Valencia presenta alegaciones a la reforma eléctrica del Gobierno en defensa de las cooperativas

El director general de Energía, Antonio Cejalvo, comunicó la presentación de estas alegaciones en una reunión con la Federación de Cooperativas Eléctricas de la Comunitat Valenciana.

Cejalvo destacó que las cooperativas eléctricas, que cuentan con cerca de 50.000 socios, tienen una labor histórica importante para muchos municipios valencianos ya que permitieron que el suministro pudiera llegar a las localidades más pequeñas o aisladas.

Además de las alegaciones, la Generalitat trasladó formalmente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo su preocupación e inquietud por las repercusiones que la reforma eléctrica puede tener en las cooperativas de la Comunitat.

Con la redacción actual de la reforma eléctrica las cooperativas pueden verse obligadas a modificar su forma social para seguir realizando, como hasta ahora permite la vigente Ley 54/1997 del Sector Eléctrico, las actividades de distribución y de comercialización de energía eléctrica a sus socios y resto de usuarios de su zona geográfica.

Además, el proyecto también obliga a que el objeto social del distribuidor sea exclusivo, sea cual sea su tamaño (en términos de clientes conectados a sus redes), de forma que, aún admitiendo la forma societaria de la cooperativa, y que éstas son pequeñas (hasta ahora la Ley 54/1997 ha venido tomando como criterio el límite máximo de 100.000 clientes) no podrán seguir realizando la actividad comercial de venta de energía a sus actuales consumidores.

Las alegaciones presentadas tienen como finalidad permitir que las empresas eléctricas con menos de 100.000 clientes conectados desarrollen legalmente por medio de la misma entidad, la actividad de distribución y comercialización, sin perjuicio de la separación contable requerida.

Asimismo, recogió la petición de las cooperativas de que se refleje de forma explícita que las sociedades cooperativas de consumidores y usuarios desarrollan las actividades de distribución o de comercialización, o ambas a la vez.

Actualmente existen 19 cooperativas eléctricas en España de las que 16 se encuentran en la Comunitat, lo que representa el 85% del total.

Las cooperativas eléctricas representan, según el Consell, un modelo de buena gestión que les permite suministrar energía eléctrica a un precio entre un 5% y un 7% más barato a sus socios y a un número creciente de clientes no socios.

La Generalitat recordó la labor social que llevan a cabo las cooperativas en favor de los habitantes de los municipios donde desarrollan su actividad, y que abarcan desde la concesión de becas a estudiantes hasta patrocinios culturales y deportivos.

El Tribunal Constitucional admite el recurso del Gobierno contra el impuesto navarro a la producción eléctrica aprobado en 2012

El pasado 27 de septiembre, el Consejo de Ministros acordó recurrir al Tribunal Constitucional esta norma autonómica por estimar que regula un tributo estatal que no forma parte de las competencias de esta comunidad.

La ley sobre el valor de la producción de la energía eléctrica de 2012 se refiere a la aplicación en Navarra del impuesto estatal sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, que está regulado por la ley de medidas para la sostenibilidad energética.

En su acuerdo, el Constitucional dio traslado de la demanda al Congreso y al Senado y al Gobierno y Parlamento de Navarra para que puedan personarse en el proceso en el plazo de quince días y formular las alegaciones pertinentes.

El Gobierno central recurrió al Tribunal Constitucional al considerar que la ley navarra que regulaba el impuesto sobre la producción de energía eléctrica supone «el ejercicio de competencias sobre un impuesto estatal no convenido que vulnera el bloque de constitucionalidad sobre competencias financieras y tributarias de Navarra».

La decisión del Consejo de Ministros se produjo dos días después de que el Gobierno navarro acordara la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto-ley sobre medidas urgentes del sector eléctrico al entender, entre otros asuntos, que perjudica «notablemente» a la comunidad, donde las energías renovables tienen un gran desarrollo.

La admisión a trámite de los recursos no supone pronunciamiento alguno sobre el fondo. El Tribunal estudiará el asunto y se pronunciará más adelante.

