El Gobierno aprueba regular los traslados de residuos radiactivos

El Consejo de Ministros aprobó un real decreto que regula los traslados de residuos radiactivos y de combustible nuclear gastado entre Estados miembros de la Unión Europea y con terceros países.

Se trata de la trasposición al ordenamiento jurídico español de una directiva comunitaria relativa a la vigilancia y al control de los traslados de residuos radioactivos y combustible nuclear gastado.

La protección sanitaria de los trabajadores, de la población en general y del medio ambiente exige que estos traslados estén sujetos a un régimen común y obligatorio de autorización previa.

La nueva norma aborda situaciones no previstas por la normativa vigente; simplificar el procedimiento establecido para el traslado de residuos radioactivos entre Estados miembros, y garantiza la coherencia con otras disposiciones comunitarias e internacionales en la materia.

El número de traslados de los materiales que entran en el ámbito de aplicación de este real decreto (residuos radiactivos y combustible nuclear gastado) que se realiza en España y que implica a otros Estados miembros es muy reducido, por lo que la incidencia de este decreto en el sector es «pequeña», según el Gobierno.

Si España no apuesta por la nuclear, la garantía de suministro será incierta

La presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, incidió en que, en España, «contamos con ocho reactores que producen un 18% de la electricidad que consumimos». Pero, «evidentemente, si no se construyen nuevas centrales nucleares en los próximos años, la aportación nuclear irá disminuyendo progresivamente».

Para el Foro Nuclear, «Italia es un país más que se apunta al tren de la energía nuclear» y «no lo hace en solitario», ya que «en estos momentos, en el entorno europeo, son pocos los países que no apuestan por la energía nuclear».

A su juicio, los altos precios de la electricidad (Italia se encuentra entre los países de la UE con tarifas más altas) y su dependencia del exterior son razones suficientes para que el Gobierno italiano planifique la construcción de nuevas instalaciones en los próximos años.

De igual modo, añadió, en España «debemos apoyarnos más en las tecnologías en las que somos autónomos para garantizar el suministro eléctrico y, en este contexto, es necesario mantener las centrales nucleares existentes en funcionamiento y crear el marco estable que permita la inversión en nuevos reactores. Es una cuestión de voluntad política».

Finalmente, Domínguez indicó que la industria nuclear española está preparada para afrontar el reto de construir nuevos reactores.

«A pesar de que hasta ahora no hay propuestas sobre la mesa para la construcción de nuevos reactores en España, la industria nuclear no ha dejado de estar en la vanguardia a nivel internacional y la reactivación de un plan de construcción de reactores sería el colofón a una enorme experiencia acumulada y al esfuerzo por destacar en competitividad», dijo.

Recordemos que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, firmaron este martes en Roma un acuerdo de cooperación nuclear que abrirá el mercado italiano a la construcción de reactores nucleares.

El PSOE acusa a Berlusconi de «ignorar»el referéndum italiano contra las nucleares

Morán afirmó que en un país como Italia, en el que «se hizo un referéndum para prescindir de la energía nuclear, ignorar ahora a la opinión pública, no parece la mejor fórmula«, en referencia a los cuatro protocolos firmados por Silvio Berlusconi y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, para que Italia genere energía atómica.

Morán criticó, este «cambio de opinión» energética impuesto por el primer ministro italiano a los ciudadanos de la República, si bien aclaró que «Berlusconi no es el mejor ejemplo a seguir en políticas de Estado en este asunto, ni en ningún otro».

En contraposición a la decisión del jefe del Ejecutivo italiano, Morán destacó que «en España quien decide en cuestiones de esta envergadura son los ciudadanos», como lo hicieron cuando en marzo dieron su confianza al programa electoral del PSOE que rechaza impulsar la producción de la energía atómica.

A su juicio, quienes como Berlusconi o el presidente francés, Nicolás Sarkozy defienden «la futura viabilidad económica de la energía nuclear no están diciendo la verdad a los ciudadanos».

Según el portavoz socialista en materia de Medio Ambiente, los defensores de la energía nuclear aseguran a «los consumidores que van a pagar una factura de la luz más baja», pero no añaden que «de manera indirecta», mediante «impuestos o retenciones, pagarán las inversiones contempladas en los Presupuestos Generales del Estado al que pertenezcan» para poner en marcha y mantener las infraestructuras necesarias en la producción de energía atómica.

