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APPA Fotovoltaica cree que se crearán 28.000 empleos con la puesta en marcha de los 3.909 MW de la subasta

Europa Press / EFE.- APPA Fotovoltaica considera que los 3.909 megavatios (MW) de potencia fotovoltaica adjudicados en la última subasta de renovables generarían, de llevarse a cabo todos los proyecto, más de 27.900 nuevos empleos directos e indirectos durante la fase de construcción, que debería concluir en diciembre de 2019, y elevarían a más de 18.800 los puestos de trabajo permanentes en este sector para los próximos 20 años.

Las compañías instalarán solar fotovoltaica

El presidente de la asociación, Jorge González Cortés, valoró positivamente el resultado de la subasta y ha destacado que «grandes compañías» se han sumado a esta tecnología. En este sentido, se felicitó por el hecho de que estas compañías, que «durante años han sido grandes detractores de la fotovoltaica, hayan comprendido que el esfuerzo que se realizó durante años era para conseguir, precisamente, esta reducción de costes». González Cortés subrayó que si no hubiera sido por el apoyo «decidido» de algunos gobiernos, la sociedad y el sector empresarial a nivel mundial, la fotovoltaica «jamás habría conseguido este desarrollo tecnológico«. «Eso es algo que debemos recordar cada vez que alguien nos hable de las primas a las renovables», añadió al respecto.

Además, consideró necesario «no olvidar a las familias y las pequeñas y medianas empresas que siguen sufriendo los recortes retroactivos a inversiones que estaban garantizadas por el BOE». APPA Fotovoltaica pide así al Gobierno que, una vez «constatado que la fotovoltaica ha alcanzado la plena competitividad», que «deje de poner trabas» a su desarrollo y la convierta «en un pilar estratégico para crear industria, empleo y riqueza autóctona«. Según el banco de inversión Lazard, el coste de la fotovoltaica se ha reducido en un 85% en los últimos siete años.

La termosolar generó el 4,1% de la producción eléctrica en julio, lo mismo que la fotovoltaica

Europa Press.- La energía termosolar generó un 4,1% de la producción eléctrica en el mes de julio, producción equivalente a la fotovoltaica en el periodo, a pesar de que cuenta con la mitad de la potencia instalada, según indicó Protermosolar.

Asimismo, destaca que esta tecnología alcanzó en algún periodo durante los siete primeros meses del año su récord horario de contribución, con un 10% de la generación eléctrica en España.

Por ello, la asociación considera que estos datos «constatan la necesidad de apoyar a la industria solar termoeléctrica, por fiabilidad y contribución a la estabilidad de la red, gracias a su aportación inercial, que junto con su gestionabilidad, la diferencia de otras tecnologías de generación renovable variables».

Además, señala que con un escenario energético donde toda la nueva generación que se instale hasta 2030 será renovable y en un contexto sin consenso político para alargar la vida de las centrales nucleares y con fecha de caducidad para la generación con carbón y gas, las centrales termosolares constituirán «una pieza indispensable» del ‘mix’ de generación del país, «siendo la única tecnología capaz de generar electricidad cuando el recurso natural ha dejado de estar presente, a un precio, a fecha de hoy, que ya se acerca al del ‘pool’.

La demanda de energía eléctrica aumenta un 0,9% en julio

Servimedia.- La demanda peninsular de energía eléctrica en julio se estima en 22.423 GWh, un 0,9% más que en el mismo mes del año anterior, según informó este lunes Red Eléctrica Española en un comunicado.

Según las previsiones proporcionadas por Red Eléctrica Española, en los primeros siete meses del año la demanda peninsular se estima en 147.417 GWh, un 1% más que en el mismo periodo de 2016.

Además, Red Eléctrica señala que, una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica aumentó un 1,4 % respecto a la registrada entre enero y julio del año anterior.

Según la fuente de generación de la energía, el 20,6% fue nuclear, el 18,8% del carbón, el 17,8% de ciclo combinado, el 15,5% fue eólica, el 10,8% procedió de la cogeneración, un 5,3% hidráulica, un 4,2% solar fotovoltaica, un 4,1% solar térmica, un 1,3% de residuos, y un 1,6% de otras renovables.

