El margen de la gasolina cayó un 2% en noviembre y el del gasóleo un 0,6%

Redacción / Agencias.- El margen bruto promedio (diferencia entre el precio antes de impuestos y la cotización internacional de la materia prima) de la gasolina descendió un 2% en noviembre respecto al mes anterior y se situó en 17,2 céntimos por litro, mientras que el del gasóleo también experimentó una caída, del 0,6%, hasta 17,1 céntimos, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Cabe destacar también que el precio de venta al público promedio de la gasolina en Península aumentó en noviembre por primera vez en 5 meses, en un 0,2%, hasta situarse en 1,175 euros por litro. Este insignificante cambio llevó aparejado que el precio diario de la gasolina no experimentó grandes variaciones a lo largo del mes, fluctuando en una horquilla máxima de variación de 2,2 céntimos de euro por litro. Hay que decir que el promedio de la cotización internacional de referencia de la gasolina aumentó un 1,7% en noviembre.

En cuanto al gasóleo, su precio de venta promedio disminuyó, por sexto mes consecutivo, un 0,3%, situándose en 1,069 euros por litro. La evolución diaria del precio del gasóleo fue similar a la de la gasolina, con unos precios que oscilaron en una horquilla máxima de variación de 2,4 céntimos de euro por litro. El promedio mensual de la cotización de referencia del gasóleo se redujo en un 0,4%. La diferencia promedio de precios gasolina-gasóleo aumentó por primera vez en 4 meses, situándose en 10,6 céntimos de euro por litro.

En lo que respecta a las provincias peninsulares, Vizcaya fue la que presentó los precios antes de impuestos más altos en gasolina 95, seguida por Guipúzcoa y Pontevedra. Lleida, continuó siendo la provincia con precios antes de impuestos más bajos para la gasolina 95, seguida por Barcelona y Girona. Con respecto al gasóleo A, las tres provincias del País Vasco fueron las que registraron los precios antes de impuestos más altos. Lleida ocupó su habitual posición como provincia con precios antes de impuestos más bajos, seguida por Valencia y Barcelona.

En cambio, Pontevedra fue la provincia peninsular con precios de venta al público más altos en gasolina, seguida por Ourense y Lugo. Navarra recuperó su posición como provincia con precios más bajos, seguida de Huesca y Zaragoza. En relación al gasóleo, un mes más Galicia fue la comunidad cuyas provincias alcanzaron los precios de venta al público más altos. Navarra, Huesca y Zaragoza volvieron a marcar los precios más bajos.

Por su parte, las estaciones de servicio integradas en la red de distribución de BP y Cepsa marcaron los precios de venta al público promedio más altos en gasolina y las de Repsol los más altos en gasóleo, según datos de la CNMC. Las estaciones de servicio independientes establecieron los precios más bajos. En noviembre de 2015 las diferencias con los precios de las estaciones de servicio integradas en redes de operadores aumentaron hasta los 3,4 céntimos de euro por litro y 4,5 céntimos/ litro en gasolina y gasóleo, respectivamente.

El precio de venta al público medio en hipermercados fue, para ambos carburantes, inferior al correspondiente al total de estaciones independientes. Las diferencias, tanto en gasolina como en gasóleo, se mantuvieron en el entorno de los 2,5 céntimos de euro por litro. Los precios antes de impuestos de la gasolina y del gasóleo en España superaron a los de las medias europeas y España ascendió del cuarto al tercer puesto en el ranking de precios de la gasolina, y de la novena a la octava posición en cuanto al gasóleo.