El dirigente socialista negó que la producción de la energía nuclear y el tratamiento de sus residuos sea una opción que compense económicamente y añadió que el hecho de que «ninguna aseguradora esté dispuesta a sumir el riesgo» de aceptar a una central entre sus clientes, obliga a los Estados y, por lo tanto a sus ciudadanos, a sumir este coste añadido.

En lo que se refiere al caso español, Morán afirmó que «España exporta más energía de la que importa» y apuntó que «no es cierto que el mensaje simplista de que España compre energía nuclear a Francia», mientras se opone a su producción interna.

Morán explicó que quienes acusan al Gobierno de mantener este doble discurso «no tienen ni idea» de cómo funciona «la red de interconexión energética» dentro del mercado de la Unión Europea, ya que en Europa «no existen canales distintos» en los que se diferencie la procedencia de la energía que se importa y exporta entre los diferentes países.

Greenpeace teme que Enel pretenda abrir centrales nucleares en España

El portavoz de la organización ecologista, Carlos Frau, expresó sus temores a que la eléctrica Enel aproveche la existencia de moratoria en España para la apertura de nuevas centrales nucleares para reabrir el debate sobre esta energía.

Frau calificó de «berlusconada» las palabras del primer ministro italiano, que tachó de «fanáticos ideológicos» a los ambientalistas; y advirtió de que construir nuevas centrales nucleares en España «sería una locura».

El portavoz de Greenpeace denunció que el acuerdo entre ambos mandatarios europeos «es un negocio que sólo beneficiará a Sarkozy, necesitado de fondos para sostener las nucleares francesas, que no pueden sobrevivir sin los subsidios estatales».

Frau aseguró que «han aparecido más de 2.000 errores en el diseño de los reactores que Francia venderá a Italia» y añadió que hasta el momento su funcionamiento en centrales francesas y finlandesas «ha sido un fracaso».

Greenpeace recuerda que en 1987 el pueblo italiano ya expresó en referéndum su rechazo a la energía nuclear y que su reintroducción supondrá «un alto coste económico a Italia, además de un gran rechazo social».

Añadió que la actitud de Berlusconi es contraria a la potenciación de energías renovables, en contraste con lo anunciado recientemente por el presidente norteamericano Barack Obama.

Por su parte, el presidente del Grupo de Gestores Energéticos de Cataluña, José Enrique Vázquez, propuso «abrir un debate sobre el uso de todo tipo de energías, incluida la nuclear», aunque opinó que «la apertura de nuevas centrales en España no resultaría rentable económicamente debido al bajo precio de la electricidad en nuestro país».

Vázquez se refirió a la paradoja de que aunque en España las encuestas apuntan que la mayor parte de la población rechaza la apertura de nuevas centrales nucleares, por el contrario se importa electricidad francesa producida por medio de este tipo de energía.

España obtiene un 6% de su energía eléctrica mediante tecnología nuclear y este año se prevé el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos).

Iranzo pide más centrales nucleares para crear empleo y ganar competitividad

En una rueda de prensa, posterior a una jornada sobre las centrales nucleares en España, el economista insistió en que no se debe cerrar ninguna central porque supone desaprovechar el uso de una energía barata, al tiempo que pidió la creación de nuevas plantas, para lo que recomendó que se abra el debate sobre ello.

Iranzo explicó que aunque se tarda una década en construir una central nuclear, merece la pena iniciarla en este momento porque aumentaría la obra pública, con lo que frenaría el aumento del paro, y, en su opinión, no tendría problemas de financiación porque serviría como valor de inversión refugio.

Por ello, el economista apeló a la racionalidad de la sociedad porque se ganaría competitividad y se allanaría el camino para la recuperación economía, al tiempo que recordó que otros países europeos como Francia, Italia o Reino Unido apuestan por la energía nuclear.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Nuclear Española (SNE), Luis Yagüe, aseguró que si se hubiesen desarrollado nuevas centrales en los últimos años, la energía nuclear habría minimizado los efectos de la actual crisis y en España no se destruiría tanto empleo.

