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La Comisión Europea expedienta a España por limitar la participación y el derecho de voto en Red Eléctrica y Enagás

Europa Press.- La Comisión Europea abrió un procedimiento de infracción contra España por establecer límites a la participación en Red Eléctrica y en Enagás, así como por restringir el derecho a voto en ambas compañías. Así consta en el directorio de procedimientos de infracción del Ejecutivo comunitario, en el que se detalla que Bruselas envió una carta de emplazamiento al Gobierno español en diciembre por esta cuestión.

La Comisión Europea suele informar cada mes sobre los procedimientos de infracción abiertos contra los Estados miembros por incumplir alguna normativa europea, pero en su comunicación de diciembre no incluyó este asunto. La carta de emplazamiento es la primera etapa de estos procedimientos, en la que Bruselas invita a los Estados miembros a dar explicaciones sobre el caso en cuestión. Si las observaciones no convencen lo suficiente, Bruselas da un ultimátum de dos meses al país para que cumpla con la normativa. Es el último paso antes de llevar el asunto ante la justicia europea.

Éste no es el único expediente que el Ejecutivo comunitario mantiene abierto contra Red Eléctrica y Enagás, puesto que en septiembre dio dos meses al Gobierno para romper el monopolio de ambas sociedades para «construir y operar interconexiones» con otros países del bloque comunitario. También denunció entonces que España ha transpuesto de forma incorrecta algunas normas sobre la independencia de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Bruselas da luz verde a la ampliación de una central nuclear en Hungría con financiación de Rusia

Europa Press.- La Comisión Europea aprobó la construcción de dos reactores nucleares en la central nuclear Paks II (Hungría) con financiación pública, la mayor parte a través de un préstamo de Rusia, al concluir que los compromisos ofrecidos por Budapest minimizan el impacto sobre la competencia. Hungría y Rusia anunciaron en 2014 un acuerdo para la construcción de ambos reactores, acuerdo que incluye un préstamo de 10.000 millones de Moscú a Budapest para cubrir la mayor parte de esta ampliación.

El Ejecutivo comunitario ha concluido que los compromisos adquiridos por Hungría minimizan el impacto negativo sobre la competencia en el mercado único, por lo que ha decidido dar su visto bueno a la operación. En concreto, Budapest ha prometido, para evitar concentración en el marcado, que Paks II será una entidad legalmente y funcionalmente distinta a su operador, el Grupo MVM, así como que cualquier beneficio eventual de Paks II no podrá ser invertido en la construcción o adquisición de una capacidad adicional de generación.

Además, la central tendrá que vender al menos el 30% de su producción de electricidad al mercado abierto, mientras que el resto podrá ser ofrecido mediante subastas de un modo «objetivo, transparente y no discriminatorio». El objetivo de la ampliación es reemplazar los 4 reactores que operan actualmente en la central, que fueron construidos en los años 80 y representan aproximadamente el 50% de la producción de electricidad del país.

Arias Cañete calcula que los objetivos energéticos de la Unión Europea en el horizonte 2030 crearán 100.000 empleos en España

Europa Press.- El comisario de Energía y Acción por el Clima de la Unión Europea, Miguel Arias Cañete, ha asegurado que el impulso de las energías renovables marcado por la hoja de ruta del paquete de invierno de la Comisión Europea permitirá crear 100.000 empleos en España e incrementará el PIB en unos 12.000 millones de euros en el año 2030. El comisario europeo señaló que en toda la Unión Europea se generarán unos 900.000 empleos y el PIB crecerá un 1%.

Cañete, que indicó que las inversiones asociadas al plan serán de 177.000 millones de euros a partir de 2022, subrayó la necesidad de revisar las directivas de la Unión Europea para diseñar un nuevo mercado eléctrico. Además, Cañete recordó que el objetivo de un 27% de renovables para 2030 es un objetivo «mínimo«, ya que «no se puede poner puertas al campo». «Es un objetivo que podemos sobrepasar», apuntó. Cañete consideró que el paquete de medidas es «ambicioso y equilibrado» y destacó su importancia, ya que se trata de la «mayor revolución legislativa energética hecha por la Unión Europea nunca».

