El TC declara inconstitucional un artículo de la ley eléctrica de 2007

El Constitucional argumentó en su fallo, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que el legislador estatal «no puede incidir, con carácter general, en el sistema de delimitación de competencias entre el Estado y las Comunidades Autónomas (…) sin una expresa previsión constitucional o estatutaria, lo cual no ocurre en materia energética».

Así, consideró que en uno de los puntos de la ley, que fija qué instalaciones eléctricas pueden autorizar las Comunidades Autónomas, el legislador estatal «ha excedido el tenor de su propia competencia, penetrando en el ámbito reservado por el bloque de constitucionalidad a las Comunidades Autónomas, por lo que dicho precepto incurre en inconstitucionalidad».

No obstante, mantuvo otro punto de ese mismo artículo, también rechazado por la Xunta de Galicia, en el que se establecen qué instalaciones dependen de autorización estatal.

Este artículo atribuye la competencia estatal para las centrales de generación de más de 50 megavatios (MW), las líneas eléctricas de distribución que pasen por el territorio de más de una Comunidad y todas las de transporte primario, aunque solo estén en una sola Comunidad Autónoma.

El gobierno gallego consideró que esta distribución «no era respetuosa con el esquema constitucional y estatutario» de distribución de competencias en materia de energía eléctrica.

La reforma emprendida en julio por el Gobierno incluye una nueva ley para el sector eléctrico que este martes se aprobó en la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados y que ahora pasa al Senado.

Llega al Senado el proyecto de Ley del Sector Eléctrico con la oposición en contra durante su tramitación

Después de una polémica semana previa, con la solicitud del grupo socialista al presidente del Congreso para que interviniera en la tramitación de la Ley del Sector Eléctrico con el objeto de conseguir un debate más minucioso, las diferentes intervenciones en torno a este proyecto de Ley estuvieron presididas por el buen tono de los portavoces. Desde un principio anunció el presidente de la Comisión, Pablo Matos, que permitiría «flexibilidad» en el tiempo concedido a los portavoces de los grupos: un turno de 15 minutos. Lo cierto es que la oportunidad fue especialmente aprovechada por los últimos en intervenir: Antonio Erías, portavoz de Energía del PP y su homólogo del PSOE, José Segura, que entre los dos utilizaron más tiempo que el resto de portavoces.

Por parte del grupo mayoritario, Antonio Erías defendió el proyecto de Ley y la reforma energética en su conjunto como «necesaria, conveniente y valiente». El diputado del PP arremetió contra la oposición ya que considera que «elude su responsabilidad» y no asume que las mediadas que tomó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero han conducido a «una evidencia»: 26.000 millones de euros de déficit de tarifa acumulado «porque los ingresos no son suficientes para atender a los costes». Por ello, Antonio Erías esgrimió el proyecto como la forma para atajar el «desajuste y la falta de estabilidad» del sector eléctrico y conseguir un precio «competitivo» para empresas y familias.

El portavoz de Energía del PP alabó la labor del Gobierno y señaló que con reformas como la energética buscan «ganar reputación y confianza para España como base de la recuperación económica». Erías dedicó la parte final de su intervención para contestar al resto de portavoces y, además de volver a incidir en la «fragilidad de memoria» del PSOE, reprochó a la Izquierda Plural la utilización como argumentos de «tópicos no testados» así como salió en defensa del mix energético nacional como «modélico, equilibrado y competitivo»; reivindicó ante UPyD que este proyecto «no es una Ley de partido sino la que necesita España». Por último, Erías emplazó a la oposición a negociar enmiendas «transaccionales conjuntas» durante la tramitación en el Senado por lo que mostró «disposición» a mejorar el texto.

Oposición al detalle

Por su parte, el portavoz socialista de Energía ha estructurado su intervención en función de los Títulos que contiene el proyecto de Ley, por lo que José Segura ha realizado una detallada exposición de la posición del grupo socialista ante la reforma energética del Gobierno. Tal y como había manifestado José Segura en su entrevista a Energía Diario, «el Gobierno deja pasar la oportunidad de reducir el aislamiento energético de España» y, como ya expresó el portavoz socialista en la segunda parte, genera «caos» con los cambios retroactivos en las retribuciones por tecnologías. Además, Segura considera un «error» la utilización del nuevo concepto de rentabilidad razonable en detrimento del WACC como referencia para la retribución; «un error que tendrá consecuencias para toda la economía española.

José Segura reivindicó «un modelo específico para las renovables» ya que considera que son tecnologías que «aún no pueden competir por su cuenta» por lo que «no se justifica en modo alguno un régimen general y único». Respecto a la regulación del autoconsumo, Segura considera que se hace «inviable» cualquier proyecto con la introducción de un peaje «injustificado y discriminatorio que impondrá barreras económicas que dificultarán las inversiones». Por ello piensa que «se sacrificará la eficiencia económica en el medio y el largo plazo en aras de la sostenibilidad económica del sistema eléctrico en el corto».

Laia Ortiz, de la Izquierda Plural, expresó su «absoluta disconformidad» con el proyecto de Ley y consideró que el carácter retroactivo de algunas disposiciones constituye un «atropello a la seguridad jurídica» que «impedirá futuras inversiones en España». Por ello, Ortiz considera que la reforma es un «atentado contra el futuro económico y contra el sentido común» así como una «cruzada contra las renovables y la eficiencia» que también perjudica al autoconsumo y trata de perpetuar un modelo «desfasado e insostenible» basado en un mix energético «absolutamente obsoleto, basado en energías sucias e inseguras, en la sobrecapacidad eléctrica, y que busca contentar a quienes siempre han producido la energía, limitando la entrada de nuevos productores e incidiendo en la dependencia energética exterior».

