Cofrentes aportó el 15% de energía nuclear que se generó en España

Estos «buenos resultados» de operación consolidan a Cofrentes como «una de las plantas más seguras y fiables del panorama internacional», según la compañía, que invirtió 62 millones de euros en la planta el pasado año, de los que 21 se destinaron a una recarga de combustible para la que contrató a 1.345 profesionales.

La planta valenciana generó 8.325,3 millones de kWh en 2013, lo que constituye, a juicio de Iberdrola, un «buen dato» teniendo en cuenta dos hechos que afectaron a su producción: una bajada de carga programada en marzo por descenso de la demanda y una parada entre el 22 de septiembre y el 31 de octubre para la 19 recarga de combustible.

El generador de la central estuvo acoplado a la red eléctrica en 2013 un total de 7.801 horas de las 8.760 posibles, alcanzándose un factor de carga (relación entre la energía eléctrica producida en un periodo de tiempo y la que se hubiera podido producir en el mismo periodo funcionando a la potencia nominal) del 87% y un factor de operación (relación entre el número de horas que la central ha estado acoplada a la red y el número total de horas en el periodo considerado) del 89,9%.

Otro dato que muestra, según las fuentes, la «fiabilidad operacional» de la central nuclear de Cofrentes es que suma «cerca de cinco años sin registrar paradas automáticas».

En sus 29 años de operación, la planta valenciana generó 228.428,9 millones de kWh (dato a 31 de diciembre de 2013) y se consolidó, para Iberdrola, como «un motor económico» en la Comunitat Valenciana, donde «impulsa el tejido industrial y la creación de empleo, principalmente en el entorno de la instalación».

Cofrentes continúa siendo el principal centro de producción eléctrica en la Comunitat, donde en 2013 alcanzó una cuota de participación en la generación de Iberdrola del 79% (8.325 millones de kWh de los 10.531 millones de kWh generados), y en la central trabajan anualmente y de forma permanente 657 personas, de las que 368 son plantilla de Iberdrola y el resto, de empresas colaboradoras.

En cuanto a la contribución de Cofrentes a nivel nacional, y siempre según el «Avance del informe del sistema eléctrico español 2013» de Red Eléctrica Española (REE), la energía nuclear fue la fuente que más energía generó en 2013, con un total de 56.387 millones de kWh (20,6% de la generación neta), pese a que tan sólo cuenta con un 7,3% de la potencia instalada. La energía eólica fue la segunda fuente por volumen de producción, con 54.301 millones de kWh.

Del volumen de generación de origen nuclear, la central nuclear de Cofrentes supone el 14,7%, y un 4,9% si se tiene en cuenta la producción nacional en régimen ordinario. Por otra parte, según el informe de REE, el 60,3% de la electricidad generada en 2013 fue libre de emisiones (un 20,1% más que en el año anterior), un porcentaje en el que la energía nuclear representa el 34,2%.

El Parlamento vasco acusa de «imponer» la reapertura de la central nuclear de Garoña al Gobierno y exige iniciar su desmantelamiento

La iniciativa, presentada por el PSE, fue respaldada por todos los grupos excepto por UPyD que se abstuvo, y el PP que votó en contra.

Sin embargo, el alcalde de Vitoria, el popular Javier Maroto, recurrió al voto particular para votar a favor de la iniciativa.No es la primera vez que el alcalde de la capital alavesa va en contra de la postura de su partido respecto a Garoña.

El Ayuntamiento de Vitoria, gobernado por el PP, exigió el pasado viernes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que no lleve a cabo ninguna modificación normativa que posibilite la reanudación de la actividad de la central.

La Cámara vasca rechazó la necesidad de reapertura de Garoña porque «no aporta nada a las necesidades energéticas
, ya que es una energía potencialmente insegura de por vida y porque la sociedad actual apuesta por energías renovables«.

Por ello, denunció la actitud del Gobierno central de hacer «todo lo que esté en su mano para imponer la reapertura de la central» y le exigió el inicio de los trabajos de desmantelamiento de la infraestructura nuclear.

Por otro lado, se instó a las empresas Iberdrola y Endesa, propietarias de Nuclenor, a escuchar «la voluntad de la mayoría social vasca» y a renunciar a una prórroga que permitiría el reinicio de la actividad de una central «obsoleta y peligrosa».

