La Comisión Europea defiende una moratoria para las nuevas perforaciones petroleras

Günther Oettinger, que dejó claro que la Comisión Europea no tiene competencia para decretar esa moratoria, considera que esa paralización de los permisos, similar a la que se decretó en Estados Unidos tras el accidente, sería «una buena idea».

Según el comisario, la moratoria podría «ir en interés de las compañías», pues «luego habría nueva legislación, unos estándares más éticos y nueva confianza en las compañías».

La catástrofe en el golfo de México ha llevado a Bruselas a iniciar una revisión de las normas que regulan las perforaciones en Europa, una legislación que es necesario «mejorar», según Oettinger.

«Hay que buscar mejoras continuas, no puede haber complacencia en materia de seguridad«, subrayó.

«Noruega, nuestro principal socio en el mar del Norte, ha establecido una moratoria. Creo que lo que es bueno para Noruega debería ser bueno también para los Estados miembros de la Unión Europea«, destacó Oettinger. En la actualidad, son los Gobiernos nacionales y no la Unión Europea los que tienen el poder para imponer la moratoria.

En la misma línea, el comisario de Medio Ambiente, Janez Potocnik, dejó claro que tras el desastre frente a las costas estadounidenses «no hacer nada no es una opción».

Los dos comisarios hicieron especial hincapié en la necesidad de garantizar en el momento en el que se otorgan las licencias para perforar que las compañías son capaces de hacer frente a un posible accidente, tanto desde el punto de vista técnico como desde el económico para cumplir con el principio de «quien contamina paga».

La industria rechaza una moratoria y ve suficiente la seguridad

Por su parte, la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas (OGP) rechazó la petición de la Comisión Europea de imponer una moratoria sobre nuevas perforaciones en alta mar en la Unión Europea por considerar que el nivel de seguridad es suficiente.

«La industria considera que en Europa tenemos un sistema que proporciona un nivel de seguridad aceptable en las circunstancias en las que hemos aprendido a operar. Por ello, aunque creemos que se extraerán algunas lecciones de lo ocurrido en el Golfo de México, no hemos encontrado debilidades que justifiquen detener las operaciones«, explicó el director ejecutivo de la OGP, Michael Engell-Jensen, tras reunirse con representantes del Ejecutivo comunitario.

«Nuestra recomendación es que se continúen tramitando las solicitudes (de perforaciones) como se ha hecho en el pasado. Obviamente, aceptados que los controles serán incluso más estrictos que antes», dijo.

Sebastián cree que «es hora de que el PP se defina» y diga si apoya o no al coche eléctrico

Miguel Sebastián compareció ante la Comisión Mixta Congreso-Senado para la Unión Europea, donde indicó que, mientras que algunos miembros del Partido Popular han mostrado su apoyo firme o, incluso, su «entusiasmo» por el vehículo eléctrico (citó, en este sentido, al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que «no ha escatimado apoyos y fotos para que sea una realidad en nuestra capital lo antes posible»), otros no se han definido.

«No puede ser unos días sí, y otros no», añadió, ya que «a la industria hay que darle una señal clara. Si no, tendremos dificultades».

Además, defendió la automoción eléctrica frente a la de hidrógeno, que plantea el PP, si bien indicó que «no nos cerramos a ninguna opción tecnológica».

«No será la primera vez que intentan cargarse el vehículo eléctrico con el de hidrógeno«, apuntó Sebastián, después de que el diputado del PP, Javier Gómez Darmendrail, le avanzara que su grupo parlamentario va a llevar una iniciativa parlamentaria para impulsar el coche impulsado por hidrógeno.

Sebastián replicó que no le «gusta» esta alternativa y señaló que el eléctrico es «superior» por la facilidad para conseguir su facilidad de recarga, que contribuirá al objetivo «imprescindible» de reducir las emisiones y la dependencia del petróleo de la Unión Europea.

Por este motivo, el ministro de Industria dejó claro el compromiso del Gobierno con este tipo de automoción y afirmó que la Presidencia española incluyó el desarrollo del vehículo eléctrico como prioridad de su agenda, en el que ha obtenido el apoyo de la Comisión Europea.

Asimismo, recordó que la firma de una declaración conjunta para el impulso del vehículo eléctrico con los gobiernos de Portugal, Francia y Alemania, pidiendo que esta industria sea una parte importante de la estrategia económica Europa2020.

El ministro defendió que, de hecho, el coche eléctrico es «fundamental para nuestra industria del automóvil» y para la industria en general, ya que su uso permitirá que la necesaria reducción de emisiones de CO2 no recaiga por entero en el sector industrial, lo que afectaría a su competitividad.