La Comisión Europea inspecciona por sorpresa varias compañías eléctricas en Grecia ante la sospecha de un posible pacto de precios

Europa Press.- Varios funcionarios de la Comisión Europea inspeccionaron por sorpresa las instalaciones de compañías activas en el sector de la generación, transmisión y abastecimiento de electricidad en Grecia, ante la sospecha de un posible pacto para restringir la competencia. «La Comisión teme que las compañías implicadas hayan llevado a cabo prácticas contrarias a la competencia, en contra de las normas de la Unión Europea que prohíben el abuso de posición dominante, o que tengan información relevante», ha informado el Ejecutivo comunitario.

Las inspecciones tuvieron lugar en una serie de empresas cuyo nombre no ha trascendido y los funcionarios europeos estuvieron acompañados por miembros de la Comisión de Competencia griega. Las inspecciones sin previo aviso son un paso preliminar en las investigaciones sobre posibles prácticas contrarias a las reglas de competencia de la Unión Europea. El hecho de que se lleven a cabo no significa que las empresas afectadas sean culpables, según recalcó Bruselas. No existen plazos legales para completar estas investigaciones. Su duración depende de varios factores como la complejidad de cada caso o el grado de colaboración de las compañías.

Cañete no ve contradictorios los cargos al autoconsumo con la normativa europea y plantea limitar los pagos por capacidad

Europa Press / EFE.- El comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, ha reconocido que los pagos por capacidad a las centrales térmicas son «subsidios» a los combustibles fósiles, y ha abogado por redefinirlos y ponerles límite a nivel europeo. Asimismo, Cañete manifestó que no cree que el llamado impuesto al Sol sea contradictorio con la regulación europea pues en el momento de aprobarse no existía normativa comunitaria sobre autoconsumo.

Sin embargo, el comisario sí que ha reconocido que existe «un diálogo» abierto entre ambas instituciones al respecto de esta norma por la aplicación de esta regulación. «Desde el punto de vista procedimental estamos en un diálogo con el Gobierno español«, ha dicho. Ante la Comisión Mixta del Senado y el Congreso, a la que ha acudido para dar cuenta del nuevo paquete de medidas energéticas impulsado por la Comisión Juncker, Arias Cañete ha destacado que es la primera vez que se regula, desde el ámbito comunitario, el autoabastecimiento energético.

«Regulamos por primera vez el derecho a autoproducir, a vender y a que los consumidores se conviertan en agentes activos», ha dicho. En esta directiva, ha defendido, los costes que se reclamarán serán «proporcionados» y «tendrán una lógica desde el punto de vista de la eficiencia«. Para el comisario de Energía, la proporcionalidad en los costes «es uno de los puntos fundamentales» de la nueva directiva. Asimismo, ha avanzado que se prohibirá la retroactividad en el sistema de apoyo a las renovables pues «afecta a los efectivos de los inversores».

Respecto al fomento de las energías renovables, Arias Cañete se mostró contrario a los subsidios, “que acaban en la tarifa de los consumidores», ha apostillado. Asimismo, subrayó la importancia de apoyar la innovación, tanto en la generación de energía como de almacenamiento. En este punto, ha mencionado la importancia de tomar la delantera en baterías pues, a su juicio, «no tiene sentido que las baterías estén hechas en Corea, Japón y China». Por otro lado, reivindicó el impulso de incentivos para potenciar las energías limpias tanto en el lado de la oferta como de la demanda, con infraestructuras de carga.

Cañete también se refirió al objetivo marcado de descarbonización para la economía en 2050, para el cual rechazó la instalación de objetivos por plazos y para lo que se estudiarán las consecuencias económicas y sociales que podrá tener para todos los sectores afectados.  Al mismo tiempo, ha apuntado que la Unión Europea invitará a todos los países de la región a que hagan sus estrategias y análisis de descarbonización a 2050 para el año 2019 aunque ha reconocido que la Comisión no puede decidir qué energía debe generar un país.

Subsidios a los combustibles fósiles

En este sentido, Cañete reconoció que los pagos «por capacidad» a las centrales térmicas, que los reciben por estar disponibles, son «subsidios» a los combustibles fósiles y aboga por redefinirlos y ponerles límite a nivel europeo ya que “no tienen sentido tal cual están planteados en el proceso de descarbonización por el que apostamos”.Por ello, Cañete plantea que las nuevas instalaciones térmicas no deben de beneficiarse de estas compensaciones.