Además, pidió al Gobierno vasco que solicite una reunión con los consejeros delegados de Iberdrola y Endesa para trasladarles el contenido de esta iniciativa y darles a conocer la opinión contraria de la mayoría política de la cámara sobre su reapertura. También le pidió que utilice «todos sus recursos institucionales y jurídicos» para que la central no se reabra.

El parlamentario del PP vasco, Carmelo Barrio, defendió la política del Gobierno central en materia energética y acusó a los socialistas de promover la apertura de centrales nucleares en el Estado, así como impulsar una ley, con el apoyo del PNV, para alargar la vida útil de las mismas, más allá de los 40 años. «No sabemos qué va a hacer Endesa e Iberdrola pero cualquier decisión que tomen se va a amparar en la normativa aprobada por los socialistas y por el PNV», advirtió.

Asimismo, precisó que la central «aporta», ya que «da empleo directo e indirecto a más de mil personas y a alrededor de 63 empresas» y defendió que el Gobierno central «tiene que ser responsable» en este asunto y «eso es lo que está haciendo».

Por otro lado, acusó al PNV de no actuar en el seno de Iberdrola, ya que Kutxabank es uno de los «principales accionistas» de la empresa, para impedir la reapertura de Garoña.

El parlamentario del PSE, Txarli Prieto, rechazó los argumentos del PP para no apoyar la iniciativa y destacó el voto particular de Maroto, para pedir a Barrio que «convenza al alcalde de Vitoria, que es más que la voz de un parlamentario: es la voz de un servidor público». «¿Qué ocurre? ¿Maroto es un insensato que se ha pasado a los que quieren cerrar la central y que quiere que fracase la actividad económica y comercial de la zona como argumentan?», se preguntó.

Prieto pidió al parlamentario del PP que explique «cómo es posible que cuando Nuclenor tomó la decisión de no seguir explotando la central de Garoña, que tiene un coste de 150 millones de euros en inversión de seguridad y otro de 150 millones de euros en política fiscal, se hable hoy de reapertura sin haber hecho nadie un pronunciamiento público, asegurando que no hace falta la seguridad o que no se va a condonar esa política fisca». «Explique dónde está la trampa porque 300 millones de euros están volando por el camino en seguridad y política fiscal», zanjó.

Desde el PNV, Juan Carlos Ramirez-Escudero, recordó que estar en contra de Garoña no significa estar en contra de la energía nuclear sino que esta oposición está motivada por la falta de seguridad de la misma. Al respecto, recordó que Garoña se encuentra a 44 kilómetros y 385 metros en línea recta de la Cámara vasca «distancia que los vientos de la zona no tardarían en recorrer en menos de dos horas».

Por otro lado, defendió que la central burgalesa «no es indispensable en el sistema eléctrico» del Estado y que su puesta en marcha «no supondría beneficio de bajada de coste ni para clientes ni para la industria», por lo que considera que «el único interés que motiva su reapertura es el de los beneficiarios de su empresa explotadora».

El parlamentario de EH Bildu, Dani Maeztu, reiteró la oposición de su formación a Garoña ya que defienden un modelo energético basado en las energías renovables, en el que la energía nuclear «no tiene lugar». Tras recordar que la central burgalesa tiene el mismo tipo de reactor que el de Fukushima (Japón), consideró que su posible apertura responde a «razones económicas», a que desde el Estado se «priorizan» los intereses de Endesa e Iberdrola, «dos empresas multinacionales del oligopolio eléctrico».

El parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, acusó al Gobierno central de actuar mediante «decretazo, normativa ‘ad hoc’ u opacidad», especialmente respecto a Garoña, para reclamar un debate «transparente y riguroso» sobre la energía para que la sociedad pueda conocer los costes y ventajas de cada tipo. Además, defendió que en el actual ‘mix energético’, la energía nuclear «sigue siendo necesaria» porque las renovables «no son suficientes».

«Nos parece bien conservar las nucleares, siempre que cumplan todas las condiciones de seguridad que sean exigibles», precisó antes de explicar que apuesta por reiniciar la actividad de Garoña, en su caso, «tras mantener las exigencias de seguridad y las inversiones necesarias».

