Rusia admite que tiene varios problemas «superables» con la Unión Europea por la energía

«No descarto que en ciertos aspectos las discusiones quizá no sean suaves», sostuvo el embajador en una rueda de prensa previa al encuentro, en el que se prevé renovar el acuerdo base que regula las relaciones bilaterales, así como abordar cuestiones energéticas, la entrada de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la eliminación del sistema de visados.

El objetivo común sobre el papel es «reforzar la cooperación» entre ambas potencias en una serie de áreas de interés común, desde el transporte y la agricultura hasta las economía, según indicaron ambas partes. En la práctica, Rusia acude a Bruselas cargada de reclamaciones. La primera tiene que ver con la legislación europea en materia de energía.

«Rusia no está muy contenta con el llamado ‘tercer paquete energético’ de la Unión Europea», señaló sin ambages Chízhov y recalcó que ciertas disposiciones de esta legislación «violan el derecho de compañías energéticas rusas» al dejar abierta la puerta a la «renacionalización de las infraestructuras de energía».

La normativa en cuestión, aprobada en 2009, fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización e incluye salvaguardas para evitar que las redes caigan en manos de compañías extranjeras.

La Unión Europea defiende que las medidas van destinadas a mejorar la competencia y reducir los precios para los consumidores, pero Moscú la interpreta como un ataque directo, enmarcado dentro del intento europeo por desembarazarse de su dependencia energética del exterior y reforzar su seguridad de suministro.

El embajador reconoce que «el margen de maniobra de la Comisión Europea es bastante limitado», pero opina que «aún así existen maneras de hacer frente a esta cuestión y responder a las preocupaciones legítimas de las compañías energéticas rusas».

Rusia es el principal suministrador de gas de la Unión Europea y su tercer socio comercial, tras Estados Unidos y China, mientras que los europeos son el principal mercado para los rusos.

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, tiene previsto viajar a Bruselas, donde se reunirá con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y la mayor parte de los comisarios, así como con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

España es el séptimo país de la Unión Europea donde cuesta más pagar las tarifas eléctricas

Esta es una de las principales conclusiones que se derivan de un informe elaborado por la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética (Anae), en el que se analiza cómo de caro o barato le sale al consumidor español el coste de la energía con respecto al resto de europeos, teniendo en cuenta su poder adquisitivo.

El informe compara sólo aquellos países en los que estaban disponibles tanto los datos correspondientes a los precios de la energía de 2010, como el poder adquisitivo de 2009. Por lo tanto, el estudio indica que no pueden tomarse como exactos estos datos al no estar actualizados los relativos al poder adquisitivo de los europeos en 2010.

Añade que, como España, «claramente, ha perdido poder adquisitivo durante el año pasado, los resultados reales serán peores que los que aquí se muestran».

Según el citado informe, y teniendo en cuenta las tarifas domésticas de electricidad (promedio de 14,17 céntimos por kilovatio hora), a los consumidores españoles el pago de este producto les supone un esfuerzo el 11,1 % mayor que la media europa. Sólo superan a España países como Rumanía, Letonia, Eslovaquia, Lituania, Polonia y Chipre. A los países que les supone un menor esfuerzo son Luxemburgo, Francia, Finlandia, Dinamarca y Países Bajos.

En cuanto a las tarifas industriales de electricidad, el informe señala que a los españoles su pago les supone un esfuerzo del 14,8 % superior a la media de la europea. A España le supera Rumanía, Lituania, Letonia, Eslovaquia, Polonia, Chipre, República Checa y Portugal.

Así, España es el noveno país al que más le cuenta pagar las tarifas industriales de electricidad. Luxemburgo, Finlandia, Francia, Países Bajos y Suecia son los países a los que menos les cuesta.

Además, España es el cuarto país europeo en donde el precio absoluto de la electricidad industrial es mayor, un promedio de 11,1 céntimos por kilovatio hora (kWh), sin impuestos y para consumidores industriales de tamaño medio (consumo anual entre 500 y 2.000 megavatios hora).

Con respecto al gas natural, el informe indica que los resultados de España son «ligeramente mejores» aunque sólo para los consumidores industriales, ya que en este apartado a los españoles les supone un esfuerzo del 3,8 % inferior a la media europea, es decir, es el octavo país al que menos le cuesta.

