Bruselas pide a Ucrania y Rusia que aseguren que no habrá más cortes de gas a la Unión Europea

«Esperamos que ambas partes, Rusia y Ucrania, aseguren que no hay interrupciones en el suministro de gas a la Unión Europea y que la distribución se mantenga como siempre», afirmó la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner, en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.

Holzner no quiso entrar a valorar las discrepancias surgidas entre ambas partes a raíz de los contratos de largo término que mantienen, pero señaló que la Comisión Europea apuesta por que todos los países puedan contar con la posibilidad de acudir también a los mercados a adquirir gas libremente.

«No estamos en contra de los acuerdos a largo plazo, pero nos gustaría ver ambas opciones, que por una parte se pueda acudir al mercado si hay oportunidades mas baratas, pero por razones de seguridad siempre habrá contratos a largo plazo, también para la Unión Europea», indicó.

En concreto, la portavoz se refirió al gas de esquisto, «un mercado bastante nuevo que comenzó sobre el año 2000, en el que vemos que es fácil para algunos países conseguir gas más barato que con los acuerdos a largo plazo». Además, Holzner señaló que la Unión Europea mantiene «contactos regulares» con ambas partes.

Sobre la posibilidad de que se repita una crisis como las vividas en los inviernos de 2006 y 2009, en la que las desavenencias entre Moscú y Kiev desembocaron en una «guerra del gas» con cortes en el suministro, la portavoz recalcó que la Unión Europea tomó medidas para evitar que se repita el desabastecimiento sufrido en aquellas ocasiones.

«Nadie está hablando de crisis. Desde las crisis que realmente tuvimos, la Unión Europea ha puesto en marcha varias medidas para reaccionar en el caso de que haya cortes de suministro», destacó.

El año pasado, nueve países europeos –Bulgaria, Eslovaquia, Austria, Hungría, Polonia, Grecia, Italia, Alemania y Rumanía- sufrieron descensos en el suministro de gas importado desde Rusia en plena ola de frío siberiano, que no generaron grandes problemas.

La normativa comunitaria exige ahora a los Estados miembros que mantengan unas reservas de gas suficientes para satisfacer el consumo del país durante 30 días como medida de prevención en caso de nuevas interrupciones en el suministro.

Además, se puso en marcha un complejo mecanismo de interconexión entre los países mediante gasoductos en una doble dirección y tratando de evitar su monopolio por parte de una empresa o país.

Sin embargo, aún existen deficiencias en la aplicación de esta normativa europea que llevó a Bruselas a abrir procesos de infracción contra trece países europeos, entre ellos España.

Por el sistema de gasoductos ucranianos transita aproximadamente el 80% de las exportaciones de gas natural ruso con destino a la Unión Europea, de modo que la falta de conexiones alternativas -gasoductos- hace a los Veintisiete especialmente vulnerables a las crisis entre Kiev y Moscú.

Bruselas pide a Ucrania y Rusia que aseguren que no habrá más cortes de gas a la Unión Europea

«Esperamos que ambas partes, Rusia y Ucrania, aseguren que no hay interrupciones en el suministro de gas a la Unión Europea y que la distribución se mantenga como siempre», afirmó la portavoz comunitaria de Energía, Marlene Holzner, en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.

Holzner no quiso entrar a valorar las discrepancias surgidas entre ambas partes a raíz de los contratos de largo término que mantienen, pero señaló que la Comisión Europea apuesta por que todos los países puedan contar con la posibilidad de acudir también a los mercados a adquirir gas libremente.

«No estamos en contra de los acuerdos a largo plazo, pero nos gustaría ver ambas opciones, que por una parte se pueda acudir al mercado si hay oportunidades mas baratas, pero por razones de seguridad siempre habrá contratos a largo plazo, también para la Unión Europea», indicó.

En concreto, la portavoz se refirió al gas de esquisto, «un mercado bastante nuevo que comenzó sobre el año 2000, en el que vemos que es fácil para algunos países conseguir gas más barato que con los acuerdos a largo plazo». Además, Holzner señaló que la Unión Europea mantiene «contactos regulares» con ambas partes.

