Bruselas afirma que si Rusia corta el gas en enero casi toda la UE se vería afectada y pide hacer tests de estrés

«Si se produce una interrupción de suministro en enero cuando la demanda es máxima, casi toda la Unión Europea, excepto la Península Ibérica y el sur de Francia, resultarían directamente afectados», afirmó la Comisión Europea en su informe donde presentó la estrategia para reducir su dependencia energética.

El Ejecutivo comunitario explicó que si la interrupción de suministro es sólo desde Ucrania, principal país de tránsito de gas ruso hacia territorio comunitario, «los efectos serían menos severos», pero el sureste de Europa podría afrontar una situación donde más del 60-80% del suministro no estuviera cubierto», añadió.

Por este motivo, la nueva estrategia subrayó la necesidad de coordinar las decisiones nacionales en materia de política energética y la importancia de hablar con «una sola voz» en las negociaciones con socios externos, según informó la Comisión.

A medio y largo plazo, la Comisión apuesta por «acelerar» las interconexiones energéticas pendientes, en particular en los países bálticos y nórdicos y en los países del sur de Europa, recurriendo a los fondos comunitarios. En este sentido, Bruselas identificó una lista de 33 proyectos prioritarios, que ya se publicó en octubre, y que incluye el gaseoducto Midcat entre Francia y España, que se encuentra en fase de estudio no tiene fecha de conclusión, así como la interconexión eléctrica entre los dos países, prevista para 2020.

Hasta ahora la Comisión Europea aseguró que la crisis ucraniana y las tensiones comerciales entre Moscú y Kiev por el gas no suponían una amenaza inmediata para los Veintiocho porque las reservas de gas eran suficientes para afrontar una interrupción siempre que las condiciones meteorológicas fueran suaves, pero de cara al invierno Bruselas reconoció que la situación cambia.

En este contexto y para garantizar la seguridad de suministro el próximo invierno, Bruselas propuso como primera receta reducir el consumo. «El ahorro energético debe ser la primera respuesta a la dependencia energética», dijo el comisario de Energía, Günther Oettinger. De hecho, la Comisión Europea tiene previsto proponer en septiembre un objetivo obligatorio de eficiencia energética

El Ejecutivo comunitario pidió además a los Estados miembros y también a Ucrania que durante los meses de verano aumenten al máximo el almacenamiento de gas. Como el invierno no ha sido frío, el nivel actual de almacenamiento se sitúa ya en el 56%.

Finalmente, Bruselas apostó por desarrollar gaseoductos que permitan un flujo en ambos sentidos y reducir la cantidad de gas que se usa en la calefacción y utilizar fuentes alternativas como renovables o petróleo.

Junto a esto, el organismo europeo propuso realizar pruebas de resistencia en los estados miembros más dependientes de las importaciones de gas de Rusia para comprobar si podrían aguantar un corte de suministro de cara al invierno. El objetivo es identificar posibles debilidades del sistema europeo y preparar planes de emergencia.

«Queremos comprobar si el sistema energético puede enfrentarse a un parón de suministro», señalaron fuentes comunitarias, que adelantaron que esta medida aún debe ser discutida con los Veintiocho en la cumbre que se celebrará el 26 y 27 de junio en Bruselas.

«A corto plazo hay que establecer una evaluación del sistema europeo para identificar el riesgo de cara al próximo invierno», precisaron las mismas fuentes.

Los test se centrarían sobre todo en el ámbito regional, en los seis estados miembros que compran gas a un solo suministrador y en los que necesitan comprar al exterior un volumen importante del gas que consumen. Letonia, Lituania, Estonia, Finlandia, Eslovaquia y Bulgaria dependen al 100% de las importaciones de gas de Rusia, mientras que República Checa y Austria también tienen un suministro de gas demasiado concentrado, según el estudio. España, Portugal, Reino Unido e Irlanda son los únicos Estados miembros que no compran gas ruso.

Además, la Comisión propuso ampliar al 15% el objetivo de interconexión de la capacidad eléctrica instalada de aquí a 2030. Los Estados miembros ya se comprometieron a llegar al 20% en 2020.

