Bruselas hará público el primer informe de las pruebas a nucleares

La portavoz de Energía del Ejecutivo europeo, Marlene Holzber, recalcó que el informe del jueves es «provisional», ya que las primeras evaluaciones que recibieron responden a «una parte, no todas» las cuestiones de seguridad.

Por su parte, el grupo de Los Verdes del Parlamento Europeo denunció que las pruebas no cubren ciertos escenarios de riesgo, como los fuegos, los fallos humanos o el impacto de un avión sobre una planta nuclear, y que no consideran el peligro que puede suponer la combinación de varios de estos riesgos al mismo tiempo.

Greenpeace ya denunció «lagunas» en los primeros resultados de estas evaluaciones, presentados por la Comisión el pasado 15 de septiembre.

«Si algo falta, vamos a completar todas las informaciones», recalcó la portavoz, quien recordó que el proceso de evaluación no finalizará hasta 2012.

A finales de año, las autoridades nucleares nacionales deberán remitir a la Comisión Europea su informe definitivo para que sea analizado por expertos internacionales, quienes podrán realizar visitas a las centrales nucleares o pedir datos adicionales si fuera necesario, tal como señaló el comisario.

Los expertos se pronunciarán en abril de 2012, tras lo que Bruselas emitirá su evaluación final al cabo de otros dos meses.

Las pruebas de resistencia a las nucleares fueron impulsadas por la Comisión Europea tras la catástrofe sufrida en la central japonesa de Fukushima el pasado mes de marzo con el objetivo de analizar los más de 140 reactores que hay en activo en la Unión Europea, 8 de ellos en España.

Los operadores de redes eléctricas europeas impulsarán el desarrollo sostenible de sus instalaciones

Empresarios y activistas remitieron una carta de la declaración al comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger en la conferencia de eléctricas celebrada en Bruselas.

Los signatarios, entre los que están organizaciones como WWF, Greenpeace y Amigos de la Tierra, así como empresas eléctricas como Elia, RTE o Swissgrid, contestaron así al proyecto de la Comisión Europea de facilitar la construcción de grandes infraestructuras transfronterizas eléctricas.

Empresarios y ONG coincidieron en que la estrategia de Bruselas busca conseguir una energía europea más verde y reducir las emisiones de CO2 (dióxido de carbono). Sin embargo, señalaron la necesidad que en la construcción de esas líneas eléctricas, ya sean bajo o sobre tierra, se respete la biodiversidad y se minimice el impacto medioambiental.

Con esta declaración conjunta, según informó la REE (también miembro de la Renewables Grid Initiative), los operadores se comprometen a cumplir los objetivos europeos en materia de protección del medioambiente y los estándares mínimos de respeto a la fauna en la construcción y mantenimiento de las infraestructuras energéticas, mientras que las ONG apoyarán el desarrollo de redes eléctricas clave para alcanzar la integración de las energías renovables. Asimismo, la coalición también asumió el compromiso de fomentar la transparencia y la aceptación de los ciudadanos.

Luis Atienza, presidente de Red Eléctrica, como miembro de esta coalición, afirmó que «sacar el máximo provecho del uso de las energías renovables es una exigencia a la que debemos dedicar todos nuestros esfuerzos. Las energías renovables, que son intermitentes, requieren de una red de transporte eléctrico más robusta y mallada, pero también de una red más inteligente que sea respetuosa con el medioambiente. Esto solo lo podemos lograr con el compromiso de todos y con el convencimiento de la sociedad.»

Por su parte, el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, que apoyó esta iniciativa, defendió que «necesitamos fortalecer la red eléctrica europea para alcanzar ambiciosos objetivos en la política energética. Esto debe hacerse de acuerdo con la sociedad, respetando los estándares de conservación de la naturaleza».

Asimismo, Oettingen afirmó que desde la Comisión Europea dieron la bienvenida a Renewables Grid Initiative como una plataforma de operadores y asociaciones ambientales para «trabajar juntos y encontrar soluciones conjuntas».

