Sebastián propone que la deuda eléctrica pase a ser pública y apoya que el Estado financie las renovables

«Hay una forma intermedia de arreglarlo», afirmó el exministro en declaraciones al programa «Espejo Público» de ‘Antena 3’, en alusión a la parte de los costes del sistema eléctrico que deberían financiar las cuentas públicas.

Esa forma «es que parte de la deuda del sistema eléctrico pase a deuda pública, y eso no computa como déficit. Creo que eso aliviaría en parte el problema», que es «muy complejo de resolver», señaló.

Sebastián, que dijo «simpatizar» con el actual ministro de Industria, José Manuel Soria, en la lucha contra el déficit de tarifa, se mostró partidario de que el Estado asuma parte del desequilibrio del sistema eléctrico, y especialmente los extracostes de la actividad extrapeninsular y las primas a las renovables.

«Si no lo asume el Estado, lo tienen que asumir las empresas, que acaban trasladándolo al consumidor, o directamente el consumidor», afirmó, antes de señalar que «toda la política de renovables se ha cargado al déficit tarifario», cuando lo «justo» es que «se pague en los Presupuestos Generales del Estado porque es una política de Estado».

«La expansión de las renovables se tendría que haber financiado con los Presupuestos Generales del Estado. No quiso (Pedro) Solbes, Elena Salgado aceptó algo y ahora no quiere Montoro», afirmó.

Sebastián consideró además que la decisión del Gobierno de no aportar las partidas comprometidas al sistema eléctrico muestra que las cosas «no van tan bien» en el esfuerzo por aplacar el déficit público. «¿Por qué esta vuelta atrás? Seguramente porque no iba tan bien» el déficit público, dijo.

El exministro, que lamentó haber «pasado a la historia como el que paró las renovables», criticó también el «error regulatorio» con el que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero desarrolló la fotovoltaica antes de su llegada al cargo.

«El Gobierno de Zapatero comete para mi gusto un error regulatorio en 2007. Yo no estaba, estaba en la universidad. Con el real decreto 661/2007, el Gobierno provocó una expansión de la fotovoltaica, y cuando llego yo en 2008 la paro, y me han criticado por eso», señaló.

El Gobierno dice que de no reconocer el déficit para 2013, se producirían «gravísimas» subidas de la luz

Ante esta situación, se decantó por reconocer un nuevo déficit de tarifa, cuyo pago se aplazará en el tiempo, para evitar ahora una subida de peajes que «tendría un gravísimo impacto sobre el consumidor final, que ya ha venido soportando importantes incrementos en los últimos años y que debilitaría aún más su renta disponible y su competitividad».

Esta consideración aparece recogida en la justificación del PP a la enmienda con la que añade una disposición adicional al proyecto de Ley del Sector Eléctrico que se tramita en el Senado.

En esta disposición adicional se reconoce la existencia de un déficit de tarifa máximo de 3.600 millones de euros para este año, «sin perjuicio de los desajustes temporales que pudieran producirse en el sistema de liquidaciones eléctrico para dicho año».

Este nuevo déficit es fruto de la suspensión de dos de las partidas previstas para este año procedentes de los Presupuestos Generales del Estado. La primera es el crédito extraordinario de 2.200 millones y la segunda, el 50% del extracoste de generación en los sistemas insulares y extrapeninsulares, cuyo valor ronda los 900 millones de euros.

En sus enmiendas, el PP también modificó el punto 4 del artículo 14 de la ley, en el que se detalla el nuevo mecanismo de retribución a las renovables conforme a un diferencial sobre el tipo de referencia del Tesoro.

En la nueva redacción, se eleva a rango de ley un principio ya incluido en el borrador de real decreto de renovables, según el cual cada tres años se ajustarán los parámetros retributivos en función de la previsión de precios de la energía.

En caso de producirse una desviación en el precio de mercado en relación con la estimación, se repercutirá la diferencia durante los años posteriores de la vida útil de la instalación tipo.

Un «Plan Renove» para la cogeneración

Otra de las novedades es una enmienda de adición en la que se contempla un «plan renove» para las instalaciones de cogeneración, con lo que se responde a una de las reivindicaciones de la industria.

