La Eurocámara pide a Bruselas y al BEI medidas para bloquear la indemnización por el almacén Castor

Esta solicitud está incluida en el informe anual de actividad del BEI, cuyo ponente es el eurodiputado de Iniciativa per Catalunya-Verds, Ernest Urtasun, y ha sido aprobada, en una votación por separado del resto del texto, por 350 votos a favor, 263 en contra y 28 abstenciones.

El Parlamento Europeo «lamenta el papel del BEI y de la Comisión en el proyecto Castor, financiado en el marco de la Iniciativa Europa 2020 de Obligaciones para la Financiación de Proyectos, cuya evaluación de riesgos no tomó en consideración el riesgo de aumento de la actividad sísmica vinculado a la inyección de gas, pese a la existencia de estudios que alertan claramente de los peligros potenciales de esta operación», según destaca el informe.

Por ello, la Eurocámara «insta a la Comisión y al BEI a que tomen medidas a fin de evitar que los ciudadanos españoles tengan que abonar, bien mediante un déficit público más elevado, bien mediante el aumento de los costes de la energía, 1.300 millones de euros en compensaciones por un proyecto precedido de una evaluación desastrosa».

Finalmente, los eurodiputados reclaman al Ejecutivo comunitario que siga las recomendaciones de la Defensora del Pueblo Europeo e «investigue si las decisiones del Gobierno español sobre Castor pueden considerarse ayuda estatal prohibida».

La Comisión Europea investiga los mecanismos para garantizar el suministro de electricidad

En concreto, la Comisión Europea investigará en materia de ayudas estatales las medidas dirigidas a garantizar la disponibilidad constante de la capacidad adecuada para producir electricidad a fin de evitar apagones, informó en un comunicado.

La CE explica que un número creciente de Estados miembros está introduciendo mecanismos de capacidad para fomentar las inversiones en centrales eléctricas u ofrecer incentivos para que las centrales sigan funcionando, con el fin de velar por que el suministro de electricidad satisfaga en todo momento la demanda.

La Comisión reconoce que tales medidas públicas pueden estar justificadas en algunos casos y sus directrices de 2014 sobre ayudas estatales en materia de protección del medio ambiente y energía incluyen por primera vez criterios para evaluar si los mecanismos de capacidad se ajustan a las normas sobre ayudas estatales.

Los Estados miembros tienen que demostrar que las medidas son necesarias y deben cerciorarse de que los mecanismos de capacidad estén pensados de tal manera que no distorsionen la competencia en el mercado único de la Unión Europea.

En concreto, no deben favorecer indebidamente a determinados productores o tipos de tecnología ni poner obstáculos que impidan el flujo de electricidad entre países de la UE.

La investigación sectorial, la primera con arreglo a las normas sobre ayudas estatales de la UE, recabará primero información sobre una muestra representativa de once Estados miembros que ya aplican mecanismos de capacidad o que están estudiando hacerlo: Alemania, Bélgica, Croacia, Dinamarca, España, Francia, Irlanda, Italia, Polonia, Portugal y Suecia.

La comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, señaló que los gobiernos «tienen un interés legítimo en garantizar un suministro eléctrico suficiente, porque ni los hogares ni la industria deben sufrir apagones».

No obstante, la CE debe «garantizar que las medidas públicas para apoyar las inversiones en electricidad no favorezcan indebidamente a determinados productores o tecnologías ni pongan obstáculos al comercio transfronterizo», agregó.

Por ejemplo, señaló, podría ser más eficiente en algunos casos invertir en la mejora de las conexiones de la red de electricidad entre los países de la UE que construir nuevas centrales eléctricas.

Los mecanismos de capacidad son medidas tomadas por los Estados miembros para garantizar que el suministro de electricidad pueda ajustarse a la demanda a medio y largo plazo. Están pensados para apoyar las inversiones dirigidas a colmar el déficit de capacidad y garantizar la seguridad del suministro.

Por lo general, los mecanismos de capacidad ofrecen remuneración adicional a los proveedores de capacidad, además de los ingresos obtenidos por la venta de electricidad en el mercado, a cambio de mantener la capacidad existente o de invertir en la nueva capacidad necesaria para garantizar la seguridad del suministro de electricidad.

