Inauguran las obras del gasoducto TANAP que llevará gas natural desde el mar Caspio hasta Europa

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el azerbaiyano Ilham Aliyev, y el georgiano Giorgi Margilashvili, se reunieron en Kars, en Turquía oriental, para presenciar el comienzo de las obras del gasoducto que conectará los yacimientos gasísticos de Azerbaiyán con los países europeos consumidores.

Juntos, los tres mandatarios apretaron un botón para que una grúa colocase la primera pieza de tubería del gasoducto, que atravesará toda Anatolia hasta Edirne en la frontera griega, según informó la agencia semipública Anadolu.

El gasoducto TANAP tendrá una longitud de 1.850 kilómetros y el proyecto costará unos 10.000 millones de dólares, avanzó Erdogan durante la ceremonia.

«Deseamos que se abra en 2018 y empezará a funcionar con una capacidad de 16.000 millones de metros cúbicos, para luego subir a 22.000 y finalmente hasta 31.000 millones«, detalló el líder turco.

Turquía consumirá parte del gas y servirá de país de tránsito para hacer llegar el resto a los países europeos, probablemente a través de Italia, aunque el Gobierno griego también considera posible un ramal hacia Serbia y Hungría.

Acorde al contrato firmado en Ankara el viernes pasado, la empresa estatal azerbaiyana Socar controla un 58% del proyecto, Botas, una empresa estatal turca especializada en oleoductos y gasoductos, un 30%, y la británica BP, el 12% restante.

Un 80% de las obras se realizará por empresas turcas y se dará empleo a más de 5.000 personas, estima la emisora turca NTV.

Turquía importa en estos momentos un 9% del gas que consume de Azerbaiyán, pero esta cuota subirá al 15% en cuanto entre en función el TANAP, vaticinó la citada cadena.

«Este proyecto no es una alternativa para ningún otro, ni tiene alternativa alguna«, dijo Erdogan en la ceremonia, en un aparente intento de acallar especulaciones sobre otros gasoductos planificados en la región.

Aún el viernes, el ministro de Energía turco, Taner Yildiz, señaló que el TANAP «reemplazará de forma excelente al gasoducto Nabucco«, que preveía un recorrido a través de los países del Este europeo sin pasar por Rusia.

En todo caso, el ministro turco apuntó que el TANAP «no será competencia» para otro proyecto que Ankara negocia con Moscú para llevar gas ruso a través del Mar Negro y que se conoce como «Turk Stream».

Rusia, Ucrania y la Unión Europea mantendrán este viernes un nuevo diálogo sobre el conflicto del gas

El pasado 2 de marzo Rusia y Ucrania lograron un acuerdo que volvía a garantizar el suministro de gas hasta finales de mes, del que no forma parte el combustible que Moscú proporciona a las regiones rebeldes del este ucraniano de Donetsk y Lugansk.

Moscú y Kiev ya habían cerrado un pacto en octubre que daba cobertura al aprovisionamiento de gas durante el invierno, hasta finales de marzo, pero este entendimiento se vio amenazado por las nuevas tensiones surgidas entre ambos países por el suministro a los enclaves prorrusos y el pago por adelantado de las importaciones.

En virtud de ese acuerdo de principios de mes, ambas partes se comprometieron a respetar el acuerdo pactado en octubre en los mismos términos, es decir, que Ucrania seguirá abonando las importaciones por adelantado y garantizando el tránsito de gas hacia la Unión Europea, y Rusia continuará proporcionando cantidades suficientes del combustible para cubrir el consumo doméstico ucraniano.

Como segundo elemento, Moscú y Kiev reconocieron que el suministro a Donetsk y Lugansk es una cuestión muy compleja en términos jurídicos, técnicos y políticos, y aceptaron dejarla fuera del acuerdo actual y tratarla más adelante.

Ambos países aceptaron volver a negociar con vistas a dar seguimiento al acuerdo de invierno, como se pide en la declaración de Minsk del 12 de febrero pasado.

La Comisión Europea invitó a las partes a presentar sus propuestas de posibles puntos del orden del día para la próxima reunión trilateral y adelantó que, sobre esta base, propondrá un proyecto de programa.

En los encuentros trilaterales suelen participar el ministro ruso de Energía, Alexandr Nóvak, y su homólogo ucraniano, Vladímir Demchyshyn, así como el consejero delegado de Naftogaz, Andréi Kobolev, y el consejero delegado del consorcio gasístico estatal ruso Gazprom, Alexey Miller, o en su ausencia representantes.

