La Comisión Europea descarta que las empresas y eléctricas españolas se lucraran de ayudas irregulares

El pasado 4 de febrero, la Comisión decidió cerrar sin sanciones la investigación en profundidad que abrió en enero de 2007 para estudiar si las tarifas eléctricas reguladas, para que se mantuvieran «artificialmente bajas» para la industria, suponían una ayuda de Estado ilegal a grandes y medianas empresas y a los operadores eléctricos tradicionales en España, lo que supondría una ventaja indebida frente a sus rivales europeos.

«Cabe la posibilidad de que estas tarifas reguladas hayan supuesto cantidades importantes de ayuda a dichas empresas y, en cierta medida, a los operadores tradicionales en el sector eléctrico, que podrían haber recibido una compensación excesiva del Estado español y haber conseguido un beneficio anómalo» gracias a este sistema, apuntó la Comisión Europea con motivo de la apertura de la investigación en 2007.

La investigación, que no concernía a las tarifas reguladas para las empresas pequeñas y las viviendas, se centró en concreto en las medidas para paliar el déficit de la tarifa eléctrica que España acumulaba en 2005, un total de 3.800 millones de euros, señaló entonces la Comisión.

Sin embargo, tras el proceso de investigación, el Ejecutivo comunitario consideró que este sistema no incumple las normas de competencia europeas.

En particular, las tarifas reguladas en cuestión se suprimieron en 2009 y España puso en marcha un mecanismo para financiar el déficit de 2005 que exigía a los grandes usuarios de electricidad cubrir con posterioridad la brecha creada. De hecho, las tarifas eléctricas se aumentaron con posterioridad para cubrir el déficit. Además, el Gobierno español se comprometió a que las empresas usuarias paguen un «interés razonable» a la hora de devolver el déficit.

«El mecanismo empleado entonces por España para financiar el déficit tarifario suponía que los usuarios cubrieran a posteriori el déficit creado, de manera que, en la práctica, las tarifas eléctricas se aumentaron para reembolsarlo», explicó Colombani.

Además, las pruebas recopiladas durante la investigación formal mostraban que los contratos de un año que cubrían de diciembre de 2004 al mismo mes de 2005 en el mercado libre «fueron cerrados a precios similares de los de las tarifas reguladas para los usuarios industriales», explicó.

«La Comisión concluyó, por tanto, que no se concedió ninguna ventaja a los usuarios de electricidad«, recalcó Colombani.

El portavoz rechazó también las «especulaciones» que apuntan a que la Comisión Europea se habría visto «influenciada por otras consideraciones relacionadas a la política industrial o la reciente crisis económica» en su decisión, unas críticas «sin fundamento».

«Las decisiones sobre ayudas de Estado de la Comisión Europea, así como su revisión por parte de los tribunales comunitarios, se asientan en argumentos económicos y legales relevantes, que se basan en los hechos que sucedieron en 2005», dijo Colombani.

El Ejecutivo comunitario lanzó una investigación similar sobre Francia y también la cerró con una decisión positiva el 12 de junio de 2012.

Bruselas pide de nuevo a España que evite los recortes retroactivos a las primas para las energías renovables

«España debe seguir las directrices de la Comisión sobre la reforma del régimen de ayudas a la energía procedente de fuentes renovables e intentar evitar los cambios retroactivos en las condiciones económicas de las inversiones ya hechas en fuentes renovables de energía», dijo Rehn en respuesta a una interpelación parlamentaria presentada por el eurodiputado de CiU, Ramon Tremosa, que denunció que esa situación fue objeto para muchas empresas de pérdidas millonarias.

«La Comisión sigue evaluando la compatibilidad de la reforma del sector eléctrico con el derecho de la Unión Europea», explicó el vicepresidente, que admitió que «se trata de una propuesta compleja y no se han adoptado aún definitivamente todos los instrumentos jurídicos».

En todo caso, Rehn resaltó la «persistencia de un amplio déficit tarifario en 2013» tras la decisión del Gobierno de retirar la aportación de 3.600 millones de euros a las eléctricas debido a los «riesgos» de incumplir el objetivo de déficit público de ese año.

