Bruselas afirma estar preocupada con la situación del déficit tarifario en España y vigila las reformas

Oettinger se pronunció así en respuesta a una pregunta parlamentaria del eurodiputado de ICV, Raúl Romeva, en la que denunció un mercado eléctrico español «oligopolizado» donde la generación y comercialización eléctricas están controladas por cinco grandes empresas (Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Endesa, EDP y E.ON).

Romeva advertía al Ejecutivo comunitario de que, en consecuencia, el sistema eléctrico español vulneraba las directivas europeas del sector por no garantizar la separación efectiva entre empresas de generación, distribución y comercialización de electricidad, así como por las restricciones existentes para la prestación de los servicios de generación, distribución y comercialización de energía.

La Comisión recordó que exhortó en el pasado a las autoridades españolas a reformar el sector y que ahora se encuentra estudiando las respuestas dadas por las autoridades sobre el acatamiento de la ley europeo.

También respondió Oettinger a las dudas presentadas por Romeva sobre el regulador español, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que según el eurodiputado de ICV «no garantiza una autoridad reguladora independiente que controle y supervise el mercado eléctrico».

El comisario señaló que la Comisión Europea «estará vigilante» sobre las decisiones concretas que adopte el nuevo marco regulador español para garantizar que respeten el principio de independencia que exige la legislación de la Unión Europea.

Oettinger reiteró que la existencia de un regulador sólido e independiente es una pieza fundamental de la normativa del mercado interior de la energía en la Unión Europea.

Rajoy consigue el apoyo de la Unión Europea para un aumento de las conexiones energéticas con España

Rajoy explicó en la conferencia de prensa posterior a la cumbre de la Unión Europea que su petición para ese impulso, que fue secundada por el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, recibió el aval de resto de líderes europeos y así se hizo constar en las conclusiones del Consejo Europeo.

«Se ha hecho constar la importancia y el objetivo capital de mejorar las interconexiones de la Península Ibérica», celebró el presidente del Gobierno al término de la cumbre de primavera.

«Es un objetivo capital mejorar las interconexiones de la Península Ibérica para tener un mercado más integrado y más interconectado», subrayó el jefe del Ejecutivo español, quien explicó que se va a acelerar el uso de los fondos europeos para financiar las infraestructuras necesarias para ello.

Especialmente satisfecho se mostró ante las referencias explícitas a la necesidad de impulsar conexiones en la Península como el Midcat, el gasoducto entre España y Francia.

Rajoy destacó que la cumbre pidió acelerar los esfuerzos para lograr niveles de interconexión de al menos el 10% de la potencia instalada, prestando especial atención a los países más aislados.

En este sentido, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho decidieron «acelerar los esfuerzos» para lograr la meta del 10% de interconexiones e incluyeron una mención expresa a la Península Ibérica. En la actualidad, la ratio de interconexión es tan sólo del 1,2%. Para lograrlo, los líderes pidieron facilitar el uso de fondos europeos para financiar estas infraestructuras.

El presidente del Gobierno dijo que también es muy importante la relación entre clima y energía, porque señaló que para cumplir con los compromisos del cambio climático, es imprescindible un mercado energético integrado más interconectado.

Además, defendió que a la hora de cumplir los nuevos compromisos «los esfuerzos que se piden a los países deben repartirse de forma equitativa» y explicó que el nivel de interconexiones hace que para España sea más costoso cumplir con los objetivos medioambientales y, en particular, con los relativos a las energías renovables.

«Las conclusiones de la cumbre reflejan los intereses manifestados por España y, por tanto, estamos contentos, ya que hay una vinculación entre los objetivos climáticos y la necesidad de avanzar en las interconexiones, al tiempo que se reconoce que los esfuerzos deben repartirse de forma justa entre todos los estados miembros», añadió.

Rajoy llamó la atención sobre el hecho de que el aumento de las interconexiones debería llevar aparejada una bajada de los precios de la energía en España, que reconoció que actualmente son «muy caros». «Por tanto, podríamos vender fuera y sería una magnífica operación», sostuvo.

Recordó el importante parque de energías renovables que tiene España y señaló que, en este momento, el país tiene capacidad de producir más del doble de lo que está consumiendo.

