La Eurocámara aprueba reforzar la seguridad en las perforaciones petrolíferas y gasistas en alta mar

Las empresas petrolíferas y de gas serán plenamente responsables de los daños medioambientales que causen a las especies marinas protegidas y a los hábitats naturales. Y deberán demostrar que tienen suficiente capacidad financiera para cubrir las consecuencias de un posible incidente.

Antes de empezar cualquier perforación, los operadores tendrán que realizar un análisis de riesgo completo y preparar un plan de emergencia de respuesta, que será examinado por la Agencia Europea de Seguridad Marítima. Y la actividad sólo podrá empezar tras la aprobación por parte de una autoridad nacional independiente.

Las empresas que operen en aguas comunitarias deberán demostrar además que su política de prevención de riesgos se aplica también fuera de la Unión Europea. Los Estados miembros se comprometen a promover los mayores estándares de seguridad en las perforaciones en el ártico, aunque la Unión Europea no tenga aguas allí.

La Unión Europea dispone de casi un millar de instalaciones de gas y petróleo en alta mar. La mayoría de ellas son propiedad del Reino Unido (486) y Holanda (181), mientras que España tan solo dispone de cuatro, localizados principalmente en el golfo de Cádiz y en la costa de Tarragona y del País Vasco.

La Eurocámara rechazó una enmienda en la que se pedía prohibir perforaciones en áreas cercanas a zonas turísticas. Para el eurodiputado del PP Gabriel Mato, este resultado supone un aval para Canarias de cara a los futuros sondeos para comprobar si existe petróleo en aguas situadas entre las islas y Marruecos.

«Me alegro del avance que supone este acuerdo, y especialmente en un momento en el que el debate está abierto en Canarias, porque algunos con responsabilidades políticas pero con una actitud irresponsable tratan de impedir cualquier actividad sin más argumentos que sus propios intereses políticos y electorales«, dijo Mato, al criticar la actitud del Gobierno canario.

Los Estados miembros tienen ahora un plazo de dos años para incorporar esta norma -que ya fue pactada con el Consejo- a sus legislaciones nacionales. Las instalaciones ya existentes dispondrán de hasta 5 años para adaptarse a las nuevas normas.

Oceana denuncia que se protege a la industria petrolera

Oceana, por su parte, denunció que la nueva directiva para reforzar la seguridad de perforaciones en alta mar «protege a la industria petrolera y a intereses nacionales», lamentado que «la visión cortoplacista haya vuelto a sacrificar la prevención en beneficio de una industria multimillonaria».

La organización lamentó que la Eurocámara «no haya aprovechado esta oportunidad para endurecer la normativa medioambiental y de seguridad, mejorar la supervisión independiente y la transparencia, y establecer una cultura de la seguridad en alta mar para toda la Unión Europea».

Oceana estimó que el texto aprobado es «tan laxo que apenas asegura protección efectiva en caso de una catástrofe similar a la de la Deepwater Horizon» y lamentó que se hayan ido «suavizando las obligaciones hasta crear un vacío legal que permite a las compañías petroleras europeas efectuar operaciones fuera de aguas de la Unión Europea y aplicar estándares bajos en países en desarrollo, por ejemplo».

«Esta nueva directiva sobre la seguridad de las prospecciones en el mar es fruto de concesiones políticas para proteger a la industria petrolera y a intereses nacionales, y sólo reportará mejoras menores a la seguridad de las operaciones en el mar», reiteró Oceana.

La CE advierte de que España debe eliminar gradualmente las tarifas eléctricas reguladas de los hogares

«En lo referente a la situación española, la Comisión Europea ha dicho y recomendado muchas veces que el objetivo es eliminar los grandes déficit de la factura eléctrica, mejorando la eficiencia de costes del suministro de electricidad«, indicó la portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario, Marlene Holzner.

«Este procedimiento debería ser acompañado de una eliminación gradual de las tarifas reguladas para los hogares, teniendo en cuenta la protección efectiva de los consumidores vulnerables», añadió.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea tienen previsto, en la cumbre que celebrarán en Bruselas el próximo miércoles, adoptar unas conclusiones sobre la importancia de concluir para 2014 un mercado interior de la energía en la Unión, en la que tratarán la cuestión de los precios de la electricidad.

La portavoz comunitaria recordó que el Consejo de la Unión Europea, la institución que representa a los Estados miembros, también recalcó la importancia de que el país actúe en este sentido.

El déficit tarifario acumulado por España superaba al cierre de 2012 los 29.000 millones de euros, tras aumentar en ese ejercicio en 5.609 millones de euros, lo que supone un incremento superior en un 45,7% al registrado el año anterior.