La Comisión Europea evaluará en los próximos meses todas las reformas realizadas por el Gobierno español, incluida la energética, y presentará una nueva batería de recomendaciones de política económica a principios de junio, según explicó el vicepresidente.

Bruselas insta a España para que haga «una reforma urgente» del sector energético con un «marco legal creíble» y frenar el déficit

Hedegaard hizo esta recomendación en una rueda de prensa en Madrid, donde presentó al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete el nuevo marco de la Unión Europea para 2030 en materia de clima y energía, hecho público el pasado mes de enero, que establece como objetivos vinculantes reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 1990, así como un objetivo vinculante a escala de la Unión Europea de al menos un 27% de energías renovables, unas ambiciones renovadas en materia de políticas de eficiencia energética y una serie de nuevos indicadores para garantizar un sistema energético competitivo y seguro.

En este sentido, la comisaria explicó que Cañete ya había estudiado el plan y que esperaba que durante su encuentro le cuente «cuál será la posición que tome España al respecto» y «como cree que esto se puede llevar a cabo desde el país».

Sin embargo, la comisaria señaló que España gasta «más de 60.000 millones de euros al año para pagar combustibles fósiles importados», lo que representa un 4% del PIB que se va fuera del país, lo cual «no es bueno para España», por lo cual consideró necesario reformar la política energética y climática para «no depender tanto» de las fuentes de otros países. «Debemos asumir nuestra responsabilidad» para luchar el cambio climático, aseveró.

«Esto es una muestra de lo que pasa en Europa, necesitamos reformar la política energética y climática. Lo que se pretende con el paquete creado por la Comisión para 2030 es no depender de esta importación con precios impuestos por otros países. Esto ayudaría a bajar las facturas energéticas a largo plazo, atraer inversiones y a crear puestos de trabajo que tanto necesitan países como España«.

En este sentido, explicó que la Unión Europea, a través del Banco Europeo de Inversiones y los fondos estructurales, ofrece «muchas ayudas potenciales para las pymes que quieren hacer negocios en el sector de la energía verde y crear los puestos de trabajo que tanto necesitamos».

Por otro lado, la comisaria europea subrayó que «el déficit de tarifa (eléctrica) está aumentando» en España, que, según reiteró, «necesita una reforma urgente de su sistema energético y tiene que ser un imperativo» para atraer a los inversores. «Posponer las decisiones importantes no facilita las cosas posteriormente», añadió.

Hedegaard indicó que «los políticos» españoles deben decidir qué reforma es la adecuada para crear «un marco legal creíble», con el fin de que «los inversores puedan estar mucho tiempo en el mercado». Además, añadió que «entiendo muy bien a los inversores, algunos de ellos están preocupadísimos».

Finalmente, y preguntada por la práctica del fraking, Hedegaard explicó que la Comisión Europea no es «quien para decidir si un país debe practicar fraking o no debe hacerlo». Así, apuntó que, si alguno se muestra a favor de esa práctica lo que hace la Comisión es «aconsejarle». «Por ejemplo, entre nuestros consejos está que si se practica el fracking se haga con transparencia y se explique a la ciudadanía los químicos usados«, concluyó.

La UE da luz verde a un acuerdo para notificar las inversiones en infraestructuras energéticas

«El Consejo ha adoptado un reglamento relativo a la notificación a la Comisión de los proyectos de inversión en infraestructuras energéticas en la Unión Europea», explicó la institución.

«Obtener una visión de conjunto de la evolución de la inversión en infraestructuras energéticas en la Unión es esencial para el desarrollo de la política energética europea», afirmaron los Veintiocho.

La nueva norma establece un marco común para la notificación a la Comisión Europea de datos e información sobre proyectos de inversión en infraestructuras energéticas en el sector del petróleo, el gas natural y la electricidad, incluidas las renovables, el carbón y la cogeneración.

También afecta a otros proyectos como la captura, el transporte y el almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) producido por estos sectores.

Según el reglamento, que fue aprobado sin discusión en el Consejo de ministros europeos de Competitividad, la Comisión deberá ser notificada de los proyectos de inversión sobre trabajos de construcción o desmontaje de infraestructuras energéticas, o cuando se haya adoptado una decisión final de inversión.

