La Comisión Europea quiere obligar a los países comunitarios a consultarle la firma de sus contratos energéticos

«Consulta obligatoria a la Comisión para asegurar una mejor evaluación previa de la compatibilidad de los acuerdos intergubernamentales con las reglas de mercado interno y los criterios de seguridad energética», es la receta que propondrá la Comisión Europea el próximo miércoles cuando presente su estrategia para una unión energética, según un borrador. Esta propuesta intenta resolver dilemas como el que ha planteado a la Unión Europea el gasoducto South Stream, el proyecto impulsado por el consorcio estatal ruso Gazprom para traer gas ruso a territorio comunitario sin pasar por Ucrania.

South Stream empezó a construirse en 2012, pero finalmente fue cancelado por Moscú el pasado diciembre, después de sufrir numerosas dificultades debido a que algunos de los contratos firmados entre la gasística rusa y sus socios en países comunitarios como Bulgaria no respetaban, según Bruselas, la legislación comunitaria. Está por ver si los Estados miembros aceptan someterse al escrutinio de Bruselas en una cuestión que guardan con tanto celo y secretismo como sus contratos energéticos.

El vicepresidente de la Comisión Europea para la Unión Energética, Maros Sefcovic, dijo a principios de mes, tras presentar la propuesta al colegio de comisarios, que había encontrado apoyo en sus colegas de los Veintiocho para seguir avanzando en materia de transparencia. «Está claro que todos los acuerdos intergubernamentales tienen que cumplir con la legislación europea», recalcaron diversas fuentes comunitarias sobre las posibilidades que tiene la medida de salir adelante.

Además de impulsar la transparencia en los contratos, Bruselas se propone presentar una propuesta legislativa para lograr un mercado energético más integrado, reducir la intervención estatal en el mismo y evitar fenómenos como el déficit tarifario que hay en España. «Algunas formas de intervención estatal han tenido un efecto dramático en los últimos años sobre el funcionamiento efectivo del mercado interno de la energía», reconoce la Comisión, que señala que el principal objetivo de su propuesta será acabar con la descoordinación existente entre políticas nacionales.

«El elemento más valioso de la estrategia de la unión energética para los próximos cinco años es que servirá como plataforma para dar coherencia a las múltiples políticas energéticas existentes», señalaron fuentes comunitarias. La Comisión Europea presentará también el miércoles dos comunicaciones centradas en la hoja de ruta hasta la cumbre de la ONU sobre cambio climático de París y las vías para lograr el objetivo del 10% de interconexiones eléctricas hasta 2020, con especial atención a la situación de países como España y Portugal.

Greenpeace criticó la falta de concreción de un paquete de medidas que no renuncia a los combustibles fósiles, la energía nuclear o al «prohibitivo» gas natural licuado y aporta poco en materia por ejemplo de renovables o eficiencia energética. En cambio, fuentes comunitarias destacan que el objetivo último de la estrategia es crear empleo y lograr un crecimiento sostenible a través de la descarbonización de la economía, por lo que, según opinan, «no tendría sentido ignorar las fuentes energéticas existente».

Soria defiende la necesidad de crear un mercado único de energía europeo

No obstante, el ministro señaló que «es difícil hablar de un mercado único de la energía mientras no estén hechas todas las interconexiones necesarias en Europa», un tema que se trató en la reunión de ministros europeos «Amigos de la industria«, que se celebró este martes en Alcalá de Henares con la presencia de la comisaria europea de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes, Elizbieta Bienkowska, y otros 10 representantes de los departamentos de Industria de países europeos.

Soria recordó que esta semana se va a abrir formalmente una nueva interconexión entre Francia y España que «va a disminuir el carácter de isla energética tanto de España como de Portugal». Esta interconexión, por la que se pasará de 1.400 megawatios a 1.800 megawatios, «es un punto de transición», según el ministro, ya que se debe concluir el proyecto de interconexión con el golfo de Vizcaya, así como el de interconexión eléctrica por los Pirineos y el del gas a través de Cataluña.

El tema principal de la reunión fue poner ideas en común sobre el fortalecimiento de la competitividad de la industria europea, especialmente sobre el peso de la economía digital en la misma, sobre el marco institucional y sobre las oportunidades en este sector del plan de inversiones estratégicas impulsado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, según explicó Soria.