Sobre la posibilidad de que se repita una crisis como las vividas en los inviernos de 2006 y 2009, en la que las desavenencias entre Moscú y Kiev desembocaron en una «guerra del gas» con cortes en el suministro, la portavoz recalcó que la Unión Europea tomó medidas para evitar que se repita el desabastecimiento sufrido en aquellas ocasiones.

«Nadie está hablando de crisis. Desde las crisis que realmente tuvimos, la Unión Europea ha puesto en marcha varias medidas para reaccionar en el caso de que haya cortes de suministro», destacó.

El año pasado, nueve países europeos –Bulgaria, Eslovaquia, Austria, Hungría, Polonia, Grecia, Italia, Alemania y Rumanía- sufrieron descensos en el suministro de gas importado desde Rusia en plena ola de frío siberiano, que no generaron grandes problemas.

La normativa comunitaria exige ahora a los Estados miembros que mantengan unas reservas de gas suficientes para satisfacer el consumo del país durante 30 días como medida de prevención en caso de nuevas interrupciones en el suministro.

Además, se puso en marcha un complejo mecanismo de interconexión entre los países mediante gasoductos en una doble dirección y tratando de evitar su monopolio por parte de una empresa o país.

Sin embargo, aún existen deficiencias en la aplicación de esta normativa europea que llevó a Bruselas a abrir procesos de infracción contra trece países europeos, entre ellos España.

Por el sistema de gasoductos ucranianos transita aproximadamente el 80% de las exportaciones de gas natural ruso con destino a la Unión Europea, de modo que la falta de conexiones alternativas -gasoductos- hace a los Veintisiete especialmente vulnerables a las crisis entre Kiev y Moscú.

La Comisión Europea afirma que Argentina incumple el plazo para reparar a Repsol en el caso YPF

«(Argentina) debería hacer más esfuerzos en este caso específico, porque cuando nacionalizas una compañía tienes el deber de hacer una compensación a su debido tiempo. Y no hemos visto nada de eso aún», indicó De Gucht en Santiago de Chile, donde participa en una cumbre empresarial entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El comisario comunitario confió en «poder solucionar» la situación «pronto», algo que también consideró «muy importante» para Argentina.

«Si no estás cumpliendo el plazo puedes involucrarte en un proceso jurídico durante años y años. Y eso, obviamente, no es lo que debería pasar entre socios comerciales de confianza», enfatizó.

De Gucht recordó que el hecho de nacionalizar una empresa no está prohibido por la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero precisó que «entonces tienes que compensar, y compensar en el momento debido y obviamente eso no está pasando».

«Por eso no estamos satisfechos en absoluto con esto, y se lo hemos dejado muy claro a Argentina. Las discusiones siguen produciéndose», destacó.

En cualquier caso, «nuestro comercio con Argentina no va a peor, sino a mejor, y esa es la razón principalmente por la que creo que deberíamos superar las restricciones» comerciales, agregó.

Al margen de la decisión de Argentina de nacionalizar YPF, la Comisión Europea instó en diciembre pasado a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a pronunciarse sobre una disputa en torno a «restricciones» a importaciones que impone Argentina y que «están perjudicando a las empresas europeas».

De Gucht anunció que mantendrá una reunión a nivel ministerial entre la Unión Europea y el Mercosur, pero señaló que no prevé ninguna «reunión especial» con su homólogo argentino. «Pero estamos en contacto permanente con ellos», recalcó el comisario.

Paraguay exige a Argentina 70 millones de euros por cesión de energía

Por otra parte, el Gobierno de Paraguay anunció que exigirá a Argentina por escrito el pago de 70 millones de euros que le resta por recibir de la cesión de parte de la energía producida por la hidroeléctrica de Yacyretá.

El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, dijo que remitirán una nota oficial a las autoridades argentinas para exigir el pago, como ya hizo público el propio presidente paraguayo, Federico Franco, a comienzos de mes.

Con esa carta no se busca «acelerar el pago, sino a que se pague todo» lo que debe Argentina, aseveró el jefe diplomático en comunicación telefónica con la radio asuncena Primero de Marzo.

«Ha habido un atraso sistemático en el pago del dinero de Yacyretá que casi se volvió una costumbre y eso es lo que queremos terminar con la nota de protesta. Creo que es la primera vez que se hace así», explicó.

