Gas Natural Fenosa estima en 90 millones el impacto de la reforma eléctrica en sus cuentas este año

El consejero delegado de la energética, Rafael Villaseca, en una conferencia con analistas para explicar los resultados de este primer semestre, indicó que éstas son sus «mejores estimaciones». Agregó que las decisiones del Gobierno tendrán «severos impactos en un sector, el tradicional, que se considera duramente tratado en este ajuste».

Villaseca expresó la «esperanza» de que con la reforma se cumpla la «buena noticia» de que se acabará con el déficit de tarifa, el cual, reiteró, se generó por «decisiones políticas» de subvencionar a las energías renovables.

Respecto a los impactos económicos de la reforma, señaló que los cambios en los pagos por capacidad de los ciclos combinados supondrán 45 millones de euros para este año y 92 millones de euros para 2014.

En este sentido, señaló que estas medidas se suman a las tomadas por el Gobierno entre 2012 y 2013, que generaron impactos de 100 y 150 millones de euros, respectivamente.

Villaseca reiteró que estas son unas estimaciones «preliminares», a la espera de conocer la «letra pequeña» de las «centenares» de páginas en las que se desarrolla la nueva regulación, si bien afirmó que «los retornos regulados de entre el 6% y el 7% parecen incompatibles con el coste de capital actual para las empresas españolas».

En esta línea, avanzó que «los cambios obligarán a redefinir seriamente» los negocios de la compañía en España, lo cual quedará reflejado en el Plan Estratégico que prevén presentar a la vuelta del periodo vacacional.

A este respecto, aseguró que el recorte en los ingresos por distribución tendrán un «efecto claro» sobre las inversiones en España, y que irán en favor de los proyectos de expansión en Latinoamérica.

«No tengo dudas de que el gobierno cumplirá ley» y aportará los 900 millones de euros que le corresponden para atajar el déficit de tarifa, aseguró el consejero delegado de la compañía.

En cuanto a la hibernación de ciclos combinados, como contempla la reforma, Villaseca indicó que todavía deben esperar y «ver con sumo detalle» las medidas para estudiar si se acogen a ello, si bien apuntó que han sido «maltratados» porque el sistema de generación eléctrica de España no se entiende sin ellos.

Respecto a la planta que tiene la compañía en Egipto, que está cerrada, el consejero delegado avanzó que retomaron conversaciones con el nuevo Gobierno y parece que las nuevas autoridades encararán «la conveniencia y la necesidad de desarrollar finalmente todos sus recursos energéticos y poner fin a todo el periodo de incertidumbre». «Parece que va a cambiar» y se llegará a «soluciones más fáciles», indicó, si bien reiteró que mantendrán las necesarias acciones legales que cubran sus intereses.

Gas Natural Fenosa participa en el sector energético de Egipto mediante la planta de licuefacción de Damietta, que es propiedad de Segas, sociedad participada por Unión Fenosa Gas en un 80%, y por Egyptian General Petroleum Corporation (EGPC) y Egyptian Natural Gas Holding Company (EGAS) en un 10% cada una.

Hasta junio se obtuvo un beneficio de 780 millones, un 1,7% más

Asimismo, la compañía energética cerró el primer semestre de 2013 con un beneficio neto de 780 millones de euros, lo que supone un 1,7% más que en el mismo período del año anterior.

En una comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía aseguró que estos resultados se logran por «la solidez del modelo de negocio, apalancado en una mayor presencia internacional y en la solvencia de la reducción del endeudamiento en un contexto de endurecimiento regulatorio», que permiten compensar el estancamiento de la contribución de los negocios en España y el incremento de la presión fiscal por los impactos de la Ley 15/2012 en la actividad de generación de electricidad en España.

El beneficio bruto consolidado del año 2013 alcanzó los 2.634 millones de euros y aumentó un 2,9% respecto al del año anterior por la diversificación y contribución creciente de su área internacional, que «permite compensar el estancamiento de la contribución de los negocios en España y el incremento de la presión fiscal» por los nuevos tributos aplicados al sector energético.

Las actividades internacionales suponen ya un 43,4%, frente al 42,1% que representaban el año pasado y se debe tanto por la actividad de la multinacional en Latinoamérica como por el aumento significativo en la comercialización de gas.

La aportación del negocio internacional al beneficio bruto de explotación creció un 6,2%, de forma que el mercado exterior sigue compensando la debilidad del nacional, que se mantuvo en niveles similares a los del año pasado (+ 0,5%) a pesar de que el Ebitda correspondiente al negocio de distribución eléctrica cayó un 1,9%.

Por otro lado, la deuda financiera neta de la compañía que preside Salvador Gabarró se redujo en 808 millones de euros en el segundo trimestre y a 30 de junio alcanza los 15.136 millones de euros y sitúa el ratio de endeudamiento en el 50,2% y un ratio deuda financiera neta/Ebitda en 2,9 veces.

