El comité de empresa de Enresa en Madrid muestra su satisfacción por el cese del director de Administración

El cese se produjo el pasado 27 de enero y fue recibido con «satisfacción» por parte del Comité de la empresa en Madrid que, sin embargo, lamentó que no se haya producido con anterioridad.

En una comunicación interna del comité de empresa de Enresa en Madrid, consideró que su cese, mediante extinción de contrato, es «congruente» con lo que el comité llevaba solicitando desde hace meses y, por ello, lamentó también que la decisión «no haya tenido lugar hace tiempo».

En su valoración, estimó que los perjuicios ocasionados a la empresa estatal «no han sido pocos» y subrayó que su relación con «la inmensa mayoría» de los miembros que integran Enresa «ha sido nula», aunque este hecho lo valoran de forma positiva «para el bien de todos, dicho sea de paso».

Pese al cese, el comité de empresa de los trabajadores insistió en solicitar la «eliminación» de «todos aquellos que, de manera palpable, han entorpecido y siguen entorpeciendo el normal desarrollo de las actividades encomendadas a esta empresa».

Finalmente, «aprovechando» el desmantelamiento de la estructura, de la que dijo que fue desocupada «en buena hora» exigió que el organigrama de Enresa «elimine» dicho cargo porque «nunca» ha sido necesario.

Enresa es la empresa estatal encargada de la gestión de los residuos nucleares españoles así como del proyecto del almacén temporal centralizado (ATC).

Gas Natural Fenosa segrega su negocio de generación eléctrica de origen nuclear a una de sus filial

Los activos transferidos a esta filial, controlada al 100% por la matriz, tienen un valor de 361 millones de euros y se encuentran en España.

En concreto, la compañía cuenta con un 11% de Almaraz I y II, y con un 34,5% de Vandellós, centrales cuya potencia conjunta total asciende a 2.842 megavatios (MW).

El grupo catalán precisó que este acuerdo de segregación de los activos nucleares, adoptado por su consejo de administración, se enmarca en el proceso de reorganización societaria dentro del grupo y se inscribe en la agrupación de todos los activos de producción eléctrica del grupo en la filial de Generación, salvo los de renovables.

Este cambio responde a cuatro motivos, entre ellos racionalizar la estructura del grupo, separar riesgos empresariales, optimizar la gestión y concentrar en una persona jurídica distinta a la matriz todas las responsabilidades civiles, administrativas o de cualquier otro tipo relacionadas con la operación de las centrales nucleares.

La segregación, asegura Gas Natural Fenosa, no tendrá efectos sobre el empleo, ya que se articulará a través de una sucesión de empresa en la que quedan subrogados todos los derechos y obligaciones laborales de los trabajadores.

Este movimiento implicará que esta filial del grupo ampliará su capital social en 51,6 millones de euros, si bien seguirá dependiendo íntegramente del grupo Gas Natural Fenosa.

Con este cambio, la compañía pretende agrupar cada línea de negocio del grupo bajo una entidad independiente con el fin de realizar una gestión de riesgos, comercial y económico-financiera individualizada y especializada.

De hecho, Gas Natural Fenosa ya segregó, a comienzos del año pasado, el negocio de generación de electricidad con carbón, gas, fuel óleo y de origen hidráulico por valor de 3.534 millones de euros.

En cualquier caso, desde la empresa recordaron que esta operación está sujeta a las autorizaciones pertinentes.

La moratoria nuclear se dejará de pagar este año y habrá costado 5.750 millones de euros en 19 años

Este importe corresponde a todas las anualidades que se han ido cargando sobre el recibo de la luz en concepto de indemnización por la suspensión de la construcción de las centrales nucleares de Lemóniz, Valdecaballeros y Trillo II.

Hasta la fecha, se pagaron 5.717 millones de euros, entre los que se incluye la ejecución del aval del Estado en 1998, a los que se deben sumar 36,92 millones de euros correspondientes al ejercicio 2015, el último en el que los consumidores pagarán por la moratoria.

Tanto el Ministerio de Industria, Energía y Turismo como la CNMC cifraron en 184 millones de euros el importe pendiente de compensación a cierre de 2014, si bien el regulador indicó que sólo será necesario desembolsar 36,92 millones de euros para que el Fondo de Titulización de Activos resultantes de la Moratoria Nuclear pueda atender todos sus compromisos de pago en 2015.

La Sociedad Gestora del Fondo renunciará a cualquier importe que pudiera quedar pendiente del derecho de compensación, conforme a una cláusula incluida en el folleto de emisión del Fondo de Titulización de Activos.

La CNMC indicó que «2015 será el último año en que se realizarán pagos por la llamada moratoria nuclear» y recordó que esta decisión política se implementó en 1994, con la suspensión de los proyectos, pese a haber sido adoptada en los años ochenta.

