La Unión Europea consigue producir el primer queroseno solar

El proyecto, iniciado en junio de 2011, con una duración inicial de cuatro años y con una financiación de 2,2 millones de euros de la Unión Europea, se encuentra aún en fase experimental pero ya se ha producido un vaso de carburante para reactores en condiciones de laboratorio, utilizando luz solar simulada.

Los investigadores demostraron por primera vez la totalidad de la cadena de producción de carburante renovable, utilizando luz concentrada como fuente energética de alta temperatura. Sin embargo, los resultados son «esperanzadores» y «permiten pensar que en el futuro podrá producirse todo tipo de carburantes líquidos de hidrocarburos a partir de luz solar, CO2 y agua«, según la propia Unión Europea.

La comisaria europea de Investigación y Ciencia, Máire Geoghegan-Quinn, destacó que esta tecnología supone que «un día podremos producir un carburante más limpio y abundante para aviones, automóviles y otras formas de transporte». Esto podría aumentar «considerablemente» la seguridad energética y convertir uno de los principales gases de efecto invernadero causante del calentamiento global en «un recurso útil», subrayó Geoghegan-Quinn.

Shell participa en esta investigación

En esta línea, el coordinador del proyecto, Andreas Sizmann, aseguró que la seguridad medioambiental y en el abastecimiento encabezan la búsqueda de combustibles alternativos en el sector de la aviación.

En una primera fase, se utilizó luz solar simulada para convertir el dióxido de carbono y el agua en gas de síntesis en un reactor solar de alta temperatura, que contenía materiales basados en óxido de metal elaborados por ETH Zürich.

Posteriormente, el gas de síntesis (una mezcla de hidrógeno y monóxido de carbono) fue transformado en queroseno por la petrolera anglo-holandesa Shell, que ya realizaba con anterioridad, sin utilizar radiación social concentrada que es ahora lo novedoso, la transformación de gas de síntesis en queroseno a escala mundial.

Jean-Claude Juncker muestra su apoyo al plan del Gobierno polaco de crear una unión energética

«Se trata de una propuesta inteligente y acertada», dijo Junker en un acto electoral en Poznan, al oeste de Polonia, sobre las medidas presentadas para alcanzar una unión energética entre los estados miembros que asegure el suministro de gas en el territorio de la Unión Europea.

Junker valoró la idea lanzada por el primer ministro polaco, el liberal de centro-derecha Donald Tusk, quien planteó crear una institución europea única encargada de la compra de gas para todos los socios con el fin de negociar condiciones más ventajosas.

Por su parte, en el mismo acto Tusk recordó que, según su propuesta, el presidente de la Comisión Europea jugará un papel clave en las negociaciones para las adquisiciones conjuntas de carburante.

«Se trata de algo de importancia fundamental para el futuro energético de la Unión Europea», dijo Tusk, quien apostó por una «Europa segura», donde sea también el desarrollo sostenible, «independiente de los vecinos que a veces utilizan la energía como una herramienta de presión», en clara referencia a Rusia.

La Eurocámara pide sanciones contra las energéticas rusas debido a la intervención de Moscú en Ucrania

El Parlamento Europeo «condena en los términos más enérgicos la creciente desestabilización y provocaciones en el este y sur de Ucrania», rechaza cualquier preparación de referéndums ilegales al estilo de Crimea y avisa de que esta tensión «podría ser utilizada como falso pretexto por parte de Rusia para intervenir militarmente», según recogió una resolución pactada por los principales grupos de la Eurocámara (conservadores, socialistas, liberales y verdes).

Los eurodiputados «urgen a Rusia a retirar de inmediato su presencia apoyando a los separatistas violentos y las milicias armadas» que tomaron edificios en varias ciudades del este y sur de Ucrania. También le pidieron que «retire tropas de la frontera este de Ucrania» y trabaje para encontrar una solución pacífica por medios políticos y diplomáticos.

El Parlamento elogió la forma «mesurada» y «moderada» con la que el Gobierno ucraniano reaccionó hasta ahora a la crisis y resaltó que «las autoridades ucranianas tienen pleno derecho a utilizar todas las medidas necesarias, incluyendo el derecho a la autodefensa».