En este sentido, los ministros se mostraron satisfechos con el «Plan Juncker» , que tiene una inversión estimada de 315.000 millones de euros y un periodo de aplicación de tres años, con el que se pretende revitalizar la economía real, lanzando acciones concretas que traigan resultados rápidos y eficaces en apoyo de un crecimiento sostenible.

La Comisión estima que generará 1,3 millones de empleos y se prevé que tenga impacto sobre 2.000 proyectos europeos propuestos tanto por el citado organismo como por los Estados miembros.

Durante la reunión, pusieron de manifiesto que la competitividad de la industria requiere lograr la integración de las decisiones que sobre este asunto están adoptando las diferentes formaciones sectoriales del Consejo de la Unión Europea y para ello, pidieron un Consejo de Competitividad con más peso institucional.

En la reunión también estuvieron presentes el presidente de Telefónica, César Alierta, el consejero delegado de EADS, Tom Enders, y el presidente ejecutivo de Enel, Francesco Starace.

El papel de estos empresarios en la reunión es ofrecer a los ministros y a la comisaria su visión de las restricciones a la hora de invertir, de las políticas que se deben implementar para evitar estos obstáculos en la inversión y de los marcos regulatorios necesarios para que no se siga deslocalizando industria en Europa «en favor de competidores en el mundo, como Estados Unidos o economías asiáticas, fundamentalmente China», según aseguró Soria. Los ministros van a «escuchar la opinión, tomar nota y canalizar esos planteamientos al Consejo Europeo», explicó el ministro.

«La industria es el corazón del interés de la Comisión Europea» y «una parte muy importante del mercado», afirmó la comisaria Elizbieta Bienkowska. Por ello, es relevante conocer «qué piensan los ministros del renacer de la industria en Europa» y de cómo hacer que la industria sea más competitiva. La comisaria se mostró «muy impresionada» con el esfuerzo de España para «combatir la crisis económica» y aseguró que este país «está en el buen camino para crecer».

Esta ocasión es la tercera en la que se celebra la reunión «Amigos de la industria«, tras llevarse a cabo por primera vez en París en 2013 y en Roma en 2014. Como novedad, este año la reunión se realiza con la presencia de ejecutivos de empresas europeas.

La Comisión Europea y el BEI invertirán unos 200 millones en proyectos de eficiencia energética

Estos mecanismos financieros servirán para «impulsar las inversiones en eficiencia energética, redoblar los esfuerzos para preservar el capital natural y adaptarse al cambio climático», precisó la Comisión. Su propósito es combinar los préstamos del BEI con los fondos europeos del programa de Medio Ambiente y Acción por el Clima (Life) para desbloquear inversiones tanto públicas como privadas. Así financiarán proyectos que permitan «ahorrar dinero, ser más competitivos y proteger el planeta«, precisó el comisario europeo de Energía y Acción por el Clima, Miguel Arias Cañete.

El primer mecanismo, bautizado como Facilidad de Financiación de Capital Natural (NCFF), movilizará un presupuesto total de 100-125 millones de euros entre 2014 y 2017 y dará soporte a proyectos viables para promover la conservación de la naturaleza y luchar contra el cambio climático. NCFF financiará más del 75% del coste de los programas, ya sea de forma directa o a través de intermediarios, con un límite de 15 millones de euros para cada uno. «Es un ejemplo de cómo la economía y el medio ambiente pueden trabajar juntos para mejorar el futuro», señaló por su parte el comisario europeo de Pesca y Medio Ambiente, Karmenu Vella, que aseguró que las empresas preocupadas por el medio ambiente son más competitivas.

El segundo instrumento tiene como objetivo aumentar la financiación privada para proyectos de eficiencia energética. Bruselas comprometió 80 millones para el período comprendido entre 2014 y 2017 y prevé con este dinero tener un efecto multiplicador y movilizar al menos 500 millones de financiación para reducir las facturas energéticas. «Por cada euro que ponga la Comisión Europea, el BEI intentará conseguir otros 8 euros de inversión por parte del sector privado», explicó el comisario. Por ello, aunque consideró que los 80 millones de euros «en sí son importantes», también subrayó que la clave está en el capital del sector privado.

