Rajoy dice que la reforma eléctrica ha evitado «la mayor bofetada» a la competitividad de la industria

En la sesión de control al Gobierno en el pleno del Senado, Rajoy respondió así al senador del PNV, Jokin Bildarratz, quien le preguntó sobre las medidas que piensa adoptar el Gobierno «para paliar el impacto negativo que va a provocar en la industria su reforma energética».

En su defensa de la reforma energética, aprobada en julio, Rajoy reiteró que, sin ella, la luz hubiera subido más de un 40%, lo que hubiera sido una «irresponsabilidad».

Además hubiera llevado al sistema eléctrico a la «quiebra», no hubiera supuesto que la energía fuera más barata en España y el mercado no lo habría aceptado.

Para Rajoy, la reforma no era fácil porque las medidas a implantar no gustaban a mucha gente. Aún así reiteró que «se requieren reformas como las que estamos llevando a cabo, para dar solución a un problema, y a partir de ahí podemos encargar un buen futuro a las empresas españolas».

Según explicó, la reforma eléctrica reduce la deuda y el déficit del sistema de forma «equitativa» entre empresas, consumidores y el presupuesto público y da una solución «para siempre y de forma definitiva».

En este sentido, Rajoy señaló que se distribuyó «de forma equitativa la deuda» que se generó en los años anteriores, deuda que según el presidente del Gobierno afectó a todo el mundo, a las empresas, a los contribuyentes y a los presupuestos. «Hemos intentado que se vieran lo menos afectados posible, pero por el camino que transitábamos no había futuro, necesitamos competitividad», incidió Rajoy.

Por su parte, Jokin Bildarratz, portavoz del grupo vasco, recordó a Rajoy que los precios de la energía en España son de los más altos de Europa, lo que hace a nuestra industria perder competitividad. Por ello, enfatizó que «la labor del Gobierno es no entorpecer como una silla en medio del pasillo».

«Estamos perdiendo competitividad. Debemos de dotarnos de una industria fuerte y competitiva. Se debe tejer un sector industrial diferente», reincidió.

Según un estudio de Eurostat que citó Bildarratz, las nuevas tarifas aprobadas suponen un sobrecoste del 20% para la mayoría de las empresas y, en algunos casos, la electricidad supone hasta el 75% de sus costes.

«En la Comunidad Autónoma Vasca la industria supone mas del 20% del PIB y es extensiva en consumo de energía, y supone el 40% de la siderurgia del estado español», recordó Bildarratz.

Por ello, el senador vasco pidió al presidente del Gobierno «medidas de amortiguación» para la industria, entre las que destacó que analice los mercados francés y alemán para ver sus subvenciones a la gran industria, que dé seguridad retributiva a la cogeneración industrial y que implante un sistema de interrumpibilidad más competitivo.

Asimismo, dijo que suprimir las primas a las renovables «era necesario por insostenible», y que gracias a las medidas adoptadas se han liquidado 6.000 millones de deuda. «Hemos puesto el sistema en orden, y terminaremos el año próximo con el déficit de tarifa» del sistema eléctrico, avanzó.

Por último, Rajoy concluyó que los gobiernos «no están para entorpecer, pero tampoco están para no hacer nada», y enfatizó que un sistema con 14.000 millones de euros de deuda, «va a la quiebra y a una monumental subida de tarifas», lo que no iban a aceptar los mercados.

El Senado modifica la ley eléctrica extrapeninsular antes del voto del Pleno de la semana que viene

La Comisión aprobó el dictamen de la ponencia, que incorpora tres enmiendas del Partido Popular.

En primer lugar, se establece que las centrales eléctricas del régimen ordinario (es decir, todas excepto renovables y cogeneración) que hayan obtenido autorización administrativa entre el 1 de marzo y la entrada en vigor de la ley pero que no estén inscritas en el registro necesitarán de una resolución favorable del Ministerio de Industria para recibir la retribución establecida.

En caso de que esa resolución sea desfavorable, no se prevé ningún tipo de indemnización.

Además de otras cuestiones técnicas, el texto deja al desarrollo reglamentario el establecimiento del órgano competente para convocar las subastas de instalaciones de centrales de bombeo, que en la redacción anterior correspondía al Gobierno.

