La Unión Europea apoya un plan para ahorrar energía en casa con ayuda del móvil y redes sociales

La Comisión Europea informó de que el «sistema de gestión digital medioambiental de energía en el hogar», que responde a las siglas DEHEMS en inglés, empezó a probarse en Reino Unido y Bulgaria.

El proyecto parte de la base de que los ciudadanos y las empresas suelen malgastar energía porque no se dan cuenta de qué aplicaciones o iluminación consumen más, algo que podría cambiar si se les proporciona la información adecuada y ellos pueden compartirla con su familia o amigos.

El DEHEMS prevé un ahorro del 8% en el consumo energético si se provee a los ciudadanos de más datos sobre la energía que gastan a través de un pequeño dispositivo digital o, incluso, en tiempo real a través de la pantalla de su televisor, su teléfono móvil, su ordenador o por medio de las redes sociales.

«La gente hace mejores elecciones cuando tiene a mano mejor información. El proyecto DEHEMS muestra que las tecnologías más sencillas pueden ayudar mucho a reducir el consumo de energía en Europa«, destacó en la nota la vicepresidenta de la CE y responsable de la Agenda Digital, Neelie Kroes.

En concreto, este sistema transmite a través de internet a un servidor central los datos de consumo energético en casa, de manera que puedan compararse con otros hogares en tiempo real y los usuarios sepan qué tipo de consumidores son, si gastan mucho o poco frente a otros en la misma categoría.

Para ello, los datos son anónimos y no se comparte información personal.

Por ejemplo, dos ocupantes de un apartamento con un solo dormitorio que consumen 17 kilovatios por hora al día, podrían conocer que su consumo es equivalente a una casa con tres ocupantes y tres dormitorios.

La Comisión cree que el uso de este sistema en la UE podría generalizarse en los próximos años.

Por el momento, ya hay disponibles dos aplicaciones que, a través de sendas páginas web, permiten conocer en tiempo real el consumo de energía en el hogar en todo momento (www.energyhive.co.uk) o que ofrecen productos especiales para ahorrar energía en hogares, escuelas y pequeñas empresas (www.greenica.net).

El DEHEMS cuenta con un presupuesto total de más de 3,7 millones de euros, de los que 2,87 millones proceden de fondos comunitarios.

Además, en él participan autoridades locales, empresas privadas y universidades europeas.

Soria defiende acelerar la puesta en marcha de proyectos energéticos prioritarios para la Unión Europea

Soria defendió que el proyecto de reglamento que discuten los Veintisiete para guiar el futuro de estos proyectos «debe ser pragmático» en el sentido de facilitar la puesta en marcha «rápida» de los proyectos.

La Comisión Europea identificó 12 proyectos de corredores transeuropeos energéticos prioritarios en la propuesta de reglamento que presentó el pasado mes de octubre, incluidos dos de importancia para España. Se trata de los corredores eléctrico y de gas Norte-Sur en Europa Occidental que conectará a España con Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta, los Países Bajos, Portugal y Reino Unido.

La financiación de los proyectos todavía debe ser negociada por los Veintisiete, aunque Bruselas propuso destinar 9.100 millones de euros para financiar los proyectos prioritarios energéticos entre 2014 y 2020.

Soria defendió además que el proyecto de normativa «debería tener una indicación más clara» para regular la «toma de decisiones sobre proyectos de interés común en ausencia de consenso» y definir «el papel» que la Agencia de Cooperación de Reguladores Energéticos debe cumplir por su parte.

En declaraciones previas a la prensa, Soria respaldó el proyecto normativo porque «en términos generales se adapta bien a lo que son los planteamientos españoles». «España ocupa un lugar importante de tránsito hacia el resto de Europa desde el punto de vista energético. Las infraestructuras energéticas son importantes para ir superando el aislamiento energético de España», explicó a la prensa.

