La Unión Europea acuerda ampliar las sanciones al sector energético de Libia

Este acuerdo en un grupo de trabajo, que será aprobado formalmente por los ministros de Exteriores comunitarios el próximo lunes, supondrá la extensión de las sanciones al importante sector energético de Libia, indicó una fuente diplomática comunitaria.

Entre las nuevas medidas, según las fuentes, destaca la congelación de los activos en territorio comunitario de la compañía estatal petrolera libia y sus filiales.

Estas nuevas sanciones entrarán en vigor el próximo martes, y el miércoles la Unión Europea tomará otra decisión para adaptar la lista de sancionados a la resolución 1.973 que aprobó la pasada noche el Consejo de Seguridad de la ONU.

La idea de cortar los ingresos que el régimen libio obtiene de las exportaciones de petróleo y gas fue promovida de nuevo por el primer ministro británico, David Cameron. Otra fuente diplomática comunitaria dijo que el Reino Unido llegó a proponer a sus socios comunitarios una moratoria de sesenta días en la compra de crudo y gas a Libia.

Hasta ahora, la Unión Europea aprobó en las últimas semanas la congelación de bienes y la prohibición de visados al líder libio, Muamar al Gadafi, y a 26 personas de su entorno.

También congeló los bienes en territorio comunitario de tres entidades (la Autoridad de Inversión Libia, la Cartera de Inversiones Libia África y el Consejo Libio de Vivienda e Infraestructura) y dos bancos (el Banco Central de Libia y el Banco Exterior Libio).

Brufau espera que el precio del crudo se normalice

Por su parte, el presidente de la petrolera hispano-argentina Repsol YPF, Antoni Brufau, espera que la situación de revueltas populares que se vive en diversos países árabes acabe pronto y que el precio del barril de crudo, que ha alcanzado récords históricos, vuelva a la normalidad.

Brufau explicó que en los últimos días el precio del petróleo se ha estabilizado e incluso ha empezado a bajar. «Todo dependerá de si se consigue que haya estabilidad política en los próximos días. Ahora por suerte la situación está un poco más tranquila, pero desearía que, no solo por el precio del petróleo, sino porque mejore la situación de los ciudadanos del norte de África«.

Esta situación, señaló, comportaría que el precio del petróleo «vuelva al lugar del que no debería de haber salido nunca, que está entre los 80 y 100 dólares el barril».

No obstante, el precio del petróleo ha vuelto a repuntar y el barril de Brent ha vuelto a superar los 117 dólares, mientras que el West Texas se situó en los 103 dólares, después de varias jornadas de relativa tranquilidad en los mercados. Este nuevo aumento se produce después de que el Consejo Seguridad de Naciones Unidas haya decidido finalmente autorizar el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre Libia.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó, con los votos a favor de diez de sus miembros y ninguno en contra, la resolución que abre la puerta a la aplicación de una zona de exclusión aérea sobre Libia. La votación sobre la resolución 1973 contó con cinco abstenciones, entre ellas las de Rusia, China y Alemania. Estados Unidos finalmente votó a favor de la medida promovida por Francia, Reino Unido y Líbano.
del jueves.

Oettinger asegura ahora que no todas las centrales de la Unión Europea son seguras

Los exámenes que preparan los 14 países de los Veintisiete con reactores en sus territorios, entre ellos España, demostrarán, según Günter Oettinger, que algunas plantas deben ser cerradas o revisadas y no están preparadas para condiciones meteorológicas extremas, terremotos, caídas masivas de electricidad o ataques terroristas.

«Las pruebas de resistencia que la Unión Europea va a llevar a cabo mostrarán que todas las centrales no responden a las normas de seguridad más estrictas», dijo el comisario alemán en una entrevista con la cadena franco-alemana Arte.

La Comisión Europea no tiene competencias en materia nuclear y el germano reconoció no tener ninguna información específica sobre la situación en Japón o en las centrales europeas. De hecho, la Comisión se limita a hacer un resumen de prensa de cómo es la situación en Fukushima.

Un día después de hablar de «apocalipsis» y de encomendarse a Dios, el comisario democristiano y protestante se presentó en la comisión de Medioambiente del Parlamento Europeo con nuevas palabras agoreras sobre Fukushima. «En la práctica, el sitio está fuera de control», dijo. «En las próximas horas, puede haber más catástrofes», aseguró el alemán.

Lo que es seguro es que sus palabras sentaron como una patada en la espinilla a unos mercados financieros especialmente sensibles, alterados por la crisis de la eurozona, recalentados recientemente por los alzamientos en el Norte de África, y ahora desatados por el cataclismo natural que ha golpeado a la segunda economía mundial. Las bolsas sufrieron caídas superiores al 2% en ambos lados del Atlántico.

Una decena de países, entre ellos EE UU, Francia, Reino Unido, y España, enviaron aviones a Japón para evacuar a sus nacionales. Alemania, por su parte, trasladó su embajada de Tokio a Osaka. Y en China, la falta de información y la rumorología extendió el temor de la llegada de la radiación, que sus ciudadanos intentan combatir comprando sal ionizada.

Por su parte, la Comisión Europea se niega a desautorizar las palabras de su comisario. El presidente del organismo, José Manuel Durao Barroso dijo que «estamos trabajando en todos los frentes posibles para apoyar a los ciudadanos de Japón y a su Gobierno a hacer frente a esta difícil situación«.

De este modo, Bruselas no quiso revelar si Barroso comparte el tono de las declaraciones de Oettinger, que han causado un gran revuelo por su alarmismo. De hecho, un portavoz de la Comisión se limitó a decir que la Unión Europea está dispuesta a ayudar a Japón con asistencia humanitaria y no quiso poner en duda la fiabilidad de las opiniones de Oettinger.