«Necesitamos que el sector privado se involucre», y para ello el BEI prestará entre 40.000 euros y un millón a gobiernos locales, pequeños negocios o incluso inversores independientes para que cambien las infraestructuras energéticas y las hagan más eficientes, explicó Cañete, que destacó que «si una ciudad cambia el sistema para iluminar sus calles ahorrará mucho dinero», por lo que promover la eficiencia energética es una medida «ganadora y rentable».

«Con estos nuevos instrumentos financieros, ponemos el dinero donde importa», aseguró el comisario europeo. «Se trata de una contribución para proteger el clima, ahorrar energía para nuestros ciudadanos y hacer que Europa dependa menos de la energía importada», resaltó Cañete. El Ejecutivo comunitario señaló que «ambos mecanismos complementan el Plan Europeo de Inversiones, pues ayudan a eliminar las barreras de mercado a través de inversiones en proyectos con valor añadido real para la economía europea».

Arias Cañete espera que se alcancen «compromisos rigurosos» durante la cumbre sobre interconexiones que celebrarán España, Portugal y Francia con la Comisión Europea

Arias Cañete espera que en esa reunión se avance en el desarrollo de interconexiones energéticas, acortando los tiempos en los trámites administrativos, y que se salde con «compromisos rigurosos». En ese sentido, apuntó que, en materia de interconexiones, «España lleva 30 años de retraso» respecto a sus socios europeos, ya que apenas tiene poco más de 1.400 megavatios de capacidad de intercambio con Francia, una cifra que se incrementará una vez que se ponga en marcha el nuevo enlace por los Pirineos que se inaugura el próximo 20 de febrero.

Al respecto, Cañete apuntó que el mercado europeo, aunque es «imperfecto», tiene un 12% de capacidad de interconexión respecto a su potencia instalada entre los países, una cifra que varía entre los Estados miembros, como el caso de España, con una capacidad de interconexión del 1,4%, muy por debajo del 10% marcado como objetivo. De este modo, con la reunión anunciada por el comisario europeo, los jefes de Gobierno español, francés y portugués celebrarán la cumbre sobre interconexiones energéticas anunciada el pasado mes de diciembre en el Consejo Europeo celebrado.

Además, reconoció que es complicado que existan políticas de renovables sin interconexiones y subrayó que «lo que falta es voluntad política, para poder desarrollar interconexiones en menos de 3 o 4 años en vez de los 8 o 9 actuales, y lo deseable sería que se desarrollen interconexiones adicionales» para alcanzar los objetivos de interconexión del 10% para 2020 y del 15% para 2030. «Necesitamos infraestructuras de interconexión, el desarrollo de las redes y potenciar la capacidad de las redes de transmisión y la cooperación de los reguladores energéticos», señaló.

Cañete destacó los nuevos proyectos que se acometerán desde la Comisión Europea entre España y Francia como el cable submarino en el golfo de Vizcaya y el gasoducto Midcat. Para ello, se requerirán inversiones que podrían recurrir a fondos estructurales como los del Plan Juncker, que pretende movilizar 315.000 millones de euros. Además, el comisario explicó que muchas interconexiones son «rentables en sí mismas», por lo que su capacidad de financiación es «fácil», mientras que otras precisarán de «apoyos específicos» ya que requieren del uso de tuneladoras que encarecen los proyectos y resultan «más costosas».

Cañete también destacó que el marco energético de la Unión Europea está actualmente «en un momento de reflexión» que empezará a resolverse con la aprobación, el próximo día 25, de tres «comunicaciones importantes» para trabajar el próximo lustro. Estas comunicaciones se referirán a la creación de un mercado único de la energía junto con el programa de trabajo de la Comisión en esta materia; estrategia en la lucha contra el cambio climático, que incorporará «protocolos vinculantes», y despliegue de interconexiones.

El comisario incidió en que la seguridad energética en Europa requiere de «la puesta en marcha de una nueva estrategia en materia de gas natural licuado», que actualmente no existe y que requerirá también nuevas interconexiones y un mercado o «hub» mediterráneo. En cualquier caso, advirtió de que antes de avanzar en la puesta en marcha de nuevas medidas es necesario completar la trasposición del tercer paquete normativo, que todavía está pendiente en algunos países.