El impulso de las interconexiones destacó que haría también a Europa menos dependiente, por ejemplo, del gas que proviene de Rusia.

Rajoy también expresó su apoyo a una «postura ambiciosa» de la Unión Europea a la hora de decidir los nuevos objetivos de reducción de emisiones de CO2 y de renovables de cara a 2030, pero reclamó que estas metas sean asumidas también por «otras zonas del mundo».

A la decisión de aumentar las conexiones con España se refirieron al término de la cumbre otros líderes europeos como la canciller alemana, Angela Merkel, quien reconoció que la Península Ibérica no cuenta con suficientes conexiones con el resto de Europa y que es necesario impulsar algunos avances.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, coincidió con Merkel en que, desde el punto de vista energético, «España y Portugal aún están aisladas del resto de Europa».

El presidente de Francia, François Hollande, reconoció que «es importante asegurar el aprovisionamiento y las interconexiones que tienen muchos países de Europa del Sur» como «instrumento para abastecer a Europa».

La UE reconoce necesario mejorar la conexión energética con España

«Hemos visto que la península Ibérica todavía no cuenta con suficientes conexiones con el resto de Europa, y por eso queremos avances», reconoció la canciller alemana, Angela Merkel, en un conferencia al término del Consejo Europeo.

Merkel destacó que España y Portugal intervinieron en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno para subrayar la necesidad de mejorar las conexiones energéticas con la Unión Europea con vistas a «participar en el reparto energético en Europa».

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, defendió en concreto que si se aceleraran los trabajos de la conexión Midcat, uno de los proyectos de interconexión considerados como prioritarios, España podría transferir a la Unión Europea una cantidad de gas procedente de Argelia equivalente a la mitad del que llega desde Rusia vía Ucrania.

El 30% del gas que la Unión Europea importa del exterior procede de Rusia y de ese porcentaje la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania, que es el principal Estado de tránsito.

El gigante gasístico ruso Gazprom exportó 133.000 millones de metros cúbicos de gas a la Unión Europea en 2013, de los que casi la mitad, 65.000 millones, fue transportado a través de Ucrania y el resto mediante los gasoductos de Yamal (Bielorrusia), Nord Stream y diversas conexiones bilaterales.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, coincidió con Merkel en que desde el punto de vista energético España y Portugal «aún están aisladas del resto de Europa».

Aseguró que ahora existe «suficiente voluntad política» para dar un impulso definitivo a las conexiones en construcción, algunas de las cuáles ya figuran como proyectos prioritarios de la Unión Europea.

El presidente de Francia, François Hollande, reconoció que «es importante asegurar el aprovisionamiento y las interconexiones que tienen muchos países de Europa del Sur» como «instrumento para abastecer a Europa».

Reducir la dependencia energética, sobre todo de Rusia, es una asignatura pendiente en la Unión Europea desde hace años que ha vuelto a cobrar relevancia en el contexto de la crisis de Ucrania, como reconoció el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy.

«Si no actuamos ahora, en 2035 dependeremos en un 80% de las importaciones de gas y petróleo», afirmó Van Rompuy, quien dijo que la decisión de esta cumbre envía una «señal clara de que Europa va a reducir su dependencia especialmente de Rusia».

Las tensiones entre Ucrania y Rusia ya afectaron en el pasado al suministro de gas de la Unión Europea y llegaron a causar problemas en varios Estados miembros en 2009.

Los países del Báltico (Lituania, Estonia y Letonia), Bulgaria, Eslovaquia, República Checa y Rumanía son los que más dependen del flujo de gas ruso que llega a través de Ucrania. Otros como Alemania, que tienen línea directa con Rusia a través del gasoducto Nord Stream, y España que importa gas principalmente de Argelia, se ven menos expuestos.

En el caso español, en concreto, el 42% de las importaciones de gas proceden de Argelia a través del gasoducto Medgaz, mientras que el resto es LNG (gas natural licuado) de al menos una decena de países distintos, por lo que tampoco es tan vulnerable a una hipotética interrupción del flujo de gas ruso.

«Mostraremos solidaridad en caso de que se produzcan interrupciones repentinas del abastecimiento energético en uno o varios Estados miembros», afirmó Van Rompuy.

