El fondo de reserva de exceso de permisos de emisión favorecerá las renovables y la eficiencia energética

«Con este fondo podremos trabajar en las sinergias entre las energías renovables y eficiencia energética», indicó Delbeke en una sesión de la Comisión de Medioambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria de la Eurocámara, en la que debatió junto a eurodiputados y partes interesadas sobre la propuesta comunitaria de impulsar tal reserva.

Ese fondo posibilitaría la retirada de permisos de emisión de dióxido de carbono (CO2), los títulos que la industria necesita para liberar gases de efecto invernadero, cuando haya demasiados en el mercado, a fin de evitar que se desplome su precio.

El fondo de «reserva para la estabilidad del mercado» prevé normas muy precisas que permiten la retirada de permisos del mercado cuando exista un exceso de gran magnitud, pero también su reintroducción si el problema en algún momento llega a ser la escasez de permisos y la subida incontenible de su precio.

Según destacó Delbeke, el sistema está basado en reglas y no es discrecional, y se sustenta en la oferta sin que intervenga directamente en los precios.

Una oferta que se gestiona a través de unos parámetros que el presidente de la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones, Dirk Forrister, pidió someter a «un análisis más razonable».

En concreto, la Comisión Europea propone que a partir de 2021 y sobre la base de los datos que se publiquen el año precedente, se puedan trasladar al fondo de reserva el 12% del número total de permisos en circulación siempre que supere los 100 millones.

Sin embargo, algunas de las partes interesadas instaron en la sesión a que se adelante al 2016.

Ante el reto de la descarbonización, el representante de la ONG ecologista WWF, Jason Anderson, pidió «no basarse únicamente el fondo de reserva», sino aplicar realmente los mecanismos de «quien contamina, paga», así como incentivos para la innovación, solicitó.

Delbeke recordó además que el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, anunció 300.000 millones de euros hasta 2030 para realizar inversiones de los cuales una parte irá destinada al sector de la energía y el transporte, por lo que consideró importante dar directrices para ese fondo.

Solbes cree que queda un «largo camino por recorrer» para lograr un mercado eléctrico europeo unificado

Así lo señaló durante su intervención en el desayuno informativo, organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, en el que indicó que «no era tan fácil como parecía aplicar a la energía algunos principios del mercado común».

Solbes explicó que desde el inicio de la creación del mercado común europeo las naciones eran «conscientes» de las «diferentes posiciones» de cada país, así como de sus recursos, la distribución y la conexión.

«Se han conseguido cosas pero queda mucho por hacer», apuntó el exvicepresidente del Gobierno quien se refirió al gas de esquisto, la dificultad de abastecimiento, las geopolíticas y los problemas de emisión de CO2 como retos a abordar.

«¿Estamos en un mercado eléctrico más unificado? Tendría dudas para afirmarlo. Si queríamos ir a una mayor competitividad, todavía nos queda un largo camino por recorrer», añadió.

Además, Solbes abogó por analizar los objetivos de la política energética europea por si «son o deben seguir siendo los mismos que en el pasado».

Fundación Renovables pide a Arias Cañete situar la descarbonización de la economía europea como prioridad de la política de la UE

En una misiva escrita al comisario europeo, ante su reciente toma de posesión, la fundación solicitó a Arias Cañete que defienda la priorización de la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático en la construcción de la unión energética europea.

Así, el presidente de Fundación Renovables, Domingo Jiménez Beltrán, pidió a Arias Cañete que asuma sus funciones para conseguir una Unión Energética resiliente y necesariamente sostenible que se olvide de los combustibles fósiles y de la nuclear».

La fundación, que solicitó reunirse con el nuevo comisario de Acción Climática y Energía, también consideró que está llamado a hacerlo «aprovechando al máximo el potencial del ‘crecimiento verde'», así como consiguiendo que la Unión Europea sea «el líder mundial de energías renovables.

Además, insistió en la necesidad de ligar las necesarias inversiones en eficiencia, renovables e interconexiones dirigidas a impulsar estas últimas, «a una mejora de los objetivos en materia de cambio climático, renovables y eficiencia energética respecto a los establecidos por el paquete de energía y clima 2030 aprobado por el consejo europeo».