Al parecer, el comisario intenta respaldar a Merkel en su anuncio repentino del cierre de siete plantas nucleares y la suspensión del resto durante tres meses para su revisión. Hasta su nombramiento en el cargo en Bruselas hace un año, Oettinger presidía la región de Baden-Württemberg, que dentro de diez días celebra elecciones cruciales para el partido de la canciller.

De hecho, Merkel, abogó por superar la tecnología nuclear, que sigue siendo una «fuente transitoria de energía», y por «alcanzar la era de las energías renovables lo antes posible». Así, dio marcha atrás a su popular decisión del pasado otoño de extender la vida de las centrales nucleares más viejas.

«Vamos a utilizar el periodo de moratoria, deliberadamente corto y ambicioso, para llevar a cabo los cambios en la política energética y acelerarlos en la medida de lo posible, ya que queremos llegar a la edad de las energías renovables lo antes posible«, declaró.

Por su parte, Antonio Tajani, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria, defendió la labor de Oettinger, y subrayó que «está trabajando muy bien» en relación a la crisis de Japón. «Está claramente preocupado, todo el mundo está preocupado», declaró.

Además, consideró que es muy importante que los estados miembros deben «debatir y definir juntos y a escala europea» su estrategia en materia de energía nuclear y su política energética en general. «No se puede decidir políticamente a nivel nacional lo que pasa con la energía nuclear, no es un problema nacional, de España, Alemania o Italia», declaró Tajani.

Mientras tanto, y en un área donde sí tiene más poderes, la Comisión Europea recomienda aumentar los controles de los alimentos que vienen de Japón desde el martes 15 de marzo. La cantidad de importaciones es limitada. En 2010, se compraron alimentos por valor de sólo 65 millones de euros de este país en toda la Unión Europea. España no está entre los principales clientes, que son Alemania, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y Francia.

Bruselas estudia reforzar sus normas de seguridad nuclear ante la alerta vivida en Japón

El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, convocó el encuentro con carácter preventivo para revisar los niveles de seguridad de las centrales europeas y extraer lecciones de lo ocurrido en Japón, indicó una portavoz comunitaria.

En principio, estaba previsto que asistieran a la reunión sólo los directores de las plantas nucleares europeas, las compañías que las gestionan, las autoridades nacionales en materia de seguridad y expertos de los Veintisiete, pero Oettinger decidió posteriormente extender la invitación a los ministros de Energía de la UE, según confirmó su portavoz, Marlene Holzner.

Esto no convierte a la reunión en un Consejo de Ministros de Energía, puesto que la iniciativa de la convocatoria ha partido de la Comisión Europea y no de la Presidencia de turno de la Unión Europea. La asistencia del ministro español de Industria y Energía, Miguel Sebastián, no ha sido confirmada de momento.

La Comisión no pudo confirmar si las políticas adoptadas por países como España, Alemania o Bélgica de alargar la vida de las centrales nucleares vayan a ser motivo de discusión mañana y se limitó a decir que ese tipo de decisiones no competen a Bruselas sino a los gobiernos nacionales.

La Unión Europea dispone en la actualidad de una directiva en materia de seguridad nuclear que se limita a reflejar los estándares internacionales y confía a sus Veintisiete estados miembros la labor de tomar medidas en este sentido, de manera que los Veintisiete son los responsables de conceder licencias y revisar si se cumplen los requisitos mínimos.

España y la mayoría de los 27, «muy favorables» a realizar pruebas de estrés a las centrales nucleares

En paralelo, la situación en Japón fue discutida de manera informal
por los ministros europeos de Medio Ambiente, que acogieron de manera «muy favorable» la propuesta del titular austríaco, Nikolaus Berlakovich, de someter a todas las centrales nucleares europeas a pruebas de resistencia para evaluar su seguridad ante catástrofes como la ocurrida en Japón, según indicó la secretaria de Estado de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Teresa Ribera.

«Voy a solicitar que se organicen test de resistencia de las centrales nucleares. Esto debe hacerse rápido», señaló Berlakovich.

Austria, un país tradicionalmente contrario a la energía nuclear y especialmente crítico con las decisiones de países como Alemania y España de alargar la vida de las centrales, cuestionó el grado de preparación de las plantas europeas para resistir terremotos, así como el funcionamiento del sistema de refrigeración de los reactores.

«En general, la reacción ha sido muy favorable porque hemos observado que han coincidido en valorar que es importante siempre ultimar, apurar, cualquier oportunidad de mejora», declaró a los medios en rueda de prensa en Bruselas. Ribera reiteró que «ha sido una iniciativa bien acogida, bienvenida por parte de todos los Estados miembros», si bien ha matizado que «lógicamente» han de ser los «responsables sectoriales los que lo hagan».

Asimismo, el grupo socialista en la Eurocámara pidió que las 143 centrales nucleares de la Unión Europea se sometan a test de estrés para verificar si podrían resistir a un terremoto como el que afectó a Japón, o a un atentado terrorista.

«A la luz de lo ocurrido en Japón, necesitamos revisar de nuevo los estándares de seguridad de los reactores nucleares de Europa«, dijo el presidente de la comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara, Jo Leinen.

Los reactores europeos «no se verán afectados por un tsunami, por supuesto, pero hay otros riesgos, incluyendo un atentado terrorista», que tendrían un grave impacto «en el muy poblado continente europeo», alertó el parlamentario socialista.

