El Congreso convalida el decreto que fija la subida de la luz en el 2,3%

El ministro de Industria, Energía y Turismo defendió ante el pleno del Congreso de los Diputados la decisión del Gobierno de intervenir el mercado eléctrico a través del Real Decreto Ley 17/2013, convalidado con los votos del PP y la abstención de los nacionalistas catalanes y vascos, que ya apoyaron la nueva Ley del Sector Eléctrico. En la primera parte de su discurso ante la Cámara, Soria explicó las medidas llevadas a cabo por el Gobierno en materia energética a lo largo de la legislatura; señaló que los dos primeros años de legislatura se centraron en la parte de las actividades reguladas para atajar el problema del déficit de tarifa, que actualmente alcanza una deuda acumulada de 30.000 millones de euros, 9.200 generados desde que el Gobierno llegó al poder en 2012.

En este sentido, José Manuel Soria señaló que el sistema eléctrico está en equilibrio en cuestión de ingresos y costes, «al margen de que el Estado no haya podido hacer frente al compromiso de 3.600 millones de euros para poder cumplir con el objetivo de déficit público comprometido con Europa». El giro más sorprendente en el discurso realizado por el ministro en los últimos meses fue denominar como «solución» el que esa deuda de 3.600 millones de euros vaya a ser cubierta con su amortización a 15 años a través de la subida de peajes del 0,9%: 270 millones de euros en 2014, para empezar. Palabras que distan del reparto a tres del esfuerzo que supone acometer el déficit tarifario entre Estado, consumidores y los propios agentes del sector, propugnado por el ministro Soria hace menos de un año.

Por tanto, José Manuel Soria dio a entender que, una vez conseguido este singular equilibrio del sistema eléctrico, sus miras se dirigen a reducir el «elevado» precio del recibo de la luz tanto para los hogares como para el sector industrial. Pero no ofreció más detalles de por dónde se encaminará la reforma del mercado eléctrico. Después de insistir en los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística que marcan un descenso del 3,7% en el precio de la electricidad en 2013, pasó a ofrecer su versión de los hechos acaecidos desde el pasado 2 de diciembre, fecha que fijó el ministro Soria como el día en que comenzaron a producirse oscilaciones al alza en los precios de la energía pero que consideró que no estaban justificadas en los factores a los que alude la Asociación Española de la Industria Eléctrica (UNESA), patronal del sector: incremento de la demanda eléctrica por el frío, de un 1,5% respecto al año anterior, y una menor disponibilidad de energía nuclear así como una menor producción de energía eólica.

Respecto a la anulación de la subasta, el ministro se limitó a hacer alusión a las «circunstancias atípicas» reflejadas en el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC): falta de concurrencia competitiva, diferencia del precio de la subasta con los precios observados en los mercados en los días anteriores, disminución del número de rondas. «Circunstancias que condujeron a no validar la subasta», justificó José Manuel Soria. De todos modos, el ministro recordó que la investigación solicitada antes de la subasta por el Gobierno a la CNMC ante las oscilaciones al alza experimentadas en el mercado eléctrico aún no ha concluido.

Ante la ausencia de un mecanismo alternativo, el ministro de Industria solicitó a la CNMC un criterio para fijar el precio de la luz para el primer trimestre de 2014. Soria señaló que el regulador le ofreció dos alternativas y que el Gobierno se inclinó por la que suponía una menor subida de la luz: un 1,4%, la media de los precios marcados por los mercados de futuros para el primer trimestre del año durante el último semestre de 2013. Por tanto, el ministro desglosó la subida del 2,3% en dos partes: 1,4%, del término de energía, más un 0,9% por la subida de los peajes para empezar a pagar los 3.600 millones de euros que el Gobierno decidió retirar en el último momento para el sector eléctrico. En lo que sí insistió el ministro es en que esta fórmula de fijar el precio de la luz por decreto es un «mecanismo transitorio» hasta disponer de un mecanismo «definitivo» que marque el precio de la luz a partir del próximo trimestre; en la línea de lo expresado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a finales de diciembre. Todavía se desconocen los detalles de la nueva fórmula que articulará el Gobierno.

