El Gobierno nombra a Alberto Nadal nuevo secretario de Estado de Presupuestos dentro del Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro

Europa Press / Servimedia.- El Consejo de Ministros aprobó el nombramiento de Alberto Nadal como nuevo secretario de Estado de Presupuestos y Gastos para encargarse de controlar el gasto público y elevar los ingresos para que España cumpla con sus objetivos de déficit público.

El titular del Ministerio de Hacienda, Cristóbal Montoro ha repescado a Alberto Nadal, hasta ahora secretario de Estado de Energía y hermano gemelo del actual titular de la cartera, Álvaro Nadal, para elaborar las cuentas públicas para la Secretaría de Presupuestos y Gastos, donde sustituirá a Marta Fernández Currás. Se trata de un puesto clave, ya que le corresponderá elaborar los Presupuestos en un momento en el que el Gobierno del PP no cuenta con la mayoría parlamentaria suficiente para sacar adelante las cuentas públicas.

Alberto Nadal es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE) y pertenece al Cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado. Fue vicesecretario general de la CEOE y de Asuntos Económicos, Laborales e Internacionales. Hasta ahora ocupaba la Secretaría de Estado de Energía, en la que acometió la reforma del sector eléctrico para poner fin al déficit de tarifa y contener una deuda de los consumidores cercana a los 29.000 millones.

Nadal comenzó su carrera profesional en el Ministerio de Economía y Hacienda, donde ocupó diferentes cargos en la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, y como asesor económico del vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Rodrigo Rato, en la etapa de José María Aznar. Además, fue director general del Instituto de Crédito Oficial (ICO), secretario general de Comercio Exterior y consejero económico y comercial de la Embajada de España en Estados Unidos.

Unesa ve con «buenos ojos» a Álvaro Nadal como nuevo ministro de Energía

EFE.- El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, aseguró que ve con «buenos ojos» la composición del nuevo Gobierno y en especial al nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, del que Montes señaló que «está muy formado y será un buen ministro».

Montes explicó que «antes de hacer más valoraciones de la nueva cartera de Energía, es necesario conocer la estructura orgánica que tendrá el Ministerio y especialmente saber quién será el nuevo secretario de Estado de Energía». «Cuando se conozca la estructura del Ministerio trasladaremos nuestras peticiones como sector, que debemos pensar tranquilamente», añadió. Montes alabó la gestión del hermano del nuevo ministro, Alberto Nadal, como secretario de Estado de Energía, pero no quiso pronunciarse sobre cuál de los dos hubiera preferido como titular del Ministerio.

Carbunión pide al nuevo Gobierno una actitud «más dialogante» que la del anterior equipo de Energía

EFE.– El director general de Carbunión, Pedro Iglesia, reclamó al nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, que «por lo menos tenga una actitud más dialogante» que la que tuvo el anterior Gobierno con este sector energético. Iglesia participó en las Jornadas Abulenses de Energía, organizadas por la Agencia Provincial de la Energía (APEA), dependiente de la Diputación de Ávila. Concretamente, en la mesa Renovables y no renovables en el mix eléctrico.

Iglesia reconoció las «dificultades» que atraviesan las explotaciones de carbón y se ha referido a la «falta de compra por parte de las compañías eléctricas». Esta circunstancia les ha llevado a vivir «situaciones preocupantes» que han culminado en la aplicación de expedientes de regulación de empleo y «un problema de cierre» que preveían «debería haber sido ordenado». «Sin embargo», ha añadido, «tenemos la espada de Damocles con un cierre desordenado y masivo de las compañías».

Ante esta situación, el director general de la federación nacional de empresarios de minas ha pedido al nuevo ministro de Energía que «por lo menos, tenga una actitud más dialogante que la del equipo anterior». Al respecto, ha comentado que llevaba «prácticamente» un año y medio «sin tener ningún nivel de interlocución ni discusión» en torno a «la problemática por la que atraviesa el sector».

En este contexto, comentó que este verano no se produjo «prácticamente compra de carbón», lo que obligó a las explotaciones y las compañías a «parar». Ahora esperan que  «el último parche haga que se compre más carbón” y puedan acabar el año. Confía en que España se convierta en «un país exportador de energía», dado que las últimas noticias llegadas de Francia en torno a la energía nuclear pueden hacer que «probablemente sea necesario quemar más carbón» en España con el objetivo de «generar esa energía que hay que exportar». También intervino en representación de Red Eléctrica, Juan Peiró, quien expuso que en la actualidad en torno al 40% de la potencia instalada en España procede de las energías renovables.