Los parlamentarios reclamaron a los Estados miembros que «hablen a Rusia con una sola voz» y avisaron de que la actual situación exige «reforzar la segunda fase de sanciones (contra Moscú) y estar preparados para la tercera fase (sanciones económicas), que deberán aplicarse de inmediato».

Para la Eurocámara es imprescindible también activar «medidas contra las empresas rusas y sus filiales, particularmente el sector energético, así como contra las inversiones y los activos rusos en la Unión Europea», además de «revisar todos los acuerdos con Rusia para su posible suspensión».

Los parlamentarios defendieron ampliar la misión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y lanzar una misión electoral para supervisar las elecciones presidenciales de 25 de mayo, y rechazaron «cualquier presión externa para retrasar estas elecciones».

La Comisión Europea aprueba nuevas reglas que restringirán las ayudas públicas a las renovables

La polémica generada por las nuevas reglas, que se aplicarán desde el 1 de julio de 2014 hasta 2020, forzó una votación en el colegio de comisarios, algo poco frecuente, que se saldó con 18 votos a favor, 1 en contra y 3 abstenciones. Alemania tampoco estaba «muy contenta» con esta normativa, según admitió el propio Almunia, aunque en las últimas semanas «se han resuelto muchos problemas a nivel político».

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario alegó que «las grandes cantidades de subvenciones» concedidas en los últimos años a las renovables por los Estados miembros se tradujeron en «aumentos significativos de costes para los usuarios de electricidad, tanto los consumidores como las empresas».

Además, «han protegido a los productores de renovables del riesgo, permitiendo la producción de electricidad sin tener en cuenta la demanda real», lo que «ha afectado a los precios mayoristas de electricidad y debilitado las señales de precio para la inversión en generación de electricidad a partir de otras fuentes», aseguró Almunia. Las abundantes primas provocaron finalmente «distorsiones de competencia, tanto dentro de los Estados miembros como entre unos países y otros.

Para el responsable de Competencia, «muchas fuentes de energía renovable han alcanzado una escala y un nivel de madurez que les permite competir con otras fuentes más convencionales». «Es tiempo de que estas tecnologías respondan a las señales del mercado y que las ayudas públicas se concedan mediante un procedimiento competitivo», resaltó.

Las nuevas reglas empezarán a aplicarse de forma progresiva, con una fase piloto entre 2015 y 2016 en la que los Estados miembros podrán probar estos nuevos procedimientos de licitación para las ayudas a las renovables en una pequeña parte de su nueva capacidad de producción de electricidad. Desde 2016 se aplicarán de forma general, aunque se deja a los Estados miembros margen de maniobra para tener en cuenta las particularidades nacionales.

Las reglas prevén también la sustitución progresiva de los precios fijos de compra por las primas de compra, lo que debe permitir según Bruselas que las renovables sean más sensibles a las señales del mercado. Las pequeñas instalaciones estarán sujetas a un régimen especial y podrán beneficiarse todavía de precios fijos de compra o medidas equivalentes. Además, la normativa no afecta a los regímenes ya en vigor que han sido autorizados en virtud de las reglas existentes.

La reforma permitirá a los Estados miembros reducir, para un número limitado de industrias con un alto consumo de electricidad definidas para el conjunto de la Unión Europea, los recargos en la tarifa eléctrica para financiar a las renovables. Además, los países de la Unión Europea tendrán margen para aplicar rebajas a otras compañías. Ello facilita que Bruselas cierre el expediente que ha abierto contra Berlín por estos descuentos.

Otra novedad es que las reglas autorizan las ayudas dirigidas a garantizar una producción eléctrica suficiente cuando existe un riesgo real de déficit de capacidad. Ello permitirá a los Estados miembros animar a los productores a crear nuevas capacidades de producción, o impedirles cerrar instalaciones existentes, o recompensar a los usuarios que reduzcan su consumo de electricidad en horas punta.

Finalmente, las nuevas reglas facilitan las ayudas públicas a las infraestructuras energéticas, en particular las interconexiones o los proyectos en las regiones menos desarrolladas.