Los mecanismos de capacidad no solo pueden apoyar la generación de electricidad, sino también medidas de respuesta a la demanda, por ejemplo, incentivos a los hogares y las empresas para reducir el consumo de electricidad en horas punta.

La CE enviará diferentes series de preguntas a determinadas autoridades públicas y participantes en el mercado, inicialmente en los once países de la UE ya mencionados.

A continuación, examinará las respuestas y recabará comentarios sobre sus conclusiones preliminares antes de finales de 2015, teniendo previsto publicar los resultados finales a mediados de 2016.

La UE aprueba limitar al 7% los biocarburantes elaborados a partir de cultivos de origen alimentario

El objetivo de esta directiva, que entrará en vigor en 2017, es iniciar la transición desde los biocarburantes tradicionales (producidos a partir de azúcar, almidón o aceites vegetales) a los de segunda generación (que se fabrican con residuos o algas), que permiten una mayor reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

De hecho, la directiva obliga a los Estados miembros a fijar, como muy tarde 18 meses después de su entrada en vigor, un objetivo nacional de uso de biocarburantes de segunda generación en el sector del transporte.

Con esta norma, la UE responde además a las críticas a su política de renovables por contribuir a la subida de los precios de los alimentos y a la deforestación. Bruselas admite que la producción de biocombustibles en terreno agrícola provoca una «reacción en cadena», ya que como siempre hay demanda de alimentos, algunos agricultores buscan nuevas tierras, lo que puede conducir a la deforestación y a un aumento de emisiones de CO2, que contrarresta los efectos positivos de los biocombustibles.

«Estos combustibles hacen más daño que bien al clima y las personas. La Unión Europea por fin empieza a frenar los agrocombustibles y reconoce frente al resto del mundo que no son una solución al cambio climático», ha dicho el portavoz de Amigos de la Tierra, Alejandro González, en un comunicado.

«Esta decisión pone fin a una década de debates sobre el impacto de los agrocombustibles, que han ocasionado hambre, aumento en el precio de los alimentos y acaparamiento de tierras», ha señalado González, que ha lanzado un llamamiento a los países de la UE para que pongan fin por completo a la producción de biocombustibles a partir de cultivos alimentarios.

La Eurocámara aprueba normas que exigen a armadores controlar emisiones de C02 de sus barcos

El pleno de la Eurocámara ha aprobado este martes la nueva normativa que introduce un sistema europeo para vigilar, notificar y verificar las emisiones de CO2 de los barcos de más de 5.000 toneladas y que es visto como un primer paso para que el sector contribuya a reducirlas.

Las normas, que se comenzarán a aplicar desde 2018, exigirán a los propietarios de barcos que utilizan los puertos de la UE a vigilar y notificar cada año las emisiones de C02 en el marco de viajes desde, hacia y entre puertos europeos, con independencia del país en el que están registrados.

La eficiencia de los barcos, que se medirá en relación la carga transportada, deberá ser notificada en todas las categorías de barcos, según la nueva normativa, que introduce además reglas específicas para cada una de ellas.

A los armadores cuyos barcos cumplan las normas sobre la notificación de emisiones recibirán un documento que así lo acredita tras una verificación independiente.

El barco deberá llevar dicho documento a bordo y éste podrá ser objeto de inspecciones por los Estados miembro, que deberán establecer penas para infracciones.

Los barcos de pesca o procesamiento, los buques militares o auxiliares, así como los barcos gubernamentales empleados por motivos no comerciales estarán exentos de las normas, al igual que los buques de madera primitivos y los buques carentes de propulsión mecánica.

«Lo que estamos viendo hoy es un primer paso para reducir las emisiones. La legislación es aplicable a todos los barcos que utilizan los puertos europeos y será una oportunidad para influir en las negociaciones en el seno de la Organización Marítima Internacional. Necesitamos garantizar que se mantiene la cooperación con nuestros socios internacionales y que estos pasos dan paso a un acuerdo internacional ambicioso», ha defendido el responsable de la normativa en la Eurocámara, el eurodiputado portugués liberal, José Inácio Faria.

