La Unión Europea presentará las ideas «preliminares» sobre las pruebas de resistencia a las 143 nucleares europeas

La presidencia húngara de la Unión Europea convocó este encuentro extraordinario porque consideró que el accidente nuclear en la planta japonesa de Fukushima y el conflicto en Libia deben ser una «oportunidad» para que los Veintisiete estudien la repercusión en los precios de los hidrocarburos y «busquen fuentes alternativas».

«No se prevén problemas inmediatos en el suministro a la Unión Europea», según recalcaron fuentes diplomáticas que explicaron que el debate tiene que ver más con el interés de estudiar «medidas a corto, medio y largo plazo» en las políticas energéticas de la Unión Europea y descartan acciones «urgentes».

En el caso del petróleo, explicaron, «el mercado ha demostrado que se las puede arreglar sin las importaciones libias» y sólo dos Estados miembros, Italia y España, importan gas libio, pero «han podido recurrir sin problemas a otras fuentes» como Rusia o Argelia y «ninguno ha pedido activar mecanismos de urgencia».

El debate sobre el impacto a medio y largo plazo de estas crisis podría favorecer la discusión de cuál debe ser el papel de las centrales nucleares en el futuro de la Unión Europea, pero fuentes europeas recordaron que la elección energética de cada Estado miembro es una «elección nacional» y por tanto «no se puede decir mucho en el plano comunitario».

Sobre la mesa también estará la posibilidad de enviar a Japón «material y equipamiento técnico» para ayudar a «enfriar los reactores y controlar la radiación», según adelantó una portavoz del comisario de Energía, Günther Oettinger. La Unión Europea está «preparada» para «coordinar cualquier tipo de asistencia» que pida el país asiático, dijo.

Los problemas en los reactores de la planta japonesa de Fukushima han avivado la discusión sobre la seguridad, aunque aquí también fuentes diplomáticas insistieron en que cualquier paso en materia de seguridad energética es «claramente competencia nacional, y así seguirá siendo».

Con todo, los ministros continuarán el examen de la seguridad nuclear europea que iniciaron con el sector y los reguladores en una reunión convocada por el comisario en Bruselas. Oettinger tendrá la oportunidad de presentar las ideas «preliminares» sobre los requisitos de las pruebas de resistencia voluntarias a las que quiere someter este año a las 143 centrales nucleares que hay en la Unión Europea, aunque los criterios y los expertos para llevarlas a cabo están sin definir.

El comisario dijo contar con el apoyo de las autoridades nacionales de seguridad nuclear, con los gobiernos y con el sector, y abogó por invitar a países vecinos como Rusia y Turquía a seguir el ejemplo. «Hasta ahora no hemos visto la menor oposición ni al más alto nivel, ni a nivel técnico», aseguraron fuentes europeas sobre la repercusión de la propuesta de los test de estrés en los Veintisiete.

El comisario de Energía sembró la polémica durante la última semana por calificar de «apocalipsis» lo ocurrido en Japón, asegurar que la situación en la planta de Fukushima estaba «fuera de control» y afirmar que «no todas» las centrales europeas superarán las pruebas de estrés. Una portavoz del comisario matizó tras las primeras declaraciones que Oettinger no se basaba en ningún tipo de información privilegiada, sino en lo leído en la prensa.

España tiene planificación de emergencias nucleares y radiológicas para centrales y para transporte de residuos

No se trata sólo de actuaciones generadas por catástrofes naturales sino también por acciones «intencionadas de carácter bélico y terrorista» o por otros dispositivos de dispersión radiactiva (bombas sucias, por ejemplo), y dispositivos nucleares imprevistos como armas nucleares procedentes del desvío de material nuclear para producir una explosión nuclear.

En España, sólo las centrales nucleares españolas dan lugar a un Plan de Emergencia Exterior. En cuanto a las medidas de protección, en una planificación de emergencia en una planta nuclear, la primera es el control de los accesos y las siguientes medidas urgentes son el confinamiento, la administración de yodo estable y la evacuación.

A continuación, en caso de que se produzca tal contingencia, se establecen como medidas urgentes complementarias la autoprotección ciudadana y autoprotección del personal de intervención; las restricciones al consumo de agua y alimentos; la estabulación de animales y la descontaminación del personal.

En caso de ser requeridas medidas de larga duración, está previsto el control de alimentos y agua, la descontaminación de áreas, el traslado temporal a albergues de media duración o bien, traslado permanente o realojamiento.

Además, a nivel internacional, la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) «espera publicar en 2011 una nueva guía» que se denominaría «Criteria for Use in planning response to nuclear and radiological emergencies« cuya finalidad será sustituir algunos informes de la colección de seguridad publicados antes de 1995 para actualizarlos, consolidarlos o hacerlos más efectivos.

Concretamente, en caso de emergencia en una central atómica española existe el Plan Básico de Emergencia Nuclear (PLABEN), que es completado por los Planes de Emergencia Nuclear Exteriores a las centrales nucleares y por el Plan de Emergencia Nuclear del Nivel Central de Respuesta y Apoyo (PENCRA).

En caso de que se tenga que recurrir a un plan de respuestas exterior y derivados del PLABEN figuran el PENBU, o Plan de Emergencia Nuclear, exterior a la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos); el PENCA, que es el Plan de emergencia nuclear, exterior ala central nuclear de Almaraz (Cáceres); el PENGUA, relativo al exterior de las centrales nucleares de José Cabrera y Trillo (Guadalajara); el PENTA, de las centrales nucleares de Ascó y Vandellós (Tarragona); el PENVA, que es el plan de emergencia nuclear, exterior a la central nuclear de Cofrentes (Valencia), y el PENCRA, que es el plan de emergencia nuclear del nivel central de respuesta y apoyo.

Por su parte, el PENTA es un plan director que se diferencia del resto de PEN porque tiene siete grupos operativos, frente al resto, que tienen cinco y porque se añaden también el grupo de seguridad estratégica y el grupo de intervención.

En cuanto a la planificación exterior de las emergencias radiológicas, se contempla una amplia variedad de posibles accidentes, sucesos y circunstancias con potenciales repercusiones radiológicas, que pueden derivarse de las instalaciones, equipos, fuentes de radiación y actividades.