El precio del recibo de la luz subió un 0,8% en 2015 y el del gas bajó un 15,2%

El precio de la luz en España registró una subida del 0,8% en 2015, mientras que el coste que pagan los consumidores por el gas natural cerró el pasado ejercicio con una bajada del 15,2%. Esta disminución del precio de la electricidad se produjo después de encarecerse el recibo un 0,8% en diciembre en comparación a noviembre, el mismo porcentaje respecto a hace un año, según los datos definitivos del IPC de 2015 publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con los datos ya definitivos del año 2015, el recibo de la luz se encareció en los meses de enero (+3,6%), abril (+1,6%), junio (+4,6%), julio (+2,9%) y noviembre (+2,6%), frente a los descensos de febrero (-5,2%), marzo (-0,4%), mayo (-1,4%), agosto (-3,3%), septiembre (-3,8%) y octubre (-0,8%). El repunte del precio de la luz en 2015 se sitúa en el mismo nivel que el registrado en el año 2004 (+0,8%), si bien contrasta con la bajada del 2013 (-3,7%), tras las continuas subidas de los ejercicios previos, como 2012 (+12,4%), 2011 (+9,6%), 2010 (+7,9%), 2009 (+6,3%), 2008 (+10,2%), 2007 (+2,7%), 2006, (+5,2%), 2005 (+1,7%), 2004 (+1,4%) y 2003 (+1,5%).

Bajada de precios en 2016

De cara a este año, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo publicó el pasado 18 de diciembre en el Boletín Oficial del Estado (BOE) las órdenes de peajes de acceso de energía eléctrica para 2016 y la correspondiente a las instalaciones gasistas. Los nuevos peajes supondrán en enero una disminución media del recibo de la luz del 0,7% respecto a diciembre, del 2,8% respecto a enero de 2015, y una disminución del precio del gas natural del 3%. El sector eléctrico ya cerró el año 2014 con un superávit de 550,3 millones de euros, el primero en más de 10 años, y el Ministerio de Industria prevé registrar otro de unos 250 millones de euros en el ejercicio 2015.

Por su parte, el precio del gas en España cerró el 2015 con una disminución del 15,2%, después de que en diciembre disminuyese un 0,1% respecto a noviembre. Se trata de un notable descenso del coste de este servicio básico que no presentaba una disminución desde el año 2009, cuando descendió un 19,7%, ya que en 2014 su precio no varió y en 2013 (+3,1%), 2012 (+8,8%), 2011 (+16,4%) y 2010 (+13,8%) cerró con subidas.

Por su parte, el precio de los carburantes y lubricantes concluyó 2015 con un descenso del 9%, tras presentar una bajada del 4% en el último mes de ese ejercicio respecto al predecesor noviembre. En esta caída del precio de la gasolina y el diésel influye el descenso del precio del petróleo, que ha llegado a situarse en mínimos desde 2004 al colocarse por debajo de los 30 dólares. Los carburantes acumulan así dos años consecutivos en los que baja su precio tras la caída del 13,9% registrada en 2014.

Facua pide recuperar la fijación de precios máximos a los carburantes tras duplicar su precio desde su eliminación en 1998

Redacción / Agencias.- Facua-Consumidores en Acción pidió a los grupos parlamentarios una modificación de la Ley de Hidrocarburos para que el Ejecutivo vuelva a fijar los precios máximos de los carburantes, al haberse duplicado su precio desde que el Gobierno popular de José María Aznar eliminó los topes en 1998. Por ello, la asociación reclama la intervención del sector de los combustibles de automoción para «frenar las prácticas oligopolísticas que sufren los consumidores».

«La ridícula bajada de precios pese al desplome del precio del crudo, la ausencia de competencia entre las principales redes de gasolineras y los reiterados pactos de precios constatados por Competencia son razones más que suficientes para tomar esta medida», indicó Facua. Asimismo, denunció que los consumidores han sufrido otra «liberalización trampa» en el mercado de las gasolinas que «los sucesivos gobiernos del PP y el PSOE se han empeñado en justificar». Esto sucede, critica Facua, en lugar de «asumir que las consecuencias de las liberalizaciones no fueron la mejora en la calidad de los servicios, competencia y bajadas de precios, sino justo lo contrario».

Actualmente, el precio medio de la gasolina está en 1,13 euros por litro y el del gasóleo en 96 céntimos. Facua denuncia que la gasolina ha subido un 98% desde que el Gobierno puso fin al sistema de precios máximos, mientras que el del gasóleo es actualmente un 78% más caro que cuando se liberalizó hace 20 años. En junio de 1996 se liberalizó el precio del gasóleo y la gasolina en octubre de 1998.

