El Ayuntamiento de Madrid impulsa una campaña para conseguir ahorrar en la factura de la luz

EFE.- El Instituto Municipal de Consumo ha iniciado una campaña para ayudar a los consumidores madrileños a entender mejor el nuevo sistema de facturación de la energía eléctrica por precios horarios con el objetivo de que puedan ahorrar en la factura de la electricidad. Según han informado desde el Consistorio, la página web del Ayuntamiento de Madrid cuenta con un nuevo espacio sobre electricidad (www.madrid.es/consumo) con información sobre ese asunto.

Entre las recomendaciones para ahorrar en la factura de la luz están ajustar la potencia necesaria en cada hogar, elegir la tarifa más conveniente y efectuar el consumo en las horas en que la energía es más barata, indica el Ayuntamiento. En la sede central de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) ubicada en Príncipe de Vergara, 140, se ofrece un servicio de asesoramiento en la gestión de la economía doméstica en el que técnicos de consumo atenderán sus consultas de manera gratuita.

La mayor parte de los consumidores domésticos están acogidos a una tarifa regulada, denominada Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), que recientemente ha cambiado a una nueva modalidad que es obligatoria desde el pasado 1 de octubre: antes la energía eléctrica se fijaba a través de una subasta trimestral CESUR pero actualmente toma un precio distinto cada hora, variable según la oferta y la demanda.

El Ayuntamiento recomienda ajustar la potencia para disponer de la cantidad de electricidad suficiente sin superar este límite, puesto que cada escalón de potencia (1,15 kW) incrementaría mensualmente la factura en 5 euros. También recuerda que al bono social, tarifa de último recurso para consumidores vulnerables, permite una reducción del 25% con respecto al PVPC y de ella pueden beneficiarse los consumidores con potencia inferior a 3kW, los pensionistas con pensión mínima, las familias numerosas y las que tengan en paro a todos sus miembros.

Los consumidores de luz saldan este lunes la moratoria nuclear de González, 5.717 millones de euros y 19 años después

Europa Press.- Los consumidores de electricidad quedarán este lunes definitivamente liberados del pago de la moratoria nuclear aprobada por el Gobierno socialista de Felipe González en la década de los ochenta y repercutida anualmente desde 1996 en el recibo de la luz, cuyo importe ha ascendido a lo largo de 19 años a 5.717 millones de euros.

Fuentes de la CNMC explicaron que este lunes quedará liquidado el tramo B de la moratoria, cuyo último cobro a través del recibo se efectuó el 31 de agosto. Cada año, los consumidores han ido dedicando un porcentaje de la factura a este pago, desde el 1,72% al 0,33% de los últimos tiempos. La liquidación del último tramo arroja un saldo positivo de 8 millones de euros, que la CNMC computará como ingreso a partir de la novena liquidación del sistema eléctrico correspondiente a 2015.

La cifra de 5.717 millones es el resultado de todas las anualidades pagadas en concepto de compensación por la moratoria nuclear desde 1996 más la ejecución del aval del Estado en 1998, según los cálculos del organismo presidido por José María Marín Quemada. En 2015, se han dedicado 36,9 millones a la moratoria, con los que queda por fin saldada la deuda de los consumidores para afrontar la indemnización por la suspensión de la construcción de las centrales nucleares de Lemóniz, Valdecaballeros y Trillo II.

La Ley de Ordenación del Sistema Eléctrico de 1994 declaró la paralización de las tres centrales nucleares y reconoció el derecho de sus titulares a percibir una compensación por las inversiones realizadas. La compensación a las centrales nucleares ascendió a 4.383 millones de euros y se pagó de una sola vez a cuatro empresas, que son Endesa, su filial Sevillana de Electricidad, Unión Fenosa e Iberdrola. Se distribuyó a razón de 2.273 millones para Lemóniz, 2.043 millones para Valdecaballeros y 66 millones para Trillo II.