Por ello, Laia Ortiz defendió varias enmiendas destinadas a reclamar una auditoría del déficit de tarifa y de los costes «reales» del sector eléctrico así como las que buscan conseguir un cambio de modelo: «que pase por una reducción de la demanda, una mejora de la eficiencia, mayor implantación de las renovables y un sistema democratizado y descentralizado». La diputada de la Izquierda Plural también abogó por determinar cuáles son los costes de producción y «sacar de la factura los que no lo sean» entre los que citó «la ayuda que supone al sector minero dar prioridad al carbón nacional para su quema o el tratamiento de los residuos nucleares».

«Ley de partido»

Para Carlos Martínez Gorriarán, de UPyD, nos encontramos ante una «nueva ley de partido» que tendrá «poco recorrido» ya que considera que «no soluciona los problemas e introduce gran inestabilidad en el sector». Para Carlos Martínez Gorriarán, se profundiza en «errores anteriores» dentro de un sector que considera «sumido en un desbarajuste de dimensiones colosales y que ha provocado varios problemas económicos importantes como el déficit de tarifa, la pérdida de competitividad y la subida de la factura de la luz». El portavoz adjunto de UPyD lamentó que el texto propuesto «no avance ni en una verdadera liberalización del mercado, ni en la mejora de la competencia» y se mostró crítico con el ministro Soria ya que cree que el reparto propugnado de la lucha contra el déficit entre Estado, consumidores y agentes del sector «no será tal y los perjudicados finales serán los consumidores».

Para Josep Sánchez Llibre, de CiU, el proyecto «obedece más a motivos de política económica que de política eléctrica», ya que su principal objetivo es acabar con el déficit pero «sin fijar una hoja de ruta de la política energética española» lo que estima «conveniente y urgente antes de decidir cómo reducir el déficit tarifario y fijar cuál será el mix energético global», manifestó Sánchez Llibre. No obstante, ha reconocido la voluntad de diálogo del PP y espera que se pueda avanzar en esta línea en el Senado, especialmente en apoyo de la cogeneración por sus beneficios en la competitividad empresarial. Para el diputado catalán, «el nuevo régimen retributivo debería ser únicamente para nuevas instalaciones y considera que la retribución de cualquier actividad regulada debería tener en cuenta el WACC».

El portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, también cree que el sector eléctrico debe contribuir a «mejorar la competitividad de la industria» reiterando además que se debe respetar «de forma escrupulosa» el marco competencial, aspectos «en los que no se cumple tanto como quisiéramos» y expresó su voluntad de corregir el texto propuesta en el tiempo que falta para culminar su tramitación . Finalmente, Pedro Azpiazu reclamó «reducciones» de los impuestos energéticos para algunos subsectores industriales y, respecto al régimen retributivo a las renovables, reivindicó la utilización del WACC como referencia al tiempo que arremetió contra la retroactividad ya que considera que «reclamar rentabilidades del pasado no sería positivo y generaría una inseguridad jurídica que sería mala para el sistema».

Por el Grupo Mixto, Teresa Jordà (ERC) acusó al Gobierno de buscar proteger al oligopolio eléctrico «en detrimento claro» del autoconsumo y las renovables «a las que se las da la puntilla», «cargando» el déficit tarifario a los consumidores por lo que mostró un rechazo «frontal». Para Pedro Quevedo (CC-NC) ésta es una «enorme oportunidad perdida» porque se afronta el déficit tarifario de forma «inadecuada» y se «persiste en el castigo» a las renovables y el autoconsumo, a la vez que se produce una «invasión competencial». Carlos Salvador (UPN) considera que esta reforma debería ser «un tema de Estado» y defendió enmiendas en favor del autoconsumo, del sector fotovoltaico y de las renovables en general mientras lamentaba la falta de acuerdo entre los principales partidos.

Asociaciones que se oponen a la reforma eléctrica llaman a la «desolbediencia» que apuesta por el autoconsumo renovable

Así, «Desolbediencia» propone distintas acciones como expresar de forma visible el descontento en chapas, pegatinas y pancartas así como acciones en las que los consumidores se cambian de compañía eléctrica a cooperativas de energía verde o el apoyo directo a la desobediencia civil ante una ley que consideran «injusta».

Para ello, proponen la instalación de kits de auto-consumo en las viviendas de forma colectiva y asumiendo las posibles consecuencia en forma de multas que puede suponer disponer de mecanismos de auto-consumo en la propia vivienda debido a la última reforma.

Con estas acciones «Desolbediencia» aspira a posibilitar vías de acción y participación colectiva, ante la última reforma eléctrica del Gobierno, a la que calificaron de «atropello».

A su juicio, la reforma perjudica «seriamente» a la ciudadanía a la que impide la opción de ser más autosuficiente en la gestión de la energía que se consume. Concretamente, critica las «trabas introducidas» al autoconsumo y la subida impuesta de los costes fijos de la factura, que hacen que esta reforma ahonde en la eficiencia energética y en la dependencia energética en el exterior.