En este sentido, apuntó al vehículo eléctrico como «aliado» para reducir las emisiones de CO2 y para almacenar la energía nuclear («la que tenemos y vamos a seguir teniendo») y renovable («la que tenemos y vamos a tener más»), cuyo «talón de Aquiles» es su falta de gestionabilidad.

Asimismo, Sebastián señaló a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) como una de las áreas a las que puede contribuir esta apuesta industrial.

Añadió que, según datos de Red Eléctrica, las actuales infraestructuras permitirían la incorporación de siete millones de estos vehículos, con coste cero para el sistema (lo que haría que disminuyera el coste unitario por consumidor, es decir, supondría un abaratamiento).

Por todo ello, el ministro juzgó que el vehículo eléctrico supone una oportunidad. «La industria que apueste por este vehículo, los primeros países que estén ahí, serán los que se llevarán el gato al agua«, dijo.

Balance de la presidencia española de la Unión Europea

En su intervención, el titular de Industria hizo un repaso de los logros obtenidos por el Departamento que dirige durante el primer semestre de 2010, periodo en el que España ha ocupado la Presidencia de la Unión Europea.

Destacó que la Presidencia española ha estado marcada por dos hechos fundamentales: la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la crisis económica, a pesar de la cual Sebastián se mostró muy satisfecho por los logros alcanzados. Según expuso, el resultado más visible en el ámbito de las Telecomunicaciones ha sido la «Agenda Digital Europea», la primera de las siete iniciativas emblemáticas de la Estrategia Europea 2020.

En materia energética, el ministro de Industria remarcó la firma de un documento consensuado sobre el Plan de Acción de Energía 2010-2014, y pidió que Europa adopte un mercado energético común.

Respecto del mercado común, subrayó que la presidencia española impulsó la integración efectiva del mercado de energía en Europa por medio del incremento de las interconexiones y la armonización regulatoria.

En el primero de estos aspectos, según Sebastián, la presidencia española inauguró los trabajos que permitirán adoptar el nuevo Instrumento de Seguridad e Infraestructuras en noviembre, y en cuanto a la armonización regulatoria ponderó los avances para la creación de la Agencia de Cooperación de Reguladores de Energía.

Apuntó entre los logros la aprobación del Reglamento de Notificación de Inversiones, del que dijo que mejora la transparencia de las inversiones energéticas, y el acuerdo político entre los Estados miembro sobre el texto del Reglamento de Seguridad de Suministro de Gas.

Sebastián también destacó que como fruto de la Conferencia del Plan Estratégico Europeo de Tecnologías Energéticas (SET Plan) se lanzaron oficialmente las cuatro primeras Iniciativas Industriales Europeas: eólica, solar, redes inteligentes y captura y almacenamiento de carbono.

La UE dará 450 millones de euros para la interconexión eléctrica entre España y Francia, según Industria

Así lo aseguró durante su comparecencia ante la Comisión Mixta de las Cortes para la Unión Europea en la que recalcó que esta interconexión «sigue su curso» y está previsto que se ponga en marcha en 2014. La cifra avanzada por Miguel Sebastián, que no dio mas detalles al respecto, es el doble de la que la Comisión Europea aprobó el pasado mes de marzo y que se repartirán las empresas Red Eléctrica de España y Réseau de Transport d’Electricité.

Por el contrario, el ministro admitió un «cierto retraso» en el gasoducto submarino entre España y Argelia, Medgaz, que, según aseguró, es achacable a la parte argelina y en ningún caso pondrá en riesgo el suministro para España, ya que en estos momentos «hay un exceso de gas en todo el mundo».

En su balance de la Presidencia Europea de España ante el Parlamento, Sebastián señaló que se ha contribuido «activamente» a la promoción del desarrollo de interconexiones, con el inicio de los trabajos que permitirán adoptar el nuevo Instrumento de Seguridad e Infraestructuras en el próximo mes de noviembre.

Críticas del PP

El ministro recalcó que para reforzar la seguridad del suministro es «fundamental» incidir en las políticas relacionadas con la eficiencia energética y con las energías renovables, avanzando en este último aspecto en la elaboración de los planes de acción nacionales para la trasposición de la normativa comunitaria sobre energías renovables a las legislaciones de cada país.

Sebastián recibió las críticas del diputado ‘popular’ Javier Gómez Darmendrail, quien señaló que el Gobierno español está «incapacitado» para liderar en materia de energía por la «enorme inseguridad» que está provocando a los distintos sectores en España con sus decisiones en materia de energía nuclear y renovables. «Un Gobierno sin política energética está incapacitado para liderar», advirtió.