El principio de la era Nadal

La entrada de Álvaro Nadal en el Gobierno, como titular del nuevo Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha sido una de las principales novedades de este Ejecutivo de Mariano Rajoy. Su irrupción en el gabinete está siendo acompañada con un conjunto de crónicas acerca de su currículum, de su personalidad y sobre la peripecia que derivó en su inclusión en la formación final del Consejo de Ministros.

En términos políticos, el rotativo El Mundo lo califica de halcón, ilustrándolo con la frase aquí se viene llorado, dirigida supuestamente a las empresas del Ibex 35,  lo que trata de proporcionarle un cierto carácter legendario-artúrico además de congraciarle con los resabios podemitas hacia lo empresarial. Asimismo, varios medios revelan su aspiración de ser ministro desde su más tierna infancia, vocación que comparte con su hermano, Alberto, cuya íntima unión es destacada por quienes se han relacionado con ambos gemelos.

Algunos medios han anticipado la salida de su hermano Alberto como secretario de Estado de Energía (con alusiones textuales como ex Secretario de Estado de Energía, probablemente haciéndose eco de su posible salida hacia Washington o de su interés por el área de Presupuestos del Ministerio de Hacienda). Lo cierto es que, al menos durante esta semana en funciones, los dos comparten departamento en el Gobierno. Todavía no es ex. Estamos en la época de la postverdad, la todología en los medios y las intoxicaciones interesadas del relato político español.

Por otra parte, de su currículum, el digital Ara.cat reniega de los cursos de doctorado de Harvard que se recogen en varias de sus hojas de vida laboral, caracterizada por el logro de ser el número 1 de la oposición a técnico comercial y economista del Estado. Respecto a su peripecia más reciente, se ha difundido que su acceso al Gobierno se produjo apenas 24 horas antes de su anuncio, con el consiguiente split del ya extinto Ministerio de Industria, salomónicamente dividido entre el nuevo departamento de Nadal y el que dirige Luis de Guindos.

En todo caso, Nadal ha repetido el camino seguido por uno de sus predecesores en la Oficina Económica del Presidente, Miguel Sebastián. Conviene recordar que el socialista fue en su momento economista estrella del anterior presidente José Luis Rodríguez Zapatero y que sus sucesores en la Oficina Económica nunca alcanzaron el mismo protagonismo público que el que alcanzó el propio Sebastián, acusado de un afán maquinador en lo empresarial. Una escuela, la de la ejecución de políticas que, por otra parte, requiere unas habilidades muy diferentes al trabajo de gabinete como bien le recordó Luis de Guindos en su discurso.

Nadal ha abrazado el concepto de transición energética en los primeros días desde su nombramiento, así como el de agenda digital. Son conceptos hasta ahora únicamente instalados en el impreciso ámbito de la comunicación política y que necesitan su propia concreción en la realidad de la economía. Eso sí, menos contemplativa será la realidad que le aguarda al flamante ministro.

Los frentes son múltiples: la previsible evolución de los precios de la electricidad para consumidores domésticos (con un recibo a comparar en próximos meses respecto a un inicio de 2016 de precios extraordinariamente bajos), lo voluminoso de los costes de acceso y sus partidas integradas, que conforman que la tarifa sea resistente a la baja, la inminente resolución de los conflictos internacionales derivados de los cambios retributivos para las tecnologías renovables que impulsó su hermano, o el desastre del bono social, con el debate sobre la pobreza energética reabierto y el cuestionamiento de la idoneidad del mecanismo vigente, por su uso preferente en segundas viviendas más que por beneficiar a los consumidores de rentas bajas.

En el caso de Nadal, será preciso comprobar con el tiempo si su ejecutoria buscará la eficacia silenciosa, la definición de la verdaderamente necesaria política energética equilibrada en economía, seguridad de suministro y medioambiente orientada a futuro, garantizando una gobernanza sectorial privada, de seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y de mercado, o estará presidido por la tan tentadora promiscuidad pública focalizada al protagonismo mediático. Incluso, queda por conocer su posición, actuación e independencia respecto a la CNMC y el CSN, esperemos a fuer de liberal. Veremos.

Nadal señala la transición energética como uno de los grandes retos y Cañete insta a España a aplicar París

Redacción / Agencias.- El comisario europeo de Acción Climática y Energía, Miguel Arias Cañete, ha señalado a la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, que tendrán que empezar el proceso para aplicar el Acuerdo del Clima de París y adoptar decisiones importantes a corto plazo en materia energética. Precisamente Nadal ha señalado la transición energética a un modelo más sostenible y competitivo como gran reto de su departamento.