Los Estados miembros o las entidades al cargo de estas cuestiones tendrán que notificar los datos de proyectos relevantes cada dos años. Las nuevas normas entrarán en vigor a los veinte días de ser publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea.

Bruselas confirma a la Junta de Andalucía que necesita más datos sobre los proyectos de Gas Natural Fenosa en el parque de Doñana

«Ya han hecho una primera contestación al Gobierno de España, pero siguen requiriendo más documentación de ese proyecto, tanto al Gobierno de España como a las organizaciones que han puesto la queja», ha explicado la consejera en declaraciones a la prensa en Bruselas tras abordar este asunto, entre otros, con el director general de Medio Ambiente de la Comisión, Karl Falkenberg.

Serrano ha explicado que desde el Ejecutivo comunitario les han trasladado que se trata de «expedientes» que «son lentos de resolver, puesto que tienen que recabar información de todas las partes» y necesitan más información», pero ha confirmado que les «darán la información pertinente» cuando concluyan el caso. «Y sabremos lo que opina», ha constatado.

«En cualquier caso, la Junta de Andalucía tiene suspendida la resolución de la autorización ambiental unificada hasta tanto no garanticemos las consecuencias del valor acumulativo de los proyectos de Gas Natural en Doñana y las consecuencias sismológicas«, ha recordado.

La consejera ha asegurado que en la comisión se han quedado «bastante tranquilos de saber el posicionamiento» de la Junta sobre los proyectos que afectan a Doñana que son «preocupantes» para la Unión Europea también como el dragado del Guadalquivir, la corona forestal y los proyectos que Gas Natural porque «deben primar los valores medioambientales» del parque «como baluarte de conservación y referencia para el mundo entero» de biodiversidad, «por encima de todos esos proyectos y por encima de los intereses económicos».

«No se debe frenar el desarrollo económico, pero hay determinadas líneas rojas que no se deben de pasar en temas medioambientales. Y el Parque Nacional de Doñana es uno de ellos», ha recalcado Serrano.

Respecto a la directiva comunitaria que exigirá el fin de los vertidos en aguas residuales en 2015, la Comisión Europea ha avisado de que «las directivas hay que cumplirlas y que los límites se ponen para algo» pero han visto «con buenos ojos» la programación prevista en Andalucía y el tributo regional para contribuir a construir las infraestructuras necesarias para contribuir a su cumplimiento, según ha explicado Serrano, que ha insistido en que también estudian fórmulas de colaboración público-privada para «poner cuantas más obras públicas mejor para llegar con el mayor grado de cumplimiento en el 2015 con la directiva» y priorizando «todos aquellos proyectos que generen empleo».

«Y vamos a seguir recabando de los fondos europeos del nuevo marco para poder continuar con esa programación», ha asegurado, sin concretar cifras de eventuales nuevas ayudas comunitarias para este objetivo.

Serrano se ha comprometido a remitir a Bruselas el calendario y programación de los próximos pasos en este ámbito «en unos meses» y ha confiado en que ello les permita «ver la voluntad del Gobierno andaluz de cumplir con esa normativa» a pesar de «las circunstancias económicas y la situación de crisis que tenemos» y ha dejado claro que el problema de los residuos no afecta solo a España ni a Andalucía sino a «muchos» Estados miembros que se encuentra en «las mismas dificultades» para cumplir la normativa.

El Ejecutivo comunitario en cambio sí ha acogido «con gran satisfacción» y «muy buenos ojos» la futura Ley del Cambio Climático andaluza en el actual contexto de crisis, cuyos objetivos ha detallado Serrano en otro encuentro que mantuvo este miércoles con el director de la Unidad de Adaptación al Cambio Climático y Tecnologías Bajas en Carbono de la Dirección General de Acción por el Clima de la CE, Humberto Delgado.

