Entradas

Moody’s apunta a un nuevo año récord en la emisión de bonos verdes pero ve señales de maduración del mercado

Europa Press.- La emisión de bonos verdes, que alcanzó los 94.500 millones de dólares (81.421 millones de euros) en los nueve primeros meses de 2017, ha logrado un nuevo récord, frente a los 63.200 millones de dólares (54.453 millones de euros) registrados durante el mismo periodo de un año antes, lo que sitúa a 2017 en camino a marcar un nuevo hito en la emisión anual de este tipo de títulos.

Así se desprende del último informe realizado por Moody’s sobre los bonos verdes, donde apunta que la emisión de bonos verdes a nivel global hasta la fecha «eclipsa» ya las emisiones de todo el año 2016 y prevé que se sitúen a final de año en 120.000 millones de dólares (103.392 millones de euros), lo que demuestra la creciente demanda de los inversores por estos instrumentos financieros.

Respecto al tercer trimestre, la emisión de bonos verdes alcanzó los 32.700 millones de dólares (28.179 millones de euros) a nivel mundial, superando los 32.200 millones de dólares (27.748 millones de euros) en relación al trimestre inmediatamente precedente, por lo que establece también un nuevo récord trimestral en un mercado que nació ya hace una década.

Según apunta el informe, entre los meses de julio y septiembre se realizaron 83 emisiones individuales que dieron lugar a 111 transacciones en el mercado, similar al segundo trimestre, cuando se registraron 85 emisiones y 116 transacciones.

De igual forma, el tamaño promedio de las transacciones aumentó en el tercer trimestre hasta situarse a alrededor de 295 millones de dólares (254 millones de euros) cada una, en comparación con los 278 millones de dólares (239 millones de euros) del segundo trimestre.

Las empresas no financieras, los proyectos de energías renovables y eficiencia energética, y los emisores de los países emergentes, fundamentalmente de China, son las carácterísticas principales de las emisiones de bonos que lideran el crecimiento en 2017.

No obstante, el analista de Moody’s Matthew Kuchtyak, explica que, aunque las emisiones en grado de inversión siguen siendo las dominantes, se está observando un aumento marginal en la emisión de títulos especulativos, si bien aún representan una pequeña porción del mercado total de bonos verdes.

«Los bonos verdes en grado especulativo representaron el 7,2% en el tercer trimestre, frente al 5% de la emisión calificada así en el primer trimestre o del 6,4% en el segundo trimestre», señala el analista. En el conjunto de 2016, la emisión de bonos verdes con esta calificación se situaba en el 1,4%, mientras que solo desde que comenzó el actual ejercicio se sitúa en el 6,1%.

Así, la firma sostiene que, si esta tendencia continúa, reflejaría una mayor maduración del mercado de bonos verdes a nivel mundial, en el que estarían participando emisores con un rango más amplio de calidad crediticia.

Por último, Moody’s asevera en su informe que aunque las emisiones de bonos verdes continúan aumentando e incluso registrando nuevos récords, las tasas de crecimiento son más lentas de las que la firma esperaba hace un año.

Diseñan la primera red eléctrica inteligente que se construirá en Indonesia

EFE.- Miembros del Grupo de Investigación Control y Robótica, TEP 192, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Huelva (ETSI) han diseñado la primera red eléctrica inteligente (smart grid) que se va a construir en Indonesia.

Dicha red está integrada además por fuentes exclusivamente renovables, de modo que no polucionará el medioambiente y será implantada en el país asiático por la empresa onubense Kemtecnia, que trabaja con el grupo de investigación de la Onubense en numerosos proyectos, ha informado la UHU en un comunicado.

«Las redes eléctricas actuales fueron concebidas en la última década del siglo XIX y, aunque es verdad que han ido incorporando todos los avances tecnológicos que se han producido desde entonces, la estructura de la red eléctrica actual está prácticamente agotada para crecer conforme a las necesidades de hoy en día», apunta el grupo que dirige el catedrático José Manuel Andújar.