El director de la iniciativa, Antonella Battaglini, declaró que «la declaración demuestra que la energía europea y los compromisos medioambientales no están en conflicto porque se pueden construir redes y proteger a la naturaleza».

Por ello, este bloque pidió a la Comisión Europea «utilizar la declaración como guía para la futura legislación europea del sector», añade Battaglini.

Además de por el respeto a la diversidad, la iniciativa abogó por respetar también la protección para la salud humana y la armonía paisajística.

Las empresas se comprometieron igualmente a intercambiar buenas prácticas de respeto al medio y promoción de la formación dentro de las empresas para conseguir una protección del entorno horizontal.

Un informe de la Fundación Europea para el clima (ECF) subrayó hace una semana la necesidad de que se doblará la inversión en la Unión Europea para redes eléctricas para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de CO2 en el horizonte 2020.

Bruselas propone reforzar la seguridad en las perforaciones petrolíferas en alta mar tras la catástrofe del Golfo de México

Las empresas petrolíferas y gaseras serán plenamente responsables de los daños medioambientales que causen a las especies marinas protegidas y a los hábitats naturales.

En el caso de los daños a las aguas, la zona geográfica se ampliará de forma que abarque todas las aguas marinas de la Unión Europea, incluidas la zona económica exclusiva (hasta 370 km mar adentro, aproximadamente) y la plataforma continental sobre la que el Estado miembro tenga jurisdicción.

«Teniendo en cuenta nuestra demanda creciente de energía, necesitamos todo el petróleo y el gas existente bajo nuestros mares, pero tenemos que prevenir accidentes como el de Deepwater Horizon en el Golfo de México», señaló el comisario de Energía, Günther Oettinger.

«Velar por las mejores prácticas industriales en todas nuestras prospecciones en alta mar es una obligación indiscutible», ¡resaltó.

En la actualidad, más del 90% del petróleo y del 60% del gas producidos en la Unión Europea y Noruega proceden de prospecciones en alta mar.

La mayoría del petróleo se extrae en Reino Unido y Noruega, pero otros doce Estados miembros -España, Países Bajos, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Italia, Grecia, Rumanía, Bulgaria, Polonia, Malta y Chipre- concedió licencias de prospección de petróleo y gas en alta mar.

El reglamento, que debe ser aprobado por la Eurocámara y los Gobiernos, fijó normas que cubren el ciclo de vida entero de todas las actividades de prospección y producción, desde su diseño hasta el desmantelamiento final de una instalación de petróleo o gas.

Las autoridades competentes de los Estados miembros sólo podrán autorizar a hacer prospecciones y extraer petróleo y gas en aguas de la Unión Europea a aquellas compañías con la capacidad técnica y financiera suficiente necesaria para controlar la seguridad de las actividades en alta mar y la protección del medio ambiente.

Las soluciones técnicas presentadas por los operadores para garantizar la seguridad de la instalación tendrán que verificarlas terceros independientes antes de que la instalación se ponga en funcionamiento y periódicamente después.

Además, las empresas deberán elaborar un informe sobre los principales riesgos de su instalación en el que figurará una evaluación de riesgos y un plan para casos de emergencia antes de que empiece la prospección o la producción. Estos informes tienen que presentarse a las autoridades nacionales, que les darán su visto bueno si los consideran satisfactorios.

Los reguladores nacionales tendrán que inspeccionar las disposiciones de seguridad, protección del medio ambiente y preparación para emergencias de las plataformas y torres de perforación, así como de las operaciones realizadas en las mismas. Si un operador no respeta las normas mínimas, se le impondrán sanciones o se le retirará la licencia en última instancia.

Las compañías estarán obligadas a elaborar planes para casos de emergencia basados en las evaluaciones de riesgos de su plataforma o torre de perforación y mantendrán recursos disponibles para poder emplearlos cuando resulte necesario.

Asimismo, los Estados miembros tendrán plenamente en cuenta esos planes al formular sus planes nacionales para emergencias. El sector y las autoridades nacionales probarán los planes de forma periódica.