El pago de la compensación fue asumido por el fondo de titulización de la moratoria nuclear, creado en 1996, con el objeto de que la cifra total quedara sufragada a través de la tarifa eléctrica durante 25 años a partir de 1995, esto es, hasta 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%. Posteriormente, los gestores del fondo certificaron que el ritmo de amortización había sido más rápido que el inicialmente previsto y fijaron para 2015 el vencimiento final de la deuda. Ante esta circunstancia, en 2006 entró en vigor un decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria y que situó en 2015 la amortización final de la deuda eléctrica.

Uno de cada cuatro consumidores españoles se declara insatisfecho con su servicio de electricidad

Redacción / Agencias.- El 24,6% de los hogares españoles se declara poco o nada satisfecho con su servicio de electricidad del hogar, siendo el precio el principal motivo de ello, según datos del Panel de Hogares realizado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este porcentaje de insatisfacción cae hasta el 16% de los hogares en el caso del gas natural según la encuesta, realizada entre abril y junio a 3.929 hogares y 7.979 individuos.

En concreto, un 92,2% de los hogares insatisfechos con su proveedor de electricidad opina que el servicio es caro. Además, más de la mitad considera que las facturas de electricidad o las tarifas no son claras, y casi un 43% cree que falta información sobre las condiciones del contrato o del servicio. La falta de calidad del servicio de electricidad es denunciada por un 22,5% de los hogares. En el caso del gas natural, los motivos de insatisfacción siguen un patrón similar aunque, generalmente, con mejores resultados que la electricidad.

Por lo que se refiere a la satisfacción con el precio de los servicios, un 59,2% del total de los hogares está poco o nada satisfecho con los precios del servicio de la electricidad. Por su parte, el 47,2% de los hogares con servicio de gas natural están insatisfechos con el precio del servicio. En cambio, los servicios de telefonía e internet móvil obtienen los mejores resultados, al declararse insatisfechos con los precios menos de un 30% de sus usuarios.

El estudio también señala que, pese a que los hogares españoles declaran mayor insatisfacción con los servicios de electricidad y de gas natural, son los servicios de telecomunicaciones los que reciben un mayor número de reclamaciones. Así, un 15% de los hogares que tienen servicio de banda ancha fija o telefonía fija han presentado una reclamación en el último año. Por contra, únicamente reclamaron el 7,6% de los hogares con servicio de electricidad y el 5,6% de los que tienen gas natural, que queda con el menor porcentaje de reclamaciones.

Los informes de los precios de la energía y Regreso al Futuro

Con dos días de diferencia se han presentado dos informes referidos a la evolución de los precios de la electricidad para el consumidor en España. Uno a cargo de David Robinson, senior research fellow en The Oxford Institute for Energy Studies, en el que detalla la evolución de los precios de la electricidad en comparación con los países de la Unión Europea, resultando que los precios eléctricos españoles al consumidor han tenido una evolución alcista en los últimos seis años, muy superior a los países de nuestro entorno.

Además, Robinson estudia los componentes de dicho crecimiento; ante una evolución favorable y semejante en nuestro mercado de generación en términos de precios, colige que esta evolución alcista superior en España es fruto de las decisiones regulatorias que han incrementado lo que él denomina la cuña regulatoria: primas, impuestos y otros conceptos ajenos al suministro que encarecen el recibo. Además señala la cantidad de subsidios cruzados que soportan los consumidores domésticos españolesa la hora de pagar el suministro eléctrico.

Respecto al presentado por la asociación de consumidores Facua, su informe realiza una comparación longitudinal temporal en 30 años entre el precio final pagado  por el consumidor y la evolución del  salario medio en estos 30 años, resultando que la evolución del precio de la electricidad ha experimentado un incremento mucho mayor que el correspondiente a los salarios, como también lo ha hecho el IPC en general. El informe se centra en los distintos suministros energéticos para realizar también esta misma comparativa referida al precio del butano, carburantes y gas natural realizando una comparación intergeneracional del tipo Regreso al Futuro.    