Asimismo, consideró que la unión energética no debe limitarse a crear mercados energéticos comunes, sino que se debe transformar en nuevas y reforzadas políticas comunitarias en energía y cambio climático y nuevas formas para ejecutarlas.

Almunia ve «muy importante» la cartera que ocupará Arias Cañete en la nueva Comisión Europea

«La cartera de Energía y Cambio Climático es muy importante y no hay más que leerse las conclusiones del Consejo Europeo de la semana pasada», señaló Almunia en un encuentro con periodistas españoles en su último día de trabajo en la Comisión Europea.

«Miguel Arias tiene una responsabilidad muy importante, no sólo interesante, sino muy importante«, añadió sobre su sucesor español en la Comisión Europea a partir del sábado.

Almunia destacó en concreto la «experiencia política» y la «capacidad profesional» de su sucesor en el Ejecutivo comunitario y aseguró que éstas le permitirán «aguantar el peso que en origen se le reconoce a esa cartera, que es mucho y muy importante».

Preguntado por los comentarios de Arias Cañete sobre la supuesta superioridad femenina, Almunia dio la cuestión por zanjada.

«Me resultó muy triste escuchar las declaraciones que hizo Miguel Arias al día siguiente del debate con Elena Valenciano, y me alegré mucho cuando reconoció y corrigió su error», dijo el comisario, quien matizó que, en cualquier caso, «parece que todo el mundo tiene derecho a cometer un error siempre que lo reconozca y lo corrija».

En cuanto al conflicto de intereses por las acciones que poseía en dos empresas de almacenamiento de combustible en puerto, Almunia dijo que «éste no me parecía de los gordos personalmente, lo ha corregido y ya está».

«El conflicto de intereses aquí (en la Comisión Europea) me parece excelente que se mire al detalle, pero hay que distinguir entre unos y otros», continuó tras dar algunos ejemplos de los muchos justificantes de pago y precauciones que exige el Ejecutivo comunitario que respeten los comisarios.

«En cuanto a gastos y demás es una maravilla. Te controlan todos y no puedes invitar a comer al jefe de gabinete, vamos le puedes invitar pero con tu dinero (…) si invitas a alguien porque viene de fuera tienes que decir no sólo cuánto ha costado la comida, y con la factura para que se vea el vino que has bebido, sino que tienes que decir para qué era la reunión», detalló.

Almunia también respondió a preguntas sobre el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, cuyo nombre se baraja como próximo presidente del Eurogrupo.

«Me parece muy bien que España aspire a presidir el Eurogrupo y creo que Luis de Guindos es un ministro que tiene buena entrada y buen cartel entre sus colegas, eso me consta», sostuvo.

El comisario refirió además la mejora en la situación económica de España en términos relativos en comparación con otros países de la zona del euro y estimo «lógico» que se piense en De Guindos como presidente del Eurogrupo.

«La clave es si es una presidencia estable o rotatoria, y eso es muy importante», añadió, porque ambas cosas son «muy diferentes».

La Unión Europa destina 3,25 millones de euros a estudios para la nueva interconexión eléctrica submarina entre España y Francia

Se trata del único proyecto español que fue seleccionado en la primera convocatoria energética del nuevo fondo para infraestructuras prioritarias del mecanismo «Conectar Europa» (MCE), en la que se asignaron un total de 647 millones de euros a 34 planes de los 28 países de la Unión Europea.

El objetivo de este plan es reforzar la seguridad energética del bloque comunitario y contribuir a poner fin al aislamiento de los Estados miembros con respecto a las redes energéticas, así como contribuir a la realización de un mercado europeo de la energía y a la integración de las energías renovables en la red eléctrica.

Los proyectos que recibirán más ayudas son la interconexión de gas entre Polonia y Lituania (295 millones de euros) y la interconexión eléctrica entre Estonia y Letonia (112 millones de euros), ya que ambas se encuentran ya en fase de construcción.

El comisario de Energía, Günther Oettinger, aseguró que esta decisión «nos ayudará a construir con rapidez la infraestructura que necesitamos para garantizar la seguridad energética de Europa». «La crisis geopolítica ha puesto de relieve la necesidad de mejorar la conexión de las redes de energía. Ello también es crucial para un mercado integrado de la energía en el que los consumidores reciban lo máximo por su dinero», señaló.