El PP propuso una disposición adicional nueva en la que, conforme a la directiva europea de eficiencia energética y bajo el epígrafe «Plan Renove de instalaciones de cogeneración», se contempla este tipo de actividades.

«Se considera necesario impulsar el desarrollo de programas que impulsen la renovación de instalaciones de cogeneración y residuos en el nuevo marco de los planes de ahorro y eficiencia energética que plantea el artículo 50 de la ley de acuerdo con el marco normativo que transponga la Directiva 2012/27/UE de 25 de octubre de 2012″, según indicó el PP para justificar la decisión.

Guindos afirma que el Gobierno busca vías para que la reforma eléctrica no impacte en el déficit

Así lo explicó el ministro, después de conocerse que el Gobierno retiró los 3.600 millones de euros que iba a aportar a la reforma eléctrica para intentar que no se desvíe el déficit público.

En declaraciones a la prensa, tras su intervención en el XVIII Encuentro de Economía de S’Agaró, De Guindos subrayó que esta inyección económica a las eléctricas hubiera impactado en las arcas públicas en un momento en que la prioridad absoluta es la reducción del déficit público.

Por eso, el Ejecutivo de Mariano Rajoy va a buscar vías alternativas de financiación, «como ha ocurrido en los últimos años», que permitan solventar el problema sin que tenga incidencia en el déficit del país.

En un principio, el déficit de tarifa eléctrica debía cubrirse mediante un esfuerzo compartido entre el Estado, las empresas y los consumidores. Sin embargo, el Estado optó en el último momento por no aportar los 3.600 millones de euros comprometidos.

De hecho, Hacienda siempre se mostró reticente a la decisión de que parte del coste de la reforma eléctrica impactara en las cuentas públicas, en un año en que el Gobierno va a tener que realizar grandes esfuerzos para cumplir con el objetivo de déficit fijado por Bruselas.

El ministro de Economía se mostró partidario de que la reforma tributaria que su Gobierno prevé realizar en 2014 incluya la bajada de algunos impuestos, para «eliminar distorsiones que se han podido producir porque la prioridad número uno era reducir el déficit público», tarea que sigue en marcha.

De Guindos afirmó que las condiciones son diferentes a las de hace unos meses y «es el momento adecuado y tiempo adecuado» para que a mediados de 2014 se aborde la reforma tributaria.

En este sentido, dijo que el presidente Mariano Rajoy ya avanzó que se revertirá la subida del IRPF de 2011 para tener este impuesto «mucho más razonable», y añadió que el IVA fundamentalmente no se va a tocar, porque tiene ahora una estructura similar a la del resto de países de la Unión Europea.

Además, resumió que la voluntad de su Ejecutivo es contar con un sistema impositivo «que no cree desincentivos a la actividad económica», y recordó que España estaba al borde del rescate hace dos años y ahora la situación es muy diferente, con niveles de deuda todavía altos pero más en línea con la media comunitaria, el sistema financiero completando su reestructuración, el déficit reduciéndose, la prima de riesgo más baja, y el consumo interno estabilizándose.

«Esta mejora, que es una mejora real, hay que fortalecerla», según afirmó, manteniendo un ritmo adecuado de reducción del déficit que permita que la prima de riesgo siga cayendo, finalizando la reestructuración de la banca española, acometiendo reformas en el sector terciario y reformando la administración pública.

Las eléctricas advierten de que los incumplimientos del Gobierno causarán alzas en el recibo de la luz

En una enmienda al proyecto de Ley del Sector Eléctrico en el Senado, el grupo popular reconoce la existencia para el 2013 de un déficit de tarifa por 3.600 millones, por la retirada de esas aportaciones del Estado que reclama el PP por la necesidad de cumplir los objetivos de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.

Montes se refería así a las enmiendas que presentó el PP al proyecto de Ley del Sector Eléctrico en el Senado y que supondrá la retirada de unos 3.600 millones de euros que iba a aportar el Gobierno para equilibrar el déficit de tarifa y que el PP los utilizará para cumplir los objetivos de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.