Junto con esta propuesta normativa, la Comisión pidió que la Unión Europea tenga acceso al Protocolo del Convenio de Barcelona que protege al Mediterráneo de la contaminación procedente de las actividades de prospección y explotación en alta mar.

El presidente de Iberdrola reclama a la Unión Europea normativas estables para invertir en energía

Durante la inauguración del V Foro Euromediterráneo de la Energía, en Barcelona, Sánchez Galán, presidente también del Club Español de la Energía, se mostró preocupado por el clima de «elevada incertidumbre» en el que desarrollan su actividad las compañías energéticas y pidió una normativa energética estable que proporcione «expectativas razonables de rentabilidad económica para fomentar las inversiones necesarias».

Esta situación, dijo, «reduce tanto los ingresos como el valor de mercado de las empresas, lo que pone en riesgo su capacidad para financiar las inversiones requeridas», en especial en este momento de crisis económica, en el que el sector energético debería convertirse en un motor de la recuperación.

Para Sánchez Galán, es necesario que Europa cuente con «marcos regulatorios y normativos estables y predecibles», capaces de proporcionar «expectativas razonables de rentabilidad económica para fomentar las inversiones necesarias» en el sector.

En esta línea, recordó que en la Unión Europea la industria eléctrica emplea directamente a 750.000 personas, invierte más de 50.000 millones de euros anuales y supone el 5% del PIB.

Entre los retos de futuro del sector, el presidente de Iberdrola destacó cubrir las previsiones de demanda de los próximos años (con un crecimiento del 1,5 % anual hasta 2035) y ofrecer una energía limpia, segura y competitiva.

En relación con las energías renovables, pidió que se apueste por aquellas «más maduras», como sería la eólica, en detrimento de otras que podrían suponer «una carga insostenible para el sistema, con tecnologías caras que aportan poca producción y tienen todavía un elevado margen de mejora de cara al futuro».

Galán abogó también por una mayor interconexión entre los distintos países mediterráneos porque estas infraestructuras proporcionarán una cobertura de las necesidades energéticas del área y hará incluso posible la exportación de petróleo, gas y electricidad hacia los mercados europeos.

Bruselas presenta una propuesta que impulse bonos para financiar las infraestructuras clave en Europa

La Comisión Europea aprobó los términos de la iniciativa, que, de aprobarse por el Parlamento y el Consejo de la Unión Europea, arrancará en 2012 con una fase piloto, anunciaron el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, en una rueda de prensa en la que se presentó un plan de inversiones por 50.000 millones de euros destinado a mejorar las redes de transporte, energía y telecomunicaciones de la Unión.

«Utilizaremos hasta 230 millones de euros del presupuesto de la Unión Europea para movilizar inversiones privadas por valor de 4.500 millones de euros en varios proyectos», señaló Barroso, con el objetivo de fomentar con efecto inmediato políticas que impulsan el crecimiento.

De acuerdo con la Comisión Europea, la selección de proyectos se centrará en entre 5 y 10 ideas que se encuentren ya en una fase avanzada en cuanto a su ejecución y financiación, o que requieran refinanciación después de la construcción.

La idea es que, si los bonos arrojan los resultados esperados en los próximos dos años, esas emisiones se incorporen definitivamente en el sistema de la Unión Europea de financiación de infraestructuras en el marco del presupuesto multianual 2014-2020.

Se trata de los llamados «Europa 2020 bonos-proyecto», en referencia a la estrategia de la Unión Europea que pretende fomentar el crecimiento y la creación de empleo, la integración, investigación e innovación, la energía y la educación, entre otros elementos.

La iniciativa se centrará en los sectores del transporte, la energía y la banda ancha.

El objetivo es apoyar a los promotores de proyectos para que emitan bonos para financiar grandes infraestructuras y respaldar a aquellas obras estructuradas sobre la base de acuerdos público-privados.