La Ley de Ordenación del Sistema Eléctrico de 1994 declaró la paralización de las tres centrales nucleares y reconoció el derecho de sus titulares a percibir una compensación por las inversiones realizadas.

El pago se realizaría hasta 2020 con cargo a la tarifa eléctrica y con un tipo de interés máximo del 3,54%. A la vista del ritmo de compensaciones, en 2006 se fijó 2015 como fecha para la liquidación total de esta moratoria.

Industria cifra en 67,7 millones de euros la anualidad de 2014 para compensar la moratoria nuclear

Esta cifra, que aparece recogida en una resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), es apenas un millón de euros superior a los 66,7 millones de euros previstos por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en las liquidaciones mensuales del sector eléctrico de 2014.

La resolución indicó además que aún existe un importe pendiente de compensación de 184 millones de euros para las tres centrales nucleares suspendidas, a razón de 96 millones de euros para la de Lemóniz, 85 millones de euros para la de Valdecaballeros y un millón de euros para Trillo II.

Este importe pendiente de compensación difiere de los 35,7 millones de euros que, según el escenario de costes e ingresos de la CNMC para 2015, deben ser abonados durante 2015 por los consumidores de electricidad para acabar de pagar la moratoria.

El informe del regulador indicó que los consumidores dejarán de pagar el próximo 26 de octubre la moratoria nuclear, cuyo importe total ascendió a 4.383 millones de euros.

Esta compensación se pagó de una sola vez a cuatro empresas, que son Endesa, su filial Sevillana de Electricidad, Unión Fenosa (ahora Gas Natural Fenosa) e Iberdrola, y se distribuyó a razón de 2.273 millones de euros para Lemóniz, 2.043 millones de euros para Valdecaballeros y 66 millones de euros para Trillo II.

El pago de la compensación fue asumido por el fondo de titulización de la moratoria nuclear, creado en 1996, con el objeto de que la cifra total quedara sufragada a través de la tarifa eléctrica durante 25 años a partir de 1995, esto es, hasta 2020, mediante un porcentaje inferior al 3,54%.

Posteriormente, los gestores del fondo certificaron que el ritmo de amortización había sido más rápido que el inicialmente previsto y fijaron para 2015 el vencimiento final de la deuda.

Ante esta circunstancia, en abril de 2006 entró en vigor un real decreto que fijó en el 0,33% el porcentaje de la tarifa eléctrica con destino específico para la moratoria y que situó en 2015 la amortización final de la deuda eléctrica.

La Fiscalía japonesa no procesará a los ex ejecutivos de TEPCO por el accidente nuclear de Fukushima

Argumentando que existe falta de pruebas, los fiscales decidieron no presentar una acusación contra los exdirectivos, según explicó un portavoz de la Fiscalía del Distrito de Tokio.

Los tres exdirectivos se podrían haber enfrentado a cargos por ignorar los riesgos de desastre natural derivados del accidente y por no actuar adecuadamente frente a la crisis nuclear.

Los once ciudadanos que forman el jurado y la Comisión de Revisión de la Fiscalía todavía pueden obligar a que un abogado de oficio acuse a los empresarios, siempre y cuando ocho miembros voten a favor. Este tipo de comisiones, formadas por ciudadanos seleccionados por sorteo y de los que no se conoce su identidad, son una herramienta del sistema jurídico japonés aunque no se utiliza en muchas ocasiones.

El jurado denunció que los tres ejecutivos, el expresidente Tsunehisa Katsumata y los exvicepresidentes Sakae Muto e Ichiro Takekuro, deben ser acusados por no haber sabido gestionar la peor catástrofe nuclear del mundo desde el siniestro de Chernóbil, en 1986. Además, aseguraron que no protegieron la planta nuclear pese a las advertencias de posibles tsunamis para los que no estaban preparados.

Gas Natural Fenosa y Tecnatom se adjudican un contrato para el ATC de Villar de Cañas por 3,1 millones

El contrato licitado por Enresa, empresa pública encargada de la gestión y almacenamiento seguro de los residuos radiactivos que se producen en España, tiene una duración de 40 meses, según comunicó Gas Natural Fenosa, que ya había ganado anteriormente, junto a otros socios, dos contratos para el ATC: la ingeniería del módulo del almacén de bultos de residuos de media actividad y la ingeniería del almacén de espera de contenedores.

Por su parte, Tecnatom, empresa dedicada al desarrollo de servicios globales de ingeniería avanzada, trabaja en la ingeniería del taller de mantenimiento de contenedores del ATC desde 2013. Ambas empresas son referentes en ingeniería nuclear en España y además cuentan con experiencia internacional en este campo. Enresa asignó todos los contratos del ATC mediante concurso abierto, en el que, tras la calificación administrativa, las empresas participantes pudieron comprobar todas las valoraciones técnico-económicas de sus proyectos.

