La asociación para la calidad de la edificación, Asece, califica de «ilegal» el nuevo peaje al autoconsumo

«No se puede cobrar una tasa por la energía obtenida de una instalación fotovoltaica, que viene impuesta en una normativa vigente», señala la asociación, que ha presentado alegaciones ante la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en contra del borrador del real decreto sobre el autoconsumo.

«No debemos permitir una ilegalidad de esta magnitud. Estaríamos ante una delincuencia de Estado», indica en la nota el presidente de la asociación, Adrián Sánchez Molina.

Asece también considera en sus alegaciones ante el regulador que el nuevo peaje de respaldo es «inviable» para el autoconsumo en los términos en los que aparece definido en el borrador de real decreto.

Las cementeras creen que la reforma energética condena al sector «a la desaparición»

La patronal aseguró que este cambio normativo «dinamita peligrosamente» su competitividad en los mercados internacionales donde el sector cementero «se afana por colocar sus productos en una lucha desigual con otros productores y socios europeos» y señaló que en el resto de países «no ponen tantas trabas a la industria, ni la gravan con sobrecostes desproporcionados».

Según Oficemen, las medidas tomadas por el Gobierno, «sin contar con la experiencia y la opinión de la industria», suponen un «importante incremento del coste eléctrico que alcanza la máxima diferencia histórica entre lo que cuesta la electricidad en España y en algunos países de la Unión Europea.

Los datos de esta organización indican que actualmente la electricidad es un 17% más cara en España y que la nueva reforma ampliará «de forma insostenible» este porcentaje.

La patronal apuntó asimismo que la nueva reforma «asestará un duro golpe a la industria cementera por la anunciada revisión del sistema de interrumpibilidad», por el que las empresas con alto consumo eléctrico, ante un incremento de la demanda de electricidad, sacrifican sus procesos productivos y desvían su potencia eléctrica a los hogares u otros servicios básicos para que no sufran un apagón.

Según Oficemen, ahora el Gobierno quiere reducir este servicio por el que las empresas actualmente reciben una contraprestación, después de haber invertido más de 450 millones de euros y haber realizado otros sacrificios para adaptarse a este sistema.

«Esto será la última puntilla para el sector cementero, pues no podrá amortizar las inversiones realizadas», subraya la patronal cementera.

Por todo ello, el director general de Oficemen, Aniceto Zaragoza, manifestó la disposición del sector para colaborar con el Gobierno «para establecer un sistema de interrumpibilidad que respete los acuerdos alcanzados anteriormente y las inversiones realizadas».

De hecho, la gran industria intensiva en consumo eléctrico (AEGE) consideró inasumible la reforma energética aprobada recientemente por el Gobierno ya que supone una pérdida «irreversible» de competitividad a consecuencia del incremento de la factura eléctrica del consumidor industrial.

S&P asegura que la reforma energética es «retroactiva» y que «golpeará duro» a las renovables

Pese a la dificultad para determinar con detalle el impacto de las medidas sobre esta actividad, la agencia advirtió de que cree «que esas nuevas medidas podrían tener un efecto significativamente adverso sobre la calidad crediticia del sector de rápido crecimiento de las renovables en el país», lo que supondrá «un duro golpe al sector».

«Las cifras finales de cómo las inversiones específicas resultarán remuneradas no podrán conocerse hasta la publicación de todas las cargas regulatorias», pero «somos de la opinión de que las medidas suponen una completa revisión del sistema que remunera a los productores de renovables», indicó la agencia.

En su opinión, el nuevo mecanismo de retribución, en el que las renovables cobrarán el precio de mercado y recibirán un pago complementario que garantice una rentabilidad del 7,5% con respecto al coste de inversión, ofrece al Gobierno «un mayor grado de discrecionalidad a la hora de determinar la remuneración de las renovables», a las que a partir de ahora se les garantiza una rentabilidad razonable a lo largo de su vida útil en lugar de primas a la producción.