Montes calificó de «sorprendente» la decisión del Ejecutivo, y aseguró que el sector está «muy preocupado y molesto». «Es una medida que va a ser muy negativa para todos», destacó.

«Ha sido un poco sorprendente», dijo el presidente de Unesa, para agregar que hace 15 días el ministro de Industria, José Manuel Soria, «afirmó en público que no iba a haber desequilibrio tarifario» y ahora introducen una enmienda a la ley que supone que va haber 3.600 millones de euros de déficit tarifario. Por ello, le acusó de «incumplimiento».

En este sentido, explicó que este déficit viene de «tres cosas que el Gobierno no ha cumplido». La primera es un crédito extraordinario de 2.200 millones de euros para pagar primas a renovables que al final se ha decidido no usar. Además, había una compensación a las islas de 900 millones de euros que tampoco va a aportar el Estado y se han retirado otros 500 millones de euros para cubrir el déficit como compensación por distintos impuestos a la generación.

«Eso hace que de las tres cosas que el Gobierno planteó, y en base a eso se hace una ley del sector eléctrico, no cumple ninguna», lamentó el responsable de la patronal eléctrica.

Montes recordó que el Ejecutivo siempre había dicho que el problema del déficit de tarifa lo asumirían las tres «patas» del sistema eléctrico: Gobierno, consumidores y empresas del sector. Sin embargo, «al final de las tres patas sólo quedan dos: el sector y los consumidores; el Gobierno ha decidido que no asume absolutamente nada».

Desde Unesa señalaron que comprenden que es importante controlar el déficit público del Estado, pero criticaron que «no puede ser a base» de las cinco grandes empresas eléctricas porque «no tiene ningún sentido».

El impacto en las eléctricas, indicó, será que tengan que meter en sus balances 3.600 millones de euros en un momento en que las vías de titulización de estos fondos que se habían estado empleando ya no se pueden utilizar.

Por otro parte, esta decisión «va a repercutir a medio plazo en los consumidores», explicó Montes, quien añadió que en el recibo medio de una familia en España, que es de unos 600 ó 700 euros al año, «esto puede tener un impacto sin duda porque es una deuda de los consumidores con el sistema«. Además, subrayó que el sector industrial también se verá afectado.

«El que el Estado no se haya hecho cargo de esto y se lo haya dejado al sector va a ir en detrimento tanto de la competitividad de las empresas eléctricas como de las industriales, un sector que genera cientos de miles de puestos de trabajo», añadió.

Para evitar el déficit de tarifa este año, el Gobierno diseñó tres mecanismos extraordinarios: una serie de impuestos a la generación eléctrica, destinar al sistema los ingresos por subastas de derechos de emisión de CO2 y un crédito de 2.200 millones de euros por parte de los Presupuestos Generales del Estado de este año.

A esto se une, sobre el papel, la asunción, en los Presupuestos de 2014, de la mitad de los sobrecostes extrapeninsulares -una partida con la que se reparte entre todos los consumidores el precio adicional que tendrían que pagar por la electricidad en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.

Soria pierde el pulso con Montoro: el Estado retira sus 3.600 millones para acabar con el déficit tarifario

Y Soria, en Canarias. Llevaba meses el ministro de Industria, Energía y Turismo propugnando su reforma como la única solución contra el déficit de tarifa a través de un reparto de la lucha para atajarlo con las aportaciones del Estado, los agentes del sector y los consumidores. De hecho, ya había dicho que este año “no habría déficit de tarifa”, enmendándose poco después para decir que 2013 sería “el último año con déficit de tarifa” gracias a la reforma. De nada ha servido que las Cortes aprobaran que Hacienda concediera a Industria un crédito extraordinario de 2.200 millones de euros para hacer frente al déficit. A la hora de la verdad, Montoro ha dicho que “no” a Soria y ha convertido en papel mojado todo el discurso del ministro y del secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal: una enmienda a la totalidad de los fundamentos de su acción política.