El comisario ha admitido que «en España no somos conscientes de que estamos en una transición energética sin precedentes», ya que el recién ratificado Acuerdo de París «supone que en 2050 se genere prácticamente toda la electricidad con renovables y no emitir CO2«.Ese acuerdo implica «una revolución del sistema energético y económico», así como «una oportunidad histórica de liderar esta revolución que va a traer mucho empleos», aunque «nos queda mucho trabajo por delante» para lograr ese liderazgo.La quema de carbón «será inconcebible en 2050 sin tecnologías de captura y secuestro», indicó el comisario, quien ha incidido en que la Unión Europea está invirtiendo mucho en esas técnicas.

Después de que el comisario afirmara estar «convencido de que hay que luchar contra el cambio climático, y que eso implica cambiar la política energética y desarrollar las renovables», la diputada de Podemos Rosa López le ha tildado de «convertido», al proceder de un Gobierno en España que «no ha apostado» por esas materias y que ha legislado para que «no se haya instalado ni un megavatio renovable desde 2011″.

Cañete remarcó que cree que las renovables serán «las ganadoras» de una transición energética «que ha venido para quedarse». No obstante, matizó que “descarbonizar totalmente la economía es muy fácil de decir» y argumentó que hasta que las energías renovables no cuenten con capacidad de almacenamiento “suficiente”, el gas seguirá siendo necesario y, por tanto, habrá emisiones. Las críticas parlamentarias a Cañete también le llegaron desde Ciudadanos. Toni Cantó le acusó de pertenecer a un partido que «legisla a favor de las grandes compañías eléctricas».

La interconexión eléctrica por el Golfo de Vizcaya será autorizada este año; la subterránea de los Pirineos ahorra 80 millones

EFE / Europa Press.– La nueva interconexión subterránea entre España y Francia, que se inauguró en febrero de 2015 y entró en operación comercial en octubre de ese año, permitió un ahorro de 80 millones de euros al sistema eléctrico español en su primer año de funcionamiento. Asimismo, el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, anunció que la interconexión eléctrica con Francia por el Golfo de Vizcaya mediante un cable submarino comenzará su proceso de autorización este año.

La interconexión que unirá el Golfo de Vizcaya y Aquitania (Francia) mediante un cable submarino de casi 400 kilómetros, tiene un coste estimado de 1.900 millones de euros e incrementará la interconexión energética entre ambos países de 2,8 Gigawatios a unos 5 Gigawatios. «Por el ritmo que lleva, esperamos que esté lista para 2022», auguró el dirigente europeo, que espera que a lo largo de 2017 haya un acuerdo para dividir los costes entre los reguladores francés y español y a partir de ahí solicitar el apoyo de  fondos comunitarios.

MidCat y nuevas interconexiones eléctricas

Por contra, el gasoducto MidCat entre Cataluña y el sur de Francia se realizará por fases. «El deseo de la Comisión Europea es que el proyecto MidCat hubiera sido completo, no solo la transpirenaica, sino también conexión con la red central europea», explicó Cañete, que calcula que en mayo esta conexión gasística cuente con la estimación de costes y beneficios. Asimismo, Arias Cañete ha detallado que la interconexión con Francia podría aumentar en otros 8.000 gigawatios a través de otros dos proyectos pirenaicos. Sin embargo, según indicó, deberán aguardar a las elecciones francesas pues el comisario cree que pueden verse condicionados en función del resultado.

Estas interconexiones a través del Pirineo están siendo objeto de estudio y actualmente se evalúan diferentes tecnologías para evitar interferencias con el medio ambiente. Estos proyectos eléctricos y gasistas están contempladas en la Declaración de Madrid, firmada en 2015 por los presidentes de España, Francia y de la Comisión Europea, y recibieron para estudios más de 9 millones de euros de la línea Conectando Europa. Todos los proyectos incluidos en dicha declaración están confirmados como proyectos de interés común, «destacando así su papel fundamental en la consecución de una red transfronteriza de energía», subrayó Cañete.