De esta forma, Red Eléctrica estima que el 69,3% de la energía generada en el mes de julio procedió de fuentes no renovables, y el 30,7% de fuentes renovables, mientras el 51,3% de la producción eléctrica de este mes procedió de tecnologías que no emiten CO2.

España retrocedió más de un 3% en el consumo de energías renovables en 2015

Europa Press.- España disminuyó un 3,1% el consumo de energías renovables en 2015, situándose en un 13,9% del total, mientras que en Europa aumentó un 9% en comparación con el año anterior, llegando a representar un 13% de la energía primaria consumida, según el informe ‘Un horizonte renovable, el reto de Europa hacia el 2020’ realizado por EAE Business School.

Según el informe, este retroceso fue debido a la disminución de los incentivos, aunque en 2017 se destinarán 336 millones de euros para alcanzar el reto de Europa de un 20% de energías renovables para el 2020.

El petróleo se mantuvo como la principal fuente de energía en España, con un 42,2%, por delante del gas natural, con el 19,9%, y las renovables, que representan el 13,9%. Mientras, la energía nuclear representa un 12,1% y el carbón un 11,7%.

EAE Business School señala que estos datos coinciden con «una caída drástica» de los precios del petróleo, que han potenciado su mayor consumo como fuente de energía y un retroceso de las renovables.

En lo que respecta las aportaciones al Producto Interior Bruto (PIB) según el tipo de energía renovable, a cierre de 2015 la solar fotovoltaica ha sido la que más ha contribuido, con un 32,75%; seguido de la eólica, con un 21,12%; la solar termoeléctrica, con un 16,45%; la biomasa eléctrica, con un 16,30%; y los biocarburantes, con 5,90%.

El estudio considera que, a pesar del ligero decrecimiento en aportación al PIB que se viene registrando desde 2012, el sector tiene capacidad y potencial suficiente para aportar alrededor de un 1% al PIB español.

La eléctrica española Iberdrola construirá un parque eólico de 200 MW en Texas (Estados Unidos) por 256 millones de euros

EFE.- Iberdrola construirá un parque eólico en Texas, que tendrá una potencia de 200 megavatios (MW) y en el que invertirá 300 millones de dólares (unos 256 millones de euros), según anunció la compañía. El parque, que generará energía para Austin, la capital texana, durante los próximos 15 años, se construirá entre 2018 y 2019. Para este proyecto, Iberdrola ha firmado con la empresa Austin Energy un contrato de venta de energía a largo plazo (PPA).

Iberdrola, que opera en Estados Unidos desde finales de 2015 a través de su filial Avangrid, será la propietaria y operará el parque eólico, y la energía eléctrica que genere será distribuida a la ciudad tejana, que tiene cerca de un millón de habitantes. En las próximas semanas, Iberdrola se decidirá entre las varias alternativas de que dispone para ubicar este parque. Los contratos PPA garantizan la rentabilidad de las instalaciones energéticas en Estados Unidos durante un largo periodo de tiempo, ha explicado Iberdrola, que ha firmado acuerdos con multinacionales norteamericanas para el suministro de energía en sus instalaciones desde parques eólicos de la eléctrica.

Avangrid es el tercer operador eólico de Estados Unidos, con cerca de 6.200 MW de potencia eólica instalada, y opera en veinticinco Estados. La empresa, fruto de la integración de Iberdrola USA y UIL Holdings Corporation, cuenta con unos activos por valor de 26.411,49 millones de euros y recientemente ha construido diferentes instalaciones en Estados Unidos, como el complejo Peñascal, de 606 MW de potencia y que es la mayor instalación eólica de Avangrid en todo el mundo. Además, en estos momentos desarrolla en el área de California los proyectos El Cabo, de 298 MW, y Tule, de 132 MW.