S&P estimó que la normativa «reduce la visibilidad y predictibilidad» de los ingresos de los productores de renovables, lo que ya es de por sí «negativo» para el perfil crediticio, especialmente en proyectos en los que S&P analiza la capacidad de cobertura de los servicios de la deuda.

El cambio sería además «retroactivo» en la medida en que afectará a los proyectos existentes en operación. «En un primer vistazo, nos parece que los proyectos y tecnologías más antiguos van a resultar más dañados, ya que muchos de ellos ya han alcanzado e incluso superado el nivel de ‘rentabilidad razonable’, por lo que podrían dejar de recibir apoyo financiero por parte del Gobierno», señala.

S&P indicó que, hasta que el Gobierno no detalle los costes estándar de los proyectos, no es posible realizar una valoración «clara», si bien es consciente de que el sector fotovoltaico ya prevé un recorte de ingresos que puede alcanzar el 40%, o de que alguna planta de cogeneración se puede ver forzada a parar.

El pasado día 12, el Gobierno aprobó un paquete normativo con el que pretende acabar con el déficit de tarifa, el desfase entre los ingresos y los gastos del sistema eléctrico, que suma una deuda superior a 26.000 millones de euros.

La CNE pide que el incentivo para la calidad eléctrica dependa del impacto de las interrupciones de suministro

En un informe, la Comisión subrayó que la normativa de Industria da el mismo «tratamiento a una indisponibilidad (de la red) que provoque una interrupción del suministro que a otra que no tenga consecuencia alguna sobre el mismo», por lo que obvia las consecuencias que dicha indisponibilidad tiene «sobre el suministro a los consumidores».

Por ello, el organismo regulador solicitó que los incentivos -tanto bonificaciones como penalizaciones- que reciben las empresas por disponibilidad de la red de transporte se basen en el suministro efectivo de energía.

La Comisión concluyó que «no debería aprobarse en sus actuales términos la propuesta de orden» de incentivos a la disponibilidad de la red de transporte.

Iberdrola confía en que se mejore la reforma eléctrica que considera que hace un reparto «no equitativo» para acabar con el déficit de tarifa

Durante una conferencia con analistas para presentar los resultados semestrales de la compañía, Sánchez Galán dijo que el cambio normativo pone fin a un «largo periodo de incertidumbre y de regulaciones parciales» pero con un paquete de medidas para eliminar el déficit de tarifa que, a su juicio tiene una serie de «limitaciones».

No obstante, Sánchez Galán confió en que las «definiciones» que puedan mejorarse se corrijan durante el proceso de alegaciones, abierto hasta el próximo día 31.

De no ser así, espera que se puedan «mejorar aquellas cosas que consideramos que no son totalmente eficientes» con «enmiendas y modificaciones» a lo largo de la tramitación parlamentaria.

En cualquier caso, el presidente de Iberdrola aseguró que defenderá «el interés» de sus accionistas y que, una vez que se tengan confirmadas las medidas y si ven que no son justas y razonables, combatirán «aquellas cosas que veamos que no son justas o razonables» con todos los medios jurídicos disponibles con los que cuenta la compañía para garantizar una «justicia retributiva», mediante la presentación de todo tipo de alegaciones y recomendaciones.

Sánchez Galán reiteró sus críticas al elevado pago que se realiza a energías renovables «inmaduras» como la solar y remarcó que el «principal causante del déficit es el crecimiento exponencial de primas a tecnologías inmaduras que sólo aportan el 4% de la energía y encarecen en 30% el coste de producción del sistema». Además, aseguró que la solución no puede ser la transferencia de rentas de los sectores más eficientes a los más ineficientes.

También remarcó que desde el inicio del déficit de tarifa, Iberdrola aportó 5.300 millones de euros para reducirlo y que al cierre del semestre, el déficit de tarifa correspondiente a Iberdrola asciende a 2.153 millones de euros.

Además, remarcó el «impacto de fuerte incremento de tributos» es una de las principales consecuencias de que la compañía, en los seis primeros meses de 2013, tenga un beneficio neto de 1.728 millones de euros, lo que supone un 2% menos que en el mismo periodo anterior. Así como que las nuevas medidas fijan rentabilidades para los negocios regulados son «insuficientes e inferiores» al coste.