Segura advierte de que los agentes pueden huir de la subasta ante un Gobierno «intervencionista»

Segura planteó ante la Cámara su preocupación ante la posibilidad de que los 36 agentes participantes en la última subasta CESUR se planteen no participar en futuras convocatorias de la subasta por la pérdida de confianza en el proceso. En este sentido, Segura advirtió al ministro de que, si los agentes «huyen de la subasta ante un Gobierno que presumía de ser de liberales reformistas y se han convertido en intervencionistas claros y rotundos», se producirá una pérdida de presión competitiva.

Precisamente éste ha sido uno de los argumentos utilizados por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para no dar validez a la subasta CESUR del mes de diciembre, encargada de fijar el precio de la electricidad para el primer trimestre de 2014. Una anulación que José Segura consideró que es «lícita» sobre unos argumentos que estimó «razonables»; Segura también reconoció que la intervención de la CNMC ha sido «discutible» en algunos aspectos, motivo por el que el grupo parlamentario socialista ha solicitado la comparecencia en Comisión del presidente del regulador, José María Marín Quemada.

José Segura se refirió a otra «importante inconsistencia» generada por el Real Decreto Ley 17/2013 y que tiene «graves consecuencias» ya que se están sometiendo a las comercializadoras de referencia a graves riesgos al fijar un precio «artificial». Además, advirtió también de que los problemas generados por el Gobierno con la intervención de la subasta CESUR han afectado a los peajes que se tenían que haber publicado a finales de 2013 y que a 21 de enero todavía no se han aprobado: «un retraso que se está convirtiendo es una costumbre que vulnera los derechos de los consumidores a saber el precio que deben pagar por el suministro eléctrico», sentenció Segura.

El portavoz socialista de Energía denominó las palabras del ministro José Manuel Soria alrededor de la intervención del mercado eléctrico como una «idílica presentación» de lo sucedido. En este sentido, Segura expresó al ministro que el informe de la CNMC señalaba únicamente dos alternativas para fijar un nuevo precio para el primer trimestre de 2014, pero aseguró que «hay muchas más». Por ello, el diputado socialista planteó al ministro Soria que, «puestos a tomar medidas provisionales en una situación de provisionalidad», el Gobierno hubiera contado con el apoyo del grupo socialista si se hubiera propuesto una congelación del precio de la luz; igual que se decidió congelar el salario mínimo interprofesional en el mismo Consejo de Ministros del 27 de diciembre, recordó José Segura.

Abstención de catalanes y vascos

Josep Sánchez Llibre (CiU) también manifestó su deseo de que el precio de la luz se hubiera congelado “o incluso bajado” y justificó la abstención de su grupo en que el Gobierno ha conseguido, con la anulación de la subasta, evitar una subida “escandalosa” de la energía. A pesar de su abstención y del apoyo brindado a la Ley del Sector Eléctrico, no dudó en calificar la política energética del Gobierno como “improvisada y desacertada” y como generadora de importantes niveles de inseguridad jurídica que además tiene a la economía productiva como “uno de los más perjudicados”. Sánchez Llibre también pidió más datos sobre la decisión de la CNMC de invalidar la subasta y consideró que la independencia del organismo regulador se ha visto afectada con la situación generada; por último, preguntó a José Manuel Soria si considera que se precipitó al hablar de manipulación.

Por el PNV, Pedro Azpiazu también defendió la abstención en la medida en la que el Gobierno no podía permitir la subida del precio de la luz fijada en la subasta «mientras los salarios siguen bajando y el paro se encuentra en máximos históricos». También consideró que una subida así hubiera tenido un “impacto electoral en las europeas difícil de encajar». Peor le parecieron a Azpiazu las formas con las que se realizó tal anulación: considera que visto el informe de la CNMC, en el que no se reflejan anomalías y no procede actuar contra los agentes de la subasta, “la decisión de suspensión de la subasta es una gran metedura de pata que pone en cuestión la independencia del regulador”. En este sentido, Azpiazu apuntó al precio de la subasta como resultado del incremento de la demanda, la escasez de viento y la menor aportación de las centrales nucleares.