«Si no se hace nada, las emisiones de los barcos aumentarán un 50 por ciento en 2030», ha avisado el eurodiputado, que ha recordado que el sector del transporte marítimo, que representa el 4 por ciento de las emisiones de CO2 en la actualidad, es el único no sometido en la actualidad a normas para reducirlas.

Las nuevas normas ya han sido acordadas de manera informal con los Gobiernos europeos, que prevén dar el visto bueno formal a las normas en su próxima reunión.

La Comisión Europea quiere acabar con los precios regulados

En una conferencia organizada por el Club Español de la Energía, Cañete consideró que sería «deseable» que desaparezcan los precios regulados en el mercado eléctrico, ya que «son la principal distorsión que existen entre los países de la Unión Europea». Para ello, el comisario reconoció la necesidad de habilitar «sistemas de protección» para los consumidores «más vulnerables» pero «no en el marco de la política energética», como sucede con el bono social aplicado en España.

En total, Cañete cifró en 200.000 millones de euros anuales las inversiones necesarias para el sistema eléctrico europeo hasta el año 2020. Sin embargo, indicó que por el momento «no se generan inversiones suficientes» y agregó que el fondo europeo de inversiones estratégicas, el conocido también como Plan Juncker, que pretende movilizar una inversión de 315.000 millones de euros, contribuirá a un mayor acceso a la financiación de infraestructuras energéticas.

En gas, Cañete manifestó que «España está particularmente bien situada» en la «competición» para albergar un centro de distribución o hub gasista mediterráneo gracias a los gasoductos que conectan con Argelia y a sus siete plantas regasificadoras. Por ello, indicó que la Comisión se ha propuesto, con el objetivo de reforzar la seguridad energética, favorecer el establecimiento de nuevos «centros líquidos de gas» donde se fije un precio en condiciones de mercado. Así, «tiene que haber un hub mediterráneo» para diversificar el suministro de gas a Europa, que actualmente procede en buena parte de Rusia, y existe una «competición» para albergarlo en la que España parte con una buena posición.

Respecto a los pagos por capacidad, el comisario europeo aseguró que Bruselas sigue los debates que existen al respecto en todos los países miembros, aunque apuntó que es necesario ir hacia una convergencia, una armonización de los mecanismos de pagos por capacidad en aras de conseguir un mercado único de la energía, y que los pagos a través de ayuda nacional «no distorsionen la competencia».

El recibo le parece «incomprensible»

Además, el comisario europeo de Energía aseguró que la factura de la luz en España le resulta «incomprensible», algo que «siempre ha sido así«. Con estas palabras, Cañete se suma a los comentarios realizados recientemente por el presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, quien dijo que el recibo de la luz no lo entiende nadie.

Lo que sí que hizo Cañete fue defender el despliegue de los contadores inteligentes, pero siendo «útiles». «Hay que ver cómo integrar más al consumidor en las decisiones responsables de la energía», indicó al respecto. No obstante, apuntó que la instauración de estos sistemas todavía es limitada y su despliegue conlleva un «problema de datos» que deberá resolverse con un sistema de protección «adecuado» de esa información de los consumidores.

Arias Cañete asegura que se está analizando si las subvenciones a las renovables son ayudas de Estado

Durante una conferencia organizada por el Club Español de la Energía, Cañete aseveró que «la Comisión está siendo muy activa en este periodo en materia de competencia» y que, en ese sentido, las renovables también están siendo analizadas por si las ayudas recibidas resultaran «incompatibles» con el mercado. «La posición de la Comisión es que tenemos que evitar sobrecompensaciones», añadió, de manera que «los sistemas de apoyo a las renovables tienen que estar más orientados a sistemas de mercado», fundamentalmente hacia su concesión mediante subastas.

«Pretendemos que no haya sobrecompensaciones indeseadas en ningún sector y que haya sistemas que garanticen la libre competencia en el mercado», apostilló Cañete, quien sostuvo que el desarrollo de un mercado interior de la energía requiere «unas reglas de juego muy claras». Por ello, Cañete detalló que desde Bruselas se trabajará a nivel comunitario y no sobre la base de los marcos singulares de los 28 Estados miembros, de forma que se buscará la eliminación de «subsidios indeseados» y se elaborarán recomendaciones a cada país.