Bruselas quiere también diversificar países suministradores y rutas de tránsito. En 2013, el 39% de las importaciones de gas de la Unión Europea procedió de Rusia, el 33% de Noruega y el 22% del norte de África (Argelia y Libia). El Ejecutivo comunitario quiere aumentar las importaciones de Noruega y mantener su relación con el resto de socios fiables, pero también buscar nuevas rutas de suministro, por ejemplo en la cuenca del Mar Caspio, ampliando el Corredor Meridional de Gas, desarrollando el mercado mediterráneo del gas e incrementando los suministros de gas licuado.

Finalmente, Bruselas apuesta por mejorar los mecanismos de solidaridad de los Estados miembros y aumentar la producción de energía autóctona. Para ello se precisa un mayor despliegue de energías renovables, una producción sostenible de combustibles fósiles, y el uso seguro de la energía nuclear en los países que opten por esta alternativa.

En la actualidad, la Unión Europea importa el 53% de la energía que consume, y ello le cuesta alrededor de 1.000 millones de euros al día. En particular, la dependencia externa asciende al 88% en el caso del petróleo, al 66% para el gas y al 42% para el carbón.

El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, señaló que aunque es mucho lo que la Unión Europea ha hecho tras la crisis del gas de 2009 para aumentar su seguridad energética, todavía «sigue siendo vulnerable».

«La tensión generada en Ucrania viene a confirmar nuevamente ese mensaje», afirmó Durao Barroso, que resaltó la necesidad de tomar nuevas medidas ante la dependencia general de las importaciones energéticas, superior al 50%.

Putin espera evitar cobrar por adelantado el gas que importa Ucrania

Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó su esperanza de que no habrá necesidad de cobrar por adelantado por el gas ruso que importa Ucrania. «Espero que no lleguemos a la situación de tener que recurrir a pagos adelantados», dijo Putin en una reunión con el Gobierno.

Y agregó: «Si empiezan los pagos en las cantidades acordadas el Gobierno ruso tendrá que determinar a qué compromisos estaría dispuesto a llegar en su futura colaboración en materia gasística con los socios ucranianos».

Mientras, el ministro de Energía ruso, Alexandr Nóvak, informó durante la misma reunión de que Ucrania admitió una deuda equivalente a 2.237 millones de dólares en concepto del gas adquirido entre los pasados meses de noviembre y marzo.

El presidente del monopolio gasístico ruso Gazrom, Alexéi Miller, advirtió que Moscú cerrará el grifo a Kiev si éste no paga la factura por valor de 1.660 millones de dólares en concepto de pago adelantado por el consumo estimado de gas en Ucrania durante el próximo mes de junio.

Además, Ucrania debe pagar otros 500 millones de dólares, hasta el próximo 7 de junio, por el gas que importó en mayo.

«Se ha enviado una factura correspondiente a junio a nuestros socios ucranianos. Si Ucrania no transfiere el dinero, los suministros de gas a Ucrania comenzarán a restringirse desde las diez de la mañana del 3 de junio», dijo Miller.

Hasta el momento, la estatal gasística ucraniana Naftogaz se negó a pagar la factura que le presentó la rusa Gazprom en concepto del consumo estimado de junio.

Kiev aceptaría saldar su deuda por el gas ruso si Moscú le cobra 268,5 dólares por metro cúbico del hidrocarburo, mientras que Gazprom insiste en que el precio actual que debe pagar la compañía ucraniana es de 485 dólares por mil metros cúbicos. Moscú eliminó todos los descuentos a Kiev tras el derrocamiento de Víktor Yanukóvich, al que el presidente ruso, Vladímir Putin, rebajó el combustible azul hasta los 268,5 dólares en diciembre pasado.

Bruselas presentará este miércoles su plan para reducir la dependencia de la UE respecto al gas de Rusia

El plan irá acompañado por un estudio en profundidad sobre la seguridad de suministro en la UE. Si la UE no actúa, la tasa de dependencia energética aumentará hasta el 85% para el petróleo y el gas en 2035.

La estrategia responde al encargo que los líderes europeos formularon al Ejecutivo comunitario en la cumbre del 20 y 21 de marzo. En aquel momento, la tensión entre Bruselas y Moscú había alcanzado niveles máximos tras la anexión por parte de Rusia de la región ucraniana de Crimea.