Entre las ideas para reducir la dependencia energética de Rusia también figura desde hace tiempo la de desarrollar el Corredor Sur, que agrupa varios gasoductos como Nabucco y está pensado para traer gas del Caspio a Europa a través de Turquía y la de abrir nuevas rutas a través del Este de Europa, recordó Van Rompuy.

Merkel apuntó también al gas de esquisto como alternativa si Estados Unidos decide exportarlo y consideró que también se podría obtener de otros países, y subrayó la necesidad de potenciar el ahorro energético.

En este contexto, los líderes europeos encargaron a la Comisión Europea que elabore para junio un plan para reducir la dependencia energética en el que se destaque que hay que acelerar la diversificación del suministro energético y mejorar la eficiencia energética, así como continuar con el desarrollo de sus fuentes de energía autóctonas y renovables.

Según los líderes europeos, el plan debería reflejar que la Unión Europea necesita acelerar la diversificación de su suministro energético y mejorar su eficiencia energética, así como continuar desarrollando sus fuentes de energía propias y renovable.

Los Veintiocho estuvieron de acuerdo en que «se debería acelerar la puesta en marcha de proyectos relevantes de interés común» y apoyaron movilizar recursos de financiación procedente del mecanismo de financiación «Conectar Europa» (CEF) y de los fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

Los líderes europeos señalaron que sigue siendo una prioridad completar el mercado interno de la energía este año, así como desarrollar las interconexiones gasísticas y eléctricas en 2015 para terminar con el aislamiento energético que sufren algunos Estados miembros.

Estuvieron de acuerdo también en que se pongan lo medios necesarios para que ningún Estado miembro tenga una interconexión inferior al 10% de su potencia instalada.

En paralelo, el Consejo Europeo subrayó la necesidad de reducir el coste de la energía para los usuarios finales y pidió a los Estados miembros en los que los impuestos y tasas suponen una parte excesiva de la factura eléctrica a que revisen sus sistemas.

Grecia e Israel ponen en evidencia sus diferencias sobre la construcción de un estratégico gasoducto europeo

La pasada semana, el Gobierno griego inició el proceso para comisionar un estudio de viabilidad del gasoducto del Mediterráneo Oriental, que conectaría los campos gasísticos de Israel y Chipre, bajo el mar para llegar hasta la isla griega de Creta y luego a la Grecia continental, donde enlazaría con otras tuberías hacia Italia.

Preguntado Lieberman por este proyecto, dejó claro que «será una decisión de los inversores privados» el adónde y cómo será exportado el gas israelí, y no quiso especificar sobre si se hará a través de Turquía, de Chipre y Grecia o por vía marítima como gas licuado.

«Hay grandes inversores internacionales» interesados en el proyecto de exploración y extracción del gas israelí que «han hecho enormes inversiones» y un proyecto como este gasoducto es un «proceso muy caro», por lo que serán estos inversores los que decidan los siguientes pasos, explicó Lieberman.

En cambio, Venizelos afirmó que aunque «el sector privado, los intereses empresariales y las posibilidades de financiación juegan un papel primordial», hay otra parte «institucional, política e intergubernamental» en la planificación de las estrategias energéticas.

«Grecia en tanto que estado miembro de la Unión Europea apoya completamente sus líneas directivas en materia de suministro de energía. La Unión Europea insiste en la seguridad del suministro, la diversificación de fuentes de energía y la diversificación de las rutas de suministro«, afirmó Venizelos.

De hecho, a raíz de la crisis con Rusia sobre Ucrania, Bruselas ha retomado el debate sobre cómo reducir la dependencia energética de Moscú.

Pese a las diferencias sobre el gasoducto del Mediterráneo Oriental, Lieberman y Venizelos coincidieron en señalar el buen estado de las relaciones y la cooperación entre ambos países y Chipre en la cuestión energética, que el enviado hebreo consideró «muy, muy importantes».

«La cooperación trilateral entre Grecia, Israel y Chipre (…) es una cooperación para salvaguardar los intereses de los tres países en la región», apuntó por su parte Venizelos.

El ministro griego señaló que no se trata de una alianza «contra otros países» en referencia a Turquía, que mantiene un conflicto con Chipre desde 1974 y no se pone de acuerdo con Grecia sobre la delimitación de las aguas territoriales.