Cañete destacó que la política renovable europea «es muy ambiciosa» y que avanza hacia su objetivo, aunque puntualizó que las retribuciones a futuro deberían fijarse mediante mecanismos de mercado que eviten «compensaciones excesivas» que lleven a un crecimiento «desaforado» del déficit de tarifa. De esta manera, el comisario subrayó que se está en un proceso de análisis de los dos sistemas de apoyo a las renovables que han estado en vigor en España. «Los dos sistemas, el anterior y el actual, están siendo analizados por la Comisión para ver si son conformes o no con las normas comunitaria. Como estamos en un análisis que se está desarrollando, no adelanto resultados. En función del análisis se tomarán las decisiones pertinentes», dijo.

En cualquier caso, el desarrollo de un mayor volumen de renovables requiere «una mayor apertura transfronteriza», es decir, interconexiones energéticas, una de las prioridades de esta Comisión Europea y para las que se han puesto en marcha diversos mecanismos financieros. Las interconexiones son también un elemento esencial para avanzar hacia un mercado único europeo y garantizar la seguridad de suministro, puesta de manifiesto con el conflicto entre Rusia y Ucrania. La creación de este mercado único de la energía implicará, según Cañete, «una gestión de la red de transporte más integral», con centros operativos regionales.

Con respecto al autoconsumo energético y la generación distribuida, Cañete afirmó que «es positivo» pero indicó que es necesaria una regulación a nivel europeo porque se trata de una actividad cuya integración en la red eléctrica «genera problemas en la actual situación» y «está volviendo locos a los operadores» de cada sistema eléctrico. Por ello anunció que se regulará de manera «inteligente» y se analizará cual podría ser la «racionalidad» y un esquema normal de peajes para su contribución a los gastos de la red.

Bruselas autoriza a Portugal a subsidiar a las renovables marinas

«El régimen aprobado es un paso importante para traer nuevas tecnologías al mercado», subrayó la comisaria de competencia, la danesa Margrethe Vestager. Los subsidios del Gobierno de Portugal apoyarán instalaciones con una capacidad total de producción 50 MW, 25 de los cuales ya han sido adjudicados al plan Windfloat de la empresa EDP Renovables, filial de Energías de Portugal. Este proyecto testará turbinas eólicas, mar adentro, situadas en una plataforma flotante. Para los otros 25 MW, podrán presentarse proyectos hasta el final de este año.

El subsidio, por un periodo de 25 años, consistirá en un precio mínimo garantizado en la tarifa de compra de esta energía para compensar los costes elevados de las nuevas tecnologías, valor que la Comisión consideró «proporcional» para los objetivos perseguidos. El desafío de Portugal, uno de los países más comprometidos en la lucha contra el cambio climático, es que las renovables superen el 30% del consumo total de electricidad en 2020. Según la Asociación Portuguesa de Energías Renovables (APREN), la energía eólica superó ya el 20%, la biomasa ronda el 5%, la hidráulica está cerca del 2% y la energía solar cerca del 1%.

La Comisión Europea acusará este miércoles al gigante ruso Gazprom de abuso de posición dominante

«Pliego de cargos para este miércoles», apuntó una fuente comunitaria a la agencia Reuters. Tanto el Ejecutivo comunitario como Gazprom han eludido pronunciarse. La compañía rusa suministra el 30% del gas de la Unión Europea. El envío de un pliego de cargos supone avanzar un paso más hacia la imposición de una fuerte multa a Gazprom, que podría alcanzar el 10% de su volumen de negocios. También amenaza con complicar todavía más las relaciones de la Unión Europea con Rusia, ya muy deterioradas por la intervención de Moscú en Ucrania y las consiguientes sanciones europeas.

Bruselas lanzó una investigación formal por abuso de posición dominante contra Gazprom en septiembre de 2012 tras haber realizado redadas por sorpresa en las instalaciones de compañías gasistas un año antes. El anterior comisario de Competencia, Joaquín Almunia, intento llegar a una solución negociada a cambio de concesiones del gigante ruso pero abandonó ya en enero de 2014 por falta de avances y empezó a preparar el pliego de cargos.