Respecto a la política de reparto de dividendo, el presidente de Iberdrola afirmó que «todo hace confiar en la capacidad de la compañía para seguir manteniendo su política de retribución al accionista al cierre del ejercicio». Si bien dejó claro que hasta el mes de octubre, aproximadamente, no se decidirá sobre el asunto a la espera de que se tenga «claridad de los impactos», al tiempo que subrayó que mantiene el actual plan de desinversiones.

Por su parte, el número dos de la compañía, el consejero y director general José Luis San Pedro, afirmó que los dos aspectos más «negativos» de la norma son la limitación del 50% de la transferencia de costes regulados de los sistemas extrapeninsulares a los Presupuestos Generales del Estado (900 millones de euros) y la falta de una guía de una política energética.

En este sentido, San Pedro dijo tajantemente que el responsable «fundamental» de este déficit es el Gobierno, que fue el «inductor» de la introducción de políticas sociales e «incentivos excesivos a tecnologías renovables no maduras» en la tarifa, por lo que su aportación a la resolución debería ser superior a la establecida, por las consecuencias derivadas de la «mala política del pasado».

Además, denunció que «claramente, se penalizó a los consumidores y sobre todo a las empresas del sector que cargan con una parte desproporcionada de las mismas».

Según los cálculos de Iberdrola, la Administración asumirá un 9% del ajuste para la solución del déficit; los consumidores, un 19%, y las empresas, un 72%, un reparto que «está muy alejado del un tercio anunciado por el Gobierno».

Por ello, consideró que se «ha perdido la oportunidad de lograr una regulación coherente que permita afrontar con garantías los retos del sector» y detalló una larga lista de aspectos mejorables recordando que ahora se inicia el periodo de tramitación.

No obstante, el consejero-director general de la eléctrica alabó algunos aspectos de la reforma, como que el objetivo de acabar con el déficit tarifario «está conseguido» y que, si vuelve a producirse, Iberdrola financiará un 13% del total en lugar del 35% actual.

El director general de la eléctrica dijo que con el único objetivo de atajar el déficit eléctrico se tomaron medidas con «aspectos puramente de ajuste económico aplicados más por criterios de cobertura legal que por racionalidad». Denunció que se diseñó la reforma sin la «necesaria colaboración» de los expertos del sector.

En cuanto a lo que afectará a la compañía, San Pedro aseguró que en una primera estimación, la reforma tendrá un impacto en las cuentas de Iberdrola de 170 millones de euros para 2013, cifra que aumentará en otros 90 millones de euros en 2014, en ambos casos antes de impuestos y sin el efecto que tendrá el cambio en el marco de retribución de las renovables, que todavía no calculó.

San Pedro denunció que con la limitación a la distribución, el Gobierno busca que «no se invierta en los próximos seis años» porque «no se encuentra razones» de que se aplique en España la «mínima remuneración» a los capitales empleados. Si bien advirtió que «paralizar la actividad de distribución durante tanto tiempo puede tener consecuencias nefastas en el país, que requerirá mucho tiempo para que de nuevo puedan normalizarse», lo cual también va a «incidir negativamente en los fabricantes españoles de equipos y servicios».

En este sentido, dijo que no logra «comprender cómo se han medido los riesgos» de una actividad que tiene que afrontar un cambio tecnológico para adaptarse a las redes inteligentes y resolver posibles «tormentas e inundaciones». En su opinión, ligar la retribución al bono soberano «es un grave fallo regulatorio, sobre todo en un negocio que está obligado, por ser un servicio público, a invertir de forma permanente».

Respecto a la reducción de los pagos por capacidad, el director general de Iberdrola indicó que la medida «va en contra» de lo que están adoptando otros países. Agregó que esta medida afectará a Iberdrola en 40 millones de euros en 2013 y 50 millones de euros más en 2014.

En cuanto a los cambios en la regulación del bono social, dijo que se adoptan medidas «insuficientemente justificadas» y que el cambio tendrá un impacto de 15 millones para Iberdrola en 2013 y de otros 40 millones de euros en 2014.