Sin considerar el déficit de tarifa pendiente de recuperar, la deuda financiera neta se situaría en 14.220 millones de euros, que representa un ratio de endeudamiento del 48,7% y un ratio deuda financiera neta/Ebitda de 2,8 veces. El 80,7% de la deuda financiera neta tiene un vencimiento igual o superior al año 2016 y la vida media de la deuda neta es superior a los cinco años.

En el primer semestre de 2013, la compañía distribuyó 221.369 GWh de gas, lo que supone un 6,6% más que el año anterior, gracias al incremento del 17,5% en Latinoamérica, que contrarresta el descenso del 3,6% de su negocio en Europa.

En cuanto a la electricidad, Gas Natural Fenosa distribuyó 26.052 GWh, lo que supone un descenso del 4,9% respecto al mismo periodo en 2012, derivado de la caída de su negocio en Europa (-3,9%) y en Latinoamérica (7,1%).

En lo que a producción se refiere, la multinacional española cerró el semestre con 24.719 GWh, lo que se traduce en un descenso del 11,7% respecto a los seis primeros meses de 2012. En España la caída fue del 21%, si bien en su área internacional la producción eléctrica creció un 7%.

El importe neto de la cifra de negocios hasta el 30 de junio de 2013 ascendió a 12.895 millones de euros y registró un aumento del 3,7% respecto al del primer semestre del año anterior, principalmente por el crecimiento de la actividad de distribución de gas en Latinoamérica y de la actividad internacional mayorista de gas.

Las inversiones materiales e inmateriales alcanzaron los 596 millones de euros durante los seis primeros meses del año, con un incremento del 11,4% respecto al mismo periodo del año anterior, debido a un mayor esfuerzo inversor en los negocios de Latinoamérica, con México, Brasil y Colombia como principales focos de inversión.

Por su parte, España sigue siendo el principal destinatario, con el 52,9% de las inversiones consolidadas, aunque, en comparación con el mismo periodo del año anterior, se redujeron un 11,3%.

Por segmentos de negocio, la distribución de gas en España aportó 452 millones de euros al beneficio bruto de explotación y creció un 0,2%, mientras que la distribución de electricidad en España cayó un 1,9%, hasta los 302 millones de euros.

En cambio, la distribución de gas en Latinoamérica tuvo una contribución de 356 millones de euros al Ebitda total de la compañía, un 14,8% más que en el primer semestre de 2012, y destacó la aportación de Brasil, con 184 millones de euros, y de Colombia, con 98 millones de euros, mientras que en Italia ese negocio creció un 10,9%, hasta los 51 millones de euros.

La distribución de electricidad en Latinoamérica, negocio que Gas Natural Fenosa lleva a cabo en Colombia y Panamá, supuso una aportación de 165 millones de euros al beneficio bruto de explotación de la compañía, un 8,8% menos debido principalmente a la desinversión de compañía en Nicaragua, mientras que en Moldavia ese mismo negocio creció un 17,6%, hasta sumar 20 millones de euros.

En cuanto a la actividad de electricidad en España, lo que incluye generación, comercialización mayorista y minorista y suministro de electricidad a tarifa de último recurso, la que usa la mayoría de los particulares, el Ebitda alcanzó los 438 millones de euros, un 2,9% menos que el año pasado.

En cambio, la actividad de electricidad en Latinoamérica, donde está presente en México, Puerto Rico, Costa Rica, Panamá y la República Dominicana, sumó 134 millones de euros, un 7,2 % más.

Respecto a la actividad de infraestructuras de gas, que incluye el transporte marítimo o bien los proyectos de gas natural licuado, entre otros, continuó con su buena evolución, y aportó 135 millones de euros al Ebitda, un 22,7% más que en los primeros seis meses del año pasado.

En cuanto a la actividad de aprovisionamiento y comercialización de gas, representó 445 millones de euros, un 22,6% más que el año pasado, gracias a las operaciones en el mercado internacional.

España se ha convertido en «líder» en instalaciones renovables «al precio más alto», según dice Unesa

Antes de participar en un curso «El papel del cliente en el nuevo modelo energético» en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, Montes habló así de la reforma energética del Gobierno a preguntas de los periodistas.

«¿Por que tenemos que financiar un déficit que no hemos creado en su mayoría? esa es la primera pregunta. Si la solución de un déficit que teníamos que financiar en nuestras cuentas de resultados significa que lo paguemos, no se si es mejor financiarlo y tenerlo ahí, que nos obliguen a pagarlo. No estoy muy de acuerdo con las aseveraciones del ministro en ese sentido», dijo respecto a unas declaraciones del titular de Industria, José Manuel Soria.