En la cumbre de la próxima semana no está previsto, en cualquier caso, que se determinen recomendaciones específicas para cada Estado miembro.

Actualmente, los precios de la energía difieren considerablemente entre los países de la Unión Europea a causa de que el mercado energético en Europa «está muy fragmentado», recordó Holzner.

En esta situación, aseguró, el no aprovechar las ventajas de la eficiencia energética significa que las empresas y los consumidores «pagan más de lo que necesitan para sus suministros de energía».

La Comisión consideró que «tenemos parte de la solución a los altos precios de la energía en nuestras manos» si se logra completar el mercado interior de la energía y aplicar «la legislación vigente».

Con el objetivo de crear un mercado único del gas y de la electricidad para 2014, la Unión Europea sacó adelante dos directivas conocidas como el «tercer paquete energético», que incluyen medidas como la separación de la gestión de la producción, el transporte y la comercialización de la energía.

Ese paquete legislativo debía ser incorporado plenamente por los Veintisiete a sus ordenamientos internos antes del 8 de marzo de 2011, pero en la práctica su trasposición va retrasada. En el caso de España, Holzner, indicó que el país «ha traspuesto completamente» las directivas sobre gas y electricidad del tercer paquete.

Agregó que la Comisión está comprobando actualmente la conformidad de la legislación notificada por España, es decir, si ese país «ha traspuesto correctamente y de acuerdo con los requisitos de la Unión Europea» el tercer paquete. Precisó además que no hay ningún caso de infracción abierto contra España por lo que respecta a ese paquete legislativo.

Bruselas inspecciona por sorpresa a varias petroleras por manipular y pactarlos precios de los carburantes

«La Comisión teme que estas empresas hayan alcanzado un pacto ilícito para trasladar precios distorsionados a la Agencia de Información sobre Precios con el fin de manipular los precios publicados para varios carburantes y biocarburantes», según informó. Las compañías intentaron además excluir a otros rivales de este proceso para «distorsionar los precios publicados».

De confirmarse estos indicios, el Ejecutivo comunitario podría imponer a las compañías fuertes multas. Siguiendo su práctica habitual, Bruselas eludió identificar a las petroleras implicadas y a los países en los que están basados.

«Los precios analizados publicados por la Agencia de Información de Precios sirven como referencia para el comercio en el mercado físico y de derivados financieros para una serie de productos de consumo en Europa y a nivel internacional», denunció el Ejecutivo comunitario.

«Incluso pequeñas distorsiones en los precios pueden tener un enorme impacto en los precios de compraventa del petróleo crudo, productos refinados del petróleo y biocarburantes, perjudicando a los consumidores finales«, señaló la Comisión.

Las inspecciones por sorpresa son un paso preliminar en las investigaciones de prácticas contrarias a la competencia, pero no prejuzgan su resultado final. No hay plazos legales para completar estas investigaciones. Su duración depende de una serie de factores como la complejidad de cada caso, el grado de cooperación de las empresas y el ejercicio del derecho de defensa.

Bruselas concederá a Cataluña 1,26 millones de euros para investigar medidas contra el cambio climático

El proyecto Life Medacc, encabezado y coordinado por la Oficina Catalana del Cambio Climático (OCCC), cuenta con un presupuesto total de 2,54 millones de euros e investiga la aplicación de medidas en ámbitos como la agricultura, la gestión forestal y la gestión del agua.

La iniciativa cuenta también con la participación del Centre de Recerca Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf), el Instituto de Recerca i Tecnología Agroalimentaria (Irta) y el Instituto Pirenaico de Ecología, adscrito al CSIC, precisó la Consejería que dirige Santi Vila en un comunicado.

En el marco del Life Medacc, los investigadores realizarán pruebas piloto en fincas agrícolas y forestales, contrastando los resultados obtenidos entre las fincas donde se aplican medidas y donde no, lo que permitirá modelizar la gestión adecuada de embalses, entre otros aspectos.

El proyecto es una «oportunidad excelente» para dar a conocer a la Comisión Europea los avances de Cataluña en su compromiso para afrontar los impactos del cambio climático, tal y como recoge la Estrategia Catalana de Adaptación al Cambio Climático (Escacc).

Bruselas propone la imposición de medidas «antidumping» para los paneles solares chinos importados

La Comisión Europea solicitó la opinión de los Veintisiete sobre la posibilidad de imponer derechos provisionales «antidumping» (tasas) del 47% a estos productos, con el fin de hacer menos atractivas las importaciones chinas, agregaron las fuentes comunitarias consultadas.

La decisión será debatida por expertos el próximo 15 de mayo, aunque su opinión no es vinculante, y entrará en vigor previsiblemente a partir del 5 de junio.