Finalmente, el consejero-director general también subrayó que la normativa de renovables es «extremadamente complicada» e impide realizar estimaciones «ni siquiera aproximadas» de la retribución futura.

Iberdrola ganó 1.728 millones hasta junio, un 2% menos

Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 1.728 millones de euros en el primer semestre del año, cifra inferior en un 2% a la del mismo periodo de 2012, según ha informado la eléctrica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La compañía achacó este retroceso a los efectos de «distinto signo» que han tenido los saneamientos que ha realizado y a la actualización de balances.

En concreto, la eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán ha efectuado saneamientos de activos por importe de 1.657 millones de euros, correspondientes a la revisión de la cartera de proyectos tanto de gas y renovables en Estados Unidos, como de gas en Canadá.

El grupo ha destacado que su gestión le ha permitido absorber el efecto del «fuerte incremento» de los tributos, que durante los seis primeros meses del año crecieron un 79%, hasta situarse en 863 millones de euros, frente a los 481 millones de euros correspondientes al primer semestre de 2012.

Esta cifra incluye las tasas aplicadas a la generación en España, que para Iberdrola han supuesto un impacto negativo de 252 millones de euros, y el efecto de los programas de eficiencia energética en Reino Unido, que asciende a 95 millones de euros.

Por su parte, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) de la compañía alcanzó los 4.051 millones de euros en el primer semestre, un 0,9% menos, al tiempo que el beneficio neto recurrente alcanzó los 1.402 millones de euros, un 2,8% más.

Durante el semestre, el margen bruto mejoró un 5,8%, hasta alcanzar los 6.676,4 millones, con crecimientos en todos los negocios y países con operaciones, salvo en Brasil, donde el grupo se ha visto afectado negativamente por la revisión de tarifas en Elektro, con un impacto negativo de 70 millones, y el sobrecoste energético, cifrado en 43 millones, a causa de las condiciones climatológicas, que se prevé recuperar a través de las revisiones de tarifas.

El gasto operativo neto se redujo un 2,2%, hasta los 1.762 millones de euros, gracias a los planes de reducción de costes puestos en marcha por la compañía. El beneficio neto de explotación (Ebit) se situó en 881,7 millones, un 65% menos

Como parte de la ley 16/2012, algunas de las sociedades del grupo se han acogido a la posibilidad de revaluar activos a efectos fiscales conforme a unos coeficientes prefijados que pretenden incluir el efecto de la inflación. Como consecuencia de esta actualización de balances, el grupo ha incrementado en 6.323 millones el valor a efectos fiscales de ciertos activos en España. La amortización deducible fiscalmente resultante de la actualización de balances asciende a 1.854 millones, mientras que el importe del gravamen del 5% supone 316 millones.

Al cierre del primer semestre, la liquidez disponible ascendía a 11.945 millones de euros, cantidad suficiente para afrontar las necesidades de financiación correspondientes a 36 meses.

La deuda neta ajustada se sitúa en 28.800 millones, lo que supone una reducción de 3.225 millones con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Esta cifra no incluye los 2.153 millones pendientes de cobro del déficit de tarifa.

En cuanto al plan de desinversión de activos no estratégicos, el importe de los activos enajenados supera los 1.200 millones, de los que 800 millones ya han sido cobrados.

El apalancamiento, incluido el déficit de tarifa, se sitúa a 30 de junio en el 45%, frente al 48,3% registrado en el mismo período de 2012. Sin incluir el déficit de tarifa, el apalancamiento del grupo al cierre del semestre es del 43,1%, frente al 46,1% correspondiente al primer semestre del ejercicio 2012.

Dentro del área de generación, el Ebitda ascendió a 1.172 millones, un 6,1% menos. La evolución del negocio ha estado marcada por el fuerte impacto de los tributos, que han aumentado en 327 millones, o en un 144,8%, hasta alcanzar 552,7 millones.

En renovables, el ebitda se situó en 937,5 millones de euros, un 10,5% más que en el mismo periodo del año anterior.