Finalmente, en la planificación de las emergencias en el transporte de material radiactivo participan las empresas ENUSA y ENRESA, las autoridades nacionales, aunque todas las empresas que intervengan en este tipo de transporte deberán desarrollar un plan de protección radiológica que incluirá los procedimientos aplicables en condiciones normales y de emergencia.

España cuenta con 117.000 dosis de yodo en reserva central

España cuenta con un total de 117.000 dosis de yodo para adultos y 2.300 para niños en un almacén central y 3.539.500 cápsulas distribuidas en cajas de 10 cápsulas en almacenes distribuidos en las provincias que albergan alguna de las seis centrales y ocho reactores nucleares del país, con el objetivo de hacer frente a una situación de emergencia radiológica, según informó la dirección general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, que señala que estas son las reservas que «se estiman necesarias».

Concretamente, el stock del almacén central consta de 117.000 dosis de yodo para adultos y 2.300 para niños. Además, en Tarragona, Cáceres, Burgos, Valencia y Guadalajara, las provincias que albergan reactores nucleares, cuentan con almacenes donde custodian un total de 3.539.500 cápsulas de yodo para adultos y 15.350 frascos de 20 mililitros para niños.

El número de cajas, cada una tiene 10 cápsulas, se ha elevado desde 2009 en casi todas las provincias y especialmente en Tarragona, donde en ese año se registraban 27.600 cajas para adultos, mientras que en 2011 la cifra alcanza las 320.000 cajas para adultos, al tiempo que en 2009 había 5.750 frascos de 20 mililitros para niños y en 2011 contaban con 6.700 frascos.

A esta provincia le sigue, en número de dosis Cáceres, que ha elevado de 15.100 a 15.350 las cajas de dosis para adultos de 2009 a 2011 y de 6.200 a 6.800 los frascos para niños.

En tercer lugar en número de dosis está Valencia, que dispone de 12.000 cajas de 10 cápsulas para adultos frente a las 11.450 de 2009 y 1.000 frascos para niños. En cuarto lugar figura el almacén de Burgos, que albergaba en 2009 un total de 12.336 cajas en 2009 y 14.400 cajas de diez dosis en 2011 y 250 frascos de dosis para niños.

Por último, Guadalajara custodia 4.200 cajas de dosis en 2011 frente a las 3.200 de 2009 y 600 frascos para niños frente a los 800 frascos en el stock de 2011.

El futuro almacén nuclear español podrá soportar un terremoto de magnitud 8

En diciembre de 2009 el Gobierno dio luz verde a la convocatoria del ATC. Actualmente está en marcha el proceso de selección de un emplazamiento para esta instalación. Un total de nueve municipios son candidatos a albergarla; entre ellos, Ascó (Tarragona) y Zarra (Valencia), que son los dos que se perfilan como más probables.

El diseño genérico del Almacén Temporal Centralizado (ATC), aprobado por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), contempla que la instalación puede soportar un terremoto de la citada magnitud 8 en la escala de Richter.

No obstante, cuando se decida la ubicación del ATC se tendrán que hacer los estudios geológicos y sismotectónicos del lugar para determinar, de acuerdo con la normativa nacional e internacional, la resistencia sísmica final, explicaron las citadas fuentes de Enresa.

Este proyecto se someterá a la evaluación de organismos competentes al objeto de obtener la autorización de su construcción y serán estos organismos los que decidan si esos parámetros sísmicos son los adecuados.

Por otro lado, Enresa recordó que el ATC es «una instalación pasiva», refrigerada por convección natural. En ella, los residuos no están en contacto con agua ni gases.

Por su parte, la presidenta del Foro de la Industria Nuclear Española (la organización que aglutina a la industria nuclear en España), María Teresa Domínguez, afirmó recientemente que, en el caso de que un ATC se viera afectado por un seísmo, el impacto sería «nulo», porque un ATC «es como una central apagada; sólo tiene calor residual».

La crisis de Japón no ayuda a lograr «el consenso» para el ATC

Por su parte, el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que el debate generado en torno a la energía nuclear tras el desastre ocurrido en Japón no ayudará a alcanzar «el consenso necesario» para decidir la ubicación del almacén temporal centralizado (ATC) en España.

Rubalcaba reconoció que «no descubro el Mediterráneo» al decir que la situación actual «no va a ayudar al consenso necesario para poner el ATC». «Es un tema complejo, y ahora más. Pensar que las cosas son más fáciles que hace diez días no es razonable. Pero el Gobierno mantiene su voluntad de consensuar y hablar» el futuro emplazamiento.

Sobre la conveniencia de la instalación del ATC, María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, dijo que «hoy entrar a hablar de esa materia es altamente irresponsable». Así, aseveró que el que intente «sacar tajada política» de una situación de «crisis» como la de Japón comete una «irresponsabilidad».

El accidente de Japón no cuestiona el futuro de la nuclear, según Industria

Además, Jesús Candil dijo que en unos días el Consejo de Seguridad Nuclear en España mantendrá una reunión para analizar, con una visión europea, el problema suscitado tras el incidente nuclear en la central de Fukushima (Japón) y definirá los posibles ensayos en las centrales españolas que estime pertinentes.

Candil lanzó a la sociedad un mensaje de tranquilidad, ya que la tecnología nuclear y las centrales españolas «son completamente seguras». Además, reconoció que siempre que hay un accidente, lo normal es que se abra una fase de estudio, del que en ocasiones se pueden derivar decisiones.

«Lo que queda por delante no es un cuestionamiento de la energía nuclear, pero sí supondrá probablemente un avance para conseguir mejores condiciones de seguridad de cara al futuro«, manifestó.

«Además de promocionar energías renovables, es absolutamente imprescindible la energía nuclear para satisfacer las necesidades«, apuntó.

PSOE, PP y CIU coinciden en basarse en requisitos de «seguridad»

Los grupos parlamentarios del PSE, PP y CIU coincidieron en que el debate sobre el cierre de las nucleares españolas debe basarse en requisitos de seguridad y en los informes técnicos del Consejo de Seguridad Nuclear, tras la catástrofe ocurrida en Japón el pasado viernes que ha llevado al país a una situación de emergencia nuclear.

En declaraciones a TVE, el diputado de CIU Josep Sánchez Llibre destacó la «necesidad» potenciar los planes de emergencia ante situaciones como la que está ocurriendo en Japón. Además, se refirió a la central nuclear de Garoña y señaló que el destino de ésta será una decisión que tendrá que tomar el Gobierno que esté ejerciendo sus funciones en el año 2012.

