Los sindicatos aseguran que Galán (Iberdrola) apuesta por cerrar Garoña pero desde Nuclenor indican que nada se ha decidido

Europa Press / EFE.- El sindicato vasco ELA y, posteriormente, CC.OO., aseguran que el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, trasladó a los sindicatos hace unos días la decisión de clausurar la central nuclear de Santa María de Garoña «por motivos económicos». El Ministerio de Industria no ha recibido novedades al respecto pero ELA explica que Galán mantuvo, con motivo de la Junta de Accionistas, una «recepción» con la sección sindical de ELA y el resto de secciones sindicales y que les trasladó esta decisión.

Según eldiario.es, en el encuentro también estaban presentes el director de Finanzas y de Recursos de Iberdrola, José Sáinz Armada, y el director de Recursos Humanos, Ramón Castresana. ELA señaló que su sección sindical en Iberdrola informó a la plantilla de la empresa del contenido de esa reunión y, en concreto, hacía mención a la «información trasladada sobre Garoña». El sindicato reiteró su exigencia de un cierre «definitivo e inmediato» de Garoña y exigió a Iberdrola que «confirme publicamente la decisión del cierre de Garoña».

Por su parte, Nuclenor, titular del reactor burgalés, aseguró que «no ha tomado la decisión» de echar el cierre de la planta atómica y «desconoce» las informaciones en ese sentido. Según su responsable de comunicación, Elías Fernández, en Nuclenor «desconocen la información» que apunta al cierre de la central y asegura que «se sigue igual, como se estaba». Concretamente, indicó que, en todo caso, el encargado de tomar una decisión de este tipo es el consejo de administración de Nuclenor y aseguró que de momento «no hay ninguna decisión tomada».

De este modo, recuerda que la situación de la central atómica de Garoña sigue en situación de cese, a la espera del informe de evaluación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la petición de renovación de licencia hasta 2031. «Nuclenor tiene un consejo de administración, compuesto por Iberdrola y Endesa al 50%, que es a quien le corresponde este tipo de decisiones», ha insistido. Fuentes de la multinacional eléctrica, con sede social en Bilbao, declinaron hacer declaraciones sobre este asunto y se limitaron a señalar que la compañía no hace «ningún comentario» al respecto.

CCOO también habla de cierre

Por su parte, el secretario de la sección sindical de CC.OO. en Iberdrola en el ámbito estatal, Modesto Fernández, también señaló que Ignacio Sánchez Galán, les trasladó a los sindicatos que su apuesta sería «cerrar Garoña porque no es viable» en las actuales circunstancias. Fernández matizó que lo que les trasladó Galán «no es nada nuevo»: tras un repaso sobre la situación de las centrales nucleares, les indicó que, para Iberdrola, en las actuales circunstancias, Garoña «no es rentable» y, por tanto, habría «que cerrarla».

En este sentido, Fernández ha recordado que la central requeriría de unas inversiones para prolongar su vida útil y el planteamiento de Iberdrola es que, «si económicamente no es rentable, no están para perder dinero«. El responsable de CC.OO. señaló que Galán trasladó su opinión como socios al 50% sobre el futuro de esta instalación en las actuales circunstancias. Según explicó, hay que tener en cuenta que un cierre «tiene que autorizarse por el Gobierno». «Además, no sé si con un Gobierno nuevo, cambian las tasas, los impuestos y la central es viable económicamente y no se cierra«, concluyó Fernández.

Industria «no recibió ninguna petición»

Por otro lado, el ministro de Industria, Energía y Turismo en funciones, José Manuel Soria, indicó que «no hay ninguna petición» de cierre de la central nuclear de Garoña por parte del operador, que es la sociedad Nuclenor. «Desconozco si Iberdrola ha tomado una decisión que concierne a Nuclenor», señaló en referencia al anuncio realizado por la compañía a los sindicatos sobre el cierre de la central por motivos económicos.

Diputación de Burgos pide «prudencia»

El presidente de la Diputación de Burgos, César Rico, apeló a la «prudencia» ante el posible anuncio de cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña hasta que se pronuncien los propietarios de la planta. Rico apuntó que Iberdrola es una de las propietarias de la planta e insistió en que cualquier valoración al respecto se deberá manifestar una vez que se pronuncie su Consejo de Administración. Al respecto, calificó de «muy atrevido y desagradable» que el PSOE se haya alegrado ya de una decisión de estas características y advirtió de que de la continuidad de la central depende cerca de un millar de puestos de trabajo directos e indirectos y el crecimiento de su zona de influencia.