Desde entonces, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha vuelto a amenazar con cortar el suministro a Kiev desde junio por los impagos de recibos atrasados, lo que acabaría afectando a la UE porque Ucrania es el principal país de tránsito del gas ruso que llega a Europa. Bruselas está ejerciendo labores de mediación entre Ucrania y Rusia con el fin de lograr un acuerdo antes de fin de mes.

Para reducir su dependencia respecto a Rusia, los líderes europeos apuestan en particular por la diversificación de fuentes de suministro, aumentando las interconexiones de la Península Ibérica y el Mediterráneo, según consta en las conclusiones de la cumbre de marzo. El objetivo es alcanzar una interconexión de al menos el 10% de la capacidad instalada de producción eléctrica.

La UE también quiere aprovechar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con EEUU para importar gas licuado norteamericano.

Además de la diversificación de suministro, los líderes europeos se han marcado como recetas la moderación del consumo mejorando la eficiencia energética y el desarrollo de fuentes autóctonas, como las renovables, sin descartar tampoco la nuclear o el gas no convencional extraído mediante fracturación hidráulica (fracking).

Finalmente, los países de la UE se comprometen a mostrar «solidaridad en caso de cortes repentinos de suministro energético en uno o varios Estados miembros» y a trabajar «como un equipo» cuando negocien contratos con países terceros para aumentar su poder de negociación.

Bruselas recuerda a Rusia tras su pacto con China que la UE es un cliente de gas «fiable y atractivo»

«No podemos hacer comentarios sobre un acuerdo entre países terceros», diho la portavoz de Energía, Sabine Berger. Pero a continuación añadió que «Europa siempre ha sido un mercado muy fiable y atractivo para el gas ruso durante muchos años».

«Y por tanto esperamos que nuestros suministradores sigan siendo igualmente fiables y responsables y cumplan los contratos que han concluido», subrayó la portavoz.

Gazprom y su homóloga China National Petroleum Corporation(CNPC) sellaron, tras una década de negociaciones, un acuerdo por el que la compañía estatal rusa suministrará gas al gigante asiático durante 30 años a partir de la entrada en vigor del contrato en 2018 y cuyo valor ronda los 400.000 millones de dólares (291.970 millones de euros).

Bruselas aprueba una estrategia para reducir las emisiones de CO2 de los camiones y los autobuses

Las emisiones de los camiones y autobuses son ahora «insostenibles» y representan alrededor de un cuarto de las emisiones provocadas por el transporte por carretera y el 5% del total de gases de efecto invernadero de la Unión Europea. Entre 1990 y 2010 aumentaron un 36% y, si no se toman medidas, entre 2030 y 2050 se mantendrán próximas al nivel actual, que «no es aceptable desde el punto de vista medioambiental», según el Ejecutivo comunitario.

La comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, explicó que «hoy estamos dando los próximos pasos para reducir las emisiones del transporte por carretera. En primer lugar se regularon los automóviles y las furgonetas, y ahora podemos comprobar los resultados: se han reducido las emisiones, la contaminación atmosférica de las ciudades está disminuyendo y los consumidores disponen actualmente de vehículos innovadores de bajo consumo. Por ello, pasamos ahora a los camiones y los autobuses«.

«Esta estrategia presenta nuevas medidas que, con el tiempo, permitirán reducir las emisiones de CO2 de estos vehículos, ayudar a los operadores del sector a ahorrar dinero y a hacer que la Unión Europea sea menos dependiente de las importaciones de petróleo«, dijo Hedegaard.

La Comisión, que invitó al Parlamento Europeo y al Consejo Europeo a apoyar la Estrategia, indicó que las emisiones de CO2 de los automóviles y furgonetas nuevos se están reduciendo gracias a normas de la Unión Europea de reciente aprobación y la Estrategia adoptada ahora es la primera que aborda las procedentes de los vehículos pesados.

Bruselas puso a punto un instrumento de simulación informática, VECTO, para medir las emisiones de CO2 de los vehículos pesados nuevos. Con su ayuda, pretende presentar el año que viene propuestas legislativas que impondrán la certificación, la declaración y el control de las emisiones de camiones y autobuses. Estas medidas contribuirán, según el Ejecutivo comunitario, a mejorar la transparencia del mercado y favorecerán la adopción de las tecnologías más eficaces en el plano tecnológico.

