de demostración?

– ¿Se puede considerar de demostración la planta de 500 MW de ENDESA?

– ¿Cuál será la contribución de ENDESA, un empresa usuaria de tecnologías de generación eléctrica, al desarrollo y comercialización de las tecnologías de separación y almacenamiento de CO2?

– ¿Para qué serviría a España una tecnología que, si algún país tecnológicamente puntero y con reservas abundantes de carbón llegara a demostrar su viabilidad técnico-económica, se comercializaría en la mitad de la década de 2020? En ese momento, España muy probablemente habría agotado sus reservas de carbón doméstico y debería importar un carbón caro del exterior.

– ¿Por qué se debería empeñar España en desarrollar o demostrar esta tecnología?

– ¿No podrían el Ministro Sebastián y los responsables de ENDESA evitar estos desacuerdos públicos?

En cualquier caso, sin adhesiones inquebrantables y si no queda otro remedio que elegir, la Central Térmica (llamando a las cosas por su nombre) de 500 MW de ENDESA parece tener mucho más interés para El Bierzo

Rifkin dice que Europa liderará la «Tercera Revolución Industrial»

Durante su intervención en la jornada «Sostenibilidad: un reto de futuro», celebrada en el Casino de Madrid, Jeremy Rifkin aseguró que el viejo continente volverá a convertirse en la «primera superpotencia mundial», en lugar de China, India y Japón, ante el «inminente colapso» de la economía estadounidense.

Según el prestigioso economista norteamericano, Europa será la encargada de hacer la «transición» de la Segunda Revolución Industrial -surgida, de acuerdo con Rifkin, en el siglo XX con los avances informáticos y tecnológicos- a una «Tercera Revolución Industrial post-carbono».

Rifkin afirmó que las actuales crisis energética y financiera avecinan «el fin de la era del petróleo«, que, de acuerdo con sus cálculos, tendrá lugar en la primera mitad del siglo XX.

Para el economista norteamericano Europa, con un mercado de 500 millones de consumidores y otros 500 en las regiones del Mar Mediterráneo y el norte de África, «sentará las bases» de la próxima revolución industrial a mediados de este mismo siglo.

El presidente de la Fundación para el estudio de las Tendencias Económicas basó su argumentación en los esfuerzos desarrollados por los países europeos en materia de energías renovables, así como en el hecho de que la Unión Europea haya sido la primera superpotencia en establecer un objetivo del 20 por ciento de energía renovable para 2020.

De acuerdo con Rifkin, el futuro de la economía y del bienestar del planeta pasa por el desarrollo y consumo de las energías renovables, pues «no podemos basar nuestras economías en la inestabilidad de los países productores de petróleo».

Un tercio de las guerras civiles del planeta, explicó, se sitúan en países productores de petróleo.

“Las primas a la energía fotovoltaica son devueltas con creces a la sociedad”

PREGUNTA. ¿Cómo se ha incorporado AEF a las conversaciones con el Ministerio de Industria de cara al nuevo Real Decreto? ¿En qué punto y cómo se encuentran las negociaciones en este momento?

RESPUESTA. Nosotros hemos trasladado nuestras propuestas al Ministerio en varias reuniones y seguimos manteniendo la postura de dar a conocer nuestro punto de vista, así como la realidad que existe detrás de todo esto. En este sentido, se ha hablado mucho de la energía solar fotovoltaica. No ha habido día en que un periódico informara de una inauguración de un nuevo huerto solar y, sin embargo, nos hemos encontrado con el desconocimiento absoluto, de algo tan sustancial como es la realidad industrial que hay detrás de este sector.

Desde AEF intentamos hacer ver al Ministerio de Industria que España tiene una oportunidad importante para consolidarse como país líder en esta tecnología, al igual que ocurre con la energía eólica. Especialmente porque las condiciones y ventajas naturales de España frente a Europa nos convierten en una industria impulsora de esta energía y eso debemos aprovecharlo. Compañías importantes, compañías tradicionales y compañías de nueva creación apuestan por proyectos muy interesantes que van a cubrir casi la totalidad de la cadena de valor de la industria fotovoltaica y esto tenemos que seguir impulsándolo, porque tenemos una oportunidad ante nosotros.

PREGUNTA. De seguir en marcha el actual borrador de Real Decreto y su, más que inminente, aprobación al comienzo del curso político, ¿cuál cree AEF que será el futuro de la industria fotovoltaica? En especial, después de ver reacciones como la de Siliken, que ya ha anunciado una posible reducción de sus inversiones futuras en España.