Por su parte, el portavoz comunitario de Comercio, John Clancy, dijo en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea que no podía hacer ningún comentario sobre una investigación que sigue abierta y se limitó a recordar que la fecha en la que concluye el plazo para imponer medidas provisionales, si es que finalmente la Comisión Europea así lo decide, es el próximo 6 de junio.

«Si tiene que haber medidas, derechos provisionales, ese es el tiempo límite que tenemos para hacerlo», apuntó.

En esa fecha, se habrán cumplido nueve meses desde el inicio de la investigación, abierta tras recibir el Ejecutivo comunitario las denuncias presentadas por la patronal europea del sector fotovoltaico, EU ProSun, que representa a empresas españolas, alemanas o italianas, sobre que dichas importaciones procedentes de China estaban incurriendo en una competencia desleal.

Bruselas consideró que existen pruebas suficientes de que el país asiático vende estos productos por debajo del coste de producción (práctica conocida como «dumping») gracias a ayudas públicas, causando un grave perjuicio a los fabricantes europeos de paneles solares.

Clancy insistió en que la investigación sigue abierta y «sólo llegará a su final al cabo de unos quince meses desde que se inició, lo que nos lleva aproximadamente a diciembre de 2013. Ahora estamos a mitad del camino». No obstante, cuando termine, los Veintisiete deberán tomar una decisión sobre las sanciones definitivas.

Mientras, indicó que la Comisión Europea sigue recolectando evidencias, y precisó que, «si vemos que se está produciendo un verdadero daño a las compañías europeas concernidas, tenemos a nuestra disposición esta especie de medida de emergencia», declaró en relación con la posibilidad de aplicar medidas provisionales a estas importaciones chinas.

La Comisión Europea anunció el pasado 5 de marzo el registro de todas las importaciones chinas de paneles solares y sus principales componentes -como células y obleas-, en el marco de la investigación «antidumping».

Clancy hizo hincapié entonces en que tal registro se llevaría a cabo a petición de la industria europea, y agregó que tal decisión «no prejuzga de ninguna manera el resultado» de las investigaciones iniciadas.

El registro de importaciones permitiría la aplicación retroactiva de derechos «antidumping» durante un máximo de 90 días antes de la posible imposición de «derechos provisionales».

La Comisión Europea también señaló entonces que la decisión sobre la retroactividad de los derechos sólo se decidirá al término de la investigación, en diciembre.

Bruselas abrió en septiembre una investigación «antidumping» a las importaciones de placas solares procedentes de China al considerar que hay «evidencias» de que pueden causar «daños» a la industria europea.

La cuestión de los paneles solares ya desató una guerra comercial entre China y la Unión Europea. El Gobierno de Pekín presentó el año pasado una denuncia ante la OMC por las subvenciones que concede la Unión Europea y algunos Estados miembros, en particular Italia y Grecia, a la energía solar.

En 2011, China exportó a la Unión Europea paneles solares y sus componentes claves por valor de alrededor de 21.000 millones de euros.

Bruselas amonesta a España por no aplicar la normativa europea sobre eficiencia energética de los edificios

El Ejecutivo comunitario anunció este ultimátum, paso previo a la denuncia ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europa, al considerar que España no adoptó aún un método de cálculo de la eficiencia energética ni un sistema de certificación aplicable a todos los edificios, según explicó en un comunicado.

En concreto, la Comisión Europea instó a estos dos Estados miembros a adoptar las medidas correspondientes sobre eficiencia energética en edificios, que deberían haber sido transpuestas en los respectivos ordenamientos nacionales, antes del pasado 9 de julio.

La citada directiva comunitaria contemplaba que los Estados miembros deben establecer requisitos mínimos de eficiencia energética para edificios nuevos y existentes, así como garantizar la certificación de la eficiencia energética de los edificios y exigir la inspección regular de los sistemas de calefacción y aire acondicionado.

El Ejecutivo comunitario recordó que si en el plazo de dos meses los Estados miembros no cumplen con su obligación, pueden ser llevados ante el tribunal comunitario con sede en Luxemburgo

Asimismo, Bruselas fijó para 2021 el objetivo de que los Estados miembros garanticen que todos los edificios nuevos sean de consumo de energía «casi nulo».

En septiembre de 2012, la Comisión inició procedimientos de infracción contra 24 Estados miembros que no le notificaron las medidas nacionales de transposición de la directiva al ordenamiento jurídico nacional.

Entre tanto, la mayoría de los Estados miembros notificaron esas medidas a la Comisión. Italia, Grecia, Portugal y Bulgaria fueron amonestados en enero de 2013 por su retraso.