En caso de que se confirme el cierre de Garoña, ha vaticinado un «desplome económico» en el Valle de Tobalina por las aportaciones que la empresa dejaría de hacer y ha pronosticado también una repercusión negativa en la coyuntura económica de la comarca de La Bureba. Aunque el presidente de la Diputación de Burgos destacó la necesidad de respetar cualquier decisión empresarial que se adopte, reiteró que el Partido Popular ha respaldado «en todo momento» la continuidad de la planta burgalesa, siempre que la avale el Consejo de Seguridad Nuclear.

Equo pide al Gobierno que aclare si tiene noticias sobre el cierre de Garoña y EH-Bildu reclama su desmantelamiento

Redacción / Agencias.- EH-Bildu considera una buena noticia la posibilidad de que Iberdrola cierre la central nuclear de Garoña (Burgos), pero reclama un calendario para proceder a desmantelarla para evitar amenazas de reapertura. Por su parte, el coportavoz de Equo y diputado de Podemos por Álava, Juan López de Uralde, pidió al Gobierno que aclare «si tiene noticias de la intención de Iberdrola de poner fin definitivamente a la vida» de la central nuclear burgalesa de Garoña, ubicada a unos 40 kilómetros de Vitoria.

El sindicato ELA asegura que el presidente de la eléctrica vasca, Ignacio Sánchez Galán, les anunció el cierre de Garoña por motivos económicos, durante una recepción con los representantes sindicales de la empresa. Por ello, López de Uralde registró una pregunta en el Congreso en la que pide al Gobierno que explique si conoce los planes de Iberdrola y si se plantea «paralizar el proceso de reapertura iniciado por el Consejo de Seguridad Nuclear» en caso de confirmarse que una de las propietarias de Garoña «no le ve viabilidad alguna».

EH-Bildu pide desmantelar la central

La diputada de EH-Bildu, Onintza Enbeita, recordó que una de las primeras iniciativas de Amaiur la pasada legislatura fue para reclamar el cierre de la central nuclear de Garoña. En este sentido, reclamó un calendario de desmantelamiento de la central y de reindustrialización y reconstrucción de la zona, ya que de otra forma «la amenaza de su reapertura seguirá vigente» y aspiran a que «no se pueda reabrir nunca más».

Por su parte, el portavoz de la coalición abertzale en las Juntas Generales de Álava, Kike Fernández de Pinedo, pidió «prudencia» porque «se han escuchado noticias similares más veces, pero para que se respete la voluntad de Álava hace falta ya un calendario que concrete cómo y cuándo se va a llevar a cabo el desmantelamiento, los pasos que se van a dar». Por ello emplazó al Gobierno Vasco y a la Diputación Foral de Álava a que se ponga en funcionamiento «de manera inmediata» la comisión interinstitucional para el seguimiento del desmantelamiento de Garoña.

Ecologistas en Acción lo celebra

Ecologistas en Acción celebró la posibilidad de que la central nuclear de Garoña pueda ser definitivamente cerrada y el portavoz de la campaña antinuclear, Francisco Castejón, apuntó que hay «tantas incertidumbres técnicas que su operatividad económica no está garantizada, ni a 60 años». En todo caso, ve el anuncio y las formas tan «rocambolescas como la decisión de extraer de forma unilateral el combustible en diciembre de 2012». «Celebramos la decisión, porque es lo más sensato y habría que haberlo hecho mucho antes», subrayó Castejón.

Ciudadanos pide que la central nuclear de Cofrentes informe si planea crear algún ATI mientras desde Compromís exigen su cierre

EFE.- Juan Ponce, portavoz de Compromís en el parlamento autonómico valenciano, pedirá la comparecencia parlamentaria del director de la central nuclear de Cofrentes, que a su juicio «tiene que cerrar ya para dejar de ser un peligro», para que explique la posible ampliación del almacenamiento de residuos, hecho por el que el grupo parlamentario de Ciudadanos también ha pedido su comparecencia para que confirme si tienen previsto crear nuevos almacenes de materiales radioactivos «ante el retraso de las instalaciones en Cuenca«.