Este proyecto de Ley, que pretende fomentar la competencia y garantizar la seguridad de suministro en los sistemas eléctricos extrapeninsulares, ya sufrió importantes cambios durante su trámite en el Congreso de los Diputados tras los acuerdos alcanzados entre el Gobierno central y los autonómicos.

El Gobierno exime a la cogeneración del «peaje» al autoconsumo

En concreto, la disposición adicional novena de la nueva versión de la ley exime a las plantas de cogeneración de cumplir el artículo 9.3, en el que se dice que todos los consumidores sujetos a cualquier modalidad de autoconsumo «tendrán la obligación de contribuir a los costes y servicios del sistema por la energía autoconsumida» cuando su instalación esté «total o parcialmente» conectada a la red.

Otra de las novedades con respecto al anteproyecto es precisamente esta nueva redacción del artículo 9, en el que se definen y elevan a ley varios aspectos relacionados con el autoconsumo. Allí aparece formulada de forma genérica, sin aludir al «peaje de respaldo», la obligación de sufragar «los costes del sistema y los costes para la provisión de los servicios de respaldo».

Además, Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla tendrán un trato especial para el autoconsumo. «El Gobierno podrá establecer reglamentariamente reducciones en dichos peajes, cargos y costes en los sistemas no peninsulares», afirmó el proyecto de ley.

Las infracciones muy graves, de entre 6 y 60 millones de euros, que el borrador de real decreto de autoconsumo recogía para esta actividad aparecen ahora elevadas a rango de ley. En la lista de infracciones se tipifican con las sanciones más altas la falta de registro de la instalación de autoconsumo o el incumplimiento de los requisitos técnicos.

También como novedad, el Gobierno siguió la recomendación de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) de tipificar como muy grave cualquier manipulación tendente a alterar el precio de la energía eléctrica, ya sea en los mercados de producción como en el despacho de la energía.

Tras la recomendación del Consejo de Estado de que el Gobierno tenga «cautela» a la hora de incluir medidas retroactivas, el nuevo texto de la ley incluye en la disposición final tercera un nuevo párrafo que no supone ningún cambio sustancial, pero que deja claro que, en el caso de las renovables, las plantas no tendrán que devolver el dinero ya percibido.

«En ningún caso podrá resultar de dicho nuevo modelo retributivo la reclamación de las retribuciones percibidas por la energía producida con anterioridad al 14 de julio de 2013, incluso si se constatase que en dicha fecha pudiera haberse superado dicha rentabilidad», dice el nuevo párrafo.

Rajoy recurrirá la ley navarra del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica

La Ley Foral se refiere, mientras se procede a su convenio con el Estado, a la aplicación en la Comunidad Foral de Navarra del impuesto estatal sobre el valor de la producción de la energía eléctrica regulado por la Ley de medidas para la sostenibilidad energética.

El Consejo de Ministros consideró que la Ley Foral supone el ejercicio de competencias sobre un impuesto estatal no convenido que vulnera el bloque de constitucionalidad sobre competencias financieras y tributarias de Navarra.

Por la naturaleza paccionada del Convenio, y porque así lo establece expresamente la disposición adicional tercera del mismo, no es posible que la Comunidad Foral de Navarra regule un tributo estatal no convenido.

Esta regulación sólo podrá aprobarse por las instituciones de Navarra a partir del momento en que se acuerde entre ambas Administraciones en la Comisión Coordinadora del Convenio si el impuesto estatal se incorpora o no al mismo y las competencias que, en dicho marco, puede ejercer la Comunidad Foral en los términos que se pacten.

Hasta el momento no se ha producido ningún acuerdo de la Comisión Coordinadora del Convenio para incorporar al mismo el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, por lo que la Ley Foral controvertida resulta ser contraria al orden constitucional de distribución de competencias entre el Estado y la Comunidad Foral de Navarra, dado que supone el ejercicio de competencias por dicha Comunidad Foral sobre un impuesto estatal no convenido, cuya regulación corresponde exclusivamente al Estado.

Industria desestima las mejoras al autoconsumo propuestas por Fomento y Medio Ambiente

Entre los documentos remitidos figura también el informe del Consejo de Estado sobre la LSE, en el que se alude a la posible inconstitucionalidad de las sanciones muy graves previstas para el autoconsumo, y una consulta de ADIF, que temía que el sistema de producción energética asociado al frenado de los trenes pudiera ser cargado con el nuevo «peaje de respaldo», lo que finalmente no será así.