Respecto a la electricidad, esta correlación salarios-precios sigue la estela de la política de Rodrigo Rato de asociar la evolución del IPC al kilowatio, como bien recordará José Folgado de cuando fue secretario general de Energía. Además, la elección de la comparativa sugiere la idea de asociar la administración de precios políticos para distintos bienes y servicios, con independencia de los comportamientos de los mercados o con el propio mecanismo de formación de precios de cada sector. ¿Cuál es la razón para que la formación de los precios de la energía siga el comportamiento del IPC o de los salarios, o de cualquier otro tipo de indicador, teniendo en cuenta sus propias dinámicas, impuestos, componentes y mercados que lo determinan?

Evidentemente, las conclusiones de los dos informes no son contradictorias, sino que incluso pueden ser complementarias, y una guía para abordar esta cuestión de forma no demagógica para las elecciones que se avecinan. Además, a las propias asociaciones de consumidores les puede aportar una orientación hacia otras vías de reclamación en los costes de la electricidad que afectan al bolsillo de los usuarios para enfocarse a ellos, como son los componentes de la cuña y los subsidios cruzados que soportan.

De cara al devenir político inminente en el que la energía será un elemento encima de la mesa, es positivo comprender que la evolución de los precios de la electricidad en nuestro país ha sido creciente fruto de absorber decisiones políticas en el coste del suministro, lo que nos debería hacer evitar los discursos antisistema, antimercardo, antiempresariales o intervencionista, sino más bien todo lo contrario.

En ese marco es en el que se ha desarrollado tradicionalmente este debate en España. Eso sí que sería regresar al futuro.

Factorenergia presenta un proyecto para ahorrar más de 200 euros al año en luz

Servimedia.- Factorenergia presentó el proyecto Factor Smarthome para la gestión energética en los hogares que permite a los consumidores ahorrar más de 200 euros al año en su factura de la luz,una cifra que supone una reducción del 30% del recibo eléctrico, según sus cálculos. A través de Factor Smarthome, Factorenergia ofrece formación y asesoramiento energético fomentando nuevos hábitos de consumo más eficientes para alcanzar un significativo ahorro económico y energético.

Este nuevo servicio es totalmente gratuito y está disponible tanto para clientes como para no clientes. El proyecto está articulado en dos plataformas, un sitio web (www.FactorSmarthome.com) y una aplicación móvil, disponible para iOS y Android, que cuentan con diversas funcionalidades orientadas a que los consumidores puedan sacar el «máximo rendimiento» de la tarifa de la luz por horas, que entró en vigor en julio, siendo totalmente efectivo desde octubre.

El proyecto está formado por tres fases con diferentes funcionalidades a las que se puede acceder a través de la app de Factorenergia y de la web de Factor Smarthome. La primera fase consta de una herramienta que muestra cada día el precio real de la electricidad por horas e indica en qué franjas horarias, que varían totalmente dependiendo del día, es más económico consumir electricidad y, por contra, en qué momentos es más caro.

La segunda fase está integrada por una herramienta que permite al consumidor comparar sus hábitos de consumo eléctrico con los de sus vecinos con el propósito de evaluar cómo está gestionando su propio gasto eléctrico y tomar nuevas medidas de ahorro y eficiencia energética en el hogar. Por último, la tercera fase se basa en servicio innovador de coaching energético que ofrece a las familias un asesoramiento personalizado. Mediante un simulador, el usuario configura las características particulares de su hogar en función de diferentes variables y la herramienta le proporciona un gráfico en el que representa cómo el usuario distribuye su consumo energético, para que pueda saber en qué está consumiendo más electricidad, y con consejos para reducir su gasto.

El precio de los carburantes baja un 1% en la última semana

Redacción / Agencias.- Los precios de la gasolina y el gasoil recuperaron en la última semana su tendencia a la baja al registrar caídas de hasta el 1,3%, con lo que dejan atrás la subida del 0,7% registrada la semana anterior. Así, el precio de la gasolina es un 13,8% más barato y el del diésel un 16,6% inferior respecto a los de hace un año.