Respecto a la producción neta, la eléctrica produjo 70.989 GWh, lo que supone un 3% más que en los primeros seis meses de 2012, debido principalmente al ascenso del 83,3% de la producción hidráulica. En contra, la mayor caída se produce en el carbón (20,5%). En detalle, la producción se divide en 30.775 GWh generados en España (+8,5%), 10.845 GWh (+4,9%) en el Reino Unido, 9.297 GWh en los Estados Unidos (-0,2%), 18.704 GWh en Latinoamérica (-4,6%) y los restantes 1.017 GWh en diversos países mediante energías renovables (-21,6%).

Iberdrola asegura que en el negocio de generación en España, por los nuevos tributos, tiene un «importante efecto en la cifra de tributos del negocio de 208 millones de euros, salvo el céntimo verde que se registra a nivel de margen bruto». A ello se suma las medidas fiscales a las energías renovables que afectaron en efecto en el negocio en un aumento de tributos de 45 millones de euros. En concreto, señala que la partida «impuesto de sociedades» se sitúa en 1.460,5 millones de euros y que los impuestos por generación han aumentado en 327 millones euros (+144,8%) hasta alcanzar los 552,7 millones de euros.

Aunque la energía eléctrica distribuida cayó un 0,4% desde los 107.097 GWh en los seis primeros meses de 2013, frente a los 107.498 GWh del mismo periodo hace un año.

En cuanto a los usuarios, Iberdrola incrementó un 1,4% el número en electricidad (28,3 millones de euros) y un 5,8% en el gas (3,59 millones de euros).

La multinacional que preside Galán ha prescindido en estos meses de un 3,8% de trabajadores, al pasar de los 31.779 millones de trabajajores que empleaba en los primeros seis meses de 2012 y los 30.583 actuales.

Las limitaciones al autoconsumo contradicen la ley de eficiencia de edificios, según dice García Breva

Esta es una de las conclusiones del análisis realizado por la Oficina de Javier García Breva (JGB) acerca de la nueva legislación sobre rehabilitación energética. «Este objetivo que se ha planteado el Ministerio de Fomento a través de esta ley se contradice por completo con la normativa que está tramitando actualmente el Ministerio de Industria», aseguró el propio García Breva.

Para el también presidente de N2E, el borrador de autoconsumo incluye un incremento en los peajes del término de potencia y una rebaja de la parte variable que «desincentiva cualquier política de ahorro de energía y deja sin viabilidad económica a la generación de energía en los propios edificios». La regulación española será, una vez aprobada, «la más restrictiva que existe en el mundo», añadió.

En todo caso, la ley 8/2013 de rehabilitación urbana prioriza a juicio de García Breva las energías renovables y combate la pobreza energética, al tiempo que se plantea como objetivo la reactivación económica del sector de la construcción mediante el uso racional de la energía.

El experto en regulación consideró que la norma de rehabilitación puede ser capaz de impulsar «un nuevo modelo de ciudad donde el uso de la energía se configura como un factor prioritario en el desarrollo urbanístico».

Para defender esta idea, indicó que en su artículo tres, la norma establece que uno de los fines de las políticas públicas para el medio urbano será priorizar las energías renovables frente a los combustibles fósiles y combatir la pobreza energética con medidas a favor de la energía y del ahorro energético.

Además, consideró que la certificación energética será una de las claves que determinen los Informes de Evaluación de los edificios. Las comunidades autónomas y ayuntamientos podrán exigir la ejecución de sus recomendaciones y hacerlas obligatorias a todos los edificios aplicando el régimen de infracciones y sanciones previsto en la ley.

García Breva también recordó que los presupuestos de la Unión Europea para el periodo 2014-2020 obligan a destinar el 20% de los fondos del FEDER a financiar proyectos de eficiencia energética. Estos recursos más los procedentes de los Programas Horizon 2020 y Energía Inteligente pueden permitir que España acceda en los próximos siete años a 4.000 millones de euros destinados a financiar proyectos de eficiencia energética.