Dentro del debate interno del Gobierno, destacó la posición del Ministerio de Fomento, que defendió el desarrollo del autoconsumo y pidió que la ley eximiese expresamente de autorización a este tipo de instalaciones. «No se considera adecuado eximir a unas instalaciones concretas de la necesidad de autorización por razón de que éstas se encuentren asociadas a un consumidor», respondió Industria.

En sus escritos, Fomento pidió que no «se malogre en España uno de los motores que está impulsando, en todos los países del entorno, el desarrollo de las políticas de rehabilitación de edificios y de regeneración urbana».

En cuanto al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, sus responsables pidieron «claridad» para garantizar «el principio constitucional de seguridad jurídica», y hacían una petición concreta, referida a que las instalaciones que fuesen propiedad de administraciones públicas no sufriesen los nuevos peajes.

El departamento dirigido por Miguel Arias Cañete aludió al caso de las Confederaciones Hidrográficas y los sistemas de autoconsumo instalados por los regantes. Cualquier gravamen como el que impondrá el Gobierno podría encarecer el precio del agua.

Industria no acepta la propuesta con el argumento de que «los consumidores, aun cuando consuman energía de una instalación de autoproducción, deben contribuir a los costes del sistema», ya que «la eventual falta de contribución por parte de los consumidores con autoconsumo a estos costes supondría que éstos tendrían que ser asumidos por el resto de consumidores».

En cuanto a ADIF, la sociedad remitió a Fomento una nota a comienzos de agosto en la que expresaba su preocupación con el autoconsumo. «Cabe la posibilidad de que se pudiera entender la energía de frenado de los trenes como generación de energía eléctrica», de modo que la energía autoconsumida por otros trenes se viera gravada, señaló.

Industria le respondió que en el real decreto sobre autoconsumo se incluirá una disposición adicional que exima a la frenada de los trenes, sobre la base de que los peajes al autoconsumo solo se aplicarán a la energía vertida al sistema.

En cuanto al informe del Consejo de Estado, la institución advirtió del posible carácter inconstitucional de las sanciones muy graves a los incumplimientos a la actividad de autoconsumo, cuyas multas oscilan entre los 6 y 60 millones de euros.

«En su literalidad el anteproyecto no concibe infracciones relacionadas con el autoconsumo que no merezcan la calificación de infracción muy grave, lo que no se acomoda al principio de proporcionalidad en los términos acuñados en la jurisprudencia constitucional», afirmó Industria.

El Consejo de Estado advierte de la litigiosidad del sector eléctrico y pide «cautela» al Gobierno, en especial en lo relativo a medidas retroactivas

En el informe, la institución analizó el nuevo esquema para las renovables y «recomienda la adopción de las máximas cautelas a la hora de ordenar la aplicación temporal del régimen retributivo especifico que, en su caso, resulte aplicable a las instalaciones existentes con anterioridad al 14 de julio de 2013».

Estas cautelas respondieron a que varias entidades expresaron su «preocupación por la retroactividad, que se dice auténtica», derivada del cálculo de las retribuciones de las instalaciones, indicó el Consejo de Estado.

El informe, cuyo contenido adelantaron «El Economista» y «Expansión«, no desciende a valorar el posible grado de retroactividad, pero sí constató que un modelo como el que prepara el Gobierno, basado en datos estándar de ingresos por venta de energía, costes de explotación y valor de la inversión inicial, «podría suponer la toma en consideración de hechos pretéritos, aunque fuera para el abono de retribuciones futuras».

Ante esta circunstancia, y viendo «las dificultades» de recabar una información sobre aspectos transcurridos hace «largo tiempo», el Consejo de Estado incidió en la necesidad de que el Gobierno actúe con la máxima cautela con el objeto de evitar una litigiosidad añadida en el sector.

En todo caso, el informe señaló que el nuevo régimen retributivo para las renovables «carece en el anteproyecto de vocación retroactiva, al no estar llamado a determinar la retribución pasada de las instalaciones existentes, sino la que puedan percibir las instalaciones, existentes o nuevas» con posterioridad al real decreto ley 9/2013.

El Consejo de Estado también recordó que el régimen especial de producción de energía eléctrica estuvo sometido en los últimos años a un riesgo regulatorio «muy intenso», al que consideró «superior» al de cualquier otro sector económico regulado.