Las Juntas Generales de Álava traslarán a Kutxabank, accionista de Nuclenor, su oposición a la reapertura de la central de Garoña

De Andrés realizó estas declaraciones en el pleno de control que se celebró en las Juntas Generales de Álava, en respuesta a una pregunta formulada por EH Bildu sobre el posicionamiento de la Diputación alavesa y sus actuaciones respecto a la posible reapertura de Garoña.

En diputado general explicó que «en todos los ámbitos de la Administración española» consta la oposición de las Juntas Generales de Álava a la reapertura de Garoña, aunque explicó que como diputado general se mostrará «respetuoso» con la decisión que se pueda adoptar de acuerdo con las competencias que cada administración tiene asignadas y en cumplimiento de la ley.

Tras recordar que en este asunto la Diputación alavesa tiene «muy pocas» competencias, anunció que se reunirá próximamente con el presidente de Kutxabank, Mario Fernández, para abordar cuestiones relacionadas con el banco, pero avanzó que aprovechará el encuentro para transmitirle un «dossier» con las decisiones adoptadas por las Juntas Generales de Álava.

Según el PP, Iberdrola es una de las empresas propietarias de la central de Garoña (comparte su propiedad con Endesa), y el «accionista de referencia» de dicha compañía eléctrica es Kutxabank.

De Andrés estimó que como «accionista de referencia» en Nuclenor, titular de la central nuclear de Garoña, el banco puede participar o decidir sobre el futuro de Garoña. «Tiene una capacidad que yo no tengo pero le voy a trasladar la posición de la Cámara», insistió.

El procurador de EH Bildu, Gorka Ortiz de Guinea, por su parte, reclamó a De Andrés que adopte una postura «diferente» ya que la posible reapertura de Garoña sería un hecho «excepcional» en la industria nuclear a nivel mundial. «Que una central nuclear con una vida de 25 años se paralice con 41, y se estire su vida hasta los 60 años, no crea que ha ocurrido muchas veces», insistió.

Asimismo, recordó la oposición que existe en el Ayuntamiento de Vitoria por parte del grupo popular para afirmar que «da la sensación de que De Andrés es la única persona dentro del PP que no le preocupa esta situación».

La Junta de Andalucía insiste en su oposición a la ampliación del almacén de residuos nucleares de El Cabril

En declaraciones a los periodistas, Serrano reiteró que aún no puede contestar «con exactitud a qué trámites tiene que seguir» la posible ampliación de la instalación de residuos radiactivos, pues la Junta todavía tiene que «conocer el proyecto».

En cualquier caso, Serrano señaló que, sobre la pretendida ampliación de El Cabril, «la posición de la Junta es clara», ya que «en 2006 hubo un pronunciamiento del Parlamento de Andalucía, cuando todos los grupos políticos, por unanimidad, manifestaron un no rotundo a la ampliación de El Cabril».

En consecuencia, según destacó, «ese va a ser el pronunciamiento que va a tener la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en relación con este tema y esperemos que, más pronto que tarde, Enresa se dirija a la Junta de Andalucía y sepamos con exactitud que es lo que quiere hacer».

El Ayuntamiento de Hornachuelos (Córdoba) no ve necesario ampliar el almacén nuclear de El Cabril

«El Ayuntamiento de Hornachuelos no es partidario de la ampliación de El Cabril», señaló el consistorio, en el que mostró su rechazo ante la «falta de compromiso del Estado con los ayuntamientos afectados» por instalaciones nucleares o que acogen sus residuos.

En esta línea, criticó que la falta de apoyo estatal supuso un «menoscabo» de las capacidades económicas de estos municipios «a pesar de la aportación que realizan a favor de los intereses generales».

Asimismo, negó haber recibido petición alguna relacionada con este almacenamiento de residuos radiactivos de media y baja actividad y aclaró que «cualquier actividad que se esté realizando actualmente en las instalaciones se lleva a cabo bajo las condiciones establecidas en las licencias concedidas en su día», de acuerdo con la legislación urbanística y ambiental vigente.

De igual forma, el Ayuntamiento de Hornachuelos indicó que no concedió ninguna licencia a Enresa desde el año 2003, cuando se autorizó la construcción del almacenamiento de residuos de muy baja actividad, que prevé la construcción de tres celdas más.