Aunque se mostró partidario de que «el mercado sea quien financie las inversiones en infraestructuras de interés común», el ministro consideró durante el debate «necesario» que exista «financiación comunitaria» en los casos en que «haya externalidades positivas donde el mercado no ofrezca recursos suficientes». «Además esta financiación exige transparencia en todos los proyectos para que haya una perfecta comparación de proyectos y evitar una sobreestimación de costes», insistió ante sus colegas.

Soria defendió también que los proyectos de infraestructuras energéticas «sean financiadas por el mercado» pero pidió «financiación europea» para aquellos que «tienen efectos positivos para el conjunto de la Unión» siempre en función de «un análisis coste-beneficio que sea muy claro y sobre todo que no comporte ningún tipo de sobreestimación» de costes.

Por otra parte, Soria también consideró «conveniente» durante el debate público con sus colegas aprovechar «las experiencias de las iniciativas regionales ya existentes como punto de partida en relación al tamaño y al alcance geográfico actual» de los proyectos.

Aunque defendió el «papel esencial» de los Estados miembros a la hora de elegir los proyectos, el ministro español también subrayó la importancia de la participación de los grupos regionales para seleccionar los proyectos pero reclamó que la norma comunitaria detalle mejor su funcionamiento. «Deben existir reglas armonizadas y debe garantizarse la participación de la Comisión», insistió.

«Respecto a los grupos regionales creemos que son eficaces respecto a la selección de proyectos de interés común, ya que han estado trabajando durante años en la integración de los mercados regionales y además conocen bien sus particularidades. Son eficaces si el reglamento detalla su funcionamiento«, defendió.

Soria y Margallo en Argelia

Asimismo, tanto el ministro de Industria como el de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, pusieron rumbo a Argelia para establecer una primera toma de contacto con el Gobierno de Abdelaziz Buteflika. Ambos cenaron en Argel con una representación de empresarios españoles con intereses en el país antes de iniciar sus contactos con las autoridades argelinas.

Los temas de inmigración, las inversiones en el país magrebí y las relaciones bilaterales en materia de energía serán las cuestiones que centrarán las discusiones de los ministros españoles con las autoridades argelinas.

En el ámbito energético, Repsol y sus socios en el país, Sonatrach, RWE y Edison acaban de obtener autorización para el desarrollo de seis campos de gas en el Sáhara argelino, en los que invertirán cerca de 2.225 millones de euros.

La relación bilateral también está marcada en la actualidad por la reciente entrada en funcionamiento del gasoducto Medgaz, con capacidad para suministrar una cuarta parte del consumo anual español y donde participan como socios la argelina Sonatrach (36%), Cepsa (20%), Iberdrola (20%), Endesa (12%) y GDF Suez (12%).

En cualquier caso, Soria confirmó su intención de reunirse con responsables de Sonatrach. «Vamos a entrar en contacto con las autoridades del Gobierno argelino, pero también con la empresa Sonatrach, que tiene relaciones importantes estrechas efectivamente con España y particularmente con Gas Natural», explicó.

«Vamos a escuchar a las autoridades argelinas y vamos sobre todo a resaltar la importancia que Argelia y el gas argelino tiene para España«, subrayó. «Argelia es un país sumamente importante para España». «Tenemos una relaciones desde hace muchos años en general y particularmente en lo que toca al sector de la energía», justificó el ministro.

En este sentido, también se estrenó una nueva relación de entendimiento entre Gas Natural Fenosa y Sonatrach con la resolución del litigio sobre los precios del gas.

Como parte del acuerdo para el arreglo de sus diferencias, Sonatrach adquirió una participación del 3,8% en Gas Natural Fenosa y se comprometió a desarrollar proyectos conjuntos con el grupo español. Precisamente, una eventual entrada de Gas Natural Fenosa en el capital de Medgaz fue una de las posibles operaciones estudiadas como parte del nuevo clima de entendimiento.