UNEF ve histórica la subasta de energías renovables que ha adjudicado más de 3.900 MW a la solar fotovoltaica

Europa Press.- La Unión Española Fotovoltaica (UNEF) calificaba de “histórico para el sector fotovoltaico» el haberse adjudicado esta tecnología 3.909 megavatios (MW) en la subasta de renovables que se ha celebrado, después de obtener sólo 1 en la anterior. Y es que el grueso de la potencia se ha adjudicado a proyectos fotovoltaicos, lo que «supondrá una importante reactivación del sector, con unas inversiones estimadas en 3.500 millones de euros, y la creación de nuevos puestos de trabajo».

El presidente de UNEF, Jorge Barredo, ha achacado “estos buenos resultados” al “alto nivel de competitividad que ha alcanzado la energía fotovoltaica”, de la que subrayó que «no sólo es una aliada clave para la lucha contra el cambio climático sino que contribuye, además, a bajar el precio de la electricidad para todos los consumidores«. En esta licitación las empresas españolas han sido «las principales ganadoras», y la potencia total asignada es superior a la que se instaló durante 2007 y 2008, cuando el sector fotovoltaico vivió un gran crecimiento.

Además, UNEF quiso recordar que este resultado se debe a que se ha permitido ampliar el cupo de potencia a asignar por encima de los 3.000 megavatios con el objeto de «facilitar la inclusión de la potencia de todas aquellas ofertas que tuviesen el mismo sobrecoste que la última oferta adjudicada, siempre que dicho sobrecoste fuese nulo para el sistema o inferior al valor que se establece en la cláusula confidencial». Aun así, UNEF destacó la «necesidad de que las licitaciones tengan un diseño adecuado y homologable internacionalmente y de que exista la seguridad jurídica adecuada en España, para que los proyectos puedan acceder con mayor facilidad a la financiación».

En la anterior subasta, de 3.000 MW, fue la eólica la vencedora con 2.979 MW, y en la del año pasado la fotovoltaica no pudo ni siquiera optar, ya que fue convocada sólo para eólica y biomasa. UNEF manifestó su malestar por los criterios de la anterior subasta, que se han vuelto a aplicar en ésta y por los que, en caso de empate en los descuentos ofrecidos por los promotores de los proyectos, se asignaría a aquellos con mayor número de horas de producción, en primer lugar, y luego a las instalaciones de mayor tamaño, lo que favorecía a la eólica según denunció UNEF.

Cobra (ACS) se hace con 1.550 MW en la subasta mientras Endesa, Forestalia y Gas Natural se reparten 900 MW

Redacción / Agencias.- Cobra, filial del grupo ACS, ha sido la gran vencedora de la nueva subasta de renovables lanzada por el Gobierno con la adjudicación de 1.550 megavatios (MW) fotovoltaicos de los más de 5.000 MW verdes que finalmente ha subastado el Ministerio de Energía; una puja en la que la solar fotovoltaica ha logrado resarcirse después de no haber podido concurrir a la celebrada en enero de 2016 y haber obtenido sólo un megavatio en la del pasado mes de mayo.

La subasta, que se convocaba por un cupo de 3.000 megavatios (MW) que podía ser ampliado si había ofertas con el mismo sobrecoste que la última adjudicada cuyo valor fuera nulo o inferior al fijado en una cláusula confidencial, ha asignado al final 5.037 MW (3.909 MW para instalaciones fotovoltaicas y 1.128 MW para eólicas), según indicó el Ministerio de Energía, que así aprovechó la puerta que había dejado abierta a ampliar la potencia subastada por encima de los MW previstos. Al igual que en las dos subastas anteriores, los descuentos ofertados por los adjudicatarios han sido máximos, con lo que no percibirán prima, tan sólo la retribución del mercado, lo que hará que no haya coste para el consumidor.

En la subasta, la tercera que se celebra después de la moratoria renovable de 2012 y la segunda en este año, los megavatios se han repartido entre 40 empresas y ACS, a través de su filial Cobra, ha sido a la que más potencia se le ha asignado, 1.550 MW. El grupo de energía fotovoltaica X-Elio, grupo resultante de la alianza entre Gestamp Solar y KKR, compañía que desarrolla, construye y opera plantas solares, y cuyo consejero delegado, Jorge Barredo, preside la patronal Unión Española Fotovoltaica (UNEF), ha entrado también con fuerza en la subasta y ha sido la segunda compañía que más megavatios fotovoltaicos se ha adjudicado, 455 MW, todo lo que había solicitado.