Así lo indicó el diputado Toni Subiela, quien ha explicado que la iniciativa deriva de las informaciones que se han publicado sobre movimientos que al parecer se están produciendo, y «a la vista de la demora en la entrega de los informes mensuales» que la central debe hacer al parlamento autonómico. Subiela ha incidido en que si se prevé este almacén, Ciudadanos quiere saber «cómo y para qué va a llevarse a cabo», cuáles son las implicaciones y efectos medioambientales, y «cómo funcionan y deberán funcionar los protocolos de seguridad».

Compromís pide que Cofrentes cierre

Por su parte, el portavoz adjunto del grupo de Compromís en el parlamento autonómico, Juan Ponce, señaló que solicitarán al Gobierno valenciano que «inste al Gobierno central a no conceder prórrogas en el funcionamiento ni ninguna autorización de ampliación de capacidad de almacenamiento, de forma que la central cierre definitivamente y de forma segura en el año 2020«. Para el portavoz de Compromís, «la energía nuclear es muy peligrosa y muy cara, puesto que hay que internalizar todos los costes, como el de la gestión de los residuos nucleares, que deja un problema enorme sin resolver para las generaciones futuras».

Gobierno progresista y cierre nuclear

La, en su opinión, «sucesión de problemas» en la nuclear valenciana es la evidencia de que llega “al final de su vida útil y debe cerrar para dejar de generar residuos radiactivos, imposibles de neutralizar». Ponce indicó que «el cierre de Cofrentes es posible porque el abastecimiento energético está garantizado con otras fuentes de energía» y señaló que «todas las centrales nucleares tienen que ser cerradas, con un plan de cierre definitivo y progresivo». Además, añadió que mientras se espera «la formación de un Gobierno central progresista, hay que recordar que los gobiernos anteriores siempre han apostado por políticas erróneas que maltratan las energías renovables para poder mantener las nucleares«.

Juan Ponce ha indicado que no es la primera vez que desde Compromís reclaman el cierre de Cofrentes, y que incluso presentaron una proposición no de ley en marzo del año pasado, «dada su peligrosidad actual y los efectos nocivos sobre las personas y el medio físico a corto, medio, largo y larguísimo plazo». Desde Compromís han insistido en que la apuesta de futuro es el uso de las renovables limpias, que “permiten luchar contra el cambio climático y que son fuentes de creación de empleo estable y de calidad”.

Podemos / Equo exige de nuevo en el Congreso que «nunca más» vuelva a reabrirse la central nuclear de Garoña

Europa Press.- El portavoz de Equo y diputado de Podemos, Juan López de Uralde, volverá a solicitar el miércoles de esta semana en el Congreso de los Diputados que no se reabra «nunca más» la central nuclear de Garoña. «Consideramos que nunca debe volver a ponerse en marcha», sostiene en la proposición no de ley que defenderá en la Comisión de Industria.

«Ha sido bastante indignante conocer que de repente el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) pone en marcha el proceso de reapertura. Es inaceptable para un Gobierno en funciones», señaló en su día el diputado de Equo. En este sentido, recordó el acuerdo parlamentario sellado en 2014 por PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), PNV, ERC, Coalición Canaria-Nueva Canarias, Amaiur, BNG, Geroa Bai y el propio Equo, en el que se comprometían a clausurar la planta burgalesa en cuanto cambiase la mayoría parlamentaria.

En la iniciativa, Podemos recuerda que Garoña es en la actualidad la central «más antigua» del parque nuclear español, que ha cumplido ya los 40 años de vida, por lo que insiste en que ya es el momento de ser desmantelada. Desde el punto de vista energético, López de Uralde avisa de que la instalación atómica «es innecesaria», tal y como demuestra el hecho de que durante su cierre no ha habido ningún problema de abastecimiento energético. De hecho, alerta de que «presenta graves déficits de seguridad», y es “gemela” al reactor ‘número 1’ de la central japonesa de Fukushima.

«A pesar de llevar cerrada más de dos años, el Gobierno y la empresa propietaria, Nuclenor, están dando pasos para ponerla en marcha nuevamente, anteponiendo con ello el interés económico en el corto plazo a la seguridad de la ciudadanía y del medio ambiente», critica. Es más, defiende que el Ejecutivo está utilizando el caso de la nuclear de Garoña para avanzar en su agenda de alargar la vida de las centrales nucleares hasta 60 años, y por ello plantea alargar 17 años más la vida de la central burgalesa, hasta completar esos 60 años.