Primera reunión de los 16 países de la UE que apuestan por la nuclear

«No es una alianza, no es un lobby, no es un grupo formal», subrayó el anfitrión, el ministro francés de Industria y Energía, Eric Besson, en conferencia de prensa.

Besson, que puso el acento en el carácter «informal» de este primer encuentro, que tendrá continuidad con otro similar en el Reino Unido, avanzó que el marco «no será algo estructurado».

Pero al mismo tiempo, hizo hincapié en que «es falso decir que en Europa la mayor parte de los países están dando la espalda a la energía nuclear», que representa globalmente el 28% de la electricidad que se genera en la UE.

El ministro francés afirmó que algunas de las condiciones básicas para el desarrollo de la energía nuclear es «una seguridad sin compromisos» y una gestión sostenible de los residuos radiactivos que generan las centrales.

«Nuestra preocupación es la energía sin carbono» (sin emisiones de CO2, consideradas las principales responsables del calentamiento climático) y ahí la de origen nuclear «tiene un papel que jugar», argumentó el ministro francés, que aseguró que se trata de la más barata de todas, a excepción de la hidroeléctrica.

En esa misma línea, el secretario de Estado de Política Energética de Hungría, Pal Kovacs, insistió en que sin la energía nuclear no se podrá cumplir el objetivo europeo de reducción de emisiones causantes del cambio climático, sobre todo en una situación de crisis económica como la actual, por el elevado costo de las renovables.

Los países participantes en esta primera cita en París fueron Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Hungría, Letonia, Lituania, Holanda, Polonia, República Checa, Rumanía, Reino Unido y Suecia.

España estuvo representada por su secretario de Estado de Energía, Fernando Martí, que no se quedó a la conferencia de prensa.

La Comisión Europea tendrá que aportar más recursos para lograr energía sin carbono en el año 2050

Así se puso de manifiesto durante la II Asamblea General de la Infraestructura Europea de laboratorios de Captura y Almacenamiento de Dióxido de Carbono (ECCSEL) que reúne en Cubillos del Sil (León) a una treintena de representantes de diez países que acogen las principales instalaciones de investigación en esta materia.

El director técnico del centro de Desarrollo de Tecnologías de Captura de Co2 (esCO2) que impulsa la Fundación Ciudad de la Energía (CIUDEN) en esta localidad berciana, Pedro Otero, informó de que el bajo valor que alcanzan en el mercado los derechos de emisión del dióxido de carbono implica que los recursos que obtiene la Comisión por su venta sean insuficientes para afrontar la inversión que precisan los proyectos de CAC y lograr el objetivo en el plazo previsto.

«Hay un problema del tipo económico financiero que tiene que afrontar la Comisión si quiere mantener sus objetivos y lo tendrá que afrontar proporcionando más recursos a las tecnologías con las que quiere apostar por una generación eléctrica sin carbono«, declaró Otero.

El director técnico explicó que esta cuestión no pone en peligro el futuro de estos proyectos, sino que los retrasa ya que las inversiones que se esperaban hacer de manera «muy inmediata» e incluso «un poco agobiada» se podrán hacer con una base tecnológica «más asentada».

Recalcó que en la planta experimental de la CIUDEN los planes de trabajo para validar las tecnologías que allí se investigan -que van en paralelo a los proyectos comerciales- contarían con más tiempo para madurar los avances, abaratar costes y resolver más problemas.

De este modo, si el objetivo de la Comisión se mantiene, las plantas comerciales de Captura y Almacenamiento de CO2 estarán «quizá no en 2015– como inicialmente estaba previsto- pero sí un poco más tarde».

El proyecto de investigación liderado por CIUDEN– y denominado proyecto Compostilla- cuenta con una segunda fase que prevé la construcción por parte de Endesa de una planta comercial de 300 megavatios en la Central Térmica de Compostilla II, de Cubillos del Sil, para validar la tecnología experimentada.

En esta segunda fase permanece en el aire después de que la eléctrica renunciase en 2011 a optar a la primera convocatoria de las ayudas europeas destinadas a tal fin.