La Unión Europea es muy dependiente de las importaciones de gas ruso (39% del consumo) y Ucrania como país de tránsito del combustible.

Cañete anuncia la creación de un grupo para impulsar el MidCat

Durante la presentación del proyecto Trans Adriatic Pipeline (TAP), en el que participa la española Enagás, Cañete detalló que el principal objetivo del grupo será la mejora de las interconexiones en el suroeste de Europa y la búsqueda de una cooperación «más estrecha» entre los Estados miembros ya que precisamente la falta de cooperación y de financiación son los mayores problemas. Cañete detalló que para alcanzar estas metas se pondrá en marcha un plan de acción, y afirmó que desde la Comisión Europea se apoyará una tercera interconexión de gas entre España y Portugal para conseguir «un verdadero corredor ibérico del gas hacia Europa».

En este sentido, Cañete se refirió a la estrategia europea de alcanzar una Unión Energética. Asimismo, se refirió a la importancia de la seguridad de suministro y a la elevada dependencia energética europea, que importa el 53% de toda su energía, lo que supone una factura de 400.000 millones de euros al año, es decir, más de 1.000 millones de euros al día. De hecho, «de los 28 Estados miembros de la Unión Europea, 6 dependen de un proveedor único para la totalidad de sus importaciones de gas«, según explicó, una situación que, «dada la dirección emprendida por Rusia», hace necesario diversificar fuentes y corredores.

Cañete precisó que la política energética de la Unión Europea en los próximos meses pasará por la revisión de los 348 proyectos de infraestructuras energéticas de interés común a final de año, y revisión del reglamento para fortalecer la seguridad de suministro. «Hay mucho margen para desarrollos ulteriores, hemos impulsado flujos reversibles, una utilización muy mejorada de los gasoductos tradicionales», apuntó Cañete, quien avanzó que se buscará una mayor «transparencia» en los contratos de gas con terceros países ya que «hay Estados miembros que suscriben acuerdos unilaterales que no se adecúan a la normativa comunitaria, y luego nos encontramos que no se pueden modificar», apostilló.

Según indicó Cañete, la Unión Europea va a seguir utilizando una cantidad de gas «importante» con el objetivo de reducir sus emisiones de CO2. Además, en su opinión, en Europa se necesita una «mayor competencia» y, por ello, la Comisión Europea prepara una estrategia integral sobre gas natural licuado (GNL) y su almacenamiento, «sobre todo pensando en que se liberalizarán las exportaciones en el mercado americano», algo para lo que España tiene un «posicionamiento privilegiado» por sus plantas regasificadoras y siempre que mejoren las interconexiones.

Mercado interior de la energía

Por su parte, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, indicó que el proyecto del gasoducto MidCat es una de las «prioridades» del Gobierno para permitir unir las dos grandes zonas de suministro de gas del continente, la del norte de Europa, con gas procedente de Rusia y Noruega, y la del gas que proviene del norte de África. «En unos años podremos ver un verdadero mercado único de la energía», lo que redundará en unos «menores precios y una mayor competencia«, auguró Nadal, que indicó que, en consecuencia, «el riesgo de la introducción de la energía renovable lo compartiremos entre todos los países».

Nadal apuntó que la Unión Europea empezó con el mercado del carbón y del acero y que ahora es el momento de la Unión Energética. En este contexto enmarcó la Declaración de Madrid, realizada por los Ejecutivos de España, Francia, Portugal y la Comisión Europea «con el propósito de que la Península Ibérica deje de ser una isla energética». Para estos objetivos, según Nadal, hacen falta «interconexiones físicas» que llevarán a una «convergencia» en precios y a un mix energético con menores emisiones de CO2.

El presidente de Enagás, Antonio Llardén, argumentó que contar con una red interconectada de gas en toda la Unión Europea facilitará la creación de un mercado interior que, a su vez, redundará en una mayor competencia entre operadores y en un descenso en los precios de la energía. Asimismo, Llardén reivindicó que unas mejores interconexiones «garantizará» asegurar mucho mejor el suministro frente a incidentes «de tipo geopolítico» y facilitar la sostenibilidad al propiciar el desarrollo de las plantas renovables, cuya principal energía de respaldo es el gas, reduciendo las emisiones de CO2. Finalmente, Llardén apuntó que el impulso al TAP y al MidCat son «complementarios».

