Bruselas propone directrices para que los parques eólicos respeten más la naturaleza

En concreto, las propuestas anunciadas se aplicarán a la red Natura 2000, una de las piedras angulares de la política de biodiversidad de la Unión Europea y un «instrumento clave» para lograr detener e invertir la pérdida de biodiversidad de aquí a 2020, indicó la Comisión Europea.

La Comisión reconoció el «importante» papel de la energía eólica para conseguir la meta de que el 20% de la energía que consuma la Unión Europea en 2020 provenga de fuentes renovables. No obstante, afirmó que la instalación de parques eólicos en las zonas protegidas de la red Natura 2000 deberá evaluarse «caso por caso».

Así, en opinión de la Comisión Europea, la planificación de los parques eólicos de forma estratégica en zonas geográficas extensas constituye «uno de los medios más eficaces» para reducir al mínimo sus repercusiones en la naturaleza y en la flora y fauna silvestres.

«No sólo permite establecer un marco de desarrollo más integrado, sino también reducir el riesgo de que se planteen dificultades y retrasos en las fases posteriores de los distintos proyectos», explicó el Ejecutivo comunitario.

Bruselas recordó que la energía eólica ayuda «notablemente» a reducir las emisiones de gases que causan el efecto invernadero y que resultan contaminantes atmosféricos, así como el consumo de agua dulce derivado de la producción convencional de electricidad en la Unión Europea.

Según datos de la Comisión Europea, la producción de energía eólica ha aumentado rápidamente en los últimos diez años y en 2009 representaba en torno al 4,8% del consumo total de electricidad de la Unión Europea. Las previsiones de la Comisión apuntan a que ese porcentaje se va a triplicar para 2020.

Por su parte, Natura 2000 es una red ecológica compuesta por casi 26.000 lugares en los 27 países de la Unión Europea, creada al amparo de la directiva europea sobre hábitats de 1992, que abarca cerca del 18% del territorio de la Unión Europea.

Su objetivo es garantizar la conservación y el uso sostenible de zonas de gran valor en términos de biodiversidad, y la supervivencia a largo plazo de las especies y hábitats más valiosos y amenazados de Europa, señaló la Comisión Europea.

Esta red no es un sistema de reservas naturales sujeto a una estricta protección en el que está prohibida toda actividad humana, ya que está compuesto de muchos terrenos de propiedad privada, detalló, y afirmó que el objetivo es lograr que su futura gestión sea sostenible tanto desde el punto de vista ecológico como desde el económico.

Bruselas propone directrices para que los parques eólicos respeten más la naturaleza

En concreto, las propuestas anunciadas se aplicarán a la red Natura 2000, una de las piedras angulares de la política de biodiversidad de la Unión Europea y un «instrumento clave» para lograr detener e invertir la pérdida de biodiversidad de aquí a 2020, indicó la Comisión Europea.

La Comisión reconoció el «importante» papel de la energía eólica para conseguir la meta de que el 20% de la energía que consuma la Unión Europea en 2020 provenga de fuentes renovables. No obstante, afirmó que la instalación de parques eólicos en las zonas protegidas de la red Natura 2000 deberá evaluarse «caso por caso».

Así, en opinión de la Comisión Europea, la planificación de los parques eólicos de forma estratégica en zonas geográficas extensas constituye «uno de los medios más eficaces» para reducir al mínimo sus repercusiones en la naturaleza y en la flora y fauna silvestres.

«No sólo permite establecer un marco de desarrollo más integrado, sino también reducir el riesgo de que se planteen dificultades y retrasos en las fases posteriores de los distintos proyectos», explicó el Ejecutivo comunitario.

Bruselas recordó que la energía eólica ayuda «notablemente» a reducir las emisiones de gases que causan el efecto invernadero y que resultan contaminantes atmosféricos, así como el consumo de agua dulce derivado de la producción convencional de electricidad en la Unión Europea.

Según datos de la Comisión Europea, la producción de energía eólica ha aumentado rápidamente en los últimos diez años y en 2009 representaba en torno al 4,8% del consumo total de electricidad de la Unión Europea. Las previsiones de la Comisión apuntan a que ese porcentaje se va a triplicar para 2020.

Por su parte, Natura 2000 es una red ecológica compuesta por casi 26.000 lugares en los 27 países de la Unión Europea, creada al amparo de la directiva europea sobre hábitats de 1992, que abarca cerca del 18% del territorio de la Unión Europea.

Su objetivo es garantizar la conservación y el uso sostenible de zonas de gran valor en términos de biodiversidad, y la supervivencia a largo plazo de las especies y hábitats más valiosos y amenazados de Europa, señaló la Comisión Europea.