En este sentido, Otero recordó el carácter internacional del proyecto de investigación avalado por el hecho de que la Fundación trabaja en siete programas de I+D con la Comisión que le proporcionan trabajo «hasta 2015», independientemente de cuándo se realice el desembarco de las plantas que llevarán a escala comercial los avances tecnológicos.

CIUDEN es la organización que representa a España en el desarrollo de tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 en ECCSEL, que se articula como una red pan-europea, financiada por la Unión Europea, coordinada por Noruega y cuyos socios son entidades de Alemania, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Grecia, Italia, Polonia, Suiza y España.

La CE realiza inspecciones por sorpresa en el sector eléctrico ante la sospecha de pactos de precios

«La Comisión teme que las empresas en cuestión puedan haber violado las reglas europeas de defensa de la competencia que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas», según explicó.

Siguiendo su práctica habitual, el Ejecutivo comunitario no identificó a las empresas afectadas por las inspecciones ni desveló los Estados miembros afectados.

Los inspectores de Bruselas estuvieron acompañados durante las redadas por representantes de las autoridades de competencia de los Estados miembros afectados.

Las inspecciones por sorpresa son un paso preliminar en las investigaciones sobre posibles prácticas contrarias a las reglas de competencia de la Unión Europea. El hecho de que se lleven a cabo no significa que las empresas afectadas sean culpables ni prejuzga el resultado de las pesquisas.

«La Comisión respeta el derecho de defensa, en particular el derecho de las compañías a ser escuchadas», recalcó.

No existen plazos legales para completar este tipo de investigaciones. Su duración depende de varios factores como la complejidad de cada caso, el grado de colaboración de las compañías y el ejercicio del derecho de defensa.

La investigación de la Comisión Europea se centra en empresas encargadas de facilitar el comercio de electricidad al por mayor en varios Estados miembros.

La Comisión Europea descarta una nueva crisis del gas y asegura que el flujo recupera la «normalidad»

«No hay ninguna emergencia en Europa, los consumidores reciben el gas como antes», señaló en rueda de prensa la portavoz comunitaria Marlene Holzner, «todos los Estados miembros son capaces en este momento de arreglárselas acudiendo al mercado», añadió.

Bruselas permanece en «estrecho contacto» con todos los Estados miembros, que «en su mayoría recuperaron la normalidad», según indicó Holzner, si bien en «algunos» el suministro no alcanza todavía los niveles anteriores aunque sí está por encima del gas recibido la semana pasada.

De los nueve países afectados, seis –Bulgaria, Eslovaquia, Austria, Hungría, Polonia y Grecia- recuperaron los volúmenes normales de gas importado desde Rusia, mientras que Italia, Alemania y Rumanía siguen sufriendo restricciones en el suministro, aunque la cantidad de gas ruso que reciben aumentó en los últimos días.

Holzner indicó que la Unión Europea está en un nivel 1 que supone que las empresas «son capaces por sí mismas» de abastecerse y que le siguen dos niveles más, el nivel 2 que haría intervenir a las autoridades nacionales y un tercer nivel, que activaría la respuesta a escala europea.

Además, existe un comité de coordinación del gas que podría reunirse si la situación empeorase y algún país necesitase que territorios vecinos le proporcionaran el combustible. Una situación que, según la portavoz comunitaria, «no se contempla» en estos momentos.

Holzner señaló que la Comisión Europea está preparada para intervenir en ayuda de Italia -el país más afectado, que además marcó el domingo el récord de consumo de gas de su historia, según su ministro de Desarrollo Económico, Corrado Passera – en caso de que así lo requiriese, pero descartó que se active ningún tipo de mecanismo a nivel europeo, aunque deben ser las autoridades transalpinas las que evalúen las necesidades y decidan si solicitar apoyo a nivel europeo.