«El actual proceso puesto en marcha por el gobierno del PP para reabrir Garoña podría suponer la adopción de decisiones irreversibles desde el punto de vista económico, que supondrían posteriormente un coste a los ciudadanos en el futuro, si la central no se reabre«, sostiene el diputado verde en su iniciativa en relación a las posibles indemnizaciones que podría reclamar la empresa si se decreta el cierre de la planta una vez autorizada su reapertura.

Por ello, Podemos insta al Gobierno al «cierre definitivo» de la nuclear burgalesa, y a continuar con el proceso de desmantelamiento de la planta, en condiciones de seguridad para el medio ambiente y las personas, bajo la supervisión del CSN. Al mismo tiempo, considera que debe elaborarse un plan de reactivación económica de la zona para dinamizar la actividad de la comarca, y con alternativas «productivas, sostenibles, limpias y seguras».

El sector nuclear español se posiciona para dar salto al exterior de la mano de China

EFE.- La industria nuclear china está avanzando a un ritmo frenético y las empresas españolas ya están posicionándose para participar en el nuevo «salto adelante» de la potencia asiática: la internacionalización de su negocio.

Con 30 reactores nucleares en operación y 24 en construcción, China es el país con mayor potencial de mercado y uno de sus objetivos es exportar la tecnología que está desarrollando, y ahí es donde España puede aportar valor añadido, según coincidieron las empresas presentes en la Feria Internacional de la Industria Nuclear de Pekín, la mayor del mundo en el sector.

«En otros sectores, los chinos se han lanzado a proyectos internacionales y han tenido muchos problemas por intentar aplicar el ‘made in China’; creo que son conscientes de que se tendrán que apoyar en empresas extranjeras«, afirmó a el director general del Grupo Nuclear Español para China (SNGC, en inglés), Eduardo Aymerich.

SNGC, alianza de cuatro firmas españolas del sector que agrupa a Equipos Nucleares SA (ENSA), Tecnatom, ENUSA y Ringo Válvulas, estaba presente hoy en la feria junto a Técnicas Reunidas, otro grande de la industria con 40 años de experiencia en el país asiático.

A medida que el sector madura en China, se generan nuevas oportunidades para algunas empresas, como destacaban desde ENUSA, pero también se reduce el valor añadido que otras estaban aportando, añadieron desde Tecnatom.

De ahí que la cooperación en proyectos internacionales sea una nueva apuesta española a sumar al trabajo que realizan en el gigante asiático, donde la energía nuclear es también una de las claves para intentar reducir el uso de combustibles fósiles y recortar la grave contaminación atmosférica.

Argentina, donde China ya ha firmado convenios para construir nuevas centrales nucleares, puede ser uno de los países en los que España puede colaborar y ya se han dado los primeros pasos en busca de ese y otros objetivos.

Los representantes de las firmas españolas reconocen que no es un objetivo fácil, pero «no imposible», teniendo en cuenta, recuerdan, la experiencia internacional a sus espaldas.

«La industria nuclear española ha sobrevivido con éxito a un período de 30 años sin construcción de reactores. A falta de nuevos proyectos a nivel local, lo han conseguido con exportación. Al final no es un único valor lo que nos diferencia, es un conjunto de circunstancias lo que te hace ser competitivo frente a otro», remarcó Emilio Bobo, encargado de desarrollo de negocio internacional de ENUSA.

Con él coincidía Manuel Casanova, vicepresidente del negocio nuclear de Técnicas Reunidas, quien se mostró seguro de que China no tiene la capacidad por sí sola para llevar a cabo sus objetivos local o internacionalmente. «El panorama es prometedor», aseguró.

Las empresas nucleares españolas buscan oportunidades en China, que se declara “lista” para cooperar con otros países en materia energética

Europa Press / EFE.- El primer ministro chino, Li Keqiang, aseguró que el país está «listo» para cooperar con otras naciones en el «uso pacífico de la energía nuclear» bajo el principio de la igualdad y el beneficio mutuo. Allí han acudido las principales empresas españolas del sector, agrupadas en el Foro de la Industria Nuclear Española, a la búsqueda de oportunidades en este país participando esta semana en la Feria Nuclear china (NIC 2016), un evento al que acude desde el año 2005.