El nuevo ministro destacó de su nuevo departamento que «en su día ha hecho una labor más callada que otros pero muy importante en este proceso de recuperación de la economía española», especialmente en lo que respecta al fin de la generación del déficit de tarifa. «Fue una de las peores herencias, con un gran equipo y trabajo hasta altas horas de la noche, que me consta, se logró atajarlo», ha señalado Álvaro Nadal en alusión a la labor liderada desde la Secretaria de Estado de Energía por su hermano Alberto Nadal, que no asistió a la toma de posesión. Una ausencia que algunos interpretaron como la señal de que no repetirá en el puesto.

«Este ministerio evitó el secuestro de la economía española con una fuerte subida de los precios eléctricos», afirmó Nadal. Ya mirando al futuro, Nadal valoró poder estar en un sitio que le permite tomar decisiones y profundizar en un modelo económico más competitivo. «Aquí se piensa en el futuro. Trabajas el día a día y mirando cómo debe ser todo en 10 años», subrayó Nadal que ha apuntado a la transición energética hacia un modelo menos contaminante como gran reto. «Tengo el reto apasionante de hacer de nuestro país una historia de éxito económico», concluyó.

El ministro saliente, Luis de Guindos, que asumió estas competencias tras la dimisión de José Manuel Soria, ha reconocido que se trata de un traspaso «atípico» por las circunstancias que le llevaron a la cartera de Industria y destacó que «el trabajo de los últimos años» en ese ministerio «se refleja claramente en los resultados». Guindos le recomendó, en tono de broma, que «si funciona, no lo estropees» y le indicó que pasar de la Oficina Económica a un Ministerio es como hacerlo de «las musas al teatro». «Solo te puedo desear suerte, todo los demás lo tienes: experiencia y capacidad», concluyó Guindos, convencido de que su aportación «puede ser especialmente relevante porque conoce perfectamente la situación de la economía».

Junto a Guindos, acompañaron a Nadal la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la titular de Empleo, Fátima Báñez, la de Defensa, María Dolores de Cospedal, el de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, y la presidenta del Congreso, Ana Pastor, Del lado empresarial, han asistido el presidente de la patronal eléctrica Unesa, Eduardo Montes, el de la patronal petrolera AOP, Alvaro Mazarrasa, el consejero delegado de CLH, Jorge Lanza, el presidente de Red Eléctrica, José Folgado, entre otros. No han estado en el acto ninguno de los máximos representantes del sector renovable.

Cañete pide acción a España

Por su parte, Arias Cañete celebró «la buena noticia» de que España «ya tiene un Gobierno» y que tendrá que tomar «decisiones importantes en muy corto plazo». Respecto a Nadal, ha dicho que formó parte de su equipo «muy reducido» en el PP y destacó su capacidad, entusiasmo y dedicación y ha subrayado que el nuevo ministro ha estado «muy próximo» al presidente Rajoy al frente de la agenda económica del Gobierno «durante muchos años». Además, ha señalado que conoce «perfectamente» los temas energéticos europeos actuales y le ha recordado que en este momento se está desarrollando la Unión de la Energía y que a lo largo de noviembre saldrá adelante el paquete energético «más importante de esta legislatura comunitaria».

Por otro lado, respecto a la ratificación del Acuerdo del Clima de París, ha dicho sobre España que «ya está en la recta de salida» para su ratificación que «hasta este momento no lo podía hacer».En todo caso, ha afirmado que España deberá iniciar el proceso de aplicación «lo antes posible» y opina que el proceso de aplicación puede contar «con el apoyo político de todas las fuerzas del arco parlamentario». Asimismo, recordó que hay que tener en cuenta que la Unión Europea ya lo ha ratificado, así como 11 de sus Estados miembro. Así, ha relatado que los ya ratificados son: Alemania, Francia, Hungría, Eslovaquia, Malta, Portugal, Austria, Grecia, Suecia, Polonia y Dinamarca.

Poner en marcha lo acordado

De cara al futuro inmediato del Acuerdo de París ha precisado que a partir de este momento hay que «poner en marcha» todo lo acordado y todos los estados miembros «sin excepción» suscriban políticas domesticas, planes nacionales de acción sobre del clima para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. A este respecto ha explicado que se han de poner en marcha las reglas administrativas y técnicas del acuerdo de París para que ese mecanismo de ambición periódica se revise cada 5 años, con nuevos objetivos nacionales que permitirán lograr que la temperatura global no se incremente por encima de los dos grados o incluso el grado y medio.