Nuevo «parche» para el sector

Por la Izquierda Plural, Laia Ortiz achacó el repunte de precios a los numerosos cambios normativos llevados a cabo por el Gobierno. Por ello, tachó el decreto como el “enésimo parche” del Gobierno en política energética y la demostración del “fracaso” de sus medidas para el sector eléctrico. Ortiz también recriminó a Soria la actitud “triunfalista” exhibida por el Ministerio y consideró que decir que la luz sube menos que con el PSOE es un “insulto a la inteligencia y una manipulación de cifras». También le recordó a Soria lo que España ofrece: “la tercera electricidad más cara de Europa y un aumento progresivo de la pobreza energética y del déficit tarifario”.

Carlos Martínez Gorriarán (UPyD) consideró que las diversas medidas del Gobierno han fracasado y para enmendar sus errores vuelven a ofrecer un “parche”. En este sentido, Gorriarán preguntó al Gobierno sobre cuándo se va a presentar un proyecto que ofrezca seguridad jurídica. Por ello reivindicó, entre una batería completa de medidas, una auditoria del sector eléctrico y exigió que no se realicen “estafas” como hacer pagar a los consumidores en 15 años los 3.600 millones que no ha aportado el Estado al sector eléctrico en 2013.

En esta línea, la diputada del BNG Rosana Pérez calificó como «incompetente y caótica» la política energética del Gobierno ya que no soluciona los problemas del sector eléctrico ni el déficit tarifario. «La Ley del Sector Eléctrico ha sido un parche sin más», incidió Pérez, tras denunciar que se está produciendo un «saqueo a la ciudadanía».

Joan Baldoví (Compromìs) tachó el decreto de un nuevo «parche» para el sector y a la medida de «esas grandullonas codiciosas que son las grandes eléctricas». En su opinión, el sector eléctrico necesita una auditoría para «derribar su muro de opacidad».

El Supremo avala el recorte de 740 millones de euros del exministro Miguel Sebastián a la fotovoltaica

En una sentencia del pasado 13 de enero, el Supremo consideró que este recorte y el anteriormente incluido en el real decreto 1565/2010 no infringen las directivas comunitarias ni vulneran los principios constitucionales de seguridad jurídica, confianza legítima y no confiscación. Tampoco vulneran la interdicción de arbitrariedad de los poderes públicos.

El recorte a la fotovoltaica fue la medida de mayor envergardura dentro del real decreto ley 14/2010, elaborado para acabar con el déficit de tarifa, y provocó no sólo el rechazo de los productores nacionales, sino también de los extranjeros, que tienen recurrida la norma ante los tribunales internacionales de arbitraje.

La sentencia del Supremo responde a los recursos presentados por catorce empresas de fotovoltaica en contra de media docena de órdenes ministeriales de desarrollo del real decreto 1565/2010 y del real decreto ley 14/2010, cuyo contenido en este último caso, al tener rango de ley, no pueden recurrir directamente las empresas.

En la sentencia de la semana pasada, el Supremo no entiende que la reducción de horas con derecho a prima «defraude o menoscabe» el Derecho de la Unión Europea. «No puede considerarse» con esta medida «que se desnaturalice, sustancialmente, el régimen especial» al que se acoge la fotovoltaica, más aun cuando se adopta en aras de la «sostenibilidad del propio sistema eléctrico», que es lo que «justifica la introducción de dichas limitaciones horarias», aseguró.

El tribunal reconoció que el recorte de las horas con derecho a prima «produce la disminución de las previsiones de los beneficios inicialmente calculados», pero consideró que «no se revela contrario a los principios de seguridad jurídica y protección de la confianza legítima», a la vista del «contexto económico en que se adopta» y de la «evolución del sector energético, condicionado por el incremento del déficit tarifario, que pone en riesgo la sostenibilidad financiera del sistema eléctrico».

A juicio del Supremo, los titulares de las instalaciones fotovoltaicas «no tienen un ‘derecho inmodificable’ a que se mantenga inalterado el régimen económico que regula la percepción de sus retribuciones», sobre todo a la vista de que «ellos mismos han optado por no acudir al mercado (posibilidad que siempre les queda abierta), sino por beneficiarse de un sistema público de fijación» de la tarifa.

Esta circunstancia implica la «práctica eliminación del riesgo empresarial» que supone «competir en precios con el resto de agentes en el mercado», e implica «una ventaja sobre los operadores del sector eléctrico sujetos a las vicisitudes de la libre competencia», señaló el tribunal.