El último precio máximo fijado por el Gobierno para el gasóleo en 1996 fue de 54 céntimos (90,6 pesetas) por litro; ese año alcanzó su máximo histórico hasta entonces. En 1998 el precio medio de la gasolina sin plomo de 95 octanos fue de 67 céntimos (110,7 pesetas) y el del gasóleo 53 céntimos (88,9 pesetas). Durante los 8 años que estuvo en vigor el sistema de precios máximos, el de la gasolina nunca rebasó los 71 céntimos (117,5 pesetas).

El PSOE propone en el Congreso una ley para crear una nueva tarifa social energética cargada a los Presupuestos

Europa Press.- El PSOE registró en el Congreso de los Diputados sus primeras iniciativas parlamentarias de carácter económico para la XI legislatura, que apenas ha comenzado, incluyendo entre ellas una propuesta normativa con la que crear una nueva tarifa social para el gas y la electricidad que dejaría en manos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Los socialistas alegan que varias directivas comunitarias emplazan ya a los Estados miembros a atajar el problema de la pobreza energética garantizando un suministro mínimo para una vida digna a un precio asequible para consumidores vulnerables y prohibiendo la desconexión en periodos críticos. Para hacer efectivas estas exigencias, propone que sea la CNMC la que, trimestralmente, proponga una tarifa social para cada suministro energético hasta un cierto nivel de potencia o consumo, que sea asequible y que esté referenciado con la renta y el gasto energético de las familias, y desvinculado totalmente de la evolución de los precios de mercado.

A esta tarifa social podrían acogerse quienes no superen unos umbrales de consumo y, además, cumplan uno de los siguientes requisitos: ser perceptor de pensión mínima, no contributiva o no concurrente; que todos los miembros de la familia estén en paro, tener una renta familiar per cápita inferior al 75% del salario mínimo, tener derecho a ayudas de alguna administración pública o ser familia numerosa. Ese precio regulado se aplicaría sobre el consumo destinado a la climatización de la vivienda, la iluminación y el consumo de aparatos de conservación y transformación de alimentos, y el calentamiento del agua de uso sanitario e higiénico. Lo que no aclara es cómo se discriminaría este consumo entre otros.

El déficit de ingresos que sufrirían las empresas obligadas a ofrecer la tarifa social se repercutiría sobre el conjunto del sistema y se financiaría mediante cargos o partidas provenientes de los Presupuestos. Además, los socialistas incluyen en su iniciativa un procedimiento para reconocer los casos de pobreza energética a las familias que destinen más del 10% anual de su renta al pago de los suministros y que cumplan ciertas circunstancias a determinar reglamentariamente, junto con otros requisitos como la localización de la vivienda, el grado de eficiencia o el número de miembros en la familia.

A quienes se reconozca esta situación no se les podrían cortar los suministros indispensables ni tampoco las fuentes de energía durante los periodos más fríos, en función de un calendario estacional según las zonas climáticas. Igualmente, las suministradoras habrían de pedir permiso para cualquier desconexión, que en ningún caso tendría lugar antes de 6 meses desde el primer requerimiento de pago. Finalmente, el PSOE incluye también la previsión de que, en 6 meses, el futuro Gobierno apruebe una estrategia para erradicar la pobreza energética usando fondos del Presupuesto a complementar por comunidades y ayuntamientos, mediante actuaciones como créditos preferentes para la rehabilitación o fomento de las renovables en los hogares.

El precio de la gasolina es idéntico al de hace un año mientras que el del diésel baja un 11,3%

Redacción / Agencias.- El precio de la gasolina volvió a situarse en la última semana en el mismo nivel de hace un año, 1,132 euros por litro, mientras que el coste que pagan los consumidores por el litro de gasoil se abarató en este periodo un 11,3%, hasta 0,958 euros por litro, su mínimo desde diciembre de 2009.