Bruselas autoriza que General Electric y Munich Re tomen el control de Iberdrola Renovables Francia

El Ejecutivo europeo explicó que analizó la operación en un procedimiento simplificado comunitario, el habitual cuando una fusión a priori no presenta riesgos para la competencia en el mercado único.

La filial francesa de la energética española se dedica a gestionar parques eólicos y tiene inversiones en compañías que operan en el negocio de la energía renovable en territorio galo, según recordó la Comisión Europea.

La operación de venta de IBRF fue notificada a Bruselas el 7 de marzo.

El pasado 31 de diciembre, Iberdrola anunció la venta del 100% de su filial francesa, incluidos los 32 parques eólicos de su propiedad, por un importe de 400 millones de euros.

La UE acuerda normas de mejora de la transparencia para empresas dedicadas a la explotación de recursos energéticos y naturales

La nuevas reglas obligarán a las compañías extractoras de petróleo, gas y recursos mineros, así como a las explotadoras forestales, a informar sobre los pagos concretos que realizan por dichas tareas a los Gobiernos de los países donde operen, según informó la Comisión Europea.

El acuerdo revisa y simplifica los requerimientos sobre la información financiera que deben ofrecer las compañías del sector, y «abre una nueva era de transparencia» para la industria de la explotación de recursos naturales, según afirmó el vicepresidente de la Comisión Europea y titular de Mercado Interior, Michel Barnier.

Esta iniciativa «permitirá que las comunidades locales en países ricos en recursos naturales sean mejor informados sobre lo que las multinacionales pagan a sus gobiernos por explotar petróleo y gas, depósitos minerales y bosques», añadió Barnier.

«El acuerdo demuestra que la legislación comunitaria puede actuar como catalizadora del cambio en los países en vías de desarrollo», añadió Barnier, quien también destacó su importancia para «combatir la evasión fiscal y la corrupción».

En particular, el texto establece normas para garantizar que las compañías informen de sus pagos a los gobiernos de los países donde operan, en forma de impuestos sobre los beneficios, derechos o licencias de explotación.

Las compañías también tendrán que informar en base a los proyectos específicos que realicen, según la Comisión, que añadió que el acuerdo alcanzado contempla la posibilidad de ampliar los requerimientos a otros sectores.

La normativa será vinculante para todas las empresas europeas del sector una vez que sea formalmente adoptado por la Eurocámara y por el Consejo Europeo, lo que se prevé que tenga lugar en los próximos meses.

La ONG «Transparencia Internacional» expresó su satisfacción por el acuerdo, que va en línea con la normativa aprobada el año pasado por el Gobierno estadounidense para las compañías de este país.

La combinación de las normativas europea y estadounidense «cubrirán el 90% de las mayores empresas internacionales de extracción de recursos», destacó «Transparencia Internacional«.

La normativa comunitaria «ayudará a crear un nuevo punto de referencia global para la transparencia en el sector de los recursos naturales», subrayó la directora de la oficina en Bruselas de esta ONG, Jana Mitternmaier, quien pidió a los líderes europeos «que convenzan a sus homólogos en el G8 y el G20» a adoptar medidas similares.

La oficina de Oxfam en Bruselas también calificó de «excelente noticia» el acuerdo, aunque lamentó que no incluya otros sectores como el de las telecomunicaciones o la construcción.

En la misma línea, la Red Europea de Deuda y Desarrollo, Eurodad, señaló que la legislación europea «aún debe recorrer un largo camino» para luchar de forma adecuada contra la evasión fiscal, ya que la normativa europea «no permitirá ofrecer una imagen clara sobre si las compañías pagan una parte justa de sus beneficios o no».

A juicio del experto de Eurodad Øygunn Sundsbø, las multinacionales «continuarán saqueando a los países en desarrollo a menos que estén obligadas a publicar datos como su volumen de ventas, recursos, activos y beneficios», y señaló la reforma del sector bancario que actualmente negocia la Unión Europea «como ejemplo a seguir».

Bruselas consulta a todos los estados miembros cómo debe ser el acuerdo internacional en 2015 contra el cambio climático

La comunicación realizada por la Comisaría de Acción por el Clima, «reclama colaboración» de las partes, los Estados miembro y las instituciones de la Unión Europea para que den su opinión sobre cómo diseñar el acuerdo de 2015, que establecerá el régimen internacional de lucha contra el cambio climático a partir de 2020.

En este sentido, la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, recordó que en la cumbre del Clima de Copenhague (2009) se acordó mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados para evitar «repercusiones más graves» del cambio climático. La comisaria manifestó que aquello fue «un gran acierto», pero añadió que el mundo se aleja día a día de este objetivo, por lo que «es necesario hacer algo más».