Entre las grandes compañías de energía, Endesa y Gas Natural Fenosa se han hecho con 339 MW y 250 MW fotovoltaicos, todos los solicitados. Gas Natural Fenosa, que en la anterior subasta se adjudicó 667 MW eólicos en los que invertirá 700 millones de euros, apuntó que invertirá hasta 165 millones en el desarrollo de los proyectos fotovoltaicos. Endesa, que ya consiguió 540 MW eólicos en la anterior subasta, anunció que invertirá aproximadamente 270 millones de euros en construir la capacidad solar adjudicada en la subasta, proyectos que se desarrollarán en Murcia y Badajoz, generando 640 gigavatios por hora al año y evitando «la emisión de alrededor de 348.000 toneladas de CO2 a la atmósfera».

Con los 879 MW que se ha adjudicado en esta subasta y en la de mayo, Endesa aumentará un 52,4% su parque de renovables en España. José Bogas, consejero delegado de Endesa, ha afirmado que Enel Green Power España se confirma así «como uno de los principales operadores en el ámbito de las energías renovables del mercado español». «Supone un paso muy relevante en el propósito de Endesa de ser un agente decisivo en el proceso de transición energética hacia un sistema plenamente descarbonizado en el año 2050», ha subrayado.

Los 270 millones en fotovoltaica vienen a sumarse a los 600 millones de euros ya anunciados como desembolso por la adjudicación de mayo pasado, «lo que supone superar incluso la inversión contemplada en el terreno de las renovables en el actual plan industrial de la compañía». Endesa prevé materializar esta nueva potencia desde 2019 con proyectos que comercializarán su energía en el mercado de España.

Otras grandes compañías, como Acciona, que no se presentó a la subasta de mayo, e Iberdrola, que sí lo hizo pero que no obtuvo ningún megavatio, no acudieron a la puja. Por su parte, Forestalia, la empresa aragonesa que fue la gran vencedora en las dos anteriores subastas, se ha adjudicado 316 MW, con los que irrumpe en el sector fotovoltaico y suma ya 1.924,5 MW de energías renovables con 1.500 MW eólicos y 108,5 MW de biomasa. También a Solaria se le han asignado 250 MW en esta subasta, en la que el grupo OPDE, que invierte en activos renovables y gestiona los de terceros, ha logrado 200 MW; Prodiel, 182 MW, Greenalia, 133 MW y Alter, 50 MW.

En lo que se refiere a la eólica, Capital Energy, grupo creado en 2002 y dedicado a la promoción, construcción, explotación y mantenimiento de instalaciones para la producción de energía renovable, ha salvado los muebles de esta tecnología en esta subasta con la adjudicación de más de 700 MW. Por su parte Iberdrola, que es la primera empresa por potencia eólica en España con más de 5.500 MW y que fue pionera en el desarrollo de esta tecnología en el país, apuesta actualmente como una de sus claves para el futuro por la energía eólica marina, donde está desarrollando el parque de Wikinger, en aguas alemanas del mar Báltico, así como en países como Reino Unido, Francia y Estados Unidos.

El resultado de la primera subasta, en la que se registró una demanda de casi 10.000 MW, de los que casi 8.000 MW fueron al precio mínimo, hizo que el Ejecutivo se apresurara para lanzar una nueva convocatoria que permitiera dar cabida a ese hambre por proyectos que se quedaron fuera en mayo, gran parte de ellos fotovoltaicos, que ha sido en esta ocasión la tecnología vencedora. Al igual que la subasta de mayo, esta puja era tecnológicamente neutra y podían participar instalaciones de tecnología eólica y fotovoltaica en concurrencia competitiva, siendo adjudicatarias las que fueran más eficientes en costes.

Ahora la fotovoltaica ha conseguido resarcirse de la decepción que sufrió en la anterior subasta, cuando sólo obtuvo un megavatio frente a los 2.979 MW de los 3.000 que se adjudicó la eólica, después de no poder concurrir a la primera, en la que no se adjudicaban megavatios para esta tecnología. La puja se ha celebrado con los mismos criterios establecidos para la de mayo, que fueron recurridos por UNEF y por los que para deshacer los empates en los descuentos ofrecidos en primer lugar se tendría en cuenta el mayor número de horas de producción y, en segundo, el mayor tamaño de las instalaciones.