En concreto, la Estrategia se centra en medidas a corto plazo para certificar, notificar y controlar las emisiones de los vehículos pesados y es un primer paso para su reducción porque la posibilidad de comparar camiones, autocares y autobuses es difícil debido, en gran medida, a la gran variedad de modelos y tamaños de camiones, que están muy adaptados a las necesidades del mercado y se producen en cantidades menores que los coches y las furgonetas.

Cuando esta legislación esté en vigor, la Comisión Europea podrá proponer nuevas medidas para reducir las emisiones de CO2 procedentes de los vehículos pesados. A medio plazo, la estrategia no descarta imponer topes obligatorios a las emisiones de camiones y autobuses. Pero también plantea opciones alternativas como el desarrollo de infraestructuras modernas que permitan carburantes de sustitución para los vehículos pesados, una tarificación más inteligente de la utilización de las infraestructuras, la utilización eficaz de la fiscalidad por parte de los Estados miembros y otros mecanismos de mercado. Bruselas realizará un análisis de impacto para determinar cuál es la mejor.

Los estudios llevados a cabo en el marco de la preparación de la estrategia indican que las tecnologías de punta permitirían reducir al menor coste las emisiones de camiones y autobuses al menos un 30% de las emisiones de CO2 procedentes de los vehículos pesados.

Las furgonetas españolas, de las menos contaminantes de la UE

Las furgonetas españolas vendidas el año pasado fueron de las más eficientes de toda la Unión Europea, ya que emitieron un promedio de 163 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, cuando la media comunitaria es de 173,3, según datos dados a conocer por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

Así, España es el séptimo país de la Unión Europea con furgonetas nuevas menos contaminantes, sólo por detrás de Malta (150 gr/km), Portugal (151), Francia (153), Bulgaria (156), Chipre (160) y Grecia (161).

La AEMA señaló que el año pasado se vendieron 1,2 millones de furgonetas en la Unión Europea, que emitieron un promedio de 173,3 gramos de CO2 por kilómetro, lo que supone cumplir la meta de 175 gr/km fijada para 2017.

También cumplieron por adelantado este objetivo fijado por el Parlamento Europeo otros seis países: Italia (164), Dinamarca (165), Suecia (167), Letonia y Rumanía (172), y Holanda (173). Lejos quedaron Eslovenia (196), Alemania (193), República Checa (189), Eslovenia (188), Austria (186) y Reino Unido (185).

Por otro lado, la AEMA subrayó que los automóviles nuevos mejoraron su eficiencia en un 4% entre 2012 y 2013, y cumplieron dos años antes el objetivo fijado para 2015.

No obstante, la Agencia Europa de Medio Ambiente precisó que los datos sobre furgonetas encierran «incertidumbres» debido a que existe una multitud de vehículos comerciales ligeros homologados y diferentes partes están construidas por varios fabricantes, en cuyo caso la empresa fabricante del vehículo se hace responsable de las emisiones finales de CO2.

Durao Barroso pide a Rusia que no interrumpa el suministro de gas mientras negocia con Ucrania

«Mientras los contactos trilaterales estén en curso, el flujo de gas no debería ser interrumpido. Cuento con que la Federación Rusa mantenga su compromiso», señaló Durao Barroso en una carta dirigida al presidente de Rusia, Vladímir Putin, en nombre de la Unión Europea y de sus 28 estados miembros como respuesta a la enviada por el dirigente ruso el pasado 14 de mayo.

En aquella misiva, Putin acusó a la Unión Europea de inacción en el conflicto entre Ucrania y Rusia por el gas y advirtió sobre el riesgo de que Ucrania deje de recibir suministros de gas ruso a partir del próximo 3 de junio si no paga por adelantado su deuda con Gazprom.

La interrupción de suministro de gas ruso a Kiev podría suponer un problema para el abastecimiento de la Unión Europea, que importa el 30% del gas que consume a Moscú y de esa cantidad la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania.