La enmienda ha llegado en el Senado. El grupo parlamentario popular presentó una enmienda que retira los 3.600 millones de euros que corrían a cuenta de los Presupuestos del Estado, justo en el día que se cumplía el plazo para presentar enmiendas. 3.600 millones que se dividían en tres partidas: 2.200 millones del citado crédito de Hacienda; aproximadamente 900 millones correspondientes a la mitad del sobrecoste que suponen los sistemas eléctricos insulares y extrapeninsulares; además, se quitan otros 500 millones de euros que se recogían a través de modificaciones para el gas natural en el impuesto sobre hidrocarburos, recaudado por las autonomías y que se iba a destinar a sufragar los sobrecostes del sistema eléctrico.

Con la retirada de esta aportación del erario público, el Estado se ahorra tres décimas del déficit público. Pero lo que se incrementa considerablemente es el déficit de tarifa, es decir, la parte de los costes del sistema eléctrico que no se cubren con lo que pagan los consumidores en su factura. La propia enmienda, formulada a través de una disposición adicional nueva que se añade al proyecto de Ley del Sector Eléctrico, reconoce en 2013 un déficit de tarifa de 3.600 millones “sin perjuicio de los desajustes temporales que pudieran producirse en el sistema de liquidaciones eléctrico para dicho año”. 3.600 millones que se suman a la deuda acumulada del déficit tarifario en la última década: aproximadamente 30.000 millones que son financiados en parte importante por las empresas eléctricas.

Según explica la nueva disposición adicional, “este déficit generará derechos de cobro consistentes en el derecho a percibir un importe de la facturación mensual por ingresos del sistema de los quince años sucesivos a contar desde el 1 de enero de 2014 hasta su satisfacción. Las cantidades aportadas por este concepto serán devueltas reconociéndose un tipo de interés en condiciones equivalentes a las del mercado que se fijará en la orden por la que se revisen los peajes y cargos”. También se incluye una referencia a que los derechos de cobro se podrán ceder “de acuerdo al procedimiento que se determine reglamentariamente por el Gobierno”.

El hecho de que la aportación del Estado no figurase en las liquidaciones del sistema eléctrico, hechas por el regulador, tenía preocupadas a las empresas, que ahora ven confirmados sus peores temores. Los agentes del sector también se han quejado de la nula voluntad de diálogo por parte del Ministerio. La reforma eléctrica prevé, además, un sistema para cubrir el déficit de tarifa con subidas automáticas de los peajes, con lo que es previsible que en el futuro el recibo se vaya encareciendo notablemente.

Habrá que ver cómo culmina este azaroso proceso ahora que se derrumba uno de sus pilares.

El fracking queda regulado por primera vez en España con la Ley de Evaluación Ambiental

Los proyectos consistentes en la realización de perforaciones para la exploración, investigación o explotación de hidrocarburos que requieran de la técnica de fracking tendrán el visto bueno administrativo en un plazo de cuatro meses, prorrogable a dos más por razones justificadas y debidamente motivadas.

Hasta ahora, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo o las comunidades autónomas concedían las autorizaciones a los proyectos estudiando caso por caso, con la Ley del Sector de Hidrocarburos, de 1998, como única norma nacional.

Con la Ley de Evaluación Ambiental, el promotor del proyecto de fracking deberá elaborar previamente un estudio de impacto ambiental y presentar la documentación técnica pertinente. El órgano competente emitirá una declaración de impacto ambiental en el plazo máximo de seis meses, cuando actualmente esta situación puede demorarse varios años.

Los votos del PP bastaron para dar luz verde a esta norma, que suscitó el rechazo de gran parte de los partidos de la oposición, aunque CiU dio su apoyo a algunas modificaciones del Senado y se abstuvo en otras.

El proyecto de Ley de Evaluación Ambiental se tramitó por el procedimiento de urgencia y quedó visto para sentencia con menos de un mes de recorrido parlamentario, iniciado el pasado 30 de octubre en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados.

Durante la tramitación en el Congreso y el Senado, los diferentes partidos de la oposición reiteraron sus quejas por el hecho de que la norma se tramite de forma urgente cuando en la Unión Euopea se aprobará próximamente una directiva europea en materia de evaluación ambiental y afirmaron que la norma propiciará que «quien puede pagar, contamina».