Además, advierte de que con la subida del término fijo de potencia se incrementa la parte fija de la factura de la luz, por lo que se penaliza al pequeño consumidor y se impone un aumento del precio de la luz independiente del consumo.

«Es una medida que atenta directamente contra la eficiencia energética ya que no diferencia a quienes más consumen si no que grava a todos por igual, de manera que sale más barato consumir más«, aseguran desde «Desolbediencia«, impulsada entre otras organizaciones por la plataforma Ecooo.

Finalmente, advierten de que la reforma se acompaña de un borrador de Real Decreto sobre autoconsumo que hace «prácticamente inviable» esta práctica para el ciudadano medio, ya que impone un peaje de respaldo de 7 céntimos de euro por Kwh que se autoconsuma, al tiempo que no reconoce ningún sistema de Balance Neto, por lo que la electricidad producida y no consumida en el momento, se regala a la red eléctrica.

El Congreso aprobará este martes la Ley del Sector Eléctrico pese a las críticas del PSOE y las renovables

Como también ocurriera con el proyecto de Ley para la garantía del suministro e incremento de la competencia en los sistemas eléctricos insulares y extrapeninsulares, ambas tramitadas por vía de urgencia, la Comisión tiene competencia legislativa plena por lo que el texto quedará aprobado como si acudiera al Pleno.

La norma, gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular, sorteó el primer revés parlamentario que supuso las siete enmiendas a la totalidad presentadas por distintos grupos parlamentarios (PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), UPyD, CiU, ERC, BNG y Compromís-Equo).

En su intervención para defender la norma el pasado 31 de octubre, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, defendió que es necesario «reducir el déficit de tarifa, encauzarlo y evitar que en años sucesivos vuelva a suponer una carga para consumidores y empresas».

Soria advirtió que «mientras el sistema eléctrico acumule deuda no se podrán reducir los peajes», que se corresponde con la parte regulada del recibo de la luz y que determina el Gobierno.

El ministro de Industria señaló que los principios de la norma, pieza central de la reforma energética, son la estabilidad económica y financiera del sistema, que sería que los ingresos sean «suficientes» para satisfacer la totalidad de costes. Por ello, en la ley se contempla un sistema «automático» para satisfacer la totalidad de costes cuando se produzca un desajuste entre ingresos y costes.

Para lograrlo, el Gobierno decidió apostar por una «reducción significativa» de los costes a través de un mecanismo automático de revisión de los peajes, que evitará que la deuda acumulada del sistema procedente del déficit de tarifa pueda superar el 5% de los ingresos previstos para el año y que el déficit anual pueda superar el 2% de los ingresos.

En cualquier caso, el déficit tarifario que se pueda generar a partir del 1 de enero de 2014 será financiado por los sujetos del sistema de liquidación de forma proporcional a los derechos de cobro por la actividad que realizan, a través de las devoluciones aportadas por este concepto en las liquidaciones correspondientes a los cinco años siguientes, a un tipo de interés que la Administración les reconocerá previamente.

Asimismo, se evitará que la factura asuma costes de actividades que no estén relacionadas con el suministro, se obligará a las administraciones territoriales a sufragar los costes derivados de sus normas y se impedirá imponer costes adicionales sin un incremento equivalente de los ingresos.

También, se crea un nuevo Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor como referencia máxima para los consumidores que contraten menos de 10kw, sobre el que se podrá aplicar el descuento del bono social, aunque se mantiene también la Tarifa de Último Recurso (TUR) «pero sólo para los consumidores vulnerables».

Con una disposición, el proyecto de ley recoge que el déficit de tarifa que pueda generarse en 2013 –entre 2.500 y 3.000 millones de euros, según el Ministerio– será financiado de forma puntual por las cinco grandes eléctricas, a razón de un 35% por Iberdrola, un 44,16% por Endesa, un 13,75% por Gas Natural Fenosa, un 6% por HC y un 1% por E.ON.

Con respecto a los nuevos regímenes retributivos, serán de aproximadamente el 6,5% para el transporte y la distribución, y del 7,5% para las renovables, la cogeneración y los residuos. También se regula el autoconsumo, con la inclusión de peajes de acceso a las redes y cargos asociados a los costes del sistema y de producción de servicios de respaldo.

No obstante, a través de las enmiendas presentadas por el PP en la Cámara Baja, y que ya fueron incluidas en el texto del proyecto en fase de Ponencia, se precisa que estas nuevas retribuciones estarán garantizadas hasta el 31 de diciembre de 2019, con el objetivo de «otorgar la necesaria seguridad jurídica, predictibilidad a futuro y de homogeneizar el tratamiento retributivo de las actividades con retribución regulada».

Además, se permitirá a los ciclos combinados de gas recibir una retribución suficiente para recuperar sus costes fijos cuando no puedan hacerlo a través del precio recibido a través del mercado mayorista de electricidad, o «pool».

Para evitar interpretaciones que puedan generar conflictividad jurídica, otra de las enmiendas deja claro que, pese a que cada tres años se puedan revisar algunos factores de cálculo, las nuevas rentabilidades forman parte de «parámetros retributivos» que solo podrán ser modificados cada seis años.