En concreto, el precio medio en España de la gasolina registró una ligera bajada del 0,07% en la última semana, hasta 1,132 euros por litro. El coste de este carburante se mantiene así prácticamente estable con respecto a hace una semana y a los precios de hace un año, mientras que el del diésel ha registrado una bajada del 11,3% respecto a hace 365 días. Concretamente, el litro de gasoil pasó de costar en los surtidores 1,079 euros el litro en enero del 2015, a 0,958 euros por litro en la última semana, cuando registró una bajada del 0,5% respecto a los siete días anteriores.

El litro de gasóleo, que la pasada semana cayó por debajo de la barrera del euro por primera vez desde febrero de 2010, sigue abaratando su precio a rebufo de la caída en los precios internacionales del crudo. Así, con su cuarta semana consecutiva de descensos, el gasoil marca su dato más bajo desde el 21 de diciembre de 2009, cuando su coste era de 0,956 euros el litro. De esta forma, España se sitúa por segunda semana en el grupo de 10 países de la Unión Europea en los que el coste del gasoil es inferior al euro, liderados por Luxemburgo con 0,887 euros y del que también forman parte Austria, Estonia, Hungría, Alemania, Letonia, Lituania, Polonia y Eslovaquia.

Asimismo, la tendencia de distanciamiento entre el precio de uno y otro combustible, que en pleno verano registró su mayor brecha desde el año 2007, aumentó en las últimas semanas hasta alcanzar su máxima diferencia. En el último año, esta diferencia entre ambos carburantes se ha multiplicado por más de tres veces, al pasar de una brecha de 5 céntimos en enero de 2015 a superar los 17 céntimos en la actualidad. De hecho, las diferencias se acentúan ya que, en lo que va de 2016, el gasóleo acumula un descenso en su precio del 4,7% mientras que en la gasolina la caída desde diciembre es de apenas el 0,8%.

Con los precios de esta semana, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta 62,26 euros, igual que hace una semana. Por su parte, un coche diésel con un depósito de 55 litros gastaría 52,69 euros en llenarlo, frente a 52,96 euros de hace 7 días, 27 céntimos menos. Esta tendencia de los precios se produce en un momento de caída del petróleo Brent, referencia en Europa, que cotiza en torno a los 30 dólares, mínimo que no alcanzaba desde febrero del 2004, ante las preocupaciones de una menor demanda por parte de China y la falta de acuerdo entre los países productores para frenar la producción de crudo.

Estos precios son únicamente medias, por lo que actualmente es posible encontrar en los surtidores de la Península Ibérica tanto gasolina como gasóleo muy por debajo de estos precios. Así, en Aragón, en la localidad de Cubel, hay una estación donde se puede llenar el depósito de gasóleo por debajo de los 0,8 euros. En Madrid, también la gasolinera del grupo de distribución Costco ofrece el litro de gasóleo a un precio de 0,83 euros.

Los carburantes cuestan en España menos que la media de la Unión Europea y la zona euro, donde los precios de venta al público volvieron a bajar y el litro de gasolina se sitúa en 1,273 euros y en 1,292 euros, respectivamente. Por su parte, el litro de gasóleo cuesta 1,082 euros de media en la Unión Europea y 1,049 euros en la eurozona. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.

Los consumidores consideran caro el precio de la luz, el gas, internet y el teléfono fijo

Servimedia.- Así se desprende del estudio Situación de los suministros en los hogares españoles en 2015, realizado por Fotocasa con el objetivo de conocer la situación de los suministros de luz, agua, gas, teléfono e internet en los hogares españoles durante el 2015. La encuesta muestra el desajuste que existe para los consumidores entre el precio de los suministros y su consumo de los mismos.

El 84% de los consumidores españoles considera que el precio de la luz no se ajusta a su consumo mensual, a pesar de las últimas rebajas en la parte regulada que ha efectuado el Gobierno desde el pasado verano. La luz no es el único suministro que los españoles encuentran caro. Así, el 65% de los encuestados cree que el precio del gas es elevado para el consumo que realizan, así como internet (60%) y el teléfono fijo (57%). El agua es el único suministro que el 45% de los españoles considera que el precio se adecua a su consumo.

