El Parlamento Europeo pide la instalación de 456.000 estaciones para coches eléctricos en 2020

«Los estados miembros tienen que asegurar que un número específico de puntos de recarga de vehículos eléctricos y de estaciones de hidrógeno y gas natural se construyen para 2020», según el proyecto de directiva respaldada por esta Comisión por 30 votos a favor y 7 en contra, informó el Parlamento Europeo.

Ahora, los eurodiputados iniciarán negociaciones con los estados miembros y la Comisión Europea en los conocidos como «trílogos», con el objetivo de lograr un acuerdo sobre esta propuesta.

España deberá instalar al menos 47.000 de estos puntos de recarga eléctricos, según los eurodiputados, un número menor de los 82.000 previstos inicialmente en la propuesta de la Comisión Europea. El país cuenta ya con 1.356 puntos de recarga operativos, según datos de Bruselas.

Por otra parte, en los estados donde ya existan puntos de recarga para vehículos que usan el hidrógeno se deberán establecer estaciones a intervalos no mayores de 300 kilómetros.

Aquellos vehículos pesados que requieran de gas natural licuado, deberán tener a su disposición puntos cada 400 kilómetros en las carreteras que formen parte de la red transeuropea de transporte, y los países deberán también instalar estaciones con gas natural comprimido cada 100 kilómetros.

Los estados miembros deberán poner especial atención a las zonas urbanas, y podrán recurrir a los fondos comunitarios para financiar el desarrollo de las estaciones.

«El sector privado debe desempeñar un papel de liderazgo en el desarrollo de esta infraestructura, pero los estados miembros deben proveer incentivos fiscales y administrativos para que lo haga», dijeron los eurodiputados.

Las futuras estaciones de recarga eléctrica deberán además estar equipadas con un mismo enchufe, el conocido como «tipo 2», establecido por Bruselas como el conector universal en la Unión Europea, pero también podrán contar con otros cargadores de otro tipo.

La UE impondrá desde el 27 de noviembre un recargo arancelario del 24,6% al biodiésel de Argentina

Bruselas aprobó esta represalia comercial tras constatar que las empresas argentinas e indonesias venden este carburante por debajo del coste de producción (práctica conocida como «dumping») gracias a ayudas públicas, causando un grave perjuicio a la industria europea.

«La Unión Europea está abierta a las exportaciones de Argentina e Indonesia, pero no podemos quedarnos parados y tolerar distorsiones estructurales del mercado de materias primas«, dijo el portavoz de Comercio, John Clancy. «Ahora podemos estar seguros de que nuestro sector energético verde no está en riesgo y continuará desarrollándose en beneficio de todos los europeos», agregó.

Las sanciones fueron aprobadas esta semana por los Estados miembros tras una investigación de 15 meses llevada a cabo por el Ejecutivo comunitario. Desde el pasado mayo, la Unión Europea ya aplicaba un recargo temporal del 10,6% a Argentina y del 9,6% a Indonesia.

De acuerdo con los resultados de la investigación, las empresas de Argentina e Indonesia se benefician de una ventaja indebida porque tienen acceso a materias primas a precios artificialmente bajos en comparación con los precios mundiales que se aplican a los productores europeos de biodiésel.

El motivo, según Bruselas, son las elevadas tasas a la exportación que aplican Argentina e Indonesia a las materias primas utilizadas para producir biodiésel (soja y aceite de soja en el caso de Argentina y aceite de palma en el caso de Indonesia).

La investigación concluyó que el margen de «dumping» para Argentina estaba entre el 41,9% y el 49,2% y para Indonesia entre el 8,8% y el 23,3%. No obstante, la Unión Europea decidió fijar el recargo arancelario en niveles inferiores que, según sus cálculos, son suficientes para contrarrestar el perjuicio sufrido por la industria europea: de entre el 22% y el 25,7% para Argentina y de entre el 8,8% y el 20,5% para Indonesia.

«En otras palabras, los aranceles se han fijado no como castigo sino estrictamente para prevenir más daños a la industria de la Unión Europea», sostuvo la Comisión.