Cañete insistió en que «todo eso» requiere de unas «profundas negociaciones» y, además, «una profunda solidaridad» porque los países desarrollados están «mejores condiciones tecnológicas y financieras de hacer el cambio energético, de pasar de combustibles fósiles a las fuentes renovables». Sin embargo, recordó que muchos países en vías de desarrollo tienen «mucha más dificultad» por lo que necesitan capacitación técnica y apoyo financiero para que se muevan hacia las energías limpias «simultáneamente». «Ahora es la hora de las respuestas, es la hora de poner en marcha los acuerdos, todos los programas nacionales de reducción de emisiones, ahora es cuando hay que empezar a fajarse realmente con el calentamiento global», apostilló.

Finalmente, sobre la prohibición de vehículos diésel antiguos en Madrid para paliar la contaminación, considera que se debe lograr que los vehículos respeten los límites de emisiones de partículas y de óxido nitroso que establecen las autoridades comunitarias. Respecto a la calidad de la atmósfera, considera que la legislación es «dura» pero la capacidad tecnológica permite dar respuesta «de muy diversas maneras». Aunque defendió la «neutralidad tecnológica» de la Comisión Europea, insistió en la necesidad de observar los límites de emisión, ya sea partículas o bien CO2 en el caso de otro tipo de automóviles y vehículos ligeros, incluso pesados.

Las empresas valoran experiencia de Nadal y piden diálogo para grandes retos mientras CCOO ve erróneo separar Industria y Energía

Redacción / Agencias.- El sindicato CCOO advirtió de que crear un ministerio para el sector energético y para la digitalización, al margen de acometer una política industrial común, es «un error político y estratégico». Por otro lado, algunas de las principales asociaciones empresariales del sector energético reconocieron la experiencia del nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, al que reclaman dialogo para un calendario de trabajo plagado de grandes retos.

Desde la Asociación Empresarial Eólica (AEE) han reclamado a Nadal que se recupere el diálogo que no ha habido en la última legislatura con un sector que exporta tecnología por casi 3.000 millones de euros anuales y da trabajo a 22.500 personas. «La llegada del nuevo Gobierno coincide con el final del primer semiperiodo regulatorio: hay un doble motivo para introducir ahora cambios en la regulación que pongan fin a la incertidumbre y reactiven las inversiones necesarias para cumplir con los compromisos internacionales», señaló AEE.

Desde la patronal fotovoltaica UNEF también esperan que el diálogo esté en el centro de esta nueva legislatura y que Nadal esté abierto al sector, que «puede tener un papel importante, si no se crean obstáculos a su desarrollo, tanto en la creación de empleo como contra el cambio climático». Asimismo, el presidente de la Asociación Española de la Industria Solar Termoeléctrica (Protermosolar), Luis Crespo, mostró su deseo de que Nadal recupere el diálogo y «corrija, en la medida de lo posible, el desequilibrio generado en la pasada legislatura en perjuicio de las renovables». En este sentido, Crespo solicita que solucione «urgentemente el problema de la inseguridad retributiva que contiene el sistema actual y que tanto perjudica a las empresas.

Futuro de renovables y cogeneración

Asimismo, confía en que Nadal, al que da la «enhorabuena» por su nombramiento, sea consciente de que las renovables «son el futuro, mientras que las tecnologías convencionales son el pasado» y que actúe en consecuencia «apoyándose en un sector que tan eficazmente puede contribuir al desarrollo económico del país y a la proyección exterior de sus empresas». Por ello, pide al ministro que, ante «el progresivo e inexorable incremento de contribución de las renovables», entienda que la generación con almacenamiento es un producto distinto de la generación variable, «que aporta mayor valor al sistema y, por tanto, que se planifique con mentalidad de largo plazo dando una cabida relevante a la gestionabilidad de las renovables».

El director general de la Asociación Española de Cogeneración (Acogen), Javier Rodríguez, ha valorado la capacidad de Nadal y su probada experiencia para acometer retos en el nuevo ciclo que se inicia. «Se inicia un nuevo ciclo con un calendario muy exigente: hay que buscar un Pacto de Estado en Energía y tendrán toda nuestra colaboración», ha apuntado Rodríguez, quien ha insistido en la urgencia de que se active el plan renove que llevan años reclamando y que permita actualizar 2.500 megavatios (MW) de cogeneración.

Desde Gas Industrial, la asociación integrada por grandes compañías consumidoras de gas, su directora general Verónica Rivière reiteró esa necesidad de diálogo tomando muy en cuenta a los consumidores e impulsando la competitividad industrial. Asimismo, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) también felicitó a Nadal, ha valorado su experiencia y le pidió que se comprometa con el mantenimiento de la red española de estaciones de servicio en España, de la que dependen de manera directa más de 60.000 puestos de trabajo.