Esta red no es un sistema de reservas naturales sujeto a una estricta protección en el que está prohibida toda actividad humana, ya que está compuesto de muchos terrenos de propiedad privada, detalló, y afirmó que el objetivo es lograr que su futura gestión sea sostenible tanto desde el punto de vista ecológico como desde el económico.

El Consejo Europeo apoya de forma mayoritaria que las ayudas al carbón terminen en 2014, según Joaquín Almunia

De mantenerse este apoyo, lo normal sería que salga adelante la propuesta acordada por el Ejecutivo de la Unión Europea en julio en torno a la revisión del reglamento relativo a las ayudas estatales al sector del carbón, que vence a finales de año.

Según Joaquín Almunia, la Comisión presentó su propuesta porque algunos países como Alemania, Rumanía y España no han cumplido con el plazo de ocho años dado para elaborar planes sobre el cierre de minas.

Añadió que, actualmente, la iniciativa está siendo discutida en el Consejo y recordó que, en este caso, el Parlamento europeo no tiene capacidad legislativa, por lo que sólo podrá elaborar un informe no vinculante.

Avanzó que está previsto que el Consejo vote sobre esta cuestión el próximo 10 de diciembre y subrayó que la Comisión puede retirarla en cualquier momento, salvo que el Consejo la apoye por «unanimidad«, en cuyo caso, el reglamento entraría en vigor el 1 de enero.

Otra posibilidad es que el Consejo de Ministros disienta de la opinión de la Comisión y que ésta no esté de acuerdo, lo que la obligaría a retirar su iniciativa y supondría que el 1 enero de 2011 rijan las reglas generales de ayuda de Estado que impiden cualquier tipo de ayuda a la extracción de carbón.

La tercera alternativa pasa porque el Consejo adopte una posición diferente a la Comisión, pero que ésta pueda aceptar en negociación con el primero.

En este momento, señaló, la información disponible apunta a que «la mayoría del Consejo coincide con la propuesta de la Comisión, pero todavía quedan muchas semanas para discutir».

Una comisión del Parlamento Europeo pide retrasar el cierre de minas deficitarias hasta 2020

Sin embargo, la comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo pidió retrasar el cierre de las minas de carbón no competitivas hasta el 31 de diciembre de 2020, frente a la propuesta de la Comisión Europea de hacerlo a finales de 2014.

Además, esa comisión parlamentaria alcanzó un compromiso para que el cierre no se materialice si las minas tienen expectativas de ser competitivas en 2022, o en caso de que fuera necesaria su continuidad para ayudar a cubrir las necesidades energéticas de la Unión Europea, según un comunicado del grupo socialista español en el Parlamento Europeo. Estos cambios se acordaron como consecuencia de las propuestas de los eurodiputados socialistas españoles, según aseguró el grupo parlamentario.

El texto acordado defiende también la actividad de las minas de carbón ante la escasez de fuentes de energía autóctonas en Europa.

También respalda la compatibilidad entre las fuentes de energía fósiles con la energías renovables y la necesidad de que Europa cuente con una reserva estratégica de carbón, añadió el comunicado.

Según los socialistas, la única enmienda que los diputados no han podido sacar adelante en esta comisión del Parlamento Europeo es la que exige que el carbón importado y comercializado en Europa cumpla con condiciones en materia social y medioambiental equivalentes a las de las minas europeas.

Tras el trámite, la propuesta que la Comisión Europea aprobó en julio pasará por la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, antes de llegar al pleno.

El ponente del Parlamento Europeo para esta cuestión, el socialdemócrata alemán Bernhard Rapkay, dijo a finales de septiembre ante la comisión de Asuntos Económicos que pediría extender a 2018 la fecha de cierre propuesta por la Comisión Europea.

La propuesta del Ejecutivo de Bruselas tendrá que ser aprobada también por el Consejo de Ministros comunitario, donde están representados los Gobiernos de los Veintisiete.

El Consejo Europeo apoya de forma mayoritaria que las ayudas al carbón terminen en 2014, según Joaquín Almunia

De mantenerse este apoyo, lo normal sería que salga adelante la propuesta acordada por el Ejecutivo de la Unión Europea en julio en torno a la revisión del reglamento relativo a las ayudas estatales al sector del carbón, que vence a finales de año.

Según Joaquín Almunia, la Comisión presentó su propuesta porque algunos países como Alemania, Rumanía y España no han cumplido con el plazo de ocho años dado para elaborar planes sobre el cierre de minas.