Paraguay recibió de Argentina en diciembre pasado, tras una serie de reclamaciones, 27 millones de euros y le resta percibir otros 70 millones de euros como pago por la cesión de parte de la energía que le corresponde en la central binacional de Yacyretá, según explicó la Cancillería en su día.

El Gobierno paraguayo acordó con su homólogo de Argentina el pago anual de 97 millones de euros por esa cesión y el plazo de pago para la partida correspondiente a 2012 vence el 28 de febrero próximo, según precisaron.

Paraguay tiene derecho al 50% de la energía producida por Yacyretá y el mismo porcentaje en la hidroeléctrica de Itaipú, que comparte con Brasil, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.

En el caso de Itaipú, Paraguay recibe desde 2011 un pago de 268 millones de euros anuales.

Federico Franco, que asumió la Presidencia el 22 de junio pasado tras la destitución de Fernando Lugo en un controvertido juicio político, expresó en reiteradas ocasiones que su país debe dejar de ceder a Argentina y Brasil la energía que le corresponde de ambas centrales de electricidad.

La destitución de Lugo provocó el 29 de junio pasado la suspensión de Paraguay de la Unasur y el Mercosur, lo que tornó tirante la relación de este país con sus socios regionales.

La Comisión Europea afirma que Argentina incumple el plazo para reparar a Repsol en el caso YPF

«(Argentina) debería hacer más esfuerzos en este caso específico, porque cuando nacionalizas una compañía tienes el deber de hacer una compensación a su debido tiempo. Y no hemos visto nada de eso aún», indicó De Gucht en Santiago de Chile, donde participa en una cumbre empresarial entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El comisario comunitario confió en «poder solucionar» la situación «pronto», algo que también consideró «muy importante» para Argentina.

«Si no estás cumpliendo el plazo puedes involucrarte en un proceso jurídico durante años y años. Y eso, obviamente, no es lo que debería pasar entre socios comerciales de confianza», enfatizó.

De Gucht recordó que el hecho de nacionalizar una empresa no está prohibido por la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero precisó que «entonces tienes que compensar, y compensar en el momento debido y obviamente eso no está pasando».

«Por eso no estamos satisfechos en absoluto con esto, y se lo hemos dejado muy claro a Argentina. Las discusiones siguen produciéndose», destacó.

En cualquier caso, «nuestro comercio con Argentina no va a peor, sino a mejor, y esa es la razón principalmente por la que creo que deberíamos superar las restricciones» comerciales, agregó.

Al margen de la decisión de Argentina de nacionalizar YPF, la Comisión Europea instó en diciembre pasado a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a pronunciarse sobre una disputa en torno a «restricciones» a importaciones que impone Argentina y que «están perjudicando a las empresas europeas».

De Gucht anunció que mantendrá una reunión a nivel ministerial entre la Unión Europea y el Mercosur, pero señaló que no prevé ninguna «reunión especial» con su homólogo argentino. «Pero estamos en contacto permanente con ellos», recalcó el comisario.

Paraguay exige a Argentina 70 millones de euros por cesión de energía

Por otra parte, el Gobierno de Paraguay anunció que exigirá a Argentina por escrito el pago de 70 millones de euros que le resta por recibir de la cesión de parte de la energía producida por la hidroeléctrica de Yacyretá.

El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, dijo que remitirán una nota oficial a las autoridades argentinas para exigir el pago, como ya hizo público el propio presidente paraguayo, Federico Franco, a comienzos de mes.

Con esa carta no se busca «acelerar el pago, sino a que se pague todo» lo que debe Argentina, aseveró el jefe diplomático en comunicación telefónica con la radio asuncena Primero de Marzo.

«Ha habido un atraso sistemático en el pago del dinero de Yacyretá que casi se volvió una costumbre y eso es lo que queremos terminar con la nota de protesta. Creo que es la primera vez que se hace así», explicó.

Paraguay recibió de Argentina en diciembre pasado, tras una serie de reclamaciones, 27 millones de euros y le resta percibir otros 70 millones de euros como pago por la cesión de parte de la energía que le corresponde en la central binacional de Yacyretá, según explicó la Cancillería en su día.