Este riesgo regulatorio «ha generado una elevada litigiosidad, tanto en el ámbito jurisdiccional español, como consecuencia de la sucesiva impugnación» del real decreto 661/2007, en el que se fijan las primas a las renovables.

A pesar de que el Tribunal Supremo desestimó los recursos contra los recortes aplicados al 661/2007, «no cabe desconocer que el riesgo regulatorio manifestado en los continuos cambios del régimen especial produce un efecto desincentivador de las inversiones«, indicó la institución. «Ha de aspirarse, por ende, a una mayor estabilidad de la regulación en este ámbito», añadió.

Unesa cuestiona que se genere más déficit de tarifa tras los «importantes recortes» realizados a las compañías

El ministro de Industria, José Manuel Soria, admitió el pasado viernes que este año se alcanzará «probablemente» un déficit de tarifa de entre 2.500 y 3.000 millones de euros, frente a la previsión de lograr el equilibrio defendida hasta ahora gracias a las medidas puestas en marcha.

Unesa «se pregunta cómo es posible» esta situación y aseguró que estas empresas, que insistieron en que son las más perjudicadas por estas reformas, «no sólo están obligadas a financiar el déficit -un déficit del que no son las principales causantes-, sino que además, tendrán que financiar nuevos déficit».

Ante esta situación, las compañías denunciaron que «seguir financiando y soportando» en sus balances importantes partidas del déficit es «incompatible con el enorme esfuerzo económico» que aseguraron haber realizado hasta la fecha.

Unesa, que aglutina a Iberdrola , Endesa, Gas Natural Fenosa, EDP y E.On España, insistió en que este desajuste se genera pese a que las compañías «han sufrido importantes recortes» en los dos últimos años y cifró en 4.500 millones de euros el impacto de los mismos. Por ello, la patronal dudó de que en «un futuro se vaya a conseguir el objetivo de solucionar y resolver el grave problema del déficit de tarifa».

Según los datos de la Comisión Nacional de Energía (CNE), en los ocho primeros meses del año el desfase superaba ya los 4.000 millones de euros.

El PP aplaude la Ley del sector eléctrico ya que abaratará costes y reducirá el déficit tarifario

Para el portavoz popular, el Gobierno ha tenido «el coraje» de acometer dicha reforma, una más que , según dijo, «se enmarca dentro de la política de grandes reformas del Ejecutivo y es una más que se suma a las otras para poder salir de la crisis».

En este sentido, destacó Sánchez que la situación en la que se encontraba la energía en España era «absolutamente insostenible», con consumos y costes para el sistema «totalmente desproporcionados». «Había que tomar medidas, pues estábamos acercándonos a los 30.000 millones de euros de déficit de tarifa, algo a todas luces imposible de asumir», señaló.

Asimismo, el diputado denunció que no puede ser que España tenga la energía más cara de toda Europa, ya que eso le hace muy poco competitiva, no genera incentivos para la inversión y se traduce en destrucción de empleo.

Por tanto, según afirmó, la Ley aprobada por el Ejecutivo busca corregir «todas esas deficiencias, que vienen arrastrándose especialmente desde los años 2006 a 2008, en la época socialista», para dar garantía y estabilidad al sistema eléctrico español e intentar abaratar los costes.

PLAN DEL CARBÓN.

Por otro lado, Sánchez expresó la satisfacción del Grupo Popular por el preacuerdo de plan del carbón 2013-2018, «un tema que para algunos, especialmente el PSOE, parecía insoluble, pero que a base de diálogo despeja el futuro del sector».

En su opinión, dicho plan muestra la «capacidad de diálogo y entendimiento del Gobierno», que quiere «crear futuro para una energía que también necesitamos como es el carbón, y que además es energía propia«.

Además, el diputado del Partido Popular dijo que «no sólo se busca dar respuesta ahora a las explotaciones de carbón, sino que el carbón tenga futuro más allá del 2018, que es la fecha de cierre que pactó el gobierno socialista con Europa».

«El trabajo del Gobierno es que las explotaciones puedan llegar a esa fecha y sobrepasarla, y que el carbón siga siendo una energía que en regiones como Asturias y León genera muchos puestos de trabajo, y que necesitamos y queremos que siga dentro del mix energético», concluyó.