La limitación de años de prima queda también ratificada

La sentencia también ratificó, como ya hizo el propio Supremo a mediados de 2012, la limitación a 30 años en el periodo con derecho a cobro de prima por parte de la fotovoltaica. Esta limitación, incluida en el real decreto 1565/2010, fue luego reducida a 28 años en el real decreto ley 14/2010.

Sobre este punto, la sala tercera de lo contencioso-administrativo del Supremo indicó que las medidas de fomento de tecnologías como la fotovoltaica «no pueden considerarse ‘perpetuas’ o ilimitadas en el tiempo». «No es razonable pensar que el real decreto 661/2007 garantizase la percepción de la tarifa regulada durante un período infinito, esto es, sin límite temporal alguno», dijo.

En este punto, rechazó de nuevo plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La transposición de las distintas directivas comunitarias sobre el sector no «obliga» a «extender más allá de 30 años la tarifa regulada» ni «impide» una «restricción sobrevenida respecto de las condiciones retributivas iniciales».

La sentencia desestimó la posibilidad de que productores fotovoltaicos españoles puedan evocar una vulneración de la Carta de la Energía y aprovechó para recordar lo que en junio de 2013 indicó el Supremo acerca de este documento internacional en otra sentencia, cuyo contenido no trascendió a la opinión pública.

En esa sentencia de junio del año pasado, y al analizar el límite de 30 años a las primas, el Supremo indicó que la Carta de Energía supone una protección «contra ‘medidas exorbitantes o discriminatorias’. «Calificativos que no consideramos adecuados a la mera restricción a 30 años del período de disfrute de la tarifa regulada», añadió.

El tribunal también rechazó que se pueda recurrir a esta Carta para apelar a un caso de «nacionalización, expropiación o medidas de efecto equivalente a la nacionalización o a la expropiación». La estabilidad regulatoria a la que alude el tratado «debe entenderse referida al marco regulatorio en su conjunto, no a una medida aislada de las que lo componen», y «tampoco puede interpretarse en el sentido de que suponga la absoluta petrificación del régimen inicialmente aprobado», añadió.

En la sentencia de enero, el Supremo consideró, en alusión al principio de seguridad jurídica, que la evocación de su vulneración resulta «particularmente inapropiada en un sector como el de las energías renovables, que, precisamente por su novedad, requiere de ajustes sucesivos».

«La evolución de la ‘curva de aprendizaje’ y la progresiva ‘madurez’ del sector fotovoltaico, como presupuestos que revelan una cierta indefinición inicial, han de tener una respuesta «paralela» en el tiempo de los poderes públicos, cuyas medidas iniciales podrán ser revisadas y modificadas al mismo ritmo de la evolución de aquél», afirmó.

Además, consideró que «un real decreto no está blindado ante otro posterior de su mismo rango», de modo que el régimen de primas del real decreto 661/2007 puede modificarse por otro posterior, como es el caso del 1565/2010.

Anpier y UNEF ven «muy discutible» la sentencia del Supremo

Por su parte, la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier) y la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) consideraron «muy discutible» la sentencia de este mes de enero del Tribunal Supremo en la que se avala el recorte por 470 millones de euros anuales aplicado por el exministro Miguel Sebastián al sector, según indicaron en fuentes de ambas asociaciones.

UNEF recordó que, tras el real decreto ley 14/2010 sobre el que se pronuncia la sentencia, «se han sucedido otra serie de normativas que han empeorado notablemente la situación de los inversores, por lo que esta sentencia no puede ser extrapolable al resultado de futuros recursos». Además, consideró que su contenido viene a ser «una continuidad» de la emitida por el propio Supremo en junio de 2013, en la que se «esgrimen unos argumentos muy discutibles».

Por su parte, el secretario de Anpier, Juan Castro-Gil, calificó de «hierente» que el Supremo haya avalado el recorte apelando a que el sector debía prever la posibilidad de que esto ocurriese.

Castro-Gil recordó que, a la limitación de horas con derecho a prima aprobada por el exministro Miguel Sebastián, se suman en la nueva legislatura otras medidas como el impuesto del 7% a la generación, la no revisión conforme a IPC, la ausencia de financiación del ICO, el nuevo esquema retributivo a partir de estándares o la obligación de que las renovables financien el déficit de tarifa.