En concreto, el precio de la gasolina bajó un 1% en la última semana, hasta los 1,166 euros por litro, frente a los 1,178 euros de hace siete días, manteniéndose así en sus niveles más bajos desde febrero. No obstante, el precio de este carburante acumula una subida del 4,4% con respecto a sus mínimos de enero (1,117 euros). Por su parte, el diésel fijó su precio en 1,063 euros el litro, un 1,3% menos en comparación con los 1,077 euros anteriores, acumulando 10 semanas consecutivas por debajo de 1,1 euros. Aun así, todavía es ligeramente más caro que en sus mínimos de agosto (1,053 euros), concretamente un 0,9% más.

Asimismo, la tendencia de distanciamiento entre el precio de ambos combustibles, que en verano registró su mayor brecha desde 2007, se ha reducido hasta situarse en los 10 céntimos. Con estos precios, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta 64,13 euros, 66 céntimos más barato que los 64,79 euros de hace una semana, mientras que un depósito de un vehículo de gasóleo conlleva un gasto de 58,46 euros, 78 céntimos menos que los 59,24 anteriores. Esta tendencia de los precios de los carburantes se produce en un momento de descenso de la cotización del barril de Brent, de referencia en Europa, en el entorno de los 48 dólares.

Los carburantes cuestan en España menos que en la media de la Unión Europea, donde los precios de venta al público también bajan y el litro de gasolina se sitúa en 1,331 euros y en 1,332 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasóleo cuesta 1,175 euros de media en la Unión Europa y 1,136 euros en la eurozona. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.

Facua denuncia que la luz ha subido 72 puntos por encima del salario medio en las últimas tres décadas

Servimedia.- Facua-Consumidores en Acción denuncia que, en los últimos 30 años, «las privatizaciones y liberalizaciones trampa de sectores como la gasolina, la luz, el gas y las telecomunicaciones han tenido como consecuencia descomunales subidas de precios y la proliferación de fraudes masivos ante los que los gobiernos no actúan«. Así lo denuncia el portavoz de Facua-Consumidores en Acción, Rubén Sánchez, en su nuevo libro, Timocracia, que revela los incrementos de precios en cinco sectores liberalizados (luz, butano, gas natural, telefonía y carburantes).

En 30 años, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha subido un 187%, mientras que el salario medio de los españoles en estas tres décadas ha crecido sólo un 131%, lo que supone 56 puntos menos, pasando de 817 a 1.891 euros mensuales (el último dato del INE corresponde a 2013). Respecto a la luz, en octubre de 1985 el usuario medio pagaba por ella 25,41 euros al mes, y actualmente paga unos 76,97 euros al mes. Esto es un 72% más que hace 10 años, un 55% más que hace 20 y un 203% más que hace 30.

Por su parte, la bombona de butano de 12,5 kilogramos estaba en 5,29 euros en 1985, y ahora cuesta 12,76 euros, un 25% por encima del precio de hace diez años y un 141% más que hace tres décadas. En cuanto al gas natural, el incremento ha sido menor, desde los 24,85 euros al mes que pagaba un consumidor al mes hasta los 52,36 euros mensuales que paga actualmente, con lo que la subida en tres décadas asciende al 111%.

Por último, sobre los carburantes, en octubre de 1985 el gasóleo costaba en España 37 céntimos de euro por litro, la gasolina súper 56 céntimos y la normal 52 céntimos. En octubre de este año, el gasóleo tuvo un precio medio de 97 céntimos, la gasolina súper 1,14 euros y la sin plomo de 95 alcanzó 1,05 euros. En los primeros ocho meses de 2015, el precio del gasóleo fue de 1,15 euros por litro y el de la gasolina de 95 octanos de 1,26 euros (un 19% y un 20% más caros que diez años atrás). Llenar el depósito de gasóleo cuesta más del triple que hace 30 años, un 211% más, mientras que la gasolina subió un 142%.