El ministro Soria asegura que los inversores internacionales están «satisfechos» con la reforma eléctrica tras reunirse en Londres

En declaraciones a los periodistas, tras intervenir en el Foro Internacional de Contenidos Digitales (FICOD), Soria explicó que el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal y él se reunieron «con una quincena de inversores» en Londres, quienes no solo se mostraron interesados por la reforma energética, sino también con el conjunto de reformas emprendidas por el Gobierno.

«El relación a la reforma energética, se mostraron por lo general satisfechos por la determinación y el contenido» de la normativa, que valoraron «como una buena reforma» y, «sobre todo», destacaron en especial la «estabilidad y sostenibilidad que las medidas permiten para el sistema eléctrico en España», afirmó.

El Gobierno aprobó el pasado 12 de julio un paquete de medidas para combatir el déficit de tarifa -que se genera porque los ingresos del sistema eléctrico no cubren sus costes- y que supone un ajuste de 4.500 millones de euros que se repartirán empresas, Administración y consumidores.

De esa cantidad, 2.700 millones de euros serán asumidos por las compañías a través de modificaciones en sus retribuciones, 900 millones de euros por el Estado a través de los Presupuestos Generales y 900 millones de euros por los consumidores mediante una subida de la luz.

El PSOE reclama a Rajoy que retire la reforma eléctrica y que cese a los responsables en política energética

Morán denunció que «ninguna política había cosechado una oposición tan unánime ni un rechazo social tan generalizado como los que concita la contrarreforma energética que el Gobierno está pretendiendo imponer como un trágala».

A su juicio, «esta contrarreforma conlleva un tremendo zarpazo a las vulnerables economías familiares ya golpeadas por la crisis; generará mayor pobreza energética en el país; deteriorará la competitividad de la industria traduciéndola en deslocalización y desempleo y asestará un duro golpe a un sector servicios muy debilitado por la caída general del consumo».

«Asimismo, borrará del mapa el hasta hace no mucho tiempo pujante sector de las energías renovables; provocará una huida de inversión en el sistema eléctrico, como consecuencia del abismo de inseguridad jurídica que abre tanto en el marco nacional como en el internacional, y desterrará sine die la posibilidad de reducir la dependencia energética del país al expulsar los recursos autóctonos de un sistema energético que retrocede veinte años en relación con los países de nuestro entorno», agregó Morán.

El responsable socialista señaló que «el Gobierno de España se embarca en una aventura suicida de retorno en solitario a esquemas del siglo pasado ya superados, en un ejercicio de autismo tecnológico que pretende ignorar los cambios producidos en los últimos veinte años».

Por último, avanzó que «el PSOE llevará hasta las últimas consecuencias políticas su oposición a unas medidas que llevan a España a la ruina y a los españoles a la pobreza por muchos años».

El autoconsumo será «inviable», según denuncian las cooperativas y asociaciones de renovables

El autoconsumo existente será «penalizado», explicó la directora general de Ecooo, Cote Romero, porque a todos aquellos que quieran producir y consumir su propia energía se le requerirán una «batería de exigencias» de elevado impacto económico.

Una de estas exigencias será el pago de «peajes de respaldo», que alcanzarán tasas de hasta 9 céntimos kW/hora, cuando el actual precio de la energía es de 15 céntimos kW/hora frente al coste 0 de ahora, según datos de las organizaciones.

Otra medida será exigir doble contador a los productores individuales, cuyo precio es superior al de la instalación de un panel solar, explicó Romero.

En este sentido, la también coordinadora de la plataforma tachó de «cortoplacista» y «hecha a medida de las cinco grandes industrias eléctricas» la política energética del actual gobierno, que «no sólo incumple la Directiva de Energía Renovables y pone en riesgo la consecución del Objetivo europeo del 20% para el año 2020, sino que también, penaliza a los consumidores en general y a las fotovoltaicas y eólicas, así como al autoconsumo«.

La directora de Ecooo también señaló que esta reforma pretende expulsar a la ciudadanía de la soberanía energética, frenar las renovables, y seguir apoyando un modelo «sucio y contaminante» basado en los intereses de las eléctricas.