Con respecto a los precios de la energía en Europa, Cañete reconoció que «están muy distorsionados» debido a que «tienen todo tipo de peajes, tasas y elementos complejos» según los diferentes Estados, una cuestión en la que trabaja la Comisión para buscar «progresivas armonizaciones» mientras «sigue de cerca a los precios regulados«. Cañete explicó que la Comisión «entiende que tiene que haber más transparencia en los costes de la energía», así como en los precios y en los niveles de apoyo público». En este sentido, recordó que la Unión Europea aprobó orientaciones sobre cómo pueden ser las ayudas del Estado.

España, con un 70,5%, se encuentra entre los países de la Unión Europea con mayor dependencia energética

Las mayores tasas de dependencia energética en la Unión Europea se registran en Malta (104%), Luxemburgo (96,9%), Chipre (96,4%) e Irlanda (89,1%).

En el extremo contrario, los Estados miembros menos dependientes de las importaciones de energía son Estonia (11,9%), Dinamarca (12,3%), Rumanía (18,6%), Polonia (25,8%), Holanda (26%) y República Checa (27,9%), según los datos de 2013.

Entre los cinco Estados miembros que consumen más energía, los menos dependientes de las importaciones son Reino Unido (sólo importa el 46,4% de su consumo) y Francia (47,9%), en contraste con lo que ocurre en Alemania (62,7%), España (70,5%) e Italia (76,9%).

En 2013, el consumo energético en la Unión Europea se situó en 1.666 millones de toneladas equivalentes de petróleo (Mtoe), lo que supone una vuelta a los niveles de principios de los años 90, lo que supone una reducción del 9,1% respecto al máximo de 1.832 Mtoe registrado en 2009 y deja la tasa de dependencia comunitaria de las importaciones energéticas en el 53% del consumo. En España, el consumo fue de 127,7 Mtoe.

En 2013, la proporción más importante de la producción doméstica de energía de la Unión Europea provenía de la nuclear (29%), seguida de las renovables (24%), los combustibles sólidos (20%), el gas (17%), el petróleo (9%) y los residuos no renovables (1%). En total, la Unión Europea produjo 790 Mtoe de energía en 2013.

Francia es el principal productor de energía (con 135 Mtoe, lo que equivale al 17% del total), seguida de Alemania (con 121 Mtoe y el 15%), Reino Unido (con 110 Mtoe y el 14%), Polonia (con 71 Mtoe y el 9%) y Holanda (con 70 Mtoe y el 9%). La producción total de estos cinco países supuso dos tercios del total de la Unión Europea, destacó Eurostat.

España produjo 34,2 Mtoe de energía, de los cuales el 50,5% procedió de renovables, el 42,7% de la nuclear, el 5,1% de combustibles sólidos, el 1,1% de petróleo, el 0,4% de desechos no renovables y 0,1% de gas.

En 13 estados miembros, el 70% o más de la energía procede de una sola fuente.

Después de Chipre y Malta (100%, ambos), las cuotas más elevadas de producción energética procedente de renovables se registraron en Letonia (99,7%), Portugal (97,5%), Lituania (91,1%), Austria (78,2%) y Luxemburgo (76,4%).

Los combustibles solidos, en cambio, fueron predominantes en Polonia (80,5%), Estonia (78,3%) y Grecia (72,3%), mientras que Francia (80,9%) y Bélgica (75,2%) fueron los más dependientes de la producción de energía nuclear.

Con un 88,7%, el gas fue la principal fuente de suministro en Holanda.

Arias Cañete asegura que se va a crear el marco que dará comienzo ya a la unión europea energética

Arias Cañete hizo este adelanto en una entrevista publicada por el periódico ABC, en la que precisó que el citado plan no tiene sólo cinco prioridades (seguridad de abastecimiento, desarrollo de mercado interior, renovables, eficiencia energética e innovación), ya que cuenta con muchos más que se irán abordando poco a poco.

En este sentido, el comisario europeo aseguró que en temas de abastecimiento ya se está trabajando a gran velocidad, ya que la situación de Rusia alteró los planes tradicionales.

Preguntado por si se tendrá que cambiar de nuevo el trazado de proyectos de gasoductos debido a las tensiones entre Rusia y Ucrania, Arias Cañete explicó que Europa va a diseñar por propia estrategia, construyendo un nuevo gasoducto para conectar con los yacimientos de Azerbaiyán y eventualmente Turkmenistán.