En numerosas empresas, los costes en energía superan al coste laboral, según Marín

Asimismo, Pedro Marín, defendió las interconexiones internacionales y señaló además que su departamento remitió la semana pasada a Bruselas el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables (PANER) para el periodo 2011-2020, en el que se detallan las previsiones de instalación de tecnologías ‘verdes’ para cumplir los objetivos de la Comisión Europea.

Industria, indicó, ha incluido en el PANER el objetivo «irrenunciable» de que en 2020 el nivel de interconexión eléctrica alcance el 10%, para lo que habrá que construir «una o dos líneas» complementarias a la que ya se desarrolla en los pirineos catalanes, que estará concluida en 2014 y que elevará del 3% al 5% el grado de intercambio con Francia.

Para Marín, la Unión Europea sufre un «problema de credibilidad» al haber establecido en 2002 un objetivo de interconexión del 10% que, ocho años después, no se está cumpliendo en el caso de España.

Si bien el Gobierno considera «posible» alcanzar en 2020 el objetivo comunitario de que el 20% de la energía final sea renovable, Marín advirtió de que a este hito se llegará de forma «más fácil y eficiente» si se desarrollan las interconexiones.

De hecho, estas infraestructuras darán flexibilidad al sistema y permitirán compensar la fuerte variabilidad de algunas tecnologías ‘verdes’ como la eólica, cuya producción depende de las condiciones meteorológicas puntuales. Además, permitirán dar salida hacia el resto de Europa a los excesos de potencia renovables que puedan producirse.

Marín lamentó también que la presidencia española no haya podido lanzar un plan de acción energético para la Unión Europea. Esta circunstancia se debió, según dijo, a la designación de una nueva Comisión y a que el nuevo comisario de Energía, Günther Oettinger, ha preferido redefinir los programas continentales con objetivos a treinta años.

Directivos de las principales eléctricas europeas abordan el futuro del sector en Bruselas

Según fuentes de Iberdrola, el único representante por parte de España fue su presidente, Ignacio Sánchez Galán, que asistió al encuentro en Bruselas junto a su homólogo de E.On, Johanner Teyssen; RWE, Jürgen Grobmann; Vattenfall, Oystein Loseth; Eurelectric, Lars Joseffsson; y CEZ, Martin Roman.

También acudieron los consejeros delegados de EDP, Antonio Mexia; Termoelectrica, Constantin Ioanitescu; Enel Servizio Elettrico, Gianfilippo Manzzini; y Visaginas, Sarunas Vasiliauskas.

El Comisario transmitió a estos ejecutivos su intención de mantener un debate inicial sobre la política energética europea relativa a electricidad. La idea es abrir un debate sobre el futuro, enfocado en las inversiones en generación y distribución necesarias para los próximos años.

Entre los temas abordados en el encuentro, destacan las mejoras de funcionamiento del mercado eléctrico interior, las necesidades de incrementar la capacidad de las redes, las interconexiones y el acceso de las renovables al sistema.

También se trató el potencial para importar electricidad de países vecinos y las prioridades en materia de investigación que conciernen al sector eléctrico.

La Unión Europea tendrá un estándar común para cargar vehículos eléctricos en 2011

El comisario europeo de Industria, Antonio Tajani, firmó con los representantes de tres organismos el mandato para el desarrollo de nuevos estándares para el funcionamiento de automóviles, motocicletas y bicicletas eléctricos.

«El trabajo hacia los vehículos eléctricos es imposible sin estandarización y sin infraestructuras«, recalcó Tajani en unas declaraciones.

El primer paso, el conector común, estará acordado en aproximadamente nueve meses, según precisó la directora general del Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC), Elena Santiago.

Santiago explicó que, sin embargo, las normas comunes no son obligatorias, por lo que es «muy importante el papel de las autoridades nacionales» para su adopción.

«Para allanar el camino al éxito comercial, no podemos permitirnos tener sistemas incompatibles que conduzcan a un mercado fragmentado en Europa«, insistió Tajani.

El objetivo es que los vehículos tengan sistemas comunes de carga, de forma que los usuarios puedan usar sus coches, motos o bicis eléctricos en cualquier punto de Europa.

Pero la estandarización no se limita sólo a los conectores de carga de los vehículos, sino también a las normas técnicas de las baterías o a los anclajes de éstas en los modelos en que la recarga se puede complementar con una sustitución rápida de las baterías vacías por otras llenas, explicó Santiago.