Asimismo, el consejero delegado de Enagas, Marcelino Oreja, destacó el esfuerzo del Gobierno y de la nueva Comisión Europea por «situar las interconexiones en el punto central» de los planes de infraestructuras ya que el actual es un «momento crucial para la Unión Energética. En este sentido enmarcó el TAP, en el que Enagás participa con un 16%, y que forma parte del Southern Gas Corridor, el corredor energético integrado por tres gasoductos diseñado para suministrar gas natural procedente del Mar Caspio a Europa y que forma parte de los proyectos identificados por la Comisión Europea como de interés común.

El TAP es uno de esos tres gasoductos. Constará de 871 kilómetros de longitud y unirá Turquía con Italia, a través de Grecia y Albania; contará con una capacidad inicial de 10 bcm de gas (10.000 millones de metros cúbicos), equivalente al consumo de 7 millones de hogares en Europa y sus primeras entregas a Europa están previstas para 2020. El director general del TAP, Ian Bradshaw, valoró la importancia de la nueva infraestructura y señaló que se firmaron contratos con Albania y Grecia para la construcción de infraestructuras con las que se logrará satisfacer el 25% de las necesidades de suministro de los griegos.

Facua denuncia que la bombona de butano subió un 4,8% desde 2012 a pesar de la bajada del 9,7% que entra en vigor este martes

En octubre de 2011, la bombona de gas butano de 12,5 kilogramos costaba 15,09 euros, incluido el 18% de IVA, unos 72 céntimos por debajo de la tarifa aprobada desde este martes. Para la asociación de consumidores, la bajada resulta «insuficiente», a la vista de que en los últimos años se han venido produciendo «desproporcionadas subidas», hasta los 17,5 euros. Junto a esto, Facua critica la congelación de la tarifa durante más de año y medio en el precio máximo de 17,5 euros, impuestos incluidos, desde mayo de 2013 hasta la entrada en vigor de la nueva tarifa este 17 de marzo.

Además, lamenta que el Gobierno grave cada vez más el precio que deben pagar los usuarios con la subida del IVA o la creación del Impuesto Especial de Hidrocarburos en enero de 2013. Ante este escenario, reclama al Gobierno y al conjunto de partidos que concurrirán a las próximas elecciones generales que se comprometan a introducir en sus programas electorales «otros instrumentos de cálculo en la revisión de tarifas que garanticen la protección de los intereses económicos de los consumidores«.

El Gobierno prevé más bajadas

La bombona de butano tradicional cuesta a partir de este martes un máximo de 15,8 euros, lo que supone una rebaja del 9,7% con respecto al precio anterior, congelado por el Gobierno en un límite máximo de 17,5 euros durante casi dos años y en un entorno de caída de la cotización del crudo en los mercados internacionales. El nuevo precio estará vigente durante dos meses, hasta el 19 de mayo, cuando el Gobierno prevé una nueva bajada.

El Gobierno fijó el precio máximo de venta por cada kilogramo de butano antes de impuesto en 103,0130, tras reconocer un coste de comercialización de 49,1702 céntimos por kilogramo. Bajo estas premisas, una bombona de 12,5 kilos costaría 12,87 euros. Si a esta cantidad se le suma el impuesto a esta materia, fijado en 15 euros por cada tonelada del gas, más el IVA (21%), el precio final de la bombona asciende a 15,8 euros.

Así consta en una resolución publicada este lunes por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en el Boletín Oficial del Estado (BOE) que recoge una actualización del precio máximo de venta, antes de impuesto, de los gases licuados del petróleo envasado. En concreto, en envases de carga igual o superior a 8 kilogramos, e inferior a 20 kilogramos, excluidos los envases de mezcla para usos de los gases licuados del petróleo (GLP) como carburante.

El Gobierno fija el precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo (GLP), butano y propano, «en tanto las condiciones de concurrencia y competencia en este mercado no se consideren suficientes», excepto las bombonas más ligeras, las que pesan menos de 9 kilos, que están liberalizadas desde julio del pasado año. El sistema de revisión de precios se modificó hace dos años, cuando pasó a realizarse cada dos meses y con una limitación de subida o bajada máxima en cada ocasión del 5%.

El Gobierno fijó entonces un precio máximo durante un año de 17,5 euros para la bombona tradicional, que posteriormente prorrogó en varias ocasiones a pesar de la subida de la materia prima, lo que condujo a la generación de un cierto déficit. Este desfase comenzó a compensarse a medida que bajaba el precio del crudo en 2014. En este contexto, el Gobierno decidió modificar nuevamente el sistema de revisión de precios, fundamentalmente para cambiar la ponderación de los diferentes orígenes de la materia prima en la fórmula, lo que presionó a la baja el precio.

