La UE pide a Rusia que pare su queja ante la OMC contra las normas sobre el sector energético

«Hacemos un llamamiento a Rusia para que no continúe con la queja ante la OMC», dijo Oettinger al término del consejo de ministros europeos de Energía en Luxemburgo.

Rusia solicitó el pasado 1 de mayo a la OMC que abra un proceso de consultas para verificar si el llamado «tercer paquete energético» de la Unión Europea infringe los principios del libre comercio.

Moscú se queja de que la norma europea que prohíbe que una compañía pueda ser dueña y a la vez operar el gasoducto por donde transita el gas, le afecta directamente y es inconsistente con los principios que rigen la OMC.

El comisario europeo consideró que «el derecho comunitario vigente tiene que ser respetado por cada infraestructura de la red», al tiempo que precisó que esto incluye las normas de competencia, medioambientales y de contratación pública.

La Comisión Europea abrió el pasado día tres un procedimiento de infracción contra Bulgaria precisamente porque considera que este país está incumpliendo las normas comunitarias en el proyecto de gasoducto South Stream, diseñado para traer gas ruso hacia la Unión Europea.

Bruselas explicó que la empresa South Stream Bulgaria recibió un contrato de construcción de la infraestructura sin un procedimiento competitivo y transparente, y también se declara preocupada por el acuerdo intergubernamental que mantiene con Rusia, que da la posibilidad de cerrar contratos con subcontratantes sin publicación en el diario oficial.

La Comisión Europea solicitó a Bulgaria parar las obras de construcción y no descartó tomar medidas también con otros países de la Unión Europea que participan en el proyecto.

«El acuerdo intergubernamental, que es la base para South Stream, no es compatible con nuestro derecho comunitario, y por lo tanto es necesario una modificación», destacó Oettinger.

«Los Estados miembros afectados nos han pedido que nos ocupemos de negociar esa modificación con Rusia», añadió.

El problema, según el comisario, es que Moscú acudió a la OMC por lo que «no tiene mucho sentido hablar de la modificación del derecho de competencia europeo y al mismo tiempo que los socios rusos cuestiones ese derecho».

El South Stream empezó a construirse en diciembre de 2012, y su coste oficial es de unos 16.000 millones de euros. La construcción corre a cargo de empresas mixtas creadas por Gazprom con sus socios en Bulgaria, Serbia, Hungría, Grecia, Croacia, Eslovenia y Austria para el tendido y la explotación de los correspondientes tramos nacionales.

El llamado «tercer paquete energético» es el marco legal comunitario que fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización de energía, y que Rusia considera lesivo para sus intereses.

La gasística rusa Gazprom fue la promotora de este proyecto, junto a la italiana Eni en 2008, y controla el 50% del consorcio operador, mientras que los otros tres accionistas se reparten el resto de participaciones (Eni, 20%; EDF, 15%, y BASF, 15%).

Este proyecto es competidor del europeo Nabucco, que pretende reducir la dependencia europea del gas ruso con un gasoducto de 4.000 kilómetros desde el mar Caspio hasta Austria, pasando por Turquía, Bulgaria, Rumanía y Hungría.

La Unión Europea reforzará la normativa sobre seguridad nuclear para incorporar las lecciones del accidente nuclear de Fukushima

«La seguridad nuclear es de vital importancia para todos los ciudadanos europeos. Necesitamos poner todos nuestros esfuerzos en garantizar que en todas las plantas nucleares de la Unión Europea se apliquen los estándares de seguridad más altos», indicó Gunther Oettinger, comisario de Energía. Gunther Oettinger también destacó que la nueva directiva de seguridad nuclear, una vez adoptada formalmente, ayudará a asegurar la «mejora continua» de la seguridad en las instalaciones.

La reforma introduce por primera vez objetivos a nivel de la Unión Europea de seguridad nuclear que pretenden limitar las consecuencias de un posible accidente, así como abordar la seguridad de todo el ciclo de vida de las instalaciones nucleares (desde la elección de la localización hasta su desmantelamiento), incluyendo la preparación en materia de emergencias en la propia planta.

La directiva se basa en las lecciones aprendidas tras el accidente de Fukushima y las pruebas de estrés nuclear, así como en las normas internacionales más recientes, y refuerza la independencia y el papel de los reguladores nacionales. Como las consecuencias de un accidente nuclear pueden ir más allá de las fronteras nacionales, también facilita la coordinación y el intercambio de información entre los Estados miembros que están cerca de una planta. Asimismo, aumenta la trasparencia y la información que debe darse a los ciudadanos.