UNEF ha indicado que el resultado de la subasta supondrá una importante reactivación para el sector, con unas inversiones estimadas de 3.500 millones de euros y la creación de nuevos puestos de trabajo. Con la adjudicación de esta nueva subasta, el Gobierno prevé prácticamente alcanzar el objetivo del 20% en materia de renovables en el horizonte de 2020, que actualmente se sitúa en el 17,3%, y seguir avanzando en el camino de la transición energética.

Esta es la tercera subasta para asignar retribución a proyectos de nuestras instalaciones renovables desde la moratoria de 2012. En las subastas de 2017 se han adjudicado 8.037 megavatios de nueva potencia renovable distribuidos entre 3.910 fotovoltaicos, 4.107 eólicos y 20 de otras tecnologías. Para asegurar la solvencia de las ofertas recibidas se ha fijado un sistema de garantías que se irán devolviendo a los promotores según cumplan hitos en la ejecución de los proyectos.

La cara oculta de las subastas

Se ha celebrado la tercera subasta de potencia renovable en un corto período de tiempo. Subastas que han introducido una cierta sensación de aceleración artificial en el sector renovable español, lo que podría llamar a equívoco a cualquier observador externo. El resultado, como se conoce, es una adjudicación de 3.909 MW de nueva potencia fotovoltaica y 1.128 MW eólicos. Hasta aquí, se cumplen las previsiones de esta nueva subasta de suelo móvil retributivo. Más allá de lo publicado, el envés de la trama, la cara oculta de estas subastas merece una atención más contextualizada.

Es de reconocer la utilidad de la combinación de subastas sucesivas para el propio tacticismo del Ministerio de Energía. En primer lugar, muestra de forma repentina una posición ferviente en pos de las energías renovables, urgidos como estamos a la vez por el cumplimiento de los objetivos españoles para 2020 tras el parón de la primera legislatura prolongada de Mariano Rajoy y de los efectos la reforma eléctrica. Eso, y la situación de los proyectos resultantes de la primera subasta, ha inducido a la técnica del más madera para que los proyectos, por acumulación, vayan entrando en funcionamiento. En todo caso, adjudicar nueva potencia renovable era ya algo obligado, con lo que el Ejecutivo ha hecho de la necesidad, virtud.

En segundo lugar, de forma no menos sibilina, el Ministerio busca un elemento justificativo para promover un recorte adicional de la rentabilidad razonable a partir de 2020, lo que ya se ha expresado como voluntad inquebrantable en círculos públicos y privados. Sería ejecutar otro tajo para volver a una nueva espiral de inseguridad jurídica, arbitrajes y conflictos jurisdiccionales. Esquemáticamente, esta construcción argumental se resume así: Si convocamos subastas y su resultado es que la retribución es a mercado puro y duro, sin incentivos: ¿Qué necesidad hay de retribuir la potencia instalada en el pasado, aunque ya hayamos realizado un recorte hasta el 7,39%? Por tanto, hasta el cero incentivos todavía es posible aplicar una segunda ronda de pasar el cepillo.

En tercer lugar, no menos importante, el Gobierno se aprovecha de la encarnizada lucha entre tecnologías por la nueva potencia. Así se contextualiza el hecho de cebar la bomba de la confrontación intertecnologías de forma que el resultado de las primeras subastas fue predominantemente eólica y esta última fotovoltaica, lo que permite presentarse al Ejecutivo de una forma salomónica y calculadamente equidistante, mientras la artillería retórica se entrecruza. Pero es más, en este contexto de sobrecapacidad, esta confrontación se extiende al resto de tecnologías, que el Ejecutivo quiere mantener pese a los propios titulares de las instalaciones, dado que todos tienen incentivos a que de una u otra forma se trate de retirar potencia, por motivos ideológicos, medioambientales o económicos.