Asimismo, el Gobierno permite rebajar el precio a pesar de que todavía existe déficit en el sector, una posibilidad prohibida en la anterior normativa, y que este descenso sea de más del 5% en esta ocasión, una limitación que se restablece para la próxima revisión. Industria estima que el déficit quedará totalmente eliminado en el próximo bimestre, incluyendo mayo y junio, por lo que una vez resuelto este desfase «cabe esperar reducciones adicionales del precio de la bombona de butano».

El gas licuado por canalización baja un 0,53% desde este martes

En concreto, el precio máximo del término variable de la tarifa para usuarios finales de GLP por canalización antes de impuestos se situará en 75,9375 céntimos de euro por kilogramo, frente a los 76,3449 céntimos del mes anterior. Asimismo, el término fijo de este combustible se mantiene en 1,58 euros al mes, el mismo precio que en los últimos 17 meses, mientras que el precio del GLP canalizado para su distribución a granel bajará un 0,66%, hasta los 61,2910 céntimos por kilogramo, frente a los 61,6984 céntimos del mes anterior.

La revisión de precios de los gases licuados por canalización se realiza mediante una fórmula automática que pondera el precio de la materia prima, el flete y la cotización entre el euro y el dólar, así como los nuevos costes de comercialización establecidos en una resolución del 9 de julio de 2014 por la Dirección de Política Energética y Minas.

Socar, Botas y BP construirán el gasoducto TANAP, que llevará gas desde Azerbaiyán hasta Europa

El ministro de Energía de Turquía, Taner Yildiz, presidió la ceremonia de la firma en sus oficinas de Ankara, según informó la agencia semipública Anadolu.

«Espero que en 2018, TANAP lleve el gas natural del (yacimiento caspio) Sah Deniz tanto a Turquía como a Europa», dijo Yildiz durante el acto.

Con un 58% del capital, la estatal Socar tiene la mayor participación en el proyecto, mientras que Botas, una empresa estatal turca especializada en oleoductos y gasoductos, participa con un 30%, y BP, con un 12%.

El gasoducto atravesará Azerbaiyán, Georgia y Turquía, hasta la frontera griega, y según el mapa difundido por Anadolu, continuaría luego por debajo del Mar Adriático hasta el sur de Italia.

Pero también hay intención de enviar gas a Hungría «a través de Grecia, Macedonia y Serbia», apuntó Yildiz.

El proyecto TANAP «reemplazará de forma excelente al gasoducto Nabucco» que, apoyado por la Unión Europea y liderado por el grupo austríaco OMV, fue ideado para reducir la dependencia europea del gas ruso pero que se considera fracasado, señaló el ministro.

El próximo martes, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el azerí, Ilham Aliyev, presidirán la ceremonia de la primera piedra de la obra que tendrá lugar cerca de la ciudad de Kars, en el noreste de Turquía.

Fomento solicita fondos europeos para financiar cuatro proyectos de gas licuado por 67 millones de euros

En su reunión con Arias Cañete, así como con representantes españoles en la Comisión de Transportes de la Eurocámara, Ana Pastor anunció que el Ministerio de Fomento, junto con la industria, ha presentado cuatro propuestas por valor de 67 millones de euros a la convocatoria de ayudas de fondos europeos relacionadas con el desarrollo de tecnologías de Gas Natural Licuado.

La ministra señaló que España es la «primera potencia gasística» en términos logísticos de Europa, con el 40% de la capacidad de almacenamiento de GNL de Europa y el 50% de capacidad de carga de buques. En este sentido, indicó que se está impulsando el uso de GNL en buques y que se bonifica con un 50% la tasa del puerto a los buques que utilizan GNL, que es más limpio que los combustibles convencionales.

WWF presenta 11.000 firmas contra la construcción del almacén de Gas Natural Fenosa en Doñana

Según el coordinador técnico de la Oficina de WWF en Doñana, Juan José Carmona, los apoyos recabados vienen a demostrar la importancia de Doñana a nivel internacional, aspecto que «no hay que perder nunca de vista» a la hora de pedir a la presidenta que «mantenga la firmeza que hasta ahora ha demostrado con este proyecto». La pretensión es que el Ejecutivo autonómico no otorgue la autorización ambiental unificada por los «riesgos» de la actuación para Doñana y la «mala evaluación» que hasta ahora se ha hecho del mismo, «sin ser coherentes con los principios de conservación del espacio natural».