PSOE, CiU, UPyD, Izquierda Plural y Grupo Mixto presentan enmiendas a la totalidad de la ley del sector eléctrico del Gobierno

En su enmienda, CiU dijo que el proyecto tiene «un solo objetivo», que es «recaudar» sin que haya una «estrategia de política energética eficiente, sostenible y competitiva a medio y largo plazo», ni pueda vincularse la norma con «una estrategia de política industrial». Además, pronosticó que «comportará notables incrementos en el precio de la energía eléctrica».

Por su parte, la Izquierda Plural, formada por IU, ICV-EUiA y CHA, no sólo enmendó la totalidad de la ley, sino que presentó un texto alternativo. El contenido del proyecto, argumentó, «acaba con las renovables», es retroactivo, «impide el autoconsumo» e implica mayor pobreza energética.

BNG consideró que la ley es «centralista», «frena las renovables» y se intenta aprobar sin diáologo con los agentes del sector. Además, «parte de una concepción errónea del suministro de energía», mantiene las «causas estructurales» del déficit de tarifa y del mercado «oligopolístico».

Compromís-Equo lamentó las trabas al autoconsumo, y estimó inadecuado el sistema de formación de precios y consideró que la reforma «nace muerta para mantener con vida un poco más de tiempo un modelo energético caducom centralizado, despilfarrador y contaminante».

Por su parte, ERC indicó que la reforma no hace sino «mantener los escandalosos privilegios de las compañías que conforman el oligopolio eléctrico y con las que el bipartidismo mantiene unas condenables puertas giratorias». Además, consideró que yerra en el diagnóstico e incluye una «surrealista» penalización al autconsumo.

UPyD reclamó tanto la realización de auditorías externas sobre la formación de precios de la electricidad como una mayor liberalización del mercado que acabe con las actuales subastas para fijar la tarifa regulada, conocidas como Cesur.

El PSOE enmienda la totalidad porque «consolida y traslada» al hogar el déficit

Por su parte, el PSOE consideró que el proyecto de ley «incumple los compromisos europeos, no resuelve el déficit de tarifa» y «consolida» este desajuste, al tiempo que lo «traslada al recibo de la luz». Además, aseguró que la norma «condena a tener una energía cada vez más cara, y más que el resto de países de la Unión Europea, generando una nueva forma de pobreza energética».

En sus argumentos para presentar la enmienda, el Grupo Socialista en el Congreso consideró que la nueva norma «condena a tener una energía cada vez más cara, y más que el resto de países de la Union Europea, generando una nueva forma de pobreza energética».

El proyecto de ley «resulta un error de grandes dimensiones» que se acumula a los introducidos por anteriores reformas y «cercena el desarrollo de las fuentes autóctonas que permiten avanzar en independencia energética, a la vez que dificulta la generación de energías respetuosas con el medio ambiente».

Junto a esto, su aplicación «amenaza gravemente la competitividad de la industria española, especialmente la intensiva en innovación, y castiga al sector servicios con sobrecostes añadidos», aseguró el PSOE.

Además, lamentó que la norma adolezca de una «alarmante ausencia de análisis respecto a la eficiencia y la sostenibilidad del suministro eléctrico», y que se «desaproveche una oportunidad para consolidar los tres ejes fundamentales de la política energética, relacionados con la seguridad del suministro, la protección del medio ambiente y la garantía de la competencia».

En suma, entendió que «hace imposible el objetivo de definir un marco regulatorio estable y predecible que permita al sector su conversión en un motor de la economía y creación de empleo».

Por otro lado, el Grupo Socialista denunció que el proyecto de ley «desincentiva» el autoconsumo al establecer «la obligación de contribuir a la financiación de los costes y servicios del sistema en la misma cuantía que el resto de los consumidores mediante el pago de peajes».

En este sentido, consideró que el nuevo peaje al autoconsumo es «novedoso, injustificado y discriminatorio», al tiempo que «sacrifica la eficiencia económica y la sostenibilidad económico-financiera del sistema».

UPyD pide la retirada de la nueva ley eléctrica y reclama auditorías y más liberalización del mercado

En la enmienda a la totalidad, la formación política también pidió una «reforma en profundidad» de la normativa eléctrica para restaurar la seguridad jurídica y volver a atraer inversiones.

Junto a esto, exigió un impulso a la innovación, la eficiencia y el ahorro energético, así como la mejora de las interconexiones eléctricas y la elaboración de un Plan Energético Nacional a largo plazo.