El 19% de los encuestados afirma pagar más de 90 euros mensuales de luz. La mayoría de los consumidores (43%) asegura que paga entre 50 y 90 euros al mes, seguidos de los que pagan de 30 a 50 euros mensuales (28%). Además, a pesar de las bajadas en el precio, el 96% de los encuestados asegura que ha notado un incremento en el precio de la luz en el último año y un 42% afirma que su factura se ha encarecido entre un 5 y un 10% en 2015.

Aunque sólo el 37% de los españoles afirma haber tenido algún problema con los suministros contratados en su hogar, el 67% asegura que es internet el que más incidentes provoca. Además de internet, la luz (53%), el teléfono fijo (34%) y el agua y el gas (16%) son los servicios que ocasionan problemas. Un 46% de los encuestados asegura que la compañía tardó unos días en solventar la incidencia, un 22% unas semanas, un 15% unos meses y un 16% afirma que el problema nunca se llegó a solucionar. A pesar de poder haber tenido algún rifirrafe con la empresa suministradora, tan sólo un 25% recurrió alguna vez a la Justicia u organizaciones de consumidores.

9 de cada 10 españoles considera que realiza algún gesto para ahorrar energía en su hogar. El uso de bombillas de bajo consumo es el más habitual (95%), seguido de limitar la temperatura de la climatización (63%), purgar los radiadores (40%) y cerrarlos de las habitaciones en desuso (38%), tener instalado un termostato digital programable (35%) o ajustar el caudal del agua (27%). A la hora de adquirir cualquier electrodoméstico, el 95% de los encuestados asegura que se fija en la etiqueta energética y la categoría A++ es la más habitual en los hogares españoles (32%). el 85% afirma que ni las empresas de suministros ni el Gobierno promueven suficientes consejos sobre la conservación energética.

La demanda de electricidad aumenta un 1,8% en 2015 tras 4 años de bajadas

Redacción / Agencias.– La demanda peninsular de electricidad en el conjunto de 2015 se ha situado en 248.000 gigavatios hora (GWh), lo que supone un incremento del 1,8% con respecto al 2014, según Red Eléctrica de España (REE). Esta evolución positiva rompe una tendencia de 4 años consecutivos de bajadas que situaron el consumo de electricidad en niveles comparables a los de 2005. Una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica cierra 2015 un 1,6% por encima de la registrada en 2014.

Estos resultados se obtienen después de que la demanda peninsular de electricidad se situase en diciembre en 20.871 GWh, un 2,1% inferior a la registrada en diciembre del 2014. Si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, muy altas en diciembre, la demanda peninsular de energía eléctrica creció un 2,4% con respecto a diciembre del 2014.

Con datos provisionales a día 30 de diciembre, la producción de origen eólico alcanzó en diciembre los 3.421 GWh, valor un 25,9% inferior al registrado en el mismo mes del año pasado, y supuso el 17,4% de la producción total. En el mes de diciembre, la generación procedente de fuentes de energía renovable representa el 28,6% de la producción. El 50,5% de la producción eléctrica de este mes procedió de tecnologías que no emiten CO2.

La principal fuente de generación en 2015 fue la energía nuclear (21,9%), seguida del carbón (20,3%), la eólica (19%), hidráulica (11%), cogeneración y otros (10,6%), ciclo combinado (10,1%), solar (5,1%) y térmica renovable (2%). En diciembre, la principal fuente de generación fue la nuclear (23,9%), seguida por el carbón (23,2%), eólica (17,4%), ciclo combinado (13,1%), cogeneración (11,2%), hidráulica (6,7%), solar (2,5%) y térmica renovable (2%).

El consumo eléctrico de las grandes empresas crece un 0,8% en noviembre

Redacción / Agencias.- El consumo eléctrico de las grandes y medianas empresas en noviembre aumentó un 0,8% con respecto a noviembre del 2014, según el Índice Red Eléctrica (IRE). Desglosado por sectores, el consumo industrial creció un 1,1% y el de los servicios cayó un 0,8%. En el cálculo de estos datos se valoraron los efectos de la laboralidad (diferencia de días hábiles) y la evolución de las temperaturas, porque el consumo bruto aumentó un 1%, con una subida del 1,3% en la industria y una caída del 1% en servicios.