Entienden que «el mundo necesita un nuevo tipo de red eléctrica, de carácter distribuido, construida desde el usuario y no al revés como la actual; una red que pueda automatizar y manejar la creciente complejidad y necesidades de electricidad del siglo XXI, que sea eficiente, segura y que responda de forma inmediata ante cualquier corte de suministro».

Por ello, los investigadores alertan de que «la sociedad actual requiere de redes eléctricas inteligentes, que incorporen tecnología digital para permitir comunicación bidireccional entre los productores y los usuarios, que permitan una completa automatización a través de sensores y sistemas de control».

Los profesores Andújar y Martínez Bohórquez, en representación del TEP 192, junto al director gerente de Kemtecnia, Tomás Domínguez, han estado recientemente en Indonesia para ultimar la ubicación definitiva de la red eléctrica inteligente y sus características técnicas.

La citada red será instalada en la Universidad Unsada para alimentar su campus; esta universidad ha sido elegida por ser la única que imparte una Maestría específica en energías renovables.

Junto a ella, participará en la gestión de la red el Centro de Investigación para la Física LIPI, el más importante del país.

La red inteligente que la Universidad de Huelva y Kemtecnia van a instalar en Indonesia podrá ser monitorizada, controlada y gestionada desde Huelva, concretamente desde los laboratorios del Grupo de Investigación TEP 192.

Los inversores reclaman a España 7.566 millones por los recortes de las primas a las renovables

EFE.- Los inversores extranjeros reclaman a España al menos 7.566 millones de euros en distintas instancias internacionales de arbitraje por los perjuicios que supuestamente les causaron los recortes en las primas a las energías renovables.

Esta cifra resulta de la suma de las cantidades reclamadas por cada uno de los demandantes en sus escritos procesales, según recoge una respuesta escrita del Gobierno a una pregunta planteada por el Grupo Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea.

La respuesta escrita precisa las cantidades reclamadas en 34 demandas y cita otras dos en las que no se detalla la cuantía.

También se dan detalles del laudo desfavorable dictado en mayo por el Centro Internacional para el Arreglo de Diferencias sobre Inversiones (Ciadi), que obligaba a España a abonar 128 millones al fondo británico Eiser Infrastructure.

La cantidad reclamada en este caso era muy superior, de 298 millones, según la respuesta del Gobierno.

La lista recoge un laudo favorable a España emitido por el tribunal arbitral de la Cámara de Comercio de Suecia a raíz de una demanda de Isolux.

Entre las 34 demandas cuyo importe precisa la respuesta del Gobierno, la de mayor cuantía es la planteada por The PV Investors (sociedad que engloba a varias empresas energéticas) ante el tribunal de la Comisión de la ONU para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral), que asciende a 1.900 millones de euros.

A continuación se sitúa una demanda de CSP Equity Investment presentada ante la Cámara de Comercio de Suecia, que reclama 840 millones.

Gas Natural realiza una emisión de ‘bonos verdes’ de 800 millones

Servimedia.- Gas Natural Fenosa cerró este miércoles una emisión de ‘bonos verdes’ por un importe de 800 millones de euros, vencimiento en mayo de 2025 y con un cupón anual del 0,875%.

Se trata de la primera emisión de un bono verde realizada por Gas Natural Fenosa, cuyos fondos se destinarán a financiar proyectos de energías renovables eólicas y solares.

El precio de emisión de los nuevos bonos es de un 99,77% de su valor nominal, según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La emisión, lanzada dentro del programa ‘Euro Medium Term Notes’, fue sobresuscrita en casi 2 veces y recibió órdenes de unos 130 inversores institucionales de 19 países.

Los fondos recibidos en esta operación, cuyo desembolso está previsto para el próximo día 15 de noviembre, servirán para «optimizar» la estructura financiera de la compañía, al aumentar el peso del mercado de capitales, diversificar la base de inversores con foco en sostenibilidad, alargar la vida de la deuda y mejorar el perfil de vencimientos.