La nueva ley, que se debatirá en el Pleno del Congreso el próximo jueves y cuyo plazo para presentar enmiendas parciales acabará el martes 29 de octubre, va a juicio de UPyD en contra de lo que necesita el sistema eléctrico y «profundiza» en las medidas ya adoptadas por el Gobierno, que han acabado por «trasladar a los consumidores» el esfuerzo por mitigar el déficit de tarifa.

El proyecto de ley, aseguró, «introduce un conjunto de conceptos de muy dudosa validez», entre ellos los de «desajuste» o «rentabilidad razonable», al tiempo que adolece de un «conservadurismo» encaminado a «preservar el viejo modelo de connivencia entre empresas y élites políticas, conocido como ‘puerta giratoria'».

UPyD también lamentó que la ley eléctrica no sea fruto de una estrategia a largo plazo protegida en la medida de lo posible de cambios políticos coyunturales y de la alternancia de gobiernos, que dio origen a una «pésima política energética» basada en «intereses parciales».

Junto a esto, denunció el «inexplicable maltrato» al autoconsumo de electricidad, que entra en «contradicción» con el potencial del país en recursos solares y con el desarrollo e innovación de la industria nacional.

En todo caso, UPyD también aludió en su enmienda a la «política fiscal irresponsable de primas a las energías renovables, particularmente a las solares, que ascendieron a una cifra muy superior a la prevista por el atractivo de sus grandes ventajas fiscales, con un elevado costo para las cuentas públicas y la factura energética».

Además, sostuvo que el déficit de tarifa tiene un origen político y es una mezcla de «populismo y oligopolio», y lamentó que sean los contribuyentes y consumidores los que «acabarán financiando» la deuda eléctrica, ya sea vía impuestos o a través de la tarifa de la luz.

«Las empresas eléctricas reciben el insólito privilegio, prohibido al común de las empresas y de los mortales, de trasladar a la deuda pública las consecuencias de inversiones fallidas, decisiones políticas equivocadas o efectos negativos de la crisis económica», señaló.

Tapia alerta de que la reforma energética del Gobierno central perjudica a las empresas vascas

Durante su participación en la citada tribuna informativa, organizada en Bilbao por Nueva Economía Fórum, Tapia manifestó que Euskadi sufre ya una situación de discriminación energética por el nivel de tensión al que se conecta, lo que conlleva un coste adicional de hasta un 70% superior al de las empresas del entorno.

La consejera vasca adelantó que las modificaciones impuestas por la reforma energética están provocando en un 60% de las empresas vascas un incremento de la factura de alrededor de un 20%.

«Muchas de las pymes se han quedado sorprendidas con la llegada de las últimas facturas» con la aplicación de las nuevas tarifas desde el mes de agosto, aseguró la consejera vasca.

Igualmente, insistió en las peticiones que desde el Gobierno vasco se realizaron al Ministerio de Industria, que «todavía no han tenido respuesta» y que pasan por «dar seguridad retribuida a la confederación industrial, y establecer un sistema de interrumpibilidad más competitivo y abierto a toda la industria». A todo ello se une también la petición de que se analicen modelos europeos de exenciones o bonificaciones al consumo en sectores estratégicos para el país, como sucede en Francia o Alemania.

Arantza Tapia se mostró muy preocupada por el daño que esta reforma genera en las pymes, pero también le preocupa la repercusión que puedan tener las exigencias que esta reforma plantea a las eléctricas, como Iberdrola, Endesa o Gas Natural, que limita su capacidad de inversión en transporte y distribución de energía, o mejoras en la red, reducción de equipos en subestaciones, etc.

Además, continuó, redunda negativamente en la calidad del servicio y en el suministro de energía eléctrica y afecta directamente a empresas proveedoras de bienes de equipo eléctrico, muchas de ellas localizadas en Euskadi. Tapia consideró que estas empresas sufrirán una reducción en sus contratos y, en consecuencia, en su capacidad de generar empleo.