En concreto, Bruselas investiga tres prácticas de Gazprom que dificultarían la competencia en los países del centro y el este de la Unión Europea. En primer lugar, cree que la compañía rusa ha dividido los mercados de gas, dificultando el libre flujo entre los Estados miembros. En segundo lugar, Gazprom podría haber impedido la diversificación del suministro de gas. Finalmente, el Ejecutivo comunitario cree que el gigante ruso podría haber impuesto precios injustos a sus clientes al ligar el precio del gas al del petróleo.

Rusia y Grecia estrechan lazos

Alexei Miller, consejero delegado de Gazprom, tiene previsto reunirse este martes en Atenas con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, según indicó el portavoz del monopolio ruso de exportación de gas, Sergei Kupriyanov, quien no ofreció más detalles de la visita. La visita del máximo ejecutivo de Gazprom a Atenas alimenta las especulaciones sobre la creciente influencia que puede alcanzar Moscú sobre el Gobierno griego.

En este sentido, el semanario alemán Der Spiegel informaba el pasado fin de semana de un acuerdo inminente entre ambos países en materia energética por el que Grecia recibiría un pago adelantado de 5.000 millones de euros, algo que ha sido desmentido por el Kremlin. A principios de abril, durante una visita oficial de dos días a Moscú, el primer ministro griego Tsipras mantuvo una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el que ambos gobiernos exploraron la posibilidad de colaborar en proyectos conjuntos en el ámbito de la energía, incluyendo el oleoducto que pretende suministrar gas ruso a Europa a través de Turquía.

La Comisión Europea autoriza ayudas para 20 parques eólicos de Alemania en el mar del Norte y el mar Báltico

Un total de 17 parques eólicos serán levantados en el mar del Norte y tres en el mar Báltico.

La Comisión Europea señaló que el proyecto permitirá avanzar más en los objetivos comunitarios energéticos y medioambientales sin distorsionar la competencia en el mercado único.

Los planes de Alemania fueron notificados a la Comisión Europea en octubre pasado, y consisten en la construcción y operación de esos parques eólicos en el mar.

La ayuda sería otorgada a operadores con una prima pagada sobre el precio de mercado de la electricidad.

El tamaño de cada parque eólico va desde los 252 megavatios (MW) a los 688 MW y, en total, los proyectos tendrán una capacidad para generar hasta 7 gigavatios de energía renovable.

La inversión total asciende a 29.300 millones de euros y todos los parques eólicos comenzarán a producir electricidad a partir de finales de 2019 a más tardar.

Arias Cañete aboga por diversificar las fuentes energéticas en Europa y apunta a Irán y Estados Unidos

En rueda de prensa en Riga tras concluir el consejo informal de ministros de Energía, Arias Cañete subrayó la decisión de la Comisión Europea de reformar la estrategia de seguridad energética para que la Unión Europea pueda hacer frente a todos los riesgos que se planteen en el futuro.

Los socios europeos ratificaron en ese foro su apuesta por la unión energética, en la que situaron como pieza fundamental los proyectos de cooperación regional.

Arias Cañete coincidió con la importancia de cooperar a nivel regional y de la «solidaridad» entre países vecinos para afrontar futuras crisis de suministro, al tiempo que reiteró la necesidad de diversificar a los suministradores, de modo que cada país reciba gas de al menos tres fuentes diferentes.

En ese contexto reconoció las oportunidades que puede abrir para el mercado del gas el futuro tratado de libre comercio e inversiones entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP), en cuyo capítulo energético se está trabajando, y también el acuerdo que debe cerrarse con Irán sobre su programa nuclear para finales de junio.

«Tenemos que considerar todos los riesgos y escenarios», señaló el comisario para explicar que no son sólo las tensiones entre Rusia y la Unión Europea las que llevan a la Comisión Europea a revisar sus estrategias.

De hecho, añadió, «Rusia continuará siendo un importante suministrador de la Unión Europea», pero la diversificación de los suministros reforzará la seguridad energética y aumentará la competencia, favoreciendo la bajada de los precios.