Bruselas aplaude los avances de Estonia para reducir su dependencia energética y fortalecer su suministro

«Celebramos el trabajo en curso de la terminal de GNL y el gasoducto Balticconnector entre Estonia y Finlandia, que supondrá una contribución importante a la seguridad energética de toda la región del mar Báltico», señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, tras reunirse en Bruselas con el recién nombrado primer ministro estonio, Taavi Rõivas.

«He reiterado el apoyo de la Comisión Europea a Estonia en la diversificación de sus fuentes de suministro en línea con la estrategia global de diversificación de la Unión Europea», añadió Durao Barroso. El político portugués aseguró que la Comisión Europea y Estonia están de acuerdo en la importancia de la integración del país en el sistema energético interno de la UE y en el mercado energético.

La fuerte dependencia energética que la Unión Europea tiene de Rusia ha sido una de las cuestiones que se ha puesto de relieve a raíz de la crisis de Ucrania y la anexión rusa de Crimea. La Unión Europea compra a Moscú el 30% del gas que importa y la mayor parte de ese suministro llega a territorio comunitario a través de Ucrania.

La situación de Estonia, Letonia y Lituania, considerados tradicionalmente como una «isla energética», resulta especialmente preocupante porque su dependencia de Rusia es casi del 100%, según fuentes de la Unión Europea.

Estos avances en la construcción de una terminal para devolver a estado gaseoso el gas licuado que llega a Estonia resultan además especialmente interesantes tras la oferta de Estados Unidos de facilitar las exportaciones de este hidrocarburo en el marco del acuerdo comercial bilateral que negocia con la Unión Europea y con el fin de reducir la dependencia energética de Rusia. La Unión Europea sólo cuenta de momento con 22 de estas terminales de GNL, según datos de la Comisión Europea.

Barroso y Rõivas se reunieron justo antes del décimo aniversario de la adhesión de Estonia a la Unión Europea. El jefe del Ejecutivo comunitario felicitó al país por los avances logrados en la última década y le animó a seguir adelante con las reformas estructurales y económicas.

La Unión Europea y Estados Unidos reiteran su intención de reducir la dependencia energética de Rusia

La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Catherine Ashton, y el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y sus respectivas delegaciones se reunieron en Bruselas con motivo de su quinto consejo de Energía, un foro creado para reforzar la cooperación bilateral y promover la seguridad energética.

Kerry rechazó que la energía pueda ser utilizada como «arma política o un instrumento de agresión», en referencia a Rusia pero sin citarla, al tiempo que recalcó la importancia de no depender de una única fuente de suministro.

De lo que se trata es de «facilitar que Ucrania pueda lograr gas natural de Polonia y Hungría y desarrolle una ruta a través de Eslovaquia», dijo el secretario de Estado, que destacó que Kiev ya se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) a reducir los subsidios energéticos e introducir más competencia en el sector.

Kerry afirmó además que es imprescindible desarrollar el corredor sur de gas para traer a Europa gas de Azerbaiyán a través de Turquía, así como construir nuevas terminales de gas licuado y gaseoductos. Asimismo, reiteró que EEUU está dispuesto a aumentar desde 2015 la exportación de gas a los mercados internacionales, con cantidades superiores a las que Europa consume en la actualidad.

En cualquier caso, «Los acontecimientos en Ucrania han puesto de relieve las preocupaciones sobre seguridad energética y prueban la necesidad de reforzar la seguridad energética en Europa«, reconocieron ambas partes en la declaración conjunta difundida tras la reunión.

Por su parte, Ashton se mostró convencida de que la cooperación entre la Unión Europea y EEUU contribuirá a «reforzar la seguridad energética de Europa y sus vecinos más vulnerables: Ucrania y Moldavia». Por encargo de los líderes europeos, la Comisión Europea debe presentar un plan para reducir la independencia energética de Europa en junio.

De las importaciones de gas de la Unión Europea, el 30% procede de Rusia y de ese total la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania.

La Unión Europea y EEUU afirmaron que la seguridad energética europea implica «retos comunes» y aseguraron que «están considerando nuevos esfuerzos de colaboración para hacer frente a estos retos».