Empresarialmente, su resultado ha supuesto la irrupción con fuerza en el sector renovable de Forestalia con la nueva potencia adjudicada enlas tres subastas y, por orden de magnitud,tanto de Enel Green Power (Endesa) y de Gas Natural Fenosa, reforzando su mix de generación renovable, así como en esta última subasta de los grupos ACS y el grupo X-Elio.

Finalmente, estas rondas de subastas no han quedado exentas de cuestionamientos y polémicas por varios motivos. La complejidad de las mismas, que requirió que el propio Ministro advirtiera a los posibles pequeños concurrentes, después del florecimiento de los operadores maverick, sobre el margen de riesgo regulatorio que el Gobierno se da a sí mismo, para que se hicieran a la idea de la discrecionalidad regulatoria a la que se pueden exponer. Para esa discrecionalidad el Gobierno prefiere un sector empresarializado en lugar de afrontar un escenario de agitación como la ocurrida en el pasado con los pequeños productores fotovoltaicos, además de evitarse los riesgos existentes de que los proyectos no llegasen a entrar en funcionamiento por falta de músculo financiero.

También abonó la polémica la estrambótica falta de neutralidad de cada subasta como evidencian los resultados extremos y maniqueos de cada una. Y, finalmente, la propia controversia que se ha transparentado allende nuestras fronteras en referencia a los “retrasos” y ausencias en la (in)comunicación y notificación de las subastas a la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea. Atentos.

El sector fotovoltaico prevé crear 17.000 empleos adicionales hasta 2025 si eleva su capacidad instalada de generación

Europa Press.- El sector fotovoltaico podría crear entre 15.700 y 17.000 empleos adicionales hasta 2025, un 140% más de los que existen en la actualidad, si aumenta su capacidad de producción, según el informe anual del sector presentado por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), que recoge una previsión de evolución de los principales indicadores del sector para 2025 y 2030.

De acuerdo con sus cálculos, en un escenario de aumento anual de la capacidad de generación fotovoltaica de entre 500 megavatios (MW) y 1.000 MW, en grandes instalaciones, y de entre 150 MW y 300 MW en pequeñas instalaciones de generación distribuida, se produciría una importante reactivación de la actividad industrial, lo que conllevaría una importante creación de empleo. UNEF presenta estas estimaciones ante la celebración de una nueva subasta de renovables que pondrá en juego al menos otros 3.000 megavatios (MW) verdes, tras los 3.000 MW adjudicados en la subasta del mes de mayo.

La subasta, que se celebrará este miércoles, es al igual que la anterior tecnológicamente neutra y en ella podrán participar instalaciones de tecnología eólica y fotovoltaica en concurrencia competitiva, de tal manera que resulten adjudicadas aquellas que supongan un menor coste para el consumidor. Además, UNEF ha presentado datos sobre la riqueza y el empleo generados por el sector en 2015. En ese año, la contribución total del sector fotovoltaico al PIB fue de 2.801 millones de euros y empleaba un total de 11.491 profesionales, 7.165 de forma directa y 4.326 de forma indirecta. El sector fotovoltaico es exportador neto, ya que en el periodo 2014-2015 las exportaciones netas alcanzaron los 2.084 millones de euros.

Además, subrayaron que existe un saldo positivo entre lo que el Estado recauda por el negocio fotovoltaico en términos de impuestos, tributos y cargas sociales, y las ayudas recibidas, lo que pone de manifiesto que el sector realiza una contribución real a la balanza fiscal nacional. Según recoge el informe anual, el sector fotovoltaico crece a un ritmo lento en España, lo que ha llevado al país a perder posiciones en el ranking internacional. En 2016, la potencia instalada en España fue de 55 MW, frente a los 49 MW registrados el año anterior, y acumuló una potencia total de 4.729 MW. De esta potencia instalada el pasado año, más de un tercio corresponde a proyectos aislados de la red.