Error separar Industria y Energía

CCOO expresó sus sospechas de que la configuración del Gobierno «atiende más a la voluntad de recompensar apoyos y actitudes que a ofrecer resultados a los problemas que embargan al país». En cuanto al nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, CCOO denuncia que «es uno de los artífices de los desmanes económicos del Gobierno anterior», ya que fue el responsable de la Oficina Económica de Moncloa.

El sindicato considera que el presidente del Gobierno «olvida» que para crear empleo de calidad e impulsar actividades de valor añadido «conviene gestionar las políticas de forma coordinada«. Rajoy, señala el sindicato, ha decidido disgregar las políticas que requieren de una especial «coordinación, cohesión y planificación» para conseguir que el país acorte la «importante brecha» que le separa de las economías desarrolladas en materia industrial.

Nadal “desautorizado” porque es «pronuclear»

Álvaro Nadal está «desautorizado» como titular de Energía porque es un firme «pronuclear», según el portavoz de la campaña nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, prevé que Nadal continuará la política pronuclear del Gobierno de Rajoy durante la pasada legislatura. Además ha señalado que el nuevo ministro será encargado de «muchos asuntos energéticos» que se tendrán que decidir en esta legislatura tales como el almacén temporal de residuos nucleares, la renovación de licencia de la central nuclear de Garoña (Burgos), así como decidir si extiende la vida de las dos unidades de la central de Almaraz (Cáceres), cuya licencia expira en 2020 y si lo hace, «por cuánto tiempo».

Para Castejón es «una mala noticia» que el Gobierno sea dirigido por el Partido Popular porque opina que seguirá con una política de continuidad en lo energético. «En el fondo hay un alineamiento claro del anterior Gobierno, que continúa pegada a las grandes empresas eléctricas del país y ha seguido apostando por el carbón, petróleo y la nuclear», ha reprochado. Además, lamentó que el anterior Ejecutivo no ha encaminado al país hacia una transición energética sino todo lo contrario, ha apostado por mantener las «energías sucias» y por dificultar el cambio hacia un modelo energético sostenible, al tiempo que vaticina que el nuevo equipo de Gobierno seguirá la misma senda.

Nadal deberá resolver la financiación del bono social de electricidad y decidir sobre las renovables, Garoña y el ATC

EFE / Europa Press.- La Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier) fue la primera organización, tras conocerse su nombramiento, en solicitar una reunión urgente con el nuevo ministro Álvaro Nadal, para abordar la situación del sector productor fotovoltaico español. Hasta ahora jefe de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno, Álvaro Nadal tendrá un estreno intenso al frente de la nueva cartera de Energía, Turismo y Agenda Digital, ya que deberá buscar un nuevo sistema de financiación del bono social eléctrico.

Tras el varapalo del Tribunal Supremo, que consideró «inaplicable» el sistema actual de financiación, Nadal tendrá que afrontar la devolución a las compañías eléctricas de los 500 millones de euros que han aportado para permitir que los colectivos más vulnerables disfruten de un descuento del 25% en el recibo de la luz. Después de unos años de intensas reformas, fundamentalmente en el sector eléctrico, el nuevo ministro se encontrará con otros temas de calado, como la revisión del margen de comercialización de la tarifa eléctrica regulada, la nueva orden de peajes para la revisión trimestral de la luz, con la necesidad de evitar subidas, la aplicación de los superávit de tarifa o los detalles de la próxima subasta de renovables.

Anpier pide audiencia con Nadal

Precisamente la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier) ya ha solicitado una reunión urgente con el nuevo ministro de Energía para abordar la situación del sector productor fotovoltaico español. En una carta firmada por el presidente de Anpier, Miguel Ángel Martínez-Aroca, se recuerda al nuevo titular de Energía que «el colectivo de pequeños productores fotovoltaicos ha sufrido recortes draconianos en los últimos años, que les han colocado en unas situaciones financieras dramáticas; además de recibir un injustificado maltrato por parte del anterior Ejecutivo«. La asociación señala que el anterior ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, se negó a recibir al sector, «a pesar de recibir más de una decena de solicitudes por parte de Anpier».

La asociación subraya que «no es poca la responsabilidad» que asume el nuevo ministro, con un «inevitable cambio de modelo» tanto en la generación como en la forma de distribuir y consumir la energía, que ha de realizarse «con urgencia; pero con el sosiego necesario para evitar errores cuyas consecuencias lastren la proyección económica y el bienestar de los españoles».