«Confiamos en que en algún momento el Supremo sea consciente de esto», consideró, antes de recordar que la fotovoltaica aún mantiene miles de reclamaciones patrimoniales en este tribunal. A estos recursos se sumarán las denuncias de las liquidaciones del sistema eléctrico por parte de los productores, así como las denuncias ya presentadas ante el Constitucional y el Tribunal de Luxemburgo.

Castro-Gil recordó que tradicionalmente las eléctricas «participaban en los cambios» del sector y conocían de antemano lo que podía ocurrir, pero «con la fotovoltaica esta situación cambió». «Cuando el Estado llamó a la ciudadanía para que fuese generadora de energía, es imposible que esta ciudadanía conozca» la llegada de los futuros cambios normativos, argumentó.

De hecho, el caso de la fotovoltaica «se puede comparar con el de las preferentes» en la medida en que el producto «se vendió al ciudadano de a pie», y se transformó de esta forma en «nocivo». «Es ilegal cuando la Administración permite trasladar al ciudadano» la opción de invertir en fotovoltaica y luego incumple sus compromisos, argumentó.

«Resulta singular leer que el recorte era previsible. Si fuese previsible, no hubiesen invertido sus ahorros cerca de 55.000 particulares ni la banca hubiese comprometido 25.000 millones ni las administraciones hubiesen desarrollado sus instalaciones», señaló.

Por otro lado, consideró que «el juez tiene que limitarse a comprobar si la norma cumple o no la ley» conforme a los principios constitucionales, y no permitirse «el lujo» de entrar a valorar «una decisión política» basada en unos planteamientos económicos acerca de la situación del sistema eléctrico.

En suma, para el responsable de Anpier, la sentencia del Supremo resulta «difícil de explicar», más aún en un momento en el que la fotovoltaica carga con buena parte de los recortes del sector y se prepara para empezar a financiar el déficit de tarifa en 2014.

El Congreso autoriza la petición de Asece para reclamar una auditoría a los costes del sistema energético

La asociación señaló que, tras su aprobación por el Congreso y Senado, el siguiente paso de la iniciativa será la recogida de las 500.000 firmas que exige la normativa para respaldar cualquier ILP.

La ILP tiene como objetivo «conocer los costes reales del sistema y demostrar que el déficit de tarifa no existe». Para obtener las firmas y sacar adelante la iniciativa, Asece creó una plataforma en la que las ciudadanos podrán dejar su firma como muestra de apoyo a la ILP.

«Ya que los políticos no se ponen de acuerdo en llevar a cabo una auditoría del déficit de tarifa eléctrico, serán los ciudadanos, mediante los mecanismos democráticos de que disponen, quienes solucionarán una supuesta deuda de más 30.000 millones de euros impuesta por un grupúsculo de empresas codiciosas, con apoyo del Gobierno, sin permitir que se realice un análisis económico-financiero de todo el sistema energético», asegura el presidente de Asece, Adrián Sánchez Molina.

La asociación, que invita a toda la sociedad y a sus ciudadanos a firmar esta ILP, consideró que, de salir adelante, la iniciativa «arrojará luz sobre cuál es la realidad del opaco sistema eléctrico español» y «aclarará» si la factura eléctrica está «sobrecargada».

El Gobierno amplía el concepto de daño ambiental para las extracciones de petróleo y gas en el mar

El proyecto de ley, promovido por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, pretende garantizar la obligación de prevenir, evitar y reparar las amenazas y los daños ambientales.

El texto aprobado por el Consejo de Ministros pretende reforzar la vertiente preventiva y simplificar y mejorar la aplicación del marco normativo recogido en la Ley de Responsabilidad Ambiental, de 2007, la cual se basa en los principios de «prevención» y de que «quien contamina, paga».

La ley de 2007 prevé que las empresas que ocasionen daños ambientales o amenacen con causarlos deben adoptar las medidas necesarias para prevenirlos o, en el caso de que ya se hayan producido, devolver los recursos naturales dañados al estado en el que se encontraban.