El Gobierno paraguayo acordó con su homólogo de Argentina el pago anual de 97 millones de euros por esa cesión y el plazo de pago para la partida correspondiente a 2012 vence el 28 de febrero próximo, según precisaron.

Paraguay tiene derecho al 50% de la energía producida por Yacyretá y el mismo porcentaje en la hidroeléctrica de Itaipú, que comparte con Brasil, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.

En el caso de Itaipú, Paraguay recibe desde 2011 un pago de 268 millones de euros anuales.

Federico Franco, que asumió la Presidencia el 22 de junio pasado tras la destitución de Fernando Lugo en un controvertido juicio político, expresó en reiteradas ocasiones que su país debe dejar de ceder a Argentina y Brasil la energía que le corresponde de ambas centrales de electricidad.

La destitución de Lugo provocó el 29 de junio pasado la suspensión de Paraguay de la Unasur y el Mercosur, lo que tornó tirante la relación de este país con sus socios regionales.

La Comisión Europea afirma que Argentina incumple el plazo para reparar a Repsol en el caso YPF

«(Argentina) debería hacer más esfuerzos en este caso específico, porque cuando nacionalizas una compañía tienes el deber de hacer una compensación a su debido tiempo. Y no hemos visto nada de eso aún», indicó De Gucht en Santiago de Chile, donde participa en una cumbre empresarial entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El comisario comunitario confió en «poder solucionar» la situación «pronto», algo que también consideró «muy importante» para Argentina.

«Si no estás cumpliendo el plazo puedes involucrarte en un proceso jurídico durante años y años. Y eso, obviamente, no es lo que debería pasar entre socios comerciales de confianza», enfatizó.

De Gucht recordó que el hecho de nacionalizar una empresa no está prohibido por la Organización Mundial del Comercio (OMC), pero precisó que «entonces tienes que compensar, y compensar en el momento debido y obviamente eso no está pasando».

«Por eso no estamos satisfechos en absoluto con esto, y se lo hemos dejado muy claro a Argentina. Las discusiones siguen produciéndose», destacó.

En cualquier caso, «nuestro comercio con Argentina no va a peor, sino a mejor, y esa es la razón principalmente por la que creo que deberíamos superar las restricciones» comerciales, agregó.

Al margen de la decisión de Argentina de nacionalizar YPF, la Comisión Europea instó en diciembre pasado a la Organización Mundial del Comercio (OMC) a pronunciarse sobre una disputa en torno a «restricciones» a importaciones que impone Argentina y que «están perjudicando a las empresas europeas».

De Gucht anunció que mantendrá una reunión a nivel ministerial entre la Unión Europea y el Mercosur, pero señaló que no prevé ninguna «reunión especial» con su homólogo argentino. «Pero estamos en contacto permanente con ellos», recalcó el comisario.

Paraguay exige a Argentina 70 millones de euros por cesión de energía

Por otra parte, el Gobierno de Paraguay anunció que exigirá a Argentina por escrito el pago de 70 millones de euros que le resta por recibir de la cesión de parte de la energía producida por la hidroeléctrica de Yacyretá.

El canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, dijo que remitirán una nota oficial a las autoridades argentinas para exigir el pago, como ya hizo público el propio presidente paraguayo, Federico Franco, a comienzos de mes.

Con esa carta no se busca «acelerar el pago, sino a que se pague todo» lo que debe Argentina, aseveró el jefe diplomático en comunicación telefónica con la radio asuncena Primero de Marzo.

«Ha habido un atraso sistemático en el pago del dinero de Yacyretá que casi se volvió una costumbre y eso es lo que queremos terminar con la nota de protesta. Creo que es la primera vez que se hace así», explicó.

Paraguay recibió de Argentina en diciembre pasado, tras una serie de reclamaciones, 27 millones de euros y le resta percibir otros 70 millones de euros como pago por la cesión de parte de la energía que le corresponde en la central binacional de Yacyretá, según explicó la Cancillería en su día.

El Gobierno paraguayo acordó con su homólogo de Argentina el pago anual de 97 millones de euros por esa cesión y el plazo de pago para la partida correspondiente a 2012 vence el 28 de febrero próximo, según precisaron.

Paraguay tiene derecho al 50% de la energía producida por Yacyretá y el mismo porcentaje en la hidroeléctrica de Itaipú, que comparte con Brasil, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.