La mayor parte del dinero se destinará a financiar, directa o indirectamente, proyectos gasísticos. Además de la construcción de nuevos gasoductos, estos proyectos comprenden también terminales para enviar gas natural licuado (GNL) en la región báltica, Europa central y oriental y Europa sudoriental.

También se cofinanciarán tecnologías innovadoras en el ámbito de la electricidad. Entre ellas, el Ejecutivo comunitario destacó un estudio de viabilidad de un cable submarino de corriente continua de alta tensión de 700 km de longitud entre Noruega y el Reino Unido (31,3 millones de euros), y un proyecto de redes inteligentes en la frontera de Irlanda y el Reino Unido (31,7 millones de euros).

De las 34 subvenciones concedidas, 16 corresponden al sector del gas natural y 18, al de la electricidad; 28 se destinan a financiar estudios, tales como evaluaciones del impacto ambiental (91,4 millones de euros); y 6 se destinan a proyectos de construcción (555,9 millones de euros).

Las subvenciones concedidas podrán financiar hasta el 50% de los costes subvencionables de las actuaciones. No obstante, en circunstancias excepcionales, como, por ejemplo, cuando una actuación beneficie claramente la seguridad del suministro, potencie la solidaridad entre los Estados miembros o permita soluciones muy innovadoras, el mecanismo podrá sufragar hasta el 75% de los costes de las obras.

La lista de proyectos para financiar propuesta por la Comisión Europea recibió el respaldo del Comité de Coordinación del Mecanismo Conectar Europa, que está integrado por representantes de los Estados miembros. En las próximas semanas, será aprobada de forma oficial.

En el marco de esta primera convocatoria, se recibieron 64 propuestas admisibles que solicitaban en total 1.370 millones de euros de ayuda financiera. Las propuestas de actuaciones que se rechazaron tras efectuar la evaluación, por no estar maduras aún en el momento del cierre de la convocatoria, pueden solicitar de nuevo financiación en la próxima convocatoria, prevista para 2015. Asimismo, se asignaron 5.850 millones de euros a las infraestructuras energéticas transeuropeas para el período 2014-2020.

Bruselas ya aprobó en octubre de 2013 una lista de 248 proyectos prioritarios de infraestructuras energéticas, de los que seis se desarrollarán entre España y Francia (cuatro de electricidad y dos de gas), en tanto que la siguiente convocatoria se abrirá en 2015.

Bruselas vaticina que España incumplirá sus metas de recorte de emisiones y renovables en 2020

Según el reparto interno acordado por la Unión Europea, España debe aumentar la cuota de energía que consume de renovables hasta el 20% en 2020 y recortar un 10% las emisiones de sectores como el transporte, la vivienda o la agricultura respecto a los valores de 2005.

En el conjunto de la Unión Europea, las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeron el año pasado un 1,8% en relación con los niveles de 2012, y se sitúan ya en torno al 19% por debajo de las de 1990. La reducción total en 2020 se situará al menos en el 21%, sobrepasando el objetivo del 20%, según las proyecciones recogidas en el informe de la Agencia de Medio Ambiente.

Con una cuota de renovables del 14% sobre el total del consumo energético en 2012, la Unión Europea se adelantó también a la trayectoria prevista para lograr el objetivo del 20%, señaló el estudio. Igualmente, el consumo energético comunitario está cayendo más rápido de lo que sería necesario para lograr la meta del 20% de eficiencia energética en 2020.

No obstante, esta evaluación global esconde importantes diferencias entre los Estados miembros. En materia de recorte de emisiones, España, Alemania, Luxemburgo, Polonia, Austria, Bélgica, Finlandia e Irlanda «no están bien encaminados para cumplir sus objetivos» de 2020. «Estos Estados miembros tendrán que diseñar y aplicar nuevas medidas o utilizar los mecanismos de flexibilidad para lograr sus metas«, dijo el informe de la Agencia.

Otros seis Estados miembros (Bulgaria, Italia, Letonia, Lituania, Holanda y Eslovenia) están en riesgo de incumplimiento y deben aplicar todas las medidas ya anunciadas.