La extensión del plan Juncker hasta 2020 contempla que el 40% de los proyectos de infraestructuras contribuyan a la descarbonización

Javier Angulo / Bruselas.- La conferencia de alto nivel entre la Comisión Europea y el Parlamento Europeo, celebrada este martes en Bruselas, ha tratado de aclarar cuáles van a ser las vías para financiar el proceso de transición energética. En este sentido, dadas las ingentes cifras que se manejan en las instituciones europeas, existe plena unanimidad de que la inversión pública debe servir para movilizar a la inversión privada, punto en el que la extensión del plan Juncker va a ser un instrumento relevante.

El Plan Juncker, como se conoce al Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas (EFSI), ha servido en su primera etapa para dinamizar la economía y movilizar una inversión de 225.000 millones de euros, fundamentalmente privada, con 43.000 millones de financiación desde fondos públicos. De esos 225.000 millones de euros, 46.500 (un 20%) han tenido como destino el sector energético. Por ejemplo, específicamente para promover las renovables, según el comisario europeo de Energía, Miguel Arias Cañete, a partir de una financiación de 9.000 millones, se ha conseguido movilizar una inversión de 60.000 millones de euros. Por ello, las posibilidades se multiplican ahora que se va a extender el EFSI hasta 2020, para alcanzar en total una inversión de 500.000 millones de euros.

Además, la extensión del Plan Juncker va a hacer una apuesta por la sostenibilidad y la transición energética. De esta manera, un 40% de los proyectos de infraestructuras e innovación que obtengan financiación tienen que servir para avanzar hacia las metas fijadas en el Acuerdo de París. No es más que un primer paso para el período que abarca hasta 2020 y que supone un anticipo de las necesidades de inversión para la próxima década: 378.000 millones de euros al año son las cifras que maneja la Comisión Europea para cumplir todos sus objetivos en materia de energía y clima para 2030. 178.000 procedentes de fondos públicos y 200.000 de manos privadas son las cuentas que formuló el propio Cañete.

Crecimiento y acción climática van de la mano”, aseveró Cañete, que resaltó que el presupuesto comunitario debe apoyar los objetivos de 2030 para avanzar en la descarbonización. Asimismo, celebró el 40% establecido en el Plan Juncker, que “servirá de palanca para atraer recursos privados”. “Si todos remamos en el mismo sentido podemos acelerar la transición”, subrayó el dirigente español, que insistió en utilizar el EFSI como un instrumento para estimular más inversiones públicas y, “fundamentalmente”, las privadas. Además de los avances a una energía limpia, Arias Cañete recordó que los fondos también se utilizarán para la rehabilitación de viviendas en la mejora de su eficiencia energética, lo que a su juicio supone la mejor fórmula para combatir la pobreza energética.

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, subrayó que la seguridad jurídica es “necesaria para facilitar la inversión” en el sector energético que permita cumplir el Acuerdo de París, algo que espera conseguir con la aprobación del Paquete de Invierno de la Unión Europea. En la misma línea, el dirigente italiano hizo un llamamiento a los Estados miembros para reforzar el liderazgo de la Unión Europea en renovables, en reducción de emisiones y en eficiencia energética. Por ello, reivindicó que el próximo Presupuesto de la Unión Europea debe aumentar los fondos para atraer nuevas inversiones que fomenten la industria de las renovables y la eficiencia energética a fin de crear más puestos de trabajo en estos sectores.

En la misma línea, el vicepresidente de la Comisión Europea, Jyrki Katainen, señaló que las inversiones en eficiencia energética, energías renovables, redes eléctricas e interconexiones son “vitales” para acelerar la descarbonización de la economía de la Unión Europea, por lo que pidió trabajar para acabar con los obstáculos que frenan la inversión. Por su parte, el presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Werner Hoyer, reconoció que la «descarbonización necesita de mucha inversión y con los fondos públicos solo no alcanza”. Por ello estimó que la inversión deberá aumentar en la próxima década, aunque para ello habrá que dar “más estabilidad” a los inversores. Aún así confió en que la extensión del Plan Juncker servirá para conseguir los objetivos energéticos.