Decisiones sobre Garoña y ATC

En materia nuclear, Nadal hereda la decisión de renovar o denegar la autorización a la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) para que siga produciendo electricidad. Sin embargo, antes de tomar la decisión, el nuevo Gobierno deberá recibir el informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) al respecto, que será preceptivo si es favorable a la continuidad, y vinculante, en caso de que el regulador estime que la planta no debe seguir abierta.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo de Rajoy tendrá que dar una solución a los residuos nucleares españoles, pues el Parlamento instó al Gobierno en 2004 a construir un almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad pero hasta final de 2011 no se eligió la ubicación del mismo, en Villar de Cañas (Cuenca). Sin embargo pocos avances se realizaron durante el primer mandato de Rajoy y desde 2015 las instalaciones han encontrado la oposición y las trabas del nuevo Ejecutivo autonómico de Castilla-La Mancha del socialista Emiliano García-Page.

Nadal se situará al frente de un Ministerio de nueva creación, que sustituye en buena parte al anterior Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Si Energía y Turismo se mantienen como rúbricas de cabecera, la Agenda Digital gana peso y el área de Industria pasa a depender del también nuevo Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. El nuevo Ministerio colma en parte las expectativas del sector de las telecomunicaciones, que reclamaba una mayor consideración dentro de las funciones de Gobierno, mientras que deja al sector energético sin la vinculación con Medio Ambiente reclamada desde diferentes empresas. El sector turístico reclamaba un Ministerio propio, pretensión que no se ha visto cumplida.

El nuevo ministro deberá dirigir la política energética conforme a los objetivos de la Unión Europea en materia medioambiental. No solo habrá de afrontar el reto de cumplir el objetivo comunitario de que el 20% de la energía final proceda de renovables en 2020, sino que también deberá defender el legado de su hermano gemelo, Alberto. Este legado, que incluyó un recorte de 2.700 millones a las empresas, se plasmó en una nueva Ley del Sector Eléctrico, en la que se recoge una retribución para las energías renovables y las redes eléctricas conforme a una rentabilidad razonable para toda la vida útil del activo calculada a partir de los bonos del Estado más un diferencial.

Ahora, Álvaro Nadal deberá completar los desarrollos normativos pendientes y hacer frente a la prueba de estrés de los tribunales, en la que se verá qué parte de la reforma sobrevive a la alta litigiosidad provocada. El Tribunal Supremo ya ha avalado los recortes a las renovables, que están aún pendientes de resolución en los tribunales de arbitraje internacional. Sobre la mesa Nadal se encontrará también con asuntos como el posible desarrollo de una normativa sobre autoconsumo energético menos restrictiva. También deberá supervisar de forma transversal los diferentes proyectos económicos y empresariales para que se ajusten a los objetivos climáticos.

Álvaro Nadal será el titular del nuevo Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, que se desliga de Industria

Javier Angulo / EFE.- La energía se hace mayor. Los objetivos comprometidos con Europa y la forma de iniciar la transición energética de la que habla el sector se han hecho merecedores, a ojos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de una cartera ministerial. Industria queda añadida ahora al Ministerio de Economía, reforzando los poderes del titular Luis de Guindos.

El nuevo ministro, Álvaro Nadal, recibe el premio a su labor en la sombra como director de la Oficina Económica de La Moncloa, especialmente delicada en los albores del primer mandato de Rajoy, con la continua amenaza del rescate sobre el país. La principal duda es conocer si Álvaro Nadal hará tándem con su hermano gemelo, Alberto, como secretario de Estado de Energía, después de haber encabezado este último las quinielas para ocupar el Ministerio.

El hasta ahora jefe de la Oficina Económica de La Moncloa tiene un currículum académico brillante y fama de ser extremadamente inteligente, pero también ha sido tachado de poco empático por algunos de los agentes económicos con los que le ha tocado lidiar, ya sea en Bruselas o Berlín o con empresarios españoles. Nacido en Madrid el 30 de enero de 1970, en el barrio de clase media del Parque de las Avenidas, ambos hermanos sacaron la plaza de técnicos comerciales y economistas del Estado con 24 años: Álvaro María con el número uno y su hermano con el dos.

Nadal es licenciado en Derecho y Ciencias Económica en ICADE, y amplió estudios en la Universidad de Harvard. Ejerció como asesor económico en distintos ministerios durante los dos mandatos de José María Aznar. En 1997 fue asesor de Josep Piqué, entonces titular del Ministerio de Industria y Energía, y en 1998 pasó al Ministerio de Economía y Hacienda, como asesor de Cristóbal Montoro cuando éste era secretario de Estado de Economía y posteriormente del vicepresidente económico Rodrigo Rato, hasta 2001. A partir de 2001 y hasta 2003 ejerció como consejero Económico y Comercial de la Embajada de España en Israel.