En este contexto, aplaudieron las negociaciones del acuerdo transatlántico de libre comercio e inversiones (TTIP), cuya pronta conclusión subrayaría aún más la importancia estratégica de la relación transatlántica.

Bruselas y Washington celebraron «la perspectiva de las exportaciones estadounidenses de gas natural licuado en el futuro» y consideraron que «los suministros globales adicionales beneficiarán a Europa y otros socios estratégicos».

Esta posibilidad la apuntó el propio presidente de los Estados Unidos tras la cumbre que celebró con la Unión Europea la semana pasada en Bruselas, en la que aseguró que una vez concluyan las negociaciones comerciales del TTIP la exportación de gas natural licuado a Europa será «mucho más fácil».

Sin embargo, Rusia consideró que esta posibilidad es una fantasía porque el gas natural licuado estadounidense resulta demasiado caro y no puede compararse con el suministro ruso, más estable y económico.

Bruselas aseguró que la crisis entre Rusia y Ucrania no pone en riesgo de momento el suministro hacia la Unión, que cuenta con unas reservas de 40.000 metros cúbico de gas.

Ucrania, sin embargo, ya alertó a la Comisión Europea de las dificultades que le plantea la subida del 40% en el precio del gas que le impuso Moscú, dada su delicada situación económica.

En este contexto, la Unión Europea y EEUU apoyaron los esfuerzos de Ucrania por diversificar su suministro de gas natural, incluyendo la habilitación del llamado flujo inverso, que permite transportar gas en ambas direcciones en un gasoducto, el aumento de las reservas de gas y las medidas decisivas anunciadas de manera conjunta con el FMI para construir una economía competitiva en materia energética.

En cuanto a lo que se puede hacer en la Unión Europea, ambas partes reafirmaron su compromiso de apoyar los esfuerzos para completar rápidamente un mercado energético común europeo.

Ello también favorecerá la seguridad energética y permitirá contar con precios de la energía más competitivos, y de potenciar el desarrollo de los gasoductos del corredor sur, dirigido a diversificar las vías de llegada de gas a territorio comunitario.

Ambas partes acogieron con satisfacción el anuncio de que el G7 celebrará pronto una reunión de ministros de energía para discutir la manera de fortalecer la seguridad energética colectiva y trazar un camino hacia adelante para la colaboración.

La CE cree que importar energía de EEUU no soluciona el problema

Por su parte, el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, dijo que no cree que los problemas energéticos de la Unión Europea se solucionen con la importación de energía de Estados Unidos.

«El escenario es complicado. Yo no creo que la solución sea importar energía de Estados Unidos porque es menos barata», dijo De Gucht durante su intervención en un seminario sobre las negociaciones del TTIP.

El comisario europeo de Comercio explicó que «el gas (importado de EEUU) tendría el doble o el triple de precio», al tiempo que apuntó a que Estados Unidos «exporta más gas que el que la Unión Europea consume».

Para De Gucht «la solución a los problemas de Europa es sobre todo interconectar las redes que existen en Europa».

El comisario europeo se refirió también a que las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán del 22 al 25 de mayo entre los Veintiocho, «no tendrán un impacto en la negociación. La negociación continuará».

Bruselas y Washington lanzaron en julio del pasado año las negociaciones para alcanzar, posiblemente a mediados de 2015, un ambicioso acuerdo de comercio e inversiones (TTIP) con el que reactivar sus respectivas economías, crear la zona de libre comercio más amplia del mundo y armonizar sus regulaciones para sentar un referente mundial.

Bruselas multa con 302 millones de euros a productores de cables eléctricos por formar un cártel

La multa afecta a un grupo de compañías que incluía a seis empresas europeas, tres japonesas y dos coreanas, y también a sociedades matrices que estuvieron involucradas, como el banco de inversiones norteamericano Goldman Sachs, que deberá pagar 37 millones de euros.

El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable europeo de Competencia, Joaquín Almunia, dijo en rueda de prensa que las empresas sabían muy bien que lo que estaban haciendo era ilegal, por lo que actuaron «con prudencia y gran secreto».