En cuanto a las renovables, la Agencia señaló que España, junto por Irlanda y Portugal, no logró el objetivo que se fijó en su plan nacional para 2012 y por ello muestra progresos insuficientes para alcanzar la meta de 2020. Los países que más se alejan de sus objetivos son no obstante Francia, Malta y Holanda, mientras que los otros 22 Estados miembros van en la buena dirección.

En materia de eficiencia energética, España se encuentra entre los 17 países de la Unión Europea que lograron hasta ahora una reducción de su consumo energético suficiente para alcanzar el objetivo de 2020. Austria, Bulgaria, Francia, Lituania, Malta, Holanda, Polonia, Bélgica, Estonia, Alemania y Suecia son los Estados miembros más retrasados.

La Comisión Europea aprueba la creación de una empresa conjunta de la eléctrica irlandesa y Vodafone

La Comisión indicó que la transacción «no planteará problemas de competencia», ya que dará lugar a la creación de una nueva red y un nuevo operador en el mercado de la venta al por mayor de acceso a la red local en Irlanda.

Además, la empresa resultante no tendrá capacidad ni incentivos para excluir a los competidores de Vodafone evitando su acceso a la nueva red, ya que carece del poder de mercado para hacerlo y los rivales de la compañía telefónica aún tendrán acceso a otras redes.

ESB y Vodafone Irlanda tendrán una participación del 50% cada una en esta fusión.

La compañía resultante construirá y operará una red de fibra de banda ancha para hogares y negocios en distintas partes de Irlanda, con el fin de proporcionar acceso mayorista de manera abierta y no discriminatoria a esta red, como un aporte a las diversas empresas que proporcionan servicios al por menor a los consumidores finales.

La inversión de la construcción de banda ancha supondrá una inversión de 450 millones de euros y ofrecerá velocidades de 200 Mbps a 1000 Mbps, para «propulsar a Irlanda como uno de los países con banda ancha más rápidos del mundo», según informó en julio ESB.

Según sus planes, la banda ancha estará disponible a principios del 2015 y esperan que la fase inicial esté completada a finales de 2018, con posibilidad de una segunda fase.

ESB y Vodafone Irlanda informaron al Ejecutivo comunitario en septiembre de la operación y la Comisión examinó la operación bajo el procedimiento normal de revisión de fusiones empresariales.

La UE supera sus diferencias, logra cerrar un acuerdo «ambicioso» para reducir los gases de CO2 y fija una meta voluntaria de interconexiones

La tradicional oposición de Polonia complicó el acuerdo sobre los objetivos de recortes de emisiones de gases de efecto invernadero, punto en el que Varsovia finalmente accedió a aceptar una disminución del 40% respecto a los niveles de 1990 a cambio de financiación europea para modernizarse y de extender el reparto de créditos gratuitos de emisión más allá de 2020.

Los Veintiocho también acordaron que las renovables representen «al menos» un 27% de la energía que se utilice en la Unión en 2030, una meta que finalmente será de obligado cumplimiento a escala europea, pese a la resistencia presentada por el Reino Unido, entre otros.

El cumplimiento del objetivo se evaluará haciendo una media a nivel europeo, de manera que unos podrán compensar a otros, en lugar de imponer metas nacionales tal y como se hace hasta el momento.

Por otro lado, los líderes pactaron establecer un objetivo «indicativo» del 27% de ahorro de energía respecto a 2007, que se revisará en 2020 con vistas a ampliarlo hasta el 30%, de nuevo salvando la resistencia de Londres, que consideraba que éste debería haber sido descartado, según fuentes europeas.

En materia de interconexiones eléctricas, una cuestión que preocupaba sobre todo a España y Portugal que son una «isla energética», la Unión Europea dijo aspirar a que en 2030 los Estados miembros puedan exportar a sus países vecinos un 15% de la energía que producen, un objetivo que mantendrá el carácter voluntario que ahora tiene la meta para 2020, del 10%.

«Detrás de los objetivos indicativos, hay proyectos concretos que definiremos», señaló al término del encuentro, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, que destacó que la Comisión Europea tendrá ahora que supervisar el avance de los proyectos e informar al Consejo de manera regular.