80 millones por los Pirineos

Por otro lado, según el consejero delegado de Red Eléctrica de España (REE), Juan Lasala, la nueva interconexión subterránea entre España y Francia por el este de los Pirineos permitió un ahorro de 80 millones de euros al sistema eléctrico español en su primer año de funcionamiento. El ahorro para el sistema eléctrico se estima para el periodo comprendido entre octubre de 2015 y octubre de 2016. Lasala destacó que ese ahorro supone un porcentaje relevante de la inversión que España y Francia tuvieron que acometer para desarrollar el proyecto.

La interconexión, que une las localidades de Santa Llogaia, cerca de Figueras, con Baixas, próxima a Perpiñán, tiene una longitud de 64,5 kilómetros. La obra, que supuso una inversión de 700 millones de euros, permitió duplicar la capacidad de intercambio de electricidad entre ambos países, que pasó de 1.400 megavatios a 2.800 megavatios. Contó tanto con una financiación de 225 millones de euros en el marco del programa europeo EEPR (European Energy Programme for Recovery) como con otra del Banco Europeo de Inversiones a través de un préstamo de 350 millones de euros concedido a RTE y REE. Los trabajos de construcción terminaron en 2015 coincidiendo con la inauguración oficial.

La Comisión Europea destaca el trabajo estrecho con las regiones de la Unión Europea para avanzar en la transición energética

EFE.- El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de la Unión Energética, Maros Sefcovic, resaltó la importancia de un trabajo «estrecho» entre las instituciones y regiones europeas para contribuir a crear una economía «más moderna y eficiente». «Además de importantes centros de innovación, vemos a las ciudades como los lugares que afrontan los problemas relevantes de la actualidad, como la contaminación del aire», señaló Sefcovic.

La conferencia Invirtiendo en Europa: construyendo una coalición de ciudades y regiones inteligentes congregó a miembros del Comité Europeo de las Regiones (CdR), el Ejecutivo Comunitario y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que debatieron sobre la innovación e investigación en las ciudades inteligentes y su relación con la transición a un nuevo modelo energético y la lucha contra el cambio climático. En concreto, Sefcovic se refirió a tres elementos con los que las regiones europeas deben contar para tener éxito en la modernización de su economía: ser una región «atractiva», tener un marco político adecuado y proyectos pioneros concretos.

El presidente del CdR, el finlandés Markku Markkula, recordó que la modernización solo puede ocurrir si las ciudades juegan «un papel protagonista». «La única forma de avanzar es dar un rol mucho más potente al nivel local y regional, usar el mejor conocimiento y operar con ello a través de nuestras ciudades», indicó Markkula, que también se refirió al informe en el que se confirmaba que los países se encuentran «en la senda adecuada» para alcanzar el objetivo de que las energías renovables representen un 20% en 2020. «La Unión Europea está en el camino correcto para desarrollar un futuro más sostenible, pero debe apoyarse en sus regiones y ciudades para llevarlo a cabo», concluyó.

Nadal pide «acostumbrarse» a precios más altos de la energía en algunos momentos y prevé 2017 a niveles de 2015

Europa Press / EFE.- El ministro de Energía, Álvaro Nadal, indicó que España se deberá «acostumbrar» a precios de la energía más altos en algunos momentos e hizo un llamamiento a tener una demanda más gestionable para poder cumplir los objetivos ambientales. Además, asegura que España cumple la normativa europea actual de peajes y pide mantener su control político.

El ministro ha destacado como retos aumentar la flexibilidad de generación del sistema energético y gestionar el sistema teniendo en cuenta que todavía faltan interconexiones entre países en Europa: «Veo a los Gobiernos más pegados a la realidad, respecto a los planteamientos teóricos de la Comisión Europea», indicó Nadal, defendiendo menos ideología y más tecnología, frente a una confrontación actual entre el deseo de adonde se quiere llegar, especialmente en materia medioambiental, y la realidad. «Se está regulando un mercado europeo que todavía no existe. Hay lugares todavía muy poco interconectados y los diferentes países no fijamos precios de la misma manera» ni en gas ni en electricidad, ha argumentado.