«Es una deuda no de las eléctricas, sino del Estado y de los consumidores, y el Gobierno ayuda a los consumidores, que me parece muy bien, pero no a nosotros», enfatizó el presidente de Unesa.

El presidente de Unesa añadió que el desembolso para hacer frente al déficit adjudicado al sector eléctrico (2.700 millones de euros) es «desproporcionado» e injusto» en comparación con el pago de consumidores (500 millones de euros) y del Estado (900 millones de euros).

Según Montes, dentro de las medidas de la reforma energética, el Estado tendría que abonar 1.800 millones de euros en lugar de los 900 millones que «ha decidido» pagar para costear la energía generada en las zonas «extrapeninsulares».

«El Estado, por ley, tenía que hacerse cargo de las compensaciones por generar energía en las islas para que todos los españoles tengamos el mismo precio de energía, y en vez de los 1.800 millones de euros que son las extrapeninsulares, ha decidido que sólo paga la mitad, 900 millones de euros», señaló.

Montes recordó, además, que las medidas del Gobierno «representarán» para las compañías de Unesa «unos 4.000 millones de euros», aunque, según afirmó, «son previsiones», ya que «los decretos ley son tan prolijos que no nos ha dado tiempo a analizarlos a fondo ni mucho menos».

En este sentido, criticó que las eléctricas ya pasaron «del orden de 16.000 millones de euros» en los últimos cinco años al obligarlas el Ejecutivo a ser una de las «tres patas» que costean el déficit (eléctricas, Estado y consumidores).

También reiteró que, a su juicio, dichas medidas pueden tener como «consecuencia» una disminución «clara y espectacular» en la «capacidad de inversión», así como «en el empleo» dentro del sector eléctrico, aunque reconoció que, a pesar de que la «impresión es mala», aún deben «analizar a fondo» las medidas.

«Cuando a un sector se le detraen sus ingresos en una cantidad tan inmensa pues probablemente la capacidad de inversión disminuye de forma espectacular y, al haber menos inversión, es probable que influya en el empleo», aseveró Montes.

En este punto, lamentó que el Gobierno simplemente les informó «de lo que iba a hacer» pero no les ha dado «mucha posibilidad» para «influir en sus decisiones».

Cuestionado por si se reunirá con el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, para abordar la situación que puede generar esa reforma, Montes apostó por mantener «todo el diálogo del mundo».

El presidente de Unesa consideró, además, que España debería apostar por la «tecnología renovable» en el sector «fotovoltáico» porque, a diferencia del «eólico», en el que son «líderes», en el fotovoltáico se han «limitado» a «importar paneles de todas partes» y se han olvidado del la tecnología española, esencialmente de Isofotón, y que «no se ha utilizado ni mucho menos».

«Yo quiero ser líder en tecnologías pero no en implantación. Nos hemos convertido en líderes en instalaciones al precio más alto y sin embargo nos hemos olvidado de la tecnología que es de verdad donde hay que ser líder para garantizar un futuro», subrayó.

Asimismo, Montes consideró que cuando se pasó de los 350 megavatios autorizados a más de 3.000 «nadie tuvo en cuenta» el precio del vatio. Y es que, en este sentido, ensalzó que en aquel momento el «vatio pico instalado estaba a ocho euros y ahora está a menos de un euro». «Luego en cuatro años tenemos ahí una inversión que no hay quien lo recupere, porque el precio esta ocho veces por debajo de lo que se pago y ese es el problema».

En la clausura del curso, el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, y el presidente de E.On España, Miguel Antoñanzas, coincidieron en la idea de la necesidad de que en España implante un «modelo energético sostenible», cuyo objetivo sea el «ahorro».

Facua denuncia que sólo existan 10 días para valorar 13 normas eléctricas

La organización de consumidores Facua denunció que los representantes de los consumidores, como miembros del Consejo Consultivo de la Electricidad de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), sólo tienen diez días para valorar trece normas sobre electricidad contempladas dentro de la reforma eléctrica, por lo que reclamó al Gobierno que amplíe el plazo facilitado a los consumidores para garantizar «una auténtica» participación social.

Facua-Consumidores en Acción consideró que esta situación es una «falta de respeto» a los usuarios y las organizaciones que los representan y manifestó su «duda de que las observaciones pertinentes presentadas vayan a ser tomadas en consideración, antes de criticar que los trámites de audiencia del Consejo Consultivo de la Electricidad sean considerados como puro trámite».

El trámite de audiencia a los interesados se realizó con carácter urgente a través de los miembros del Consejo Consultivo de electricidad. Por este motivo, el tiempo otorgado para que los consumidores analicen y valoren las propuestas de normas sea tan reducido, aclaró Facua.

Por ello, la organización de consumidores lamenta que el proceso de elaboración de las normas se siga «únicamente» para poder afirmar que se ha contado con la participación de los agentes sociales. Así, se justifica, dicen, la aprobación de nuevas normas «sin garantizar un efectivo procedimiento de participación social y sin llevar a cabo una información pública real».