En cualquier caso, la comisaria de Acción Climática, Connie Hedegaard, admitió que el accidente de la central de Fukushima es «grave» pero ha pedido «mantener la calma».

«Tenemos 143 centrales nucleares en Europa. Así que, pase lo que pase, la energía nuclear estará aquí durante algún tiempo. Lo realmente importante es hacer frente a los problemas de seguridad», dijo.

Además, recordó que los Estados miembros tienen de plazo hasta el verano para introducir en sus respectivas legislaciones nacionales la directiva comunitaria sobre seguridad nuclear.

Por su parte, Teresa Ribera recalcó que «los umbrales de seguridad» en Europa son «muy altos» y que los riesgos y las causas de la alarma en Japón está «muy lejos» de la situación en la Unión Europea.

«Las condiciones tan particulares que están en el origen de los riesgos que está atravesando Japón no son condiciones propias ni generalizadas en el nivel europeo, pero conviene siempre analizar, ver y mejorar en la medida en que sea posible mejorar», añadió.

Sin embargo, Ribera defendió «eliminar» de manera progresiva la energía fósil y nuclear para avanzar hacia las energías renovables, al tiempo que lamenta que la Unión Europea «hace poco» por transformar la producción energética.

Merkel suspende tres meses la prórroga de las nuevas nucleares y paraliza las plantas más antiguas

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, confirmó la suspensión, durante un plazo de tres meses, de la reciente ley que permite la prórroga del funcionamiento de las centrales nucleares del país, en respuesta al debate generado sobre esta industria tras el terremoto de Japón.

«Suspenderemos la extensión de la vida de las plantas nucleares de Alemania, decidida recientemente. La moratoria durará tres meses», afirmó la canciller, quien advirtió de que las pruebas de seguridad que se realizarán próximamente se harán «sin tabúes».

Los acontecimientos en Japón suponen «un corte en la historia del mundo tecnificado» y las fugas radiactivas como consecuencia del terremoto y posterior tsunami han mostrado que «la energía atómica no está preparada para hacer frente a la violencia natural».

Además, anunció la paralización de las siete plantas atómicas mas antiguas del país (Unterweser, Biblis A y B, Philipsburg I, Isar I, Neckarwestheim I y Brunsbüttel) mientras dure la moratoria de tres meses para verificar la seguridad de las centrales nucleares del país teutón. La desconexión afecta a «aquellas plantas que fueron construidas antes de 1980», mientras que las de construcción posterior podrán continuar funcionando con normalidad mientras dure la moratoria de tres meses, dijo Merkel.

Asimismo no retornará a la red en los próximos tres meses la planta nuclear de Krümmel, construida en 1983, pero que actualmente se encuentra paralizada, tras sufrir varias averías.

Alemania cuenta con 17 plantas atómicas –la más antigua tiene 34 años– operadas por E.ON, RWE, EnBW y Vattenfall. La prórroga aprobada en septiembre implicaba el alargamiento de la vida de estos reactores una media de docena años.

A corto plazo, la medida significará el cumplimiento del calendario de cierre de centrales previsto antes de la prórroga aprobada en septiembre. Así, dijo Merkel, las plantas que debían cerrar durante los próximos tres meses cumplirán el calendario fijado inicialmente y los afectados, según fuentes de su coalición serán los dos reactores más antiguos: el de Neckarwestheim 1, operada por EnBW, y el de Biblis A, bajo control de RWE.

El ministro de Medio Ambiente, Norbert Roettgen, confirmó que una de las plantas de próximo cierre debería ser la de Neckarwestheim 1 y ya adelantó que las instalaciones que cesen su actividad en estos tres meses previsiblemente no la retomarán.

Suiza, Finlandia, Suecia, Polonia, Francia e Italia también reaccionan

Asimismo, las autoridades suizas anunciaron la suspensión de las licencias para la construcción de tres centrales nucleares para revisar las normas de seguridad a raíz del incidente nuclear ocurrido en Japón. «La seguridad es nuestra principal prioridad», declaró la ministra de Energía, Doris Leuthard, máxima responsable de cuestiones de seguridad y energía nuclear.

Suiza cuenta con cinco reactores nucleares en funcionamiento que generan aproximadamente el 40 por ciento de la electricidad que consume el país. Sin embargo, varias de las centrales acaban su vida útil en los próximos años, por lo que el Gobierno había aprobado la construcción de tres nuevas plantas que entrarían en funcionamiento a mediados de 2012.

También las autoridades finlandesas anunciaron una revisión de las medidas de seguridad de los reactores nucleares. «Hemos acordado con la STUK una revisión de los riesgos de seguridad y del suministro eléctrico y su funcionamiento en todas las situaciones», señaló el ministro de Asuntos Económicos, Mauri Pekkarinen en referencia a la autoridad nuclear finesa.

Sin embargo, el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, reafirmó su intención de continuar con su actual política nuclear. En 2009 el Gobierno, de centro-derecha, anunció la anulación de la eliminación de las centrales nucleares aprobada en 1980 en referéndum.

«La decisión sigue en pie», afirmó Reinfeldt. «Tenemos que hacer todo lo que podamos para situar la seguridad en primer plano e intentar hallar una vía para producir energía con el menor impacto posible sobre el medio ambiente, con la menor utilización de combustibles fósiles y de recursos naturales finitos», dijo. Suecia cuenta con diez reactores nucleares en funcionamiento que suministran aproximadamente el 50 por ciento de la electricidad del país.

Por su parte, el primer ministro polaco, Donald Tusk, aseguró que Polonia mantiene sus planes de contar con dos centrales nucleares para el año 2030, a pesar de que la crisis provocada por el terremoto en Japón ha elevado el número de opositores a este tipo de energía.