No obstante, España ocupa el noveno puesto en cuanto el esfuerzo que le supone el pago de las tarifas domésticas del Gas Natural, el 10,4 % más que la media europea. Luxemburgo, Países Bajos, Rumanía, Irlanda y Reino Unido, son a los que menos les supone el pago del Gas Natural doméstico.

La electricidad se encarecerá un 35% en la Unión Europea

En concreto, este encarecimiento se deberá por un lado al coste de la instalación de nuevas tecnologías que permitan el desarrollo de un sector eléctrico neutral en carbón, entre ellas las renovables, y, por otro, al aumento de los precios de tonelada de CO2, que penalizan a las fuentes más contaminantes.

Los resultados del informe aparecen recogidos en el último boletín informativo de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), en el que el jefe de división de análisis financiero de la patronal eléctrica, Ignacio Martínez del Barrio, pide un esfuerzo regulatorio para afrontar los retos futuros.

En concreto, alude a la necesidad de que la regulación garantice ingresos suficientes tanto a los generadores de electricidad como a los que presten apoyo para evitar los problemas relacionados con las variaciones de un parque de renovables intermitente.

Además, pide que los precios transmitan las señales adecuadas a los consumidores, de modo que los usuarios no sólo paguen el coste real de la electricidad, sino que también puedan beneficiarse de los nuevos recursos tecnológicos y racionalizar su consumo.

Por otro lado, Martínez del Barrio también analiza un informe de Eurelectric acerca de cómo ha afectado la crisis económica a la actividad de las eléctricas europeas.

Estas empresas, indica el informe, no redujeron el endeudamiento como consecuencia de las restricciones de crédito y, en lugar de recurrir a la financiación bancaria, hicieron un uso más frecuente de la colocación directa de deuda en los mercados. En este contexto, vieron cómo las agencias de ‘rating’ rebajaban sus calificaciones.

Si bien estas rebajas en la calidad crediticia de las eléctricas europeas han sido inferiores a las de otros sectores, sus cotizaciones en bolsa sí se han visto más castigadas que otras, señala la patronal europea.

Como respuesta, las eléctricas diseñaron planes de choque frente a la crisis centrados por lo general en la venta de activos no estratégicos, la reducción de las inversiones y el aumento de los recursos propios a través de operaciones financieras dirigidas a sustituir deuda por capital.

La Unión Europea acuerda que no existirán «islas energéticas» de electricidad y gas en 2015

No obstante, los Veintisiete no han comprometido fondos públicos nuevos para lograr estos objetivos pese a que según los cálculos de Bruselas se necesita un billón de euros de inversión en infraestructuras energéticas de aquí a 2020 para garantizar la seguridad de suministro.

Sólo para completar los proyectos prioritarios, entre los que se encuentran las interconexiones eléctrica y gasista de España con el resto de Europa, se necesitan al menos 19.000 millones de euros para gaseoductos y 6.000 millones para red eléctrica antes de 2013.

Los líderes europeos quieren que la gran mayoría de este dinero venga del sector privado y no contemplan que el nuevo marco presupuestario de la Unión Europea para el periodo 2014-2020 consagre más ayudas específicas para la energía.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha destacado que la Unión Europea se gasta ahora un 2,5% de su PIB anual en importar energía, 270.000 millones de euros para petróleo y 40.000 millones de euros para el gas. Completar el mercado interior aumentaría el PIB entre un 0,6% y un 0,8%, crearía 5 millones de puestos de trabajo y permitiría un ahorro de 100 euros al año a los ciudadanos.

Los Estados miembros se comprometen a facilitar la inversión en renovables y en «tecnologías seguras y sostenibles con bajas emisiones de CO2». Esta referencia ha sido interpretada como un respaldo implícito a la energía nuclear, aunque no se menciona directamente en las conclusiones. También reclaman acelerar los esfuerzos para lograr la meta de un ahorro energético del 20% de aquí a 2020, ya que de momento no se avanza a buen ritmo.

Otro de los objetivos de la Unión Europea es reducir la dependencia respecto a Rusia, que ya ha provocado cortes de gas un par de inviernos a varios Estados miembros por las disputas de Moscú con Ucrania. Para ello, Bruselas apuesta por impulsar el denominado ‘corredor sur’, que permita traer gas directamente del mar Caspio.