El BOE publica la ley que aprueba el crédito de 2.200 millones de euros para financiar el déficit tarifario

La norma, aprobada en las Cortes el pasado 9 de octubre, indicó que el crédito se financiará con deuda pública y establece la partida de los Presupuestos Generales del Estado de 2013, dentro del capítulo de transferencias de capital de la, ya desaparecida, Comisión Nacional de la Energía (CNE), en la que se incluirá su importe.

En el preámbulo de la ley, el Gobierno recordó que las cuentas públicas ya destinarán a la tarifa eléctrica de 2013 al menos el 90% de los ingresos por los derechos de emisión, por valor máximo de 450 millones de euros, y unos 2.921 millones de euros correspondientes a los impuestos creados para acabar con el déficit de tarifa, que es la deuda acumulada por la diferencia entre ingresos y costes regulados del sistema eléctrico.

El crédito extraordinario tiene como objetivo «financiar costes del sistema eléctrico ocasionados por los incentivos económicos para el fomento a la producción de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovable», con cargo a los Presupuestos Generales del Estado.

El preámbulo de la ley indicó que el aumento del coste de las primas al régimen especial, en el que figuran las renovables, y un descenso «acusado» de la demanda motivaron un nuevo desajuste en el sistema eléctrico.

Ante estas dos circunstancias, señaló, se habilitó en crédito con cargo a las cuentas públicas para evitar un «nuevo esfuerzo» a los consumidores de luz consistente en subidas adicionales de los peajes.

No obstante, con dicho crédito, que entrará en vigor este sábado, el Departamento que dirige José Manuel Soria dispondrá de esa cantidad para paliar el «grado mayor del previsto en la insuficiencia de los ingresos» del sistema regulado, que provoca que éstos resulten insuficientes para afrontar los costes.

Sin embargo, el propio ministro de Industria estimó que este año podría concluir con déficit de tarifa pese a las distintas decisiones del Gobierno con la reforma energética y que, entre otras consecuencias, supusieron una subida adicional del 3,1% en el recibo de la luz para la mayoría de los consumidores.

El Congreso da luz verde definitiva a la Ley sobre los Sistemas Eléctricos Insulares y Extrapeninsulares

Un trámite. Es lo que se esperaba del último debate sobre la Ley para la garantía del suministro e incremento de la competencia en los Sistemas Eléctricos Insulares y Extrapeninsulares (Islas Baleares, Islas Canarias, Ceuta y Melilla) y, sin sorpresa alguna, se cumplió el guion. El texto legislativo volvía al Congreso de los Diputados después de las enmiendas incorporadas por el Senado y el debate apenas duró 40 minutos aproximadamente.

Los grupos de la oposición centraron sus críticas en no haber aprovechado la Ley para dar un impulso a las energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles en los territorios afectados, en la invasión de competencias de la Administración Central sobre las Comunidades Autónomas y en la regulación sobre el fracking añadida en las disposiciones finales de la Ley.

«Política con mayúsculas»

El diputado canario del PP, Guillermo Mariscal, alabó al ausente ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, porque considera que hace “política con mayúsculas” al igual que el Gobierno ya que «están afrontando las dificultades sin dejarse llevar por la inercia ni esperar”. Mariscal asegura que esta Ley cumplirá todos sus objetivos: “garantizar el suministro además de mejorar su calidad” y combatir los elevados costes de generación de los SEIE ya que “se aumentará la competencia entre operadores”.

Además, Guillermo Mariscal destacó que una mayor presencia del operador del sistema supondrá disminuir la vulnerabilidad energética de los SEIE así como subrayó el impulso a las nuevas infraestructuras, las dos regasificadoras y los bombeos. El diputado del PP considera que estas medidas pondrán fin a un mix energético «obsoleto y en exceso contaminante» y subrayó que los bombeos supondrá que “la mayor entrada de energías renovables en el mix se traduzca en un ahorro».

«Este Gobierno no se arruga, toma medidas, vela por el interés general, no se arredra ante intereses de algunos y afronta la defensa del interés general en materia energética», sentenció Mariscal mientras preguntaba al PSOE y CC por qué rechazan en el Congreso de los Diputados y en el Senado lo que se ha negociado con el Gobierno de Canarias.