Desde el stand A058 del China National Convention Center de Pekín, las empresas nucleares españolas dan a conocer sus capacidades, mantienen reuniones de trabajo con los principales agentes del programa nuclear chino e intensifican las relaciones comerciales con las empresas con las que ya colabora, tanto en China como a nivel internacional. Las compañías que participan en esta exposición comercial, socias de Foro Nuclear, son Enusa Industrias Avanzadas, Equipos Nucleares (Ensa), Ringo Válvulas, Tecnatom y Técnicas Reunidas. Durante esta exposición presentan sus capacidades, su tecnología y servicios e impulsan las cooperaciones y colaboraciones con China.

China es el país con más centrales nucleares en construcción, con un total de 24 reactores, y con mayor potencial de mercado. En la actualidad, cuenta con 31 reactores nucleares en operación, que producen el 2,4% de su electricidad. De los 66 reactores que hay en construcción en todo el mundo, 43 de ellos se construyen en el continente asiático. Junto a China, el sector nuclear español, con un 70% de su actividad dedicada a la exportación, tiene presencia internacional en más de 40 países y en toda la cadena de valor nuclear. El presidente de Foro Nuclear, Antonio Cornadó, indicó que «su presencia permitirá al sector nuclear español ampliar su cartera de negocios y establecer nuevas alianzas y sinergias».

China: «lista» para cooperación nuclear

Por su parte, el primer ministro chino, Li Keqiang, aseguró que el país está «listo» para cooperar con otras naciones en el «uso pacífico de la energía nuclear» bajo el principio de la igualdad y el beneficio mutuo.»El Gobierno chino concede gran importancia al desarrollo de la energía nuclear de una manera segura y eficiente», agregó.Keqiang explicó que el país ha creado la tercera generación de reactores de energía nuclear, ha construido una serie de plantas nucleares y establecido, dijo, «un sistema industrial nuclear científico y tecnológico relativamente completo». El uso pacífico de la energía nuclear, a su juicio, juega un papel insustituible «en asegurar el suministro de energía, promover el crecimiento económico y gestionar el cambio climático».

China reveló el mes pasado que comenzará a finales de este año la construcción de su primera central nuclear flotante en aguas marinas. Además se ha propuesto construir una treintena de centrales nucleares en los corredores económicos de las llamadas Nuevas Rutas de la Seda, con las que el país quiere exportar sus infraestructuras nucleares a naciones del centro y sur de Asia, Oriente Medio e incluso Europa. Durante la visita a Pekín del secretario de Energía de Estados Unidos, Ernest Moniz, China y Estados Unidos apostaron por impulsar la cooperación bilateral en energía nuclear, mientras Pekín intenta acelerar medidas para diversificar su modelo energético, fundamentalmente basado en el carbón.

Enusa también acude a China

Como ya se ha reseñado, entre los participantes a la cita pequinesa está la empresa pública española Enusa. De este modo, la presencia del personal de Enusa en China permite realizar un seguimiento «in situ» de los proyectos en curso y oportunidades en negociación con los clientes chinos, por lo que esta feria constituye el principal acontecimiento de promoción de Enusa en la región Asia-Pacífico.

Tras un primer período de toma de contacto y posicionamiento, Enusa ha identificado un nicho de negocio en la comercialización de equipos de inspección de combustible nuclear, un área en la que las empresas chinas aún no han logrado el nivel de desarrollo tecnológico alcanzado en Europa o en Estados Unidos, principales proveedores de tecnología nuclear a nivel mundial. Así, en 2013 la española firmó su primer contrato de suministro de equipos con el fabricante local CNNC Jianzhong Nuclear Fuel, principal fabricante de combustible chino.

A este contrato siguieron otros dos firmados en 2014 para sendos suministros a la citada fábrica de combustible y al Suzhou Nuclear Power Research Institute (SNPI). Es precisamente con este último y conjuntamente con su socio Tecnatom con quienes Enusa firmó un nuevo acuerdo en enero de 2016 que puede suponer un salto cualitativo en las expectativas de la empresa española en el país asiático.

SNPI pertenece al grupo China General Nuclear (CGN), el principal constructor y operador de reactores nucleares en China, con 14 grupos en operación y 12 más en construcción. El acuerdo con SNPI permite a Enusa-Tecnatom ser los suministradores de referencia de equipos de inspección de combustible nuclear para SNPI, buena situación ante el movimiento estratégico del grupo CGN: el desarrollo de sus propias capacidades de diseño y fabricación de combustible nuclear, actualmente en manos de su gran competidor, la CNNC.