Por ello, manifestó su «preocupación» ante la posible ampliación, ya que El Cabril «se diseñó para acoger todos los residuos de media y baja actividad que puedan generar las centrales nucleares durante sus cuarenta años de actividad», por lo que «no se justifica la necesidad de una ampliación».

En todo caso, consideró que el Gobierno «deberá justificar debidamente» la decisión, la cual deberá plasmarse en el Plan General de Residuos Radiactivos que regularmente aprueba el Ejecutivo a propuesta de Enresa.

Además, «deberá tener el acuerdo entre los Gobiernos estatal y autonómico antes de comprometer a un ayuntamiento en una cuestión de tanta importancia desde el punto de vista medioambiental y social», apostilló el consistorio.

La licencia, añadió el ayuntamiento, deberá respetar la normativa urbanística vigente que «actualmente no contempla una posible ampliación» de las instalaciones.

Por el momento, el ayuntamiento contrastará con los alcaldes de los otros municipios de la zona de influencia de El Cabril el tipo de acciones que pueden llevar a cabo «en defensa de los intereses de los ciudadanos, para compensar el esfuerzo realizado hasta ahora».

Por su parte, la directiva de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC), ya dijo que apoyará «incondicionalmente» la postura del Ayuntamiento de Hornachuelos.

El Gobierno riojano muestra su apoyo a las medias de Industria para ampliar la vida útil de Garoña

Tal y como dio a conocer el presidente del Partido Riojano, Miguel González de Legarra, el Gobierno riojano, a través de su consejero de Medio Ambiente, respondió a una pregunta escrita presentada por el PR el pasado 8 de enero.

En ella se le pregunta al Ejecutivo si «apoya las medidas que está tomando el Ministerio de Industria para ampliar la vida útil de la Central Nuclear Santa María de Garoña» y éste responde que «sí».

Esta «escueta» respuesta, explicó Legarra, levantó las alarmas en el Partido Riojano porque implica un «apoyo rotundo y contundente» a la reapertura de Garoña, «con el peligro que supone para los riojanos».

Para el presidente de los regionalistas es «una auténtica barbaridad y un despropósito» que el Ejecutivo riojano «respalde la futura apertura» de Garoña porque «pone a la comunidad autónoma en riesgo». Por eso, avanzó que pedirá la «inmediata comparecencia del Gobierno riojano».

Legarra acusó, además, al Partido Popular de estar «al servicio» y «comprometido» con Iberdrola y Endesa y lo hiló con el hecho de que la actual sede del PP riojano, ante la que tendrá que dar explicaciones su secretario general ante el juez Ruz, estuvo ocupada antes por Iberdrola.

Cierran parcialmente una central nuclear en Reino Unido por un «elevado nivel radiactividad»

«La decisión se ha adoptado para operar la planta con niveles de plantilla reducida, de acuerdo con las normas de seguridad», explicó un portavoz de la planta nuclear inglesa. Las lecturas de la central muestran unos niveles «superiores a los normales pero más bajos que cualquiera que pueda requerir una acción».

La compañía que gestiona la central hizo hincapié en que el incidente no supone un riesgo para su plantilla ni para la población de las localidades próximas a la planta. El portavoz señaló que una zona de la central está siendo evacuada para poder desarrollar las investigaciones sobre lo sucedido.

La mayor parte de la plantilla y los subcontratados recibieron la orden de no acudir a trabajar a la planta. El personal de transporte e instalaciones está trabajando con normalidad para «apoyar al cumplimiento de los requisitos de continuidad».

El regulador nuclear británico se muestra «satisfecho»

Por su parte, la Oficina de Regulación Nuclear de Reino Unido (ONR) afirmó que está supervisando la situación en la central de Sellafield y que está satisfecho con la respuesta que ha dado la compañía que gestiona la planta.

«La ONR tiene constancia de la detección de elevados niveles de radiactividad en la planta de Sellafield y está satisfecha con la acción apropiada que ha adoptado la compañía«, afirmó el regulador británico en su página web oficial.

«Continuaremos controlando la situación y manteniendo un diálogo continuo con Sellafield», explicó.