Junto a los proyectos regionales de interconexiones en marcha y la futura estrategia de gas natural licuado, entre otras iniciativas, Arias Cañete destacó la importancia de la eficiencia energética.

El principal ahorro, recordó, se logrará con la eficiencia energética de los edificios, objetivo de la estrategia comunitaria para mejorar los sistemas de calefacción y refrigeración facilitando el acceso a la financiación.

La cita en Riga, centrada en la unión energética, cerró tres días de reuniones sobre el sector de la energía y la protección del medioambiente organizadas en el marco de la presidencia de turno de la Unión Europea, que ostenta Letonia en este semestre.

Eurodiputados apoyan el acuerdo alcanzado para limitar el uso de los biocombustibles tradicionales

Los eurodiputados apoyaron por 51 votos a favor, 12 en contra y una abstención la propuesta, según la cual los biocombustibles tradicionales procedentes de cultivos como el maíz, el trigo, la remolacha o la colza, que pueden interferir en la producción de alimentos, supondrán como máximo un 7% de la energía renovable usada en el transporte en 2020, en lugar del 8,6%. Los Estados miembros tendrán, no obstante, la opción de establecer un umbral más bajo si lo consideran necesario.

También podrán acogerse a un objetivo voluntario del 0,5% para los biocombustibles de nueva generación, fabricados a partir de residuos y otras fuentes alternativas como la paja, que como incentivo, contarán dos veces para lograr el objetivo de que el 10% del combustible usado para el transporte proceda de fuentes renovables en 2020.

La Comisión Europea y los productores de combustible informarán cada año de las emisiones indirectas ILUC (sobre cambio indirecto del uso de la tierra), es decir, del impacto indirecto sobre el aumento de emisiones de CO2 que genera la producción de biocombustibles, por ejemplo si se tala un bosque para dedicar los terrenos a estos cultivos.

«El Parlamento Europeo y los gobiernos han decidido finalmente bajar el tono de una política de biocombustibles perjudicial que sólo ha contribuido a privar a los pobres de los alimentos y acelerar el cambio climático que pretende luchar«, señaló el experto de Oxfam en la materia, Marc-Olivier Herman.

«Sin embargo, este nuevo límite del 7% de biocombustibles procedentes de cultivos sólo puede ser un primer paso», continuó, y recalcó que «Europa debe eliminar completamente estos combustibles de manera que ya no pueden poner en peligro la seguridad alimentaria y contribuir al cambio climático».

Según Pietro Caloprisco, de Transport & Environment, «este acuerdo es mucho más débil que la propuesta original de la Comisión», pero «envía una clara señal de que los biocombustibles procedentes de cultivos no tienen ningún papel en el futuro».

«Los biocombustibles procedentes de cultivos son malos para el clima, para las personas y para el medio ambiente y deberíamos limitar su cuota en nuestro mix energético renovable«, comentó, por su parte, Faustine Defossez del European Environmental Bureau (EEB), quien consideró que la Unión Europea debería aprender del error de haber apoyado los biocombustibles, pese a las preocupaciones sobre su sostenibilidad.

La compleja negociación sobre la reforma de la legislación comunitaria de biocombustibles comenzó después de que en octubre de 2012 la Comisión Europea presentase un propuesta inicial que abogaba por marcar un límite del 5% al uso de biocombustibles tradicionales.

El 5% restante debía ser cubierto con biocarburantes de última generación, que emiten menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles, u otras fuentes limpias como el hidrógeno o la electricidad.

Ante las reticencias mostradas por los países, se presentó un primer texto de compromiso en el que se reducía la ambición de la reforma de la Comisión Europea y se elevaba la cuota para biocombustibles tradicionales hasta el 7%, pese a lo que fue rechazado en diciembre porque no incluía ningún mínimo obligatorio para los biocombustibles de nueva generación. En la propuesta actual vuelve a incluirse el límite del 7% y se añade un objetivo voluntario del 0,5% para los de nueva generación.

El Pleno del Parlamento Europeo votará esta propuesta en su sesión del 29 de abril en Estrasburgo, tras lo que podrán pronunciarse los ministros de los Veintiocho.