En el caso de Itaipú, Paraguay recibe desde 2011 un pago de 268 millones de euros anuales.

Federico Franco, que asumió la Presidencia el 22 de junio pasado tras la destitución de Fernando Lugo en un controvertido juicio político, expresó en reiteradas ocasiones que su país debe dejar de ceder a Argentina y Brasil la energía que le corresponde de ambas centrales de electricidad.

La destitución de Lugo provocó el 29 de junio pasado la suspensión de Paraguay de la Unasur y el Mercosur, lo que tornó tirante la relación de este país con sus socios regionales.

La Comisión Europea pide multar a Reino Unido, Bulgaria y Estonia por incumplir normas energéticas

En el primer caso, Bruselas denunció que los tres países en cuestión sólo llevaron parcialmente las directivas sobre Electricidad y Gas a su legislación nacional.

Esas normas debían estar transpuestas íntegramente en los ordenamientos de los Estados miembros antes del 3 de marzo de 2011, según recordó la Comisión Europea.

Por ello, el Ejecutivo comunitario solicitó multas diarias de entre 4.224 euros y 148.177 euros por cada una de las directivas no adaptadas correctamente hasta que sean bien transpuestas, cantidades que varían en función de la gravedad del caso.

«Los retrasos en la implementación de las reglas del mercado interior de la energía tienen efectos negativos en todos los actores y no son aceptables», señaló el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

La Comisión Europea pide multar a Reino Unido, Bulgaria y Estonia por incumplir normas energéticas

En el primer caso, Bruselas denunció que los tres países en cuestión sólo llevaron parcialmente las directivas sobre Electricidad y Gas a su legislación nacional.

Esas normas debían estar transpuestas íntegramente en los ordenamientos de los Estados miembros antes del 3 de marzo de 2011, según recordó la Comisión Europea.

Por ello, el Ejecutivo comunitario solicitó multas diarias de entre 4.224 euros y 148.177 euros por cada una de las directivas no adaptadas correctamente hasta que sean bien transpuestas, cantidades que varían en función de la gravedad del caso.

«Los retrasos en la implementación de las reglas del mercado interior de la energía tienen efectos negativos en todos los actores y no son aceptables», señaló el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

La Comisión Europea pide multar a Reino Unido, Bulgaria y Estonia por incumplir normas energéticas

En el primer caso, Bruselas denunció que los tres países en cuestión sólo llevaron parcialmente las directivas sobre Electricidad y Gas a su legislación nacional.

Esas normas debían estar transpuestas íntegramente en los ordenamientos de los Estados miembros antes del 3 de marzo de 2011, según recordó la Comisión Europea.

Por ello, el Ejecutivo comunitario solicitó multas diarias de entre 4.224 euros y 148.177 euros por cada una de las directivas no adaptadas correctamente hasta que sean bien transpuestas, cantidades que varían en función de la gravedad del caso.

«Los retrasos en la implementación de las reglas del mercado interior de la energía tienen efectos negativos en todos los actores y no son aceptables», señaló el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

Bruselas presenta un plan para promover el uso de combustibles limpios en la Unión Europea

El plan de la Comisión Europea -que deberá recibir el visto bueno de los Veintisiete y del Parlamento Europeo para su entrada en vigor- establece objetivos de obligado cumplimiento para los países, de modo que se desarrolle un «nivel mínimo» de infraestructuras para estas fuentes de energía alternativas.

Uno de los protagonistas del plan es el coche eléctrico, para el que la Comisión Europea propone que se establezcan un número mínimo de puntos de recarga en cada Estado miembro, para fomentar la producción en gran escala de estos vehículos limpios y que bajen sus precios para dar confianza a los usuarios para comprarlos y que deberán cumplir con unos estándares comunes europeos sobre su diseño y uso.

En el caso de España,uno de los países líderes en el sector junto con Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido, la Comisión Europea propone que se establezca un mínimo de 82.000 puntos de recarga de aquí a 2020, frente a los 1.356 que ya están operativos. El Gobierno español prevé que en esa fecha circulen por las carreteras españolas 2,5 millones de coches eléctricos.