El Gobierno español consideró «suficiente» este compromiso, mientras que Portugal, que mantenía una posición más dura, también ha acabado aceptando el principio de acuerdo, según las fuentes consultadas. Para España, lo más importante es que se reconozca el problema de sobrecostes eléctricos que supone ser una «isla energética» y que por primera vez la cuestión de las interconexiones deja de ser bilateral (por ejemplo, con Francia) ya que se involucra a la Comisión Europea, que actuará como árbitro en caso de conflictos.

Así, si las autoridades francesas tumban algún proyecto de interconexión presentado por Madrid, España podrá buscar la mediación de Bruselas. Además, el Ejecutivo comunitario planteará la cuestión de forma regular ante el Consejo para verificar que se cumplen los compromisos.

España cuenta de momento con dos infraestructuras ya incluidas en la lista de proyectos de interés común de la Unión Europea, pero aspira a que se reconozcan otras tres para poder lograr los objetivos para 2020 y 2030, según indicaron fuentes del Gobierno español.

Los trabajos de la interconexión eléctrica de alta tensión entre la localidad española de Santa-Llogaiga y la francesa de Baixàs a través de los Pirineos es la única de las dos que ya están proyectadas que ya está en construcción, mientras que la otra entre el Golfo de Vizcaya y Aquitania (Francia) está aún en una fase de evaluación de su viabilidad.

En la actualidad España tiene un nivel de interconexión del 2,4% que se elevaría a cerca de el doble una vez que en 2015 concluya el primer proyecto ya planeado. No obstante, si se desbloquean y se completan los cinco proyectos aumentarían el nivel de interconexión hasta casi el 10% y eliminarían completamente los sobrecostes de aislamiento del sistema, según fuentes diplomáticas españolas.

«Queremos hasta 2020 lograr el 10% y vamos a esforzarnos para llegar al 15% y para eso habrá que mirar aparte de posibilidades de financiación privada, qué posibilidades hay a nivel de Unión Europea para crear esa interconectividad», señaló por su parte la canciller alemana, Angela Merkel, quien subrayó que esta medida afecta sobre todo a la Península Ibérica y a los países bálticos.

El presidente de Francia, François Hollande, dijo que «muchos de los fondos» del plan de inversiones de hasta 300.000 millones de euros anunciado por el presidente electo de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se destinarán a energía y a interconexiones eléctricas.

«Del plan Juncker, muchos (fondos) serán consagrados a ahorrar en energía, a buscar nuevas energías y también para las interconexiones», afirmó Hollande, que reconoció que es una cuestión «importante» para países como España y Portugal, que también implica a Francia.

«No se trata de dejar a España y Portugal en una situación de aislamiento, pero también hay que respetar las reglas de medioambiente a la hora de transportar la energía», afirmó Hollande en referencia a las interconexiones a través de los Pirineos y aseguró que Francia mantendrá «más reuniones» con España y Portugal para abordar la cuestión.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, que al igual que Van Rompuy participan en su último Consejo Europeo antes de que se produzca su relevo en las dos instituciones que dirigen, subrayó que «la aprobación de este objetivo tan ambicioso ha sido por unanimidad».

Organizaciones ecologistas como Greenpeace, Oxfam o Friends of the Earth Europe señalaron que los objetivos que han fijado los Veintiocho son «muy bajos», «insuficientes» y «están muy por debajo de lo que se necesita y de lo que Europa podría hacer para combatir el cambio climático».

Greenpeace lamentó que los dirigentes europeos pongan «freno» a las energías limpias y que los objetivos alcanzados son «poco ambiciosos, desaceleran los esfuerzos para impulsar la energía renovable y mantienen a Europa dependiente de los combustibles fósiles».

«La lucha global contra el cambio climático necesita un cambio radical, pero lo que la Unión Europea está ofreciendo es un mero parche», declaró la responsable de la Campaña de Energía de Greenpeace, Marina Bevacqua, quien afirmó que los gobiernos están poniendo el freno al sector renovable al mantener la dependencia europea de los combustibles fósiles.

Esta propuesta de paquete climático para 2030 contrasta con el más ambicioso que la Unión Europea adoptó para 2020, que incluía dos objetivos obligatorios del 20% para recorte de CO2 y renovables y otro voluntario, también del 20%, para reducir el consumo energético.