Ese conducto hasta Italia está ya en marcha, y ahora se van a diseñar los que van a unir Bulgaria, Grecia, Rumanía y Serbia, junto a un desarrollo del uso del gas natural licuado, que con la bajada de precios se ha convertido en una alternativa muy atractiva, dijo.

En la entrevista, Arias Cañete hizo referencia a España y a sus interconexiones, y aseguró que el país «ha sido una isla energética» y que uno de sus objetivos es conectarlo con los mercados europeos.

«Imprescindible para desarrollar el mercado único europeo y las renovables en España es necesario llegar al nivel de interconexión que ha pedido el Consejo europeo, un 10% en 2020 y un 15% en 2030.

Al respecto, afirmó que el 20 de febrero se inaugurará la interconexión eléctrica de Cataluña, entre Santa Llogaia, y Bescanó, y que ya se está estudiando la viabilidad de la interconexión submarina entre el Golfo de Vizcaya y Aquitania, en Francia, mediante un cable submarino que puede costar entre 1.600 y 1.900 millones de euros.

De la misma manera, aseguró que ya se está analizando los estudios de otros proyectos en Navarra y en los Pirineos Centrales.

«Posiblemente a primeros de marzo habrá una cumbre en Madrid a la que asistirán el presidente de Francia, Francoise Hollande y el primer ministro portugués, Pasos Coelho, en la que se dará un nuevo impulso a las interconexiones y no sólo a las eléctricas, sino las de gas, que es algo en los que España tiene gran interés», aseguró.

Por último y sobre Grecia, Arias Cañete dijo que los compromisos están para cumplirlos, en relación al pago de la deuda, y advirtió de que o se logra crecer y crear empleo o Europa se volverá más populista.

La Comisión Europea muestra su rechazo a la propuesta de Rusia de sustituir a Ucrania por Turquía como país para el tránsito del gas

«Es una propuesta que podemos calificar de radical», señaló Sefcovic al valorar los planes rusos para que, una vez esté construido por debajo del mar Negro el llamado Turquish Stream, el gasoducto entre Rusia y Turquía, el gran volumen de gas que importa la Unión Europea tendrá que llegar por esa vía a partir de 2019. «Nosotros pagamos en divisas internacionales, somos unos grandes compradores, pagamos siempre a tiempo y yo creo que merecemos un trato mejor», se quejó Sefcovic.

Sefcovic reconoció que la Unión Europea duda si el plan ruso «es técnicamente viable» y si respeta los contratos que las empresas europeas mantienen con Gazprom «y que tienen un periodo de validez muy largo». «También hay dudas de tipo jurídico y técnico. ¿Por qué es necesario enviar a esa parte del mundo 60.000 millones de litros de gas cuando existen ya gasoductos que llegan a la Unión Europea por donde pueden transitar 50.000 millones de litros?», continuó el comisario.

Según el político eslovaco, la Unión Europea tiene que mantener un debate sobre cuáles son «las soluciones económicamente viables y cuál es el tipo de colaboración que se puede mantener entre los países europeos y Gazprom«. Precisamente, el colegio de comisarios mantuvo este miércoles un debate previo a la reunión de alto nivel que se celebra en Riga este jueves sobre la llamada Unión Energética, uno de los pilares políticos de la Comisión de Jean-Claude Juncker para acabar con la dependencia de las importaciones de gas y petróleo del exterior.

Según el vicepresidente, que presentará el calendario que dará forma a esa Unión Energética el próximo 25 de febrero, todos los países comunitarios se pronunciaron a favor de que los contratos comerciales entre países de la Unión Europea y suministradores energéticos como el gigante gasístico ruso Gazprom sean «más transparentes». Otras cuestiones a examinar serán la necesidad de seguir desarrollando la solidaridad energética entre Estados miembros y el mercado interno, la descarbonización de la economía o la eficiencia energética como manera de moderar la demanda.

Sefcovic explicó que la diferencia entre las medidas que tomará el Ejecutivo de Juncker y las medidas adoptadas hasta ahora para reforzar la seguridad energética son que ahora ya no habrá margen para seguir incumpliendo los plazos y las normas. «Vamos a ser muy duros. Queremos que los Estados hagan la transposición de las normativas en su legislación», aseguró. El vicepresidente comentó además que hay que aprovechar los bajos precios del petróleo y el gas como una «oportunidad de oro» para reconducir la política energética europea en la dirección correcta.