Soria y Guindos se reúnen en Londres con inversores y analistas para explicar la reforma energética

El Ministerio de Industria señaló que, en las reuniones, los ministros detallarán el contenido y los efectos de los cambios normativos en el área de energía, en la que se ha acometido «la última gran reforma» del Gobierno, destinada a «equilibrar al sector eléctrico y evitar futuros desequilibrios».

Durante el día, Soria y Guindos mantendrán varias reuniones con los inversores y analistas. El objetivo es informarles de los «profundos» cambios normativos en el sector eléctrico anunciados a mediados de mes y «que irán paulatinamente entrando en vigor en las próximas semanas».

Según Industria, lo que quieren aclarar es que «el paquete normativo establece un marco que garantiza la estabilidad financiera del sistema eléctrico a futuro al fijar un sistema automático de revisión que evitará la aparición de nuevos desajustes»

Los ministros repasarán además no sólo las medidas para acabar con el «grave» problema del déficit de tarifa, sino también los efectos de las reformas estructurales emprendidas por el Gobierno en la economía española y en los mercados.

En este plan de reformas se integra la reforma energética, que equilibra «definitivamente» el sistema eléctrico al evitar la generación de nuevo déficit de tarifa y, con ello, que no se acumule más deuda eléctrica a los actuales 26.000 millones de euros, indicó el ministerio.

La reforma energética incluye un ajuste de 4.500 millones de euros anuales, de los que 2.700 millones de euros serán asumidos por las compañías a través de modificaciones en sus retribuciones, 900 millones de euros por el Estado a través de los Presupuestos Generales y 900 millones de euros por los consumidores a través de una subida de la luz, según los cálculos de Industria.

Las renovables arremeten contra el Gobierno por «ensañarse» con el sector para su «exterminación»

El presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), José Miguel Villarig, expresó el deseo del sector de las renovables de que los tribunales «actúen» frente a los recortes incluidos en la reforma energética y permitan que el principio de la rentabilidad razonable se aplique «para todos», y no sólo al régimen especial.

Con este objetivo de acabar con el déficit de tarifa, el Gobierno planteó una reforma para el sector eléctrico que conlleva un cambio en el modelo de retribución para las renovables, que dejarán de cobrar primas para recibir incentivos que garanticen una rentabilidad «razonable» en el entorno del 7,5%.

A la espera de conocer los detalles con los que se articulara este nuevo modelo, el sector teme que esa rentabilidad real sea bastante inferior y que tenga que ser a través de la vía judicial cómo se fije lo que es una «rentabilidad razonable».

Durante una mesa redonda en el marco del XI Encuentro del Sector Eléctrico organizado por Unidad Editorial, Villarig aludió a la «sobrerretribución a la nuclear e hidráulica como una de las causas fundamentales del déficit» antes de rechazar la exclusiva responsabilidad de las renovables en la generación de esta deuda. «El déficit es muy superior al total coste que perciben las renovables», enfatizó.

Mientras se produce esta sobrerretribución, el sector de las renovables se siente «defraudado y engañado» ante el nuevo mecanismo de retribución incluido en la reforma energética, en la que no se tiene en cuenta a su juicio el ahorro y la contribución de las tecnologías «verdes», por lo que criticó la improvisación de la reforma eléctrica.

A las renovables, aseguró, «se le han alterado todos los parámetros» y se les ha sometido a unos cambios que transgreden la seguridad jurídica y lleva a estas instalaciones al límite, hasta el punto de que el país se parece «más a Argentina que a otra cosa».

Villarig también denunció que el sistema eléctrico español tiene «muchos problemas», pero «el principal es la improvisación constante» de las autoridades en los últimos años y reclamó un «pacto de Estado» para definir la estrategia energética para las próximas décadas cuya elaboración también se tenga en cuenta los consumidores y las empresas del sector.

Por su parte, el secretario general de Protermosolar, Luis Crespo, explicó que las entidades extranjeras tienen cerca del 35% de los activos termosolares en España y casi a mitad de la deuda, por lo que los recortes a este sector pueden suponer un «error estratégico» a nivel internacional, que se acabará pagando en indemnizaciones.

«Tenemos fondos de Alemania, Francia y Suiza, y una importante financiación por parte de empresas de Estados Unidos, Japón y Emiratos Árabes», afirmó, antes de considerar que no es posible «prescindir» de este aspecto antes de analizar posibles recortes.