Serrano ha recordado que la futura ley persigue reducir las emisiones de CO2 difusas, intentar incrementar los sumideros naturales de CO2 y promover políticas de adaptación para minimizar las consecuencias del cambio climático, algo especialmente importante en una región como Andalucía, que cuenta con casi el 30% del territorio dentro de la Red Natura y 247 espacio naturales protegidos que demuestran su biodiversidad «importantísima».

Bruselas y Alemania esperan alcanzar un acuerdo sobre ayudas energéticas antes del 9 de abril

Así lo manifestaron el vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, y el ministro de Economía alemán, Sigmar Gabriel, tras una reunión en Berlín.

Almunia admitió que, en principio, es legítimo dar un tratamiento especial a determinados sectores de la industria, siempre que se cumplan tres condiciones básicas.

En primer lugar, tiene que tratarse de empresas que realmente tengan un consumo intensivo de energía; no pueden ser ayudas generalizadas a toda la industria del país; y, por último, las compañías beneficiadas tienen que estar sometidas a una fuerte competencia de productores ajenos a la Unión Europea.

Aunque las negociaciones no están todavía terminadas y es muy pronto para hacer una lista definitiva de las industrias que pueden gozar de rebajas fiscales, Almunia consideró que se pueden anticipar algunos sectores en los que la situación es bastante clara.

«Menciono el sector del aluminio, del zinc y del acero, que con seguridad están en la lista», dijo Almunia.

Las rebajas fiscales a industrias intensivas de energía fueron objeto de discrepancias entre Alemania y la Comisión Europea y actualmente las dos partes trabajan para llegar a un acuerdo, que deberá reflejarse en la reforma de la legislación alemana de fomento a las renovables y en las nuevas directrices europeas sobre política energética.

El pasado mes de diciembre la Comisión Europea anunció la apertura de una investigación en profundidad sobre los descuentos en las tasas para el fomento de las energías renovables de los que se benefician en Alemania las industrias con un mayor consumo de energía, al sospechar que pueden incumplir las normas comunitarias de ayudas de Estado.

Gabriel, tras su encuentro con Almunia, subrayó que la nueva ley de fomento a las renovables tiene que ser compatible con la nueva normativa europea.

«Estamos de acuerdo en que no tiene sentido crear una norma que sólo funcione en Alemania, necesitamos una norma que pueda funcionar en toda la Unión Europea«, dijo Gabriel.

Esa norma, además, deberá impulsar las renovables y, al mismo tiempo, proteger la competitividad de la industria alemana.

Almunia se expresó en términos parecidos al decir que la Comisión Europea y el Gobierno alemán están «ante el reto de hacer compaginable la necesidad de impulsar las renovables y reducir las emisiones de CO2, con las necesidades de la industria».

«Hay que combinar los dos objetivos de una manera inteligente y en ello estamos trabajando. Tengo confianza en que encontraremos una solución», agregó el comisario.

Bruselas destinará otros 5 millones de euros a promover renovables y energía sostenible en África

El comisario de Ayuda al Desarrollo, Andris Piebalgs, anunció la nueva ayuda comunitaria, que se canalizará a través del Programa de Cooperación en Energías Renovables entre la Unión Europea y África con ocasión de la segunda reunión de alto nivel de cooperación energética bilateral que arrancó en la capital etíope, Addis Abeba, el 11 de febrero y concluyó este jueves.

La nueva ayuda comunitaria contribuirá a acelerar las energías renovables en África, al abastecimiento de las necesidades energéticas futuras y a aumentar el acceso a servicios de energía modernos y duraderos del continente africano.

La región del África Subsahariana es actualmente la menos electrificada del mundo y más de 650 millones de personas dependen además de la biomasa como fuente de calefacción y para cocinar.

La Unión Europea se marcó el objetivo de contribuir al acceso a servicios de energías duraderas para 500 millones de personas para 2030 en apoyo de la Iniciativa «Energía Duradera para Todos«, conocida como «SE4ALL» que abandera Naciones Unidas.

Seis grandes compañías europeas piden una cuota obligatoria de renovables del 30% para 2030

Durante el evento «2030 EuropeBusiness», celebrado en Bruselas, los primeros ejecutivos de las seis compañías europeas defendieron la necesidad de establecer un objetivo ambicioso sobre energías renovables, con el fin de disparar «el crecimiento económico verde».