«A pesar de ello y con el esfuerzo conjunto de distintas autoridades de la competencia de todo el mundo hemos detectados esos acuerdos contrarios a la competencia y les hemos puesto fin», señaló.

Los cables que fabricaban las empresas implicadas se utilizan para proyectos de infraestructuras, en centrales eléctricas o parques marinos, y para interconectar las redes eléctricas en distintos países.

La investigación revela que desde 1999 hasta las inspecciones llevadas a cabo por la Comisión Europea en enero de 2009, los fabricantes llevaron a cabo acuerdos mutuos, de manera que los productores europeos y asiáticos se mantenían fuera de los territorios ajenos y se dividían gran parte del mercado mundial restante.

La mayor parte de los grandes productores de cables de alto voltaje a nivel mundial estaban implicados en los acuerdos. En particular, incurrieron en esas prácticas ABB, Nexans, Prysmian (anteriormente Pirelli), J-Power Systems (antes Sumitomo Electric y Hitachi Metals), VISCAS (conocido previamente como Furukawa Electric y Fujikura), EXSYM (previamente SWCC Showa y Mitsubishi Cable), Brugg, NKT, Silec (antes Safran), LS Cable y Taihan. La Comisión Europea precisó que la empresa ABB ha recibido «plena inmunidad», debido a que fue la primera en revelar el cártel a la Comisión Europea.

Algunas sociedades matrices de las involucradas también deberán asumir una responsabilidad, por ejercer una influencia decisiva en esas prácticas; es el caso de la empresa de inversiones Goldman Sachs, anterior propietaria de Prysmian, indicó Almunia.

Durante casi 2 años, Goldman Sachs tenía casi el 100% de los derechos de voto en Prysmian, podía nombrar al nuevo Consejo de dirección, estaba representada en las reuniones de esa empresa y conocía los negocios de esa firma, precisó el comisario.

Bruselas subvenciona proyectos para el acceso a la energía en África con 95 millones de euros

El Ejecutivo comunitario indicó que el valor total de los proyectos es de 155 millones de euros, junto a los fondos comunitarios y el capital que invertirán los responsables de las iniciativas, y que servirán para «llevar la electricidad a más de dos millones de personas».

La convocatoria permitirá a las ONG, gobiernos y organizaciones privadas recibir los fondos comunitarios para cofinanciar los proyectos propuestos, que en concreto se desarrollarán en Madagascar, Burkina Faso, Senegal, Camerún, Liberia, Tanzania, Sierra Leona, Eritrea y Ruanda.

«Esto demuestra que se están logrando resultados reales y que la Unión Europea está ampliando proyectos que son realmente exitosos y que tienen un alto impacto en la reducción de la pobreza a través de la electrificación rural sostenible», afirmó el comisario europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs.

Piebalgs destacó que la energía es «fundamental» para lograr el desarrollo, tanto en la creación de puestos de trabajo como para impulsar el fortalecimiento de la asistencia sanitaria y de la higiene.

«Sin embargo, con demasiada frecuencia, la gente en las zonas rurales se ha quedado atrás, un 84% de las personas que no tienen acceso a la energía viven en el campo, tenemos que asegurarnos de que nuestro trabajo beneficia a todo el mundo, sin importar dónde vivan», recalcó Piebalgs.

La Comisión Europea subrayó que esta iniciativa es un «primer paso dentro de un nuevo programa innovador» con el que pretender llevar electricidad a millones de personas.

«Durante los próximos 7 años, la Comisión Europea tiene como objetivo superar los más de 2.000 millones de euros en el apoyo al desarrollo de la energía en África, lo que a su vez propiciará inversiones que superarán los 10.000 millones de euros, que cubrirán las lagunas en las infraestructuras energéticas», dijo la Comisión Europea.

El Ejecutivo comunitario informó de que está evaluando otra convocatoria de propuestas dirigidas a la electrificación rural en los estados más «frágiles» como Burundi, Liberia, Somalia o Malí.