Mariano Rajoy pide a la UE «no perder tiempo» y apoyar las interconexiones energéticas de la Península Ibérica con Europa

En su discurso ante los alumnos del Colegio de Europa, Rajoy se comprometió a mantener el compromiso europeísta de España y las reformas económicas, pero también reclamó a la Unión Europea que haga más para consolidar la recuperación.

«Por mucho que hagamos nosotros y los demás, el camino hacia el crecimiento y la competitividad no lo podemos recorrer aisladamente. La Unión Europea y sus instituciones deben hacer más, más rápido y más eficazmente para crear un verdadero mercado interior», resaltó el presidente del Gobierno.

Rajoy defendió acelerar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y EEUU, reclamó una auténtica política de inmigración común y también apostó por una mayor intervención de la Unión Europea en crisis globales como la del ébola.En la inauguración en Brujas del curso académico del Colegio de Europa, el presidente del Gobierno español informó de que España ha presentado ante el debate que habrá sobre este asunto en la cumbre europea varias propuestas porque se trata de una cuestión «capital para la competitividad» de las economías de la Unión Europea.

Rajoy reconoció que Europa no puede conseguir una completa independencia energética, pero consideró que sí puede asegurarse un nivel suficiente de suministros a precios asequibles y sostenibles medioambientalmente.

Esto debe hacerse mediante una adecuada combinación de eficacia, diversificación y energías alternativas en el marco de un genuino mercado interior de la energía.

Para el presidente del Gobierno, las ventajas de la diversificación tanto de fuentes como de procedencias geográficas y rutas de tránsito son evidentes y se pusieron de relieve con ocasión de la crisis de Ucrania y del gas.

Por tanto, defendió avanzar en la finalización de los corredores energéticos así como incrementar las capacidades de almacenamiento de reservas energéticas.

En este sentido, dijo que «no hay tiempo que perder a la hora de acometer con determinación una política energética común y un mercado interior único de la energía en Europa, dotado de las interconexiones necesarias entre los estados miembros, sobre todo entre España con el resto de la Unión Europea porque no hacerlo es jugar el partido de la competitividad «con una mano atada a la espalda».

Para Rajoy, la Península Ibérica puede servir de «puente energético» entre los países del sur, como Argelia que es un importante exportador de gas, y el resto de la Unión Europea. «Para ello, debe dejar de ser una isla energética y debe desarrollar, con el apoyo decidido de las instituciones y de los socios de la Unión, las interconexiones necesarias», reclamó el presidente.

El presidente del Gobierno consideró que la clave para ello se encuentra en la vecindad inmediata de la Unión Europea, el Mediterráneo meridional.

«Para que la energía del sur pueda fluir efectivamente al resto de Europa y compensar eventuales cortes de suministro desde el Este, es necesario impulsar las infraestructuras de interconexión entre la Península Ibérica, España y Portugal, y el resto de Europa», insistió.

«No hay otra forma más rápida, menos costosa y más eficaz para diversificar las fuentes energéticas e incrementar la seguridad de suministro en Europa. No se trata sólo de la seguridad energética y la competitividad del continente, sino también de preservar la independencia política de la Unión Europea», alegó el presidente del Gobierno.

«Un mercado interior con información y con transparencia sería la mejor garantía de suministro, facilitaría las decisiones de inversión, amortiguaría los shocks del mercado mundial y generaría confianza en productores y consumidores», dijo Rajoy.

Greenpeace y Oxfam piden compromisos más «ambiciosos»

Por su parte, Greenpeace reclamó a la Unión Europea y a Mariano Rajoy, que lleguen a un compromiso «ambicioso» con las energías renovables para lograr una economía y un medio ambiente sostenibles y destacó las «ventajas» económicas y sociales de una política energética sostenible.

Para la responsable de la campaña de Energía de Greenpeace, Marina Bevacqua, la cita europea es «clave» porque marcará «el futuro para la reducción de emisiones contaminantes, el desarrollo de renovables y el ahorro de energía, por lo que será igualmente decisiva para el crecimiento económico y la independencia energética de la Unión Europea»

Con estos objetivos, activistas de Greenpeace desplegaron una pancarta con el mensaje «UE: Las renovables son la solución» durante la ruta realizada con el buque Artic Sunrise por las costas españolas para exigir que no se realicen prospecciones de hidrocarburos y que, en su defecto, se potencien las energías limpias.