La idea es atraer más financiación privada para proyectos individuales al mejorar la calificación de deuda que asumen las compañías para desarrollar un proyecto y al permitir que esa deuda sea emitida en los mercados de capitales en la forma de una nueva clase de bonos proyecto, lo que anima la demanda de inversores institucionales tales como fondos de pensiones o aseguradoras.

Así, la Comisión Europea pretende apoyar proyectos que fomentan el cambio estructural a favor del desarrollo sostenible, pero a los que les cuesta recabar la inversión necesaria, en parte porque los Estados deben atender a sus planes de consolidación presupuestaria.

La Unión Europea y el Banco Europeos de Inversiones (BEI) y otros socios financieros absorberían mediante garantías parte del riesgo para que la financiación de la deuda privada pueda realizarse más fácilmente. Ni los Estados miembros ni tampoco la Unión Europea o el BEI tendrán que emitir bonos para este propósito, aseguró la Comisión Europea.

El presupuesto de la Unión Europea será utilizado para contribuir capital al BEI para cubrir una parte del riesgo que corre el banco cuando financia los proyectos seleccionados.

Rehn explicó que, cuando se combina los fondos procedentes del presupuesto de la Unión Europea y se combinan con la financiación del BEI, «se pueden incrementar tres veces los fondos disponibles.

El BEI mejorará el crédito en hasta un 20% de la deuda constituida por un proyecto, por lo que el efecto multiplicador final es 15 ó 20 veces la inversión de la Unión Europea de 230 millones de euros, lo que permite movilizar inversiones de hasta 4.600 millones.

La Comisión Europea propone destinar 9.100 millones de euros a infraestructuras energéticas, como la conexión entre España y Francia

«Entre España y Francia no tenemos redes de gas y electricidad adecuadas», señaló en rueda de prensa el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

El comisario explicó que la inexistencia de un mercado eléctrico entre Francia y España y la falta de integración entre ambos países impide llevar al resto de Europa la energía solar generada en España o la que llegue procedente del Magreb, y por ese motivo conviene desarrollar las infraestructuras en la Unión Europea.

El desarrollo del proyecto galo-español lleva ya unos 30 años en el aire, un período demasiado largo, según Oettinger, que podría reducirse si se tomasen medidas como la designación de «una única autoridad competente a escala nacional» para la tramitación de todo el proceso de concesión de permisos, que no podrá durar más de tres años.

La financiación propuesta por Bruselas es la primera que parte directamente del presupuesto comunitario y servirá para cofinanciar hasta el 50% de los costes de los proyectos de infraestructuras, cifra que podría subir al 80% en circunstancias excepcionales, cuando se trate de proyectos cruciales para asegurar el abastecimiento.

Los proyectos que se beneficien de los fondos europeos tendrán que ser de interés común y probar su viabilidad desde el punto de vista económico, social y ambiental, así como contar con la participación en ellos al menos dos estados miembros.

La Comisión Europea no configurará una lista concreta de proyectos que se beneficiarán de esta financiación hasta dentro de dos años, a más tardar el 31 de julio de 2013, pero en noviembre del año pasado ya consideró algunas de las infraestructuras europeas prioritarias, como la conexión entre Francia y España.

El ejecutivo de la Unión Europea calculó que en la próxima década harán falta unos 200.000 millones de euros para construir gasoductos y redes eléctricas.

En concreto, 140.000 millones de euros para redes de transporte de electricidad de alta tensión, almacenamiento y aplicaciones de redes inteligentes; 70.000 millones para gasoductos, almacenamiento, terminales de gas natural licuado e infraestructura de flujos bidireccionales y 2.500 millones de euros para infraestructura de transporte de dióxido de carbono (CO2).

Para lograr estas cantidades, la inversión actual deberá elevarse en un 30% en el sector del gas y el 100% en el sector eléctrico.

El marco de financiación propuesto por la Comisión Europea forma parte de un plan más amplio que también pretende impulsar las conexiones en el sector del transporte y las telecomunicaciones, que tiene que ser aprobado todavía por los estados miembros y el Parlamento Europeo para finales de 2012, a fin de que pueda entrar en vigor a principios de 2013.