Por otro lado, en la reunión bilateral se trataron otras cuestiones como el incremento del racismo y el antisemitismo en varios países europeos, el proceso de paz entre israelíes y palestinos, la situación de Oriente Medio y las negociaciones entre la comunidad internacional e Irán, por las que Lieberman mostró su «preocupación» ya que su país se opone al levantamiento de sanciones a Teherán.

Respecto a la crisis de Crimea y su reciente anexión a Rusia, Lieberman dijo que Israel «no se involucrará en una disputa entre la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia».

El Parlamento Europeo examinará los recortes a la retribución de las energías renovables en España

El director general de la asociación, José Donoso, y el abogado voluntario de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético Piet Holtrop defendieron en la Eurocámara esta petición ciudadana.

En concreto, los impulsores de la iniciativa pidieron que el Parlamento Europeo vigile de cerca la actuación de la Comisión Europea para que no permita que los Estados miembros vulneren el Derecho Europeo mediante reducciones retroactivas de la retribución a las renovables.

Además, solicitaron que se estudie en concreto el caso de España, que es «el Estado miembro que lidera los recortes a las renovables en Europa y las barreras al desarrollo del autoconsumo y la eficiencia energética», según indicó UNEF.

En concreto, Donoso denunció que «la reforma eléctrica en España incumple las directivas renovables europeas» y para ello solicitó la intervención de las instituciones europeas ante la arbitrariedad y la retroactividad de las medidas adoptadas por el Gobierno «que rompen el principio de seguridad jurídica y crean una total incertidumbre hacia el futuro, dada la posibilidad de revisión del nuevo régimen retributivo cada tres y seis años».

El director general de UNEF explicó la situación de indefensión en la que se encuentran los inversores fotovoltaicos tras la aprobación del nuevo marco regulatorio que altera las expectativas lógicas y razonables de los inversores y llevará a la quiebra a gran parte de los 60.000 inversores que acometieron sus proyectos atendiendo a los marcos regulatorios vigentes anteriormente.

«La reforma eléctrica en España supone una grave infracción de los principios europeos y atenta contra los inversores, ciudadanos y los objetivos de eficiencia energética. La nueva ley que con carácter retroactivo afecta a las inversiones realizadas en energías renovables y en especial en el sector fotovoltaico, incumple el principio de seguridad jurídica y altera los principios de libre competencia del mercado y de sostenibilidad, al impedir de facto el desarrollo de nuevas formas de producción de energía, como el autoconsumo fotovoltaico».

José Donoso denunció en Bruselas que con esta reforma, el Gobierno no busca un «beneficio razonable» sino desmantelar las instalaciones existentes, ya que el nuevo sistema de retribución a las renovables, en el que se da un pago por MW en función de unos costes de inversión estándares, es arbitrario y discrecional. Este sistema aplica a unas plantas un recorte del 20% y a otras el 50% sobre sus ingresos previstos.

Estos nuevos estándares no reflejan la realidad bajo la que se acometieron las inversiones en su momento, lo que lleva a una situación por la cual entre el 30 y el 50% de las instalaciones no podrán refinanciar su deuda, ya que la Banca debería aplicar una quita del 60% y, por lo tanto, se verán arrastradas a la quiebra.

Por otro lado, UNEF alertó asimismo sobre el carácter discriminatorio y desproporcionado de los recortes del Gobierno a las energías renovables, a las que señaló como principales causantes del déficit de tarifa, cuando en realidad renovables, cogeneración y residuos en su conjunto, sólo son responsables del 22% de los cerca de 30.000 millones de déficit de tarifa acumulado.

El director general de la asociación fotovoltaica explicó el impacto del Real Decreto de Autoconsumo que, al introducir un peaje extra o «impuesto al sol» a estas instalaciones, hace inviable económicamente su desarrollo y va en contra de la libertad individual y la libre competencia del mercado. La introducción de este peaje de respaldo reduce gravemente el ahorro que estas instalaciones suponen y amplía el plazo de amortización (de 12 a 35 años para una casa particular y de 7,5 a 13 años o más para una pequeña o mediana empresa) impidiendo, de facto, su desarrollo en España e introduciendo multas a las instalaciones no declaradas de hasta 60 millones de Euros, el doble que las contempladas para, por ejemplo, vertidos nucleares.