Según destaca UNEF, a pesar de las barreras económicas y administrativas existentes, el autoconsumo sigue creciendo de forma continua y, gracias a la reducción de costes de la fotovoltaica, éste representa una alternativa rentable y asequible. A finales de 2016, las comunidades autónomas líderes en autoconsumo eran Cataluña, con 86 instalaciones registradas, Galicia, con 79, y Andalucía, con 64, según el registro administrativo de autoconsumo del Ministerio de Energía. Según la asociación, las comunidades autónomas han «reafirmado» su apoyo al autoconsumo a través de medidas como subvenciones para viviendas y empresas, préstamos para particulares y pymes y la deducción por inversiones en instalaciones de autoconsumo.

UNEF ha enfatizado, además, que el autoconsumo no representa una amenaza a la equidad ni a la sostenibilidad del sistema. En un escenario de previsión de desarrollo del autoconsumo de 250 MW anuales, la reducción de ingresos para el sistema sería de 4,1 millones de euros, lo que supondría un impacto del 0,02% en un sistema que en 2016 recaudó más de 16.000 millones de euros. Asimismo, si se considera que el impacto anual del autoconsumo para el resto de consumidores es de 6,8 céntimos de euro, sin embargo se beneficiarían de una reducción del precio del pool y de los impuestos asociados, ahorrando anualmente 29,6 céntimos y 10,1 céntimos, lo que implicaría un ahorro neto anual de 32,9 céntimos.

En el marco internacional, el informe destaca el incremento de potencia fotovoltaica instalada en 2016 con 75 gigavatios (GW) nuevos, lo que representa un incremento del 50% con respecto al año anterior y el 14% de toda la potencia nueva instalada en el mundo. La potencia fotovoltaica acumulada ha superado la barrera de los 300 GW (305,6 GW). En Europa solo se instalaron 6 GW nuevos en 2016 y el Viejo Continente se sitúa en el segundo puesto en el ranking internacional, después de Asia, la región líder con 147 GW de potencia acumulada. El informe presentado por UNEF destaca que la fotovoltaica ha demostrado ser la energía más competitiva, batiendo récords de precio, eficiencia y rapidez en la instalación.

Cuba y Haití mejoran su formación sobre las energías renovables gracias al proyecto RENet que lidera la Universidad Carlos III

Europa Press.- El proyecto de cooperación internacional RENet (Renewable Energies Education Network), que lidera la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), ha llegado a su fin tras casi 4 años de trabajo, en el que se han fortalecido los sistemas de enseñanza superior de Cuba y Haití en el ámbito de las energías renovables, cumpliendo un 70% de los objetivos inicialmente propuestos.

La iniciativa se configura como una red de cooperación triangular en torno a varias líneas de trabajo. Por un lado, la creación de un postgrado en energías renovables, así como la formación teórico-práctica a través de cursos, talleres e intercambios de investigadores entre las universidades socias. Por otra parte, el proyecto contempla la dotación de las infraestructuras necesarias para dicha formación en los centros correspondientes (Aula de Energías Renovables o una Unidad de Investigación y Tecnologías Alternativas) y, por último, la creación de redes académicas, de investigación y con la sociedad civil, con una proyección a futuro suficiente como para garantizar su sostenibilidad, expansibilidad y visibilidad en los próximos años.

RENet es una iniciativa que se desarrolla en el marco del objetivo 7 de los denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y que persigue promover el acceso a una energía segura, limpia y asequible. Las energías renovables resultan determinantes para la reducción de la pobreza, posibilitar el acceso a servicios básicos e impulsar el crecimiento económico en dos países tradicionalmente lastrados por la dependencia de los recursos energéticos importados y la escasa implantación de las tecnologías de fuentes de energía renovable.

Por ejemplo, en Cuba, aunque el 96% de la población tiene acceso a la electricidad, este porcentaje se reduce al 81% en zonas rurales, mientras que en las zonas montañosas más remotas, el acceso a este servicio es aún deficiente. Por otra parte, el 90% de la producción eléctrica proviene de energías fósiles importadas y sólo el 5% proviene de energías limpias (hidroeléctrica, eólica, fotovoltaica y biomasa). La cobertura de electricidad en Haití, por su parte, es la más baja en la región de América Latina y el Caribe, del 36%, lo que supone que casi 7 millones de personas no tienen acceso a la electricidad. Además de la UC3M, colaboraron organizaciones sociales como Energía sin Fronteras (ESF) o Cubasolar.