La Unión Europea incrementará la transparencia para evitar abusos en el mercado mayorista energético

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El Consejo de Ministros europeos de Medioambiente, reunido en Luxemburgo, dio su visto bueno a la nueva legislación, que tuvo en cuenta que el mercado interno de electricidad y gas «está cada vez más liberalizado e interconectado», y que la posibilidad de que se produzcan abusos y manipulaciones «también está creciendo».

Günther Oettinger, comisario de Energía de la Unión Europea, manifestó que «hoy es un día importante en la historia del mercado interior» y que «las nuevas normas comerciales contribuirán a que los precios de la energía sean justos», según el comunicado.

Oettinger señaló que «el consiguiente aumento de la transparencia y de la integridad del mercado reforzará la confianza de todos los participantes en el buen funcionamiento del mercado interior, lo cual estimulará la competencia y garantizará en todo momento a los consumidores el mejor precio«.

En concreto, la nueva regulación estableció un marco para vigilar los mercados mayoristas de la energía a fin de detectar y detener de manera eficaz cualquier abuso o manipulación que distorsionan los precios al por mayor de la energía y son responsables muchas veces de que empresas y consumidores paguen más de lo necesario por la energía que consumen, garantizando así la «integridad y transparencia de esos mercados».

Para ello, propuso que la Agencia para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), se ocupe de esa supervisión. Este organismo controlará la actividad comercial de productos energéticos al por mayor en estrecha colaboración con las autoridades reguladoras nacionales, recopilando los datos necesarios para evaluar y controlar esos mercados.

ACER también establecerá un registro europeo de participantes en el mercado basándose en la información que le proporcionen los reguladores nacionales.

Las nuevas normas, además, prohibirán el comercio con información privilegiada y la manipulación del mercado y establecerán provisiones que obliguen a hacer público ese tipo de información.

Así, los Estados miembros tendrán que imponer sanciones cuando se infrinja esta regulación, que sean proporcionadas, eficaces y disuasorias, y que reflejen la gravedad de las infracciones, el daño causado a los consumidores y los beneficios potenciales de las operaciones realizadas con información privilegiada o mediante la manipulación del mercado.

El nuevo reglamento, según la Comisión, va a regular todas las transacciones al por mayor de gas y electricidad en la Unión Europea, así como los contratos de transporte de esos productos a los clientes. El Reglamento establece, además, un sistema de detección de abusos del mercado y prevé sanciones en caso de incumplimiento de las normas.

Las nuevas normas entrarán en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, según explicó el Consejo.

La Unión Europea incrementará su consumo de gas en 100.000 millones de metros cúbicos más cada año

En rueda de prensa conjunta con el ministro de Energía de Ucrania, Yuri Boiko, el comisario explicó que la cuarta parte de las importaciones actuales de gas a la Unión Europea proceden de Rusia, y el 80% de las mismas llegan a Europa a través de Ucrania.

Oettinger subrayó que en caso de que se confirmen los pronósticos sobre el incremento del consumo de gas, Ucrania deberá modernizar su Sistema de Transporte de Gas (STG).

El tránsito del gas ruso por territorio ucraniano aumentó en 13,2% en 2011 en relación con 2010, mientras que ese año el incremento fue del 2,9% en comparación con 2009.

Los gasoductos ucranianos tienen una capacidad de tránsito hacia los países de la Unión Europea de 142,5 millones de metros cúbicos anuales.

Bruselas expedienta a España por no liberalizar su mercado energético

«Hoy hemos tomado la decisión y mañana enviaremos una carta de emplazamiento -primer paso del procedimiento de infracción comunitario-«, dijo en declaraciones la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Marlene Holzner.

Holzner explicó que España no tomó ninguna medida para adaptarse a las dos directivas comunitarias sobre el sector de la electricidad y el gas, y precisó que lo que debe hacer ahora es establecer una legislación nacional en este sentido y remitirla a la Comision Europea lo antes posible.