La energía servirá de «puente» para salir de la crisis, dijo Yagüe, por lo que el Gobierno tiene que tomar también decisiones que apuesten por la energía nuclear y advirtió de que si no se hacen nuevas centrales, aunque se tarden 10 años, España no saldrá «ni entonces» de la crisis.

La presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, subrayó por su parte, en un comunicado, que si no se construyen nuevas centrales, la factura de la luz se encarecerá, aumentarán las emisiones de CO2 y la garantía de suministro eléctrico atravesará momentos de incertidumbre.

Domínguez apostó por la creación de un marco estable que permita la creación de nuevos reactores, al tiempo que consideró que la industria española se mantiene en la vanguardia del sector.

Durante la jornada, la patronal eléctrica Unesa señaló que el parque nuclear español aportó en 2008 una producción eléctrica de 58.998 millones de kilovatios hora (kWh), casi una quinta parte de la producción española.

Italia y Francia pactan producir su energía nuclear

Italia y Francia celebraron en Roma la la XXVII cumbre bilateral entre ambos países con la participación de sus respectivos ministros de Exteriores, Defensa, Economía, Infraestructuras, Educación, Cultura y Políticas Europeas.

Durante la reunión se trataron sobre todo el conflicto de Afganistán y la cooperación nuclear, sellada con dos acuerdos de entendimiento entre las eléctricas EDF y Enel, participadas por el estado francés e italiano, respectivamente.

En la conferencia de prensa posterior a la firma del acuerdo, Sarkozy propuso a Italia una «asociación ilimitada» en materia nuclear, que siente las bases de una amplia colaboración en aspectos que van desde la investigación a la producción.

Con la reapertura de Italia a la energía nuclear, todavía pendiente de proceso legislativo, cambia el panorama del futuro energético europeo, sobre todo después de que Sarkozy confesara su deseo de que la energía nuclear sea «una cuestión europea».

Gracias a «la gran generosidad de Francia», en palabras de Berlusconi, Italia recupera la senda nuclear, abandonada en 1987 merced a un referéndum.

Berlusconi dijo estar de acuerdo con Sarkozy en que el futuro de Europa no son los combustibles fósiles, sino «las energías renovables» y «la energía nuclear».

El primer ministro italiano también apuntó que Occidente necesita a EEUU, pero también a Rusia, para «el suministro de materias primas y combustible».

Enel y EDF firman dos acuerdos de entendimiento sobre energía nuclear

Estos dos acuerdos fueron firmados por los consejeros delegados de Enel, Fulvio Conti, y de EDF, Pierre Gadonneix, en Roma y, en virtud de ellos, ambas compañías participarán en la construcción de varios reactores nucleares en sus países en los próximos años.

Con esta firma, Enel, accionista mayoritaria de la eléctrica española Endesa, participará en la construcción en Francia de otros cinco reactores nucleares del tipo EPR (European Pressurized water Reactor, en sus siglas en inglés).

«Enel ha expresado su voluntad de participar en la extensión del acuerdo precedente sobre la energía nuclear y a su vez ha acordado con EDF la realización en Francia de otros cinco reactores EPR, además del que recientemente el Gobierno francés ha autorizado en la localidad de Penly», se afirma en el texto de uno de los pactos firmados.

En virtud de otro acuerdo alcanzado, Enel y EDF, participadas ambas por sus respectivos estados, pondrán en funcionamiento al menos cuatro centrales nucleares en Italia del tipo EPR antes de 2020.

La aplicación de este acuerdo de entendimiento está condicionada a la conclusión del procedimiento legislativo y técnico que Italia debe adoptar para retomar la presencia de la energía nuclear en el país, en el que en 1987 se convocó un referéndum para cerrar los centros de producción.

Según recoge este texto, que entró en vigor ayer y tendrá una validez de cinco años prorrogables, una «joint venture» controlada a partes iguales por Enel y EDF será responsable del estudio de la viabilidad de la energía nuclear en Italia.

Una vez comprobada esta viabilidad, el acuerdo de entendimiento prevé la constitución de una «sociedad ‘ad hoc’ para la construcción, la propiedad y la puesta en marcha de cada una de las unidades de generación nuclear EPR», sociedad que será controlada mayoritariamente por Enel.