Bruselas aseguró además que la decisión se adoptó con total transparencia, y que todas las organizaciones interesadas, incluidos los proveedores, productores, importadores y usuarios de materias primas, tuvieron la oportunidad de expresar sus puntos de vista para garantizar que los beneficios de los recargos sean superiores a cualquier inconveniente.

El consumo de energía fue estable en la UE en los últimos 20 años, según un informe de la AEMA

Los combustibles fósiles dominaron el mix energético comunitario, con un consumo nacional que varió entre el más elevado de Chipre (96%) y el más reducido de Suecia (37%) en el periodo de referencia.

La AEMA aseguró que estos combustibles fósiles son «la fuente de energía que más impacto tiene en el medio ambiente y en el bienestar», según señaló.

Sin embargo, la agencia advirtió de que existen otros contaminantes procedentes de productos químicos, farmacéuticos y cosméticos, cuyo impacto se empieza a conocer ahora.

La AEMA indicó también que la presión medioambiental que existe sobre los recursos en Europa está cayendo, sobre todo para el agua y la energía, aunque existen grandes diferencias regionales.

Las áreas agrícolas de la Unión Europea se redujeron en un 13% entre 1961 y 2011, pero al aumentar la productividad el 259%, este cambio se compensó con creces.

Sin embargo esta intensificación de la producción se tradujo en una serie de problemas medioambientales como el aumento de las emisiones de gases con efecto invernadero o la contaminación del agua y del aire.

Según la agencia, la eficiencia en la gestión del agua mejoró, pero recordó que aún existen países como España, Italia, Chipre, Bélgica y Malta que sufren «estrés hidráulico».

Sobre la contaminación del agua, la agencia señaló que pese a su reducción, menos de la mitad de las aguas superficiales de Europa tienen un «estatus ecológico bueno».

Éstas son algunas conclusiones del informe que la AEMA presentó y que analiza 146 indicadores medioambientales con vistas a explorar las implicaciones de la transición hacia una economía verde.

La Eurocámara y los Gobiernos acuerdan el plan para hacer subir el precio de las emisiones de CO2

El plan consiste en retrasar la subasta de 900 millones de permisos de emisión que estaba previsto que salieran al mercado entre 2013 y 2015, con el fin de limitar el exceso de oferta y forzar así una subida de los precios del carbono.

Antes de aplazar las adjudicaciones, la Comisión deberá hacer un análisis de impacto sobre el riesgo de deslocalizaciones para determinados sectores industriales a países con normas medioambientales menos estrictas, según el acuerdo entre el Parlamento y los Gobiernos.

«Espero que la decisión que finalizamos hoy producirá las señales de precios adecuadas para el mercado de carbono», dijo el ministro lituano de Medio Ambiente, Valentinas Mazuronis. Ello «promoverá la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de forma rentable y eficaz desde el punto de vista económico».

El acuerdo, que fue respaldado por los embajadores de los Veintiocho, todavía debe ser adoptado formalmente por la Eurocámara y los Gobiernos.

Los países de la Unión Europea aprueban tasas antidumping definitivas a biodiésel argentino

El Consejo de Ministros de Asuntos Generales de la Unión, reunido en Bruselas, aprobó como un punto sin debate la regulación propuesta por la Comisión Europea para imponer esas medidas definitivas al biodiésel argentino y también al procedente de Indonesia.

Así, dieron luz verde a tipos de derecho antidumping definitivo para esas exportaciones argentinas que varían entre el 17% y el 20,5% (entre los 217 y los 246 euros aproximadamente).

El pasado 28 de mayo Bruselas decidió imponer aranceles antidumping provisionales a estas importaciones y, desde entonces, continuó la investigación abierta a ese producto teniendo en cuenta los comentarios recibidos de todas las partes interesadas.

La Comisión explicó entonces que había optado por imponer medidas provisionales para «defender a la industria europea del biodiésel de las practicas comerciales injustas de los exportadores en Argentina e Indonesia».

En opinión de la Comisión Europea, existen indicios de que los productores argentinos e indonesios vendían biodiésel en el mercado europeo a precios inferiores a los locales, una práctica perjudicial para la industria de la Unión Europea.