En este sentido, indicó que podría ser viable que el Gobierno de turno tomase la decisión de ampliar su vida útil. Sin embargo, consideró que «en estos momentos hablar de lo que va a pasar en Garoña es precipitado y no se está planteando el futuro de la energía nuclear de una manera objetiva». Asimismo, apuntó que CIU «siempre ha defendido que no se podía prescindir de la energía nuclear». A pesar de esto, propuso «máxima seriedad» y «aplicar las medidas de seguridad que sean necesarias en España».

Por su parte, el diputado del PP Álvaro Nadal pidió «un debate muy sosegado sobretodo a nivel europeo». Así, señaló que se deben hacer las evaluaciones y tomar las decisiones de forma conjunta como se comenzó a hacer con la reunión de esta semana de la autoridad nuclear europea. En referencia a Garoña, subrayó que la línea que se debe seguir tiene que ir en función de los parámetros de seguridad de la UE y que el PP «siempre basará sus decisiones en los informes de seguridad de los técnicos».

Del mismo modo, explicó que los residuos de energía nuclear no se pueden seguir almacenando en Francia porque «sale muy caro». En esa línea, señaló que «dónde situar el almacén de residuos no es una decisión territorial y lo ideal seria que hubiese el mismo acuerdo a la hora de elegir emplazamiento que el que hubo al decidir que era necesario». Además, añadió que será una decisión que tendrá que tomar el Gobierno de turno con responsabilidad.

Por otro lado, manifestó que la energía nuclear tiene sus ventajas e inconvenientes y no es fácilmente sustituible. Así, citó entre las ventajas que «produce en continuo y la energía de gas del país en buena parte viene de ahí». Por ello, cree que todas las decisiones que se tomen en energía se tienen que hacer en función de la capacidad técnica y del estado de la tecnología en ese momento.

A su juicio, debe ser una energía que convine que «se tenga siempre la mejor energía a precios razonables y que al mismo tiempo haya determinados compromisos medioambientales que se deben cumplir». «Hoy por hoy no se puede prescindir de la energía nuclear», concluyó.

El diputado del PSOE José Antonio Alonso resaltó que el PSOE continúa en la tesis de respetar el ciclo de vida útil de las centrales nucleares que hay en España. Igualmente, apuntó que después hay un plazo de diez años para pedir un informe al Consejo de Seguridad.

En cuanto a Garoña, Alonso aseguró que «la decisión del Gobierno es clara y no va a ser modificada, por lo tanto, en 2013 Garoña se cierra». Asimismo, en referencia al almacén de residuos, indicó que se deberá basar en criterios técnicos y en seguridad, así como que la técnica de almacenaje sea de ultima generación. Además, afirmó que «el Gobierno busca el diálogo político y el consenso para buscar la ubicación del almacén de residuos».

Finalmente, subrayó que la UE y España están cumpliendo los protocolos de seguridad, y ahora se va a asegurar de que las centrales también son seguras ante catástrofes naturales. En esa línea, ha explicado que cada país debe ajustar sus perfiles geológicos a las exigencias de seguridad.

La ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, pidió «tranquilidad» en relación con la seguridad de las centrales nucleares españolas y confirmó que «todas», también la de Santa María de Garoña (Burgos), serán sometidas a las pruebas de resistencia propuestas a nivel europeo tras la crisis nuclear en Japón.

«Verificaremos todas las centrales nucleares sin exclusión, así lo ha manifestado el presidente Zapatero. Tendremos más información sobre todas y cada una de ellas«, declaró Aguilar. Con todo, insistió en que estos exámenes de resistencia no afectarán a la decisión sobre la planta burgalesa porque «está tomada y se llevará a efecto». En este caso, recalcó, «la edad importa».

«Si tuviéramos que tomar alguna decisión, la tomaríamos, pero en este momento lo que tiene que haber es tranquilidad en relación a la seguridad de las centrales españolas», insistió.

Preguntada por si se debe prescindir de la energía nuclear tras lo ocurrido en la central nipona de Fukishima, Aguilar opinó que se trata de un «debate falso» y que «lo urgente y necesario» en este momento es apoyar y ofrecer un «compromiso solidario» a Japón, al tiempo que se «toman medidas» en el marco de la Unión Europea y por parte de todos los Estados miembros. «Tiempo habrá de hablar de todas las cuestiones», zanjó.

Asimismo, el portavoz de IU en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, pidió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, abrir un debate sobre el futuro del uso de la energía nuclear al margen de los intereses empresariales, a lo que ella respondió diciendo que está segura de que se va a abrir ese debate y de que hay que abordarlo pero «fuera del sectarismo» y basado «en la seguridad y la salud de las personas».

El Foro Nuclear defiende más centrales en España

La presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, defendió que «España necesita de la energía nuclear» y que «es necesario aumentar el parque nuclear para asegurar el suministro de electricidad en el horizonte 2035». Domínguez recordó que la energía nuclear produce el 20,21% de la electricidad sin emitir CO2 y que para asegurar el suministro «en nuestras casas y fábricas, es necesario contar con fuentes como la nuclear, que produce electricidad de forma constante y continua», a diferencia de las renovables. Además, destacó que reduce la dependencia exterior.

Por otro lado, aseguró que los estudios realizados para los emplazamientos de centrales en España garantizan que «nunca un terremoto puede ser de la magnitud de la que se ha detectado en Japón». A este respecto, afirmó que «lo que se ha demostrado tras el suceso de Japón es que no ha habido carencias tecnológicas ni fallos de operación humanos, sino que se debe a la catástrofe natural, y para estas situaciones la experiencia operativa y el conocimiento de la central es muy importante para las actuaciones de emergencia».

Sobre la situación en España, aseguró que centrales como Garoña pueden operar con más de 40 años porque «mientras el Consejo de Seguridad Nuclear compruebe que la instalación incluye todas las medidas de seguridad necesarias, no se tienen que cerrar«.

Con respecto a Fukoshima, apuntó que hay diferencias con el accidente de Chernóbil y que «estas son claras». «Aparte del nivel de alerta (en una escala del 1 al 7 aquí estamos hablando de nivel 4 y en Chernóbil del 7), la estructura de la propia central está pensada para que no ocurra algo semejante. En Chernóbil no había edificio de contención y, una vez que se fundió el núcleo del reactor, el material salió al exterior», precisó.