Los populares decidieron además que la interrumpibilidad de las grandes industrias puede ser un servicio de ajuste del sistema que se haga directamente en el mercado, por lo que esta partida no estaría recogida en los costes regulados de la tarifa, y se fijan limitaciones adicionales a las auditoras que deben calcular la nueva retribución a las renovables, al impedirles no sólo las relaciones contractuales con empresas reguladas, sino también con filiales de estas empresas.

En su trámite por el Congreso, el proyecto que entregó el Gobierno sufrirá modificaciones antes de llegar al Senado tras la presentación de enmiendas por parte de los grupos, ya que se presentaron al mismo 498 enmiendas, de las que 56 son del partido (PP) que sustenta el Gobierno y que tiene mayoría absoluta parlamentaria, por lo que saldrán adelante.

El PSOE se queja de la tramitación sin debate de la ley eléctrica

Por su parte, como ya comentábamos en «Energía Diario» el Grupo Parlamentario Socialista remitió una carta al presidente del Congreso, Jesús Posada, en la que denuncia que la tramitación sin debate de la nueva Ley del Sector Eléctrico (LSE) incumple los reglamentos de la Cámara y en la que reclamó una actuación «urgente», a la vista de que este martes será aprobada la norma por parte de la Comisión de Industria, Energía y Turismo.

En la misiva, el PSOE solicitó a Posada que «cumpla y haga cumplir el reglamento» del Congreso en sus artículos 114 y 115, en los que en se indica que el debate de la ley debe hacerse «artículo por artículo» o, si hay acuerdo general de los grupos, con los artículos agrupados en bloques.

La nueva ley eléctrica, que está compuesta por 80 artículos y numerosas disposiciones adicionales, transitorias y finales, recibió un total de 498 enmiedas, cuyo análisis, indicó el principal partido de la oposición, debe realizarse con el detenimiento adecuado.

Al actuar con competencia legislativa plena, la Comisión de Industria tendrá «una única oportunidad» para «llevar a cabo un trabajo de debate y deliberación suficientemente detallado como merece, por su transcendencia, una iniciativa a la que se han presentado 498 enmiendas», señaló.

La carta también recordó que la anterior ley eléctrica, la de 1997, estuvo precedida en su tramitación del correspondiente debate de los artículos, y que en esta legislatura se recurrió a esta fórmula en otros proyectos legislativos, entre ellos la nueva ley para la Mejora de la Calidad Educativa.

En paralelo, el PSOE reclamó a la mesa de la Comisión de Industria la comparecencia de 18 representantes de distintos ámbitos del sector eléctrico para conocer de primera mano su posición acerca de la nueva legislación.

Entre ellos figuran presidentes, directores generales o altos directivos de las principales asociaciones empresariales, incluidas la eléctrica Unesa (Eduardo Montes), la renovable APPA (José Miguel Villarig), la eólica AEE (José López-Tafall), las fotovoltaicas UNEF y Anpier (José Donoso y Rafael Barrera, respectivamente) y la termosolar Protermosolar (Luis Crespo).

También figuran el presidente de Enerclub y consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca; el presidente de los consumidores industriales de Aege, Eduardo Gil; el expresidente de la CNE, Alberto Lafuente; el execonomista jefe de la CNC, Juan Delgado, o el exconsejero de la CNE, presidente de Economistas Frente a la Crisis y expresidente de REE, Jorge Fabra.

Otros comparecientes propuestos son el presidente de la Fundación Renovables, Javier García Breva; el secretario general de WWF-España, Juan Carlos del Olmo; el exdirector general de operaciones de REE, Alberto Carbajo; el presidente de los representantes de las renovables en el mercado Armie, José Salmerón, y el director de la cátedra BP de Energía y Sostenibilidad, José Ignacio Pérez Arriaga.

El PSOE también propuso la comparecencia de representantes de los consumidores, entre ellos el secretario general de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios, Félix Martín, y la presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios, Francisca Sauquillo.

Las renovables piden que no se «hurte» el debate sobre la nueva ley

Asimismo, las cuatro asociaciones de renovables de ámbito estatal (Anpier, APPA, Protermosolar y UNEF) mostraron su rechazo a que las enmiendas de la oposición a una ley «de capital importancia para la sociedad y la economía española» como es la del sector eléctrico se tramiten «sin apenas tiempo para el debate».

Todas ellas lamentaron que antes de aprobar la nueva ley en el Parlamento no «hayan tenido ocasión de haber escuchado a los principales representantes del sector y la premura de tiempo que habrá para debatir las enmiendas de la oposición».

Las asociaciones, que denunciaron que el Gobierno «ha ignorado por completo» las recomendaciones de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), el Consejo de Estado y de la propia Comisión Europea, consideran que «no se puede despachar sin discusión parlamentaria una ley que afecta a su seguridad jurídica, a miles de inversores y al futuro de un sector estratégico para el país».

Así, también pidieron a Jesús Posada, que no permita que «se hurte el debate» sobre la ley y que pueda ser debatida «artículo por artículo».

El PSOE solicita a Jesús Posada que intervenga en la tramitación de la Ley del Sector Eléctrico

Este martes tendrá lugar el debate de aprobación del proyecto de Ley del Sector Eléctrico en el seno de la Comisión de Industria, Energía y Turismo. La solicitud inicial del grupo socialista era que este debate se celebrara «artículo por artículo» o, «gracias a un acuerdo de todos los grupos parlamentarios», agrupando los artículos en «bloques» con el fin de que los grupos parlamentarios pudieran fijar su posición para no «hurtar la deliberación en Comisión».