Otro punto técnico que también debe tener estándares comunes es el «roaming», es decir, las condiciones técnicas y económicas en que un usuario puede llevar un vehículo eléctrico a otro país distinto al de su residencia -en el que podría tener un contrato de suministro eléctrico a precios ventajosos-.

La Unión Europea tendrá que analizar si el Pacto de Estado de Energía entre Gobierno y PP afecta a la competencia

Así lo afirmó en Madrid en su intervención en la jornada conmemorativa del 30 aniversario del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Más tarde, en declaraciones a la prensa, aclaró que, en cualquier caso, dicho análisis «dependerá del contenido»; es decir, «si hay temas que importan a la competencia habrá que analizarlo», dijo Almunia.

Durante su ponencia, el comisario europeo valoró el «paso decisivo» que supuso en España la eliminación de las tarifas reguladas de electricidad, el pasado verano, preservando los derechos de los colectivos más vulnerables, una medida que, a su juicio, tendrá efectos y se traducirá en un aumento de la competitividad.

Por otro lado, se refirió al encarecimiento del petróleo, que ha hecho que la energía nuclear vuelva hoy a estar «entre las opciones posibles, junto al desarrollo de las renovables». Añadió, en este sentido, que desde la aprobación de la moratoria nuclear «han cambiado muchos parámetros». Entre ellos, «la necesidad de cumplir los objetivos de lucha contra el cambio climático hace que sean muchos los países que apuesten por mantener el peso de esta energía», añadió.

Desde el punto de vista de la competencia, Almunia defendió la necesidad de crear un mercado interior de la energía en la Unión Europea, que permita ser menos dependientes de terceros países. También apostó por contar con políticas energéticas coordinadas (si bien el mix energético es una decisión que corresponde a cada Estado).

«La fragmentación del mercado europeo de la energía ocasiona pérdidas considerables que afectan a nuestro bienestar colectivo cada año», señaló.

Asimismo, Almunia destacó la importancia del ahorro y eficiencia energética y reiteró la necesidad de avanzar hacia un mercado de energía que supere la dimensión nacional. «Casi todos los mercados energéticos siguen dominados por los antiguos monopolios estatales; además, estos controlan las redes nacionales de transmisión, lo que supone una barrera a la entrada de nuevos agentes», dijo.

Respecto a la energía atómica, Almunia dijo que la Unión Europea contiene el mayor número de centrales nucleares del mundo y que ninguna otra región del planeta cubre con energía nuclear un porcentaje mayor de sus necesidades energéticas. Destacó también que en la seguridad nuclear «no caben fronteras» porque todos comparten «los mismos desafíos y una misma responsabilidad» y por este motivo insistió en la importancia de la cooperación internacional.

Finalmente, el comisario europeo y ex ministro español recordó que en los años 80 España decidió un «parón nuclear» que después se fue generalizando en otros países, pero que en la actualidad, la conciencia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la necesidad de estabilidad energética han provocado que la energía nuclear «vuelva hoy a figurar entre las opciones posibles», porque han cambiado muchos parámetros pero «sigue estando vigente la seguridad».

Bruselas pide a España que cumpla la legislación para crear un mercado único del gas y de la electricidad

Además de a España, Bruselas envió dictámenes motivados a Austria, Bélgica, Bulgaria, Chequia, Alemania, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia, Suecia y el Reino Unido.

Las normas en cuestión tienen como objetivo aumentar la capacidad, interconexión y transparencia de los mercados del gas y de la electricidad. De este modo, los consumidores podrán elegir entre distintas compañías abastecedoras de gas y electricidad a precios razonables y todos los proveedores, especialmente los más pequeños y los que invierten en energías renovables, podrán acceder al mercado, según el Ejecutivo comunitario.

Los principales incumplimientos detectados por la Comisión son los siguientes. En primer lugar, la falta de información por parte de los gestores de las redes de transporte de gas y electricidad, que en la práctica obstruye el acceso de las compañías abastecedoras a las redes. Bruselas denuncia también la inadecuación de los sistemas de asignación de capacidad de red, que impide una utilización óptima de las redes de transporte de electricidad y gas en los Estados miembros.

Otro problema es la falta de coordinación y de cooperación transfronteriza entre los gestores de las redes de transporte de electricidad y las autoridades nacionales, colaboración necesaria para asignar mejor la capacidad de red en las interconexiones transfronterizas, de modo que la red eléctrica existente atienda de forma óptima a las necesidades regionales y europeas.