La refinería que Cepsa tiene en Gibraltar no vulnera la ley medioambiental de la Unión Europea, según dice Bruselas

Bruselas justifica su respuesta porque a pesar de admitir «ciertas deficiencias» detectadas en su funcionamiento, la empresa ya está haciendo inversiones para «mejorar o minimizar» la contaminación en la zona.

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha decidido mantener no obstante «abierta» la denuncia presentada por el ciudadano español Juan Antonio Carrasco Rangel, en nombre de la Plataforma por el Estudio Epidemiológico en el Campo de Gibraltar y en Gibraltar, que reclama la realización de este estudio conjunto, y por la ciudadana británica Justine Olivero que ha denunciado el reciente aumento de casos de cáncer en la región, respaldada con 237 firmas de vecinos de la zona.

En su denuncia, los peticionarios aseguran que «los numerosos casos de cáncer» en la zona «están relacionados» con las actividades de la refinería de Petrólero de Cepsa en San Roque y de la industria pesada en la zona y piden que se realice un estudio epidemiológico conjunto de los habitantes del Campo de Gibraltar y del Peñón.

Aunque la Comisión Europea ya abrió una investigación sobre el caso para determinar si su actividad contraviene la aplicación de la directiva relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación, el Ejecutivo comunitario ha dejado claro que la empresa petrolera está tomando «medidas para remediar la situación» y «está invirtiendo en mejoras para la instalación» con el objetivo de «impedir o minimizar la contaminación», en línea con lo que exige la directiva.

«Y hay más inversiones previstas en los próximos años», ha insistido un portavoz de la Comisión durante el debate de la denuncia en la que ha reconocido sin embargo «ciertas deficiencias» en el funcionamiento de la planta de Cepsa, ha explicado un representante de la comisión.

«Está claro que el operador ha actuado para atajar los problemas de suministro eléctrico que previamente han llevado a elevados niveles de contaminación de la instalación. En base a estos hechos, la comisión considera que no puede identificar una violación del derecho de la Unión Europea», ha sostenido.

A pesar de que hasta ahora el Ejecutivo comunitario no ha detectado ninguna violación del derecho comunitario por este caso, Bruselas sigue a la espera de recibir el informe de auditoría definitivo encargado por la Junta de Andalucía sobre la aplicación de las normas de emisión de la citada refinería.

En cualquier caso, el presidente en funciones de la Comisión de Peticiones, el eurodiputado Willy Meyer, ha confirmado que la Eurocámara mantendrá «abierta» la denuncia de los ciudadanos «a la espera de la respuesta» de los Gobiernos de España y Gibraltar, a los que la Eurocámara instó el pasado mes de abril a realizar un estudio epidemiológico conjunto a los habitantes de la zona.

Meyer recordó que la comisión parlamentaria, que ya debatió esta denuncia ciudadana en abril de 2010, envió una carta a los Gobiernos español y gibraltareño recomendándoles realizar dicho estudio «de forma coordinada», aunque a fecha de hoy ninguno de los Gobierno ha dado respuesta a esta petición.

Bruselas advierte a España de que los recortes retroactivos en las primas a las energías renovables no son aceptables

«En España y en República Checa ha habido discusiones en el parlamento sobre cambios retroactivos para ayudar al presupuesto, pero pensamos que esto no es aceptable«, ha dicho el comisario de Energía, Günter Oettinger, en una rueda de prensa.

Oettinger ha explicado que el Ejecutivo comunitario se ha puesto en contacto con ambos países para avisarles de que un recorte de las ayudas con carácter retroactivo cuestionaría la seguridad que necesitan las empresas para planificar sus inversiones e incluso podría poner en riesgo los objetivos de la Unión Europea en materia de renovables.

«Si alguien construye una planta de energía eólica, debe poder saber durante cuánto tiempo recibirá financiación y a qué nivel, qué precio obtendrá por la electricidad«, ha resaltado el comisario de Energía.

De hecho, el Ejecutivo comunitario no sólo critica el recorte de inversiones en renovables sino que pide a los Estados miembros que multipliquen por dos los fondos que dedican a las energías limpias, para que pasen de 35.000 millones de euros al año a 70.000 millones de euros al año.

Pese a las subvenciones concedidas hasta ahora, Bruselas cree que España no cumplirá sus objetivos de 2010 en cuanto a cuota de renovables en la producción de electricidad y en el transporte.