RESPUESTA. Efectivamente, Siliken (que forma parte de AEF) ha anunciado que, de mantenerse esta situación, tendría que expandirse más en el extranjero y retirar inversiones en España.
Desde nuestra Asociación creemos que estamos, con esta propuesta, frente a un mercado muy acotado, no sólo para el año 2009, sino también para años sucesivos, con una cuota de mercado que se irá reduciendo a medida que la inflación vaya aumentando año a año. La filosofía de la propuesta establece que la tarifa por el cupo arroje como resultado una cantidad constante. Esta cantidad es la que marca la inversión del sector, por lo que si el precio es constante a medida que los años vayan pasando, el tamaño del mercado real irá disminuyendo.

Ante este panorama, España no podrá ser un país líder en energía solar fotovoltaica y el desarrollo industrial se congelará, mermando sus posibilidades. Si esto ocurre, se seguirá instalando fotovoltaica, pero continuaremos importando energía como hacemos en la actualidad, con el 80% de la que consumimos.

PREGUNTA. Ante tal perspectiva, ¿AEF considera que todavía queda margen de maniobra y recorrido para continuar la negociación con el Ministerio de Industria?

RESPUESTA. Claro que si. Nosotros seguimos pensando que hay margen para continuar el diálogo con Industria y llegar a un acuerdo favorable. Aún así, hay varios mensajes que consideramos que debemos lanzar. Uno de ellos es pedir un marco pactado hasta 2015, año en el que estimamos que no necesitaremos subvenciones. Eso sí, en condiciones normales, en las que los combustibles fósiles no continúen su escalada. Existen otras valoraciones que piensan que este nivel de estabilidad se podría conseguir antes, incluso en 2012, aunque a nosotros nos parece muy pronto. Sea como fuere, a partir de 2015 podremos seguir desarrollándonos sin las primas actuales, por lo menos en la parte sur de España.

Otro mensaje importante, y complementario al anterior, que ya hemos remitido a Industria a través de numerosos estudios, es que las primas de la fotovoltaica están siendo devueltas con creces a la sociedad, ya sea mediante el impuesto de sociedades, el impuesto del IRPF o a través de contribuciones a la Seguridad Social y, por supuesto, en el ahorro tanto en emisiones como en importaciones de combustibles fósiles. Todo este conjunto da un balance positivo para el Estado.

En este sentido, nuestra propuesta de aquí al año 2015, la fijamos en unos 1.000 millones de euros positivos. Este beneficio se daría en un escenario que es más o menos plano. Si, por el contrario, los combustibles fósiles tuvieran un comportamiento más inflacionista, el beneficio todavía sería mayor. En cualquier caso, el desarrollo de las energías renovables, quita presión sobre la evolución de los combustibles fósiles. Esto, junto a la buena imagen y oportunidades que tiene España en renovables, favorece la construcción de un sector muy potente a nivel tecnológico. Además, la fotovoltaica es una industria que lleva muchos años demostrando su capacidad para reducir costes.
Por todo ello, los que formamos AEF creemos que el Ministerio de Industria debe reflexionar sobre el borrador, realizar sus valoraciones y proponer un marco que permita el desarrollo pleno de la industria fotovoltaica.

PREGUNTA. ¿Cuál considera que es el proceso que más les ha perjudicado desde que se ha puesto en marcha el borrador del Real Decreto: el crecimiento del déficit tarifario o la regulación del 661/2007 que abocaba a una espiral en el sector de cara a septiembre?

RESPUESTA. A nuestro entender, principalmente, es el desconocimiento que hay y que nos hemos encontrado sobre esta tecnología. Es cierto, que se ha crecido más de lo que se esperaba, sin embargo podría ser aprovechado en el futuro como algo positivo, no nos cabe duda. Es decir hay que señalar que el proceso inversor ha sido intenso. Hoy es un problema, pero mañana puede ser una virtud si lo administramos bien. Este exceso ha provocado que se hayan traído inversiones y se haya puesto el foco sobre nosotros y es lo que nos permitirá ser un país líder, si los recursos son bien administrados.

El verdadero problema del déficit tarifario no es la fotovoltaica, son fundamentalmente los precios de los combustibles fósiles, como el petróleo, el gas o el carbón, que se han disparado en este último año. A esto hay que añadir la subida de los costes de la energía y que nuestro mercado regulado no lo ha hecho en la misma y, lógicamente, ha generado déficit. Esto supone un parámetro en las conciencias del regulador y le impide entender un desarrollo como el que pedimos, si se mira a corto plazo. No obstante, desde un punto de vista de medio plazo, lo que harán las energías alternativas es que tengamos marcos más predecibles y que tengamos menos dependencia de los combustibles, que son los verdaderos engrosadores de nuestros costes energéticos. Lo que se debe hacer es buscar soluciones y ésta es una de ellas.