La nuclear se convierte en la primera fuente de energía en España durante 2014, con un 22% de la producción

En total, los reactores atómicos produjeron 57.179 GWh el pasado año, un 0,77% más que en 2013, según informó la patronal del sector, Foro de la Industria Nuclear Española.

A continuación se situaron la eólica, con el 20,3% de la electricidad producida, el carbón (16,4%), la hidráulica (15,5%), la cogeneración y otros (10,3%), el ciclo combinado (8,5%), la solar (5,1%) y la térmica renovable (1,9%).

Con una potencia instalada de 7.864 MW, el 7,27% del total, el parque nuclear español funcionó de media el 88,23% del total de las horas del año (7.729 horas de las 8.760 horas del año), «muy por encima de otras tecnologías», según datos de Red Eléctrica de España (REE).

El presidente del Foro de la Industria Nuclear Española, Antonio Cornadó, consideró que estos datos son «positivos» y reflejan «la excelente operación de las centrales nucleares españolas y la gran necesidad de esta fuente de energía».

«Una fuente que ayuda a cumplir los objetivos de la política energética de la Unión Europea, contribuyendo de forma significativa a la sostenibilidad del sistema mediante la seguridad y calidad de suministro, el respeto ambiental y la competitividad», aseguró Cornadó.

Reiteró asimismo la necesidad de que los reactores operen a largo plazo, «como ya se hace en otros países, manteniendo siempre las máximas garantías de seguridad».

Es una estrategia energética «acertada que permite independencia y diversificación del abastecimiento eléctrico, manteniendo la capacidad tecnológica del país, la estabilidad del sistema eléctrico y el respeto ambiental. Para ello es necesario garantizar la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria», concluyó.

El CSN atiende parcialmente las demandas de las nucleares para aplazar las medidas exigidas tras el accidente de Fukushima en 2011

En el caso de Trillo (Guadalajara), su titular pidió aplazamientos en relación al aumento de la capacidad de resistencia sísmica del emplazamiento, mejoras en la iluminación y en la red de alerta a la radiactividad, y la ejecución de análisis sobre la necesidad de aumentar el personal y equipos de protección radiológica para afrontar accidentes severos. El CSN atendió estas solicitudes, salvo el último punto.

Ascó (Tarragona) demandó posponer plazos en relación a la protección de diversos materiales ante movimientos sísmicos y la implantación de acciones en la red de drenajes del emplazamiento. Respecto al estudio de accidentes severos que se inician con la central en parada, se solicita un aplazamiento hasta finales de 2016, a la espera de la conclusión de los trabajos en curso del Grupo de propietarios de reactores PWR de Westinghouse.

El pleno del CSN acuerda que este último estudio debe estar acabado antes de que acabe este año y establece el próximo mes de marzo como máximo para terminar los trabajos en la red de drenaje. Rechaza, asimismo, la solicitud de atrasar el plazo sobre la implantación de acciones en caso de tener que reforzar medios humanos y equipos de protección radiológica, en concreto los referidos a disposición de balizas.

En cuanto a Vandellós, el CSN emite una apreciación favorable a su solicitud de alargar los tiempos para aplicar las acciones exigidas en la red de drenaje, «debido a su complejidad técnica y posibles interferencias con elementos enterrados». Descarta la demanda en relación a las acciones derivadas de los análisis sobre necesidades de medios humanos y equipos de protección radiológica.

El CSN desestima, por otro lado, las demandas de Almaraz en relación a la iluminación de emergencia y comunicación inalámbrica. Rechaza, por otro lado, la petición de Cofrentes para retrasar el análisis sobre necesidades de personal y de equipos de protección radiológica, y sí acepta ampliar el plazo para aumentar la capacidad de resistencia sísmica de equipos hasta la finalización de la parada de recarga de la central en 2015.

Un equipo del OIEA visitará Fukushima a mediados de febrero

La misión, la primera en más de un año y la tercera desde el desastre de 2011, estudiará la acumulación de agua radiactiva que todavía los trabajadores de la planta luchan por contener, además de evaluar el avance de los complicados trabajos de extracción de combustibles gastado de los reactores 1 y 3.

El director General del OIEA, Yukiya Amano y el ministro japonés de Economía, Comercio e Industria, Yoichi Miyazawa, acordaron la celebración de la visita durante una reunión en Tokio, según apuntó el Ministerio.

Tras las primeras revisiones de este tipo que se llevaron a cabo en abril, noviembre y diciembre de 2013, Tokio pidió en septiembre pasado que se continuara con este tipo de visitas para que la OIEA siguiera asesorando a Japón en sus esfuerzos de desmantelamiento de la central azotada por un terremoto y tsunami en marzo de 2011.