«Es responsabilidad de Gazprom asegurar las entregas de los volúmenes requeridos como se acordó en los contratos de suministros con compañías europeas», continuó Durao Barroso.

«Le recuerdo que la Unión Europea espera que Rusia active el sistema de alerta temprana con antelación suficiente si en algún momento surge la necesidad», añadió.

Durao Barroso aseguró que la Unión Europea, Rusia y Ucrania negocian para conseguir la estabilización del suministro de gas hacia Kiev y la transmisión de gas vía Ucrania hacia el bloque comunitario y afirmó que los contactos han sido constructivos y sustanciales y que Ucrania dejó clara su disposición a satisfacer los pagos atrasados por el gas que recibe de Rusia, que le reclama Gazprom.

«Es imperativo que todas las partes continúen comprometidas en este proceso de forma constructiva y que lleguen a un acuerdo sobre un precio futuro del gas que refleje las condiciones de mercado«, añadió.

El precio actual que debe pagar la compañía ucraniana Naftogaz por el gas ruso es de 485 dólares por mil metros cúbicos, después de que Moscú eliminara todos los descuentos a Kiev tras el derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich, al que Putin rebajó ese combustible hasta 268,5 dólares en diciembre pasado. Por tanto, la deuda acumulada de Ucrania con Gazprom asciende a 3.508 millones de dólares.

El líder de la Comisión Europea sostuvo, por otro lado, que una solución estructural requiere que todas las partes se comprometan a asegurar la transparencia.

También abogó por la apertura del mercado en el sector gasístico de Ucrania, la claridad en cuanto al almacenamiento de gas y al tránsito por suelo ucraniano, mediante medidas como la cooperación de todos los operadores del sistema de transmisión y la construcción de los medidores necesarios en la frontera ruso-ucraniana.

Durao Barroso recalcó que en este sentido la Unión Europea está dispuesta a facilitar datos sobre la llegada de gas desde Ucrania. «Cuento con la Federación Rusa y con Ucrania para que también se comprometan a corto plazo a facilitar datos sobre la recepción y tránsito de gas a través de Ucrania», subrayó.

La Unión Europea quiere que ambas partes sigan siendo socios de suministro y de tránsito fiables y responsables, y recordó que esto va también en su propio interés.

En este contexto, el presidente de la Comisión Europea aseguró que la Unión Europea y otros donantes internacionales ya proporcionaron un apoyo significativo a Ucrania y permanecerán comprometidos, y agregó que espera «un enfoque constructivo» de Rusia.

Durao Barroso recalcó, por último, la disposición de la Unión Europea de seguir adelante con las negociaciones trilaterales y de ayudar a encontrar una solución rápida y sostenible aceptable para todas las partes.

La siguiente reunión tripartita está prevista para el próximo 26 de mayo en Berlín.

La industria solar pide a Bruselas que indague si China ha robado secretos comerciales de empresas europeas

Esta solicitud llega después de que las autoridades de Estados Unidos hayan desvelado que el fabricante de paneles fotovoltaicos Solarworld fue una de las principales víctimas del espionaje comercial por parte de miembros del Ejército chino.

De hecho, la empresa americana fue la responsable del lanzamiento de la investigación antidumping contra las importaciones a Estados Unidos de paneles solares procedentes de China.

«La Unión Europea es el principal socio comercial de China, mayor que Estados Unidos, por lo que se puede suponer que China ha estado también apuntando a las compañías europeas para robar sus secretos comerciales y propiedad intelectual», dijo el presidente de EU ProSun, Milan Nitzschke.

«EU ProSun pide a la Unión Europea que investigue de manera urgente las nuevas armas comerciales del ciberespionaje y el ciberrobo«, reclamó.

La Unión Europea también lanzó su propia investigación antidumping sobre las importaciones de paneles solares procedentes de China, precisamente a petición de EU ProSun, pero el conflicto se resolvió mediante una solución negociada entre Bruselas y Pekín.

Bruselas tacha de «infundadas» las críticas de Putin a la Unión Europea por pasividad en el conflicto del gas

El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, está preparando una respuesta en nombre de los Veintiocho a la nueva carta que envió Putin este jueves, según anunció su portavoz, Pia Ahrenkilde.