En este sentido, Bevacqua criticó que el Gobierno español esté condicionando «todo» a que haya un «compromiso de interconexiones europeo» que permita exportar su excedente de electricidad al resto de Europa. Sin embargo, para la ONG, «la mejor forma de lograrlo es apoyando un objetivo ambicioso de renovables y la eficiencia energética».

En este sentido, manifestó que una política energética sostenible para el medio ambiente también lo es para el crecimiento económico, el empleo y el ahorro en el hogar. A su juicio, a los líderes europeos «se les agotan los argumentos para no dar el giro» hacia un modelo energético basado en renovables.

La propuesta de Greenpeace es apostar por un modelo renovable que contribuiría «notablemente» a disminuir la dependencia europea del exterior, ya que España importa un 86,2% de toda su energía del exterior, mientras que la Unión Europea depende en su conjunto en un 53% de fuentes externas para el suministro energético.

A su juicio, la propuesta de la Comisión Europea es «completamente insuficiente» para abordar el cambio climático porque sólo ayudarían a consolidar el papel de tecnologías contaminantes y peligrosas, como las nucleares y las basadas en combustibles fósiles, para las próximas décadas.

Por eso, recordó que exige a la Unión Europea objetivos vinculantes para 2030 que pasen por reducir, al menos, un 55% las emisiones internas de gases de efecto invernadero (respecto a 1990), una presencia de energías renovables del 45% en el mix energético y un ahorro energético mediante la eficiencia energética del 40% (respecto a 2005). Unos objetivos que la ONG Oxfam también comparte

«Una falta de visión por parte de los líderes europeos en esta cumbre para alcanzar unos objetivos ambiciosos transmitirá una señal muy negativa al resto del mundo de cara a las negociaciones del año que viene en la conferencia del Clima de París 2015», declaró la directora de Oxfam para la Unión Europea, Natalia Alonso.

Alonso consideró que los líderes europeos deben alejarse de «la influencia de los lobistas de las industrias de energías fósiles que están intentando mantener sus intereses a corto plazo».

La directora de Oxfam para la Unión Europea recordó también que el grupo de trabajo internacional de cambio climático indicó que los países deben avanzar hacia «una transición económica y descarbonizar la economía y reducir las emisiones de CO2«, de las cuales el 80% proceden de las energías fósiles.

Entre las soluciones que plantean está la de invertir en renovables y lograr la eficiencia energética, pues consideraron que ello es un beneficio para el clima, además de contribuir a evitar hambrunas en el mundo y dar la posibilidad de generar empleo sostenible.

La Unión Europea negocia un compromiso climático menos ambicioso del propuesto por Bruselas

Los líderes europeos arrancaron los dos días de negociaciones para cerrar un paquete clima-energía con un documento preparado por los «sherpas» o representantes designados por cada gobierno justo antes del comienzo de la reunión, que servirá de base para la discusión y que previsiblemente será modificado durante el encuentro.

Según este documento la negociación parte con tres objetivos claros para 2030: un 40% de recorte de emisiones de dióxido de carbono (CO2) obligatorio y otros dos no vinculantes y del 27% tanto para renovables como para eficiencia energética.

La meta de eficiencia energética sería revisada en 2020, con vistas a elevarla al 30%, que es el porcentaje que recomendó la Comisión Europea en julio, aseguraron las mismas fuentes.

Asimismo, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho se disponen a fijar el objetivo de aumentar las interconexiones energéticas en todos los Estados miembros, en particular en la Península Ibérica, hasta alcanzar el 15% de la capacidad de producción instalada en 2030.

El objetivo del 15%, que fue propuesto por la Comisión en abril, se añadió a petición de España y Portugal en el último borrador de conclusiones de la cumbre. En los proyectos anteriores sólo figuraba el objetivo del 10%, que se pactó en el año 2002 y todavía está muy lejos de cumplirse.

En todo caso, la nueva meta del 15% no tendrá un carácter jurídicamente vinculante sino que será meramente indicativo, aunque se encarga a la Comisión vigilar su cumplimiento. «Se trata de contentar a Portugal y España sin molestar a Francia», apuntó un alto funcionario europeo.