Crespo, que reconoció que el desarrollo de algunas tecnologías renovables fue caro y se podía haber hecho «con más cabeza», rechazó que la solución pase por el cierre incentivado de plantas, tal y como se recoge en uno de los proyectos normativos de la reforma eléctrica. «Es una expropiación subrepticia», dijo

«A nadie se le puede pasar por la cabeza cerrar plantas termosolares», subrayó. Aún así, dijo que el parque termosolar no va a alcanzar los 2.500 megavatios (MW) de potencia sobre los que realizaron las previsiones de potencia para el sector. En la actualidad ya hay 45 centrales operativas y en poco tiempo se alcanzarán las 50, indicó.

Crespo sostuvo que «se están poniendo palos en las ruedas» de las energías renovables con estas reformas y se está andando un «camino irreversible» para el sector.

Durante la jornada, el vicepresidente de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), Luis Torres, llegó a calificar de «exterminio» los recortes y restricciones que está sufriendo el sector fotovoltaico. «Nos sentimos como si fuéramos una comunidad judía en un gobierno de tintes… complicados», dijo lamentando que el Gobierno no haya dialogado con ellos y haya pasado de incentivar el desarrollo de las renovables a incentivar su cierre. «Estamos abocados a desenchufar», advirtió.

El vicepresidente de este colectivo de productores fotovoltaicos cargó contra los cambios regulatorios, porque suponen una «expropiación absolutamente encubierta» de las inversiones ya realizadas. Aunque reconoció que pueden formar parte del «pecado original» (déficit), aseguró que ahora se les están castigando con «ensañamiento».

A su juicio, la reforma supone una «quiebra» de la seguridad jurídica con la que invirtieron y nos les queda otra opción que la de ir a los tribunales.

Torres lamentó el real decreto sobre autoconsumo diseñado por el Gobierno, en el que se aplican «peajes abusivos y sin base técnica» que supone una «prohibición taxativa» que «mata» un yacimiento de empleo.

Por último, Javier Rodríguez, presidente de Acogen, aseguró que la reforma supone un nuevo «cambio estructural» del sector y ello está generando una «incertidumbre enorme» en las grandes compañías que usan la cogeneración a la espera de más detalles.

José Folgado rechaza que REE «se haya ido de rositas» y que sea el ideólogo de la reforma energética

Tras su intervención en el XI Encuentro del Sector Eléctrico organizado por Unidad Editorial, Folgado defendió la «transparencia» de Red Eléctrica que detalló ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el impacto de las últimas medidas del Gobierno. «Me gustaría ver hechos relevantes de otras empresas con esos datos», afirmó el presidente de REE.

Red Eléctrica cifró en 75 millones de euros el impacto para este año del cambio en el marco retributivo para la actividad de transporte. De forma global, la compañía elevó a 516 millones de euros el impacto en 2012 y 2013 de todos los ajustes aplicados, aunque sin detallar los conceptos, lo que supone un 18% de sus recursos.

En este sentido, ironizó que «no es ninguna broma» que la reforma no les afecte y agregó que «no es verdad que nos hayamos ido de rositas», apuntó Folgado antes de afirmar que ningún Gobierno admite que nadie le dicte su política.

Según añadió Folgado, el Gobierno nos consultó temas técnicos, pero «ni hemos sido ideólogos, ni hemos tenido más oportunidades que otros de interlocución» con el Ministerio de Industria.

Además, agregó que esperan participar «constructivamente» en el desarrollo del decreto sobre el transporte porque consideró que es «manifiestamente mejorable».

Frente a las duras críticas hechas por las eléctricas de Unesa a la reforma, Folgado valoró la actitud del Gobierno para afrontar un problema «muy grave» como es el déficit de tarifa, pero que el precio al consumidor final «no puede llegar al punto de que todos perdamos competitividad exterior».

También manifestó que «el Gobierno está haciendo ya un esfuerzo enorme» refiriéndose a los 900 millones que se cargarán en los Presupuestos Generales del Estado, pero consideró que tendría que asumir más costes de generación eléctrica en algunas regiones.

Respecto al despliegue de las renovables, afirmó que «ha supuesto un reto increíble» para la compañía que preside y que en la «evacuación» de estas tecnologías «hay que poner los mecanismos necesarios» porque «es un servicio al propio sector y a la sociedad». Aclaró que eso «obliga a unas inversiones intensas» por parte de REE, en lo que consideró que no se ha producido «sobredimensión».

Folgado añadió que «REE no invierte ni un euro en aquello que no esté en la planificación» porque sino «no seríamos responsables» y apuntó que «el proceso inversor de REE ha sido intenso pero necesario» y que lo defiende «para no ser limitador del crecimiento».

Asimismo, el presidente de REE aseguró que no recibió ninguna notificación de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) quiera vender parte del accionario que tiene en REE. Actualmente, la compañía pública posee el 20% de REE y, según la ley, con hasta el 10% «puede hacer lo que quiera». La participación de SEPI «no se ha cambiado en la legislación en curso», aseguró Folgado.