Urkullu pide a Rajoy «no lastrar» la industria con la reforma eléctrica

Urkullu transmitió este mensaje tras una visita a la acería que la multinacional siderúrgica brasileña Gerdau tiene en Basauri (Bizkaia), en la que el consejero delegado de esta planta, Jose Antonio Jainaga, alertó de los «efectos devastadores» que la reforma tendrá en el sector siderúrgico.

El lehendakari explicó que la «preocupación» del Gobierno Vasco por las consecuencias de esta reforma fue ya trasladada la semana pasada al ministro de Industria, Jose Manuel Soria, a través de la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia.

Acompañado por Tapia, Urkullu reclamó al Gobierno central que «tome medidas para paliar el impacto negativo (de esta reforma) en los sectores industriales en los que por su intensidad de consumo energético, son los mas afectados».

Tras recordar que la industria vasca representa «el motor» de la recuperación económica que en Euskadi podría iniciarse en 2014, Urkullu destacó que el sector siderúrgico está «luchando por el empleo».

«No podemos permitir que la reforma eléctrica le aboque al cierre», añadió.

La reforma energética impulsada por el Gobierno central, que se prevé que entre en vigor el próximo 1 de enero, plantea reordenar el sector y equilibrar ingresos y gastos para detener la generación de déficit tarifario.

El recorte en los gastos implica una reducción global de 4.500 millones de euros anuales, de los que 2.700 millones de euros serán asumidos por las empresas del sector, 900 millones de euros por los Presupuestos Generales del Estado y otros 900 millones de euros por los consumidores con una subida de la luz que entró en vigor el pasado mes de agosto.

José Antonio Jainaga pidió «sentido común» al Gobierno central ante la futura modificación de la ley del sector eléctrico.

El representante de Gerdau (antigua Sidenor), en la que trabajan 2.650 empleados, de los que dos tercios se encuentran en Euskadi, dijo que la reforma prevista pondrá en «gravísimas dificultades» la industria siderúrgica.

Jainaga lamentó que la modificación será «especialmente dramática» para Euskadi, al concentrar este territorio el 40% de las empresas españolas de este sector.

Asimismo, reconoció que el sector se encuentra «extraordinariamente preocupado» por las consecuencias de esta reforma, en especial por medidas «injustas» como la retribución por interrumpibilidad -un mecanismo que permite cortarles el suministro eléctrico en caso de necesidad para el sistema- que tendrá «efectos dramáticos» en esta industria.

«No pedimos limosna, ni subvenciones. Sólo que se nos permita competir en condiciones de igualdad para fabricantes franceses, alemanes y otros que tienen acceso al suministro eléctrico en condiciones mucho más competitivas que las nuestras», manifestó el directivo de Gerdau, quien recordó que cada empleo directo en las plantas siderúrgicas genera otros tres o cuatro indirectos.

Durante su visita a las instalaciones de Basauri, Urkullu reconoció el «esfuerzo» de esta empresa por garantizar el mantenimiento de los puestos de trabajo y la renovación del convenio colectivo. También elogió su apuesta por «la innovación y la internacionalización».

El lehendakari recordó que el Gobierno Vasco financia el proyecto de inteligencia artificial -en el que interviene Gerdau, junto a otras empresas vascas- y en el que se invertirán cinco millones de euros.

El Gobierno aprueba la Ley del Sector Eléctrico sin atender a las críticas sobre autoconsumo de la CNE y CNC

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, señaló que el texto se remitirá, básicamente sin modificaciones sobre el anteproyecto aprobado el 12 de julio, a las Cortes para su tramitación, a pesar de las recomendaciones contrarias del regulador energético, que no fueron atendidas.

A pesar de haber escuchado las críticas de la CNE sobre el «peaje de respaldo» al autoconsumo de electricidad, que es el que abonarían los usuarios con autoconsumo conectados a la red cuando generan la electricidad para uso propio, y el tratamiento diferencial para las renovables en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, el Ejecutivo mantuvo su posición inicial.

En concreto, el regulador energético se mostró en contra de cobrar un recargo a los propietarios de instalaciones de autoconsumo por considerar que esto desincentivaría la eficiencia energética, por lo que reclamó la eliminación del gravamen.