Según el IRE, en los últimos 12 meses, el consumo eléctrico de estas empresas, corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, aumentó un 1,8% respecto al mismo periodo del 2014. Por sectores, el consumo de la industria ascendió un 2,6% y el de los servicios cayó un 1,2%. Comparado con noviembre del 2014, de las 5 actividades con mayor consumo eléctrico, la demanda de la metalurgia disminuyó un 4,4%, la industria química aumentó un 0,8%, la fabricación de otros productos minerales no metálicos un 10,4%, la industria de la alimentación un 2,9% y la del papel un 1,8%.

Asimismo, las actividades que más aportaron al crecimiento del consumo de las grandes empresas fueron la fabricación de otros productos minerales no metálicos, con un aumento del 10,4%, la captación, depuración y distribución de agua (11,3%), la fabricación de productos de caucho y plásticos (6,8%), la fabricación de vehículos de motor (9,7%) y la fabricación de material y equipo eléctrico (15%). El IRE facilita información sobre la evolución del consumo eléctrico del conjunto de las grandes empresas y otras instituciones que tienen una potencia contratada superior a 450 kilovatios (kW), lo que supone alrededor del 40% de la demanda total.

La demanda de energía eléctrica crece un 1,9% en 2015, el primer alza en 5 años

Europa Press.- La demanda peninsular de energía eléctrica creció un 1,9% en 2015 con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 248.181 gigavatios hora (GWh), registrando así el primer valor positivo en los últimos cinco años.

Si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la demanda de electricidad se incrementó un 1,5% con respecto a 2014, según los datos del avance del informe del sistema eléctrico español de Red Eléctrica de España (REE).

En 2015, el 37,4% de energía eléctrica demandada se cubrió con generación renovable. La participación de esta tecnología en la producción de electricidad descendió 5,4 puntos respecto al año anterior debido, principalmente, a la caída de la generación hidráulica, que ha sido un 28,2% menos que en el año anterior.

La eólica, por su parte, retrocedió en su producción un 5,3% respecto al 2014, hasta alcanzar los 47.948 GWh.

La nuclear cubre un 21,7%

Mientras, la generación nuclear cubrió este año el 21,7% de la demanda de energía eléctrica, seguida del carbón, que aportó el 20,3%, la eólica el 19,1%, la hidráulica el 11,1%, la cogeneración y resto el 10,6%, el ciclo combinado el 10%, y las tecnologías solares y la térmica renovable, que cubrieron conjuntamente el 7,2% de la demanda anual, aportación similar a la del 2014.

El pasado 4 de febrero se alcanzaron los valores máximos de potencia instantánea, con 40.726 megavatios (MW)a las 19.56 horas y de demanda horaria con 40.324 MWh entre las 20.00 y las 21.00 horas. Además, el máximo de demanda de energía eléctrica diaria se registró el 20 de enero con 821 GWh.

Desaparece el Fuel-Gas de la Península

Por otra parte, el parque generador de energía eléctrica en la Península aumentó ligeramente al finalizar 2015, con una potencia instalada de 102.613 MW (0,4 % más que a finales del 2014).

La mayor parte de la nueva potencia ha correspondido al alta de la central hidroeléctrica La Muela II de 854 MW, que se ha contrarrestado con el cierre de la última central de fuel-gas existente en la Península, la de Foix, que resta 520 MW. Las variaciones en el resto de tecnologías fueron nulas o poco significativas.

Mientras, la demanda anual de energía eléctrica en el conjunto de los sistemas no peninsulares creció en 2015 un 2,2% respecto al año anterior.

Asimismo, el saldo de intercambios internacionales de energía eléctrica mantuvo un año más el signo exportador con 467 GWh, un 86,3 % inferior al del 2014. En 2015, las exportaciones alcanzaron los 15.119 GWh y las importaciones los 14.652 GWh.