«Las plantes nucleares serán seguras y no retiraremos nuestros planes», explicó Tusk y recordó que el país centroeuropeo no es una zona donde exista riesgo de seísmos de elevada intensidad

Se prevé que la construcción de la primera planta polaca de energía nuclear comience en 2016, con el objetivo de que para el año 2030 Polonia cuente con dos centrales de este tipo con una capacidad total de 6.000 megavatios.

Francia, que cuenta con 58 reactores nucleares en su territorio, sacará «conclusiones útiles de los acontecimientos» en Japón, declaró el primer ministro galo, François Fillon.

«Francia, implicada en el desarrollo de la energía nuclear desde hace numerosos años, siempre ha privilegiado al máximo la seguridad en la construcción y explotación de sus instalaciones«, declaró Fillon.

Finalmente, la ministra de Medioambiente de Italia, Stefania Prestigiacomo, dijo que, pese a la alerta en Japón por el riesgo de catástrofe nuclear tras el terremoto, el Gobierno italiano no ha cambiado de idea con respecto a su decisión de volver a producir este tipo de energía, tras más de 30 años sin hacerlo.

Prestigiacomo recordó que el Ejecutivo decidió establecer una agencia de seguridad sobre la energía nuclear y que se fijaron criterios muy precisos sobre la actividad sísmica en el territorio para establecer la ubicación de las centrales.

La titular de Medio Ambiente comentó que la decisión de «salir del nuclear» adoptada por Italia, después del accidente de Chernóbil, penalizó al país transalpino en los últimos años. En Italia no se produce energía nuclear desde que en 1987, un año después del accidente de Chernobil, los italianos se expresaron en referendo contra las centrales de ese tipo en el país y las cuatro que existían fueran cerradas.

La CE ve «clave» la eficiencia energética contra el cambio climático, pero reconoce que la UE avanza muy lentamente

Así lo reconoció el jefe de la Unidad de Transporte y Ozono de la dirección general de Acción por el Clima de la Comisión Europea, Philip Owen, que presentó en la sede del organismo en España la Hoja de Ruta hacia una Economía baja en Carbono para 2050 y el Plan de Acción de Eficiencia Energética.

Owen aseguró que se han dado pasos «importantes e interesantes» en la lucha contra el cambio climático del que dijo que es un «reto global» y apuntó que desde 1990 (año base) las emisiones del conjunto europeo se han reducido en un 16 por ciento. Sin embargo, señaló que las políticas actuales «no son suficientes» para llegar a los objetivos para 2020 ni para el nuevo objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 80 por ciento y un 95 por ciento en 2050.

En este sentido, explicó que la hoja de ruta que propone la Comisión Europea presenta un conjunto de guías y propuestas para llegar a cumplir el compromiso de no aumentar en 2 grados centígrados la temperatura del planeta pero mediante un plan «rentable» con el que conseguir una economía europea que a largo plazo sea «competitiva, más limpia y más respetuosa» con el planeta.

A su juicio, la población tiene que concienciarse en el ahorro energético y en materia de eficiencia energética, la Comisión Europea se dirige «sobre todo» al sector público, a la industria y al sector de la construcción, para que los nuevos edificios utilicen mejores sistemas que permitan ahorro. Así, la hoja de ruta propone crear redes de generación inteligentes con contadores inteligentes. Además, aseguró que se debe aumentar la innovación que se acompañe de un mayor crecimiento del empleo. «La innovación tecnológica puede crear puestos de trabajo y contribuir a luchar contra el cambio climático», acotó.

Concretamente, defendió que la estrategia presentada tiene una visión amplia, a largo plazo, pero que también tiene en consideración el coste efectivo, las necesidades de inversión y los beneficios que puede proporcionar, al tiempo que identifica tecnologías y da directrices tanto al sector público como al privado. Para llegar a este plan, el equipo se ha basado en un ejercicio «intenso» y de modelos numéricos.

Además, explicó que dos grandes retos se encuentran en el ámbito forestal y la agricultura y defendió que hay que parar la deforestación pero también tener en cuenta que habrá que alimentar a 9.000 millones de habitantes en el mundo en 2050.

Owen insistió en que todos los planes y sus objetivos en estas materias «se pueden hacer con tecnologías disponibles, con un cambio de comportamiento inducido con los precios y sin necesidad de acudir a la fisión nuclear. Asimismo, reiteró que la eficiencia energética seguirá siendo clave durante los próximos 10 años, algo que confirma el ‘Roadmap’.

Por otro lado, auguró que todo esto, a pesar de la inversión que supone, 270.000 millones de euros anuales entre 2010 y 2050, es decir el 1,5 por ciento del PIB de la Unión Europea –a repartir entre protección medioambiental (75.000 millones de euros), transporte (150.000 millones de euros) y energía (30.000 millones de euros)– además de las inversiones globales actuales del 19 por ciento del PIB. Esta inversión, además, traerá beneficios económicos a los Veintisiete y supondrá la creación de, aproximadamente 1,5 millones de empleos hasta 2020.

A este respecto, dijo que gran parte o la totalidad de estas inversiones suplementarias se recuperarán gracias a los pagos más bajos por el petróleo y el gas que la Comisión Europea estima entre 175.000 y 320.000 millones de euros al año. A esto sumó que la mejora de la calidad del aire y de la salud generará un ahorro de 88.000 millones de euros en 2050. En materia de empleo, señaló que a corto plazo este potencial se concentra en la renovación de edificios, la producción de materiales de aislamiento y en la industria de las renovables.