Oportunidad perdida

El diputado socialista Pablo Martín Peré cree que se ha «perdido la oportunidad» de haber convertido a Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla en «ejemplos de sostenibilidad energética» y lamentó que esta normativa no se haya incluido dentro de la reforma energética, aunque de manera particular dadas las «necesidades energéticas diferenciadas» de estos territorios con la Península, pero también entre ellas.

En primer lugar, Pablo Martín tachó de «injusticia social manifiesta» que se dejen de financiar los sobrecostes de estos sistemas a través de los Presupuestos Generales del Estado, porque serán los ciudadanos los que tengan que sufragar estos gastos con cargo a sus facturas eléctricas sin ningún criterio de progresividad, como ocurre en los Presupuestos “a través de los impuestos”.

Por último, el diputado socialista lamentó que el Gobierno «condene» a los territorios canarios a «continuar por la senda de las energías fósiles» al «impedir una verdadera implantación de un sistema de generación de renovables» con una Ley que “no garantiza, en modo alguno, la competencia ni disminuirá los costes de generación. Además, rechazó que se introduzca «por la puerta de atrás» el fracking a través de una «técnica legislativa reprochable que ha sustraído un debate importante» a las Cortes.

Desde CC-NC, Pedro Quevedo calificó esta Ley como un «disparate conceptual» porque «legisla sobre territorios que nada tienen que ver unos con otros». Además, destacó la unión de la oposición en torno a la regulación sobre el fracking, “que no podemos aceptar» y que considera que supone “una invasión competencial”. Con respecto a Canarias, el diputado cree que esta ley «cuestiona el futuro y el desarrollo de las energías renovables”.

Nace “caducada”

Laia Ortiz, diputada de la Izquierda Plural, mantuvo los argumentos de la enmienda de totalidad que presentaron en su momento; considera que la norma «no conseguirá los objetivos de su título” mientras reprochó que “se hunda la posibilidad vía renovables y vía autoconsumo” de garantizar el suministro eléctrico e incrementar la competencia en los SEIE.

«Esta ley responde a la obsesión del Gobierno de no tener una política energética a largo plazo y a su obsesión absoluta con el déficit tarifario sin tener en cuenta la diversidad territorial. Además, es una ley que nace caducada, porque la reforma eléctrica que ha llegado al Congreso modifica sustancialmente este texto», añadió Ortiz.

El diputado de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, afirmó que las enmiendas incorporadas en el Senado «no han aportado nada» y que «sigue siendo otra ley que forma parte del mosaico de enorme variedad de leyes que sólo consiguen extender la oscuridad sobre el sector eléctrico«.

Invasión de competencias

Inmaculada Riera, de CiU, destacó como aspectos más negativos de la norma el «refuerzo» de la Administración central «con merma de competencias» de las comunidades autónomas y la cesión de proyectos privados de estaciones de bombeo a Red Eléctrica Española (REE), de cuya legalidad ha dudado a la luz de la legislación comunitaria. Además, cree que las enmiendas introducidas en el Senado no han mejorado el texto de forma suficiente.

Con respecto al fracking, la diputada catalana cree que «se avala un riesgo que no ha sido previamente evaluado» y se invaden competencias autonómicas; también recordó que la propia Comisión Europea (CE) apuesta por un marco legislativo común al que «no se ha esperado» y aseguró que pedirán al Gobierno que impulse a nivel europeo una directiva comunitaria sobre el fracking. «El Gobierno ha ignorado reiteradamente todas las críticas sobre este tema», lamentó Inmaculada Riera.

Por ERC, Teresa Jordà aseguró que la Ley «sólo busca sistemas para perpetuar la dependencia» de los combustibles fósiles y «abrir las puertas» al fracking. «Donde el PP ve una oportunidad nosotros vemos una ruina», sentenció Jordá sobre el fracking. La diputada de Geroa Bai, Uxue Barkos, mantuvo su «no rotundo» a esta norma, y expresó su preocupación por el cambio introducido en el Senado sobre la adjudicación de titularidad de las estaciones de bombeo porque «introduce una clara invasión competencial«; también se mostró crítica con la regulación del fracking.