Por lo que se refiere a electricidad, España sólo ha realizado progresos moderados hacia la meta indicativa del 29,4% de renovables, mientras que en transportes está muy lejos de alcanzar el 5,75% de biocombustibles, según un estudio del Ejecutivo comunitario.

Únicamente siete Estados miembros -Bélgica, Dinamarca, Alemania, Hungría, Irlanda, Países Bajos y Suecia- han logrado su objetivo de renovables en 2010 en el sector de la electricidad. Por lo que se refiere a los transportes, ocho países alcanzaron su meta -Austria, Francia, Alemania, Hungría, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Suecia-.

En todo caso, la Comisión considera que todos los Estados miembros cumplirán su objetivo de renovables para 2020 si ponen en marcha los planes de acción nacionales que han presentado a Bruselas y mejoran los instrumentos de financiación.

El Ejecutivo comunitario ha reclamado además a los Gobiernos que refuercen la cooperación en materia de renovables, lo que a su juicio permitiría ahorrar 10.000 millones de euros al año. Entre las medidas que defiende la Comisión se encuentran las transferencias estadísticas de certificados verdes, los proyectos comunes y los regímenes de ayuda conjuntos.

Bruselas cree que el vehículo eléctrico y los biocarburantes sustituirán lentamente a los combustibles fósiles en 2050

De este modo, la Unión Europea podrá cumplir sus objetivos de reducción de emisiones en la lucha contra el cambio climático y garantizar al mismo tiempo la seguridad de suministro.

Según el informe, la demanda futura para todos los modos de transporte podría cubrirse a través de una combinación de electricidad (baterías o pilas de combustible) y biocarburantes como principales opciones; fueles sintéticos (cada vez más procedentes de fuentes renovables) como solución intermedia, metano como combustible complementario y gas licuado de petróleo como suplemento.

«Si queremos lograr un transporte auténticamente sostenible, tendremos que considerar los carburantes alternativos. Para ello tenemos que tener en cuenta las necesidades de todos los modos de transporte», ha destacado el comisario de Transporte, Siim Kallas.

El Ejecutivo comunitario está revisando en este momento la situación y el informe presentado le servirá para preparar una «iniciativa sobre sistemas de transporte limpios» a lo largo de este año.

Asimismo, la Comisión Europea ha dado luz verde a la ayuda de 54,6 millones de euros que Suecia pretende conceder a un proyecto de investigación y desarrollo para la producción de biocombustibles a partir de restos de la fabricación de celulosa.

El Ejecutivo comunitario ha considerado que el plan es válido dentro de las normas de ayudas de Estado para proyectos de este tipo y, en particular, porque se inscribe en un ámbito en el que el mercado no ha logrado avanzar.

«Este proyecto podría ayudar a desarrollar una refinería de biocombustibles de segunda generación en una planta de celulosa sin distorsionar excesivamente la competencia«, ha explicado en un comunicado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

Según la Comisión Europea, este tipo de carburantes reemplazarían a los de tipo fósil y ayudaría a Europa a cumplir sus objetivos medioambientales y energéticos.

El proyecto «Domsjö» se desarrollará durante un periodo de diez años y contará con apoyo público dadas las dificultades para encontrar financiación privada por los altos riesgos que comporta.

Bruselas decidirá la próxima semana si concede fondos a la conexión España-Francia

La idea fue propuesta el pasado mes de noviembre por el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, y ya cuenta con el apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, según revelaron a un grupo de periodistas fuentes comunitarias.

El objetivo es ayudar a financiar determinados proyectos de «interés europeo» que no podrían sufragarse exclusivamente con aportaciones privadas y que ayudarían a reforzar la seguridad de suministro energético de la Unión Europea.

Oettinger espera recibir la luz verde del Consejo Europeo, el próximo 4 de febrero, con vistas a presentar en junio, cuando empiecen a discutirse las perspectivas financieras para después de 2013, una lista concreta de proyectos y cifrar la necesidad de fondos comunitarios para cofinanciarlos.

Entre las prioridades del comisario figura, como señaló en noviembre, la de ampliar la conexión entre España y Francia de los 1.400 megavatios actuales hasta los 4.000 en el año 2020, ya que esta red se ve como una vía para traer energía desde África al resto de Europa.

El Ejecutivo comunitario calcula, grosso modo, que el sector energético europeo necesitará para funcionar una inversión de un billón de euros en los próximos diez años, de los que 200.000 millones deberían destinarse a mejorar las redes de transmisión de energía.