Los ciudadanos, al igual que las renovables, serán los perjudicados de esta reforma porque, además de estas limitaciones en el autoconsumo, serán penalizados en la factura de la luz al aumentar la cantidad fija que se paga por el término de potencia, según Romero.

Romero señaló, además, que los productores de energías renovables están en una «situación de incertidumbre» porque la nueva normativa declara que el cálculo de la prima cambiará a partir del 14 de julio, pero «hasta octubre el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, no definirá la nueva fórmula de pago».

Igualmente, Romero rechazó el borrador de la nueva normativa de autoconsumo, «en la que no se hace ninguna mención a la modalidad de balance cero, que permitiría a cualquier ciudadano producir su propia energía y volcar al sistema eléctrico general el sobrante».

Desde la cooperativa EnerPlus, Jorge Caleya, señaló que la reforma planteada es ilógica: «es como si por producir y consumir mis propios tomates -ni siquiera los comercializo- tuviera que pagar».

«Es necesario recordar que en España se tiene la factura de luz más cara de Europa y que las grandes compañías ganan aquí tres veces más que los beneficios medios que ellas mismas obtienen en el mercado europeo» declaró Caleya.

Mientras, la representante de la Plataforma Som Energía, Ana Marco, consideró «discutible que las sucesivas reformas se hagan realmente en aras de reducir la deuda histórica, el déficit tarifario, ya que se demostraron inútiles para ello». Así mismo, consideró que las modificaciones responden «a las presiones de Unesa (Asociación española de la industria eléctrica) para el mantenimiento de su status quo».

El autoconsumo es una «vía de escape» y competencia para el oligopolio de las grandes compañías eléctricas, indicó Marco, y por ello han querido «frenarlo».

Por su parte, Ángela Iglesias, de Goiener, consideró que la nueva reforma energética «aumenta el término de potencia en la factura de la luz, es decir, la parte fija que no depende del consumo, gravando así al ciudadano y desincentivando el uso moderado de este recurso productor de CO2″.

Asimismo, el representante de la organización Viure de l’aire, Pep Puig señaló que este borrador además «impone una serie de obligaciones a la persona que decide instalarse una simple placa fotovoltaica» que desincentiva una modalidad que «disminuye los costes de producción, transporte y distribución que deberían ser premiados».

Las organizaciones indicaron que «responderán con desobediencia» y ya acudieron a la Comisión Europea, porque esta reforma «es contraria» a varias Directivas Europeas que fomentan la implantación de las renovables.

En esta rueda de prensa participaron cooperativas de energía verde (Som Energia, Zencer, Goiener, Enerplus), empresas sociales que fomentan las inversiones limpias (Viure de l’aire, Ecooo) y la Fundación Terra.

La industria siderúrgica denuncia que la reforma eléctrica mermará su competitividad en el exterior

UNESID explicó que la siderurgia española, en particular la del horno eléctrico, sufrirá un «recorte drástico» en la compensación que reciben por este mecanismo de interrumpibilidad, que incentiva la disponibilidad de las empresas para ajustar su consumo a las necesidades del sistema eléctrico.

Para unas empresas en las que el coste de la electricidad es uno de sus principales gastos, esto supondrá competir con unos precios mucho más elevados que en otros países europeos lo que mermará la competitividad del sector.

La industria del acero española exporta el 70% de su producción.

El aumento de lo precios en la industria comprometerá incluso las inversiones industriales extranjeras en España, según UNESID.

La siderurgia recordó que es el principal consumidor eléctrico con unas tasas de empleo fijo mucho más elevadas que cualquier otro sector económico y que ha estado y continuará estando abierta a colaborar con el Gobierno, a pesar de que «ha sido marginada en todo el proceso de la reforma eléctrica».

El Gobierno emprendió una reforma para intentar atajar el déficit del sector eléctrico que conlleva diversos recortes en los costes regulados del sistema, entre ellos ese mecanismo de interrumpibilidad que ahora se regirá por un sistema de subasta.