Carmona recordó que este viernes, con motivo de la reunión de la Comisión Permanente del Consejo de Participación de Doñana, existe una «oportunidad» para que «desde Doñana y la Consejería se demuestre que el proyecto no tiene cabida en el espacio natural». «No lo queremos», sentenció Carmona. En dicha Permanente, WWF instará a informar negativamente sobre uno de los proyectos de Gas Natural Fenosa y a que el Ministerio de Medio Ambiente revise las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) al respecto. «Además de convertir el subsuelo del espacio natural en un almacén de hidrocarburos, se pretende abrir 14 nuevos pozos exploratorios y 20 kilómetros de nuevos gasoductos», lamentan los ecologistas.

Desde el primer momento, WWF se opuso a este proyecto al entender que pone intereses industriales por encima de la conservación de Doñana. Además, la entidad conservacionista alegó que la evaluación de impacto ambiental, aprobada en enero de 2013 por el Ministerio, contenía importantes carencias como la no evaluación de los impactos acumulativos de los cuatro tramos en que había sido dividido el proyecto. Esta opinión es compartida por la Junta de Andalucía, que se negó a dar los permisos para el almacén de gas para proteger Doñana y, de hecho, solicitó el arbitraje de las instancias europeas, aunque la Comisión Europea instó a resolver la cuestión a nivel interno.

En consecuencia, la asociación conservacionista reclama a la presidenta del Ejecutivo andaluz que «mantenga su compromiso y no permita que el subsuelo de Doñana se convierta en un almacén de gas». Según WWF, la evaluación ambiental realizada del proyecto es claramente incompleta. Por ejemplo, «no se ha valorado el impacto sobre el hábitat de especies en peligro de extinción como el lince ibérico o el águila imperial». Además, la organización alertó en repetidas ocasiones de que los posibles riesgos del almacén de gas, como la contaminación de las aguas subterráneas por hidrocarburos, explosiones por posibles fugas, o el riesgo sísmico, «no han sido correctamente evaluados».

Tres de cada diez consumidores cambiarán de compañía de gas tras el invierno para ahorrar 180 euros

El análisis de las facturas tras los meses de invierno lleva al consumidor a tomar este tipo de decisiones con el fin de ajustar sus necesidades de consumo al mejor precio posible, explicó la consultora de ahorro para particulares y empresas.

De esta forma, una factura se puede reducir en un 12% en las mismas condiciones de potencia y energía, según cuál sea la compañía comercializadora.

El precio de la potencia contratada puede llegar a duplicarse en algunos casos, mientras que las diferencias de precio sobre lo que se factura por unidad de energía consumida puede alcanzar un 18%, según los datos obtenidos por Ahorralia.es al comparar cuatro compañías distintas.

De esta manera, la media de ahorro que pueden obtener los consumidores en su factura al cambiar de compañía se sitúa cerca del 8%, con unas cantidades que llegarían hasta los 180 euros anuales o los 15 euros al mes.

Otro de los aspectos importantes que contribuyen al cambio de compañía comercializadora de gas son los descuentos que ofrecen sobre la potencia contratada. Las principales empresas tienen descuentos de hasta un 11% en potencia, mientras que en consumo, partida con mayor peso en el nivel de facturación, no superan el 4%.

Además, las tarifas duales que unen electricidad y gas en el mismo recibo es otro motivo de cambio para el consumidor. Esta modalidad incrementó un 25% sus contrataciones en los últimos dos años y son valoradas por la comodidad de recibir la información de los dos suministros en la misma factura y los importantes descuentos que realizan las compañías para lograr una mayor permanencia.

Interconexiones energéticas (III): MidCat, una necesidad geopolítica

Desde hace un año Ucrania vive un episodio más de su complicada historia. Dividida entre los partidarios de estrechar lazos con la Unión Europa y las regiones separatistas, más próximas a lo que se decida en el Kremlin que a lo que se dictamine desde Kiev, lo cierto es que su enfrentamiento con Rusia volvió a suponer una amenaza para el corte de suministro a los países comunitarios del Este, con una dependencia próxima al 100% del gas ruso que utiliza Ucrania como país de tránsito. Con el invierno en su recta final, la Unión Europea puede respirar tranquila de no haber repetido momentos como los de 2009, cuando se produjo un corte de suministro de 13 días en pleno enero.