Defendió además la actuación del Gobierno japonés, de la que dijo que «ha sido correcta» y que «se han podido seguir muy de cerca, en unas condiciones de comunicación complicadas, las actuaciones fundamentales que se estaban realizando en las centrales nucleares tras el terremoto y el tsunami».

Asimismo, el catedrático de Física de la Tierra en la Facultad de Ciencias del Medio Ambiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y miembro del Panel Intergubernamental de la ONU para el Cambio Climático (IPPC), Manuel de Castro, afirmó que «es indudable» que la energía nuclear, con sus ventajas e inconvenientes, puede contribuir a mitigar el cambio climático al producir energía eléctrica sin generar gases de efecto invernadero.

Por ello, añadió que si se habla de tecnologías que permiten generar energía sin emisión de gases de efecto invernadero y que, por consiguiente, mitigan el cambio climático, «la nuclear es una de ellas, pese a que cada una de las energías alternativas a las generadas por la quema de combustibles fósiles tienen sus ventajas e inconvenientes».

En cuanto al presidente del Colegio de Economistas de Madrid y director del Instituto de Estudios Económicos (IEE), Juan Iranzo, aseguró que sigue apostando por alargar la vida útil de las centrales nucleares en España, a pesar del accidente nuclear que ha provocado el tsunami en Japón. Iranzo afirmó que toda actividad humana tiene un riesgo y que lo que hay que hacer es analizar las probabilidades que existen de que ocurra un accidente, que son pocas.

En concreto, se refirió a la central nuclear de Garoña, que cuenta con algún reactor similar a los de Fukushima, y se mostró partidario de alargar su vida útil porque las posibilidades de que se produzca en Burgos un tsunami como el de Japón son «bastante remotas».

Iranzo aseguró que la energía nuclear es importante y necesaria en algunos países como Japón o España, que no tienen recursos energéticos propios. Además, recordó que es barata y permite garantizar el suministro porque es fácil almacenarla. En este sentido, se mostró preocupado por la posibilidad de que el desastre del país asiático modifique las condiciones estratégicas del ‘mix’ energético y resaltó la importancia de contar con un ‘mix’ «adecuado».

CCOO considera que el control del CSN es «totalmente insuficiente»

Por su parte, CCOO consideró que la reducción de costes que las empresas propietarias de las centrales españolas han venido realizando durante los últimos años han incidido «de una forma significativa» en un recorte de los recursos económicos para el mantenimiento y supervisión de las instalaciones. Algo que, a su juicio, ha llevado a que dichas revisiones no se realicen en el tiempo debido, a la vez que se hayan reducido los recursos humanos y materiales para realizarlas.

El sindicato afirmó que la preocupación por la seguridad en las centrales nucleares «no puede realizarse a impulsos, tras los accidentes o incidentes graves que en materia de energía nuclear se produzcan». Para CCOO, además, el control y la supervisión que desde la administración se realiza a través del CSN es «totalmente insuficiente», puesto que la dotación económica aprobada por el Gobierno para su funcionamiento ha ido disminuyendo en los últimos años y, como consecuencia, los medios de los que se dispone para realizar de forma efectiva el control sobre seguridad son cada vez menores.

CCOO criticó asimismo la falta de formación en las plantillas subcontratadas con la consiguiente pérdida de profesionalidad, lo que añadido a la excesiva rotación acarrea la posibilidad de afrontar importantes riesgos. Al mismo tiempo añadió que España debe adoptar una decisión sobre la composición y diversificación de su sistema energético y, en consecuencia, adoptar un conjunto de medidas de carácter estructural que contribuyan a la sostenibilidad económica y medioambiental a medio y largo plazo, en aplicación del Acuerdo Social y Económico recientemente suscrito.

Ecologistas en Acción, por su parte, remitió una carta al embajador de Japón en España en la que transmitieron sus «condolencias» y «solidaridad» con el pueblo japonés, tras «los terribles acontecimientos que está sufriendo su país», a la vez que insistieron en que «lo más sensato es prescindir gradualmente de la energía nuclear».

«Consideramos que ha quedado desgraciadamente demostrado, tras el accidente de Fukushima, que las centrales nucleares no son seguras y que lo más sensato es prescindir gradualmente de esta fuente de energía, cuyos inconvenientes son mucho más graves que las ventajas que aporta«, señalaron en el texto, al tiempo que instaron al embajador a «transmitir estos mensajes a las autoridades de su país».

El portavoz de ecologistas en Acción para asuntos de energía nuclear, Pablo Cotarelo, aseguró las revisiones adicionales a las nucleares, tanto en España como en el resto de Europa, «ponen en evidencia que no se tiene certeza sobre que la seguridad de las centrales sea la adecuada» y, por lo tanto, «ahonda en la idea de que éstas suponen un riesgo que no puede ser admisible para las sociedades actuales».

En este sentido, añadió que «existe una forma diferente de producir electricidad que no tiene un riesgo tan grave» y explicó que «la solución pasa por reducir un gran consumo eléctrico», ya que «a partir de ahí las necesidades de generación eléctrica podrían ser cubiertas por otro tipo de fuentes, entre ellas las renovables».

El Gobierno revisará todos los sistemas de seguridad de las centrales nucleares españolas

En concreto, el ministro indicó que se dará prioridad a la central valenciana de Cofrentes, cuya prórroga de funcionamiento de diez años se aprobó en la víspera del seísmo nipón, el 10 de marzo.

Según Industria, la central de Cofrentes, de 27 años de antigüedad, acaba de recibir el informe favorable del CSN para seguir operando, a expensas del cumplimiento de determinadas condiciones relativas a la seguridad. Ahora, el CSN analizará, a la mayor brevedad posible, el impacto de esta nueva situación sobre las condiciones incluidas en dicha autorización, por si fuera necesaria una actuación complementaria a la luz de los nuevos acontecimientos.

Según el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, hay que abogar por ser «prudentes» sobre la vida útil de la central nuclear del municipio valenciano de Cofrentes y por tratar este tema «con cautela».

Sebastián argumentó que «creemos que estas son las medidas razonables para acometer ya que otro tipo no están justificadas en estos momentos. Quiero reiterar que las centrales en España son seguras y que estas medidas se adoptan para garantizar su seguridad».