Sin embargo, defendió que los usuarios con sistemas de autoconsumo que estén conectados a la red para abastecerse cuando carezcan de producción propia tienen que pagar el peaje, porque acceden a las instalaciones del sector eléctrico al igual que el resto de consumidores y que de lo contrario, «todos le estaríamos pagando» ese acceso.

Frente a esta posición, el ministro dijo que el Gobierno «es muy partidario del autoconsumo» y recordó que esta es «la primera vez que se regula en España».

El ministro justificó el nuevo gravamen a la electricidad que se produzca para uso propio asegurando que «a los que se enganchan a la red se les impone un peaje porque de lo contrario todos los demás estarían pagando su parte» y «el resto del sistema» estaría financiando a este consumidor.

La CNE también criticó que se estableciera un mecanismo de retribución diferenciado y más favorable para las renovables en los sistemas extrapeninsulares e insulares y reclamó criterios homogéneos con el resto del territorio nacional. Esta denuncia «tampoco la hemos atendido», dijo el ministro.

El ministro explicó que aunque «es verdad» que para determinadas actividades se fija una retribución superior, «es así porque aún con esa retribución superior el coste general para el sistema eléctrico disminuye», y por eso no incluyó la recomendación.

Soria insistió en que los precios de la electricidad en España son superiores a los del resto de la Unión Europea y que, pese a ello, no son suficientes para cubrir los costes, lo que da origen al déficit de tarifa.

Por ello, la reforma energética aprobada tiene el triple objetivo de «garantizar la estabilidad financiera del sistema, reducir los costes» y frenar su impacto en los consumidores.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, afirmó que este proyecto de Ley se remite a las Cortes tras el informe «favorable» del Consejo de Estado y de obtener las correspondientes consideraciones por parte de la CNE y la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).

El proyecto de Ley forma parte del paquete normativo de la reforma energética aprobado el pasado 12 de julio, con el que se reordena el sector y se equilibran ingresos y gastos para detener la generación de déficit tarifario.

La nueva norma establece los parámetros para una rentabilidad razonable de los proyectos empresariales regulados, busca incrementar la flexibilidad para adaptar las retribuciones a la situación de la economía y las necesidades del sistema o establece la creación del bono social para los consumidores vulnerables.

El Proyecto de Ley aprobado se complementa con un paquete de siete Reales Decretos y cinco órdenes ministeriales que se encuentran actualmente en tramitación.

Al respecto, el ministro de Industria dijo que el proyecto de ley forma parte de la reforma «integral» del sector eléctrico el cual, tiene «muchos problemas», pero el fundamental es que los precios son superiores a la media de la Unión Europea, mientras que los ingresos son más bajos y provoca el llamado déficit tarifario acumulado que, según Soria, en mayo alcanzaba los 26.000 millones de euros y que para este año, se incrementará en unos 2.500 o 3.000 millones de euros.

El Gobierno espera que la ley, que inicia su tramitación parlamentaria, y el resto de reales decretos, pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2014.

El PSOE advierte de que podría recurrir la Ley del Sector Eléctrico

Las reacciones no se hicieron esperar y el secretario de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad del PSOE, Hugo Morán, advirtió al Gobierno de que si no retira la Ley del Sector Eléctrico, o no se utiliza el trámite parlamentario para modificar «radicalmente» el planteamiento de esta política, contando con la participación de todos y la negociación con los grupos, recurrirá la Ley ante el Tribunal Supremo.

Morán consideró que el Gobierno dibujó un panorama «muy oscuro» menoscabando la competitividad de la industria «en el momento en el que más apoyo necesitaba» y con «nefastas» consecuencias para el desempleo.

Además estimó que el Ejecutivo está «perpetrando destrozos» en materia energética a lo largo de la legislatura, llevando el déficit de tarifa a cifras récord, mientras que el recibo de la luz experimentó subidas sin precedentes que empobrecieron a la sociedad «hasta límites insoportables».

Para Morán, la Ley aprobada hoy está «condenada a su imprescindible derogación, incluso antes de ser promulgada» por haber sido elaborada «a espaldas de los agentes afectados y en contra los consumidores», con una opacidad «duramente criticada por todos».

El responsable socialista entendió que la nueva norma apaga el autoconsumo, «cortocircuita» las energías renovables, y «desconecta» a España de Europa.