El organismo de control nuclear de la ONU también enviará un equipo de revisión de seguridad a la planta de Kashiwazaki-Kariwa, en la prefectura de Niigata, después de que los solicitara la operadora Tokyo Electric Power (TEPCO), propietaria de Fukushima.

El equipo de la agencia con sede en Viena comprobará la seguridad de los equipos de la planta considera la más grande del mundo con el fin de que TEPCO pueda reactivar dos de sus reactores para hacer frente a las enormes pérdidas que le supusieron el accidente de Fukushima.

Las centrales de Almaraz, Ascó y Vandellós II sumaron en 2014 un total de 28 de 37 sucesos nucleares

Así, las unidades de Ascó (Tarragona), Almaraz (Cáceres) y Vandellós (Tarragona) fueron las centrales que más notificaciones remitieron al organismo regulador atómico. A estas le siguen Trillo (Guadalajara) con cuatro sucesos notificados y Cofrentes (Valencia) y Santa María de Garoña (Burgos), con dos. Concretamente, en el reactor de Vandellós se registraron ocho sucesos notificados, mientras que en el reactor I de Ascó la cifra llegó a seis y en la unidad II de Ascó se produjeron cuatro sucesos notificados. Además, desde el complejo se comunicó al CSN un suceso notificado que afectaba a las dos centrales, puesto que pertenecen al mismo titular; se trataba de comunicar al regulador el inicio de una huelga de trabajadores.

En cuanto a Almaraz, que comunicó nueve sucesos notificados al regulador atómico, tuvo cuatro de estos sucesos en el reactor 1 y tres en el reactor 2. De forma conjunta, afectando a ambas unidades, se informó al CSN también de que, en un hipotético caso de sismo o perdida de alimentación eléctrica exterior, la capacidad real de algunas válvulas neumáticas no podrían garantizar el suministro de aire requerido. Sin embargo, se aseguró que la seguridad de estos sistemas fue asegurado en todo momento con medios alternativos contemplados en la central.

Además de estas comunicaciones, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) comunicó la sustracción de un equipo radiactivo y desde el hospital de Meixoerio (Vigo, Pontevedra), el robo de unas semillas con iodo 125. También destaca la sustracción de un equipo radiactivo en Almendralejo (Badajoz) el 8 de mayo que fue hallado ocho días después en una escombrera sin que hubiera sido manipulado.

De las notificaciones al CSN, todas ellas menos dos fueron calificadas con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES). Tanto el robo del equipo como otro suceso comunicado por el reactor de Vandellós, fueron calificados con nivel 1 en dicha escala. Este suceso de Vandellós se debió a que dos de los transmisores de nivel del tanque de agua de recarga no tuvieron una «indicación adecuada» y que este fallo en su funcionamiento se produjo a causa de las «fuertes tormentas» que se habían producido la noche anterior, el 28 de noviembre.

En cuanto a la central nuclear de José Cabrera (Guadalajara), una planta que está en desmantelamiento, se comunicó al CSN un accidente laboral que no contabiliza en la escala INES y que consistió en que una pieza metálica del recinto de confinamiento se cayó al suelo y golpeó a un trabajador en la pierna y se la fracturó, por lo que tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario. Entre los sucesos que no aplican a la escala INES pero que fueron comunicados al regulador también figura el infarto de miocardio que sufrió un trabajador de la central nuclear de Trillo (Guadalajara), así como la huelga en Ascó y Vandellós.

Desde la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), que no produce electricidad desde hace casi dos años, se comunicaron la identificación de deficiencias en dos muros que forman parte de áreas de fuego, en las que se deben de cumplir requisitos de protección contra incendios. Dichos muros fueron reparados para que cumplan su función de protección anti incendios. En esta planta parada, en noviembre se comunicó que se produjo el arranque y acoplamiento de uno de los generadores diesel durante las pruebas de arranque de una de las bombas de agua de circulación. Esto produjo la pérdida de alimentación eléctrica aunque fue puesto nuevamente en servicio y se normalizaron los equipos y sistemas.

Mientras, en la fábrica de combustible nuclear de Juzbado (Salamanca) se comunicó que a consecuencia de un acta de inspección del regulador atómico se identificó, el 5 de noviembre, una «incoherencia en el procedimiento» de pruebas de los bancos de filtros de alta eficiencia para partículas de los sistemas de ventilación de la fábrica. Finalmente, desde Cofrentes (Valencia), en marzo se comunicó al CSN un incidente en la condición de presión de la contención secundaria, que es una barrera adicional del edificio del reactor para evitar una posible fuga al exterior en caso de accidente. Esta contención quedó inoperativa durante 22 minutos por una anomalía eléctrica producida en el panel de control que se solucionó tras recuperar la presión requerida.