El mercado europeo del biodiésel mueve alrededor de 12.000 millones de euros, y las importaciones de Argentina y de Indonesia representan alrededor de un 20%.

La regulación entrará en vigor un día después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, y será vinculante por entero y de aplicación directa en todos los Estados miembros.

Bruselas pide información a España sobre los permisos de extracción de hidrocarburos en Valencia

El comisario esloveno respondió así a una pregunta parlamentaria interpuesta por el eurodiputado socialista Andrés Perelló Rodríguez sobre la concordancia de dichos permisos con la legislación europea.

Potocnik aseguró que está evaluando en estos momentos la información recibida, pero que los cinco permisos de investigación de hidrocarburos concedidos para la zona del Golfo de Valencia no eximen de la necesidad de obtener cualquier otra autorización que sea requerida en caso de obras, construcciones o instalaciones.

Además, recalcó, «la solicitud para realizar una campaña sísmica 3D en esta zona está siendo estudiada actualmente por las autoridades competentes y queda supeditada a una evaluación del impacto ambiental».

«Puesto que los procedimientos se encuentran todavía en curso, no ha sido posible constatar infracción alguna de la legislación de la Unión Europea sobre la base de los datos» disponibles, añadió el comisario europeo.

Perelló, en el mes de septiembre, preguntó a la Comisión Europea sobre la adecuación de los permisos otorgados de acuerdo a la legislación comunitaria para garantizar que no haya ningún accidente, fallo de seguridad o daño medioambiental provocado por la actividades relacionadas con la extracción.

Asimismo, Perelló también preguntó por la posibilidad de incluir la zona, dada la gran biodiversidad, y el número de especies que alberga, en la futura aplicación del programa Natura 2000 como nueva reserva marina.

La Comisión Europea indicó al respecto que «actualmente hay en marcha un proyecto, LIFE+, denominado INDEMARES, cuyo objetivo es ayudar a completar la designación de espacios marinos Natura 2000 en España».

El eurodiputado socialista igualmente instó a la Comisión Europea a detallar la manera de garantizar la salvaguarda de la legislación medioambiental vigente en el caso de extracción de hidrocarburos, cuyo número, en su opinión, se está incrementando recientemente en áreas de la Comunidad Valenciana.

Respecto a esta última pregunta de Perelló, la Comisión Europea indicó que ésta «ha ido perfeccionando progresivamente las normas de seguridad aplicables a las actividades marítimas, especialmente mediante la adopción de la Directiva 2013/30UE, sobre la seguridad de las operaciones relativas al petróleo y al gas mar adentro».

También mediante la adhesión de la Unión Europea al «Protocolo Offshore» del Convenio de Barcelona para la protección del Mediterráneo contra la contaminación resultante de la exploración y explotación de la plataforma continental y del fondo del mar y su subsuelo, explicó.

Potocnik remarcó en su respuesta que son los Estado miembros quienes «deben adoptar las disposiciones legales y reglamentarias y los procedimientos administrativos necesarios para dar cumplimiento a lo establecido en dicha directiva sobre seguridad mar adentro, a más tardar, el 19 de julio de 2015″.

Natura 2000 es una red europea de protección medioambiental cuyo objetivo es asegurar la supervivencia a largo plazo de las especies amenazadas y hábitats europeos más valiosos.

Bruselas advierte a España del riesgo del cambio retroactivo en su apoyo a las energías renovables

España «se ha ido comprometiendo a una serie de reformas sucesivas que creemos que van por buen camino», señalaron estas fuentes, que indicaron que la Comisión Europea sigue trabajando con las autoridades españolas «para ver qué puede mejorarse».

«En lo que se refiere al apoyo a las renovables hay que ser prudente y no cambiar los mecanismos de forma retroactiva», añadieron.

En otras ocasiones Bruselas señaló que para solucionar el déficit tarifario del sector eléctrico español la solución tenía que ser integral, de manera que no sólo se reduzcan los costes originados por el apoyo a las renovables, sino también otros costes, como el apoyo al carbón, a la distribución y la capacidad de pagos a plantas energéticas alimentadas con gas, entre otros.