En todo caso, el Gobierno considera «suficiente» este compromiso y no se plantea en ningún caso vetar el acuerdo sobre los nuevos objetivos de la Unión Europea.

El Ejecutivo comunitario propuso en enero que el recorte de CO2 para 2030 fuera del 40% y tuviera carácter obligatorio dentro de la Unión Europea, es decir, que los países comunitarios no pudieran contabilizar como esfuerzo propio dentro de su objetivo nacional las inversiones que hagan en proyectos medioambientales de países en desarrollo.

Bruselas también sugirió que la meta de renovables sea del 27% y tenga carácter vinculante sólo a escala europea, pero sin dividirla en objetivos nacionales ni poder penalizar a los Estados miembros en caso de incumplimiento.

Esta propuesta de paquete climático para 2030 contrasta con el más ambicioso que la Unión Europea adoptó para 2020, que incluía dos objetivos obligatorios del 20% para recorte de CO2 y renovables y otro voluntario, también del 20%, para reducir el consumo energético.

Hollande cree que habrá acuerdo sobre cambio climático

Por su parte, el presidente francés, François Hollande, se mostró convencido de que los líderes europeos alcanzarán un acuerdo sobre los nuevos objetivos en materia de energía y lucha contra el cambio climático porque a su juicio la Unión Europea «debe ser ejemplar» si quiere convencer a Estados Unidos y China para que reduzcan sus emisiones.

«Creo que el acuerdo sobre el cambio climático está a la vista», aseguró Hollande a su llegada al Consejo Europeo. «He hecho todo, junto con Alemania y Reino Unido, para que podamos encontrar un acuerdo sobre el clima. Hay un país que en estos momentos resiste (en referencia a Polonia) y puedo entenderlo, pero espero que tendremos un acuerdo definitivo«, apuntó.

«Si no hay un acuerdo en Bruselas de los países más avanzados en esta cuestión, ¿cómo vamos a convencer a los chinos o a los americanos o a los países más pobres?», indicó el presidente galo, que recordó que París acogerá en diciembre de 2015 la cumbre en la que se debe cerrar un acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático.

Merkel dice que «no serán fáciles» las negociaciones

Asimismo, la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió de que «no serán fáciles» las negociaciones que los líderes europeos mantendrán para tratar de fijar nuevos objetivos para la Unión Europea en materia de energía y clima.

«No serán negociaciones fáciles, no sé si habrá acuerdo«, señaló Merkel a su llegada a Consejo de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea.

La canciller explicó, además, que Alemania es partidaria de asumir un objetivo de emisiones de CO2 del 40% para 2030 que sea «vinculante» y consideró también que Europa debe dar «ejemplo» en materia de renovables.

Schulz pide a los líderes europeos «ambición»

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, pidió a los líderes europeos «ambición» a la hora de definir los objetivos que marcarán las políticas energéticas y climáticas de la Unión Europea hasta 2030.

«La Unión Europea necesita una policía ambiciosa de clima», aseguró Schulz en una rueda de prensa después de su reunión con los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea durante la cumbre europea dedicada al clima y la energía, que comenzó hoy en Bruselas.

El presidente de la Eurocámara se preguntó sobre cómo se podría lograr que la conferencia del clima en París a finales de año pueda tener éxito, si los líderes no cierran un acuerdo ambicioso para sus políticas energéticas y climáticas.

«La repetición de Copenhague sería trágica para el clima», afirmó Schulz en referencia a la Conferencia de las Partes de Naciones Unidas sobre el clima de 2009 en la capital danesa, en la que se lograron unos resultados «de mínimos», en palabras del socialdemócrata alemán en su discurso ante los líderes. «No podemos correr este riesgo, la Unión Europea debe tener un papel de líder», aseguró.

«Las decisiones que adopten hoy sobre el clima y la política energética constituyen un mensaje para el resto del mundo», recalcó el político alemán.

También se refirió a la necesidad de avanzar hacia la construcción de una Unión Energética, y mencionó en concreto la necesidad de reforzar las interconexiones eléctricas, cuestión de especial importancia para países como España y Portugal.

«Queremos utilizar el sol en el sur y el viento en el norte para suministrar energía a nuestras fábricas y viviendas mediante una red europea que nos enlace», afirmó.