Los cortes de gas procedente de Rusia en plena ola de frío siberiano en Europa hicieron saltar todas las alarmas la semana pasada, tras el duro impacto que tuvo la crisis del gas del invierno de 2009 cuando buena parte de la Unión Europea se quedó sin esta fuente de energía debido a las disputas comerciales entre Rusia y Ucrania.

Holzner marcó las distancias entre la situación actual y este episodio, donde el principal problema fue a escasez de reservas de gas en los Veintisiete y la falta de conexiones alternativas -gasoductos- a la ruta convencional del este del continente al oeste.

La normativa comunitaria exige ahora a los Estados miembros que mantengan unas reservas de gas suficientes para satisfacer el consumo del país durante 30 días como medida de prevención.

Además, se puso en marcha un complejo mecanismo de interconexión entre los países mediante gasoductos en una doble dirección y tratando de evitar su monopolio por parte de una empresa o país, aunque la portavoz comunitaria reconoció que existen importantes deficiencias en la aplicación de esta normativa europea.

Bruselas inició procesos de infracción contra trece países europeos -España, Finlandia, Lituania, Eslovenia, Suecia, Reino Unido, Bulgaria, Chipre, Estonia, Eslovaquia, Luxemburgo, Holanda y Rumanía- por incumplir estas medidas relativas a las infraestructuras gasísticas.

La portavoz recordó también que en esta ocasión, los recortes de suministro están previstos dentro del acuerdo firmado entre la Unión Europea y Rusia, que permite una «cierta flexibilidad» a Moscú, de modo que puede disminuir la cantidad de gas que exporta en caso de que lo necesite para su mercado interior.

Sin embargo, Rusia no comunicó oficialmente a Bruselas estos cortes de gas, sino que estos fueron detectados por los propios estados miembros.

La Unión Europea compra a Rusia el 25% del gas que consume y, de ese total, el 80% llega a los Veintisiete a través de territorio ucraniano (el 20% restante lo hace vía Bielorrusia).

Bruselas insta a los países de la UE a asumir más objetivos vinculantes sobre renovables de cara a 2030

«Queremos establecer objetivos vinculantes y quizás algunos no vinculantes para 2030, y queremos hacer esto durante el mandato de esta Comisión (que termina en 2014)», defendió el comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger, durante su participación en una conferencia sobre el sector celebrada en Bruselas.

El tirón de orejas de Oettinger a los Veintisiete calienta motores de cara a la reunión de titulares del ramo de la Unión Europea que se celebrará el próximo 14 de febrero en la capital comunitaria.

«Queremos saltarnos el ‘bla bla bla’ del Consejo, queremos medidas concretas», señaló Oettinger.

«La pelota está en el tejado de los Estados miembros, las inversiones merecerán la pena», aseguró por su parte la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, quien también respaldó en este mismo foro la necesidad de que la Unión Europea asuma nuevos compromisos vinculantes. «Es tiempo de definirlos», insistió.

Tanto Oettinger como Hedegaard hicieron hincapié en la necesidad de establecer estrategias europeas sobre energía y para el desarrollo del sector de las renovables a largo plazo, que ofrezcan seguridad a los inversores.

La reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) es el «denominador común» entorno al que deben trabajar los países miembro, señaló Oettinger, quien recalcó que estos pueden escoger diversas estrategias para cumplir con los objetivos europeos.

Por su parte, Hedegaard advirtió de las consecuencias que tendrá para Europa mantener su dependencia sobre el petróleo, ya que esta materia prima tenderá a mantener precios de «tres dígitos» en el futuro.

Además, la comisaria defendió la importancia de la economía verde en la creación de empleos y aseguró que en los últimos cinco años ésta generó cerca de 300.000 nuevos puestos de trabajo en la Unión Europea, una cifra que podría alcanzar los dos millones en 2020, según sus estimaciones.

«Dicen que los empleos verdes son más caros pero, ¿dónde están las pruebas de esto? A nivel mundial, el sector de los combustibles fósiles recibe siete veces más apoyo que el de las renovables», destacó Hedegaard.