La introducción mediante enmiendas del reciente Memorándum del Tajo-Segura, la creación de «bancos de conservación de la naturaleza» y el fracking o fractura hidráulica fueron otros de los puntos controvertidos que no suscitó consenso.

El portavoz del PSOE, José Luis Ábalos, aseguró que la ley incluye «engaños» porque «pervierte la evaluación ambiental por la relajación de las existencias. Se trata de dejarla en mínimos, se reducen los plazos y los requisitos. Es como si tuviese que pasar la ITV del coche en dos minutos».

Ábalos subrayó que la norma «legaliza el fracking» y recriminó al Gobierno que se haya «arrojado en los brazos de empresas que quieren convertir la fiebre del oro en la fiebre del agua».

Laia Ortiz, de ICV, también fue muy crítica con la norma, a la que calificó de «ley del fracking». «No sirve para mejorar la protección del medio ambiente y deja muchísimas lagunas», indicó, antes de añadir que el texto tiene como «ADN» que «el medio ambiente es un lastre para la economía». «Quien puede pagar, puede contaminar. Bajo ese principio es imposible proteger la riqueza y la diversidad. Sólo va a servir para que algunos saquen tajada de la degradación del territorio», apostilló.

Por su parte, Manuel Luis Torres, del PP, recalcó que la Ley de Evaluación Ambiental ofrece seguridad jurídica a los empresarios, que verán reducidos los plazos para la puesta en marcha de sus iniciativas. «Existen más de 10.000 actuaciones pendientes de evaluación ambiental, debido a procedimientos excesivamente largos que no protegen el medio ambiente, sino que suponen un freno para el desarrollo sostenible», indicó.

El proyecto de Ley de Evaluación Ambiental, que unifica las normas sobre evaluación ambiental estratégica y de evaluación de impacto ambiental, tiene como objetivo «ser un instrumento eficaz para la protección medioambiental» minimizando los impactos que pueden causar al entorno los planes, programas y proyectos que se lleven a cabo en toda España y puedan afectar significativamente al medio ambiente.

El Gobierno afirmó el pasado 30 de agosto, cuando aprobó esta ley para enviarla al Parlamento, que esta norma promoverá el desarrollo sostenible, generará unos 80.000 puestos de trabajo y supondrá un impacto de 1.000 millones de euros sobre la actividad económica.

Con este Proyecto de Ley se simplifican los procedimientos de evaluación ambiental estratégica y de evaluación de impacto ambiental, al emplear un esquema similar para ambos (procedimiento ordinario y simplificado) y homogeneizar su terminología, de manera que los plazos para los proyectos de evaluación estratégica ordinaria será de 22 meses, prorrogable por dos meses más por razones justificadas debidamente motivadas; los de evaluación ambiental estratégica simplificada, cuatro meses; los de evaluación de impacto ambiental ordinaria, cuatro meses, prorrogable por dos meses más por razones justificadas debidamente motivadas, y los de evaluación de impacto ambiental simplificada, tres meses

Una de las novedades incluidas durante la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados es el acuerdo sobre el trasvase Tajo-Segura, que el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente alcanzó con los gobiernos de las cinco comunidades autónomas dependientes del río Tajo (Castilla-La Mancha, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia).

En virtud de este pacto, se establecerán mensualmente los niveles mensuales de trasvase de agua desde los embalses de la cabecera del Tajo (en Entrepeñas y Buendía) hacia las cuencas del Segura y del Guadiana, con un máximo anual total de 650 hectómetros cúbicos en cada año hidrológico (600 para el Segura y 50 para el Guadiana).

Además, eleva a 400 hectómetros cúbicos (por los 240 actuales) el nivel de reserva de agua que puede ser trasvasada desde la cabecera del Tajo, cantidad de referencia que debe alcanzarse en un plazo máximo de cinco años, con escalones adicionales de 32 hectómetros cúbicos cada 1 de enero.

Por otro lado, el proyecto de Ley de Evaluación Ambiental recoge que los estudios de impacto ambiental deben incorporar en su descripción técnica «la peligrosidad sísmica natural o la peligrosidad sísmica inducida por el proyecto», para evitar casos como el almacén subterráneo de gas natural Castor, emplazado frente a las costas de Vinaròs (Castellón) y que causó más de 300 temblores en el golfo de Valencia el pasado mes de septiembre.