Según los cálculos de Bruselas, la industria aportará como máximo 100.000 millones para infraestructuras, por lo que los otros 100.000 tendrían que ser dinero público.

Oettinger no tiene previsto pedir tal cantidad a la Unión Europea, según las mismas fuentes, pero sí aspira a mantener al menos los 2.300 millones para dos años del programa europeo de recuperación económica. Esa cantidad unida a las aportaciones de otras fuentes públicas podría generar los 100.000 millones necesarios.

Las cuestiones de eficiencia energética también figuran en la agenda del Consejo Europeo de la semana que viene.

El compromiso de la Unión Europea de ser un 20 % más eficiente en 2020 sigue teniendo de momento carácter voluntario y, a pesar de la recomendación del Parlamento Europeo de fijar objetivos nacionales vinculantes, los países siguen siendo reticentes.

El Tribunal de la UE confirma la multa de Bruselas a Repsol por su participación en un cártel de sustancias químicas

El Ejecutivo comunitario multó en diciembre de 2005 a un grupo de empresas, entre las que figuraban GQ, Repsol Química y Repsol YPF, con un total de 75,86 millones de euros por pactar precios e intercambiar información confidencial en el mercado de las sustancias químicas para la industria del caucho.

GQ, Repsol Química y Repsol YPF debían pagar 3,38 millones de euros del monto total por las infracciones cometidas.

Estas tres compañías interpusieron un recurso ante el Tribunal de Primera Instancia para solicitar la anulación o reducción de la multa, pero esta instancia dio la razón a la Comisión Europea. Tras la negativa, recurrieron en casación ante el Tribunal de Justicia que ha vuelto a desestimar la anulación de la multa.

El Tribunal de Justicia reconoce, no obstante, que el Tribunal de Primera Instancia no expuso de manera clara los motivos que le llevaron a desestimar el recurso de casación de las compañías y que incurrió en un error de derecho al no haber hecho un análisis concreto de los elementos aportados por las tres empresas para demostrar la autonomía de GQ a la hora de diseñar y aplicar su política comercial.

Una vez examinadas las alegaciones de las tres empresas, los jueces de Luxemburgo estudiaron si la Comisión Europea incurrió en un error de apreciación al no haber tenido en cuenta que Repsol Química ordenó tras una investigación a GQ que cesara cualquier práctica que pudiera constituir una infracción de las normas de la Unión.

Esta instrucción indica, según las empresas, que Repsol Química no había tenido conocimiento de la infracción en cuestión, ni había participado en la misma, ni había incitado a su filial a cometerla.

El Tribunal recuerda que el Ejecutivo de la Unión Europea puede imponer multas a una sociedad matriz, aunque no haya incitado a su filial a cometer la infracción o no tenga una implicación directa en la misma, siempre que ambas constituyan una misma unidad económica.

Sin embargo, el hecho de que Repsol Química sólo tuviera conocimiento de la infracción tras realizar la inspección no permite demostrar que estas dos sociedades no constituyen una misma unidad económica.

Asimismo, el Tribunal entiende que los elementos aportados por las tres empresas no prueban que GQ determinaba de manera autónoma su conducta en el mercado y que, en consecuencia, no prueban que GQ no constituía junto a RQ una unidad económica. Por tanto, queda desestimado el recurso de anulación.

El Parlamento Europeo decide personarse ante la Justicia a favor del decreto del carbón

En una reunión a puerta cerrada, los eurodiputados han acordado recomendar que la Eurocámara defienda en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la decisión de Bruselas, que autorizó el sistema español de apoyo al carbón.

La comisión jurídica considera que el Parlamento Europeo debe apoyar en la Corte la directiva que aprobó y en la que se basa el decreto.

La decisión final de acudir a la Justicia, explicaron fuentes parlamentarias, será validada por la Conferencia de Presidentes de la institución.

Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa, junto a la Xunta de Galicia, han recurrido ante la Justicia comunitaria la decisión de la Comisión Europea de autorizar el real decreto, que permite las ayudas hasta el 31 de diciembre de 2014 a las empresas que usan carbón español para generar electricidad.

El eurodiputado socialista Antonio Masip ha lamentado que «las empresas gasistas españolas hayan obstaculizado el desarrollo de la legislación española a favor del carbón» y ha instado al Parlamento Europeo a «mantener sus resoluciones ante el Tribunal Europeo de Justicia».