«Una vez nos haya llegado la legislación, la examinaremos y si su contenido no es adecuado enviaremos a España un dictamen motivado -paso previo a la denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea», agregó.

La portavoz explicó que no existe un plazo concreto dentro del cual España tenga que elaborar la legislación y notificarla a Bruselas, pero dado que ya superó la fecha límite para ajustar su legislación nacional, debería hacerlo «muy pronto».

Asimismo, aclaró que la Comisión Europea fue flexible al retrasar la apertura del procedimiento de infracción hasta ahora, cuando el plazo en realidad terminaba en marzo, porque comprende que se trata de un conjunto de medidas complejo y que resulta difícil tomar ciertas decisiones durante las vacaciones de verano.

En términos generales, Holzner explicó en rueda de prensa que «el objetivo de este paquete de la energía es aumentar la competición en el mercado del gas y la electricidad» y recalcó que se necesita esa competencia para garantizar que los consumidores pagan «precios justos» y para reforzar la seguridad de suministro.

La portavoz también detalló que de los procedimientos de infracción a los 18 países conciernen en 17 casos a la normativa sobre electricidad y en 18, al gas.

El núcleo de la legislación energética que la Unión Europea aprobó en 2009 la separación patrimonial de la redes de transporte, generación y distribución de energía, conocida como «ownership unbundling».

Holzner recordó también que la Comisión Europea mantiene todavía abiertos procedimientos de infracción por la aplicación del segundo paquete de la energía, una legislación anterior a la actual, incluidos dos contra España de los 11 casos relacionados con el gas y los 19 con la electricidad.

Oettinger pide «más esfuerzos» para lograr la integración de electricidad y gas en el mercado único para 2014

El comisario europeo se pronunció así en una conferencia de alto nivel sobre el mercado interior de energía que se celebró en Bruselas, y en la que participaron responsables de importantes compañías energéticas europeas como GDF Suez, Iberdrola o E.ON.

Oettinger pidió «más esfuerzos» a todos los actores implicados para «remar en la misma dirección» en la actual situación de crisis, con vistas a lograr que el mercado energético esté totalmente integrado en 2014.

«Si no dejamos de remar cada uno en función de sus intereses, seremos siendo 27 mercados con distintos participantes y distintas regulaciones», advirtió Oettinger, quien añadió que está en juego «el mercado interior, la columna vertebral de la Unión Europea».

Una vez logradas la integración de los mercados del petróleo y el carbón, «tendría que ser posible que en los próximos años tengamos también mercados únicos para el gas y la electricidad», recalcó Oettinger en su discurso de apertura.

De no conseguirlo, los precios de ambos servicios «serán más caros para los consumidores», la Unión Europea tendrá «mayor dependencia energética del exterior», y la situación en casos de emergencia «será mas difícil».

La integración de los mercados del gas y la electricidad también ayudaría al éxito internacional de las empresas europeas, ya que «podrían competir en mejores condiciones contra las grandes compañías de países como Rusia o China«, subrayó el comisario.

Entre las medidas concretas necesarias para alcanzar la meta de 2014, Oettinger destacó la correcta aplicación de la legislación comunitaria en los estados miembros, la modernización de de las infraestructuras energéticas de los estados miembros y la mejora de la transparencia de precios y servicios.

«Hay países que no aplican correctamente la legislación comunitaria sobre energía, y la Comisión Europea se verá obligada a iniciar procedimientos de infracción contra ellos», advirtió el comisario, quien no ha citado ningún Estado miembro en concreto.

En cuanto a las redes de infraestructuras de gas y electricidad en la Unión Europea, el comisario criticó que en muchos casos «parecen propias del siglo XIX, en lugar del XXI».

El comisario expresó sus dudas sobre si se podrá alcanzar la integración total del mercado energético para 2014, ya que «hay muchas dificultades por superar» y son necesarios «pasos importantes» por parte de todos los actores implicados.