A su juicio, se necesita una «mayor colaboración por parte de todos» y, para lograr este éxito es preciso un «ambicioso acuerdo internacional en el que todas las economías más importantes se comprometan a tomar medidas con arreglo a sus capacidades actuales y futuras».

Por ello, añadió que el presente documento se propone dar forma a la posición de la Unión Europea y contribuir al logro de un acuerdo «lo más sólido posible en 2015».

La consulta pública tendrá lugar hasta el 26 de junio y el 17 de abril se celebrará en Bruselas una conferencia de las parte interesadas, según anunció la Comisión Europea.

En este contexto, el departamento que dirige Hedeegar, recordó que los miembros de las Naciones Unidas lanzaron las negociaciones sobre el nuevo acuerdo climático a finales de 2011 en Durban. La consulta pública coincide con una intensificación de las negociaciones que está teniendo lugar este año.

Además, Hedegaard insistió en que el acuerdo de 2015 deberá aunar el actual cúmulo de disposiciones vinculantes y no vinculantes que contienen la Convención Marco de las Naciones Unidas y el Protocolo de Kioto en un régimen único y global.

Asimismo, recordó que mientras la Unión Europea junto con otros países europeos y Australia contrajeron un segundo compromiso jurídicamente vinculante en el marco del Protocolo de Kioto, otros 60 países de todo el mundo se adhirieron a diferentes tipos de compromisos no vinculantes destinados a reducir o limitar el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Al mismo tiempo que las negociaciones internacionales sobre el acuerdo de 2015, se lanzaron negociaciones paralelas en el contexto de la Plataforma de Durban para buscar la forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo antes de que el acuerdo entre en vigor en 2020.

«Esto refleja el reconocimiento de que existe un abismo entre las promesas de emisión de los países para 2020 y lo que es necesario para enderezar el camino hacia un mantenimiento del calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados», reconoció la comisaria.

Aunque la comunicación consultiva se centra en el acuerdo de 2015, hizo hincapié en que las medidas que se tomen antes de 2020 serán fundamentales para orientar las políticas de tal forma que el acuerdo sea un éxito.

La Unión Europea da luz verde a los criterios para la selección de proyectos energéticos que podrán optar a financiación comunitaria

La regulación da prioridad a doce corredores «estratégicos» dentro de las redes transeuropeas, de los que dos de ellos discurren por España ( las interconexiones eléctricas en el eje norte-sur de Europa Occidental de electricidad y de gas), y establece áreas temáticas de especial relevancia.

Dentro de estos, se seleccionarán proyectos denominados de «interés común», que podrán obtener fondos europeos y se beneficiarán de un marco regulador especial y concesiones de permisos más rápidas.

En este sentido, el procedimiento de concesión de permisos no deberá exceder los 3 años y 6 meses, ampliable a 9 meses más, lo que reduciría también los costes administrativos de los promotores alrededor de un 30%, según los cálculos de la Comisión Europea.

Además, la regulación sienta las reglas para el reparto de costes de infraestructuras transfronterizas de interés común y establece los criterios para poder optar a fondos europeos.

El total de la financiación que finalmente se destinará a estos proyectos está siendo negociada por los Veintisiete en el marco de las discusiones sobre los presupuestos plurianuales para la Unión Europea de 2014 a 2020, en concreto dentro de las partidas destinadas al instrumento «Conectando Europa«.

Además, España queda englobado en tres áreas temáticas que afectan a todos los Estados miembros: el establecimiento de redes inteligentes, la creación de una red transfronteriza de dióxido de carbono y de autopistas de la electricidad que recorran toda la Unión Europea.

Tras recibir el espaldarazo final de los Veintisiete, que se suma al visto bueno expresado recientemente por el Parlamento Europeo, la regulación entrará en vigor a los veinte días de ser publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea.

Para el 30 de septiembre, la Comisión Europea deberá adoptar una primera lista en la que designen qué proyectos serán considerados como prioritarios para la Unión Europea, es decir, los que podrán recibir financiación comunitaria.

Además, publicará un informe sobre la puesta en marcha de estas infraestructuras en 2017 a más tardar y la lista de proyectos prioritarios comunitarios se irá definiendo cada dos años.

El consejo destacó la «importancia crítica» que tiene la construcción de estas infraestructuras de cara a que Europa cumpla con su objetivo de que ningún Estado miembro continúe desconectado de las redes de gas y electricidad europeas a partir de 2016, a la vez que se contribuirá al cumplimiento de los objetivos energéticos y climáticos sentados para 2020.