La Ley de Sistemas insulares y extrapeninsulares pasa este jueves su último trámite parlamentario

El Pleno de la Cámara Baja debatirá así por última vez una normativa aprobada por el Consejo de Ministros el 15 de marzo y que ya superó su primera fase de la tramitación parlamentaria el pasado mes de mayo, aunque no fue hasta la semana pasada que el Senado la incluyó en su orden del día para debatir las enmiendas parciales.

Ahora, el texto vuelve al Congreso de los Diputados para que sometan a debate y votación las tres enmiendas incluidas por el Grupo Popular para precisar el régimen transitorio de las instalaciones que hubieran obtenido autorización administrativa entre el 1 de marzo de 2013 y la entrada en vigor de la ley.

En concreto, el Senado incluyó un nuevo apartado en la disposición transitoria primera sobre las resoluciones de compatibilidad de las instalaciones productoras que estén inscritas en el Registro de preasignación de retribución o con autorización administrativa.

Así, si el proyecto de ley ya incluía las previsiones para todos los operadores que contaran con una autorización para acceder al régimen retributivo adicional fechada antes del 1 de marzo de 2013, con esta enmienda se precisa qué sucederá con las instalaciones que consiguieran la autorización administrativa entre esa fecha y la entrada en vigor de la ley, pero que no estuvieran inscritas en el Registro administrativo de instalaciones de producción de energía eléctrica.

Ahora se señala que requerirán de una resolución favorable de compatibilidad sin la cual «no tendrán derecho» a recibir retribución adicional alguna ni a acceder al régimen económico privado, por lo que sólo podrán percibir el precio de mercado por la electricidad que produzcan.

Por ello, para conseguir esa resolución deberán presentar la solicitud a la Dirección General de Política Energética y Minas en un plazo máximo de un mes desde la entrada en vigor de la ley, acompañando la petición de la autorización administrativa y el anteproyecto presentado en la tramitación. Si esta solicitud es denegada el operador no tendrá derecho a indemnización.

Por otra parte, las enmiendas de los populares precisaron que será el Consejo de Ministros el que determine reglamentariamente cuál es el órgano competente para convocar y resolver procedimientos de adjudicación de la titularidad de las instalaciones de bombeo que no tengan como finalidad principal la garantía del suministro, la seguridad del sistema y la integración de energías renovables no gestionables; así como para modificar los calendarios de inversión.

En el mismo sentido, también se incluyeron cambios para precisar que el calendario de ejecución de las inversiones en las instalaciones de bombeo será aprobado junto con la resolución del procedimiento de adjudicación, un extremo muy importante dado que con la nueva legislación las instalaciones con bombeo y autorización administrativa o que sean concesionarias de un aprovechamiento hidráulico que no cumplan el plazo de inversión previsto serán traspasadas a Red Eléctrica Española (REE).

El PSOE lleva al Constitucional la reforma energética por retroactiva

El PSOE explicó que las medidas incluidas en el Real Decreto-Ley 9/2013 sobre el sistema de retribución a las renovables, cogeneración y residuos suponen un «ejercicio de retroactividad que pone en cuestión la seguridad jurídica» y «sientan un peligroso precedente para la garantía y seguridad de las inversiones en actividades reguladas».

La reforma energética modifica, junto con otra serie de medidas que afectan a las renovables, el sistema de retribución para estas fuentes que dejan de recibir primas para ceñirse a una «rentabilidad razonable» en función de la evolución del bono a 10 años más 300 puntos y de unos criterios aún sin definir.

Es decir, que en 2013 se toman decisiones sobre instalaciones construidas hace años, estableciéndose ahora a qué coste debiera haberse realizado en su día la inversión, con qué coste debieran haberse operado y mantenido desde que entraron en funcionamiento, y qué «rentabilidad razonable» debieran haber obtenido si sus costes hubieran sido los que ahora considere el Gobierno que debían haber sido con una gestión eficiente, para rehacer con esos criterios las cuentas desde su puesta en funcionamiento para ajustar sus ingresos futuros.

A su juicio, ahora se puede reducir la rentabilidad de unas instalaciones, incluso hasta hacerla negativa, y no para ajustarla al cambio en las condiciones económicas y financieras del contexto, «sino para compensar una rentabilidad superior a lo que ahora se dice que hubiera sido razonable, obtenida en los años de vida de la instalación, al margen del marco retributivo con el que esas inversiones se realizaron, con grave daño a la seguridad jurídica de las inversiones en actividades reguladas, porque siempre estarán al arbitrio de la revisión de la rentabilidad que desde su puesta en funcionamiento se pueda decidir».