En cualquier caso, ha dado por sentado que España «va a cumplir sin ningún problema» el objetivo de contar en 2020 con un 20% de renovables. Nadal indicó que ir por detrás de la tecnología hace perder oportunidades de ganar competitividad, pero ir muy por delante también puede generar sobrecostes. Eso sí, el ministro admitió dificultades en el cumplimiento de los objetivos en materia de eficiencia energética. En este punto, lamentó que las inversiones en eficiencia energética hechas por el sector público computen como gasto en lugar de como inversión, algo que considera «demencial», por lo que criticó una normativa «prácticamente inasumible» tanto para el sector público como el privado.

Por otra parte, el ministro argumentó que “hoy por hoy” no se puede prescindir de ninguna energía, ni siquiera del carbón, «a menos que se dé un salto tecnológico», y subrayó la dificultad de hacer compatible el suministro energético, una política razonable de precios y el cumplimiento de todos los objetivos medioambientales. «Estoy a favor de las renovables sí, pero si son baratas», aseguró el ministro para dejar claro que, actualmente, no es posible que el sistema funcione al 100% solo con este tipo de energías, y por ello ha defendido el papel que juegan las nucleares o las térmicas.

Respecto a la previsión de precios de la electricidad en España este año, hizo hincapié en que los precios mayoristas han vuelto a la normalidad en febrero, después de la «casi tormenta perfecta» que se produjo en enero, y ahora los precios de la energía atraviesan una «situación diferente» ya que las circunstancias meteorológicas han cambiado por completo. En esta línea, destacó el «vendaval enorme» en España que ha hecho que los precios de la electricidad estén 20 euros por debajo de Francia y Alemania.

Asimismo, ha destacado que las medidas impulsadas por el Gobierno en el sector del gas, con la introducción del creador de mercado, han contribuido a que el precio del megavatio hora en gas descendiera de 40 a 30 euros. Por ello, aunque no se ha atrevido a aventurar cómo evolucionarán los precios en los próximos meses, dado que dependerá de la meteorología, sí que ha apuntado que parece que los precios de la energía no podrán estar al nivel de 2016, sino que serán «muy similares a los de 2015», lo que ve como «razonable» ya que el petróleo es más caro que en 2016.

Sobre la negociación con Bruselas respecto a la interpretación de la directiva sobre la fijación de los peajes eléctricos, con los que se sufragan los costes regulados del sistema eléctrico, Nadal ha asegurado que España cumple la normativa actual, algo que Bruselas discute, pero que con los cambios que se están preparando y que dan más peso al regulador nacional en la fijación de precios, al pretender que pueda establecer la metodología y los precios, el Gobierno quiere mantener «una dirección política en la política tarifaria«. En este sentido, resaltó que «en todos los países europeos hay cierta dirección política», y en este punto recordó que en Francia el ministro de Energía puede vetar la propuesta de precios del regulador.

La Comisión Europea publicará el 17 de febrero el paquete de infracciones en el que decidirá si sanciona y denuncia a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no ceder poder al regulador para fijar los peajes de electricidad o si, por el contrario, acepta los compromisos remitidos por carta por el Gobierno en noviembre, cuando comunicó que cambiará la estructura de los peajes, en la medida en que acepta «aumentar las competencias» de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), pero reivindica un mecanismo de doble lectura en el que la CNMC realizará una propuesta y el Gobierno fijará los precios y quedará a la espera del posterior visto bueno del regulador.

Eso sí, el Ejecutivo español no especificaba qué ocurrirá en caso de discrepancia y pedía un periodo de adaptación para abordar la reforma que debe dar más peso a la CNMC en la fijación de la metodología y de las tarifas en transporte y distribución. Por su parte, el director general adjunto de la Dirección General de Energía de la Comisión Europea, Christopher Jones, ha defendido la propuesta de diseño del mercado energético europeo y se ha mostrado convencido de que situará a Europa como líder global en lucha contra el cambio climático con un sistema energético competitivo y eficiente.

Pide a Cataluña evitar ideología

Por otro lado, Nadal instó al Gobierno catalán a no hacer de la política energética y del uso de las diferentes fuentes de energía un «debate ideológico» y a actuar en este ámbito con «sentido común». Así se refirió al documento aprobado en el que se dibuja el modelo energético de futuro que aspira a construir y el ministro subrayó que «tiene que haber mucho sentido común, poner todas las piezas juntas y no usarlo como un debate ideológico» porque lo importante, a su juicio, es «acertar» porque eso daría una ventaja estratégica al país.