Bruselas da el primer paso para poner en marcha una Unión de la Energía

El Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar su estrategia marco sobre la Unión de la Energía el próximo 25 de febrero, pero de momento no detalló ninguna medida concreta para llevar a la práctica esta iniciativa. Este documento se acompañará de una hoja de ruta que describirá la contribución de la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático de cara a la cumbre de París, y de una comunicación de los progresos realizados para lograr el objetivo de 10% de interconexiones.

Durante el debate de orientación celebrado este miércoles, los temas esenciales fueron la diversificación de las fuentes de suministro, la ayuda a los Estados miembros para reducir su dependencia respecto a las importaciones de energía y las medidas para hacer que la UE sea líder mundial en renovables y lucha contra el cambio climático.

«La Unión de la energía será un proyecto ambicioso que dará una nueva orientación y una visión a largo plazo para la política energética y climática europea. No se trata simplemente de viejas ideas recicladas, el proyecto comportará medidas concretas que garanticen que la visión se convierta en realidad», dijo el comisario de Energía y Cambio Climático, Miguel Arias Cañete, que no participó en el debate porque se encuentra de visita oficial en Washington.

«Nuestras políticas energéticas actuales no son sostenibles en ningún sentido del término: es necesaria una reorganización con carácter urgente», dijo el vicepresidente responsable de la Unión de la Energía, Maros Sefcovic.

En la actualidad, la Unión Europea importa el 55% de la energía que consume. El 90% del parque de viviendas en Europa tiene un consumo energético excesivo, la infraestructura energética está envejeciendo y el mercado interior de la energía queda lejos de completarse, según el diagnóstico de Bruselas.

El Ejecutivo comunitario sostiene que el plan de inversión de Juncker que pretende movilizar 315.000 millones de euros servirá para impulsar esta Unión de la Energía. A juicio de la Comisión, el bajo precio actual del petróleo constituye un estímulo más para actuar y amplia el margen de maniobra político y financiero para hacer lo necesario con el fin de poner en marcha una política europea de la energía más competitiva, más segura y más sostenible

Cañete defiende en Estados Unidos el Corredor Sur de Gas para reducir la dependencia de Europa desde Rusia

«En la Unión Europea hemos aprendido una lección clara: cuando se trata de energía, no pongas tu destino en manos de regímenes autócratas», indicó Arias Cañete en una conferencia en el centro de estudios Atlantic Council, donde cerró su primera visita oficial como comisario de Energía a Estados Unidos.

El comisario europeo calificó de «crucial» una estrategia de diversificación de los suministros, a la que se debe añadir una «mayor eficiencia energética» y un aumento en la inversión en energías limpias.

En la actualidad, Europa importa un tercio del gas que consume desde Rusia y los gasoductos ucranianos transportan el 70% del gas ruso a Europa.

El conflicto ucraniano, que enfrenta a las autoridades de Kiev y a los separatistas prorrusos del este de Ucrania, dejó patente «la gran vulnerabilidad» europea ante Rusia en materia energética, agregó Arias Cañete.

Por ahora, el proyecto que más rápido está avanzando es el gasoducto Transadriático (TAP), aprobado en 2013, que comunicará Grecia, Albania e Italia, bajo las aguas del mar Adriático; y se prevé que enlace con otras tuberías a través de Turquía, Georgia y Azerbaiyán, permitiendo traer gas desde el Mar Caspio hasta los mercados europeos.

Aunque el comisario europeo reconoció que el proyecto de Trans-Caspio «no estará exento de dificultades», especialmente en la posible conexión con Turkmenistán, instó a trabajar «de manera unida para conseguirlo».

La idea es que Azerbaiyán transporte 6 millones de metros cúbicos de gas a Turquía a partir de 2018 y 10 millones a Italia en 2019, mediante 3.500 kilómetros de gasoductos a través de Georgia, Turquía, Grecia, Albania e Italia, para luego llegar así a otros mercados europeos.

Por otro lado, y en su segundo día de visita oficial a Washington, Arias Cañete también mantuvo una reunión de trabajo con el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Mike Froman.

Con Froman, las conversaciones se centraron en el futuro acuerdo de libre comercio y de inversión entre los Veintiocho y Estados Unidos (conocido como TTIP), actualmente en discusión y en el que la cuestión energética es uno de los elementos primordiales.