Se «acaba la paciencia» con Bolivia por la expropiación de TDE

Por otro lado, Folgado aseguró que «se está agotando la paciencia» para llegar a un acuerdo compensatorio con las autoridades bolivianas tras la expropiación hace más de un año de su filial TDE en Bolivia.

El presidente del gestor de la red eléctrica de España reconoció que este asunto es un «rosario» que comenzó el pasado 1 de mayo de 2012 cuando Bolivia decidió «a punta de pistola» que nacionalizaba TDE.

Una vez más, el presidente de REE recordó que ante los temores, ya habían provisionado en sus cuentas la compañía TDE, que tiene un valor en libros de 164 millones dólares.

Pese a que la decisión no tiene impacto en sus cuentas, reiteró que van a defender «con uñas y dientes» sus activos y continuarán con las reuniones con las autoridades bolivianas. Según dijo, hasta ahora «desgraciadamente» la cifra que oferta Bolivia «ni de cerca es una cifra que más o menos encaje».

«Estamos todavía tratando nuevos contactos, pero no obtenemos resultados satisfactorios. las reuniones han sido infructuosas», aseveró.

Folgado añadió que aunque no hay plazos concretos, en los «próximos meses» planteará al Consejo de la empresa dar nuevos pasos en el tema, en alusión a acudir a arbitraje internacional.

Las instalaciones de autoconsumo tardarán 17 años en amortizarse con las medidas del nuevo decreto

La asociación afirmó que los 17 años para la recuperación de las inversiones son casi tres veces superiores a los 5,7 años que se tardaría en amortizar la instalación sin la existencia de los nuevos peajes de respaldo y con los precios de julio.

Con la nueva subida de tarifas en agosto, del 3,2% y provocada por un encarecimiento de los peajes, se habría elevado a 6,5 años el perido de amortización en caso de que el Gobierno tampoco hubiese decidido cargar este nuevo coste sobre el autoconsumo instantáneo.

Estos periodos de amortización corresponden a una instalación de 2,5 kilovatios (kW) con un coste de instalación de 1,7 euros por vario y con un consumo anual de 3.860 kilovatios hora (kWh) al año.

Tras realizar estos cálculos, la asociación consideró que la nueva reglamentación «no está pensada para beneficiar al consumidor, ni para promover la generación distribuida ni para fomentar el empleo cualificado».

La nueva norma tampoco servirá a su juicio para impulsar la eficiencia y el ahorro energético, favorecer el cambio hacia una cultura baja en carbono o aumentar la independencia energética, entre otros aspecto

«Tal como está redactada la tan esperada normativa, parece que se ha hecho para desincentivar totalmente este tipo de instalaciones de tal manera que nadie se decida a invertir en ello para ahorrar en su factura», lamentó.

Sobre el nuevo peaje de respaldo, consideró que su cobro es tan «absurdo» como aplicar la misma medida a los electrodomésticos más eficientes, que también reducen el consumo de energía de la red.

E.ON reclama cambios regulatorios para garantizar el suministro, el precio y sostenibilidad del sistema

En la inauguración de un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), el presidente de la compañía eléctrica insistió en que no se está en el «camino adecuado» para satisfacer las necesidades de suministro de los consumidores y hacerlo, además, de forma respetuosa con el medio ambiente y al menor precio posible.

Antoñanzas, al que acompañaban el presidente cántabro, Ignacio Diego, y el rector de la UIMP, César Nombela, opinó que en este momento la seguridad del suministro está «totalmente en entredicho».

Entre otras cosas, alertó de que las empresas están considerando cerrar unos 100.000 megavatios de ciclos combinados en Europa, y también en España hay «noticias recientes» en esa misma línea.

Y es que, según lamentó, estas plantas no están «ni siquiera cerca de ganar lo que necesitan por mercado» y están «relegadas a proporcionar un servicio de ‘backup’ durante muy pocas horas» que no está retribuido de manera «suficiente» en ningún país europeo.

Además, explicó que el aumento de la penetración de las renovables lleva a plantearse la adecuación de la generación y de las redes actuales para adaptarse a este nuevo modelo de generación «intermitente y disperso».

En cuanto a los precios, lamentó que mientras bajan «año tras año» en los mercados mayoristas, los precios al consumidor final van «en constante aumento en toda Europa, poniendo en riesgo la competitividad».

Ese aumento de precios al consumidor final se debe, según Antoñanzas, a la evolución de los costes regulados, y en particular, a los costes de las subvenciones a ciertas tecnologías, los impuestos y tasas especiales.

El presidente de E.On también fue crítico respecto a la situación del tercer factor en juego, el de la sostenibilidad. En este sentido, señaló que el mercado de derechos de emisión europeo «se ha desplomado» y los precios no ofrecen las «señales necesarias» para orientar las inversiones a las tecnologías más limpias.