El modelo energético de futuro que el Ejecutivo autonómico aspira a construir para Cataluña está basado en las energías renovables y marca como objetivo para el 2050 que el 100% de la energía que se consuma en hogares y empresas proceda de fuentes renovables, además de otorgar un papel importante al autoconsumo. «No creo que podamos prescindir ideológicamente de nada», ha dicho Nadal en referencia a la renuncia a la energía de origen nuclear. El ministro ha señalado que «hay que vivir de realidades y la realidad es que la nuclear es la que nos permite avanzar sin emitir CO2».

El pool sube un 11,7%

Mientras tanto, el precio de la electricidad en el mercado mayorista alcanzó los 55,46 euros el megavatio hora, un 11,7% más que los 49,66 euros el MWh previos, según datos de OMIE, el operador del mercado. Este precio está muy lejos de los picos alcanzados a finales de enero, en plena ola de frío y con la actividad hidroeléctrica y eólica bajo mínimos. El 25 de enero, la electricidad alcanzó los 91,88 euros el MWh en el mercado mayorista, un nivel que no se veía desde diciembre de 2013. El precio mayorista supone en torno al 35% de la tarifa eléctrica regulada, mientras que el 65% restante depende de los peajes, que fija el Gobierno, y de los impuestos aplicados.

La Unión Europea pide a España apostar por una fiscalidad verde y recortar las subvenciones que perjudican el medio ambiente

Europa Press.- El portavoz socialista de Cambio Climático, Ricardo García Mira, ha planteado la necesidad de abordar urgentemente una reforma fiscal ecológica que mantenga el mismo nivel de presión, pero que esté mejor orientada después de que la Comisión Europea ha pedido a España que aumente los impuestos verdes y que reduzca las subvenciones que perjudiquen al medio ambiente como parte de los principales «retos» del país en la implementación de las normas europeas de medio ambiente.

Bruselas ha publicado un informe sobre la implementación en cada Estado miembro de las políticas medioambientales europeas en el que apunta los «puntos fuertes y débiles» de cada país. Sobre España, el Ejecutivo comunitario destaca que los «principales retos» son aumentar la fiscalidad medioambiental y reducir las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente. Con respecto a la fiscalidad, Bruselas cree que existe un «margen claro» para revisar los impuestos verdes, principalmente en los sectores del transporte y la energía, pero también en los ámbitos de la contaminación y el uso de los recursos. A modo de ejemplo, el informe señala que los impuestos municipales de circulación «no siempre reflejan el rendimiento medioambiental de los vehículos».

Del mismo modo, el Ejecutivo comunitario asegura que los impuestos sobre los vertidos puede ser una herramienta de apoyo al tratamiento de residuos municipales y propone revisar la política sobre tarificación del agua y su planteamiento. En este sentido, el informe subraya que los ingresos de la fiscalidad medioambiental en España están «entre los más bajos de la Unión Europea» y afirma que una reforma de la misma «puede desempeñar un papel importante para mantener el crecimiento económico» al aportar ingresos adicionales» que sustituyan a los recortes en el gasto. En concreto, en el ejercicio 2014 los impuestos medioambientales supusieron el 1,85% del PIB de España, frente al 2,46% de media en la Unión Europea.

Con respecto a las subvenciones a actividades perjudiciales para el medio ambiente, la Comisión Europea apunta que es otro reto «fundamental», puesto que España «todavía subvenciona los combustibles fósiles, el carbón local, los automóviles de empresa y el gasóleo con respecto a la gasolina». «España no cuenta con una estrategia global para eliminar las subvenciones nocivas para el medio ambiente, aunque su abandono puede ofrecer ventajas económicas, sociales y medioambientales, permitir una mayor competitividad y contribuir a la consolidación presupuestaria», subraya el estudio. Así, defiende que desarrollar una estrategia nacional para la eliminación gradual de estas subvenciones y ayudas «sería un criterio positivo para España».