«Este es un plan para los próximos 40 años», subrayó Owen que reflexionó que otras economías emergentes como Corea, China, Brasil o India están también desarrollando e invirtiendo en tecnologías hipocarbonicas y advirtió de que si la Unión Europea quiere seguir siendo competitiva y continuar exportando «tiene que invertir» en esto.

«Este es el principio de un larguísimo viaje», vaticinó el representante comunitario que dijo que esta iniciativa es una serie de políticas que se compartirán con otros países de cara a las negociaciones de la Cumbre del Clima de Durban (Sudáfrica).

Finalmente, expresó su deseo de que «no sea demasiado tarde» para actuar y que si esta hoja de ruta se cumple, será suficiente para llegar a los objetivos y, sobre todo, al de no aumentar la temperatura de la tierra en 2 grados centígrados.

La Comisión Europea propone más medidas de eficiencia sin obligar al ahorro energético

El comisario europeo de Energía, el alemán Günther Oettinger, reticente a adquirir nuevas metas vinculantes por el impacto que tienen en la industria, acudió a Estrasburgo (Francia) para presentar su «plan de eficiencia energética 2011». Este nuevo marco propone medidas obligatorias para los próximos años, como que la tasa de renovación de edificios públicos alcance el 3% anual.

Bruselas reconoce que de los tres objetivos adquiridos por la Unión Europea en 2008 con la aprobación del llamado «paquete de energía y clima» -20% de reducción de emisiones, 20% de renovables y 20% de ahorro energético, todo ello para 2020- sólo van camino de cumplirse los dos primeros, que tienen carácter obligatorio.

La meta de eficiencia energética, que se fijó como umbral voluntario al que debía acercarse los países, sólo llegará al 10% si se cumplen los pronósticos de la propia Comisión.

Sin embargo, Oettinger considera que no ha llegado el momento de forzar a los gobiernos nacionales y defiende que resulta más conveniente esperar a 2013 a ver cómo evoluciona la situación y tomar una decisión al respecto entonces.

Sí se muestra partidario de «acciones coordinadas de eficiencia energética» para poder lograr el objetivo comunitario para 2020 y avanzar hacia una economía baja en el uso de carbono en 2050.

La Comisión quiere dirigir la atención en especial hacia el sector público que a su entender debe «predicar con el ejemplo» y remodelar para hacer más eficiente al menos el 3% de sus edificios al año, en vista de que el 12% de los edificios existentes son de propiedad estatal o dedicados a funciones públicas.

También pide a los Veintisiete que tengan en cuenta los criterios de «sostenibilidad medioambiental» cuando firmen contratos públicos y tomen decisiones relativas a la iluminación de calles, así como que intenten hacerse con las tecnologías más eficientes. Al sector privado, la Comisión Europea le solicita una producción eficiente de electricidad y calefacción.

Consciente de las dificultades que encuentran las pymes para acogerse a las mejores tecnologías existentes, Bruselas sugiere que los gobiernos faciliten apoyo financiero para este fin a los pequeños negocios. La Unión Europea ofrece en la actualidad financiación a través de la política de cohesión, entre otros instrumentos, pero se compromete a examinar nuevas vías para costear parte de los costes.

Para ayudar a los consumidores a controlar mejor su gasto energético, la Comisión Europea defiende poner a su disposición más información y «medidores inteligentes» de su consumo.

Según el Ejecutivo de la Unión, las medidas propuestas supondrán un ahorro de hasta mil euros anuales por hogar y tienen potencial para crear dos millones de empleos.

La Comisión señala, por otro lado, al transporte -responsable del 32 % del consumo final de energía- como uno de los sectores clave para articular el ahorro energético en la Unión Europea y afirma que propondrá una estrategia e iniciativas concretas para reducir el consumo energético y hacerlo más limpio.

Bruselas tiene previsto presentar nuevas medidas durante este año y el año que viene y hacer una revisión de la situación de cara al Consejo Europeo de primavera en 2012 para proponer, si lo considera necesario, una meta vinculante en materia de ahorro energético.

Bruselas propone extender el programa de investigación nuclear hasta 2013

Asimismo, la Comisión Europea expuso también extender el presupuesto del programa de investigación nuclear «Euratom» dos años más, hasta 2013, de forma que quede cubierto por el séptimo programa marco europeo para la financiación de proyectos científicos.

El organismo europeo señaló que la extensión propuesta era un «paso formal necesario» para que Euratom, en principio presupuestado para el periodo 2007-2011, contase también con fondos en 2012 y 2013 y estuviese así «en línea» con el programa marco de financiación comunitario (que concluye en 2013).

Según Bruselas, la extensión, que ya había sido prevista al inicio del proyecto, no implica ningún cambio en su política, centrada entre otros aspectos en la mejora de la seguridad nuclear y de la protección ante las radiaciones.

Recordó asimismo que la duración de los distintos programas Euratom están limitados por el Tratado de Euratom a cinco años, mientras que el séptimo programa marco abarca siete años. De él obtendrá la financiación necesaria en la etapa de sus dos últimos años, para llegar así a los cinco años.

La Comisión Europea apuntó que el programa Euratom está diseñado para «mantener la delantera de Europa» en materia de energía nuclear al apoyar la investigación precomercial, así como para facilitar la transferencia de tecnología entre el mundo académico, en particular para «contribuir a los mayores niveles de seguridad nuclear y a la no proliferación».

Para ello, la Comisión abogó por impulsar la formación necesaria, incrementar la competitividad en la actual industria siderúrgica y crear un nuevo sector industrial de «energía de fusión de alta tecnología».