En su misiva, el presidente ruso avisaba de que a partir del 1 de junio Moscú sólo suministrará gas a Kiev si lo paga por adelantado y reclamaba a la Unión Europea una mayor intervención para resolver los atrasos de pago de Kiev.

El Ejecutivo comunitario replicó que de él partió la sugerencia de celebrar un diálogo trilateral sobre cuestiones energéticas entre Ucrania, Rusia y la Unión Europea. En las últimas semanas se celebraron reuniones a varios niveles, incluida una ministerial el 2 de mayo, en las que «se han hecho algunos progresos».

Además, Bruselas sugirió un nuevo encuentro ministerial el 26 de mayo y el comisario de Energía, Günther Oettinger, se reunirá con el ministro ruso el lunes».

«Las críticas en la carta (de Putin) son por tanto infundadas», sostuvo la portavoz Ahrenkilde.

La Comisión reclamó a Rusia que, mientras el diálogo trilateral siga en marcha, «no se corten los flujos de gas». «La Unión Europea espera que todas las partes implicadas sigan siendo fiables» a la hora de garantizar la seguridad de suministro, resaltó la portavoz.

«La energía no debe usarse como un arma política», apuntó Ahrenkilde.

La Unión Europea apuesta por la creación de un mercado energético común para reducir dependencias

«Necesitamos una política exterior energética común», afirmó el comisario europeo, Günther Oettinger, en la rueda de prensa posterior a la reunión informal de ministros europeos de Energía que se celebró en la capital griega.

Oettinger insistió en la necesidad de que los acuerdos intergubernamentales con terceros se hagan a nivel europeo.

Asimismo, el comisario europeo se mostró «cautelosamente optimista» acerca de que en las próximas dos semanas, la Unión Europea, Rusia y Ucrania puedan alcanzar un acuerdo sobre la disputa en torno al precio de venta del gas de Moscú a Kiev.

El representante europeo también hizo hincapié en la lista de posibles sanciones a Rusia, pero explicó que la Unión quiere excluir de ellas al sector energético y específicamente al del gas.

«Mantenemos la cooperación, Rusia suministra y Europa paga el gas. Creemos que es equivocado utilizar el (suministro de) gas como arma», dijo Oettinger.

El comisario añadió que la Unión Europea espera que el suministro no sólo esté garantizado para los 28, sino para Ucrania, Moldavia y los Balcanes occidentales, de los que la Unión se siente igualmente responsable.

«Queremos mantener a Rusia como socio, pero que Noruega asuma un papel más importante, así como Argelia y el corredor del sur», aseguró el comisario en alusión al proyecto de gasoducto que conecta Azerbaiyán con Italia a través de Georgia, Turquía, Grecia y Albania.

El ministro griego de Energía y Medio Ambiente, Yannis Maniatis, hizo especial hincapié en los objetivos de mejorar la eficiencia y reducir el gasto energético no sólo como una meta de cara al cambio climático, sino también para reducir las dependencias.

Maniatis explicó que la Unión Europea paga todos los años 320.000 millones de euros por la importación de carburantes. «Con un objetivo ambicioso hasta 2030, la reducción de consumo y el aumento de la eficiencia energética podemos ahorrar 300.000 millones al año«, dijo el titular griego.

Respecto al debate en torno a la posibilidad de introducir un precio fijo para el gas en toda la Unión Europea, Oettinger se mostró en contra de que sea la política la que imponga una tarifa del gas, pero se posicionó a favor de que el mercado, mediante sus propias reglas, lleve a ese precio único.

El comisario anunció una propuesta para elevar de 30 a 50 ó 60 días el periodo mínimo de reserva de gas que debe tener cada país miembro.

Oettinger explicó que este plazo alcanza los 90 días en el petróleo -que ahora mismo cuenta con reservas incluso de 125 días- y que los expertos están calculando los costes de este aumento, que podría ser uno de los instrumentos para elevar la independencia del suministro por parte de terceros países.

Además, permitiría, junto con los gasoductos bidireccionales, realizar intercambios entre los estados miembros en caso de inviernos especialmente crudos en algunas zonas de la Unión Europea.