Estas estaciones de recarga deberán estar equipadas con un mismo enchufe, el conocido como «tipo 2», el más usado y el que el Ejecutivo europeo estableció como el conector universal en la Unión Europea. En estos momentos hay fundamentalmente dos tipos de enchufe en Europa, lo que puede provocar que un coche que viaja de Francia a Alemania no pueda recargarse.

El «Paquete Energía para el Transporte» incluye unas recomendaciones para los Veintisiete para establecer una estrategia europea, una directiva legislativa sobre las infraestructuras y un plan de acción para fomentar el uso de gas natural licuado en el sector marítimo.

Además, éste incluye medidas para impulsar desde Bruselas otros sectores «limpios», como el hidrógeno y el gas natural licuado y comprimido.

Por lo que se refiere al hidrógeno, Alemania, Italia y Dinamarca ya cuentan con un número significativo de estaciones para repostar, aunque algunas de ellas no son accesibles al público. Bruselas propone normas comunes para las estaciones con el fin de garantizar la movilidad de estos vehículos y que see aplicarán a los 14 de los 27 Estados miembros que disponen actualmente de una red para hidrógeno.

Respecto al gas natural licuado, la Comisión Europea propuso que se instalen puntos de abastecimiento en los 139 puertos marítimos y tierra adentro que forman parte de la red de transporte prioritaria europea de cara a 2020 y 2025, respectivamente.

El gas natural licuado también se utiliza para camiones, pero en la Unión Europea solo hay 38 estaciones de reaprovisionamiento. Por eso, el Ejecutivo europeo planteó que se establezcan estaciones de servicio que sirvan gas natural licuado cada 400 km de las carreteras que forman parte de la red principal transeuropea, de modo que los camiones puedan también acceder a este combustible.

En cuanto al gas natural comprimido, que se utiliza principalmente para los coches, actualmente lo utilizan 1 millón de vehículos, el 0,5% de la flota, cifra que el sector desea multiplicar por diez de aquí a 2020. Bruselas exigirá implantar puntos suficientes para repostar accesibles al público, que cumplan normas comunes y que estén a una distancia máxima de 150 km entre sí para el año 2020.

El plan presentado no prevé la construcción de nuevas infraestructuras para los biocombustibles, pero sí tratarán de asegurar su sostenibilidad, según la Comisión Europea.

El Ejecutivo europeo recalcó que las inversiones, de aproximadamente 8.000 millones de euros, que serán necesarias para desarrollar estas infraestructuras podrán hacerse contando con el sector privado y no solo a costa de las arcas públicas, que podrá modificar la normativa local para fomentar la inversión, y recalcó que la cofinanciación europea está disponible a través de los fondos comunitarios para redes transeuropeas y los fondos regionales.

La Comisión Europea justificó la presentación de estas medidas para romper el «círculo vicioso» por el que el coche eléctrico no acaba de despegar y que se debe al alto precio de los vehículos, la escasa aceptación de los consumidores y la falta de estaciones para recargar y que impide un mayor desarrollo de los combustibles alternativos.

El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transporte, Siim Kallas, recalcó que el desarrollo de los combustibles limpios permitirá a la Unión Europea «reducir su dependencia excesiva del petróleo y desarrollar una industria del transporte capaz de responder a las demandas del siglo XXI a un coste asequible». La propuesta de estándares comunes además evita el «caos» de que cada fabricante y Estado miembro vaya por su lado, indicó.

Kallas señaló que China y EEUU planean poner seis millones de vehículos eléctricos en las carreteras de aquí a 2020, por lo que recalcó que Europa debe aprovechar esta oportunidad para establecerse con una «posición fuerte» en un mercado que crece a gran velocidad.

Bruselas presenta un plan para promover el uso de combustibles limpios en la Unión Europea

El plan de la Comisión Europea -que deberá recibir el visto bueno de los Veintisiete y del Parlamento Europeo para su entrada en vigor- establece objetivos de obligado cumplimiento para los países, de modo que se desarrolle un «nivel mínimo» de infraestructuras para estas fuentes de energía alternativas.