Indicó que, del presupuesto de unos 2.500 millones de euros previsto para 2012 y 2013, unos 2.200 millones irán destinados a la investigación sobre la fusión nuclear, centrándose ampliamente en la construcción del internacional reactor experimental de fusión ITER, en Francia.

La Comisión Europea precisó que en ese montante están incluidos los 1.300 millones de euros adicionales que hubo que presupuestar para ITER en esos dos años procedentes de los fondos comunitarios, por encima de las previsiones originales.

Por otro lado, 118 millones de euros estarán dedicados a sufragar proyectos de investigación de fisión, incluyendo aquellos sobre la protección ante las radiaciones.

Además, los trabajos del Centro Conjunto de Investigación para la investigación sobe la seguridad recibirán 233 millones de euros.

La Comisión presentó esta propuesta de extensión de la financiación de Euratom en el Parlamento Europeo, que deberá pronunciarse sobre ella antes de finales de año.

Connie Hedegaard (CE) dice que España aún puede «hacer más» para ahorrar energía

De hecho, Connie Hedegaard, dio la «bienvenida» a «cualquier iniciativa que se pueda tomar y contribuir así a la eficiencia energética», en relación con las medidas de ahorro energético que aprobadas en el Consejo de Ministros. Aunque «España ha hecho mucho en el campo de las renovables y políticas de cambio climático», Hedegaard cree que «aquí hay más cosas que se podrían hacer» para reducir el consumo de energía.

Durante un desayuno informativo de Europa Press y KPMG, «El futuro de los mercados de carbono europeos«, la comisaria se refirió a la limitación de la velocidad de 120 a 110 Km/h en autovías y autopistas, poniendo de ejemplo a su país, Dinamarca, donde hace «muchos años» se optó por limitar la velocidad de 140 kilómetros por hora a 110 kilómetros por hora. «Es increíble, la diferencia enorme que esto representa en el consumo energético», indicó.

En cualquier caso, subrayó que esas medidas son algo que «dependen de España» si esto es «algo que quiere España», por lo que se limitó a expresar que «cualquier iniciativa que se pueda tomar y contribuir a la eficiencia energética, bienvenida sea». Sobre si las medidas han de ser transitorias o permanentes, manifestó que ese es un debate «muy interesante» que se «debería hacer» en España.

En cuanto a la contaminación atmosférica, la comisaria europea apostó por crear transportes más limpios y recordó que Europa puede ayudar proponiendo estándares de cuánto puede contaminar cada vehículo, cada autobús o camión. Según Hedegaard, estas son iniciativas «a largo plazo», pero es preciso crear movilidad con menor impacto para la calidad del aire y para la salud. «Podría haber ventajas extra. Cuando invertimos en medidas para el clima además tenemos menos personas enfermas y ese es otro beneficio que sale de construir una sociedad más segura para el clima», insistió.

Otra de las pequeñas medidas a las que se refirió para mejorar el clima es el etiquetado de los productos, para que la «huella de carbono», es decir, las emisiones de CO2 que lleva asociado cada producto en su proceso de manufacturado y transporte, sea «visible y que la gente puede decidir» y hacerlo de forma «libre e informada».

«Los gobiernos pueden hacer más, los municipios están cerca de los ciudadanos y los negocios tienen grandes oportunidades porque tienen una comunicación directa del consumidor, quien puede elegir entre un coche eficiente o no», indicó.

Por otro lado, durante su intervención, Hedegaard señaló otro camino de eficiencia y de apuesta por la lucha contra el cambio climático. «Aunque España ha hecho mucho durante muchos años, aquí hay muchas cosas más que se podrían hacer. Por ejemplo en los edificios, en materia de eficiencia energética», reflexionó la comisaria, que apunta que, con ello, se van a crear puestos de trabajo en el sector de la construcción que «tanto está sufriendo ahora mismo».

La comisaria de Acción por el Clima reclamó una «visión a largo plazo» para saber dónde llegar, dónde invertir inteligentemente, qué tecnologías se deben potenciar porque «como miembro del partido conservador danés» cree que «lo mejor que se puede conservar» es el medio ambiente para las generaciones futuras. «Hay desafíos muy importantes» reconoció Hedegaard, que advirtió que el cambio climático tiene «muchas implicaciones»; «subyace a otros muchos problemas» y que es una cuestión que «no va a desaparecer por sí mismo».

Carta a Miguel Sebastián por los recortes fotovoltaicos

La comisaria hizo también referencia a la carta firmada por ella y por el Comisario de Energía de la Comisión Europea Günther H. Oettinger, al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, por el recorte retroactivo a la energía fotovoltaica.

«La Comisión no va a interferir, pero se oyen muchas quejas de inversores, y pido cuidado. España no está haciendo las cosas mal, sólo se pide cuidado para no asustar a los inversores», que «tienen miedo» cuando se cambian las reglas del juego retroactivamente, explicó.

Por eso, Connie Hedegaard advirtió a España de que «tenga cuidado» en cambiar las normas y las tarifas de las primas a las energías fotovoltaicas.

En la carta se muestran «convencidos» de que los ajustes deben hacerse pensando en el futuro y, «por lo tanto, de manera previsible en vez de tener un efecto retroactivo». En todo caso, insta a la precaución en cuanto a las inversiones y la credibilidad conjunta. En todo caso, destacó que «España no está haciéndolo mal» y que se ha «hecho mucho».

Ayudas al carbón y energía nuclear

Además, preguntada por los subsidios al carbón nacional, la comisaria subrayó que en su opinión, «se podría utilizar este dinero del ciudadano de mejor manera. Ese es el punto de la Comisión (Europea)», apostilló, al tiempo que dijo que existen «ejemplos donde se pagan 50.000 euros por año por puesto de trabajo en subsidios».