La nueva directiva comunitaria introduce también un sistema de revisión mutua de las instalaciones nucleares por parte de los países de la Unión Europea, que deberá llevarse a cabo cada seis años a partir de 2017. Además, al menos cada 10 años, los Estados miembros tendrán que autoevaluar su marco regulador con el fin de seguir reforzando la seguridad nuclear.

Los Estados miembros tendrán que presentar un primer informe a la Comisión sobre la aplicación de esta directiva en julio de 2014 y otro en julio de 2020. La norma, que será ratificada por los ministros durante esta semana, entrará en vigor 20 días después de su publicación en el diario oficial de la Unión Europea. Los Gobiernos dispondrán entonces de tres años para incorporarla a sus respectivas legislaciones nacionales.

Francia se opone a un objetivo obligatorio de interconexiones energéticas como pide España

La cuestión de las interconexiones estará presente en la agenda del Consejo de Medio Ambiente y el Consejo de Energía de la Unión Europea que se celebra en Luxemburgo este jueves y este viernes. Los ministros de los 28 tienen previsto debatir las propuestas que presentó Bruselas para reducir la dependencia energética respecto a Rusia.

La Comisión plantea fijar un nuevo objetivo de interconexión del 15% de la capacidad eléctrica instalada de aquí a 2030 y acelerar los grandes proyectos con financiación europea. El Ejecutivo comunitario identificó una lista de 33 proyectos prioritarios, que incluye el gaseoducto Midcat entre Francia y España, en fase de estudio y sin fecha de conclusión, y la interconexión eléctrica.

Pero Francia rechaza que se fije un objetivo obligatorio de interconexión a nivel de la Unión Europea alegando que hay que tener en cuenta las diferencias entre el gas y la electricidad y entre las diferentes zonas de la Unión Europea, y que hay que evaluar antes los costes de cada proyecto y otras cuestiones como la intermitencia de determinadas fuentes energéticas como las renovables.

«Hay que dejar de decir que España y Francia no están conectadas», explicaron desde la delegación francesa. París alegó que a principios de 2015 se inaugurará la nueva línea de alta tensión entre España y Francia por Cataluña que duplicará la capacidad de interconexión de 1.400 a 2.800MW. Y se trabaja en un nuevo cable energético por el Atlántico.

La postura de Francia choca con la del Gobierno de Mariano Rajoy, que viene reclamando en los últimos meses que se fije un objetivo obligatorio de interconexiones. España es, según el ministerio de Medio Ambiente, una «isla eléctrica» y la capacidad de interconexión apenas alcanza el 1,2%. Ello representa un obstáculo insalvable para construir un auténtico mercado de la energía en la Unión Europea.

Bulgaria suspende la construcción del gasoducto ruso South Stream

La suspensión del proyecto la anunció en Sofía el primer ministro, el tecnócrata Plamen Oresharski, tras recibir a tres miembros del Congreso de EEUU, los republicanos John McCain y Ron Johnson, así como al demócrata Christopher Murphy.

«He ordenado suspenderse las actividades del inicio de la construcción de la tubería mientras transcurran las consultas con la Comisión Europea», declaró Oresharski en una rueda de prensa en la sede del Gobierno.

«La realización del proyecto continuará tan solo después de que eliminemos todas las criticas por parte de Bruselas», añadió Oresharski, cuyo país depende del suministros de gas de Rusia.

La Comisión Europea consideró que el South Stream, cuya construcción empezó en diciembre de 2012 y su coste es de unos 16.000 millones de euros, socava normas europeas sobre energía y adjudicación de contratos públicos.

La construcción de la infraestructura corre a cargo de empresas mixtas creadas por la gasística rusa, Gazprom, con sus socios en Bulgaria, Serbia, Hungría, Grecia, Croacia, Eslovenia y Austria para el tendido y la explotación de los correspondientes tramos nacionales.

El tramo búlgaro de la infraestructura estaba previsto que comenzase a construirse a finales de este año con el objetivo de bombear gas natural a través del Mar Negro a Bulgaria y otros países de Europa.

Gazprom fue la promotora de este proyecto, junto a la italiana Eni, en 2008, y controla el 50% del consorcio operador.

España y Portugal presentarán una propuesta ante la Unión Europea para la creación de un «verdadero» mercado común de la energía

La cuestión energética era, precisamente, una de las cuestiones clave que ocupaban las agendas de los dos países ibéricos en la XXVII Cumbre luso-española, presidida por sus jefes de gobierno, Pedro Passos Coelho y Mariano Rajoy, y que se celebró en la localidad lusa de Vidago, a 30 kilómetros de la frontera con Galicia.