Uno de los protagonistas del plan es el coche eléctrico, para el que la Comisión Europea propone que se establezcan un número mínimo de puntos de recarga en cada Estado miembro, para fomentar la producción en gran escala de estos vehículos limpios y que bajen sus precios para dar confianza a los usuarios para comprarlos y que deberán cumplir con unos estándares comunes europeos sobre su diseño y uso.

En el caso de España,uno de los países líderes en el sector junto con Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido, la Comisión Europea propone que se establezca un mínimo de 82.000 puntos de recarga de aquí a 2020, frente a los 1.356 que ya están operativos. El Gobierno español prevé que en esa fecha circulen por las carreteras españolas 2,5 millones de coches eléctricos.

Estas estaciones de recarga deberán estar equipadas con un mismo enchufe, el conocido como «tipo 2», el más usado y el que el Ejecutivo europeo estableció como el conector universal en la Unión Europea. En estos momentos hay fundamentalmente dos tipos de enchufe en Europa, lo que puede provocar que un coche que viaja de Francia a Alemania no pueda recargarse.

El «Paquete Energía para el Transporte» incluye unas recomendaciones para los Veintisiete para establecer una estrategia europea, una directiva legislativa sobre las infraestructuras y un plan de acción para fomentar el uso de gas natural licuado en el sector marítimo.

Además, éste incluye medidas para impulsar desde Bruselas otros sectores «limpios», como el hidrógeno y el gas natural licuado y comprimido.

Por lo que se refiere al hidrógeno, Alemania, Italia y Dinamarca ya cuentan con un número significativo de estaciones para repostar, aunque algunas de ellas no son accesibles al público. Bruselas propone normas comunes para las estaciones con el fin de garantizar la movilidad de estos vehículos y que see aplicarán a los 14 de los 27 Estados miembros que disponen actualmente de una red para hidrógeno.

Respecto al gas natural licuado, la Comisión Europea propuso que se instalen puntos de abastecimiento en los 139 puertos marítimos y tierra adentro que forman parte de la red de transporte prioritaria europea de cara a 2020 y 2025, respectivamente.

El gas natural licuado también se utiliza para camiones, pero en la Unión Europea solo hay 38 estaciones de reaprovisionamiento. Por eso, el Ejecutivo europeo planteó que se establezcan estaciones de servicio que sirvan gas natural licuado cada 400 km de las carreteras que forman parte de la red principal transeuropea, de modo que los camiones puedan también acceder a este combustible.

En cuanto al gas natural comprimido, que se utiliza principalmente para los coches, actualmente lo utilizan 1 millón de vehículos, el 0,5% de la flota, cifra que el sector desea multiplicar por diez de aquí a 2020. Bruselas exigirá implantar puntos suficientes para repostar accesibles al público, que cumplan normas comunes y que estén a una distancia máxima de 150 km entre sí para el año 2020.

El plan presentado no prevé la construcción de nuevas infraestructuras para los biocombustibles, pero sí tratarán de asegurar su sostenibilidad, según la Comisión Europea.

El Ejecutivo europeo recalcó que las inversiones, de aproximadamente 8.000 millones de euros, que serán necesarias para desarrollar estas infraestructuras podrán hacerse contando con el sector privado y no solo a costa de las arcas públicas, que podrá modificar la normativa local para fomentar la inversión, y recalcó que la cofinanciación europea está disponible a través de los fondos comunitarios para redes transeuropeas y los fondos regionales.

La Comisión Europea justificó la presentación de estas medidas para romper el «círculo vicioso» por el que el coche eléctrico no acaba de despegar y que se debe al alto precio de los vehículos, la escasa aceptación de los consumidores y la falta de estaciones para recargar y que impide un mayor desarrollo de los combustibles alternativos.

El vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Transporte, Siim Kallas, recalcó que el desarrollo de los combustibles limpios permitirá a la Unión Europea «reducir su dependencia excesiva del petróleo y desarrollar una industria del transporte capaz de responder a las demandas del siglo XXI a un coste asequible». La propuesta de estándares comunes además evita el «caos» de que cada fabricante y Estado miembro vaya por su lado, indicó.

Kallas señaló que China y EEUU planean poner seis millones de vehículos eléctricos en las carreteras de aquí a 2020, por lo que recalcó que Europa debe aprovechar esta oportunidad para establecerse con una «posición fuerte» en un mercado que crece a gran velocidad.