Apoyos en el Parlamento Europeo

La solicitud de UNEF y la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, contó con el apoyo de los grupos parlamentarios ecologistas y socialistas, tanto de la diputada Teresa Riera del grupo Progresista de Socialistas y Demócratas, como de la diputada Margrete Auken, del grupo Verdes/Alianza Libre Europea, que mostraron su preocupación por el deterioro del la seguridad jurídica de las inversiones renovables en España y la intención del Gobierno de sustituir renovables por tecnologías antiguas. Por otro lado, la petición contó con la oposición de la diputada Pilar Ayuso del Grupo del Partido Popular Europeo que defendió sin fisuras la reforma del Gobierno.

A pesar de la petición del Grupo Popular de archivar el caso, la Comisión decidió mantener abierta la petición y sea enviada a la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo para su examen para vigilar el desarrollo de la Reforma Eléctrica en España, consciente del impacto que puede tener en las legítimas expectativas de los inversores en renovables y del futuro del autoconsumo en España y ante las dudas sobre la legalidad de las medidas adoptadas.

El representante de la Comisión Europea expresó que la Comisión está «preocupada por la propuesta del estado español», por lo que enviaron dos cartas solicitando más información a España de las que, ha dicho, no han recibido respuesta. De este modo, se comprometió a seguir persiguiendo al gobierno español para que le amplíe información y seguir de cerca el desarrollo normativo en España y el impacto de las medidas que está tomando en las inversiones realizadas.

Iberdrola, Endesa, Gas Natural y las grandes eléctricas europeas piden a la Unión Europea medidas «drásticas» para garantizar el futuro energético

Este grupo de grandes empresas, formado por Iberdrola, Enel (Endesa), Gas Natural Fenosa, CEZ, ENI, E.ON, Gas Terra, GDZ Suez, OMV y RWE, dieron cuenta de la cumbre europea programada para este jueves 20 y viernes 21 de marzo, en la que se abordará el debate acerca del futuro de la energía en el continente.

En mayo del año pasado, los responsables de estas compañías alertaron sobre el estado «crítico» del sector energético europeo al manifestar que las políticas europeas y nacionales actuales estaban «amenazando» la seguridad del suministro, aumentando las emisiones de CO2 y desincentivando las inversiones.

Por eso, con motivo de la cumbre europea, los máximos directivos de las eléctricas europeas reiterararon, a través de nueve recomendaciones, la necesidad de adoptar «decisiones ambiciosas pero realistas y oportunas» para el sector.

Para las empresas, resulta «vital» que los líderes europeos logren un acuerdo marco para el periodo 2020-2030 de cara a evitar los principales riesgos a los que se enfrenta el sector, que son los crecientes costes, la pérdida de competitividad y la posible escasez de suministro.

Las compañías consideraron que la solución debe venir a través de una política energética europea «más armonizada, más interconexiones, mayor competitividad, y claridad y estabilidad regulatorias». Las medidas, señalaron, deben permitir a los ciudadanos contar con un acceso a energía limpia y segura a un precio competitivo.

Las recomendaciones presentadas en Bruselas por los directivos incluyeron medidas para conseguir precios más competitivos y plantearon la necesidad de fijar un objetivo único y vinculante de reducción de dióxido de carbono (CO2) para 2030.

También pasaron por recuperar el mercado europeo de emisiones (ETS), establecer mecanismos de pagos por capacidad para asegurar el suministro, incorporar las tecnologías renovables más maduras al mercado con una reducción paulatina de las subvenciones y estimular la producción nacional de gas.

Para hacer los precios más competitivos, reclamaron a los líderes europeos que eliminen de las facturas de gas y electricidad «todas las cargas que no reflejen los costes de producción, transmisión y distribución». «Las facturas deberán ser totalmente transparentes en todos los Estados miembros», señalaron.

También pidieron que se reconozca que los altos precios de comercialización «son el resultado de tasas y gravámenes adicionales de carácter nacional, así como de otros costes de política social y medioambiental y no componentes de los precios de generación que permanecen relativamente estables».

«Con los precios de comercialización dominados por los costes antes mencionados, se daña significativamente la competitividad de la industria europea y los ciudadanos europeos son reticentes ante acciones más ambiciosas en materia de cambio climático», señalaron.