El proyecto de ley aprobado este viernes refuerza los aspectos preventivos del marco normativo mediante el fomento de los análisis de riesgos medioambientales como herramienta de gestión del riesgo medioambiental y mejora y aclara distintos aspectos relacionados con las garantías financieras (mecanismo que permite hacer frente a la responsabilidad medioambiental inherente a la actividad que se pretenda desarrollar).

La principal novedad es que amplía el concepto de daño medioambiental a las aguas para asegurar que la responsabilidad se aplique también a las aguas marinas, según recoge la Directiva 2013/30/UE sobre la seguridad de las operaciones relativas al petróleo y al gas mar adentro.

El Gobierno afirma, en la nota de prensa difundida tras el Consejo de Ministros, que aporta este aspecto novedoso después de la experiencia adquirida durante los años de aplicación de la ley de 2007.

Con el objetivo de proteger las aguas marinas, el proyecto de ley establece que las autoridades competentes adopten medidas para impulsar la realización voluntaria de análisis de estos riesgos entre los operadores de actividades que sean susceptibles de ocasionar daños medioambientales, como una medida de minimización y gestión del riesgo.

Soria asegura que el decreto que fijará las primas a las renovables estará listo en «pocas semanas»

Soria realizó este anuncio durante el «Spain Investors Day«, que aglutinó en Madrid a más de dos centenares de inversores nacionales e internacionales, y en el que respondió a preguntas de los inversores acerca de la situación del sector después de la aprobación de la reforma eléctrica, así como cuestiones sobre los precios de la electricidad para la industria, los impuestos a la generación eléctrica, la fecha de publicación del real decreto de renovables, los litigios internacionales contra los recortes a estas tecnologías y las medidas para introducir más competencia.

Sobre la fecha del real decreto que cambiará el sistema de retribuciones de las energías renovables, indicó que, tras el informe de la CNMC, se encuentra ahora en fase de análisis por parte del Consejo de Estado. «Creo que en unas semanas lo tendremos en el Ministerio», para su posterior aprobación por parte del Consejo de Ministros, dijo.

Las palabras del titular de Industria se produjeron un día después de que se hiciera público el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en el que apoyaba la reforma del Gobierno.

Además, durante el coloquio, el ministro restó importancia a los litigios internacionales presentados sobre los recortes a las renovables aludiendo que todas las normas aprobadas por el Ejecutivo están avaladas por los servicios jurídicos del Estado y que las compañías «son completamente libres de hacer lo que consideren oportuno».

Soria dijo que el Gobierno no tiene ahora «sobre la mesa» reducir los impuestos a la generación de electricidad y defendió las medidas ya adoptadas y en curso dentro del sistema eléctrico como elementos para mejorar la competitividad.

El Gobierno «ya ha adoptado medidas en las actividades reguladas» del sistema eléctrico y «ahora está trabajando en la otra parte, en la parte liberalizada del mercado», en la que aspira a «introducir más competencia que la que había en los últimos años convencido de que de esa forma habrá mejores precios para los consumidores domésticos e industriales».

Precisamente, Soria citó los altos precios de la electricidad y el «muy serio y alto» déficit de tarifa como las dos principales «debilidades del sistema eléctrico», que contrastan con «altas tasas de diversificación» de fuentes de generación, «alta calidad de suministro» y «un muy buen sistema de infraestructuras».

Junto a todo esto, el ministro quiso recalcar que las reformas acometidas han sido «bastante bien» valoradas por los organismos internacionales y prueba también de ello es que «grandes compañías están volviendo a invertir en España»

Por otra parte, reconoció que «todavía» tenemos «problemas» en la economía española por solucionar, por lo que el Gobierno continuará con las medidas de reformas pendientes, siendo el desempleo «todavía un grave problema». No obstante, reconoció que «la hoja de ruta está clara».

En la actualidad, dijo, persisten «problemas» como las altas tasas de paro, la débil demanda interna y la situación del sistema bancario. Sin embargo, «muchas de las reformas ya están terminadas y han sido bien valoradas por la Troika», afirmó.

La siderurgia recurre la orden ministerial de interrumpibilidad y pide su suspensión cautelar

La interrumpibilidad es un servicio en virtud del cual los grandes consumidores de energía (como los altos hornos) permiten que se les corte el suministro eléctrico en caso de necesidad para el sistema (puntas de demanda o emergencias, por ejemplo).