Lo mismo ocurre con la construcción de aeródromos clasificados como aeropuertos con pistas de despegue y aterrizaje de al menos 2.100 metros.

Tipifica como infracción administrativa muy grave (con multas de entre 200.001 a 2 millones de euros) los vertidos de materiales para rellenos no permitidos y la técnica del «bunkering» o las llamadas gasolineras flotantes, esto es, «el suministro o almacenamiento de combustible mediante el fondeo permanente de buques-tanque en las aguas comprendidas dentro de los espacios naturales protegidos y de los espacios protegidos Red Natura 2000, la recepción de dicho combustible, así como el abastecimiento de combustible a los referidos buques-tanque».

El Congreso pide al Gobierno que tenga en cuenta el impacto de sus reformas energéticas en la competitividad de la industria

El texto se deriva de la moción que los nacionalistas vascos propusieron a la Cámara tras interpelar al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, en relación con el paquete de cambios normativos que persiguen acabar con el déficit tarifario pero que, según el PNV, están suponiendo un lastre para el sector industrial.

Tras el debate este miércoles de la iniciativa, los jeltzales consiguieron finalmente acordar un texto común con el PP en el que se insta al Gobierno a que aproveche la reforma eléctrica que actualmente está tramitando el Senado para adoptar ciertas medidas.

En concreto, se planteó la necesidad de facilitar un reducción de los costes energéticos de la industria española con peajes específicos para ciertos tipos de tensión eléctrica, de tal manera que se ayude a recuperar niveles «aceptables» de competitividad industrial para que este sector gane peso en el PIB. Además, se recogió una petición expresa de «respeto escrupuloso» a las competencias autonómicas en dicha normativa.

Así, el texto final consiguió el respaldo de PP y PNV, además de los votos de UPyD, CiU, BNG, CC-NC, UPN y FAC, mientras que el PSOE, la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Amaiur y Compromís-Equo se abstuvieron.

Alberto Nadal asegura que la reforma energética estará aprobada en enero y prevé que el déficit de tarifa será «mínimo» para 2013

Nadal realizó estas consideraciones en la Comisión de Presupuestos del Senado, a la que acudió para presentar las cuentas de su departamento para 2014, en las que se reservan 4.526 millones de euros al sector eléctrico (frente a los 3.323 millones de este año), entre los que figuran los ingresos por el trasvase de los derechos de las subastas de emisión de CO2 (383 millones de euros), así como la asunción de la mitad del extracoste de la producción en los sistemas eléctricos insulares y extrapeninsulares (900 millones de euros).

Sin estos dos aspectos, agregó, se hubiera reducido en 44 millones de euros, en línea con la «austeridad y control del gasto público» impuesto por el Gobierno.

El otro gran objetivo del departamento es el mantenimiento del sector del carbón y la protección social de sus trabajadores, por lo que se destinan 522 millones de euros al Instituto de la Reestructuración de la Minería del Carbón. El resto, apuntó, son partidas «mucho más pequeñas» que son para mantener la actividad reguladora.

En este sentido, el secretario de Estados de Energía recordó el reciente nuevo marco para el carbón firmado entre Industrias y los agentes sociales (patronal y sindicatos) y que supone otorgar mayor competitividad a las empresas mineras, establecer un sistema de protección social y una importante inversión en los planes de reactivación de las cuencas mineras.

Asimismo, Nadal afirmó que una partida «muy importante» está destinada a la eliminación del déficit tarifario que fue el «problema fundamental» que desde hace una «década» padece el sistema eléctrico en España y que fue «abordado de manera definitiva» en esta legislatura.

En este sentido, indicó que al inicio del Gobierno de Mariano Rajoy el déficit tenía un incremento anual de 10.500 millones y un acumulado, una vez realizadas las amortizaciones, de más de 26.000 millones de euros y defendió que el crédito de 2.200 millones de euros aprobado este año con cargo a las cuentas públicas para sufragar los posibles desfases en la retribución renovable es «extraordinario».