También destaca Bruselas las oportunidades de España para mejorar sus políticas medioambientales. En particular, propone utilizar el potencial de su «capital natural de gran valor», reforzar la «ecoinnovación» y la eficiencia en el uso de recursos. Por último, con respecto a la calidad del aire, Bruselas anima a mantener la tendencia a la baja de los contaminantes atmosféricos y reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y de dióxido de nitrógeno (NO2), así como recortar la emisión de PM10.

PSOE exige reforma fiscal ecológica

En este sentido, García Mira insiste en gravar lo que se quiere desincentivar y primar aquello que «beneficia a la sociedad». A su juicio, «la actual fiscalidad del sector energético se caracteriza por la arbitrariedad y el desorden» y «España tiene ahora un margen para revisar su política fiscal». Según el informe europeo, Bruselas suspende la política fiscal española y critica que España sea el tercer país de la Unión Europea con los ingresos más bajos por fiscalidad verde, solo detrás de Lituania y Eslovaquia.

Para el PSOE, «el informe de la Comisión Europea supone una enmienda a la totalidad de la política fiscal de España». Además, indica que el Gobierno no puede sorprenderse ante este suspenso, ya que son muchos los organismos internacionales que «llevan años pidiendo a España que reforme su sistema impositivo para gravar las actividades más contaminantes y desincentivarlas». «Los socialistas apostamos por una fiscalidad ambiental adecuada que nos acerque a los estándares europeos y, paralelamente, por el impulso real y efectivo de una transición energética hacia una economía verde, sostenible y generadora de empleo», afirmó.

García Mira destaca que hay un margen claro para revisar los impuestos medioambientales, principalmente en los sectores del transporte y la energía, pero también en los ámbitos de la contaminación y el uso de los recursos. «Hoy por hoy, las tecnologías y las energías primarias para la generación de electricidad han sido sometidas a impuestos que no se corresponden con criterios de eficiencia o equidad, sino que han sido resultado de decisiones arbitrarias para repartir, de acuerdo con las preferencias del Gobierno, los ajustes para reducir el déficit de tarifa«, ha asegurado el diputado socialista.

Sin embargo, denuncia que los consumos difusos de energías fósiles, como las gasolinas y los gasóleos para el transporte, «han quedado al margen de los aumentos impositivos introducidos por el PP en el sector energético«. Además, resalta que los sectores difusos no están sometidos al sistema europeo de derechos de emisión negociables, por lo que en su caso sólo puede pagarse el precio del carbono a través de la fiscalidad.

Para el PSOE la nueva fiscalidad ha de contemplar como nuevos tributos un impuesto sobre las emisiones de CO2 aplicable sobre las toneladas que se emiten; un impuesto sobre las emisiones de los vehículos de motor, basado en las emisiones potenciales de cada tipo de vehículo; un impuesto mixto sobre residuos industriales y peligrosos o tóxicos y un impuesto sobre residuos de envases, embalajes y bolsas. También ve preciso reformar tributos ya existentes para hacer de ellos «verdaderos impuestos medioambientales» como es el caso del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos; del Impuesto Especial sobre la Electricidad y del Canon de vertidos.

En paralelo, los socialistas apuestan «por la creación de un fondo verde para la transición energética» que sea alimentado con parte del impuesto al CO2 con tres líneas básicas: una social, para acompañar a las familias y colectivos vulnerables; una destinada a facilitar el crédito para la inversión en ahorro y eficiencia, con particular atención a las PYMES y al sector residencial; y una tercera línea que ofrezca préstamos a bajo interés para asegurar la movilidad limpia en los sectores de la logística y las empresas del sector del transporte.

España redujo al 15,6% en 2015 el uso de energías renovables pero Bruselas cree que cumplirá el objetivo para 2020

Europa Press / EFE.– España redujo en 2015 su cuota de energías renovables, desde el 16,2% registrado en 2014 hasta el 15,6% que ya registró en 2013, según un informe de la Comisión Europea, que sin embargo indica que está en la senda de cumplir el objetivo marcado para 2020. Este porcentaje del 15,6% está casi 2 puntos por encima del objetivo intermedio establecido por la Unión Europea para 2015 (13,8%) pero aún a 4 puntos por debajo de la meta marcada para 2020.