Lo cierto es que el reglamento del Congreso de los Diputados explicita en su artículo 114 que el debate en Comisión se hará «artículo por artículo» y se permitirá «uso de la palabra» a los que defienden enmiendas y a los demás miembros de la Comisión. De hecho, en el segundo punto del artículo 115 se otorga al presidente y a la mesa de la Comisión la capacidad para fijar el tiempo máximo correspondiente a cada intervención «para cada artículo».

A través de un escrito firmado por su portavoz, Soraya Rodríguez, los diputados socialistas se dirigen a Jesús Posada acogiéndose al artículo 32.2 del reglamento del Congreso de los Diputados que establece que «corresponde al presidente cumplir y hacer cumplir el reglamento». Por ello solicitan su mediación después de que el presidente y la mesa de la Comisión de Industria, Energía y Turismo hayan desestimado la petición del grupo socialista y piden a Posada «la necesaria urgencia» para que adopte las medidas necesarias para el cumplimiento de los artículos 114 y 115 del reglamento antes del debate del próximo martes.

Otro argumento del grupo socialista es que piden la misma tramitación que tuvo la Ley del Sector Eléctrico en 1997, que será derogada por la nueva Ley. En aquella ocasión hubo cuatro debates en los que cada uno de los portavoces de los grupos parlamentarios dispusieron de una primera intervención de un máximo de quince minutos y una posterior réplica de un máximo de cinco minutos. Esta estructura ya ha sido utilizada durante esta legislatura: por ejemplo, durante el pasado mes de septiembre, el debate en torno a la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) se estructuró en seis bloques y las sesiones de la Comisión se prolongaron durante tres días.

El escrito recuerda que, en este proyecto de Ley, la Comisión actúa con competencia legislativa plena; será por tanto, según el PSOE, «la única oportunidad para un trabajo de debate y deliberación suficientemente detallado». Hay que recordar que, de no intervenir el presidente Jesús Posada, cada grupo parlamentario dispondrá de una intervención de diez minutos; son 441 las enmiendas a debatir después de que la ponencia haya aprobado las 57 presentadas por el PP. Si se aprueba, el proyecto de Ley pasará directamente al Senado.

Comparecencias rechazadas

Además de rechazar la celebración de varios debates agrupando las enmiendas en diversos bloques, la mesa de la Comisión de Industria, Energía y Turismo también rechazó con el apoyo de la mayoría parlamentaria del PP la comparecencia, solicitada por el PSOE a principios de octubre, de 18 expertos procedentes de diferentes ámbitos vinculados a la energía y al sector eléctrico.

Los nombres de estos expertos cuya comparecencia ha sido rechazada son: Alberto Lafuente (ex presidente de la Comisión Nacional de la Energía), Juan Delgado Urdanibia (ex economista jefe de la Comisión Nacional de la Competencia), Eduardo Montes (presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica), Rafael Villaseca (como presidente del Club Español de la Energía, también es consejero delegado de Gas Natural Fenosa), Jorge Fabra (presidente de Economistas Frente a la Crisis y ex presidente de Red Eléctrica de España), Alberto Carbajo (ex director general de operación de Red Eléctrica de España).

Por parte de los renovables se citaba a José López-Tafall (presidente de la Asociación Empresarial Eólica, AEE), José Miguel Villarig (presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables, APPA), Luis Crespo (secretario general de Protermosolar), José Donoso (director general de la Unión Española Fotovoltaica), Javier García Breva (presidente de la Fundación Renovables), Rafael Barrera (director de la Asociación Nacional de Productores de Energías Renovables, Anpier).

Para completar la relación de los 18 expertos falta citar a Juan Carlos del Olmo (secretario general de WWF-España), José Ignacio Pérez Arriaga (docente universitario y director de la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad), José Salmerón (presidente de la Asociación de Representantes en el Mercado Ibérico de Electricidad, Armie), Francisca Sauquillo (presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios), Félix Martín Galicia (secretario general de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios) y Eduardo Gil (presidente de la Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía, AEGE).

Unesa confía en que el Gobierno desembolse en 2013 el crédito de 2.200 millones al sector eléctrico

«Habrá o no déficit de tarifa en función de los compromisos adquiridos» por el Gobierno, indicó Montes a un grupo de periodistas tras participar en unas jornadas sobre la reforma energética organizada por Enerclub, antes de aludir al crédito extraordinario de 2.200 millones de euros concedido a Industria y a los 900 millones de euros de los sobrecostes de la generación en los sistemas insulares y extrapeninsulares que deben asumir los Presupuestos Generales del Estado, como ya recoge la ley tramitada en el Parlamento.

El presidente de Unesa expresó su «confianza» no sólo en que el Ejecutivo articule el crédito y haya «equilibrio» en el sistema eléctrico en 2013, sino también en que, en caso de que se produjera un desajuste «inesperado» a pesar de las medidas, no sean las eléctricas las que tuviesen que financiarlo.

«El ministro (de Industria, José Manuel Soria) dijo dos cosas importantes» en el reciente desayuno informativo organizado por Europa Press. La primera es que «se cumplirá» con el objetivo de que no haya déficit en 2013 y la segunda, que en caso de que se produjese se articularía un mecanismo adicional para financiarlo, recordó Montes.