Además, insistió en que las normas incluidas en la reforma energética aprobada en julio recoge «elementos suficientes para cambiar el sistema retributivo y hacer el sistema viable» en sí mismo, por lo que «no se prevén necesarias partidas presupuestarias».

«Se apostó pronto y desordenadamente por las renovables»

Por otro lado, Nadal reiteró que en 2004 el sistema eléctrico estaba «saneado» pero a finales de 2011 presentaba un «desequilibrio importantísimo» fundamentado no por la implantación de las energías renovables en sí, sino por la «falta de control» del Gobierno anterior y la expansión de la red eléctrica. Se acometieron medias «que carecieron de sentido» fruto de la burbuja de la economía basada en el boom inmobiliario y por la imprevisión del Ejecutivo anterior. «Se apostó demasiado pronto y desordenadamente por las renovables» lo que llevó al Gobierno anterior a «recortar las primas a toda velocidad» y a nosotros a heredar un «sistema quebrado por decisiones políticas del pasado».

«Nunca más se puede repetir el déficit de tamaño semejante», aseveró el secretario de Estado de Energía, porque se trataba de un «problema español causado por la política energética de las dos últimas legislaturas».

Recriminó que sobre las renovables «alguien quiso ser el primero de la clase pero a destiempo» y por ello el resultado ha sido «nefasto, para el coste del sistema español». «Lo hicimos mal, a destiempo» aunque si como los demás lo hubiéramos hecho «poco a poco, hubiéramos tenido industria más duradera y con costes más bajos» para los consumidores.

«Por mucho que se repita que estamos aliados con las eléctricas y somos ‘antirrenovables’, no es verdad. Intentamos llevar una política energética ponderada» y es «la primera vez que un Gobierno reduce la retribución a la distribución, establece un canon a la hidráulica o fija un impuesto a residuos nucleares», afirmó. Se trata, agregó, de un «reparto equilibrado» de los esfuerzos para cuadrar el déficit eléctrico.

Nadal también defendió el aumento de la parte fija del recibo de la luz y el peaje al autoconsumo. «Nos parece razonable que una familia de cuatro o cinco miembros no tenga que pagar los costes de redes de una vivienda vacía», afirmó sobre el primer caso. «No puede ser que los españoles que no tengan acceso al autoconsumo se lo paguen a los que sí lo tengan», indicó sobre el segundo.

Además, aseguró que durante la elaboración de la reforma el Gobierno ha «analizado al milímetro cada uno de los costes» eléctricos e insistió en que «la falta de control» en la introducción de las renovables y el ‘boom’ inmobiliario, que provocó una expansión adicional de redes, fueron elementos determinantes en el aumento del déficit de tarifa. «Encontramos un sistema quebrado», afirmó.

La retribución por el Castor saldrá del sistema gasista

Respecto a la situación y futuro del almacén de gas natural Castor, parado por movimientos sísmicos, el secretario de Estado dijo que «todavía» se está en «fases muy iniciales» para determinar el futuro de la planta y así como las consecuencias de los seísmos pero avanzó que en los Presupuestos Generales del Estado hay partidas presupuestarias amplias para informes técnico y que se van a emplear «en parte» para «pedir consejo» sobre «algunas de las cuestiones relacionadas con este proyecto».

Aclaró que la posible retribución que pueda percibir la empresa del almacén no proviene de los presupuestos sino del sistema gasista, de manera que el único coste que podría recaer sobre los Presupuestos sería la correspondiente a «apoyo técnico» a la secretaria para resolver la cuestión.

Preguntado por la técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking, el secretario de Estado dijo que como en «todo» hay que «mirar costes y beneficios» y no rechazar sin valorar las consecuencias. Recordó que se desarrolló en Estados Unidos y ello permitió una reindustrialización de la economía estadounidense que derivó en que Alemania esté «estudiando cómo desarrollarlo». Lo razonable no es prohibir sino ver cómo se puede se puede emplear con condiciones de seguridad y medioambiental máxima . No obstante, se mostró favorable a la técnica e indicó que «a lo mejor es una respuesta al problema de la obtención de los hidrocarburos y de la reducción de la dependencia energética».