Asimismo, Sebastián, que quiso mostrar su solidaridad con el pueblo de Japón, remarcó que España es un país que cuenta con una institución de «acreditada solvencia» en materia de seguridad nuclear, el CSN, que desde que se tuvo noticia de la catástrofe de Japón no ha dejado de informar y evaluar los hechos.

«Para el Gobierno la seguridad es, antes y después de este accidente, una prioridad absoluta. En este sentido seguiremos trabajando dentro del contexto para que las centrales no supongan riesgo para la población y el medio ambiente. Este no es el momento para extraer conclusiones por los acontecimientos de Japón», añadió.

El ministro de Industria respondió así a una pregunta del diputado de IU, Gaspar Llamazares, quien le reprochó al Gobierno que su reacción ante esta catástrofe nuclear similar «a la de Chernobil» fue considerar que no era el momento del debate público, «cruzarse de brazos» y minimizar la gravedad de los hechos. En su opinión, se trata de una crisis global de opinión pública internacional, que afecta a España, que no sólo está teniendo lugar en Japón.

A juicio de Llamazares, el CSN en vez de tranquilizar a los ciudadanos y abordar un reforzamiento de las centrales nucleares españolas, especialmente a las de Garoña y Cofrentes, de diseño similar a la japonesa cuyos reactores han fallado, lo que ha hecho es una «enorme campaña de propaganda» en favor de la seguridad nuclear.

Las nucleares españolas estarán protegidas por ley de ataques terroristas

Asimismo, el Congreso de los Diputados aprobó el proyecto de ley de protección de infraestructuras críticas de España, por el que se protegerá de atentados terroristas instalaciones clave como centrales nucleares, redes de transportes y sistemas de comunicaciones.

La aprobación de este texto legal tuvo lugar en la Comisión de Interior de la Cámara Baja, que actuó en esta materia con competencia legislativa, lo que supone que la aprobación del nuevo texto legal es ya definitiva y no tiene que ir al pleno del Congreso.

El visto bueno a este proyecto de ley de protección de infraestructuras críticas se produjo por unanimidad de todos los grupos parlamentarios, después de que el PSOE aceptase enmiendas planteadas por el PP y por nacionalistas de CiU y PNV.

En este último caso, los nacionalistas vascos y catalanes abogaron porque en la protección de las infraestructuras críticas tuvieran su papel las comunidades autónomas. Esto supone, por ejemplo, que en las autonomías con policía propia, este cuerpo de seguridad tendrá un papel protagonista en situaciones críticas.

Zapatero subraya la seguridad de las nucleares pero no descarta nuevas «exigencias»

Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, subrayó que las centrales nucleares españolas están sometidas ya a «rigurosos exámenes de sus condiciones de seguridad», de su estado y de la «calidad de su funcionamiento», pero adelantó que no descarta hacer alguna «exigencia más» a alguna de ellas «ante hipotéticos riesgos» si así lo aconsejan los nuevos exámenes del CSN.

«Lo que vamos a hacer ahora es asegurarnos más» y aseguró que las condiciones de seguridad tendrán que acreditarse en «informes con criterios mucho más exigentes de los que se han aplicado hasta ahora», dijo Zapatero en el Congreso. «Japón debe servir como experiencia, debemos extraer conclusiones, pero conclusiones medidas, conclusiones científicamente avaladas, y eso es lo que debe sostener las decisiones políticas al respecto», manifestó.

Zapatero precisó que los nuevos «informes complementarios» encargados al CSN son los que recomendó la Comisión Europea y se centrarán en las «ubicaciones» de las centrales nucleares y en el riesgo de terremotos, inundaciones u otras catástrofes naturales y su posible impacto en las centrales. «Todos sabemos cuáles son las condiciones geográficas y naturales de nuestro país», señaló para subrayar que, aunque se deben hacer estos informes, «hay motivos para mantener la tranquilidad».

«La iniciativa, precisó, «busca fundamentalmente reforzar la convicción de la seguridad, las condiciones de la seguridad con informes aún mucho más exigentes«. Eso sí, no pudo precisar cuánto tiempo llevará la elaboración de los nuevos exámenes porque, según explicó, antes de someter a las centrales españolas a «pruebas hipotéticas de situaciones muy difíciles» los expertos consideran «fundamental» tener «un buen relato de cómo se han producido los hechos en Japón».

Es más, apuntó que «seguramente» la capacidad de las centrales nucleares para reaccionar ante una falta de suministro eléctrico para generar mecanismos propios para enfriar sus reactores es «la gran cuestión sobre la que trabaja la comunidad científica nuclear».

También aseguró que el Gobierno facilitará el retorno a los españoles que lo deseen, pero ha recalcado que será «coherente» en «respetar y atender» la información que den las autoridades japonesas sobre los niveles de radiactividad y recalcó que el Gobierno de España no puede decir que sea «imprescindible salir de allí».

No obstante, el jefe del Ejecutivo remarcó que la prioridad ahora no es tanto sacar conclusiones o ver cómo puede afectar a España la alerta nuclear, sino «ayudar a Japón» y a su pueblo que está «sufriendo». Además, dijo que «cuanto más difícil es una situación, más contenidas deben ser las palabras», en relación a las palabras del comisario europeo de Energía, Gunther Oettinger, calificando de «apocalipsis» la situación.

Por otro lado, confió en que ahora desaparezca la acusación contra él de que es contrario a la energía nuclear por «prejuicios ideológicos» y llamó a plantear el debate energético, que será uno de los «grandes debates», «en términos de racionalidad, y alejado de planteamientos ideológicos».

Así, aunque reconoció que la nuclear tiene «importancia para la producción de energía» y la energía es «un problema», defendió que «un gobernante» siempre debe tender a ser «lo más prudente y reflexivo posible». De este modo, sostuvo que la edad de las centrales «es un factor relevante y que cuenta» a la hora de alargar su vida útil, porque serán más seguras cuanto más modernas sean y, por ello, aprovechó para defender su decisión de cerrar en 2013 la central de Garoña, en Burgos.

En este sentido, el jefe de Relaciones Exteriores de la central de Garoña, Elias Fernández Centellas, descartó que lo sucedido en Japón con la central nuclear de Fukushima pueda repetirse en la central burgalesa, que funciona «con toda seguridad» y con personal «muy preparado». Además, sostuvo que en Garoña «no puede suceder eso, porque no estamos en una zona sísmica de ese nivel y porque el mar nos queda un poco lejos. Olas de 15 metros probablemente nunca tengamos aquí».