A su regreso a España fue nombrado vocal asesor en la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos y subdirector General de Programación y Evaluación de Fondos Comunitarios, ya en el último año en el poder del PP. Con los responsables populares en la oposición, fue secretario adscrito a la Secretaría Ejecutiva de Política Económica y Empleo del partido, y formó frecuente equipo con Cristóbal Montoro y Fátima Báñez en las labores parlamentarias. Los mencionados cargos los ha compaginado con la docencia en el Instituto de Empresa (IE) de Madrid.

En diciembre de 2011 fue nombrado jefe de la Oficina Económica de La Moncloa en el ejecutivo formado por Mariano Rajoy, tras alzarse el PP con la mayoría absoluta en las elecciones generales del 20 de noviembre anterior. Un mes más tarde, enero de 2012, fue nombrado vocal del Consejo de Administración de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

El Tribunal Supremo duda sobre si el Fondo de Eficiencia Energética es compatible con la directiva comunitaria

Redacción / Agencias.- El Tribunal Supremo acordó plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la Ley que establece las aportaciones al Fondo Nacional de Eficiencia Energética, al tener dudas sobre su compatibilidad con la directiva comunitaria de eficiencia energética. En concreto, el Supremo lleva a cabo esta cuestión sobre la Ley 18/2014, en el marco del recurso contencioso-administrativo presentado por Saras Energía contra la orden que establece las obligaciones de aportación de las empresas al Fondo en 2015.

El fondo fue creado a finales de 2014 y fija una aportación económica obligatoria de las compañías en proporción al volumen de ventas de energía de cada empresa. En el caso del sector eléctrico, se computa la energía vendida al consumidor final, mientras que en el de los operadores petrolíferos al por mayor se contabiliza la energía vendida. El importe total del fondo asciende a unos 350 millones de euros, de los cuales la mayor contribución procede de las empresas, con más de 210 millones de euros al año. Desde su entrada en vigor en 2015, el aluvión de recursos ante el Tribunal Supremo por las empresas contra el esquema de reparto de las aportaciones al fondo ha sido constante.

Por eso, antes de resolver este recurso, el Supremo dicta un auto en el que plantea la cuestión prejudicial porque «tiene dudas de que la regulación española que se impugna en este procedimiento, sea compatible con una directiva de 2012». El Supremo ya tumbó recientemente el régimen de financiación del bono social de la luz al considerarlo incompatible con la directiva europea, estimando que no debía ser financiado por las compañías eléctricas, como ocurre desde 2014. En ese fallo, el Supremo ya consideró determinante la jurisprudencia del TJUE respecto a una consulta del Gobierno francés acerca de la posibilidad de aplicar un bono social del gas con una financiación parecida a la del bono español.

En esta cuestión sobre el Fondo de Eficiencia Energética, el Supremo plantea 5 preguntas al TJUE, entre ellas si es compatible con la Directiva comunitaria un sistema nacional que considera partes sujetas a las obligaciones de ahorro energético sólo a las empresas minoristas de venta de energía, como las comercializadoras, y no a los distribuidores. Asimismo, pregunta si es compatible con el artículo 7.1 y 7.9 de la Directiva 2012/27/UE una regulación de un Estado miembro que establece un sistema nacional de obligaciones de eficiencia energética cuyo cumplimiento consiste en una contribución financiera anual a un Fondo Nacional creado al amparo de la previsión del artículo 20.4 de dicha Directiva.

También plantea si es compatible con los artículos 7.1 y 20.6 de la Directiva 2012/27/UE una regulación nacional que contempla la posibilidad de cumplir las obligaciones de ahorro energético mediante la acreditación del ahorro conseguido como una alternativa a la contribución financiera a un Fondo Nacional de Eficiencia Energética. De contestarse afirmativamente esta pregunta, el Supremo cuestiona entonces si es compatible con los citados artículos 7.1 y 20.6 de la Directiva la previsión de dicha posibilidad alternativa de cumplimiento de las obligaciones de ahorro energético cuando su efectiva existencia depende de que el Gobierno la desarrolle discrecionalmente por vía reglamentaria.