El Ejecutivo comunitario censura finalmente los escasos esfuerzos realizados por los gestores de las redes de transporte de gas para ofrecer a los usuarios de la red la posibilidad de introducirse en los mercados ascendentes del gas y la falta de medidas ejecutorias por parte de las autoridades competentes de los Estados miembros en caso de violación de las normas de la Unión Europea, incluida la inexistencia de sanciones eficaces a nivel nacional.

La Unión Europea aprueba la nueva Directiva Marco sobre emisiones industriales

Con este acuerdo, se pone al día la actual directiva sobre la Prevención y Control Integrado de la Contaminación (IPPC) refundiendo además otras seis Directivas existentes, entre ellas las relativas a las Grandes Instalaciones de Combustión y a la incineración de residuos.

Así, según ha subrayado el departamento que dirige Elena Espinosa, se logra adoptar una nueva legislación sobre emisiones industriales que mejora y clarifica el acervo europeo actualmente existente.

Además, refuerza el proceso de determinación y aplicación de las mejores técnicas disponibles para la reducción de las emisiones al aire, al agua y al suelo de las actividades industriales, así como los niveles de emisión asociados a tales mejores técnicas.

Igualmente, se clarifican los posibles motivos para aplicar, en casos específicos, límites de emisión menos estrictos que los asociados a la mejores técnicas.

En el caso de las Grandes Instalaciones de Combustión, se adoptan nuevos valores límite de emisión más exigentes, que para las instalaciones nuevas serán de aplicación dos años después de la entrada en vigor de la Directiva.

Para las instalaciones existentes, dados los largos ciclos de inversión en este tipo de plantas, la fecha de aplicación será el 1 de enero de 2016, pero se establecen diversos periodos transitorios y mecanismos de flexibilidad que permiten una gradual incorporación a las nuevas condiciones que establece la Directiva.

Los 27 piden a Bruselas que estudie el coste para cada país si se aumenta el recorte de emisiones al 30 por ciento

La ministra de Medio Ambiente y presidenta de turno del Consejo, Elena Espinosa, ha dejado claro que la Unión Europea sólo aumentará su recorte si otros países hacen lo propio. «Siempre hemos dicho que el pasar del 20 al 30 por ciento significa que otros bloques de países, otros países, hagan un esfuerzo similar», dijo Espinosa. Francia, Alemania y la industria comunitaria lideran su oposición a este incremento unilateral.

La Unión Europea dispone ya de una legislación que garantiza para 2020 una reducción de un 20 por ciento de las emisiones. Y mantiene su oferta condicional de subir el recorte hasta el 30 por ciento si el resto de países desarrollados se comprometen a reducciones comparables y los países emergentes contribuyen a estos esfuerzos de forma adecuada, unas condiciones que, según la evaluación de Bruselas, no se cumplen en estos momentos.

Los ministros de Medio Ambiente han debatido el estudio elaborado por la Comisión que sostiene que llegar al 30 por ciento tendrá un coste menor de lo previsto inicialmente gracias a la crisis. En concreto, ascendería a 81.000 millones de euros anuales.

Según los nuevos cálculos, el coste de 70.000 millones de euros anuales estimado para reducir al 20 por ciento las emisiones contaminantes serviría en realidad para llegar a un objetivo del 25 por ciento, porque el precio del 20 por ciento se ha reducido a 48.000 millones por año de aquí a 2020.

Espinosa ha explicado que el debate puso de relieve «la determinación de la Unión Europea de mantener el liderazgo en la escena internacional y fortalecer las alianzas en cambio climático».

Por su parte, la comisaria responsable de Cambio Climático, Connie Hedegaard, sostiene que su informe fue «bien recibido» por los Estados miembros y considera que el siguiente «paso natural» es analizar el coste para cada Estado miembro de aumentar el recorte de emisiones hasta el 30 por ciento.

«Hay un elemento muy importante de interés propio para Europa en el hecho de ser ambiciosos en este campo» ya que las medidas para reducir las emisiones pueden reforzar al mismo tiempo la seguridad energética o facilitar el crecimiento y la innovación, ha defendido Hedegaard.

La Unión Europea quiere lograr un «resultado ambicioso» en la próxima cumbre sobre cambio climático que se celebrará a finales de año en Cancún, según ha insistido la comisaria. Pero también ha dejado claro que los Veintisiete «no pueden hacerlo todo». «Es absolutamente crucial que otros grandes emisores, entre ellos los dos más importantes, Estados Unidos y China, estén también dispuestos a lograr un resultado ambicioso en Cancún», ha concluido.