En declaraciones a los periodistas, los máximos responsables de ambos ejecutivos insistieron en la importancia de que la Península Ibérica «deje de ser una isla» respecto al resto del continente y recordaron que su capacidad instalada es excedentaria, por lo que existe interés en poder venderla al exterior.

«Estamos a punto de cerrar este acuerdo con Polonia también para presentar esta propuesta de forma conjunta», precisó el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

Subrayó, asimismo, que «una verdadera política energética» a nivel europeo permitiría «asegurar el suministro a precios asequibles» y facilitaría que los países comunitarios puedan cumplir con sus objetivos climáticos sin dejar de asegurar la competitividad de su industria.

El primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, por su parte, consideró que esta iniciativa cobra una importancia redoblada debido a que se plantea «justo cuando muchos socios comunitarios quieren reducir su dependencia energética respecto a Rusia» tras el conflicto abierto con Ucrania.

En esa propuesta conjunta que preparan España y Portugal y que «puede alargarse a más países europeos», se reclamará a la Unión Europea un mayor refuerzo de las conexiones, concretamente a través de la construcción de infraestructuras que faciliten el transporte de energía desde la Península Ibérica al resto del continente.

«No puede haber una unión justa y competitiva mientras el mercado único no esté completo, y no la habrá sin integración de los mercados energéticos», recalcó el mandatario luso.

Passos Coelho insistió en que tanto España como Portugal producen más energía de la que consumen y «ofrecen instalaciones adecuadas para almacenar gas», por lo que «sólo faltan ahora las condiciones para exportar gas y electricidad».

Acuerdo para crear un Mercado de Gas Ibérico

Asimismo, España y Portugal acordaron iniciar los trabajos para la creación de un Mercado de Gas Ibérico (MIBGAS) «en los próximos meses» y cuyos trabajos se concretarán «de inmediato» con el establecimiento de grupos de trabajo técnicos y en la elaboración de un Tratado Internacional entre ambos países.

Según recoge la declaración conjunta, la creación del MIBGAS, un proyecto que estaba encima de la mesa en las cumbres bilaterales desde hace nueve años, y la dinamización del mercado ibérico de electricidad (MIBEL) «convertirán a la Península Ibérica en una alternativa rentable para el abastecimiento energético a Europa».

Con este fin, coincidieron en la necesidad de «agilizar la ejecución efectiva de los proyectos de interés común en las fechas establecidas y de asegurar la necesaria financiación, también a nivel europeo».

La UE destina 95 millones a 16 proyectos energéticos en África

Los proyectos, que incluyen fuentes de energía solar, eólica, hidráulica y biomasa, permitirán modernizar los servicios energéticos y hacerlos más asequibles y sostenibles mediante la promoción de las renovables y la eficiencia energética, según explicó el Ejecutivo comunitario.

«Estos proyectos innovadores son un verdadero paso adelante para llevar la energía a algunas de las zonas más remotas y pobres de África«, señaló el comisario europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs.

La Unión Europea tiene previsto destinar 3.000 millones de euros entre 2014 y 2020 a proyectos de energía sostenible en unos 30 países, que facilitarán entre 15.000 y 30.000 millones de euros de financiación en préstamos e inversiones.

Los países que se beneficiarán de esta ayuda son Madagascar, Burkina Faso, Senegal, Camerún, Uganda, Tanzania, Sierra Leona, Eritrea y Ruanda.

La Comisión Europea urge a Bulgaria a que paralice South Stream por vulnerar varias normas comunitarias

«Hemos enviado un escrito de requerimiento, que es un primer paso dentro del procedimiento de infracción, para pedir información», señaló en la rueda de prensa diaria de la Comisión el portavoz Antoine Colombani y añadió que «mientras se producen las discusiones con las autoridades búlgaras, y hasta que se respete la legislación de la Unión Europea, les hemos pedido que suspendan el proyecto«.

Además, «estamos revisando la situación en otros Estados miembros» y advirtió de que si se detecta que los contratos en otros países tampoco respetan las normas de la Unión Europea, Bruselas actuará si es necesario.

En este sentido, el Ejecutivo comunitario no descarta emprender acciones contra Hungría, Grecia, Eslovenia y Austria si constata que tampoco cumplieron las normas comunitarias.

Colombani explicó que la principal preocupación de la Comisión es que la empresa creada en Bulgaria para desarrollar este proyecto, South Stream Bulgaria, recibió un contrato de construcción de la infraestructura sin un procedimiento competitivo y transparente, es decir, que no respeta los principios de no discriminación y tratamiento equitativo previstos en el Tratado de la Unión Europea.