Sin embargo, desde Bruselas se buscan alternativas para garantizar la seguridad del suministro, diversificando su origen y reduciendo la dependencia de Rusia, país con el que las tensiones han ido en aumento desde la anexión de Crimea en forma de sanciones económicas. En este contexto es en el que Europa se ha propuesto enviar un mensaje contundente a Putin y ha surgido una oportunidad que el sector gasista español no quiere desaprovechar: llevar el gas de Argelia a Europa Central a través del territorio nacional. Una oportunidad que la Declaración de Madrid ha refrendado, superadas las reticencias francesas ante el interés alemán, reclamando que el MidCat se beneficie del impulso a la inversión en infraestructuras que supondrá el Plan Juncker.

Desde la Asociación Española del Gas (Sedigas) destacan el papel que puede jugar España como «puerta de entrada del gas natural hacia Europa«, haciendo referencia al suministro que llega a la Península Ibérica desde Argelia, a través de gasoductos, y de cualquier parte del mundo mediante buques metaneros que transportan GNL (gas natural licuado) hasta alguna de las plantas de regasificación que hay en Barcelona, Huelva, Cartagena (Murcia), Bilbao, Sagunto (Valencia) y Mugardos (La Coruña).

Según datos aportados por Sedigas, en 2014 el 53% del gas natural que llegó a España lo hizo por gasoducto mientras, que el 47% restante lo hizo en forma de GNL con la recepción de 240 buques metaneros. Atendiendo a estas cifras, España recibió en 2014 gas de 11 orígenes distintos: Argelia (55%), Francia (12,7%), Qatar (9%), Nigeria (8,3%), Trinidad y Tobago (6%), Noruega (3,6), Perú (3,6%), así como un 1,8% restante repartido entre Omán, Países Bajos, Bélgica y Portugal.

Con un suministro diversificado pero con una demanda que ha caído un 32,3% desde que comenzó la crisis económica en 2008 según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), la cuestión radica en cuál es la manera en la que España puede contribuir con su robusto sistema gasista a mejorar la seguridad de suministro de gas de la Unión Europea. Para ello, la patronal Sedigas considera necesarias «unas buenas interconexiones que permitan crear un entramado de mercados de gas interconectados». Un punto en el que el gasoducto MidCat aparece como uno de los proyectos señalados como prioritarios por la Comisión Europea.

Actualmente, Francia y España están unidos por dos gasoductos, Larrau y Biriatou, con una capacidad de transporte de gas de hasta 5,36 bcm en sentido exportador. Una capacidad que alcanzará este año los 7,1 bcm al finalizar las obras de ampliación del gasoducto Irún-Biriatou. Cuando se construya el MidCat, que el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria ha fijado para 2020, esta capacidad exportadora alcanzará los 15,1 bcm. Según Sedigas, esta capacidad equivale al 12% del gas que la Unión Europea importó de Rusia en 2013, o supone prácticamente el 30% del Nord Stream, el gasoducto submarino promovido por Rusia y Alemania que cruza el Mar Báltico.

El MidCat sería un gran paso para que se pudieran empezar a considerar los Corredores del Sur como una alternativa al gas ruso. El Mediterráneo y el gas de Argelia, que también llega a Italia por gasoducto, diversificarían el suministro de los países de Europa Central. A largo plazo también se podría hablar de otras interconexiones puesto que España dispone de suficiente capacidad de recepción de gas para circularlo. Según datos de Sedigas, mientras la demanda en España en 2014 fue de 25,8 bcm, la capacidad de entrada de gas hacia España puede llegar a los 21,5 bcm, a través de los dos gasoductos con Argelia, más otros 60,12 bcm contando con las regasificadoras españolas.

España dispone actualmente de un tercio de la capacidad de regasificación de Europa. En este sentido, a juicio de la patronal del sector, con unas buenas interconexiones «parte de este potencial de entrada de gas a España se podría aprovechar para circular gas hacia el continente europeo». Esta circunstancia significaría un aumento del tránsito de gas por el sistema gasista español, lo que ayudará a rentabilizar las inversiones realizadas al tiempo que facilitará a algunas compañías, especialmente Gas Natural Fenosa, comerciar a nivel europeo con el gas que llega a España por gasoducto o metanero.

Según Sedigas, las interconexiones también serían positivas para el consumidor español y europeo ya que mejorar el coste de la energía es uno de los objetivos de la Unión Energética hacia la que pretende avanzar la Comisión Europea. Según apunta Bruselas, una interconexión entre los diferentes mercados europeos hará posible que los precios se alineen, a favor de una energía más competitiva para el consumidor final. Por ello, «la finalización del MidCat es menos costosa y más rápida que otras infraestructuras que se están planteando en el este de Europa», se insiste desde la patronal.