La UE y EEUU buscan vías para reducir la dependencia energética europea con respecto a Rusia

Esta reunión se enmarca en el llamado «Consejo de Energía entre Estados Unidos y la Unión Europea«, un foro creado para reforzar la cooperación entre ambas potencias y promover la seguridad energética, y que ya estaba previsto con anterioridad a la crisis de Ucrania, según dijeron fuentes comunitarias.

La Unión Europea estará representada en la reunión por la jefa de su diplomacia, Catherine Ashton, y el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, mientras que del lado estadounidense acudirán el secretario de Estado, John Kerry, y el vicesecretario de Energía, Daniel Poneman. Está previsto que ambas partes firmen una declaración conjunta al final del encuentro.

La diversificación de las fuentes de suministro de gas y de las rutas de tránsito hacia la Unión ha sido desde la crisis de 2009, que dejó sin calefacción en pleno invierno a varios estados miembros por una disputa comercial entre Rusia y Ucrania, uno de los retos que se marcaron los Veintiocho y que aún sigue pendiente.

La semana pasada, durante su visita a Bruselas, Obama señaló que una vez esté concluido el acuerdo comercial que la Unión Europea y su país negocian, «las licencias de exportación para gas natural estadounidense licuado para Europa serán mucho más fáciles».

La meta de buscar la diversificación recobró importancia a raíz de la crisis entre Ucrania y Rusia, puesto que el encarecimiento podría acabar afectando a la Unión Europea que adquiere el 30% del gas que importa de Rusia y recibe la mayor parte de ese flujo a través del gasoducto que atraviesa Ucrania.

Además del suministro de gas que a la Unión Europea le llega de Rusia (30%), también adquiere a Noruega (28%), Argelia (13%) y Catar (10%).

El país de tránsito para la mayor parte del gas que Rusia envía a la Unión Europea es Ucrania, que desde este martes tiene que pagar un 40% más por el flujo de Moscú (385,5 dólares por cada mil metros cúbicos de gas, frente a los 268,5 dólares que pagaba antes). Esta subida de precio se produce como consecuencia directa de la crisis de Crimea y el acercamiento de Ucrania al club comunitario.

En el nuevo replanteamiento comunitario sobre la energía también pesa el posible impacto que sobre la economía de los Veintiocho puedan tener eventuales nuevas sanciones comerciales a Moscú, si la Federación Rusa no actúa para reducir las tensiones en la región.

Fuentes comunitarias indicaron que un estudio que aún realiza la Comisión Europea evaluó el impacto que sobre la economía de la Unión Europea tendría la imposición de una nueva ronda de sanciones comerciales a Rusia.

«El 50% de las exportaciones de la Unión Europea se dirige a Rusia», recordaron fuentes comunitarias, que alertaron de que «eventuales sanciones comerciales podrían llegar a suponer una reducción del 1% del producto interior bruto (PIB) en diez estados miembros, y del 0,5% como media para toda la Unión».

Las economías más afectadas por ese eventual castigo a Rusia serían las de Chipre, Letonia, Lituania, Estonia, Polonia y Finlandia, según las fuentes, por su mayor exposición o dependencia del sector energético ruso, de donde proceden la casi totalidad de sus importaciones de gas y sobre todo de petróleo.

La Unión Europea importa de Rusia, además de gas y petróleo ruso, uranio procesado como combustible nuclear.

En la actualidad, Rusia es el mayor proveedor de petróleo de la Unión, a la que vende el 35% de sus importaciones, que en el caso de Alemania, Bélgica, Bulgaria, Finlandia, República Checa, Croacia, Lituania, Hungría, Polonia, Suecia y Eslovenia, llega al 40%, dijeron las fuentes.

El Ejecutivo comunitario descartó, sin embargo, que la situación vaya a tener un impacto «a corto plazo» en el suministro de gas de la Unión Europea, ya que los Veintiocho cuentan en estos momentos con unas reservas de 40.000 millones de metros cúbicos de ese carburante y no se espera un frío extremo en los próximos meses.

Los niveles de reservas de gas de los países europeos es variable, y así según fuentes comunitarias, socios que tienen una gran dependencia del gas ruso como Bulgaria, Hungría o la República Checa disponen de un mes de reservas y Eslovaquia de dos meses, pero otros como Grecia o Rumanía no disponen de esas provisiones.