El informe subraya que 25 de los Estados miembros han registrado una cuota de renovables superior a la trayectoria fijada para cada uno de ellos en 2015 y sólo tres, Francia (14,3%), Países Bajos (5,5%) y Luxemburgo (4,5%), han incumplido sus objetivos intermedios, por lo que tendrán que aplicarse si no quieren quedar por debajo de la meta para 2020. Por otro lado, en la parte alta de la tabla se sitúan Suecia (52,6%), Finlandia (38,7%), Letonia (38,7%) y Austria (33,1%). No obstante, la Comisión Europea instó a los países a fortalecer sus esfuerzos para lograr los objetivos vinculantes de 2020 y advirtió de que «la trayectoria se hace más pronunciada» en los próximos años.

El objetivo para el conjunto de la Unión Europea para 2020 es lograr una cuota del 20% de energías renovables sobre el total de aprovisionamiento, una meta que coincide con el objetivo nacional de España. Bruselas cree que la Unión Europea está «en la senda» de cumplir con este compromiso, después de haber registrado conjuntamente un porcentaje de energías renovables del 16,4% en 2015. Con respecto al objetivo para 2030, que persigue ampliar la penetración de las energías renovables hasta el 27%, el Ejecutivo comunitario ha destacado que será posible lograrlo a través de la coordinación entre los Estados miembros en materia de renovables, eficiencia energética y diseño de mercado, así como de un sistema de gobernanza energética europeo «sólido».

El informe de la Comisión Europea también asegura que la Unión Europea está en camino de alcanzar el objetivo del 20% de eficiencia energética, también para 2020. Sin embargo, al igual que en el caso de las renovables, Bruselas ha destacado que son necesarios más esfuerzos en este contexto por parte de los Estados miembros. Bruselas recuerda que recientemente incluyó un nuevo objetivo en materia de eficiencia energética del 30% para 2030, que supondría la creación de 400.000 puestos de trabajo, una reducción de las importaciones de gas del 12% y el ahorro de 70.000 millones en combustibles fósiles. También ha resaltado el Ejecutivo comunitario la importancia de seguir trabajando en la rehabilitación de edificios.

Se quedan cortos los objetivos marcados para el transporte, sector que debería llegar al 10% de energía limpia en 2020 y que hasta el momento solo alcanza el 5,9%, debido en parte al lento desarrollo de los biocarburantes avanzados, precisa el informe, que coloca a Finlandia y Suecia como los alumnos aventajados en ese capítulo. En cuanto a la electricidad, el 27,5% de lo que se consumió en la Unión Europea en 2014 provenía de renovables, lo que sitúa a España muy por encima de la media comunitaria (37,8%). Desde 2005, la Unión Europea constata incrementos significativos en este apartado en Austria (70%), Suecia, (63,3%), Portugal (52,1%) y Letonia (51,1%).

En relación a la dependencia energética de la Unión Europea, el informe destaca que ha disminuido en 22 Estados. Bruselas defiende que esta «tendencia positiva» ha sido apoyada, precisamente, por el incremento de la producción de energías renovables en países como España, Italia, Portugal o Austria, entre otros países. No obstante, el estudio subraya que es necesario mejorar las interconexiones de gas entre Estados miembros, como la interconexión entre Portugal y España con Francia, así como la de Croacia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Grecia. Por último, el Ejecutivo comunitario advierte que deben seguir avanzando para aumentar sus interconexiones eléctricas y cumplir el objetivo del 10% en 2020. En esta situación se encuentran Alemania, España, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido.

Según los cálculos de Bruselas, el incremento de fuentes de energía renovable, como la hidroeléctrica, la eólica, la solar o la biomasa, le ha permitido a la Unión Europea ahorrar 16.000 millones de euros en 2015 en importaciones de combustibles fósiles, aspecto en el que la Unión Europea depende en gran medida de Rusia. Por su parte, la responsable de Energía en Europa para la ONG ecologista WWF, Imke Lübbeke, lamentó que los progresos de la Unión Europea en energías renovables «se vean obstaculizados por los débiles objetivos para 2030 establecidos en 2014, mucho antes de que el Acuerdo de París elevara la ambición». «La Unión Energética solo es tan fuerte como la ambición política que tenga detrás», añadió Lübbeke.