Otra de las recomendaciones del grupo Magritte es la de conseguir una alianza global por el clima con los competidores europeos en las negociaciones internacionales sobre cambio climático.

Junto a esto, se pidió en otra recomendación ajustar los mecanismos públicos de apoyo a nuevas fuentes de energía renovable para que éstas puedan competir e integrarse progresivamente en el sistema.

Las energéticas se mostraron a favor también de diversificar las fuentes de suministro de energía y las rutas de transporte de la misma hacia la Unión Europea, así como de fomentar la producción local.

Otra de las propuestas pasa por «apoyar el liderazgo europeo en tecnologías verdes, incluyendo una ambiciosa política de investigación y desarrollo», mientras que también se solicitó impulsar «un mix energético diversificado, eficiente y bajo en emisiones de carbono».

El grupo también abogó por avanzar en un mercado interno europeo «más fluido, transparente e interconectado» para evitar su fragmentación y remunerar «la capacidad disponible y cualificada como un servicio para garantizar la seguridad de suministro del sistema energético».

En cuanto al mercado europeo de la energía consideraron importante que funcione correctamente y que haya igualdad de condiciones y competencia, de tal forma que el sector energético pueda responder a nuevas oportunidades y los consumidores se beneficien del acceso a un mercado que sea fiable y asequible.

Bruselas lanza una iniciativa para que las ciudades europeas promuevan estrategias contra el cambio climático

Las ciudades que se sumen a la iniciativa se comprometen a contribuir a los esfuerzos de la Estrategia de Adaptación al cambio climático de la Unión Europea mediante el desarrollo estrategias de adaptación a nivel local completa o integrando la adaptación al cambio climático en sus planes existentes.

A cambio, las autoridades locales contarán con apoyo para actividades para atajar el cambio climático en sus territorios, una plataforma para la cooperación y también se beneficiarán de talleres y otras actividades para promover el intercambio de mejores prácticas e información sobre iniciativas concretas.

Las ciudades podrán adherirse desde este miércoles en adelante a la iniciativa, que fue lanzada por la comisaria de Acción Climática, Connie Hedegaard, en un acto que contó con la participación de los vicealcaldes de Nápoles, Tomasso Sodano, de la ciudad belga de Hasselt, Joost Venken, y el concejal de Manchester Neil Swannick.

Europa trata de impulsar el corredor energético sur para evitar los cortes de suministro durante las crisis periódicas entre Ucrania y Rusia

Políticos griegos, búlgaros, estadounidenses, miembros de la Comisión Europea y representantes de diferentes compañías energéticas se reunieron la semana pasada en el Foro de Energía de Atenas para destacar la importancia de que Europa ponga en marcha sus propios circuitos de distribución de energía y disminuir así su dependencia energética de Rusia.

Todos coincidieron en afirmar que Europa necesita estas infraestructuras para poder equilibrar los precios energéticos y lograr así una mayor cohesión de su mercado interno.

El conflicto que desde hace varios meses vive Ucrania puso de manifiesto «una de las grandes debilidades de Europa: la dependencia de las fuentes de energía importadas», dijo el vicedirector General de Energía de la Comisión Europea, Fabrizio Barbaso.

En la actualidad, los gasoductos ucranianos transportan el 70% del gas ruso a Europa, que equivale a la quinta parte del gas que consumen los europeos. Una dependencia de la que Europa está lejos de escapar, según, David Koranyi, vicedirector de la organización Atlantic Council.

«Es imposible (reducir la dependencia) incluso a medio plazo porque el nivel de dependencia de los estados europeos respecto a Rusia es muy elevado. Esto no significa que no podamos dar pasos para restar influencia a Rusia en el centro y el este de Europa impulsando formas de diversificar el suministro, especialmente de gas», afirmó Koranyi.

Según Koranyi, la crisis de Ucrania ha dado impulso al corredor energético sur, aunque, en su opinión, se requerirán fondos de la Unión Europea para garantizar su objetivo geopolítico, ya que la sola iniciativa empresarial privada podría no bastar.