Industria destina 68,3 millones de euros como compensación anual por la moratoria nuclear de 1996

Así, este es el importe correspondiente a 2013 a la compensación en virtud de las desinversiones y enajenaciones, así como de los gastos incurridos como consecuencia de los programas de mantenimiento, desmantelamiento y cierre de las instalaciones de las centrales nucleares paralizadas.

Concretamente este pago corresponde a las centrales nucleares de Lemóniz (Vizcaya), a la que la anualidad destina 35.604.764 euros; la de Valdecaballeros (Badajoz), con 31.699.576 euros en 2014 y la segunda unidad de Trillo (Guadalajara), a la que se compensará este año con 1.031.438 euros.

El titular único de derecho de compensación es el «Fondo de Titulización de Activos Resultantes de la Moratoria Nuclear«. Tras estos pagos, el Estado español aún tiene pendiente satisfacer un total de 250.495.055 euros. De estos, le corresponden a Lemóniz 130.626.072 euros; 116.084.859 a Valdecaballeros y 3.784.122 euros a la central nuclear de Trillo II.

El Ministerio de Economía y Hacienda autorizó en 1996 las condiciones de cesión del derecho de compensación, reconocido a las compañías Iberdrola, Compañía Sevillana de Electricidad, Unión Eléctrica Fenosa y Empresa Nacional de Electricidad, al fondo de titulización de activos resultantes de la moratoria nuclear de ese año, en su condición de titulares de los proyectos de construcción de las tres centrales.

La Sociedad Nuclear Española cumple 40 con una nueva imagen

Según informó la SNE, la asociación celebró este jueves una junta directiva en la que se presentó el logotipo seleccionado en un concurso entre sus más de 1.000 socios individuales y 60 colectivos entre los que figuran ingenieros, científicos, médicos, juristas, economistas, periodistas, estudientes, entre otros.

Así, la SNE da el pistoletazo de salida a los actos para conmemorar su cuarenta aniversario y desea hacer partícipes de esta celebración a todos sus socios y a la sociedad española «con la firme convicción de que se trata de una sociedad de largo recorrido como el sector nuclear español».

Garoña podrá solicitar la renovación de su autorización para volver a producir energía, según Industria

Así, el Proyecto de Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y de los residuos radiactivos, incorporará finalmente la fórmula de renovación de la autorización de explotación, que será el modo en que la planta burgalesa podría volver a operar.

Hasta ahora, los anteriores borradores conocidos no recogían con exactitud la fórmula para la reapertura. De acuerdo con el Reglamento de Instalaciones Nucleares vigente, una licencia de cese de explotación está encaminada al desmantelamiento, por lo que la fórmula posible era que Nuclenor solicitara una nueva autorización de explotación y siguiera los requerimientos que esto conlleva.

Así, el texto incorpora una disposición adicional primera que modifica los artículos 5, 12, 20, 28, 36, 37 del Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas de 1999 y agrega una disposición transitoria sexta que se refiere, precisamente, al caso en el que se encuentra la central burgalesa.

Concretamente, dicha disposición transitoria se refiere a las centrales que, una vez se apruebe este Real Decreto hubieran obtenido una declaración de cese definitivo de la explotación por razones distintas a las de seguridad nuclear o protección radiológica, podrán solicitar la renovación de la autorización de explotación, siempre que no hubiera llegado a transcurrir un año desde la obtención de declaración de cese.

De acuerdo con la modificación que el texto plantea del artículo 28 del Reglamento, el titular de una autorización de explotación deberá comunicar «al menos con un año de antelación a la fecha prevista, su intención de cesar la actividad para la que fue concebida la instalación.

Ese cese de actividad, según el proyecto tendrá carácter definitivo cuando haya estado motivado por razones de seguridad nuclear o de protección radiológica. Sin embargo, añade que cuando dicho cese «se haya producido por otras razones, el titular podrá solicitar la renovación de la autorización de explotación dentro del plazo de un año contado a partir de la fecha en que surta efectos a la declaración de cese.

En nuevo texto «aclara» que la declaración de cese de actividad «supone una autorización de explotación en la que se establecen las condiciones a las que han de ajustarse las actividades a realizar en la instalación hasta disponer de la autorización de desmantelamiento» e introduce la posibilidad de su renovación después de dicho cese, «cuando éste haya obedecido a razones ajenas a las de seguridad nuclear o protección radiológica».