En relación a las centrales de generación que sirven de respaldo a las renovables (principalmente las de gas), el Ejecutivo comunitario consideró importante realizar una evaluación adecuada para determinar si realmente existe una escasez de capacidad antes de introducir mecanismos de apoyo, recordaron las fuentes citadas.

«Estos mecanismos no deberían ser utilizados para mantener en el mercado centrales de generación ineficientes, pero continuamos trabajando con las autoridades españolas para ver si todavía hay margen para más mejoras«, sostuvieron.

La reforma eléctrica que el Gobierno español aprobó el pasado 12 de julio busca atajar el déficit estructural que genera el sistema eléctrico al resultar insuficientes los ingresos para cubrir los costes de producción de electricidad y los regulados (transporte, distribución, primas a las renovables, ayudas al carbón y pagos por capacidad, entre otros).

El déficit de tarifa, que el sector eléctrico arrastra desde 2000 y que ya supera los 26.000 millones de euros, se genera porque los ingresos que obtiene el sistema eléctrico -mediante la aportación de todos los consumidores vía factura- no son suficientes para cubrir los costes.

La Comisión Europea recomienda el abandono progresivo de las tarifas reguladas dentro del sector eléctrico

«El mercado eléctrico debe regirse por el libre juego de la oferta y la demanda», señaló en rueda de prensa el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger.

Esta es una de las recomendaciones que formuló el Ejecutivo comunitario en sus nuevas directrices sobre intervención pública en el mercado eléctrico, que no tienen carácter vinculante.

Bruselas reconoció que en algunos casos concretos la intervención pública puede ser necesaria para favorecer el recorte de emisiones en la generación de electricidad y mejorar la seguridad de suministro, pero insistió en que debe ser equilibrada y animó a los Estados miembros a respetar ciertos principios ya que de lo contrario estas medidas pueden ser contraproducentes.

La Comisión Europea se refirió en primer lugar a la energía eólica y solar y recordó que durante un tiempo ambas necesitaron recibir apoyo público para desarrollarse, pero aseguró que ahora que la tecnología ya existe, los costes de inversión caen y la producción se expande muchos países ya empezaron a reformar sus sistemas de apoyo a las renovables.

En este contexto, la Comisión Europea aconsejó que las ayudas sean limitadas, flexibles y se vayan retirando progresivamente.

«Hay que dejar que actúe el mercado como punto de partida en el sector eléctrico, la intervención pública debería complementar el mercado no sustituirlo», señalaron fuentes de la Comisión.

Expertos comunitarios recordaron que hasta ahora el sector eléctrico ha estado muy intervenido, en especial en relación a energías incipientes como las renovables, pero recalcaron que la propuesta de hoy no sugiere una recuperación retroactiva de las ayudas recibidas por el sector sino que apuesta por una retirada gradual.

Las tarifas reguladas son uno de los apoyos ofrecidos a las renovables que en la práctica se tradujeron en un aislamiento de los productores de estas energías del mercado, explicaron. «Una vez que la tecnología ha madurado y el mercado crece es de esperar que los productores participen en el mercado», señalaron las mismas fuentes.

Puede que los productores «todavía necesiten apoyo, pero no necesitan estar complemente aislados» y por eso la Comisión Europea sugirió pasar de mecanismos como las tarifas reguladas a otro tipo de incentivos, agregaron.

La Comisión Europea precisó asimismo que los gobiernos deberían evitar introducir cambios no anunciados y retroactivos en el sistema de ayudas para no desalentar la inversión, y coordinar mejor sus estrategias de renovables para mantener los costes para los consumidores bajos.

«Queremos que los inversores sepan lo que va a pasar», resumió Oettinger.

La Comisión recordó, por otro lado, que algunos países pusieron en marcha sistemas de respaldo a la energía renovable basados en fuentes fósiles, dirigidos a cubrir la demanda cuando la producción de fuentes renovables no es suficiente.