Para el grupo parlamentario socialista, estos cambios conllevan «la vulneración de diferentes preceptos constitucionales», como los de seguridad jurídica e irretroactividad de las disposiciones restrictivas de derechos del artículo 9.3 de la Constitución española, el principio de reserva de ley o el artículo 86.1 de la Constitución sobre los requisitos constitucionales para dictar decretos-leyes.

Junto a esto, el grupo socialista señaló que la reforma del Gobierno «dificulta las inversiones productivas» para un «nuevo modelo con un gran componente innovador, como es el caso de las renovables».

Por otro lado, los socialistas destacaron que este Real Decreto-ley «agrava los problemas del sistema energético español y afecta a un tipo de energías autóctonas como las renovables en un país con un 80% de dependencia energética respecto de terceros países».

Subrayaron asimismo que la reforma del Ministerio que dirige José Manuel Soria «incumple compromisos europeos, traslada el déficit tarifario al recibo de la luz con las consiguientes subidas que sufrirán las economías familiares y las industriales y condena a nuestro país a tener una energía cada vez más cara que el resto de la Unión Europea» y «arroja por la borda el esfuerzo de las renovables que se consolida en otros países, un yacimiento de empleo intensivo», aseguró.

En su opinión, el Gobierno «renuncia a las energías renovables despreciando la oportunidad de avanzar en independencia energética y abre un conflicto social que puede traducirse en miles de desahucios para los inversores familiares que hipotecaron sus propiedades para instalar plantas fotovoltaicas, con un número de afectados sólo por instalaciones fotovoltaicas de 55.000″.

De esta manera, la reforma energética «genera una nueva forma de pobreza, la energética, en la que muchas familias tienen que renunciar a determinados servicios en sus hogares». Y además, «amenaza gravemente la competitividad de la industria española y castiga al sector servicios con sobrecostes añadidos».

El recurso fue registrado por la diputada asturiana Luisa Carcedo, portavoz adjunta del Grupo Socialista, y por los portavoces de Energía del Congreso y del Senado, José Segura y Jesús Alique, respectivamente. En estos casi dos años de legislatura el PSOE presentó ya más de una quincena de recursos de inconstitucionalidad contra medidas del Gobierno del PP.

El Senado aprueba el crédito de 2.200 millones de euros para financiar las primas renovables

El Senado aprobó la normativa por la que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2013 conceden un crédito extraordinario de 2.200 millones de euros al Ministerio de Industria, Energía y Turismo para financiar los extracostes que los incentivos a las energías renovables suponen para el sistema eléctrico. Puesto que no se aceptó ninguna de las 25 enmiendas, ya no se precisa una nueva aprobación del Congreso de los Diputados.

Un debate que recogió reiteradas menciones por parte de la oposición a la necesidad de realizar una auditoría del déficit tarifario así como de una reforma integral del conjunto del sector eléctrico: el senador del PP, Francisco Utrera, emplazó al resto de portavoces a presentar este tipo de alegaciones a la Ley del Sector Eléctrico, en plazo de enmiendas en el Congreso de los Diputados desde el 4 de octubre.

Respecto a las críticas de la oposición que acusan al PP de culpabilizar a las energías renovables como generadoras del déficit de tarifa, Utrera las rechazó argumentando que las causas del déficit, “una anomalía que hay que corregir”, son múltiples y no se pueden centrar en ninguna de las tecnologías.

El proyecto de ley tuvo que superar dos propuestas de veto: por parte del Grupo Mixto, Jesús Iglesias (IU) justificó su propuesta de veto dado que, a pesar de las numerosas medidas adoptadas, “no se acaba de resolver el déficit tarifario”; por ello reclamó una auditoría antes de abonar ese dinero y se realice una “reforma integral” de la Ley del Sector Eléctrico ya que se ha configurado “un oligopolio cada vez más fuerte”. Son reivindicaciones que también apoyó Ester Capella (ERC), que realizó otra propuesta de veto argumentando que “es una indecencia” entregar 2.200 millones al sector eléctrico mientras se recorta en otros ámbitos.