Y si esto no cambia, Antoñanzas cree que continuará el escenario de este año, con una producción «prácticamente dual, con mucho carbón y muchas renovables», una combinación -afirma- «explosiva y nada respetuosa» con el objetivo de la sostenibilidad ambiental.

En el caso español, opinó que se suma «alguna deficiencia adicional» a todos estos elementos, como la «escasez» de interconexiones, el «retraso» en la liberalización y la «anomalía» del déficit.

«Ni en España ni en Europa estamos en el camino para alcanzar una energía más segura, más barata y sostenible», sentenció el presidente de E.ON, que dio cinco «recetas» para trabajar y superar esta situación.

La primera de ellas es «revitalizar» el mercado de derechos de emisión, y junto a ello, no abandonar la apuesta por las renovables, pero hacerlo «en un entorno de mercado y con un sistema equilibrado con las demás tecnologías».

También incidió en la necesidad de atraer inversión e innovación, pero advirtió de que si se pone el modelo «en entredicho», no habrá financiación para ello.

Por eso, recalcó que los estados de la Unión Europea «tienen que abandonar las continuas intervenciones políticas, regulatorias y fiscales«.

Antoñanzas también llamó la atención sobre la necesidad de «completar» la liberalización de los mercados, para permitir una «competencia efectiva» entre los agentes, y apostó por los «consumidores inteligentes» que, a su juicio, no están recibiendo la información adecuada para tomar sus decisiones.

Unesa estima un recorte para 2013 de hasta 4.000 millones por los impuestos y la reforma energética

Durante su participación en unas XI Encuentro del Sector Eléctrico organizado por Unidad Editorial, Montes criticó el «desequilibrio y falta de equidad» con los que, a su juicio, se realizó el reparto de la carga de la reforma energética.

Montes especificó que en los últimos siete años las eléctricas «hemos puesto 16.299 millones de euros» y estimó una facturación de 30.000 millones de euros. Por ello, el presidente afirmó que han hecho un «esfuerzo suficiente», como para salir ahora «perdedores» con la reforma.

También añadió que la Administración no controló el crecimiento de determinadas tecnologías, como la termosolar o la fotovoltaica, que en sus inicios eran «inmaduras», lo que «ha llevado a sobrecostes de 2.000 millones anuales».

«Los consumidores van a pagar 500 millones de euros menos en 2013 que en 2012, y en 2014 van a pagar lo mismo que en 2012», aseguró sin detallar el origen del cálculo. «No parece que se haya dado ahí un salto al respecto», apuntó.

Después recordó que «el Estado no va a asumir todo lo que dice la Ley». «Lo que sí es verdad son los 2.700 millones de euros» de recortes a las empresas, añadió. La reforma, entre otras medidas, establece una rentabilidad del 6,5% para la actividad de distribución, así como recortes en determinados pagos regulados que reciben las eléctricas.

Montes también criticó la falta de negociación entre el Gobierno y el sector y dijo que se podría haber hecho algo «más acordado» y «menos traumático».

Asimismo, aseguró no estar de acuerdo con la complejidad de las normas aprobadas y la premura con la que las empresas deben presentar sus alegaciones ante la Comisión Nacional de la Energía (CNE). Hay «muchas normas en poquísimo tiempo y muchas incertidumbres», afirmó.

«No sabemos exactamente en qué consiste la ley. Nos han dado un tocho de 300 ó 400 páginas para hacer alegaciones en diez días. No existe ninguna posibilidad de tener claridad sobre el revés que va a significar para nosotros», afirmó antes de decir que «nos estamos jugando el futuro del sector».

«El sector está muy decepcionado y frustrado» ante una reforma que no solo es «muy difícilmente entendible y explicable para los accionistas de las compañías», sino que también consiste en «una serie de recortes» sin consistir en «una reforma en profundidad».

Montes también respondió al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, quien aludió en las mismas jornadas al riesgo existente de quiebra por la titulización del déficit de tarifa, contra el que actúa la reforma.

El presidente de Unesa replicó que el déficit de tarifa «no se debe» a las eléctricas y consideró que la reforma no hace que estas empresas lo financien, sino que lo «paguen». «Con estos recortes fantásticos y enormes» consiguen que «la mejor manera de financiar una deuda sea haciéndosela pagar» a las empresas, señaló.

Junto a esto, dijo no entender la «inquina» que, a su juicio, existe contra las eléctricas, a pesar del «espléndido servicio» que han ofrecido durante muchos años, tras apuntar a las renovables «menos maduras» en el origen del déficit de tarifa y a la necesidad de trasladar a los consumidores los costes de una política energética determinada. A las eléctricas «se les detraen recursos uno detrás de otros», dijo.

Las eléctricas deben ser consideradas parte del tejido industrial por ser un sector «competitivo» y «clave» para la economía, después de haber canalizado el 20% de las inversiones industriales de los cinco últimos años, o unos 23.000 millones de euros y que da empleo a 190.00 personas, añadió el presidente de Unesa.