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, defendió la postura del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al considerar que hay que tener «aplomo» y «serenidad» en materia de centrales nucleares. Por eso, su actitud debe hacer «reflexionar» a todos los que manifestaron que Zapatero tenía «prejuicios técnicos» en energía nuclear, cuando lo que en realidad tenía, a su parecer, era conciencia.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, también destacó que España «haya dado el paso» y se haya «adelantado en poner en marcha las medidas de seguridad para las centrales nucleares de manera inmediata» una iniciativa que, a su juicio, «dejará más tranquila» a la sociedad aunque quiso señalar que «no se ha detectado ningún problema con las centrales españolas». Así, afirmó que en política energética «España no puede hacer otra cosa que estar alineada» con Europa y «con los proyectos comunes». Sin embargo, apuntó que el país tiene también «sus propios retos» y se encuentra entregado «a la búsqueda de soluciones».

El PP aplaude la revisión de la seguridad de las centrales españolas

Para Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del Partido Popular en el Congreso, la decisión del Gobierno de revisar la seguridad de todas las centrales nucleares en España es «positiva» y añadió que en el futuro de la energía nuclear «deben primar criterios de seguridad y protección radiológica», por lo que «toda medida para reforzar la seguridad de las centrales será buena». Por todo ello, mantuvo que el criterio del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), basado en la seguridad y la protección radiológica, es el que debe primar en las decisiones relativas a las centrales nucleares.

A su juicio, las nuevas políticas que puedan ponerse en marcha en este sector deberían partir de forma «muy recomendable» desde la Unión Europea, ya que -recordó- esta alianza de países «nació en el ámbito de la energía» con el tratado para la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero tras la II Guerra Mundial.

En el caso de España, dio credibilidad a las afirmaciones del ministro de Industria, Miguel Sebastián, de que las centrales de este país «son seguras». Y en relación a la central de Garoña, apuntó que el CSN ya hizo una valoración de la misma, al tiempo que el Ejecutivo decidió en julio prorrogar las instalaciones de Almaraz y Vandellós II.

También, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, aseguró que no se muestra partidaria «de prescindir» de la energía nuclear y se mostró a favor de «complementar» el uso de las diferentes fuentes de energía, partiendo de una premisa mínima y básica, la seguridad. Aseguró que tanto en España como en Europa existen los organismos correspondientes que pueden garantizar la utilización de la energía, por eso no se mostró «ni a favor ni en contra de construir, cerrar o alargar de la vida» de centrales nucleares.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, manifestó que habrá que replantearse el rigor y la seguridad de las centrales nucleares y
afirmó que «siempre es buena la serenidad y la ausencia de dogmatismo».

Cayo Lara apuesta por una plataforma antinuclear de ámbito estatal

Izquierda Unida apostó por constituir una plataforma antinuclear a nivel nacional, que agrupe a partidos políticos y colectivos antinucleares, para fomentar el debate sobre el futuro energético del país y demostrar que «es posible, es necesario y es útil» apostar por las energías renovables, tal y como anunció el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara.

Lara apostó por un Plan Energético Nacional que potencie las energías limpias y programe el cierre de las nucleares, puesto que la energía nuclear es «un peligro para la humanidad».

Rosa Díez: «El debate nuclear debe tener como objetivo principal que las fuentes de energía sean seguras»

Para Rosa Díez, diputada nacional de UPyD, el debate nuclear tiene que tener como objetivo principal que las fuentes de energía sean «seguras, compatibles y sostenibles» y pidió que éste no sea un debate ideológico sino basado en apoyos científicos.

De este modo, la líder de UPyD aseguró que el debate sobre la seguridad de las instalaciones nucleares es «un debate siempre necesario» y consideró que hay que plantearlo «para llegar a conclusiones». Para Díez, España tiene la «necesidad imperiosa» de definir un modelo energético y decidir qué porcentaje de ese «mix energético» proceda de cada una de la energías que han de convivir.

«Una tarea que, en su opinión, tenemos pendiente y tenemos que hacer no porque se haya producido este trágico acontecimiento de Japón sino porque hace mucho tiempo que lo deberíamos haber hecho porque nuestros elevados déficit en materia energética nos generan problemas«, agregó Díez, quien recordó que España es el único país de Europa sin un modelo definido.

La presidenta del CSN solicita comparecer ante el Congreso

La presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Carmen Martínez Ten, solicitó al Congreso de los Diputados comparecer ante la Comisión competente, para informar al Parlamento del seguimiento efectuado por el CSN de las plantas afectadas, realizado en coordinación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) e informar sobre la seguridad de las centrales nucleares españolas.

Asimismo, todos los partidos con representación parlamentaria acordaron solicitar la comparecencia urgente en el Congreso de los Diputados de Carmen Martínez Ten. Esta petición conjunta vino precedida por un acuerdo alcanzado ayer entre el PSOE y ERC, para solicitar esa comparecencia.

Foro Nuclear: «El análisis de las nucleares debe ser internacional»

Por su parte, «el análisis de las centrales nucleares que definirá y revisará las normas, requisitos y regulaciones de aplicabilidad debe hacerse dentro del marco internacional», afirmó el Foro Nuclear tras la petición del Gobierno para revisar los sistemas de seguridad de las centrales.

El Foro Nuclear insistió en que «la industria nuclear española trabajará de forma proactiva para continuar garantizando la seguridad de las instalaciones cumpliendo los nuevos criterios que de las nuevas evaluaciones puedan establecerse». No obstante, señaló que esta participación «se realizará tras un riguroso análisis de lo ocurrido y fundamentalmente en lo referido a fenómenos externos, concretamente en las áreas de inundaciones y riesgo sísmico».

La industria nuclear volvió a reiterar «el máximo nivel de seguridad de las centrales nucleares españolas, que operan con unas bases de diseño sólidas, establecidas por los estándares de seguridad nacionales y contrastadas internacionalmente».

Asimismo, el catedrático emérito experto en seguridad nuclear y ex consejero del CSN, Agustín Alonso, aseguró que la revisión de las centrales nucleares anunciada por el ministro de Industria tras el desastre de Japón es «normal» en estos casos, ya que también se producirán en el resto de países.