Dentro de esta iniciativa de la Unión Europea, el proyecto que más rápido está avanzando es el gasoducto Transadriático (TAP), aprobado en 2013, que comunicará Grecia, Albania e Italia -bajo las aguas de mar Adriático- y enlazará con otras tuberías a través de Turquía, Georgia y Azerbaiyán, permitiendo traer gas desde el mar Caspio hasta los mercados europeos.

«Necesitamos que el TAP se finalice porque es el mayor proyecto energético de Europa con 400 kilómetros de tuberías», afirmó Amos Hochstein, funcionario de alto rango del Departamento de Estado de EEUU.

El Gobierno griego anunció esta semana la elaboración de un estudio de viabilidad de un nuevo gasoducto, el del Mediterráneo Oriental, que uniría Israel con la costa de Chipre, seguiría hacia la isla griega de Creta y continuaría por la costa occidental de Grecia hasta adentrarse en territorio continental.

El gasoducto del Mediterráneo Oriental tiene, según Koranyi, un «interés geoestratégico» para la Unión Euroepa, ya que conectaría con los campos gasísticos recientemente descubiertos en aguas del sur de Chipre e Israel.

Se prevé que la infraestructura, con una capacidad para transportar 8.000 millones de metros cúbicos de gas al año, empiece a funcionar en 2018.

Otra de las posibles construcciones sería el paso del gasoducto desde Israel a Chipre y desde el norte de esa isla hasta el interconector de Ceyhan, en el sur de Turquía, de manera que enlazase con la red de tuberías turcas que ya está conectada con la distribución europea.

Según un técnico, una tubería entre Chipre y Grecia tendría un coste cinco veces superior al de una que conectase Chipre y Turquía. El problema es que Chipre y Turquía mantienen un conflicto político por la división de la isla y hasta su solución resulta imposible que se lleve a cabo un proyecto de estas características.

«La dificultad es como tener en cuenta los intereses de Turquía en este caso (si se opta por el corredor sur) porque es hoy el mercado más importante de gas natural de Europa y su demanda de gas va en aumento», afirmó Koranyi.

Tampoco se conoce si las reservas de gas en Chipre serían suficientes para abastecer al resto de Europa. «No sabemos cuánto gas hay en Chipre, pero creemos que hay reservas importantes alrededor de Chipre para suministrar a Europa», dijo Koranyi.

El Parlamento Europeo excluye el fracking en la nueva Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental

La nueva norma cubre alrededor de 200 proyectos y afecta, entre otros sectores, a puentes, puertos, autopistas y lugares para la cría intensiva de aves de corral o de cerdos.

Con ello, los eurodiputados tienen en cuenta la biodiversidad y el cambio climático, y garantizan que las autorizaciones de proyectos que requieren evaluaciones de impacto ambiental no estén influidos por los conflictos de intereses.

Sin embargo, la directiva obvia que los proyectos de exploración o extracción de gas de esquisto mediante fracking sean sometidos obligatoriamente a evaluaciones de impacto ambiental, aunque recomienda que estos proyectos tengan en cuenta los riesgos para la salud humana por la contaminación del agua, el uso del suelo y del agua, y la calidad y la capacidad de regeneración de agua subterránea.

De esta manera, deja al criterio de los Estados miembro que sean obligatorias las evaluaciones para los proyectos de fracking y los países deberán exponer los motivos de por qué no creen que deban realizarse estos estudios de evaluación ambiental.

«A pesar de la fuerte resistencia de varios Estados miembro, el Parlamento logró su objetivo de elevar los estándares de calidad para proteger mejor la salud humana y el medio ambiente. Los gobiernos tendrán que tomar en cuenta tales disposiciones con el fin de tomar decisiones informadas. El acuerdo fue respaldado por ONG ambientales clave», dijo el eurodiputado italiano Andrea Zanoni, del Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa y que promovió la iniciativa.

La nueva Directiva, que debe ser refrendada por el Consejo de Ministros de la Unión Europea en las próximas semanas, subrayó que las evaluaciones tendrán que tener en cuenta nuevos favores ambientales como la biodiversidad y el cambio climático.

Para garantizar la objetividad, los Estados miembro de la Unión Europea tendrán que hacer una «separación funcional» entre la autoridad competente y el promotor del proyecto objeto de evaluación de impacto ambiental.