La Comisión Europea aún no ha recibido información sobre la instalación de un almacén ATI de residuos nucleares en Garoña

Europa Press / EFE.- La Comisión Europea espera recibir información sobre la posible instalación de un almacén temporal individualizado (ATI) de residuos en las instalaciones de la central nuclear de Garoña (Burgos), aunque ha señalado que por el momento no ha recibido ninguna comunicación al respecto. El comisario de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, respondió así a la pregunta planteada por la eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao.

La parlamentaria vasca se dirigió al Ejecutivo comunitario para saber si «vistas las deficiencias encontradas en la central», algunas «vinculadas al medio físico donde se encuentra», Bruselas había recibido algún dato en relación a la instalación de un almacén de residuos nucleares. En este sentido, la Comisión ha expresado que espera recibir esta información en virtud del Tratado Euratom, que dispone que deben ser comunicados a Bruselas los proyectos de inversión en el ámbito nuclear.

Asimismo, la eurodiputada preguntó en la cuestión remitida en diciembre si Bruselas considera que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) puede embargar la información referida a la reapertura de esta central, tras declarar “confidenciales” los informes relacionados. Con respecto a este punto, Arias Cañete expone que, tal y como dispone la directiva de Seguridad Nuclear de 2009, los Estados miembros “deben garantizar que la información sobre la seguridad de las instalaciones nucleares sea accesible al público de acuerdo con la legislación nacional y con las disposiciones internacionales, siempre que ello no ponga en peligro otros intereses que, como la protección, estén reconocidos en esas normativas«.

En la misma línea, Cañete ha recordado que esa obligación de información ha sido reforzada con la modificación de la misma directiva, que debe ser transpuesta por España «no después de agosto de 2017». En su pregunta, Bilbao señala que la declaración de confidencialidad impedía a las autoridades locales saber si la resolución de un informe favorable de impacto ambiental para ubicar el almacén de residuos o si el informe favorable sobre la revisión de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento Mejoradas (ETFM) de la actualización de las curvas límite de presión-temperatura de la vasija del reactor «se corresponden con los epígrafes de acción incorporados a las nuevas Instrucciones Técnicas Complementarias que deben completarse para una eventual reapertura de la instalación».

Respecto al plan de acción para Garoña establecido en las Instrucciones Técnicas Complementarias impartidas por el regulador CSN, que es competencia de Bruselas supervisar, la Comisión Europea también ha señalado que espera recibir más información sobre la ejecución de esas Instrucciones «en el informe de situación referente a la aplicación en España de su plan de acción nacional«. De la misma manera, el comisario se remite a una comunicación anterior para recordar que las nuevas Instrucciones Técnicas Complementarias requieren «la plena realización de los epígrafes del plan de acción» como requisito previo «para volver a poner en marcha la instalación».

El 3 de febrero todos los grupos parlamentarios del Congreso, salvo el Partido Popular, registraron en el CSN una carta para pedir al presidente del organismo regulador, Fernando Martí, una moratoria en el proceso de renovación de la licencia de la central nuclear de Garoña, que está parada desde finales de 2012 por decisión de su propietario (Nuclenor, participada al 50% por Endesa e Iberdrola).

Cataluña reinvertirá el 10% del impuesto a las nucleares en el entorno de Ascó y Vandellòs

Europa Press.– El Gobierno autonómico catalán utilizará el 10% de la recaudación del impuesto autonómico a las nucleares para crear un fondo con el que reactivar la economía de los municipios del entorno de las centrales de Ascó y Vandellós, según se indicó tras una reunión en Barcelona entre la Conselleria de Economía y Hacienda y 18 alcaldes de la zona.

Cataluña calcula que este año podrá invertir en el territorio 3 millones de euros por la recaudación de 2015, que fue de 30 millones, menos de lo previsto porque estuvo unos meses suspendido por el Tribunal Constitucional. Teniendo en cuenta que la última central finalizará su actividad en 2027, el Gobierno calcula que el fondo dispondrá de 50 millones de euros en estos 10 años, sobre una recaudación total de 500 millones, de 50 millones anuales. Se dedicarán tanto a actuaciones directas de la administración catalana como a convocatorias de concurrencia competitiva para escoger proyectos que mejoren la competitividad y diversificación de los municipios que rodean a las centrales nucleares.