Junto al déficit convive un «superávit de retribuciones reconocidas»

Por su parte, el senador del PSOE, Jesús Alique, criticó la «política errática» del Gobierno en materia energética y consideró que, con el déficit de tarifa, convive un «superávit de retribuciones reconocidas», no sólo a nivel regulado, sino también en el mercado de producción eléctrica.

«Y eso no se aborda subiendo la luz y los impuestos, o castigando a las renovables», afirmó, antes de asegurar que la energía nuclear e hidráulica reciben «de media» entre 2.000 y 3.000 millones de euros anuales adicionales con respecto a las retribuciones asignadas en el momento de su construcción.

Industria afirma que los estándares de renovables «saldrán adelante» y no descarta contratar otras consultoras

«Los estándares los realiza el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía) porque es el organismo oficial el que tiene el conocimiento, y otra cosa es que hemos querido contrastarlo con consultoras privadas», explicó Nadal a la prensa tras comparecer ante la Comisión de Presupuestos del Senado para explicar las cuentas de su departamento.

El pasado lunes, el Ministerio de Hacienda decidió suspender provisionalmente el procedimiento de contratación de dos consultoras -Roland Berger y Boston Consulting Group- por parte del Ministerio de Industria para calcular los parámetros que fijarán la retribución del régimen especial, después de que la asociación fotovoltaica Anpier denunciara falta de transparencia en el proceso.

Estas dos consultoras «especializadas» eran las encargadas de determinar las bases de inversión de las «plantas tipo» sobre las que se aplicará la «rentabilidad razonable» apuntada en la reforma energética aprobada en julio por el Gobierno, una información que debería estar completa en las próximas semanas.

«Nosotros creemos que el contrato no va a tener ningún problema y que al final va a ser una suspensión puramente temporal», continuó, en alusión a la decisión de un tribunal administrativo dependiente del Ministerio de Hacienda de paralizar de forma provisional el proceso de contratación con las consultoras en respuesta a la denuncia de Anpier.

En todo caso, Nadal insistió en que la función de estas consultoras se limita a ofrecer simplemente un «apoyo técnico» al IDAE. «Si no es con esas consultoras privadas quizá podríamos contratar a otros, pero en principio creemos que no va a haber ningún problema con el contrato», señaló.

El secretario de Estado explicó además que el IDAE lleva meses trabajando en el «complejo» esquema de retribución a las renovables y consideró que su trabajo está siendo «magnífico». «A veces» los técnicos deben «contrastar» su labor con una «opinión externa», pero «no es imprescindible», sino un «apoyo» a su tarea, consideró en alusión a las firmas privadas, antes de concluir que los nuevos parámetros «saldrán necesariamente».

No obstante, aseguró que la definición de la normativa de retribución del régimen especial (renovables y cogeneración) «va conforme a lo previsto y va a salir hacia adelante».

Además, «el IDAE hará una propuesta que se recogerá en última instancia en una orden ministerial que aprobará el Ministerio y que va conforme a lo previsto», añadió Nadal.

Pimec alerta de que el peaje al autoconsumo vulnera la seguridad jurídica de las empresas

La patronal catalana explicó que el 26 de julio remitieron una carta al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, exponiendo las «inconveniencias e incongruencias» de la medida, entre las que también destacaba que su aplicación supondría el hundimiento definitivo del sector económico de las renovables, entre otras.

Según criticó, la respuesta de Soria llegó dos meses y medio después y se limita a decir que trasladará las consideraciones de Pimec a la Secretaría de Estado de Energía, lo que, a juicio de la patronal, demuestra el «talante poco receptivo» del Ejecutivo ante sus reclamaciones.

«Ni la respuesta ni la dilación de la misma están acorde con lo que el tejido industrial catalán espera de un Ministerio», reprochó Pimec, que añadió que el Ejecutivo no debería penalizar los esfuerzos que realizan las empresas por mejorar su competitividad a través del autoconsumo eléctrico.

En ese sentido, añadió que el Ministerio debería actuar de manera decidida en favor del ahorro energético de las empresas y las familias, para lo cual el autoconsumo constituye «una excelente oportunidad».