Por ello apeló al «sentido común de quien tiene la responsabilidad última de no hacer más daño al país», al tiempo que reiteró la necesidad de que la política energética se considere como una estrategia de país y, por lo tanto, como una política de Estado que debe construirse desde amplios consensos.

Asimismo, UGT replicó que esta normativa «supondrá un aumento de precios en el recibo de la luz, menos inversión, menos calidad y seguridad del servicio y menos empleo», y criticó «la falta de transparencia que ha impedido un debate público sosegado».

UNEF lamenta el lanzamiento de una reforma «discriminatoria»

Por su parte, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) lamentó la «escasa consideración» mostrada por el Gobierno al aprobar el proyecto de Ley del Sector Eléctrico sin atender las recomendaciones de «los organismos reguladores independientes, CNE y CNC», y consideró que esta posición del Ejecutivo profundiza en el carácter «discriminatorio» de la reforma.

Tanto la CNE como la CNC emitieron sendos informes críticos con el nuevo «peaje de respaldo» al autoconsumo de electricidad, una medida que la propia asociación fotovoltaica calificó de «impuesto al Sol» y consideró un freno a «la única alternativa de supervivencia que le quedaba al sector en España».

La patronal reiteró además que, «tal y como se ha planteado, la reforma profundiza en el carácter retroactivo de las normas anteriores, agravando la inseguridad jurídica en el país, ahuyentando a los inversores y comprometiendo la viabilidad de miles de instalaciones de pequeños inversores que acometieron sus proyectos confiando en el BOE».

El sector fotovoltaico, indicó UNEF, tiene una deuda con los bancos de cerca de 20.000 millones de euros. «Cualquier medida adicional supondrá que no se pueda pagar esa deuda» y que se genere «un nuevo impacto sobre el sistema financiero nacional», advirtió.

La asociación empresarial consideró además que «las reformas planteadas por el gobierno eliminan definitivamente un sector puntero que ha llegado a dar trabajo a 40.000 personas y que aún supone el sustento de 7.500 personas».

Por último, sostuvo en alusión al autoconsumo que «la norma aprobada por el Consejo de Ministros va contra corriente con respecto a países del entorno europeo, como Alemania o Italia, que han apostado» por este actividad.

La Ley eléctrica está hecha «a la medida de las grandes empresas»

Por último, la organización Ecologistas en Acción aseguró que el proyecto de Ley del sector eléctrico está hecho «a medida de las grandes» eléctricas y añadió que va en perjuicio de la ciudadanía, la economía estatal y local y el medio ambiente.

A su juicio, el paquete de medidas incluye «medidas tan escandalosas» como el impuesto al autoconsumo a partir de renovables y lo disfraza «eufemísticamente» como peaje de respaldo. Por ello, consideró que es necesaria una reforma eléctrica, pero «muy distinta a la que impulsa el Ministerio de Industria, Energía y Turismo».

Así, la organización manifestó que es «urgente» una planificación estratégica en la que las medidas de ahorro, eficiencia e implantación de energías renovables sea «un pilar básico».

Además, insistió en que el sistema precisa de transparencia y control público, de modo que la electricidad deje de estar controlada por un «oligopolio de grandes empresas cuyo único objetivo es incrementar sus cuentas de resultados a costa de los bolsillos de la ciudadanía y el deterioro del medio ambiente».

Ecologistas en Acción añadió que la nueva ley carga sobre los consumidores la «nefasta» regulación y la falta de planificación del sector que, según recordó, acumula una deuda de unos 27.000 millones de euros pese a que las eléctricas siguen teniendo beneficios anuales de varios miles de millones.

«Se trata de que el consumidor pague sea como sea, de forma que desincentiva el ahorro y la eficiencia, e incrementará el número de personas que ya se encuentra en situación de pobreza energética», insistió la organización en un comunicado.

Igualmente, añadió que esta reforma es «una estocada a las energías renovables», tanto para las plantas que están en funcionamiento como las nuevas plantas que se pudieran instalar en el futuro.

La organización insistió en que el objetivo de la reforma es asegurar a las grandes empresas el control sobre un sector estratégico en el que estaban entrando nuevos actores en juego en los últimos años y estaba creciendo el autoconsumo, al tiempo que el consumo descendió. Eso era, según concluyó, un escenario que las eléctricas «no están dispuestas a asumir».