La CNMC pide un cambio regulatorio para abaratar el alquiler de contadores digitales sin telegestión

Europa Press.- La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) reclama un cambio regulatorio para que el precio del alquiler de los contadores digitales que aún no se encuentren telegestionados y no puedan de esta forma ofrecer todas sus prestaciones sea similar al de los anteriores contadores analógicos.

La normativa actual establece un precio de 0,54 euros más IVA por el alquiler mensual de un contador analógico, así como otro de 0,81 euros por los digitales, incluso cuando los aparatos no estén del todo integrados en el sistema de telegestión de las distribuidoras y, por tanto, no puedan realizar su cometido.

En una carta remitida a Facua y publicada en la revista de la asociación, ‘Consumerismo’, el director de Energía de la CNMC, Fernando Hernández Jiménez-Casquet, explica que el regulador tiene una «propuesta» consistente en mantener para los contadores digitales no integrados el mismo precio que para los analógicos, ya que los usuarios «no se están beneficiando de las funcionalidades de los nuevos equipos de medida». Sin embargo, el propio regulador indica que por el momento su propuesta «no ha sido trasladada a la normativa».

Fuentes de las eléctricas consultadas indicaron que las empresas deben ceñirse a lo que fija la regulación y que ese el motivo por el que aplican unos precios de alquiler diferenciados entre contadores analógicos y cualquier tipo de contador digital.

El precio del alquiler del contador inteligente aparece regulado en la orden IET/1491/2013, en cuya disposición transitoria única se fija en 0,81 euros el importe para los contadores electrónicos con posibilidad de telegestión, sin obligar a que los aparatos estén efectivamente telegestionados.

Facua critica esta circunstancia y considera que es «ilegal», motivo por el que ha anunciado acciones judiciales ante «la falta de actuación por parte de las autoridades competentes».

Autoconsumo, año cero

Escribía Jordi Dolader, ex consejero de la Comisión Nacional de Energía en referencia al entonces proyecto de Reglamento de Autoconsumo, que éste era el único proyecto que nuestro país se podía permitir con lo acumulado de nuestra historia presente. Implícitamente, Dolader, hacía referencia a las decisiones regulatorias que habían conducido a la burbuja renovable, al encarecimiento de nuestro sistema de suministro y al incremento de los costes de acceso en la factura eléctrica.

En esta afirmación se encuentra la clave para comprender el problema del Decreto recién aprobado (y que había hasta apuestas de su promulgación) con todas sus dimensiones. Se trata de abordar la cuestión del autoconsumo como un elemento que se introduce dentro de la órbita de un sistema, el eléctrico  y, por tanto, con su correspondiente repercusión (técnica, organizativa y económica) a la hora de de articular el suministro de electricidad en nuestro país.

En sentido contrario, entender la cuestión del autoconsumo eléctrico como una cuestión referida meramente al impulso y promoción (o reimpulso, de unas industrias o de unas tecnologías) sería reducirlo en su alcance y dejarlo en el mero aspecto tan manoseado de los intereses (y, por otra parte, un enfoque tan frecuentado, incluso por los propios organismos reguladores). Y, la otra forma de reduccionismo es abordarlo puramente en términos de comunicación política, en clave de discurso buenista o ecologista (anzuelo que muerden los propios artífices de la comunicación política del Gobierno).

Por su parte, la reclamación de las instalaciones de autoconsumo de no contribuir en términos semejantes al de los otros consumidores al sistema, en aras del desarrollo de este mecanismo de suministro o de la mejora del medioambiente, es pueril y adanista, sobre todo teniendo en cuenta nuestros antecedentes, el coste del suministro actual y la cuestión del déficit tarifario con sus formas de absorción. Algo que, consecuentemente, crea enormes diferencias y discriminaciones, entre los consumidores que no pueden suministrarse de esta forma, afectando a capas importantes de la población y trasladando las cargas pasadas a otros consumidores, sobre todo urbanos.