A este respecto explicó que «el caso español es una cosa» pero que el debate mayor en Europa fue si se seguían manteniendo los subsidios que concluían en 2010 y que, finalmente se puso prolongarlo hasta 2018.

En cuanto a la energía nuclear, recordó que «no es una energía barata», e informó de que en Dinamarca, «que tiene inviernos largos, la gente tiene turbinas y generadores de viento que en España se podrían implantar muy bien».

Anunció también que la Comisión Europea tiene previsto aprobar la próxima semana una «hoja de ruta» para la reducción de las emisiones para el año 2050, y cuestionó la sostenibilidad a largo plazo de los proyectos para la compensación de emisiones en terceros países.

Por ello, se mostró convencida de que «es rentable» reducir las emisiones en un 25% para 2020, y en un 40% para 2030. «No es un ejercicio de castillos en el aire. Si tomamos decisiones poco inteligentes para el clima, podemos pagar el precio», concluyó la comisaria.

La Comisión Europea reprende a Sebastián por el recorte retroactivo a la fotovoltaica

En la misiva, los comisarios dicen haber recibido un «alto número» de comentarios en los que se expresa «preocupación» ante los últimos cambios normativos dentro del sector de la energía fotovoltaica en España.

En concreto, advierten de que «el carácter retroactivo» del real decreto ley 14/2010 en el que se recorta el número de horas con derecho a prima a las plantas acogidas al real decreto 661/2007 «ha suscitado grave preocupación». «Nos gustaría informarle de ello y expresarle nuestras reservas en relación con estas medidas», señalan.

«No discutimos que los ajustes de las tarifas o las reducciones de costes por la evolución técnica puedan justificarse o resultar necesarios», pero «estamos convencidos de que esos ajustes deben hacerse pensando en el futuro y, por lo tanto, de manera previsible, en vez de tener un efecto retroactivo», señalan Oettinger y Hedegaard.

Los comisarios recuerdan en la carta, remitida el 22 de febrero, «las consecuencias negativas para la confianza de los inversores de los cambios retroactivos de las condiciones económicas de un tipo de instalación renovable», y que esta merma de confianza puede «extenderse» a otras instalaciones e incluso a otros países europeos.

«Por consiguiente, le rogamos que no escatime esfuerzos por mantener una política energética estable y previsible y que sea cauto a la hora de estudiar medidas que afecten a inversiones anteriores«, señalan, antes de indicar que «los Estados miembros tienen que garantizar el respeto de los principios del Derecho de la Unión Europea, incluido los de seguridad jurídica y de protección de la confianza legítima».

Bruselas avisa de que España va con retraso en el refuerzo de la independencia de la CNE

Este jueves 3 de marzo vence el plazo que tenían los Estados miembros para introducir en sus respectivas legislaciones nacionales las nuevas normas de la Unión Europea para liberalizar el mercado interior del gas y electricidad. Las reglas exigen la separación en los grandes grupos energéticos entre las actividades de producción y la gestión de las redes para aumentar la competencia y el refuerzo de la independencia y la autoridad de los reguladores energéticos.

En España ya existe una separación patrimonial completa entre las empresas productoras de energía y los gestores de la red eléctrica y de gas. No obstante, el Ejecutivo comunitario cree que las reformas legales para fortalecer la independencia de la CNE se retrasarán mucho más allá del plazo autorizado, al menos hasta otoño.

«España es un país que ha optado por la separación patrimonial tanto para el gas como para la electricidad, así que este no es el problema», explicaron fuentes comunitarias.

«Pero, de nuestros intensos contactos con las autoridades españolas, entendemos que los poderes y la independencia del regulador han sido uno de los problemas que es sensible en España y que cuesta tiempo ultimar«, indicaron las fuentes consultadas.

El comisario de Energía, Günther Oettinger, ha explicado que el Ejecutivo comunitario examinará «en verano u otoño» si los Estados miembros han traspuesto la normativa comunitaria y «si la ley no se aplica lanzaremos procedimientos de infracción».

Además de España, llevan retraso en la liberalización del mercado energético Lituania, Bélgica, Finlandia, Irlanda, Rumanía y Bulgaria.

Cumplirán la normativa europea a tiempo Portugal, Dinamarca, Italia, Francia, Austria y la República Checa. El resto de países -Alemania, Eslovaquia, Luxemburgo, Estonia, Suecia, Letonia, Países Bajos, Eslovenia y Reino Unido- concluirán los trámites antes del verano, según las estimaciones de la Comisión.

Pese a que el objetivo de esta legislación era aumentar la competencia en el mercado energético para que ello repercuta en las tarifas que pagan los consumidores, la Comisión dice que «no hay que esperar que los precios bajen necesariamente» porque la tendencia subyacente en el mercado internacional de la energía es al alza por el aumento de la demanda y la reducción de la oferta por la inestabilidad en el mundo árabe.

La mayor competencia y liquidez en los mercados energéticos se traducirá, según el Ejecutivo comunitario, en que la evolución de los precios en los mercados mundiales de la energía se trasladará de forma más rápida a la factura de los hogares, tanto al alza como a la baja.

«Dada la tendencia mundial en los mercados mundiales, es muy difícil decir que la liberalización conducirá a una disminución constante de los precios para los hogares», explicaron las fuentes.

En todo caso, la nueva norma reconoce a los consumidores el derecho a cambiar de compañía de gas o electricidad en un plazo de tres semanas y de manera gratuita. Ello puede permitir ahorrar hasta 100 euros anuales por hogar, según los cálculos del Ejecutivo comunitario.