El documento precisa que el procedimiento a seguir será «el establecido para solicitar una renovación de la autorización de explotación», y deberá adjuntar la actualización de los correspondientes documentos, a lo que añadirá la documentación o requisitos adicionales que se determinen en cada caso, teniendo en cuenta la situación concreta de la instalación, los avances científicos y tecnológicos, el estado del arte de la normativa aplicable y la experiencia operativa propia y ajena acumulada durante el periodo de explotación de la instalación, así como otros aspectos relevantes para la seguridad.

«Transcurrido el citado plazo de un año sin que haya tenido lugar la solicitud, la declaración de cese adquirirá, igualmente, carácter definitivo», añade el texto.

Por ello, el proyecto modifica también el artículo 36, al añadir esta nueva posible situación que ahora se da en Garoña. De este modo, las instalaciones radiactivas del ciclo del combustible nuclear requerirán de autorización previa; de construcción; autorización de desmantelamiento y declaración de clausura o autorización de desmantelamiento y cierre y declaración de cierre y, en su caso, autorización de modificación y de cambio de titularidad.

Además, el Reglamento establece que en el caso de solicitud de renovación de autorización en las instalaciones el informe preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear deberá remitir al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, al menos un mes ante de la fecha de caducidad de la autorización vigente, aunque esto no será de aplicación en el supuesto de renovación de la explotación del cese previsto en el apartado 1 del artículo 28.

La central nuclear de Garoña se rige en la actualidad por una orden ministerial de cese de explotación, que firmó el secretario de Estado de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el 5 de julio de 2013, un día antes de que finalizara la licencia de operación de la central sin que esta pidiera, tal y como se habilitó entonces, una renovación de su vida. La planta comenzó a operar en 1970 y en 2009, cuando cumplía 40 años de vida útil obtuvo una nueva licencia condicionada hasta el 6 de julio de 2013. Nuclenor, su titular había solicitado una ampliación de su explotación hasta 2019.

Garantías para asegurar el desmantelamiento

Asimismo, el borrador aumenta la exigencia de garantías en las previsiones de desmantelamiento y clausura o cierre, de modo que previo a la concesión de la autorización de explotación deberá ser constituida la garantía para garantizar las previsiones económicas y financieras de cara al desmantelamiento y clausura o cierre.

Para ello, el solicitante tendrá que acreditar «solvencia» financiera y aportar «garantías suficientes» que cubran los costes y contingencias que se pudieran derivar de los procesos de desmantelamiento y clausura o cierre de la instalación, incluso en caso de insolvencia, cese de actividad o cualquier otra contingencia.

Por otro lado, el proyecto actualiza algunas definiciones y precisa lo que se entiende por almacenamiento definitivo, temporal, autorización, cierre, combustible nuclear gastado, gestión de residuos radiactivos, gestión del combustible nuclear gastado; instalación de almacenamiento definitivo; instalación de gestión de combustible nuclear gastado; instalación de gestión de residuos radiactivos; reprocesamiento; residuos radiactivos y titular de la autorización.

Respecto a la responsabilidad sobre el combustible gastado y los residuos, el texto señala que los generadores o los titulares de autorizaciones instaurarán y aplicarán sistemas integrados de gestión, incluida la garantía de calidad, que otorguen la debida prioridad a la seguridad en la gestión global del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos, y puedan ser objeto de verificación periódica».

Tanto el desmantelamiento y clausura de las instalaciones son un «servicio público esencial» que se reserva a la titularidad del Estado, sin perjuicio de las responsabilidades que correspondan a los generadores de estos materiales. Así, el Estado asumirá esta titularidad cuando se haya procedido a su almacenamiento definitivo y asumirá la vigilancia de las instalaciones de almacenamiento definitivo con posterioridad a su cierre.

Finalmente, el proyecto de Real Decreto actualiza el Plan General de Residuos Radiactivos para incorporar el marco exigido por la Directiva europea para tener en cuenta algunos preceptos en este sentido. Entre estos, modifica la regulación de las actividades de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) en lo relativo a la ordenación de sus actividades y su financiación.