La comisaria puso también como ejemplo las ayudas estatales que reciben sectores poco rentables como el del carbón español, donde cada puesto de trabajo está subvencionado con 73.000 euros por año. «Continuar como hasta ahora no será gratis», advirtió la comisaria.

Bruselas confirma cortes en el gas proveniente de Rusia a Europa

«Puedo confirmar que ha habido disminuciones del nivel del suministro de gas en varios Estados Miembros», señaló en rueda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzber, quien destacó que «no estamos en un estado de emergencia porque todos los países pueden comprarlo (el gas) en otros países».

En concreto, Polonia, Eslovaquia, Austria, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Grecia e Italia han sufrido la disminución en el suministro de gas, que el jueves bajó un 30% en Austria, un 24% en Italia y un 8% en Polonia.

Para hacer frente a la situación, los países afectados recurrieron al mercado para comprar a otros países el excedente de gas que puedan tener o a sus propias reservas, que se encuentran «llenas» en este momento, según Holzber.

Tras la crisis del gas de 2009, en el que el bombeo hacia Europa quedó interrumpido debido a disputas comerciales entre Ucrania y Rusia, los Veintisiete están obligados por las normativas europeas a mantener unas reservas de gas suficientes para satisfacer el consumo del país durante 30 días, como medida de prevención.

Rusia decidió unilateralmente disminuir el volumen de gas que envía a los Veintisiete debido a la ola de frío siberiano que azota buena parte de Europa y que ya causó 160 muertos en su territorio.

El contrato firmado entre la Unión Europea y Rusia para el suministro de gas prevé una cierta flexibilidad, de modo que Moscú puede disminuir el gas que sirve a Europa en caso de que lo necesite para consumo propio, según explicó Holzber.

La portavoz señaló también que Rusia no comunicó oficialmente a Bruselas estos cortes de gas, pero aseguró que la Comisión Europea se mantiene en contacto con la embajada rusa ante la Unión Europea.

Holzber recordó también que antes de decretarse un estado de emergencia a nivel europeo por los cortes de gas, tendrían que cumplirse tres condiciones que aún no se han dado. Primero, tendría que resultar imposible a las empresas abastecerse de gas en el mercado; en segundo lugar, el Estado miembro tendría que tener dificultades para atender el consumo interno de gas; y, finalmente, tendrían que verse afectados varios países.

La portavoz explicó también que durante el fin de semana, habrá expertos de la Comisión Europea haciendo un seguimiento de la situación.

Problemas en el suministro de gas ruso a Europa Central

«Debido a la situación de frío en Europa, especialmente en el Este de Europa, Austria y Alemania, el consumo ha subido y las peticiones (de gas ruso) de los clientes europeos han crecido todas al mismo tiempo», explicó la oficina de prensa de la gasista austríaca OMV.

«Hay una reducción del suministro», indicó OMV, que fijó esa caída en torno al 30%, debido a que el aumento del consumo no fue correspondido con un aumento paralelo de los envíos. Así, el problema no es que Rusia haya recortado sus envíos, sino el aumento de la demanda, matizó OMV.

La empresa aseguró que la actual situación no tiene nada que ver con lo ocurrido en 2009, cuando un conflicto entre Rusia y Ucrania sobre el pago atrasado de envíos cortó totalmente el suministro de gas.

En Hungría, la oficina de prensa de la distribuidora E-ON informó de que en los últimos días llegó menos gas ruso, aunque no especificó en cuánto disminuyó la cantidad y aseguró que Hungría cuenta con reservas de gas para 60 días. Al respecto, el primer ministro Viktor Orbán dijo a la radio pública que el suministro de gas en Hungría «no está en peligro».

Por su parte, la República Checa volvió a registrar pequeños descensos en el suministro de gas ruso, aunque la entrega al consumidor final no revistió complicaciones. «De nuevo, registramos pequeños descensos frente a los abastecimientos normales», informó Martin Chalupsky, portavoz de RWE-Transgas.