Bruselas consideró que antes de tomar decisiones sobre estos sistemas, los países deberían analizar por qué la producción de energía es inadecuada y retirar obstáculos a la inversión como la existencia de precios regulados y subsidios altos a las renovables.

Aconsejó también que los productores incentiven el consumo de energía con medidas como tarifas diferenciadas para horas de menor demanda y que cualquier plan de respaldo a las renovables se elabore con perspectiva europea y no solamente nacional.

Tres proyectos españoles de energía logran 7,62 millones de la UE

El primer proyecto, conocido como «APSE», estará dotado de 2,45 millones y coordinado por Acciona Infraestructuras de Madrid, e irá dirigido al uso de materiales ecológicos para pavimentos de un nuevo tipo de asfalto más sostenible desde el punto de vista medioambiental.

El segundo proyecto, «Pilot-ABP», que recibirá 1,79 millones de euros y es responsabilidad del Instituto Tecnológico del Calzado y Conexas de Valencia, consiste en una planta de productos de origen animal respetuosa con el medio ambiente.

En tercer lugar, el proyecto «ShredderSort» se hará con 3,38 millones de euros, estará coordinado por la compañía Lenz Instruments de Barcelona, y se centrará en la recuperación selectiva de metales no ferrosos del proceso de desguace de automóviles.

Otros once proyectos europeos, sobre todo del Reino Unido, recibirán también financiación de la partida de 40 millones de euros anunciada. Todos ellos abordarán retos como el reciclado de residuos procedentes de productos manufacturados y del sector agrícola en favor del medio ambiente y el ahorro económico.

Bruselas destacó que cada uno de los proyectos trata una cuestión clave dentro del entorno del reciclado desde la reutilización de neumáticos de automóviles viejos, a la recuperación de elementos de las baterías, la producción de fertilizantes verdes o la generación de energía limpia y renovable.

Los 40 millones de euros forman parte de la financiación para 2013 del séptimo programa marco de la Unión Europea para Investigación y Desarrollo Tecnológico e implicarán a participantes de 19 países europeos.

El lanzamiento oficial de estos proyectos tendrá lugar el martes y miércoles próximos en Bruselas, cuando está previsto que los coordinadores de los proyectos se reúnan con la Comisión para establecer las prioridades y coordinar el trabajo.

Los 28 respaldan el acuerdo para notificar las inversiones en energía

Los embajadores de los Veintiocho aprobaron en el Comité de Representantes Permanentes de la Unión Europea (Coreper I) un acuerdo alcanzado con el Parlamento Europeo el pasado 16 de octubre, informó el Consejo de la Unión Europea.

La nueva norma establece un marco común para la notificación a la Comisión Europea de datos e información sobre proyectos de inversión en infraestructuras energéticas en el sector del petróleo, el gas natural, la electricidad, incluidas las renovables, el carbón y la cogeneración.

También afecta a otros proyectos como la captura, el transporte y el almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) producido por estos sectores.

«La Comisión será notificada de los proyectos de inversión en cuya construcción o desmantelamiento se haya empezado o sobre los que se haya tomado una decisión final de inversión», explicó el Consejo.

El texto aún deberá ser confirmado por el pleno de la Eurocámara en la sesión de enero, previsiblemente, y por el Consejo para entrar en vigor.

El objetivo de la medida es tener una visión general del proceso de inversión en infraestructuras energéticas en la Unión, mediante la generación de más y mejores datos a través de informes bienales de los Estados miembros.

Esto permitirá mejorar el análisis de las necesidades, carencias, y riesgos potenciales, así como una mejor coordinación entre países miembros, explica la presidencia en un comunicado.

«Debido a cambios significativos en el panorama energético dentro y fuera de la Unión Europea en los últimos años la inversión en infraestructura de energía se convierte en una cuestión crucial para garantizar el abastecimiento energético de la Unión«, destacó en la nota el ministro de Energía de Lituania Jaroslav Neverovic.

«El nuevo contexto energético exige una inversión significativa en todo tipo de infraestructuras en todos los sectores de la energía, así como el desarrollo de nuevos tipos de infraestructuras y nuevas tecnologías», agregó.