Finalmente, el presidente de la Comisión de Industria y Energía del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, destacó que el debate ya no se centra en posicionarse a favor o en contra de las tecnologías renovables sino que la senda hacia la descarbonización está trazada y la cuestión es cómo financiar la energía limpia. “Necesitamos 400.000 millones de euros anuales”, sentenció el dirigente polaco, que indicó que los “objetivos ambiciosos están muy bien, pero los objetivos alcanzables son mejores”, a la par que pidió un esfuerzo a las instituciones europeas para hacer ver a los ciudadanos que la descarbonización “es una oportunidad”.

Endesa ganó un 17% menos hasta septiembre por el mercado liberalizado pero mantiene objetivos anuales

Europa Press.- Endesa obtuvo un beneficio neto de 1.085 millones de euros en los nueve primeros meses, lo que supone un descenso del 17% respecto a los 1.305 millones del mismo periodo del año anterior por las «difíciles» condiciones del mercado liberalizado en los primeros meses del año, informó la compañía.

En concreto, la energética presidida por Borja Prado explicó que el impacto de los elevados precios del mercado mayorista, que aumentaron un 47,9% en el periodo, afecta desfavorablemente a la comparación con el año anterior, si bien apunta que el negocio liberalizado se ha «normalizado» durante el tercer trimestre.

La compañía destacó la positiva contribución a los resultados de la consolidación de la actividad de Enel Green Power España, así como los distintos planes de eficiencia en costes que se pusieron en marcha durante los últimos años, que «ya están dando resultados».

«El escenario de mercado para el último trimestre, así como el impacto positivo de las acciones puestas en marcha, nos permiten asegurar que estamos en condiciones de cumplir los objetivos anunciados al mercado para 2017«, señaló el consejero delegado de Endesa, José Bogas, en un comunicado.

La energética reafirma así sus objetivos de cerrar este año 2017 con un beneficio neto de 1.400 millones de euros y un Ebitda de 3.400 millones de euros.

La compañía atribuyó el fuerte aumento de los precios del mercado mayorista a la «extraordinariamente baja producción hidroeléctrica y eólica de este año», lo que ha provocado un aumento considerable de la producción térmica para satisfacer la demanda final.

Por ello, a pesar de que los ingresos aumentaron un 5,1% en el periodo, hasta los 14.824 millones de euros, el margen bruto se redujo un 7,7%, hasta los 4.006 milones de euros.

Caída del 11,2% del Ebitda

El beneficio bruto de explotación (Ebitda) se situó en 2.548 millones de euros tras disminuir un 11,2%, debido a la caída del 18% en el margen del negocio liberalizado, a pesar de la positiva contribución de Enel Green Power España (152 millones de mayor margen bruto), del aumento en un 1% del margen bruto del negocio regulado, hasta los 2.348 millones, hasta representar ya el 59% del margen total, y de la reducción en un 3% de los costes fijos.

Además, hay que tener en cuenta un menor gasto por el reintegro de las cantidades abonadas por Endesa en concepto del bono social de los años 2015 y 2016 (142 millones de euros), tras la sentencia del Tribunal Supremo que obligaba a la devolución de dichas cantidades.

El resultado de explotación (Ebit) cayó un 18,5% en el periodo, hasta los 1.476 millones de euros.

En cuanto al ‘cash flow’ operativo, se redujo en 1.179 millones de euros, un 46,2% menos, debido, fundamentalmente, a los menores resultados del periodo, así como a la reducción en los cobros netos de las compensaciones por los sobrecostes de la generación insular.

La deuda financiera neta aumentó en solo 815 millones de euros con respecto a 31 de diciembre de 2016, a pesar del pago a sus accionistas de un dividendo por un importe de 1,333 euros brutos por acción, lo que supuso un desembolso de 1.411 millones de euros.

Las inversiones bajan un 14%

Las inversiones brutas de Endesa bajaron un 14% en el periodo, hasta situarse en 632 millones de euros.