«Cuando hay una averia en cualquier central del mundo, existe un convenio de retroalimentación por el que todo el mundo está obligado, a través de la AIEA, a comunicar estos hechos para beneficio de todos«, indicó Alonso. Así, los estudios que se llevarán a cabo –en los que participarán expertos en sismos y en diseños antisismos– analizarán aspectos como los máximos sismos previsibles, la situación de cada central y las opciones de reforzamiento, además de analizar si el diseño antisísmico puede soportar las nuevas previsiones. Alonso vaticinó que los trabajos serán «largos», ya que es probable que duren más de un año.

Alonso también apostó por «reforzar y reanalizar» la seguridad de las centrales nucleares españolas en lugar del proceder a su cierre en caso de no superar los estudios. En cualquier caso, se mostró convencido de que las centrales españolas «están preparadas para un seísmo, tomando como referencia los estudios que se han hecho al respecto». A pesar de todo, puntualizó que «si hubiese un sismo más allá de lo previsto estaríamos en dificultades».

Por otro lado, el experto calificó de «intolerables» las declaraciones de Günther Oettinger, que calificó de «apocalipsis» el accidente e insistió en que «no hay por qué alarmarse ni decir cosas que no son ciertas». «La extrapolación es alarmista y eso es lo que está sucediendo», apostilló.

Además, Alonso defendió que, «porque ha ocurrido un accidente en Japón, no se trata de cerrar todas las centrales». Por ello, pidió «reanalizar» la seguridad en este campo porque existen «soluciones intermedias al respecto» ya que, a su juicio, «parar necesariamente no es la única solución».

Asimismo, la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (Amac) pidió que las decisiones sobre energía nuclear no se tomen en función de lo ocurrido en Japón. Desde su punto de vista, «los ocho reactores que operan en España son hoy igual de seguros que la pasada semana». Por ello, y como parte implicada en la energía nuclear, Amac quiso hacer un llamamiento a la tranquilidad, desde el punto de vista de la seguridad.

Los geólogos piden profundizar en estudios de riesgos naturales

El presidente del Colegio Oficial de Geólogos, Luis Suárez, propuso «profundizar» en los estudios de riesgos naturales «para descartar cualquier duda sobre la seguridad de las centrales nucleares españolas». Tras señalar que «ninguna está situada en las zonas de riesgo sísmico peninsular», Suárez indicó que «el único riesgo potencial» para las centrales españolas «serían las inundaciones que podrían inutilizar, en su caso, los sistemas de alimentación eléctrica de los mecanismos de refrigeración».

«Hasta la fecha no se ha producido ninguna alarma por ese motivo, por lo que desde el Colegio abogamos por la cautela y los mapas de riesgos naturales para precisar posibles áreas inundables«, añadió Suárez. Ante la posibilidad de prolongar la vida útil de las centrales, el presidente del Colegio Oficial de Geólogos señaló la importancia de «actualizar y renovar los estudios geológicos, sísmicos y de posibles fallas activas».

Los ecologistas dicen que la decisión del Gobierno es «una tomadura de pelo»

Por su parte, Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF/Adena advirtieron de que si las pruebas de seguridad que se van a realizar en las centrales nucleares españolas se centran en comprobar su resistencia ante tsunamis y seísmos, será una «tomadura de pelo» y solicitaron que los test analicen la refrigeración y la presión en las contenciones.

«España, afortunadamente, no tiene el riesgo sísmico de Japón», indicó el responsable de la campaña de Energía Nuclear de Greenpeace España, Carlos Bravo, que advirtió de que las pruebas tendrían que basarse en estudiar los sistemas de refrigeración de los reactores, que «pueden presentar problemas por otros motivos además del corte de suministro eléctrico, como ha ocurrido en la central de Fukushima en Japón».

Asimismo, reclamó al Gobierno y los grupos parlamentarios que aprueben un régimen de responsabilidad civil ilimitada ante un caso de accidente nuclear en España, puesto que «1.200 millones de euros son claramente insuficientes para cubrir un accidente nuclear», y dijo que «las empresas propietarias de las centrales nucleares deberían tener que responder por todos los daños que causen en lugar de traspasar ese coste a los ciudadanos a través del Estado·.

Sobre la decisión del Gobierno de prorrogar la actividad en la central valenciana de Cofrentes, Bravo señaló que responde a una «actitud muy irresponsable». A su juicio, debería postergarse unos meses, a la espera de los resultados de las pruebas de seguridad y aseveró que Zapatero debería imitar a la canciller alemana Angela Merkel y cerrar todas las centrales de forma cautelar «y no actuar como si no hubiera pasado nada».

En esta línea, la portavoz en la materia de WWF/Adena, Raquel García Monzón, incidió en que la decisión de prorrogar la licencia de Cofrentes debe tomarse «siguiendo criterios de seguridad» que, en este caso, llevarían al «paralizar la central» porque «la planta ha sufrido 102 sucesos de seguridad en la última década y 25 paradas no programadas para realizar reparaciones».

«Estamos de acuerdo en que se revisen todos los sistemas de seguridad, sobre todo tras la catástrofe atómica de Japón, que ha reactivado el debate político y social sobre nucleares y sobre el modelo energético en todo el mundo, pero debería servir para diseñar una transición hacia un modelo energético sostenible«, señaló.

Por su parte, el portavoz en materia de nucleares de Ecologistas en Acción, Carlos Castejón, señaló que los test de estrés «son imprescindibles», especialmente la realización de pruebas de presión en las contenciones, para marcar un calendario escalonado del cierre de las centrales, principal objetivo de Ecologistas en Acción porque, según dijo, visto lo ocurrido en Japón, «no hay medidas de seguridad que valgan» cuando se trata de centrales nucleares.

Por su parte, los candidatos que encabezan las listas electorales de Los Verdes y Ecolo, la plataforma electoral de la Coordinadora Verde, pidieron a los parlamentos autonómicos y de las principales capitales la desnuclearización del Estado y la puesta en marcha de un plan de cierre de las centrales nucleares en España, a la vez que demandaron de manera «urgente» una estrategia energética basada en el «ahorro y la apuesta por las energías renovables». Asimismo, Equo, el proyecto «verde» impulsado por Juan López de Uralde, convocó una concentración para el domingo 20 de marzo en Madrid, para pedir el cierre paulatino de todas las centrales nucleares españolas, comenzando por la clausura «inmediata» de Garoña (Burgos).