«También nos preocupa que el acuerdo intergubernamental (con Rusia) da la posibilidad de cerrar contratos públicos entre South Stream Bulgaria y subcontratantes sin publicación en el diario oficial, y esto tampoco está en línea con las normas de licitación pública de la Unión Europea», añadió.

«Las adjudicaciones se están produciendo ahora y el trabajo está a punto de empezar, así que era urgente actuar», apuntó Colombani.

El South Stream empezó a construirse en diciembre de 2012, su coste oficial es de unos 16.000 millones de euros, y tiene como objetivo transportar el gas ruso a través del mar negro hasta Bulgaria y otros Estados miembros de la Unión Europea, evitando así a Ucrania como país de tránsito.

La construcción corre a cargo de empresas mixtas creadas por Gazprom con sus socios en Bulgaria, Serbia, Hungría, Grecia, Croacia, Eslovenia y Austria para el tendido y la explotación de los correspondientes tramos nacionales.

Por otra lado, «la Comisión ha dejado claro que los acuerdos intergubernamentales entre los Estados miembros implicados en South Stream con Rusia no están en línea con la legislación de la Unión Europea porque no respetan provisiones claves del tercer paquete energético», señaló la portavoz de energía de la Comisión, Sabine Berger .

«Hemos repetido en numerosas ocasiones que todas las infraestructuras nuevas en la Unión Europea deben respetar todas las reglas comunitarias», reiteró.

El llamado «tercer paquete energético» es el marco legal comunitario que fuerza la separación patrimonial de las actividades de producción, transporte y comercialización de energía, y que Rusia considera lesivo para sus intereses. En concreto, no respetan la cláusula que prohíbe que los suministradores de gas controlen también los gaseoductos.

«A la luz de esto, la Comisión ha propuesto suspender South Stream hasta que se garantice que respeta la legislación de la Unión Europea y reevaluar el proyecto a la luz de las prioridades de seguridad energética de la Unión Europea», ha explicado la portavoz.

La gasística rusa Gazprom fue la promotora de este proyecto, junto a la italiana Eni en 2008, y controla el 50% del consorcio operador, mientras que los otros tres accionistas se reparten el resto de participaciones (Eni, 20%; EDF, 15%, y BASF, 15%).

Este proyecto es competidor del europeo Nabucco, que pretende reducir la dependencia europea del gas ruso con un gasoducto de 4.000 kilómetros desde el mar Caspio hasta Austria, pasando por Turquía, Bulgaria, Rumanía y Hungría.

Piqué urge a Europa a elaborar una política común en materia energética

Durante su participación en la XXX Reunión del Círculo de Economía de Sitges, Piqué explicó que el coste de la energía en Europa duplica o incluso triplica en muchas ocasiones al de países como Estados Unidos, por lo que esta problemática se tiene que abordar con celeridad, porque afecta en gran medida a la economía y a la competitividad de las empresas.

«Es un problema de hoy y eso sólo se puede combatir con una política común y una focalización casi obsesiva en aumentar las interconexiones para generar un mercado único energético«, señaló el expresidente del Círculo de Economía.

Piqué, sin embargo, recordó que Europa «jamás se ha hecho desde el Parlamento», sino desde los gobiernos, lo que impidió que Europa avance a una velocidad y de forma plenamente integrada.

Es por ello que apostó por aplicar una política de «geometría variable» y de «cooperaciones reforzadas» que permitan a determinados países avanzar aunando sus esfuerzos en temas concretos.

«Creo mucho más en geometrías variables y en buscar aliados en cada momento, porque cada uno tiene sus problemas», subrayó Piqué.

De esta manera, «los países que quieren ir más allá en el esquema de integración podrían hacerlo» y eso evitaría además que «todos vayamos a la velocidad del más lento o el más reticente».

Rajoy y Passos Coelho aunarán voces para que la Unión Europea agilice las conexiones energéticas

La cumbre de Vidago, población situada cerca de la frontera con Orense, será la XXVII entre ambos países y, además de la reunión entre los dos máximos responsables de los gobiernos, habrá ocho reuniones sectoriales, seis de ellas protagonizadas por los respectivos ministros.

La relación entre España y Portugal es calificada de «excelente» por el Gobierno español, que destacó la colaboración total en todos los ámbitos y la coincidencia de intereses en muchos asuntos relativos a la Unión Europea.

En ese contexto, fuentes del Gobierno informaron de que uno de los asuntos principales de la cumbre será el análisis de la situación de las interconexiones energéticas con la Unión Europea y la demanda conjunta, con el objetivo de que se aceleren.

En el Consejo Europeo del pasado mes de marzo, Rajoy ya expresó su satisfacción por haber logrado el apoyo de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea para impulsar las interconexiones energéticas en la Europa comunitaria y, especialmente, en la Península Ibérica, con proyectos como el Midcat (el gasoducto entre España y Francia).