En el periodo enero-septiembre, la demanda de energía eléctrica peninsular creció un 0,5%, un 1% si se corrigen los efectos de laboralidad y temperatura. La generación renovable del periodo ha cubierto apenas un 35,7% de la demanda eléctrica peninsular total por la escasez de recursos hidráulicos y eólicos, cuando durante el mismo periodo del ejercicio anterior había representado el 45,7%.

Por lo que se refiere a la producción eléctrica peninsular en régimen ordinario de Endesa, creció un 13,4% hasta septiembre por la escasa disponibilidad de energía eólica e hidráulica, que ha conducido a la necesidad de incrementar la producción de las centrales térmicas.

Las tecnologías nuclear e hidroeléctrica (libres de emisiones de CO2) representaron el 52,7% del ‘mix’ de generación peninsular de Endesa en régimen ordinario, frente a un 64,8% en el mismo periodo de 2016. De su lado, la producción de la compañía en las islas fue de 9.821 gigavatios hora (GWh) (+3,9%). A su vez, la producción de Endesa con tecnologías renovables distintas de la hidráulica fue de 2.533 GWh.

En el conjunto de los nueve primeros meses de 2017, Endesa alcanzó unas cuotas de mercado del 38,6% en generación peninsular ordinaria, del 44,3% en distribución y del 35,5% en ventas a clientes del mercado liberalizado y del 3,5% en generación de tecnologías renovables (sin incluir la generación hidroeléctrica).

El número de clientes en el mercado liberalizado era de 5.577.599 a 30 de septiembre, con un aumento del 2,9% respecto del 31 de diciembre de 2016.

Iberdrola gana 2.416,6 millones hasta septiembre, un 18,4% más, gracias al negocio internacional

Europa Press.- Iberdrola registró un beneficio neto de 2.416,6 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, lo que supone un incremento del 18,4% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, gracias al negocio internacional, que compensa los malos resultados en España, según ha informado este martes la eléctrica.

El resultado del grupo en el periodo se vio impulsado por las plusvalías de la operación de fusión de Gamesa con el negocio eólico de Siemens, cerrada en el primer semestre del año, que aportó 255 millones de euros al beneficio neto, y por la reorganización societaria en Brasil tras la integración de las participadas Neoenergia y Elektro, que supone una plusvalía de 521 millones de euros.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 5.440 millones de euros, un 5,1% menos, afectado por el escaso recurso hidroeléctrico en España, con una producción un 57,6% inferior a la de los nueve primeros meses del año anterior y por los menores márgenes y demanda en el negocio liberalizado de Reino Unido.

La compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán ha explicado que este peor comportamiento se compensa, en parte, por la buena evolución de los negocios internacionales de redes y renovables.

El grupo destacó que, a pesar del peor comportamiento operativo a consecuencia de la menor producción, fundamentalmente por las condiciones hidroeléctricas en España, sus negocios principales continúan mostrando «un buen desempeño», por lo que espera mantener este año «una senda creciente del beneficio neto».

Las ventas de Iberdrola entre enero y septiembre se situaron en 22.284,7 millones de euros, un 3,5% más, con un aumento del margen bruto del 0,2%, hasta los 9.760,4 millones de euros.

El flujo de caja operativo ascendió a 4.625,6 millones de euros, un 1,9% menos. Mientras, la partida de tributos alcanzó los 1.460,9 millones de euros, un 12,4% más.

Por su parte, la deuda financiera neta del grupo se situaba al cierre de septiembre en 33.698 millones de euros, principalmente por la integración de Neoenergía y de las inversiones acometidas en el año. Como consecuencia el apalancamiento financiero se sitúa en 44,2%, frente al 41,8% registrado a 31 de diciembre de 2016.

Cambios en el dividendo

Asimismo, Iberdrola ha incrementado en un 3,7%, hasta, al menos, 0,14 euros brutos por acción, su dividendo a cuenta de 2017, que se abonará el próximo mes de enero.