El presidente de Unesa afirmó que «si el Gobierno está diciendo ahora que va a haber equilibrio entre ingresos y costes» será porque tiene «garantizado» ambos conceptos, ya que anteriormente el propio titular de Industria declaró que el déficit podría llegar incluso hasta los 3.000 millones de euros.

Sería un «déficit inesperado», por lo que sería «muy difícil que lo podamos meter en los balances de las empresas otra vez, si no hay posibilidad de titulizarlo» dijo Montes antes de añadir que «saben que no podemos» asumir la financiación del déficit, ya que esta circunstancia generaría una situación «muy difícil» para las eléctricas, por lo que Unesa parte de la «hipótesis de trabajo» de que no habrá déficit de tarifa, afirmó.

«No tengo datos, dijo, pero yo creo que el Gobierno cumplirá con sus compromisos y si se produjera algún tipo de déficit, yo espero que esté considerando qué sistema tendría para titulizarlo», es decir, que las eléctricas puedan emitir deuda con el aval del Estado, «porque no tendría sentido que fuera a los balances de las eléctricas», agregó Montes.

Por otra parte, el presidente de la patronal que aglutina a Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, E.On España y EDP España indicó que el impacto de todas las medidas de la reforma que acometió el Gobierno asciende a 11.022 millones de euros, de los que el sector eléctrico tiene asumir 9.500 millones de euros. Por ello, a su juicio, la aportación del Estado y de los consumidores para paliar el déficit es sólo un «complemento».

Sobre la reforma del mercado mayorista de electricidad, o «pool», Montes se mostró partidario de avanzar en la liberalización, como también defendió para la tarifa, y reclamó una fórmula para resolver los problemas de los ciclos combinados de gas, que se encuentran en una situación «insostenible».

Por ello, reiteró que «muchos ciclos no hubiera que hibernarlos sino cerrarlos», porque «no se pueden mantener» ante la demanda de utilización actual y el descenso en la retribución de los pagos por capacidad. Aunque criticó que todavía desconocen cómo se elaborará la hibernación de los mismos que recoge la nueva ley.

«En toda Europa se está pensando en cómo dar firmeza al sistema eléctrico» y en el caso español «hay que buscar mecanismos para que (los ciclos combinados de gas) se paguen de forma adecuada», señaló.

Montes también expresó su confianza en que algunos de los cambios normativos propuestos por Unesa se «recojan» en la nueva Ley del Sector Eléctrico que tramitan el Congreso y el Senado.

Durante su intervención en las jornadas, el presidente de Unesa señaló que el recorte en la retribución a la distribución hace que sea «absolutamente imposible invertir» en esta actividad.

El presidente de Unesa explicó que «la energía eléctrica en España es muy cara pero la culpa no la tiene la generación», sino que en el recibo, el 50% «está recogiendo cosas que poco tienen que ver para que se tenga» electricidad en el punto de suministros. Son medidas que debería afrontar el Estado, apuntó.

No obstante, consideró que el Gobierno realizó un «trabajo impresionante» al abordar la reforma energética, y ha sido capaz de «coger el toro por los cuernos» para solucionar el problema del déficit e hizo un «trabajo impresionante» aunque ha errado en la solución, por lo que «ha perdido la oportunidad» de diseñar la ley que «demanda» el sector.

Detalló que el que el déficit eléctrico llegó a los 37.000 millones de euros, más que el rescate bancario, si bien el histórico está ahora cerca de los 27.000 millones de euros.

Para Montes, el sector eléctrico antes era «aburrido» y «no pasaba nada» pero ahora tiene un «auténtico morbo».

Ignacio Sánchez Galán reclama una reforma energética para que los que no cometieron errores no los tengan que financiar ahora

Sánchez Galán, quien participó en Valladolid en el foro del Consejo Empresarial para la Competitividad celebrado bajo el título «España emprende y exporta«, escenario en el que se presentó el nuevo Informe del Consejo, aplaudió las reformas puestas en marcha por el Gobierno para propiciar la salida de la recesión económica, punto en el que se refirió a la energética como una de las «asignaturas pendientes», en cuanto que es «clave para la competitividad del sector industrial y la generación de empleo».

«Hay que hacer una buena reforma energética que rectifique los errores del pasado, que hacen que más del 50% de la factura eléctrica se destine hoy a conceptos como tasas, primas, subvenciones, medidas de política social o tecnológica que nada tienen que ver con lo que es generarla o suministrarla», reclamó.

En este sentido, Sánchez Galán, quien recordó que esta iniciativa del Consejo Empresarial va a visitar una docena de ciudades españolas, vinculó la reforma energética a un suministro energético «sostenible» y éste, a la competitividad y la generación de empleo. «Hay que hacerlo corrigiendo los errores del pasado y no buscando caminos para que financien dichos errores los que no los cometieron ni se benefician de ellos», incidió.

Además de la reforma energética, enmarcada en los temas pendientes a abordar, hay que seguir trabajando en la expansión internacional con especial atención en los mercados emergentes (China, India, Brasil…), según Sánchez Galán, quien aseguró que si las empresas españolas fueron competitivas «a pesar de las dificultades y los costes de financiación», deben serlo más en el escenario actual, en el que los costes financieros y la facilidad de crédito «empiezan a aflorar, a bajar».