Añadió que, actualmente, la iniciativa está siendo discutida en el Consejo y recordó que, en este caso, el Parlamento europeo no tiene capacidad legislativa, por lo que sólo podrá elaborar un informe no vinculante.

Avanzó que está previsto que el Consejo vote sobre esta cuestión el próximo 10 de diciembre y subrayó que la Comisión puede retirarla en cualquier momento, salvo que el Consejo la apoye por «unanimidad«, en cuyo caso, el reglamento entraría en vigor el 1 de enero.

Otra posibilidad es que el Consejo de Ministros disienta de la opinión de la Comisión y que ésta no esté de acuerdo, lo que la obligaría a retirar su iniciativa y supondría que el 1 enero de 2011 rijan las reglas generales de ayuda de Estado que impiden cualquier tipo de ayuda a la extracción de carbón.

La tercera alternativa pasa porque el Consejo adopte una posición diferente a la Comisión, pero que ésta pueda aceptar en negociación con el primero.

En este momento, señaló, la información disponible apunta a que «la mayoría del Consejo coincide con la propuesta de la Comisión, pero todavía quedan muchas semanas para discutir».

Una comisión del Parlamento Europeo pide retrasar el cierre de minas deficitarias hasta 2020

Sin embargo, la comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo pidió retrasar el cierre de las minas de carbón no competitivas hasta el 31 de diciembre de 2020, frente a la propuesta de la Comisión Europea de hacerlo a finales de 2014.

Además, esa comisión parlamentaria alcanzó un compromiso para que el cierre no se materialice si las minas tienen expectativas de ser competitivas en 2022, o en caso de que fuera necesaria su continuidad para ayudar a cubrir las necesidades energéticas de la Unión Europea, según un comunicado del grupo socialista español en el Parlamento Europeo. Estos cambios se acordaron como consecuencia de las propuestas de los eurodiputados socialistas españoles, según aseguró el grupo parlamentario.

El texto acordado defiende también la actividad de las minas de carbón ante la escasez de fuentes de energía autóctonas en Europa.

También respalda la compatibilidad entre las fuentes de energía fósiles con la energías renovables y la necesidad de que Europa cuente con una reserva estratégica de carbón, añadió el comunicado.

Según los socialistas, la única enmienda que los diputados no han podido sacar adelante en esta comisión del Parlamento Europeo es la que exige que el carbón importado y comercializado en Europa cumpla con condiciones en materia social y medioambiental equivalentes a las de las minas europeas.

Tras el trámite, la propuesta que la Comisión Europea aprobó en julio pasará por la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, antes de llegar al pleno.

El ponente del Parlamento Europeo para esta cuestión, el socialdemócrata alemán Bernhard Rapkay, dijo a finales de septiembre ante la comisión de Asuntos Económicos que pediría extender a 2018 la fecha de cierre propuesta por la Comisión Europea.

La propuesta del Ejecutivo de Bruselas tendrá que ser aprobada también por el Consejo de Ministros comunitario, donde están representados los Gobiernos de los Veintisiete.

El Consejo Europeo apoya de forma mayoritaria que las ayudas al carbón terminen en 2014, según Joaquín Almunia

De mantenerse este apoyo, lo normal sería que salga adelante la propuesta acordada por el Ejecutivo de la Unión Europea en julio en torno a la revisión del reglamento relativo a las ayudas estatales al sector del carbón, que vence a finales de año.

Según Joaquín Almunia, la Comisión presentó su propuesta porque algunos países como Alemania, Rumanía y España no han cumplido con el plazo de ocho años dado para elaborar planes sobre el cierre de minas.

Añadió que, actualmente, la iniciativa está siendo discutida en el Consejo y recordó que, en este caso, el Parlamento europeo no tiene capacidad legislativa, por lo que sólo podrá elaborar un informe no vinculante.

Avanzó que está previsto que el Consejo vote sobre esta cuestión el próximo 10 de diciembre y subrayó que la Comisión puede retirarla en cualquier momento, salvo que el Consejo la apoye por «unanimidad«, en cuyo caso, el reglamento entraría en vigor el 1 de enero.

Otra posibilidad es que el Consejo de Ministros disienta de la opinión de la Comisión y que ésta no esté de acuerdo, lo que la obligaría a retirar su iniciativa y supondría que el 1 enero de 2011 rijan las reglas generales de ayuda de Estado que impiden cualquier tipo de ayuda a la extracción de carbón.

La tercera alternativa pasa porque el Consejo adopte una posición diferente a la Comisión, pero que ésta pueda aceptar en negociación con el primero.