Dos grupos parlamentarios, el PSOE y CiU, se han abstenido del veto porque, según Felipe López (PSOE), quieren hacer una “crítica constructiva” y evitar “dilaciones” del Estado con deudas que se puedan generar si no hay crédito extraordinario. Ferrán Bell (CiU) no respaldó los vetos porque supondría devolver la norma al Congreso, lo que no evitaría destinar esos 2.200 millones, pero sí empeoraría la situación del sector.

El senador del PNV, Jokin Bildarratz, criticó que el déficit tarifario lleva años sin solución, por lo que consideró el crédito extraordinario de 2.200 millones como un “parche” que demuestra el “fracaso” de una política energética “carente de visión extratégica”, opinión que compartió Rafel Brugera (PSC), senador de Entesa Catalana.

Ley para los SEIE

El Pleno del Senado aprobó el proyecto de Ley de fomento de la competencia y garantía de la seguridad de suministro en los sistemas eléctricos extrapeninsulares (SEIE), término que agrupa a las Islas Baleares, Islas Canarias, Ceuta y Melilla después de un debate en el que se incorporaron 3 enmiendas del PP y se rechazaron 71. El PSOE mostró una rotunda oposición al texto, al igual que Coalición Canaria, pero sus votos en contra fueron ampliamente superados por la mayoría del PP, cuya senadora Juana Pons reprochó “la incoherencia” de ambas fuerzas políticas pues son corresponsables de la Ley desde el momento en que el Ministerio de Industria pactó importantes cambios respecto al texto inicial con el Gobierno canario (CC-PSOE).

En la defensa de uno de los vetos del Mixto, Jesús Iglesias (IU) criticó que no se aprovechen las “particulares características” de las Islas para apostar por las renovables en vez de por el gas y que el Gobierno haya aprovechado para «colar de rondón» la regularización del fracking. Narvay Quintero (CC) justificó el segundo veto en que la futura norma no es la más adecuada para Canarias “porque se trata igual en materia energética a quienes son diferentes” en referencia a que las distancias y las conexiones con la Península no son las mismas que para las Baleares, Ceuta y Melilla y además “paraliza inversiones, crea riesgo de desabastecimiento e incentiva la inseguridad jurídica”.

Ramón Medina argumentó el veto del PSOE en que, a pesar de que consideran que el texto inicial mejoró bastante gracias a la negociación entre el Ministerio y la consejera de Empleo, Industria y Energía de Canarias, Francisca Luengo (PSOE), “el proyecto de Ley se realizó a espaldas de los territorios afectados, genera inseguridad jurídica, no garantiza competencia y no reducirá el coste de generación. Además, Medina lamentó que no se haya aprovechado para dar un impulso a las renovables, no se incluyan infraestructuras para garantizar el suministro y se haya “dado cobertura” al fracking.

Pons (PP) les contestó que con el proyecto se garantiza el suministro, se apuesta por las energías renovables y se favorece la entrada de nuevos operadores para que haya más competencia, al tiempo que se regula la fractura hidráulica. CiU se abstuvo respecto a los vetos, a pesar de que “duda” de que el proyecto de ley pueda garantizar el suministro y disminuir los costes, según Ramón Alturo. Iñaki Anasagasti (PNV) alertó de la posible inconstitucionalidad de la norma, ya que vulnera competencias autonómicas en materia energética y de retribuciones.

Ahora el texto será remitido al Congreso de los Diputados, ya que en el Senado se han introducido modificaciones. Concretamente, el dictamen de la ponencia incorpora tres enmiendas del PP: se establece que las centrales eléctricas del régimen ordinario (es decir, todas excepto renovables y cogeneración) que hayan obtenido autorización administrativa entre el 1 de marzo y la entrada en vigor de la ley pero que no estén inscritas en el registro necesitarán de una resolución favorable del Ministerio de Industria para recibir la retribución establecida. En caso de que esa resolución sea desfavorable, no se prevé ningún tipo de indemnización. Además, el texto deja al desarrollo reglamentario el establecimiento del órgano competente para convocar las subastas de instalaciones de centrales de bombeo, que en la redacción anterior correspondía al Gobierno.