Para ello, el consejo de administración ha aprobado una nueva edición del programa ‘Iberdrola Dividendo Flexible’. En esta ocasión, la compañía introduce la opción para el accionista de cobrar directamente su retribución en efectivo, sin tener que vender sus derechos de asignación a la empresa.

El grupo incrementó sus inversiones un 31,5% entre enero y septiembre, hasta situarlas en 3.997,1 millones de euros. De esta cantidad, un 91% se destina a proyectos de redes, renovables y generación con contratos a largo plazo, de acuerdo a la estrategia del grupo de centrar su actividad y retornos futuros en negocios estables y regulados.

Avangrid, la filial estadounidense, aumentó su beneficio neto en un 14%, hasta los 494 millones de dólares, y su rentabilidad total al accionista (RTA) es próxima al 40%. Neoenergia, filial brasileña de la que Iberdrola posee un 52,45%, clave para el crecimiento de los resultados

 

Según la AIE, la digitalización aporta eficiencia energética pero riesgos de seguridad

EFE.- La digitalización de los sistemas energéticos aportará eficiencia y evitará enormes inversiones en infraestructuras, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que advierte de que en paralelo incrementará los riesgos para la seguridad y la privacidad.

En un informe sobre sus implicaciones, la AIE destacó que en el sector eléctrico la aplicación de tecnologías digitales podría ofrecer una flexibilidad de 185 gigavatios a escala mundial en el horizonte de 2040, es decir el equivalente de la actual capacidad de generación de Australia e Italia juntas.

En la práctica, eso significaría evitar 270.000 millones de dólares de inversiones en nuevas infraestructuras eléctricas.

Esas tecnologías ofrecen oportunidades para que el sistema eléctrico ajuste mejor la oferta y la demanda, integre las fuentes renovables (que por definición son más variables), regule las cargas de vehículos eléctricos y facilite la emergencia de recursos de pequeña escala, como una instalación fotovoltaica en una vivienda.

En el caso de la carga de los vehículos eléctricos, se busca que se produzca esencialmente cuando la demanda es baja y la oferta de corriente elevada.

Ahí estaría uno de los principales potenciales de flexibilidad para el sistema eléctrico, que supondría un ahorro de entre 100.000 y 280.000 millones de dólares (en función del número de vehículos de este tipo en el mundo) en nuevas infraestructuras entre 2016 y 2040.

El estudio destaca que la inversión global en infraestructuras digitales en el sistema eléctrico ha crecido a un ritmo cercano al 20% desde 2014, para alcanzar 47.000 millones de dólares en 2016, casi un 40% más de lo gastado en medios de generación con gas.

El uso masivo de datos y su análisis puede reducir los costos al menos de cuatro formas: con una disminución de las operaciones de mantenimiento, una mejora la eficiencia de las plantas de producción y de las redes, un recorte de los parones imprevistos y una ampliación de la vida útil de los activos.

Todo eso representaría unos 80.000 millones de dólares menos cada año, es decir, en torno al 5% de los costes de generación.

En el transporte, los cambios más significativos de la digitalización se esperan en el efectuado por carretera, de la mano de la generalización de dispositivos conectados y de la automatización de procedimientos (incluida la conducción).

De acuerdo con un reciente trabajo de la propia AIE, en el transporte por camión el recorte del gasto energético se cifraba entre el 20 y el 25%.

En la vivienda -que supone un tercio del gasto energético mundial y el 55 % del eléctrico-, los termostatos y la iluminación inteligente podrían reducir el consumo de energía hasta un 10 % respecto al escenario central en el periodo previsto (2017-40).

La AIE advierte de que la cara menos amable de la digitalización es una mayor vulnerabilidad ante los ciberataques contra los sistemas energéticos, que pasan a ser más fáciles y más baratos.

Gas Natural Fenosa recorta un 14,7% su beneficio a septiembre, hasta 793 millones

Europa Press.- Gas Natural Fenosa obtuvo un beneficio neto de 793 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa una caída del 14,7% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, informó la compañía.