Bruselas discutirá medidas este mes para reforzar las interconexiones entre España y la Unión Europea

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y sus 27 comisarios tienen previsto abordar y adoptar una comunicación que dibuja la estrategia para cumplir el objetivo de que los Estados miembros puedan exportar un 10% de la energía que producen a sus países vecinos en 2020.

La atención se centra, especialmente, sobre aquellos países que se encuentran prácticamente aislados del resto de la Unión, como España y Portugal, a los que se considera «islas energéticas».

«Existe el apoyo al más alto nivel político» para reforzar las conexiones entre España, Francia y Portugal, afirmaron las fuentes, que explicaron que en las últimas semanas se está intensificando el trabajo con reuniones de los operadores nacionales, en colaboración con el comisario europeo de Clima y Energía, Miguel Arias Cañete.

El pasado mes de octubre, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea dieron un mandato a la Comisión Europea para que presentase «propuestas, si procede, incluso sobre financiación» para alcanzar la meta del 10%.

En sus conclusiones del encuentro, los líderes acordaron que la Comisión, Europea junto a los países, «tomará medidas urgentes para alcanzar un objetivo mínimo del 10% de las interconexiones de electricidad existentes con carácter de urgencia y a más tardar en 2020».

En concreto, los Veintiocho apuntaron a «los Estados Bálticos, Portugal y España, y a los Estados miembros que constituyen el principal punto de acceso de estos Estados al mercado interior de la energía».

El objetivo del 10% ya figuraba entre las metas europeas, pero recibió un importante impulso en octubre con la crisis entre Ucrania y Rusia y la amenaza de que la Unión se viera afectada por un nuevo desabastecimiento de gas. Los líderes europeos también respaldaron en octubre una meta a más largo plazo: lograr un 15% de interconexiones en 2030.

Para lograr el 10% de interconexiones en 2020 y llegar hasta el 15% en 2030, los líderes afirmaron que se debe avanzar mediante la ejecución de proyectos de interés común (PIC), aquellos que se consideran prioritarios para la Unión Europea y que pueden recibir financiación comunitaria para ser desarrollados si la necesitan.

Precisamente, los operadores nacionales y la Comisión Europea se encuentran en estos momentos trabajando en la segunda lista de PIC, que actualizará a la primera, elaborada en 2013.

En este contexto, Red Eléctrica de España y sus homólogas de Francia y Portugal están intensificando sus contactos y encuentros para presentar una lista de proyectos que refuercen las interconexiones entre los tres socios, en colaboración con la Comisión, indicaron las fuentes.

Posteriormente, esta lista será enviada a la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad, que confeccionará una selección general de proyectos y se la propondrá a la Comisión Europea, para que tome la decisión final sobre cuáles llevarán el sello de PIC en otoño.

En paralelo, los proyectos prioritarios podrían verse beneficiados por el Plan Juncker de inversiones, que prevé movilizar financiación para iniciativas que se consideren clave, como las interconexiones energéticas.

La Comisión está dispuesta a apoyar cuatro proyectos de interconexión eléctrica y gasística con este plan, apuntaron fuentes comunitarias en diciembre.

Se trata de la interconexión eléctrica pirenaica, el cable submarino desde el Golfo de Vizcaya, diversos tramos de interconexión eléctrica exterior -como Navarra-Burdeos (280 kilómetros), Sabiñánigo-Marsillon (casi 100) y Monzón-Cazaril (160)- y el gasoducto Midcat en Cataluña, precisaron.

España cuenta de momento con dos infraestructuras ya incluidas en la lista de proyectos de interés común de la Unión Europea, pero aspira a que se reconozcan otras tres para poder lograr los objetivos de 2020 y 2030, explicaron fuentes del Gobierno español en la cumbre de líderes de octubre.

Los trabajos de la interconexión eléctrica de alta tensión entre la localidad española de Santa-Llogaiga y la francesa de Baixàs a través de los Pirineos es la única de las dos que están proyectadas que ya está en construcción y se espera que finalice en breve, mientras que la otra entre el Golfo de Vizcaya y Aquitania (Francia) está aún en una fase de evaluación de su viabilidad.

En la actualidad España tiene un nivel de interconexión del 2,4% que se elevaría a cerca de el doble una vez que en 2015 concluya el primer proyecto, según fuentes diplomáticas españolas.