Recaudarán 60 millones este año

Se priorizarán las localidades de la Zona 1 del Plan de emergencia nuclear exterior en las nucleares de Ascó y Vandellòs (plan denominado Penta), y el fondo será gestionado por una comisión liderada por la Consejería de Economía. También participarán las consejerías de Empresa, Agricultura, Trabajo y Territorio y Sostenibilidad, los delegados territoriales de Terres de l’Ebre y Tarragona y los presidentes de los consejos comarcales de la Ribera d’Ebre y el Baix Camp. Asimismo, formarán parte de la comisión los 18 alcaldes de los municipios implicados y dos representantes de la Diputación de Tarragona.

La Generalitat catalana creó el impuesto sobre la producción de energía eléctrica de origen nuclear en octubre de 2014, pero el Gobierno central interpuso un recurso que el Tribunal Constitucional admitió a trámite, por lo que el tributo estuvo suspendido desde el 22 de julio hasta el 7 de diciembre, cuando el alto Tribunal desestimó el recurso y levantó la suspensión. En 2015 se recaudaron 30 millones, correspondientes a los dos últimos meses de 2014 y los primeros dos trimestres de 2015, y este año, la administración catalana recaudará cinco trimestres, con una previsión de unos 60 millones de euros, mientras que la recaudación estimada para un ejercicio presupuestario ordinario es de unos 50 millones.

La Unión Europea necesita invertir hasta 450.000 millones de euros en energía nuclear para mantener la capacidad actual en 2050

Europa Press / EFE.- La Comisión Europea calcula que la Unión Europea deberá invertir entre 350.000 y 450.000 millones de euros hasta 2050 en nuevas plantas nucleares y en reemplazar los reactores actuales para mantener la mayor parte de la capacidad actual de generación, según indica el borrador de un informe sobre la materia.

El Ejecutivo comunitario publicó el borrador del último Programa Indicativo Nuclear (PINC), en el que señala que el 90% de los reactores nucleares serán clausurados en 2030 si no se ponen en marcha programas de inversiones a largo plazo. Bruselas calcula que serán necesarios entre 350.000 y 450.000 millones de euros en inversiones adicionales durante 35 años para mantener la capacidad de generación de energía nuclear entre 95 gigavatios eléctricos (GWe) y 105 GWe. Las nuevas plantas nucleares estarían preparadas para operar por un periodo de 60 años y generarían electricidad hasta finales de siglo.

De la misma forma, el Ejecutivo comunitario predice una caída de la capacidad de generación nuclear de los socios europeos a partir de 2025, teniendo en cuenta las decisiones de algunos de los Estados miembros de ir retirando la energía nuclear o de reducir su peso en el mix energético nacional. Sin embargo, Bruselas opina que esta tendencia se podría invertir si se conectaran a la red nuevos reactores nucleares o se prolongara la vida de las centrales ya existentes. En cualquier caso, se espera que el peso de la energía nuclear caerá desde el 27% actual hasta el 20%.

Además, el borrador destaca que muchos operadores en Europa han expresado su intención de prolongar la vida de sus centrales nucleares más allá de lo previsto. Esto requerirá, defiende Bruselas, reforzar la seguridad y mantener la conformidad con los requisitos exigidos por la legislación comunitaria. Para ello, serían necesarias inversiones hasta 2050 de entre 45.000 y 50.000 millones de euros, según datos aportados por los Estados miembros para este informe.

«Cuando se sobrepasan los 30 años de vida hay que hacer una inversión significativa para mejorar la seguridad», reconocieron fuentes comunitarias. Advirtieron asimismo de que teniendo en cuenta que casi un tercio de la electricidad de la Unión Europea se produce con energía nuclear, el reto para la seguridad de suministro es «importante». «Si no se construyen nuevas plantas nucleares, en 2040 no tendremos ningún tipo de energía nuclear en Europa», admitieron estas fuentes comunitarias.

Según cifras que recoge la Comisión, más allá de las necesidades de renovación, se necesitarán otros 130.000 millones de euros de aquí a 2050 para la gestión de residuos nucleares, así como otros 123.000 millones para el desmantelamiento de las centrales nucleares demasiado viejas. Los operadores de las centrales están obligados a reservar dinero para tratar los residuos y hacer frente al desmantelamiento de las centrales obsoletas, según las reglas comunitarias sobre energía nuclear. Sin embargo, fuentes comunitarias advierten de que «el dinero disponible por el momento en los Estados miembros no corresponde al coste total» necesario para estas labores.