No obstante, la energética presidida por Isidro Fainé señaló que mantiene su previsión de beneficio neto anual de entre 1.300 y 1.400 millones de euros para este año, sujeto eso sí al calendario de cierre de la venta de operaciones en Italia que acordó el pasado mes de octubre con 2i Rete Gas y Edison por un importe total de 1.020 millones de euros, que le generará unas plusvalías netas de unos 190 millones de euros.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Gas Natural Fenosa a cierre de septiembre se situó en los 3.140 millones de euros, lo que supone una caída del 12,3% con respecto al período enero-septiembre de 2016.

Los resultados del grupo se vieron lastrados por el negocio de electricidad en España, cuya evolución se ha visto condicionada por los factores climatológicos, con una elevada contracción de la producción hidráulica, que cayó un 72,4%, y por el impacto de los desastres naturales, principalmente en Chile y México.

El negocio de distribución de gas aportó el 42,8% del Ebitda total consolidado, la distribución de electricidad un 25,9%, la actividad de gas un 17,4% y la actividad de electricidad un 15,2%.

Así, el Ebitda de las actividades internacionales del grupo representó el 50% del total consolidado, frente al 45,2% en el mismo periodo del año anterior.

En lo que se refiere a las inversiones, la cifra total entre enero y septiembre ascendió a 1.134 millones de euros, destinándose el 38,7% de ellas a la actividad de distribución de electricidad y el 32,9% a la distribución de gas.

Por ámbito geográfico, las inversiones en el exterior del grupo representaron el 61% del total, mientras que en España bajaron su contribución al 39%.

A 30 de septiembre, la deuda financiera neta del grupo alcanzaba los 15.723 millones de euros y situaba su ratio de endeudamiento en el 46,5%, ligeramente inferior al del 2016, que se situaba en el 46,9%. El 93,3% de esta deuda financiera neta tiene vencimiento igual o posterior al año 2019, y la vida media de la deuda neta se sitúa en 5,5 años.

Además, a principios de agosto, la compañía acordó la venta del 20% del negocio de distribución de gas en España a un consorcio formado por Allianz y CPPIB por 1.500 millones de euros, una operación que al tratarse de una transmisión sin pérdida de control, se mantiene su integración global en el consolidado, estimándose un impacto positivo en reservas por 1.040 millones de euros. Se espera que la transacción se complete antes del 31 de enero de 2018 una vez se obtengan las correspondientes autorizaciones.

Por otra parte, la energética aumentó el peso de las energías renovables en su ‘mix’ con adjudicaciones de más de 900 megavatios (MW) de eólica y fotovoltaica, que supondrán una inversión agregada de unos 900 millones de euros, de los cuales aproximadamente 500 están previstos para 2018.

Dividendo

Asimismo, la compañía destacó que mantiene su compromiso de remuneración de un euro por acción. La propuesta de remuneración al accionista, aprobada por la junta general de accionistas el pasado 20 de abril, supuso destinar 1.001 millones de euros a dividendos, el mismo importe que el año anterior.

El consejo de administración aprobó el dividendo a cuenta del ejercicio 2017, de 0,330 euros por acción, que fue pagado íntegramente en efectivo el pasado 27 de septiembre.

Blanco (PSOE) plantea impedir desde la Unión Europea los cargos al autoconsumo con una regulación impulsada a nivel comunitario

Javier Angulo / Bruselas.- El eurodiputado socialista y ponente de la directiva de energías renovables, José Blanco, ha avanzado que el Parlamento Europeo impulsará una regulación del autoconsumo que impida cargos como el denominado impuesto al sol (término rebatido recientemente por el Tribunal Supremo), en los que el autoproductor tiene que contribuir a los costes del sistema como las redes. Blanco propone que la energía autoconsumida no tenga que afrontar estos cargos, abonando el uso de las redes cuando se pretenda verter energía al sistema.