El crudo a 150 dólares pondría a la eurozona casi en recesión

«Las consecuencias derivadas del alto precio del barril de petróleo podrían alargarse en la eurozona durante gran parte de este año y del que viene», advirtió Marie Diron, economista del EEF, quien calcula que si el precio del petróleo se mantuviese en los 120 dólares por barril en 2011 y 2012, el PIB de la zona euro sólo crecería en torno al 1%, lo que generaría «un importante retroceso en la recuperación».

Así, el informe alerta de que en este escenario el BCE podría elevar los tipos de interés antes de lo previsto, lo que agravaría aún más el impacto negativo del precio del petróleo sobre la actividad económica.

«Si las tensiones en Oriente Próximo aumentan y el barril de petróleo llega hasta los 150 dólares, la zona euro se situaría al borde de la recesión y el número de desempleados sobrepasaría los 16,5 millones«, afirmó.

En concreto, el informe estima que si el precio del barril de petróleo se situara en 150 dólares, la economía de la zona euro crecería un 0,6% este año y el próximo, mientras la inflación escalaría al 4,9% en 2011 y se situaría en el 3,8% el año próximo. Asimismo, la cifra de personas sin empleo en la zona euro superaría los 16,6 millones, frente a los 15,7 millones actuales.

«En un escenario así, la consolidación fiscal de los Estados miembros también podría verse obstaculizada, lo que aumentaría el riesgo de inestabilidad en los mercados de la deuda soberana», añade Diron, quien apunta que, en este caso, el riesgo de insolvencia en algún país periférico también sería cada vez más probable y aumentaría la presión sobre el sector bancario ante la posibilidad de nuevos rescates por parte de los gobiernos.

«Lo más probable es que todas estas tensiones se propagarían de forma rápida entre los países de la zona euro debido al tamaño de la exposición transfronteriza de los bancos. En un escenario así, la eurozona probablemente volvería a la recesión y, debido al estrecho margen de maniobra en política fiscal y monetaria para amortiguar ese impacto negativo, las perspectivas para la región serían bastantes sombrías en los próximos años«, concluye Diron.

La Comisión Europea dice que los campos de crudo libios ya no están en manos de Gadafi

«Tenemos razones para pensar que la mayor parte de los campos de explotación de petróleo ya no están en manos de Gadafi«, aseguró en rueda de prensa el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

El comisario explicó que estos campos se encuentran en zonas controladas por fuerzas distintas de las de Gadafi que han adquirido de forma provisional el control de la situación.

«Parece ser que la explotación petrolífera y de gas va a reanudar en breve sus actividades», añadió.

Oettinger reconoció que las exportaciones de petróleo y gas de Libia son considerables, pero afirmó que tampoco nos encontramos en «una situación realmente peligrosa».

Sólo dos países en la Unión Europea importan gas de Libia (España e Italia) y estas importaciones representan únicamente el 3 % de las totales de la Unión Europea, mientras que la proporción en el caso del petróleo no llega al 10 %, señaló el comisario.

En este contexto, Bruselas descartó imponer sanciones a Libia relacionadas con la energía, como un posible embargo al petróleo y al gas procedentes de Libia como represalia a la violencia del régimen contra los manifestantes.

«No queremos sancionar a personas que no lo merecen, vamos a proceder por otras vías», aclaró en referencias a las nuevas fuerzas que controlan los campos de petróleo.

La Unión Europea aprobó sanciones contra el régimen de Gadafi que incluyen un embargo de armas y material antidisturbios, la congelación de fondos a los miembros del entorno del mandatario y la prohibición de viajar a territorio comunitario para los responsables de la violenta represión de las protestas ciudadanas en el país.

Libia, miembro de la OPEP, es el décimo séptimo máximo productor de petróleo del mundo, con una producción de 1,69 millones de barriles diarios en enero de 2011, y el décimo segundo exportador, con 1,49 millones de barriles al día, según datos facilitados por la Comisión Europea.

El comisario de Energía, además, dijo que, si no hay más revueltas en otros países árabes que afecten al suministro, el pico del precio del petróleo se alcanzará en los próximos días.

Por ello, la subida del precio del petróleo en los últimos días no está «determinada» por los problemas en Libia, explicó el comisario de Energía, sino por «la situación de inestabilidad no sólo en el Magreb, sino en Oriente Próximo».

Aunque en los últimos días la producción de petróleo Libio se ha paralizado por falta de técnicos, según los últimos datos de la Comisión la situación empieza a normalizarse.

Los inversores piden a las petroleras que creen un Fondo de Reconstrucción de Libia

Asimismo, un total de 24 inversores institucionales entre los que figuran Calvert y Boston Common Asset Management han hecho un llamamiento a las principales compañías petrolíferas que operan en Libia para que no apoyen al régimen de Gadafi.

En concreto piden a estas compañías que dejen de realizar pagos al gobierno y que con dicho dinero creen un fondo que sirva para la reconstrucción del país.

La puesta en marcha de este fondo se basa en una propuesta similar realizada por Human Rights Watch que fue asumida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en 2007 en relación con el conflicto de Darfur en Sudán.

«Las empresas petroleras que operan en Libia poseen gran influencia económica y tienen la oportunidad – y la responsabilidad – de garantizar que sus operaciones no son cómplices con el gobierno libio, que ha lanzado ataques contra los manifestantes civiles», según Bennett Freeman, vicepresidente de Investigación en Sostenibilidad y Política de Calvert.

Los inversores pertenecen a la Red de Riesgos de Conflictos (CRN) que agrupa a cerca de 100 inversores institucionales como el Fondo de Pensiones del Estado de Nueva York.