Las fuentes consultadas señalaron también que las actuales reservas de petróleo en los países de la Unión «equivalen a siete meses de importaciones rusas», y avanzaron que un hipotético embargo sobre el petróleo ruso supondría un revés para la economía europea ya que los precios del crudo aumentarían.

La Comisión Europea niega un riesgo «a corto plazo» de la interrupción del flujo de gas procedente de Rusia

«No me consta que haya ningún problema de tránsito de gas desde Rusia hacia la Unión Europea en este momento», señaló el portavoz comunitario Joe Hennon en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea y añadió que «no esperamos ninguna interrupción a corto plazo».

Hennon confirmó que la Comisión Europea recibió una carta del ministro de Energía interino ucraniano, Yuri Prodan, pero no quiso entrar en detalles.

La misiva se refirió a la subida de precio del gas ruso a la que tendrá que hacer frente Ucrania, que se encuentra en una delicada situación económica, y recalcó la «necesidad urgente» de acelerar la posibilidad de transferir gas desde la Unión Europea a Kiev, según aclararon fuentes comunitarias.

Hennon aseguró que la Unión Europea pretende ayudar a Ucrania a diversificar su suministro de gas y apuntó para ello a la posibilidad de invertir el flujo hacía Kiev desde Hungría, Polonia, y Eslovaquia. En la actualidad ya es técnicamente posible transferir gas desde Hungría y Polonia a Ucrania, y también avanzan las negociaciones para poder hacerlo desde Eslovaquia, pero en la práctica esta posibilidad nunca se materializó.

El 30% del gas que la Unión importa del exterior procede de Rusia y, de ese porcentaje, la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania, que es el principal Estado de tránsito.

El gigante gasístico ruso Gazprom anunció el pasado 4 de marzo que dejará de vender gas a Ucrania a precio reducido a partir de abril, con el argumento de que este país sólo pagó hasta ahora menos del 50% de su deuda con esa compañía y sigue debiendo 1.529 millones de dólares al consorcio ruso.

En caso de que Ucrania no pueda permitirse comprar gas ruso por su elevado precio a partir de abril, se teme que el suministro hacia la Unión Europea pudiera verse afectado, como ya ocurrió en 2009 con motivo de otra crisis comercial entre Kiev y Moscú.

La Comisión Europea aseguró, no obstante, que está «mucho mejor preparada que en 2009» y recordó que tanto sus reservas de gas (40.000 millones de metros cúbicos) como las que tiene almacenadas Ucrania, que no concretó, son suficientes para cubrir los próximos meses de buen tiempo.

Ucrania sólo necesita para suministro propio 50.000 millones de metros cúbicos de gas, de los que 30.000 millones proceden de Rusia y otros 20.000 millones de producción autóctona, según fuentes comunitarias, que sostuvieron que el flujo inverso desde la Unión Europea a Kiev podría llegar a los 10.000 millones de metro cúbicos.

El Ejecutivo comunitario recordó, por otro lado, que además del flujo ruso, también recibe gas de Noruega (equivalente al 28% de sus importaciones), Argelia (13%) y Qatar (11%), y afirmó que está decidida a seguir diversificando su suministro.

Entre las opciones que contempla figura la compra de gas natural licuado (LNG) a Estados Unidos, una opción que cobró fuerza después de que el propio presidente estadounidense, Barack Obama, apuntase en Bruselas a esa posibilidad dentro del marco del acuerdo comercial que negocia con la Unión Europea.

Esta opción será abordada el próximo miércoles en la capital belga por los responsables de Energía de EEUU y de la Unión Europea, así como los jefes de la diplomacia estadounidense y comunitaria, John Kerry y Catherine Ashton, respectivamente, se reunirán en el marco del diálogo energético bilateral.

La Unión Europea se mostró también dispuesta a apoyar económicamente el desarrollo de las conexiones energéticas de la Península Ibérica con el resto de la Unión Europea, en especial el gasoducto Midcat que unirá España con Francia a través de Cataluña. La Comisión Europea confió en que esta conexión esté disponible para ser utilizada a finales de año.