De todos modos hay que recordar que el papel de Blanco es el de conseguir que las fuerzas políticas representadas en el Parlamento Europeo fijen una posición desde la que negociar a lo largo de 2018 con la Comisión Europea y el Consejo Europeo. Por tanto conviene subrayar que cualquier cambio regulatorio no será en el corto plazo ya que a nivel comunitario no entrarán en vigor hasta 2020. El 28 de noviembre se votarán en la Comisión de Energía 7 informes para definir el sector energético de Europa en la próxima década, entre ellos el informe sobre renovables de Blanco, aunque la postura del Parlamento no será definitiva hasta que se apruebe en pleno en la primavera del 2018.

En lo que respecta a los objetivos de Energía y Clima para 2030, la propuesta de Blanco es conseguir una cuota de renovables del 35% sobre el consumo de energía final, lo que supondría añadir más ambición a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que fija esta meta en el 27%. Según Blanco, hay un mayoritario consenso en las instituciones europeas respecto a que el avance tecnológico ha dejado desfasada la cifra del 27% y desde el Parlamento Europeo han insistido a la Comisión para actualizar los datos de la inversión que supondría este avance hacia las renovables y la descarbonización de la economía. De hecho el comisario Miguel Arias Cañete ya ha hablado de un mínimo del 30%.

En este punto el eurodiputado socialista ha arremetido contra “la hipocresía de muchos Gobiernos, que aplauden los acuerdos de París sin poner en marcha la senda adecuada para cumplir esos objetivos”. Precisamente Blanco subrayó que el PP Europeo y países como España son los que están mostrando mayores reticencias a esta meta para 2030. “Un país con un gran potencial de renovables como es España no puede trabajar a la contra de este objetivo con las interconexiones como excusa”, subrayó Blanco, que tampoco quiso restar relevancia a las conexiones energéticas de la Península con Europa ya que desde el Parlamento Europeo se pretende fijar una meta del 15% de interconexión respecto a la potencia instalada del sistema eléctrico en 2030.

Por otro lado, en este encuentro con periodistas españoles y portugueses previo a la Conferencia de Energía que se celebra este martes en Bruselas, Blanco insistió en que los objetivos de Energía y Clima para 2030 deben mantener su carácter vinculante para los Estados miembros, no solo en lo que respecta al objetivo europeo sino también en los específicos de cada país, tal y como se fijaron para 2020, ya que es un instrumento “que ha funcionado bien”, propiciando un avance tecnológico que ha bajado considerablemente los costes de las energías renovables. “Renunciar a establecer objetivos vinculantes supondría introducir incertidumbre en el sistema”, aseveró Blanco.

El eurodiputado socialista ha avanzado que se pretenden introducir medidas para reforzar la seguridad jurídica para los inversores, evitando medidas que supongan perjuicios con carácter retroactivo. Blanco reconoció que se pretende introducir “clausulas de penalización” para los Estados miembros que incumplan lo establecido sobre retroactividad en las futuras directivas europeas, pero descartó cualquier opción de resarcir a los inversores afectados por medidas del pasado. En clave española denunció que los arbitrajes internacionales sí que van a resarcir a los inversores extranjeros por los recortes retributivos realizados a las renovables en la reforma eléctrica de 2013, por lo que demandó que “ante el mismo hecho, los tratamientos tienen que ser iguales pues, en caso contrario, se estaría consolidando una injusticia insoportable”.

En materia de las renovables en el transporte, Blanco defendió fijar un objetivo entre el 10% y el 12% de biocombustibles para 2030, aunque parece una meta más difícil de lograr por las reservas que expresa la izquierda europea y los sectores ecologistas hacia la sostenibilidad de los biocombustibles. En este sentido, la eurodiputada de Izquierda Unida, Paloma López, se mostró más partidaria de fijar objetivos sectoriales que cifró en un 9% de renovables en el transporte por carretera y de un 6,8% en el sector de la aviación. Finalmente, la eurodiputada lamentó que desde instancias europeas no se puedan tomar medidas efectivas contra la pobreza energética por la negativa de la derecha a tramitarlas.