«No podemos caer en la complacencia», advirtió el presidente de Iberdrola antes de apostar por seguir trabajando en la reducción del déficit público a fin de «no perder la credibilidad» y por aplaudir la reforma de las administraciones públicas –«poca gente , que será «clave» para conseguirlo gracias a la preeminencia de «criterios de gestión empresarial» en el ámbito de lo público «para que los servicios sean mejores y cueste menos darlos».

Sería «deseable», en esta misma línea, que el ajuste del gasto llegara acompañado de la reducción de las cargas fiscales a fin de fomentar el consumo interno y la inversión, según destacó Sánchez Galán, quien consideró las reformas realizadas como un pilar primordial en la recuperación económica.

«El hecho de disponer de un gobierno con mayoría parlamentaria ha dado la estabilidad necesaria para hacer reformas necesarias para la economía», afirmó antes de referirse a las del sector financiero, punto en el que incidió que era «un problema de 40.000 millones de euros» frente a los 180.000 millones de euros para el Royal Bank of Scottland, la del mercado laboral o la vinculada al control del gasto público. «Poca gente pensaba que se iba a ser capaz de controlar el desbocado gasto de algunos ayuntamientos y autonomías», dijo.

En lo referente a la consolidación fiscal, Sánchez Galán aplaudió la mayor reducción del déficit anual de los países de la OCDE alcanzada por España en 2012, lo que ha evitado el rescate, punto en el que ensalzó la decisión tomada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien «aguantó solo, solito» frente a la oposición de distintos sectores, lo que permitió que en la actualidad el país presente una situación bien distinta a la que tienen, por ejemplo, en Portugal, que perdió «una parte de su soberanía».

A su juicio, los esfuerzos realizados están «dando sus frutos», y España es un país que da confianza a los inversores, en el que «la recuperación asoma», aunque requiere todavía de «perseverar» en las reformas en marcha y acometer las pendientes. No obstante, el empresario destacó que «no hay que bajar la guardia», «no caer en la complacencia».

Estas reformas, apoyadas por el FMI, las agencias de calificación o la Unión Europea, entre otros, sumadas al esfuerzo de empresarios y trabajadores, que en ambos casos «se han apretado el cinturón», y de la Unión Europea, que despejado las dudas sobre la viabilidad de la moneda europea, propiciaron que se haya pasado «a una situación de perspectiva estable desde una de perspectiva negativa».

«Los esfuerzos realizados están dando sus frutos», reiteró antes de trasladar su deseo de que la recuperación de la «credibilidad y la confianza» de inversiones y mercados financieros se traduzca en un mayor optimismo que llegue a la sociedad. «La recuperación económica ya asoma pero si queremos consolidarla, debemos perseverar en los esfuerzos iniciados y abordar las tareas pendientes», insistió.

En contra del «gratis total» de luz y agua que dispara la deuda

El presidente de Iberdrola se mostró partidario de atender situaciones concretas de suministro de luz o agua a personas que lo están pasando mal aunque se manifestó contrario a «modelos de gratis total» que llevaron a que se disparara la deuda pública.

Sánchez Galán se refirió al anuncio de la Junta de Andalucía de que estudia garantizar el abastecimiento gratuito de al menos cien litros de agua potable al día y el suministro de 1.400 kilowatios al año a los andaluces que perciben el Ingreso Mínimo de Solidaridad.

«Los modelos de todo gratis sabemos a donde nos han llevado; a una deuda publica sobre el PIB de casi el cien por cien y si vamos por ese camino iremos a niveles indigeribles», advirtió el presidente de Iberdrola.

Otra cosa es, precisó, que haya «personas concretas con necesidades de ayudas de ese tipo», que deben contar con el apoyo de administraciones y empresas pero ante «situaciones puntuales», ya que «el gratis total por definición alguien lo va a pagar en algún momento».

Se refirió Sánchez Galán al «bono social de tarifa especial» que ya funciona en el caso del sector eléctrico para personas con baja renta, que financian las empresas, «aunque no debería ser así» sino entre todos, «pero de momento lo financiamos las empresas».

Las empresas integradas en el Consejo Empresarial para la Competitividad dan empleo a 1,7 millones de persona y a otros tres o cuatro millones de manera indirecta; su valor en bolsa supera el 65% del peso del IBEX y generan el 70% de su negocio fuera de España; el objetivo de esta entidad radica en el planteamiento de iniciativas «para mejorar competitividad e impulsar la internacionalización de otros sectores y compañías».

El PP «autoenmienda» la reforma de la Ley del Sector Eléctrico para garantizar el funcionamiento de las cooperativas energéticas

Así lo defendió Mario Flores, portavoz parlamentario adjunto de Energía y ponente del PP en el proyecto de ley, en referencia a un sector formado por 19 cooperativas en toda España que agrupan a unos 65.000 consumidores. De este número, 16 cooperativas están radicadas en la Comunitat Valenciana con 54.000 usuarios, de los cuales unos 30.000 se sitúan en la provincia de Alicante, principalmente en Crevillent, Albatera, Biar y Catral.

Tras recordar que el proyecto de ley tiene como principal objetivo acabar con el denominado «déficit tarifario», Flores relató que el borrador del texto incorporaba en el artículo 6 que las cooperativas debían transformarse en un plazo de tres años en sociedades mercantiles.