La Directiva de Evaluación de Impacto Ambiental, que nació en 1985 y fue modificada en diversas ocasiones, se aplica tanto a proyectos públicos como privados. Cada año se realizan entre 15.000 y 26.000 evaluaciones de impacto ambiental en la Unión Europea.

Los 28 pedirán que se reduzca la dependencia de las importaciones de gas natural en plena crisis con Rusia

«El Consejo Europeo está preocupado por las altas tasas de dependencia energética de Europa, especialmente en cuanto al gas, y pide intensificar los esfuerzos para reducirlas, especialmente en los Estados miembros más dependientes», apuntó el borrador de conclusiones.

«Moderar la demanda energética mediante una mejora de la eficiencia energética debería ser el primer paso, que también contribuirá a otros objetivos en materia de clima y energía», reclamaron los líderes europeos. «Es más, Europa necesita diversificar más su suministro energético, continuar desarrollando las renovables y otras fuentes de energía internas y continuar el desarrollo de las infraestructuras para respaldar esta diversificación», subrayaron las conclusiones.

Actualmente, el 30% del gas que la Unión Europea importa del exterior procede de Rusia y, de ese porcentaje, la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania, que es el principal Estado de tránsito.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho tienen previsto retrasar hasta finales de año la decisión sobre cuál será el nuevo objetivo obligatorio de recorte de emisiones para la Unión Europea en 2030. Ello supone una victoria para los países del este, liderados por Polonia, altamente dependientes de los combustibles fósiles.

Estos países consideraron que la propuesta de la Comisión de situar el recorte en el 40% respecto a los niveles de 1990 tendrá un coste excesivo y pondrá en riesgo la competitividad de la industria comunitaria. Además de Polonia, forman parte de este grupo Hungría, República Checa, Eslovaquia, Rumanía y Bulgaria.

Los países del este lograron de momento imponer sus tesis sobre los antiguos Estados miembros, que en su mayoría reclamaban un acuerdo ya en marzo sobre el 40% con el fin de enviar una señal a los inversores y mantener el liderazgo de la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático. En esta posición se encontraba España pero también Reino Unido, Suecia, Austria, Portugal, Alemania, Dinamarca, Francia, Bélgica, Países Bajos, Finlandia, Eslovenia, Estonia o Luxemburgo.

«El Consejo Europeo examinará los progresos realizados sobre estas cuestiones en su reunión de junio, con el objetivo de adoptar una decisión antes de finales de año», apuntó el borrador de conclusiones. Los líderes europeos pidieron en particular a la Comisión que examine más en detalle el impacto para cada Estado miembro de sus propuestos sobre reducción de emisiones y energías renovables.

Además del objetivo del 40% de recorte de emisiones, el Ejecutivo comunitario propuso fijar una cuota obligatoria de renovables del 27% para el conjunto de la Unión Europea, que quedará diluida porque no se fijarán metas individuales para cada Estado miembro. Y Bruselas renunció de momento a proponer un nuevo objetivo de eficiencia energética.

En la actualidad, la Unión Europea cuenta con un triple objetivo en materia de energía y cambio climático para 2020: un 20% de recorte de emisiones de CO2, un 20% de cuota de renovables y un 20% de eficiencia energética.

Tal y como reclamaba España, que alega su condición de «isla energética» en Europa, los líderes europeos pedirán «acelerar la aplicación de todas las medidas para cumplir el objetivo de lograr una interconexión de al menos el 10% de su capacidad instalada de producción eléctrica para todos los Estados miembros» y así «poner fin a cualquier aislamiento de las redes europeas de gas y electricidad para 2015». En la actualidad, la ratio de interconexión de la Península Ibérica es tan solo del 1,2%.

Junto a esto, consideraron que «siguen siendo una prioridad» el objetivo de completar el mercado interior de la energía para 2014. Otra de las medidas sobre las que consideraron que deben seguir trabajando es en una implementación «eficaz y consistente» del llamado Tercer Paquete Energético, un marco legal que fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización de energía, y que fue muy criticado por Moscú.

El Consejo Europeo pedirá además aumentar los esfuerzos para «moderar los costes de la energía» para los usuarios finales, en particular mejorando los sistemas de primas a las renovables, invirtiendo en eficiencia energética y minimizar las consecuencias negativas de los impuestos sobre la energía.