Consumidores vs. autoconsumidores

Incluso, de facto, hoy es un problema de autoconsumidores contra consumidores. Si nos atenemos a la realidad demográfica, el autoconsumo es una opción para quienes poseen una instalación individual en una vivienda de unas ciertas características y capacidad de inversión para su adquisición e instalación. El autoconsumo no es opción viable para los consumidores urbanos (el 80 % de la población). Por tanto, estos últimos financiarían en el sistema los costes que los autoconsumidores que dejarían de sufragar de su desconexión al sistema en el modelo más extremo de desconexión.  Además, si nos atenemos a las posiciones y conocimiento de los consumidores a este respecto, nos damos cuenta que su concienciación es baja respecto de de las cargas indebidamente soportadas por los consumidores domésticos.

De igual forma, este mecanismo sí que se podría ver facilitado de haberse producido la separación de los costes impropios incluidos en el suministro y su atención desde los Presupuestos Generales del Estado, permitiendo un cálculo ajustado de los costes que los consumidores y, por tanto, los autoconsumidores tendrían que atender. Es decir, si se hubiera planteado de forma global en términos de “sistema” viendo su papel y aportación real.  Al igual, que la cuestión del balance neto, en términos de que necesidades de mayor oferta de generación requiere el sistema y a qué plazos.

Más allá de todo lo anterior, el Gobierno con esta regulación finaliza la legislatura en energía a excepción de la previsible revisión de precios energéticos pendientes con el horizonte de las próximas elecciones. Eso no quiere decir que la cuestión, tal y como se haya regulado, vaya a ser estable y que el Decreto recién aprobado (aunque todavía no publicado) tenga visos de permanencia. Actualmente, además de existir muchas fuerzas contrarias, esta es una cuestión muy golosa para la práctica de la demagogia, con exceso de cercanía a las elecciones. Por otra parte, de forma tímida, es una medida que alimenta la tendencia de desmembramiento del sistema, tal y como hoy lo conocemos, y afectará  a sus empresas (que empiezan a contemplarlo en sus estrategias), a sus operadores de transporte y sistema, a sus reguladores,  su organización económico-financiera y a su gobernanza.

Facua rechaza el Real Decreto de autoconsumo ya que considera que «se pliega a las grandes eléctricas»

Europa Press.- Facua-Consumidores en Acción ha mostrado su rechazo al real decreto para regular el autoconsumo de energía eléctrica, que previsiblemente aprobará el Consejo de Ministros este viernes, ya que considera que «penaliza y establece numerosas trabas a un sistema de producción y consumo de electricidad que es más barato y respetuoso con el medioambiente».

Según la asociación de consumidores, con esta nueva ley, el Ministerio de Industria impone «los intereses de las grandes compañías eléctricas sobre los de los consumidores, a quienes perjudica económicamente».

Facua considera que el real decreto para el autoconsumo pretende «perpetuar un sistema que ha provocado subidas de la luz para los hogares del 74,93% en los últimos diez años».

De esta manera, considera «lamentable» que el Ejecutivo no apueste por un modelo energético más sostenible, que permita una mayor eficiencia y ahorro de energía, con una ley que contemple un mayor impulso a las energías renovables en lugar de penalizar a quienes pretenden utilizarlas.

Además, la asociación de consumidores cree que una «legislación favorable» al autoconsumo permitiría que la producción de electricidad se orientase hacia un modelo de generación distribuida, «en el que podrían aparecer centrales eléctricas a escala familiar o de pequeña y mediana empresa en lugar de concentrarse en pocas compañías como en la actualidad», lo que repercutiría en una mayor competencia y ampliación de la oferta para los usuarios.

Asimismo, Facua señala que el real decreto supone un «perjuicio económico para el pequeño consumidor» y recuerda que contradice la recomendación de implantar y fomentar en España la producción de los pequeños sistemas de autoconsumo realizada por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y vulnera las directivas europeas de Eficiencia Energética y de Fomento de las Energía Renovables.