La Comisión Europea concretó que en la actualidad hay 129 reactores nucleares en un total de 14 Estados miembros, con una capacidad de 120 GWe y una edad media de cierre de 30 años. Asimismo, hay nuevos proyectos en 10 países de la Unión Europea, mientras que se están construyendo 4 reactores en Finlandia, Francia y Eslovaquia. Otros proyectos en Finlandia, Hungría y Reino Unido están en proceso de licencia, a la vez que otros en Bulgaria, República Checa, Lituania, Polonia y Rumanía se encuentran en la etapa de preparación.

Miles de trabajadores van diariamente a la central de Chernóbil en los trabajos de desmantelamiento 30 años después del accidente

EFE.- 30 años después del más grave accidente nuclear de la historia, miles de trabajadores siguen acudiendo cada día a la central de Chernóbil (Ucrania), el epicentro de la catástrofe que obligó a evacuar a cientos de miles de personas y contaminó amplias zonas de Europa.

«Hay unos 1.500 trabajadores en la plantilla, que se ocupan del programa de desmantelamiento de la planta, y además otros 1.000 o 2.000 contratados por el consorcio internacional que construye el nuevo sarcófago para el reactor 4″, explica Anton Pobor, del departamento de cooperación internacional de la central. Situada 120 kilómetros al norte de Kiev y junto a la frontera con Bielorrusia, Chernóbil desprende una aparente normalidad, con empleados pasando por los tornos de acceso o noticias sindicales en los muros, pero el dosímetro de radiación que todos llevan colgado del cuello nos devuelve a la realidad. También algunos anuncios sobre colectas con las que costear los tratamientos médicos que requieren muchos de sus antiguos empleados afectados por la radiación.

La falsa normalidad también se siente a la salida de la central, ya que todo trabajador o visitante debe pasar por un medidor de radiación que indica si se está «limpio» o «contaminado«. Pobor sale a recibirnos vestido con bata y cofia blancos, el «uniforme» obligatorio para todo trabajador o visitante, y nos hace firmar por escrito que no vamos a tocar ningún botón. Aquí se trabaja en el desmantelamiento definitivo de los reactores 1, 2 y 3, que siguieron funcionando tras la catástrofe del 26 de abril de 1986 y fueron parados hasta dejar de operar en el 2000.

«En 2015 comenzó la segunda fase del programa, para la parada total de la planta y la conservación de las unidades. Se trata de garantizar el almacenamiento seguro del combustible nuclear y todo el material radiactivo que contienen los reactores», explica Pobor. Por los pasillos de más de 600 metros de largo que recorren la planta se mueven silenciosas figuras de blanco inmersas en sus tareas cotidianas, sea en las salas de control, de ordenadores o en las turbinas. En la sala de control del reactor número 2, varios ingenieros trabajan en una maraña de botones, palancas y paneles, beben té o incluso fuman distendidamente.

Al fondo de uno de esos largos corredores hay una pequeña puerta: «por ahí se entra al bloque número 4», nos muestra Antón, pero pasamos de largo. A varios cientos de metros del edificio principal, una gigantesca cantera acoge la construcción del segundo sarcófago, el gran arco de acero, plomo y otras materias que deberá garantizar que el fatídico reactor 4 no emita radiación en al menos un siglo. El nuevo sarcófago está llamado a sustituir a la primera cubierta, un gigantesco cubo de hormigón que fue terminado unos siete meses después de la catástrofe.

«El primer sarcófago está acabando su vida útil, que era de 30 años, por eso es tan urgente construir una nueva protección», señala Yulia Marusich, especialista del departamento internacional de Chernóbil. Cientos de obreros y especialistas circulan por la zona de construcción del sarcófago. «Toda el área fue descontaminada exhaustivamente antes de comenzar, para evitar riesgos al personal. A pesar de todo, la radiación ahí es unas 20 veces superior a la de Kiev», afirma Yulia. A finales de 2017 comenzará a operar este segundo sarcófago, y en 2023 se espera completar la destrucción de la vieja estructura, la tarea más delicada de todo el proyecto ya que implica trabajar en el interior del reactor.