Sin embargo a pesar de sus peculiaridades especiales, esta transformación resulta «muy difícil», por lo que el PP acordó que una de sus «autoenmiendas» se dirija a contemplar la posibilidad de que sigan existiendo cooperativas de consumidores y usuarios, según sus palabras.

«Queda solucionado el problema que podían tener las cooperativas», recalcó Flores, quien lamentó que el PSOE y otros partidos de la oposición hayan intentado utilizar el borrador para hacer «demagogia» con fines partidistas.

El diputado del PP aclaró que, en un primer momento, el Ministerio de Industria consideró factible la citada conversión en sociedades mercantiles y añadió que al ver que esto no era posible, el propio departamento accedió a perpetuar la actual naturaleza jurídica de las cooperativas para que no desaparezcan.

En la rueda de prensa intervino el vicepresidente de la Asociación de Cooperativas de Consumo, Usuarios y Entidades del Sector Elétrico (Accese), Manuel Pérez Mas, destacó que la conversión en sociedades mercantiles no era posible, por lo que con la modificación del proyecto de ley «se puede seguir adelante como se estaba hasta ahora».

El proyecto se convertirá en ley después de que se debatan el medio millar de enmiendas presentadas por la oposición y de que el texto vuelva del Senado para ser aprobado en la Cámara Baja, lo que podría ocurrir a mediados de diciembre, según prevé Flores.

Medio Ambiente anuncia un Real Decreto que regulará la Huella de Carbono y favorece proyectos de reducción de emisiones en empresas

Durante su participación en la entrega del I Premio Periodístico de la Plataforma de Empresas por la Eficiencia Energética, Magro explicó que el objetivo es que las empresas que deseen compensar su huella de carbono lo hagan a través de la adquisición de unidades de absorción de origen nacional.

Asimismo, se pondrá en marcha un registro nacional para que todas las empresas que calculen su huella de carbono puedan registrarla oficialmente. Además, este registro nacional incorporará proyectos que sirvan para compensar emisiones. «Se trata de una novedad histórica», valoró Magro que detalló que este registro estará a disposición de las empresas para que puedan compensar sus emisiones con proyectos dentro de España.

Respecto al cumplimiento de país del Protocolo de Kioto, reconoció que para llegar al objetivo, «desgraciadamente» se tuvo que recurrir a la compra de derechos de emisión fuera de España y añadió que «quizá no había otro camino» en unos años de crecimiento económico.

En todo caso, consideró que «no parece lógico» gastar cerca de 800 millones de euros en compensar emisiones furea del país. Por eso, dijo que «hay que cambiar esta política» y que está «decidida a ello» y que la idea del ejecutivo es cumplir con los compromisos internacionales de cambio climático pero no por la vía de la compra sino por la reducción de emisiones de CO2.

Susana Magro destacó que la lucha contra el cambio climático y el uso eficiente y sostenible de los recursos naturales, así como el fomento del ahorro, la eficiencia energética y las energías limpias, son claves para afrontar con éxito la transformación hacia una economía mundial baja en carbono.

Soria destaca que los presupuestos de Industria buscan finalizar con el déficit de tarifa del sistema eléctrico

Los presupuestos de este ministerio suponen una «apuesta» por una política industrial «activa», para que el turismo siga siendo uno de los motores de crecimiento económico, para que las telecomunicaciones sean herramienta de competitividad y para que, en el sector de la energía, «podamos tener estabilidad financiera, disminuir los costes, acabar con el déficit de tarifa y (tener) precios más competitivos», indicó Soria en el Congreso de los Diputados durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2014.

El ministro recordó que la partida conjunta del Ministerio ascenderá en 2014 a 7.224,4 millones de euros, el 22,92% más que el inicialmente previsto para 2013. Por áreas, precisó, que para turismo se destinarán 314,6 millones de euros, el 5% menos; para telecomunicaciones 708 millones de euros, el 2,7% menos; para industria 1.627,3 millones de euros, el 8,87% más; y para energía 4.743,2 millones de euros, el 34% más.

Estos 4.743,2 millones de euros, destinados a la Secretaría de Estado de Energía, que dirige Alberto Nadal, se repartirán en tres partidas, destinados para «compensar el déficit eléctrico».

Se trata de 348,8 millones de euros para afrontar los costes derivados de la subasta de emisiones de CO2, de 903 millones de euros para atender los extracostes en los sistemas insulares y extrapeninsulares, y de 2.906,9 millones de euros para financiar los costes mediante ingresos por tributos derivados de la ley 15/2012, que establece nuevos impuestos en el sector eléctrico.

Respecto a los organismos autónomos dependientes del Ministerio, José Manuel Soria indicó que para el Instituto de reestructuración de la minería del carbón se consignan 522 millones de euros, el 3,23% menos; para la Oficina española de patentes y marcas, 51,9 millones de euros, el 0,5% menos; para el Instituto español de metrología, 6 millones de euros, el 7% más; para Turespaña 69,1 millones de euros, el 16,9% menos; y para el Consejo de seguridad nuclear 46,6 millones de euros, el 1,48% menos.

Soria reiteró que éstos son los presupuestos de la recuperación y que «por primera vez» van acompañados por un cuadro macroeconómico con un incremento, aunque «tenue» del consumo y la inversión (,02%), pero que pone de manifiesto un «cambio de tendencia» en relación a los presupuestos anteriores.

Esto, a su juicio, pone de manifiesto un cambio de tendencia en la economía española.