La orden, que fue aprobada en octubre, estable que Red Eléctrica de España (REE) organizará subastas para asignar la capacidad interrumpible, mientras que con el anterior sistema emitía una orden a las empresas para que rebajaran su consumo y éstas percibían una retribución que dependía de la potencia interrumpible ofertada y asignada.

Por eso, la asociación, con el despacho Ramón y Cajal como letrado, aportó al recurso un estudio técnico y económico elaborado por KPMG, y recordó que, desde que el Ministerio de Industria aprobó la orden, ha venido denunciando tanto públicamente como en comunicaciones a la Administración el «perjuicio gravísimo para la competitividad de la siderurgia española» que conlleva, hasta el punto de resultar «determinante para la subsistencia de este sector industrial».

El sector siderúrgico exporta anualmente productos por valor de más de 8.000 millones de euros y mantiene más de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos, lo que le convierte en «uno de los pilares básicos» de la industria nacional, según recordó.

«Las fábricas españolas del sector, consideradas entre las más competitivas de la Unión Europea, han realizado ya un ajuste máximo de su estructura de costes y de producción a la crítica situación de crisis económica y financiera que sufre el país», afirmó.

«Difícilmente se puede competir en igualdad de condiciones cuando se afronta un coste eléctrico muy superior al de cualquiera de sus competidoras francesas, alemanas y portuguesas», advirtió la patronal, que afirmó que para que el suministro de las plantas pueda ser interrumpido tuvieron que realizar cuantiosas inversiones para adaptar sus procesos productivos.

«Ese fuerte proceso de ajuste ha incluido reducciones salariales, acordadas con los representantes de los trabajadores, cuyos efectos han sido ya sobrepasados por el aumento de la factura eléctrica como consecuencia de los cambios regulatorios», añadió.

Unesid lamentó que el Ministerio haya decidido, «de forma unilateral, modificar radicalmente el servicio de interrumpibilidad, con nuevas condiciones» que, a su juicio, «rayan en la arbitrariedad» y aseguró que el sector no «quiere ni solicita ayudas ni subvenciones», sino costes energéticos que le permitan mantener la competitividad exterior..

El ministro Soria asegura que aún «quedan reformas pendientes en el sector energético y en el del gas»

Soria presentó a su secretario de Estado de Energía, Álberto Nadal, en el Foro de la Nueva Energía, organizado por Nueva Economía Fórum, y señaló que será el propio Nadal quien se encargará de dirigir estos cambios.

En su intervención, el titular de Industria indicó que era un «placer y satisfacción» presentar a Nadal, porque desde hace «muchos años» son amigos y compañeros de cuerpo en la Administración y de partido, y desde hace más de un año trabajan juntos.

Aseguró que en este año y medio, Nadal coordinó la «densa y difícil» agenda reformista en los sectores del hidrocarburo, del carbón y del ámbito eléctrico.

Agregó que el «problema creciente» del déficit de tarifa en el sistema eléctrico, no sólo por la cuantía sino por el ritmo de crecimiento anual del desfase, era el principal problema.

Y por ello, dijo, el conjunto de actuaciones del Ministerio ha sido una agenda de reformas encaminada a atajar las causas de los desfases entre ingresos y costes del sistema eléctrico, para, después, tener «efectos positivos» en relación a la evaluación de los precios.

Tras las medidas ya acometidas, manifestó el ministro, el Gobierno «ya está en la segunda parte» de la reforma del sistema eléctrico, por lo que ahora quedan «reformas pendientes en el sector energético y el gas».

En este mismo sentido, Nadal afirmó que la «asignatura pendiente de este año» será la reforma del sistema gasista, que está «mucho mejor» que el eléctrico» y que sufre un déficit de tarifa «derivado de una demanda de gas no prevista».

No obstante, afirmó que la magnitud de este problema no tiene nada que ver con el eléctrico, e insistió en que este año se implementarán cambios para evitar que se siga generando, como ajustes en la retribución.

Como parte de la reforma del gas, el Gobierno intentará «crear un mercado de gas más transparente que permita dar una señal más fácil de precios para el conjunto del sistema». La reforma adaptará el sistema a la demanda futura, dará una «retribución adecuada», incluirá un nuevo mercado secundario y buscará fórmulas para «utilizar al máximo el exceso de capacidad, sobre todo en regasificación».