Según el esquema de aportaciones para este año, que asciende a unos 218 millones de euros, las empresas de Repsol, incluida la filial de Butano, deberán dedicar este año 42,8 millones de euros al fondo, frente a los 30,1 millones de Endesa o los cerca de 28 millones de Gas Natural Fenosa. Cepsa, con un 10,9% de las ventas, deberá aportar unos 22,74 millones, y la petrolera BP debe aportar 19,64 millones, frente a los cerca de 15 millones de las sociedades de Iberdrola, a las que Industria atribuye el 7,2% de la energía vendida al consumidor final. A Galp le corresponden otros 11,76 millones.

Nuevo Gobierno: riesgos del nombramiento para la energía

Será este jueves cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presente su nuevo gabinete. Desde la sesión de investidura se viene especulando, cada vez con mayor fruición, acerca de la composición del mismo. En este artículo nos ocuparemos por un lado de los criterios que se han seguido para designar en tiempos pasados, pero recientes, al responsable de energía; en segundo lugar, de los nombres a los que ha tenido acceso Energía Diario y que contarían como candidatos a la cartera ministerial.

La titularidad de Industria, Energía y Turismo, quedó sumida en la orfandad tras la salida del ministro offshore José Manuel Soria. Orfandad que fue cubierta de aquella manera desde abril por la égida del actual ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, con todas sus inhibiciones y silencios al respecto, y bajo la tutela del hasta ahora secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.

Hay que tener en cuenta que la trayectoria seguida por los últimos gobiernos en la cobertura de esta cartera no ha sido especialmente halagüeña, sobre todo al estar inserta en el ámbito más difuso de Industria. Al perfil de José Manuel Soria, excesivamente proclive al protagonismo, hay que sumar a sus antecesores socialistas, Joan Clos y José Montilla, que también contaban con un marcado carácter y trayectoria política anterior relevante, frente a un perfil técnico o económico que les avalase.

La excepción como perfil híbrido económico-técnico fue Miguel Sebastián quien, realmente, comenzó a comprender el sector energético al final de su mandato, tras provenir de la Oficina Económica del presidente Zapatero. De los anteriores gobiernos populares hay que recordar cómo José María Aznar atribuyó conscientemente la siempre patata caliente de la energía al vicepresidente Rato y al entonces secretario general José Folgado (actual presidente de Red Eléctrica de España), quien seguramente recuerda todavía las increpaciones que recibía por los apagones.

Por tanto, el principal problema que plantea la designación de un ministro de Industria es que se ha venidoaplicando un mecanismo de cobertura de índole política y de preferencia personal. Argumentos como dar una contraprestación por servicios prestados en el partido, ser catalán, ser vasco, barón territorial, alcalde prominente, amigo del presidente, etc…, son elementos que cotizan en el pool de ministrables. En todo caso, la coyuntura actual obligaría a hilar más fino y a ser conscientes de la importancia del nombramiento y de la relevancia de esta decisión.

Los nombres que suenan en esta ocasión: aunque todo el mundo apuntaría a que el claro favorito es Alberto Nadal, responsable del cuadre contable del déficit de tarifa, el escenario es enormemente abierto dada la propia personalidad de Rajoy y sus propias cábalas. Resulta difícil que pudiera ser ministro si su hermano Álvaro, procedente de la Oficina Económica, pasase a ocupar una cartera. El mayor paroxismo sería tener a un hermano de ministro y al otro de secretario de Estado.

Por otra parte, se descarta la alternativa que más reciente se ha colado en las quinielas con el nombre de Josep Piqué, quien ya fuera Ministro de Industria, cuyas suspicacias y prevenciones en el seno del Ejecutivo son públicas. También recibe suspicacias y apuestas, por igual, Dolores de Cospedal. Incluso en ciertos ambientes se incluye el nombre de Guillermo Mariscal, portavoz de Energía en el Congreso y situado en la órbita de José Manuel Soria.

Asimismo, el nombre que suscita más coincidencias es la estrella ascendente de Javier Maroto, vasco y cuya relación con el mundo industrial podría ser decisiva. En este caso hay que recordar su manifiesta oposición a la actividad en la central nuclear de Garoña cuando ejercía de alcalde de Vitoria, lo cual sumaría puntos de cara a atraerse al PNV. Otro candidato, hombre del partido, es Fernando Martínez-Maíllo, que ocupó la presidencia de la Comisión de Industria en la legislatura fallida.

Esperemos que la energía, cuya legislatura será intensa y cargada de cuestiones de fondo, no se gestione por un canje. Posiblemente la peor solución será utilizar la cartera de Industria para colocar a los ministrables desubicados una vez completado el sudoku, lo que incidiría en la tradición de la clase política española de que la energía es una asignatura maría.