En este momento, señaló, la información disponible apunta a que «la mayoría del Consejo coincide con la propuesta de la Comisión, pero todavía quedan muchas semanas para discutir».

Una comisión del Parlamento Europeo pide retrasar el cierre de minas deficitarias hasta 2020

Sin embargo, la comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo pidió retrasar el cierre de las minas de carbón no competitivas hasta el 31 de diciembre de 2020, frente a la propuesta de la Comisión Europea de hacerlo a finales de 2014.

Además, esa comisión parlamentaria alcanzó un compromiso para que el cierre no se materialice si las minas tienen expectativas de ser competitivas en 2022, o en caso de que fuera necesaria su continuidad para ayudar a cubrir las necesidades energéticas de la Unión Europea, según un comunicado del grupo socialista español en el Parlamento Europeo. Estos cambios se acordaron como consecuencia de las propuestas de los eurodiputados socialistas españoles, según aseguró el grupo parlamentario.

El texto acordado defiende también la actividad de las minas de carbón ante la escasez de fuentes de energía autóctonas en Europa.

También respalda la compatibilidad entre las fuentes de energía fósiles con la energías renovables y la necesidad de que Europa cuente con una reserva estratégica de carbón, añadió el comunicado.

Según los socialistas, la única enmienda que los diputados no han podido sacar adelante en esta comisión del Parlamento Europeo es la que exige que el carbón importado y comercializado en Europa cumpla con condiciones en materia social y medioambiental equivalentes a las de las minas europeas.

Tras el trámite, la propuesta que la Comisión Europea aprobó en julio pasará por la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara, antes de llegar al pleno.

El ponente del Parlamento Europeo para esta cuestión, el socialdemócrata alemán Bernhard Rapkay, dijo a finales de septiembre ante la comisión de Asuntos Económicos que pediría extender a 2018 la fecha de cierre propuesta por la Comisión Europea.

La propuesta del Ejecutivo de Bruselas tendrá que ser aprobada también por el Consejo de Ministros comunitario, donde están representados los Gobiernos de los Veintisiete.

Bruselas autoriza la concesión de 150 millones de euros a una empresa de E.On y GDF Suez para almacenar CO2

La empresa en cuestión construirá una fábrica en la zona portuaria de Rotterdam para captar parte del CO2 emitido por la central de carbón de E.On y llevarlo hacia un yacimiento de gas abandonado situado en el mar del Norte para almacenarlo allí.

«El proyecto holandés de captura y almacenamiento de CO2 contribuirá a alcanzar los objetivos medioambientales de la Unión Europea en 2020 sin falsear indebidamente la competencia«, ha resaltado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

La Comisión Europea ha llegado a la conclusión que la ayuda estatal es «necesaria, apropiada y proporcional» para alcanzar un objetivo de interés europeo y que el proyecto no podría ver la luz antes de 2020 sin estos recursos. La iniciativa cuenta igualmente con 180 millones de euros del Programa Energético Europeo para la Recuperación Económica.

Bruselas autoriza la concesión de 150 millones de euros a una empresa de E.On y GDF Suez para almacenar CO2

La empresa en cuestión construirá una fábrica en la zona portuaria de Rotterdam para captar parte del CO2 emitido por la central de carbón de E.On y llevarlo hacia un yacimiento de gas abandonado situado en el mar del Norte para almacenarlo allí.

«El proyecto holandés de captura y almacenamiento de CO2 contribuirá a alcanzar los objetivos medioambientales de la Unión Europea en 2020 sin falsear indebidamente la competencia«, ha resaltado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

La Comisión Europea ha llegado a la conclusión que la ayuda estatal es «necesaria, apropiada y proporcional» para alcanzar un objetivo de interés europeo y que el proyecto no podría ver la luz antes de 2020 sin estos recursos. La iniciativa cuenta igualmente con 180 millones de euros del Programa Energético Europeo para la Recuperación Económica.

Bruselas autoriza la concesión de 150 millones de euros a una empresa de E.On y GDF Suez para almacenar CO2

La empresa en cuestión construirá una fábrica en la zona portuaria de Rotterdam para captar parte del CO2 emitido por la central de carbón de E.On y llevarlo hacia un yacimiento de gas abandonado situado en el mar del Norte para almacenarlo allí.

«El proyecto holandés de captura y almacenamiento de CO2 contribuirá a alcanzar los objetivos medioambientales de la Unión Europea en 2020 sin falsear indebidamente la competencia«, ha resaltado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

La Comisión Europea ha llegado a la conclusión que la ayuda estatal es «necesaria, apropiada y proporcional» para alcanzar un objetivo de interés europeo y que el proyecto no podría ver la luz antes de 2020 sin estos recursos. La iniciativa cuenta igualmente con 180 millones de euros del Programa Energético Europeo para la Recuperación Económica.