El Parlamento Europeo solicita la creación de un programa de acceso universal a la energía para 2030

El pleno de la Eurocámara aprobó una resolución que destacó que unos 1.300 millones de personas en todo el mundo (de las que 84 % vive en zonas rurales) no tienen acceso a la electricidad, y que cerca de 2.700 millones carecen de instalaciones limpias para cocinar, lo que produce un humo en los hogares que causa más de 1.400 millones de muertes prematuras al año.

Para los eurodiputados, el acceso a la energía es «fundamental» para la consecución de muchos derechos fundamentales, por lo que los gobiernos deben promover su acceso universal a través de legislación, contratos o concesiones de licencias, o imponiendo obligaciones de servicio universal adaptadas a las posibilidades de cada país.

En concreto, propusieron dar un trato diferenciado a los clientes en función de su capacidad económica, asignar subvenciones o fondos a categorías concretas de consumidores y a las zonas rurales alejadas, liberalizar la entrada de operadores en áreas sin servicio, impulsar una mayor eficiencia energética u otorgar incentivos fiscales para expandir infraestructuras.

También instaron a la Comisión Europea y a los países europeos a «que no financien ni alienten de ninguna otra forma el uso de la energía nuclear en los países en desarrollo, teniendo en cuenta los graves problemas de seguridad y sostenibilidad».

En ese contexto, la resolución subrayó el enorme potencial de las energías renovables en muchos países en desarrollo para garantizar un suministro de energía sostenible y disminuir la dependencia de los combustibles fósiles, lo que reduciría la vulnerabilidad ante la fluctuación de los precios de la energía.

Por último, los eurodiputados pidieron a la Unión Europea que fije orientaciones claras sobre los criterios de sostenibilidad ambiental para la financiación de proyectos de energías renovables.

Asimismo, solicitaron a la Comisión que imponga como condición prioritaria para el apoyo a nuevos proyectos energéticos el uso de energías renovables descentralizadas, o de energía sostenible con bajas emisiones de carbono o una elevada eficiencia energética.

Un eurodiputado catalán pregunta a la CE por la moratoria a las primas de energías renovables en España

El Ejecutivo liderado por Mariano Rajoy decidió congelar temporalmente la concesión de primas a nuevas instalaciones del régimen especial (renovables y cogeneración) para reducir el déficit público, medida que no afectará a las instalaciones ya en marcha, a las primas ya autorizadas, ni a las plantas inscritas en los registros de preasignación.

El europarlamentario de ICV cuestionó esta decisión que, a su juicio, «recorta gastos recortando el futuro renovable del mercado energético español» y que va en contra de las directivas europeas, que establecen que en 2020 un 20% del total de la energía consumida en cada Estado miembro debe provenir de fuentes limpias.

«La actual crisis económica no puede ser una excusa para continuar con las energías obsoletas como el carbón y las nucleares. Al contrario, debería ser una oportunidad para dar un cambio de 180 grados en la política energética de España», señaló Romeva.

El eurodiputado apostó por aprovechar la crisis para aportar «de una vez por todas» por las renovables y propone medidas como eliminar las «subvenciones irracionales» para la creación de un mercado eléctrico que resuelva el abultado déficit tarifario que acumula España, otro de los motivos esgrimidos por el Ejecutivo español para eliminar las primas.

«Hay que recordar que la moratoria anunciada por el gobierno español supone condenar al paro a decenas de miles de personas, paraliza uno de los pocos sectores en que este país tiene perspectivas de progreso y exportación«, recalcó.

La Comisión Europea dará respuesta a la pregunta escrita planteada por el eurodiputado catalán en unas semanas.

La directiva comunitaria sobre renovables, adoptada en 2009, prevé que el 20% de la energía que consume la Unión Europea proceda de fuentes renovables en 2020 y establece objetivos nacionales para lograr esta media, el de España coincide con el comunitario (20%).