La petición para ello fue secundada en esa cumbre por Passos Coelho y ahora ambos desean que ese compromiso de la Unión Europea cuente con pasos efectivos.

Ambos consideran que la Unión Europea debe ser consciente de una actuación que no sólo beneficiaría a España y Portugal, sino a toda ella, y tiene que adoptar decisiones que no hagan a Europa tan dependiente del gas ruso, elemento de polémica por los posibles problemas de suministro a través de Ucrania.

En la cena informal de los líderes de la Unión Europea del pasado martes, Rajoy también citó las interconexiones como una de las prioridades para España en la nueva legislatura europea tras las elecciones de hace una semana.

Rajoy estará acompañado en ella por los ministros de Asuntos Exteriores, Interior, Industria, Empleo, Defensa y Fomento, además de por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, y la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas.

Los Veintiocho dan un paso más para alcanzar un acuerdo sobre la reforma de los biocombustibles

Los embajadores de los Veintiocho mostraron su respaldo mayoritario a un nuevo texto que propone un límite para los biocombustibles que están hechos de cultivos y que impulsa, sin medidas de obligado cumplimiento, el uso de nuevos fuel alternativos, como los que se producen con desechos.

El texto de compromiso concitó el consenso suficiente para ser aprobado en la reunión de ministros europeos de Medio Ambiente que se celebrará el próximo 13 de junio en Luxemburgo, pese a que cuenta aún con el rechazo de algunos países, como Bélgica.

España, que inicialmente mostró sus reticencias a la propuesta por considerar que podría perjudicar a los países que han invertido en biocombustibles tradicionales, se mostró dispuesta a apoyar el nuevo texto, según las mismas fuentes.

Las anteriores propuestas para reformar la política de biocombustibles comunitaria no lograron prosperar debido a las divisiones entre los partidarios de proteger este fuel hecho con cultivos y los que apuestan por otros basados en productos como la paja o los desechos.

El pilar de la reforma es limitar la aportación de los biocombustibles tradicionales a los objetivos medioambientales de la Unión Europea para 2020, año en el que los Veintiocho se comprometieron a que un 10% de la energía utilizada en el sector del transporte provenga de fuentes limpias, sin importar su origen.

La Comisión Europea planteó originariamente que los biocombustibles provenientes de cultivos como el maíz, el trigo, la remolacha o la colza, que pueden interferir en la producción de alimentos, supusieran como máximo un 5% de la energía renovable usada en el transporte en 2020.

El 5% restante debería ser cubierto con biocarburantes de última generación, fabricados a partir de residuos y otras fuentes alternativas como la paja, que emiten menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles, u otras fuentes limpias como el hidrógeno o la electricidad.

Ante las reticencias mostradas por los países, se presentó un primer texto de compromiso en el que se reducía la ambición de la reforma de la Comisión Europea y se elevaba la cuota para biocombustibles tradicionales hasta el 7%, pese a lo que fue rechazado en diciembre.

Esta propuesta no incluía ningún mínimo obligatorio para los biocombustibles de nueva generación, de manera que la apuesta por los mismos será voluntaria, lo que no gustó a países como Italia, el Reino Unido o Dinamarca, que criticaron la falta de ambición de la iniciativa.

El nuevo texto vuelve a plantear el límite del 7% para los biocombustibles tradicionales y plantea un objetivo voluntario del 0,5% para los de nueva generación. Además, los países tendrán que analizar y publicar las emisiones indirectas ILUC (sobre cambio indirecto del uso de la tierra), es decir, medir el impacto indirecto sobre el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero que genera la producción de biocombustibles, por ejemplo, si se tala un bosque para dedicar los terrenos a estos cultivos.

Sin embargo, la propuesta «diluye» esta iniciativa, dado que no se obligará a los países a contabilizar todas las emisiones ILUC y por tanto no se podrá penalizar a aquellos biocombustibles que tengan un mayor impacto indirecto, según la ONG Transport & Environment.

«La decisión de hoy marca un paso tímido en la dirección correcta», afirmó el experto en biocombustibles de Oxfam Unión Europea, Marc Olivier, «la sed de Europa por los biocombustibles está alimentando el hambre, la apropiación de tierras y la deforestación en los países en desarrollo», advirtió.

«Es un acuerdo débil que no aborda el tema en cuestión, las ILUC. Pero al menos es un pequeño paso en la dirección correcta, mejor que nada», dijo por su parte el experto de combustibles limpios de Transport & Environment, Pietro Caloprisco.