Mientras, su compañera María Muñiz ha afirmado que el PSOE apoyará «cualquier medida de carácter legal y político a favor del carbón nacional».

«Se trata de un asunto estrictamente judicial respecto al procedimiento, el decreto es legal y nuestro compromiso firme», ha subrayado.

Según Muñiz, «el Parlamento Europeo tiene conciencia de la realidad de las minas de carbón españolas y de sus trabajadores gracias a la intensa labor política y de información que hemos llevado a cabo los socialistas españoles».

Llamazares apremia al Gobierno a que use su poder y aplique el Real Decreto

Asimismo, el portavoz de IU en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, ha apremiado al Gobierno a que tome una posición mucho más firme y aplique el Real Decreto que incentiva la compra del carbón nacional, pues a su juicio ahora no hay ningún impedimento político ni jurídico para ello.

Para Llamazares, esta medida es necesaria para paliar la incertidumbre de un sector en una «difícil» situación que no tiene garantizado su presente «ni mucho menos su futuro» debido a una confabulación de «impotencias» e «incapacidades» de los responsables de su horizonte.

«No me puedo creer que el Gobierno no sea capaz de movilizar y de cambiar las actitudes del sector del carbón y del sector energético, pues es un sector que depende en buena medida de decisiones gubernamentales», ha apuntado el portavoz.

La apuesta por un modelo de privatización que beneficia a las empresas eléctricas a las que resulta más barato producir electricidad, a veces incluso con propiedades públicas, ha provocado que en estos momentos España no tenga una planificación energética adecuada, según Llamazares.

Para corregir esta situación del mercado energético, se ha mostrado favorable a intervenir en el sector y evaluar qué empresas sería necesario que volvieran a manos públicas, como se ha hecho en otros países.

Como alternativa a la minería en las zonas donde tradicionalmente ha sido habitual esta actividad de Aragón, Asturias y Castilla y León, Llamazares ha apostado por marcar una estrategia clara de aplicación del Plan del Carbón a través de la aplicación de los presupuestos comprometidos.

«Salvo alguna infraestructura, realmente hasta ahora no se ha producido una reindustrialización de las comarcas mineras«, ha lamentado el portavoz de IU, quien ha criticado que el Gobierno no haya mantenido los fondos que anunció para este plan.

Castilla y León alerta de la inminente «quiebra» de empresas por falta de actividad

Por su parte, las empresas mineras que operan en Castilla y León están en una «situación insostenible» que les puede llevar en breve plazo a su «quiebra mercantil» y a una eliminación casi generalizada de todos los puestos de trabajo vinculados a su actividad, según ha anunciado el Gobierno autonómico.

El vicepresidente segundo de la Junta y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, ha explicado que tras hablar con los dirigentes de las principales compañías mineras se puede afirmar que «las cuencas mineras están sin actividad».

Ha detallado además que, como consecuencia de los expedientes de regulación de empleo planteados, frente a los 2.933 trabajadores censados en enero en este sector de la Comunidad, la previsión para febrero es que sólo queden 67 empleados.

Para el vicepresidente de la Junta, esta situación es «consecuencia de la inexistente política en el sector minero y energético», cuyo «responsable único es el Gobierno, ni las eléctricas ni las comunidades autónomas», en referencia a la crítica del PSOE por el recurso planteado contra el Real Decreto de ayudas al carbón por parte de la Xunta de Galicia.

Villanueva ha recordado que fue «una frivolidad y un disparate» suprimir los incentivos a la minería del carbón que estaban vigentes en el anterior Plan del Carbón y que contaban con el apoyo de la Unión Europea, lo que llevó al Gobierno a tener que redactar este nuevo Real Decreto cuya aplicación está ahora pendiente de la resolución del Tribunal de Luxemburgo, tras los recursos planteados por las eléctricas y la Xunta.

«Este país ha perdido el norte en la energía», ha resumido el vicepresidente segundo de la Junta, convencido de que el Gobierno «abandona la minería» con su apuesta por las ayudas vinculadas a los cierres de las minas que no sean rentables.

El representante de la Junta de Castilla y León ha pedido «que se investigue» la que considera «dejadez» del Ejecutivo autonómico a la hora de negociar, a finales del pasado año, el futuro del sector del carbón en el ámbito europeo.