Bruselas quiere prohibir las perforaciones de petróleo en alta mar de forma temporal

«Queremos evitar que se produzcan accidentes como el del Golfo de México», señaló en rueda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner.

El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, es partidario de «una moratoria en circunstancias en las que no se pueda garantizar que las compañías petrolíferas cumplen todas las condiciones de seguridad necesarias para evitar accidentes», indicó Holzner.

Según la portavoz, el responsable de Energía del Ejecutivo comunitario ya indicó en el pasado que convendría detener las extracciones marítimas hasta que se aclare qué provocó el desastre de la plataforma de BP en el Golfo de México.

Oettinger aseguró además, tras ese accidente, que las normas con las que cuenta la Unión Europea no cubren por completo todos los aspectos de gestión de riesgos, prevención y seguimiento tras un desastre.

En su opinión, hay que exigir a la industria petrolera que mejore las condiciones de seguridad en sus perforaciones marítimas y que disponga de planes de emergencia. Debe mejorarse también la capacidad de prevención a través de la concesión de licencias y mecanismos de control y seguimiento de las actividades.

El contenido definitivo de la propuesta, aún en negociaciones, se conocerá tras la reunión del colegio de comisarios europeos de la semana que viene.

En paralelo, el pleno del Parlamento Europeo rechazó -por 285 a favor y 323 en contra- la moratoria para las nuevas instalaciones que había propuesto la comisión parlamentaria de Medio Ambiente.

La Eurocámara sí respaldó una resolución más general -por 601 votos a favor, 23 en contra y 13 abstenciones- a favor de reforzar la legislación europea para garantizar la seguridad de las perforaciones petrolíferas en la Unión Europea.

Los eurodiputados apoyaron la idea de imponer una obligación de seguro en toda la Unión Europea y un fondo de emergencia europeo para indemnizar a los afectados por posibles catástrofes, ya que un vertido en aguas de la Unión tendría consecuencias desastrosas no sólo para el medio ambiente sino también para actividades como la pesca y el turismo.

Los ministros europeos de Energía, que aún no se han pronunciado sobre estas posibilidades, celebrarán el próximo día 15 una reunión en la que está previsto que aborden la cuestión.

Bruselas quiere prohibir las perforaciones de petróleo en alta mar de forma temporal

«Queremos evitar que se produzcan accidentes como el del Golfo de México», señaló en rueda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner.

El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, es partidario de «una moratoria en circunstancias en las que no se pueda garantizar que las compañías petrolíferas cumplen todas las condiciones de seguridad necesarias para evitar accidentes», indicó Holzner.

Según la portavoz, el responsable de Energía del Ejecutivo comunitario ya indicó en el pasado que convendría detener las extracciones marítimas hasta que se aclare qué provocó el desastre de la plataforma de BP en el Golfo de México.

Oettinger aseguró además, tras ese accidente, que las normas con las que cuenta la Unión Europea no cubren por completo todos los aspectos de gestión de riesgos, prevención y seguimiento tras un desastre.

En su opinión, hay que exigir a la industria petrolera que mejore las condiciones de seguridad en sus perforaciones marítimas y que disponga de planes de emergencia. Debe mejorarse también la capacidad de prevención a través de la concesión de licencias y mecanismos de control y seguimiento de las actividades.

El contenido definitivo de la propuesta, aún en negociaciones, se conocerá tras la reunión del colegio de comisarios europeos de la semana que viene.

En paralelo, el pleno del Parlamento Europeo rechazó -por 285 a favor y 323 en contra- la moratoria para las nuevas instalaciones que había propuesto la comisión parlamentaria de Medio Ambiente.

La Eurocámara sí respaldó una resolución más general -por 601 votos a favor, 23 en contra y 13 abstenciones- a favor de reforzar la legislación europea para garantizar la seguridad de las perforaciones petrolíferas en la Unión Europea.

Los eurodiputados apoyaron la idea de imponer una obligación de seguro en toda la Unión Europea y un fondo de emergencia europeo para indemnizar a los afectados por posibles catástrofes, ya que un vertido en aguas de la Unión tendría consecuencias desastrosas no sólo para el medio ambiente sino también para actividades como la pesca y el turismo.

Los ministros europeos de Energía, que aún no se han pronunciado sobre estas posibilidades, celebrarán el próximo día 15 una reunión en la que está previsto que aborden la cuestión.