«La infraestructura energética es la madre de las estrategias energéticas (…) Empezamos este mismo año varios proyectos para reducir la dependencia energética con un presupuesto europeo de cofinanciación hasta 2020 de 5.800 millones de euros», destacó Oettinger.

Ucrania no quiere pagar el gas ruso por adelantado y Putin avisa de consecuencias en el suministro

«Rusia, en estricta consonancia con el contrato que se presentó a Ucrania en concepto de pago por adelantado por el suministro del gas a partir del 1 de junio, a partir de ahora suministrará sólo los volúmenes de gas abonados con antelación por Ucrania», subrayó Vladímir Putin, en una carta enviada a los líderes europeos.

El líder del Kremlin recordó que ya se había dirigido a comienzos del pasado mes de abril a sus socios europeos «con la propuesta de mantener consultas a fin de consensuar medidas para estabilizar la economía de Ucrania y garantizar los suministros y el tránsito del gas ruso» a Europa.

«Lamentablemente, no hemos recibido propuestas concretas de estabilización que incluyan el cumplimiento de sus obligaciones por los compradores ucranianos», se quejó el presidente ruso, que reiteró el interés de Moscú para dialogar con la Comisión Europea «con el fin de crear soluciones justas» al problema.

Por otra parte, la estatal gasística ucraniana Naftogaz reiteró su negativa a pagar de momento la factura por valor de 1.660 millones de dólares que le presentó la rusa Gazprom en concepto de pago por adelantado por el consumo estimado de gas en Ucrania durante el próximo mes de junio.

La deuda acumulada de Ucrania con Gazprom asciende a 3.508 millones de dólares en este momento. El ministro interino de Energía ucraniano, Igor Didenko, aseguró que «Naftogaz está dispuesta a pagar cerca de 4.000 millones de dólares» a Gazprom si el precio del gas ruso es rebajado hasta los 268,5 dólares por mil metros cúbicos.

El precio actual que debe pagar la compañía ucraniana por el gas ruso es de 485 dólares por mil metros cúbicos después de que Moscú eliminara todos los descuentos a Kiev tras el derrocamiento de Víktor Yanukóvich, al que Putin rebajó el combustible hasta los 268,5 dólares en diciembre pasado.

Bruselas pone nuevas normas de eficiencia energética que deberán cumplir los transformadores

En concreto, el Ejecutivo comunitario espera ahorrar 16TWh (Teravatios-hora) al año a partir de 2020, lo que supondría evitar la emisión de 3.700 toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, según explicó.

La nueva normativa afecta a los transformadores de pequeño, mediano y gran tamaño que se utilicen en redes de transmisión y distribución eléctrica o para aplicaciones industriales. Quedan fuera, por lo tanto, otros tipos de transformadores, como los de fase única.

De acuerdo con la Comisión Europea, los estándares mínimos fijados para los dispositivos de tamaño medio son equivalentes a los que ya se utilizan en otras «economías desarrolladas», en tanto que las normas son innovadoras en lo que se refiere a transformadores de mayor talla, que suelen ser fabricados a medida.

Estas exigencias se aplicarán a partir del 1 de julio de 2015, y se harán más estrictas a partir de julio de 2021, un periodo de transición que Bruselas considera suficiente para que fabricantes, compañías eléctricas y usuarios industriales se adapten a unos nuevos requisitos «rentables y tecnológicamente factibles».

El objetivo de la Comisión Europea es eliminar los modelos con peores resultados del mercado para forzar a los fabricantes a producir dispositivos más eficientes, al tiempo que espera que el reemplazo gradual de los ya instalados contribuya al ahorro.

En 2011 había en la Unión Europea 3,6 millones de transformadores, una cifra que esperan se eleve a 4,7 millones en 2015, lo que sumado a la larga vida útil de los dispositivos, de unos 30 años, les hace prever que el impacto positivo de la norma sea considerable.

El comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier, defendió que esta decisión «ayudará también a reducir el precio de la electricidad para los consumidores al tiempo que ayudará a los fabricantes europeos a ser competitivos en los mercados mundiales».

La regulación se suma a otras veinte normas comunitarias denominadas «Ecodesign» que tiene por objetivo mejorar la eficiencia energética de productos domésticos e industriales como motores, bombas o refrigeradores.