Anpier pide una investigación tras unas declaraciones atribuidas a Soria sobre las eléctricas y el BOE

En un comunicado, Anpier pide también a los grupos parlamentarios que soliciten la comparecencia de Soria en el Congreso para que «identifique los BOE que han podido ser ‘hechos’ por las eléctricas».

De esta forma, la asociación responde a un artículo publicado por ‘El Mundo’ el pasado 22 de diciembre en el que se indica que Soria ha asegurado a varios interlocutores: «Las eléctricas están acostumbradas a hacer el BOE, pero eso se acabó.»

Para Anpier, dejar la redacción del BOE en manos privadas supondría «hurtar la soberanía nacional» y sería «alarmante». «Esta asociación considera obligado conocer los intereses que se hayan podido llegar a defender torticeramente desde los órganos del Estado e identificar a los responsables de estas presuntas actuaciones», indica.

«Esta situación resulta especialmente grave considerando que el accionista mayoritario de Endesa es italiano y que el mayor accionista de Iberdrola es catarí», afirma Anpier.

El presidente de la asociación, Miguel Ángel Martínez-Aroca, considera que «la definición del escenario energético de España ha podido estar sometido a consideraciones ajenas a los propios intereses de los ciudadanos españoles y podría llegar a explicar la incomprensible apuesta por combustibles fósiles, caros y contaminantes procedentes del exterior, en detrimento de las energías renovables españolas.»

Estas tecnologías, asegura, son «baratas, limpias y autóctonas», y se las «estigmatiza públicamente y culpabiliza incluso del déficit de tarifa con datos falaces».

El BOE publica los reales decretos de transporte y distribución eléctrica, con límites a la inversión

Las nuevas normas emplazan a la Secretaría de Estado de Energía, previo informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), a determinar el volumen máximo de inversión autorizado anualmente a cada empresa. La inversión anual autorizada tendrá un límite máximo global del 0,065% del PIB para el transporte y del 0,013% del PIB para la distribución.

Tanto las empresas distribuidoras como las de transporte presentarán al Ministerio de Industria sus planes de inversión anuales y plurianuales para su aprobación. Además, presentarán a las comunidades autónomas afectadas el plan de actuaciones cuya autorización sea de su competencia.

En el caso del transporte, la norma fija una metodología para remunerar la construcción, operación y el mantenimiento de las redes. El objetivo, señala, es garantizar una rentabilidad adecuada que aporte estabilidad regulatoria y reduzca los costes de financiación de la actividad de transporte.

La normativa prevé una revisión del conjunto de parámetros técnicos y económicos por periodos regulatorios de seis años de duración e introduce incentivos a la mejora de la eficacia de la gestión, la eficiencia económica y técnica del sistema y de la disponibilidad de las redes. La normativa es además homogénea para todo el territorio español.

Como novedades, figura además una retribución a la inversión de los activos en servicio no amortizados, en la que se considera el valor neto de los mismos y una tasa de retribución financiera referenciada a las obligaciones del Estado a diez años más 200 puntos básicos. En un primer momento, la tasa sería del 6,5%.

Se retribuirá también por operación y mantenimiento y se incluye un incentivo o penalización asociado al grado de disponibilidad de sus instalaciones. Además, se incentiva ampliar la vida de las instalaciones más allá de su vida regulatoria con el fin de reducir el coste para el sistema.

En cuanto a la distribución, se retribuirá la inversión de los activos en servicio no amortizados con criterios similares al transporte, hasta una tasa situada en la actualidad en el 6,5%, además de la operación y el mantenimiento de los activos.

Se retribuirán también los costes necesarios para ejercer la actividad de distribución como las lecturas de contadores, la contratación, la facturación de peajes de acceso y gestión de impagos, la atención telefónica a los clientes conectados a sus redes, las tasas de ocupación de la vía pública y los costes de estructura.

Además, se incluyen incentivos y penalizaciones a la mejora de la calidad de suministro, a la reducción de las pérdidas en las redes de distribución, así como un nuevo incentivo a la reducción del fraude.