Montes argumentó que tras la aprobación de la reforma, a las empresas eléctricas se les bajó el rating, por lo que les es «complicadísimo» financiarse pese a ser compañías «espléndidas». A ello se suma la bajada en las cotizaciones bursátiles de estas eléctricas, por lo que estimó que «esto es una pérdida de miles de millones de euros de manera absolutamente arbitraria».

El Gobierno emprendió una reforma eléctrica para que deje de generarse déficit de tarifa, el desfase que se produce al ser los ingresos vía recibo eléctrico insuficientes para cubrir los costes del sistema, una deuda que suma 26.000 millones de euros.

La reforma «evita la quiebra» del sector eléctrico y resuelve el «puzzle normativo imposible de cumplir», según asegura el ministro Soria

Durante su participación en el XI Encuentro del Sector Eléctrico organizado por Unidad Editorial, Soria indicó que, «de no hacerse nada», los costes regulados habrían alcanzado 30.000 millones de euros en 2020, mientras que los ingresos se situarían en 20.000 millones de euros, lo que generaría un déficit de tarifa de 10.000 millones de euros. Por eso, manifestó que con la reforma emprendida «se ha conseguido eliminar uno de los problemas más serios del sistema eléctrico y de la economía española» y además se ha logrado «impedir» que se genere en el futuro.

«Habiendo terminado el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE), se produciría la quiebra del sector por acumulación de déficit no titulizado en el balance de las empresas», sostuvo el ministro para defender la necesidad de actuar y adoptar medidas como las anunciadas, que calificó de «necesarias» pese a la «incomodidad» que generan en un sector «con gran capacidad de persuasión en el conjunto de las administraciones públicas».

Desde la aprobación de la Ley del Sector Eléctrico de 1997 «ha proliferado una maraña legislativa a la carta en muchas ocasiones que, en perspectiva, se ha convertido en un puzzle normativo simplemente imposible de cumplir», afirmó.

Preguntado por si la actual reforma es la definitiva, el ministro contestó afirmativamente, aunque «sin perjuicio de que pueda haber medidas a futuro en relación al sector eléctrico», dijo.

El ministro repasó además el incremento registrado por cada una de las partidas de costes regulados, entre ellos el de «más del 400%» en el régimen especial, y las desviaciones en las previsiones para un sistema eléctrico al que se quería adaptar a una economía que no creció tanto como lo esperado. La distribución se encareció en un 67% y el transporte, en un 91%.

Ante las críticas por la aplicación de la reforma a las energías renovables, el ministro afirmó que «el impulso verde no va a disminuir» y que las renovables seguirán siendo «incentivadas por el sistema».

Al aludir al aumento de costes del sistema, citó el problema de la sobrecapacidad en la matriz de generación y cifró en 1,1 veces la relación ideal entre los megavatios instalados y la potencia consumida, frente al 1,7 actual.

Reconoció que se concluyó un curso energético «difícil», con medidas fiscales y regulatorias complejas de adoptar, de explicar y de comprender en «muchos casos». Son medidas que «generan incomodidad para prácticamente todos los operadores, empresas, consumidores y para el Gobierno», añadió, porque son unas «medidas difíciles de asumir y de contentar a todo el mundo». Sin embargo, el titular de Industria aseguró que «la alternativa era no tomarlas», y ese fue «el único escenario no contemplado». «Sabíamos que no nos iban a generar amigos», dijo.

El objetivo de la reforma energética, explicó, es «dotar de estabilidad al sistema eléctrico», así como de «certidumbre» y de la «sostenibilidad» suficiente para evitar que en el futuro vuelva a generarse déficit de tarifa, sin cargar exclusivamente en los consumidores.

«La alternativa era no tomar las medidas, y ese era el único escenario no contemplado por el Gobierno», afirmó, antes de asegurar que el Ejecutivo intentó equilibrar la solución escuchando a todas las partes. «Hay quien opina que todo el desajuste tiene que ir al régimen especial. Otros piensan que tiene que ir a las tecnologías del régimen especial y otros al precio del consumidor», señaló.

Ante la próximo subida del 3,2% del recibo de la luz para los consumidores finales, el ministro recordó que desde 2012 la factura habrá aumentado en los últimos 18 meses en un 8%, si bien la alternativa para paliar el déficit hubiera sido un incremento del 42%.

El Gobierno emprendió una reforma eléctrica para que se deje de generar déficit de tarifa, el desfase que se produce al ser los ingresos vía recibo eléctrico insuficientes para cubrir los costes del sistema, una deuda que suma 26.000 millones de euros.

La reforma conlleva 2.700 millones de euros en recortes para las empresas del sector a los que se suman 900 millones de euros vía subida de la luz y otros 900 millones de euros a través de Presupuestos Generales.