Según sus cálculos, se crearían más de 570.000 puestos de trabajo adicionales y se reducirían las importaciones de combustibles fósiles en 260.000 millones de euros frente al enfoque exclusivo de gases de efecto invernadero.

«De este modo se contribuirá al crecimiento del empleo en la Unión Europea, la seguridad energética y el liderazgo tecnológico», señalaron los directivos.

El director general de Acciona Energía, Rafael Mateo, sostuvo que la Unión Europea necesita más renovables con el fin de reducir su dependencia energética y aumentar su seguridad de suministro. A su juicio, es «muy importante» que los líderes europeos fijen un «marco a largo plazo» para garantizar «estabilidad» a los inversores en el sector.

Asimismo, los presidentes de las empresas consideraron que «se queda corto» el compromiso de la Comisión Europea, que fijó un objetivo vinculante de renovables del 27%, con respecto a la política de clima y energía para después de 2020.

Por ello, instaron a los jefes de Estado de la Unión Europea a que respalden el llamamiento realizado por el Parlamento Europeo para determinar objetivos nacionales y vinculantes en relación con las energías renovables, así como un objetivo general de al menos un 30%.

Las seis empresas forman parte de una coalición de 91 empresas y firmaron una declaración en la que se solicita el establecimiento de un marco climático y energético y unos objetivos claros para 2030.

La Unión Europea aprueba la norma que obliga a reducir las emisiones de CO2 de las furgonetas para 2020

El objetivo de los 147 gr/km para 2020 representa el techo de emisiones medias autorizadas para toda la flota de modelos de fabricantes comunitarios de furgonetas de hasta 2,610 toneladas sin carga y 3,5 toneladas con ella. La nueva norma se aplicará a aquellos que produzcan más de 1.000 vehículos al año.

En este sentido, los fabricantes deberán producir suficientes modelos de furgonetas con bajo nivel de emisiones para compensar aquellos más contaminantes y cumplir, de este modo, con el equilibrio global de 147 gr/km en 2020.

Para lograr sus objetivos, los productores de vehículos comerciales ligeros contarán con un sistema de «supercréditos», que otorga más importancia a los vehículos que emitan menos de 50 gr/km. Este sistema ya existe pero no va a renovarse, por lo que expirará en 2018.

La norma también estipula que las reducciones de CO2 que se logren usando tecnologías innovadoras se tendrán en cuenta hasta un máximo de 7g/km. Bruselas revisará las reglas en 2015 para establecer nuevos objetivos de reducción de emisiones para furgonetas más allá de 2020.

Las nuevas reglas, que ya fueron aprobadas por la Eurocámara el pasado 14 de enero, entrarán en vigor tres días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.

La UE suspende las negociaciones de un acuerdo eléctrico con Suiza tras el referéndum sobre la inmigración

«En estos momentos no hay previstas negociaciones técnicas entre la Unión Europea y Suiza sobre el acuerdo eléctrico, a la luz de la nueva situación porque debe examinarse el camino a seguir dentro del contexto más amplio de las relaciones bilaterales», explicó la portavoz de la Comisión, Pia Ahrenkilde.

«El acuerdo eléctrico, lógicamente, está ligado a cuestiones horizontales e institucionales», agregó.

La paralización de las conversaciones sobre el acuerdo eléctrico es la primera represalia que adopta la Unión Europea tras el referéndum suizo. Bruselas sostiene que la introducción de cuotas vulnera el acuerdo de libre circulación de personas entre la Unión Europea y Suiza y afecta por tanto a todos los pactos sectoriales entre los dos bloques.

El siguiente paso será suspender la participación de Suiza en el programa de intercambio de estudiantes universitarios Erasmus+ y en el programa de I+D Horizonte 2020 si, como parece probable, Ginebra rechaza incorporar a Croacia al acuerdo de libre circulación.

Bruselas prepara además más represalias para cuando el Gobierno suizo apruebe efectivamente la introducción de cuotas a la que le obliga el referéndum, para lo que dispone de un plazo de hasta tres años.