Después de llegar la pasada semana a un acuerdo con la constructora española Acciona para hacerse con su 25 por ciento en el accionariado de Endesa, Enel vuelve a dar un paso más en la expansión de su presencia en el mercado energético europeo.

Actualmente la italiana ya está presente en el mercado energético francés, entre otros, con el 12,5 por ciento de la planta nuclear de Flamanville, así como a través de su participada de energías renovables Erelis.

Según el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, quien firmó junto al primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el acuerdo nuclear entre sus dos países, esta energía debe convertirse en una cuestión europea.

Francia e Italia firman un acuerdo de cooperación en energía nuclear

La firma de este protocolo de acuerdo significa que compañías francesas con gran experiencia en la energía nuclear, como EDF, Areva y GDF-Suez, tendrán abierto un mercado de unos 40.000 millones de euros para la construcción y la explotación de las ocho a diez centrales atómicas que el Ejecutivo italiano pretende construir de aquí a 2030.

Como contrapartida, la eléctrica italiana Enel -participada por el Estado- aumentará su implicación en el negocio nuclear francés, ya que controlará un 12,5% en el segundo reactor atómico de tecnología EPR que se construya en Francia, el mismo porcentaje que ya se le había atribuido en noviembre de 2007 para el primero, que se está levantando en Flamanville, en la costa de Normandía.

El periódico económico «La Tribune», citando fuentes oficiales, destacó que se trata de un protocolo que establece una «cooperación estrecha en el conjunto del sector nuclear» civil tanto «a nivel institucional e industrial como en la investigación y el desarrollo».

Se enmarca en el proceso de retorno de Italia -después de 22 años de prohibición- al club de países que utilizan la energía nuclear, según un proyecto que se encuentra en tramitación parlamentaria.

Francia, por el contrario, es uno de los Estados que más han desarrollado la tecnología atómica civil, ya que en torno al 80% de su electricidad procede de su medio centenar de reactores nucleares.

Nicolás Sarkozy llegó por la mañana a Roma, donde fue recibido en primer lugar por el presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi, con quien formalizará el acuerdo de cooperación nuclear antes del almuerzo.

El presidente francés, que fue acompañado por varios de sus ministros, como la de Economía, Christine Lagarde, el de Ecología, Energía y Desarrollo Sostenible, Jean-Louis Borloo, el de Defensa, Hervé Morin, el de Educación, Xavier Darcos, o la de Cultura, Christine Albanel, se entrevistará por la tarde con el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano.

Garoña es sustituible por renovables, según el PSOE

En un desayuno informativo en la sede del partido, Morán hizo hincapié en que «el debate» en torno al cierre de esta instalación no está en la necesidad del suministro que genera, sino en garantizar la posterior gestión de sus residuos.

Asimismo, Hugo Morán señaló que cualquier energía «verde», incluyendo las «experimentales», son «sustancialmente más baratas que la nuclear».

Para el dirigente socialista, el «debate» en torno al mantenimiento de esta forma de energía «está ya superado en España» y en el propio partido («lo tengo claro: hay que prescindir del parque cuanto antes«), pero recordó que antes de cerrar una central es necesario contar con contenedores para la gestión de residuos nucleares.

Ahora bien, aunque cree «posible» sustituir el suministro energético que genera Garoña con renovables, no lo considera así respecto al que proporciona el conjunto del parque nuclear español.

Ascó II se conecta a la red tras finalizar los trabajos de mantenimiento

La central nuclear de Ascó II se ha sincronizado a la red eléctrica tras finalizar la parada programada para llevar a cabo trabajos de mantenimiento en la planta, ha informado la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs II (ANAV), titular de la planta.

La nuclear se desconectó de la red alrededor de la medianoche del pasado sábado día 7 en el marco de una parada programada para realizar trabajos de mantenimiento en las instalaciones.

Según las mismas fuentes, la parada se llevó a cabo para poder intervenir en una válvula de sistema de agua de alimentación auxiliar de uno de los generadores de vapor de la central, una operación que era necesario hacer con la planta sin actividad.

La ANAV ha informado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de esta intervención y, una vez finalizada, la planta se ha sincronizado nuevamente a la red eléctrica.