La crisis de Japón amenaza el futuro de la energía nuclear

China, España y Bélgica van a someter a un exhaustivo análisis la seguridad de sus centrales, sumándose así a Francia, Rusia, Suiza o Alemania, país que incluso ha detenido momentáneamente la ampliación de la vida útil de las plantas.

Un día después de que la Unión Europea anunciase que someterá a sus instalaciones nucleares a pruebas voluntarias de resistencia, el grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo reclamó el cierre «prioritario» de todos los reactores en zonas de actividad sísmica, como la central de Cofrentes en Valencia, así como todos los reactores de agua en ebullición con un único sistema de refrigeración, los reactores sin un mecanismo de contención secundario y todos los reactores «construidos antes de 1980», es decir, los llamados de primera generación.

Los eurodiputados ecologistas también pidieron la desactivación progresiva de todos los reactores operativos en Europa y su sustitución por fuentes de energías renovables, porque el caso de Japón «nos ha enseñado que lo improbable no es imposible», según el copresidente del grupo Daniel Cohn-Bendit.

La también copresidenta del partido, la eurodiputada alemana Rebecca Harms, consideró que lo que está ocurriendo con la central de Fukushima representa «una oportunidad» para que en Europa se reflexione «si nos podemos permitir» este tipo de incidentes de fugas radioactivas. «Nosotros pensamos que los riesgos son demasiado elevados. Podemos y debemos vivir sin la energía nuclear«, recalcó.

También, el opositor Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y el gobernante Partido Socialdemócrata Austriaco (SPOE) van a fomentar una iniciativa para la celebración de un referéndum en el seno de la Unión Europea con el fin de lograr el abandono continental de la energía nuclear.

«Los ciudadanos de Europa deben ser quienes decidan y no los «lobbyistas» atómicos de los consorcios y los gobiernos. Gracias a Dios tenemos para ello un nuevo derecho en Europa: una iniciativa popular europea», señaló Sigmar Gabriel, presidente del SPD.

Mientras las pastillas de yodo se vendían masivamente en EEUU ante el aumento del pánico entre la población, el presidente Barack Obama aseguraba que las centrales nucleares del país están supervisadas muy estrechamente y han sido diseñadas para resistir todo tipo de desastres naturales, incluidos los terremotos. Pero reconoció que «debemos examinar cómo podemos mejorar la seguridad y el funcionamiento de estas plantas».

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, afirmó que la energía nuclear es segura siempre que las centrales se construyan en lugares adecuados y que se diseñen y gestionen de forma apropiada. «Todo el mundo se está haciendo una pregunta sencilla: ¿La energía atómica puede ser segura? La respuesta es clara: puede serlo y lo es, pero para ello hay que tomar las decisiones correctas sobre la ubicación de la planta, sobre el diseño y sobre el operador«, manifestó.

El Gobierno chino pidió que se realicen controles de seguridad en las plantas operativas y en las que se construyen y además suspendió la aprobación de licencias para la construcción de nuevas centrales nucleares y ordenó la paralización de las iniciativas aprobadas recientemente.

China, que cuenta en la actualidad con 13 reactores nucleares en funcionamiento en cuatro centrales ubicadas en su costa oriental, y una veintena más se encuentra en construcción, está inmersa en un ambicioso plan para construir 60 reactores adicionales antes de 2020 y aumentarlos hasta el centenar en 2030.

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió la moratoria de la ley para la prolongación de la vida de las centrales nucleares y la decisión de suspender el funcionamiento de siete plantas atómicas, así como un abandono «medido» de la energía atómica y una clara apuesta por las renovables, ante el debate abierto sobre la legalidad de esas medidas y su presunta inconstitucionalidad.

Merkel subrayó que la decisión tomada por su Gobierno y los jefes de los cinco estados federados con plantas nucleares se basa en la ley atómica alemana, que concede a los «Länder» competencias al respecto sin la necesidad de una intervención del Bundestag, el parlamento germano. Anteriormente, el propio presidente del Bundestag, Norbert Lammert, cristianodemócrata como Merkel, anunció que su oficina estudiará la legalidad de las medidas adoptadas por el Gobierno y si estas no necesitan del respaldo de una votación parlamentaria.

Mas crítica fue la reacción de la oposición socialdemócrata que acusó a Merkel de «operar fuera de la Constitución», en palabras del secretario de organización del grupo parlamentario del SPD, Thomas Oppermann. Además, calificó de «poco creíble» el nuevo discurso de Merkel en materia nuclear y de «maniobra electoralista».

Además, las compañías eléctricas alemanas afectadas por la moratoria y el cierre de las centrales nucleares estudian pasos legales para exigir compensaciones económicas.

Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, dijo que la energía nuclear debería seguir formando parte de la aportación energética del Reino Unido, aunque se deberán extraer lecciones de la crisis nuclear japonesa. «Creo que la energía nuclear debería formar parte del mix (energético) en el futuro ya que actualmente forma parte del mix», declaró al Parlamento.

También, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, defendió la «pertinencia» de la opción de la energía nuclear como fuente de aprovisionamiento del país en una declaración a propósito de la situación en Japón.

Sarkozy aseguró que esa elección de Francia, país que tiene 19 centrales nucleares con 58 reactores repartidos por todo el país, es «indisociable» del compromiso por garantizar un «nivel muy alto de seguridad» en todas las instalaciones.

También España ha encargado una revisión completa de las centrales nucleares e informes sobre el riesgo sísmico y de inundación, informó el ministro de Energía, Miguel Sebastián. En el caso de la central española de Cofrentes (Valencia), una instalación similar a la de Fukushima, los estudios tendrán carácter «prioritario».

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, explicó en el Parlamento la decisión respecto a las seis centrales nucleares en explotación y ocho reactores operativos que hay en España.

En Bélgica, el Gobierno anunció que, en consonancia con la medida de carácter voluntario acordada el martes por la UE, expertos internacionales independientes analizarán la seguridad de los siete reactores nucleares que operan actualmente. Los resultados de estas pruebas se harán públicos hacia finales de año, anunció el ministro de Energía, Paul Magnette, quien también pidió que el debate sobre el funcionamiento de las centrales no se abra hasta que se conozcan dichas conclusiones.

Taipower, compañía eléctrica estatal de Taiwán, revisará en breve sus tres centrales nucleares para asegurarse de que pueden resistir terremotos y tsunamis, anunció su vicepresidente, Hsu Hwai-chiung, ante el Parlamento.En caso de que ocurriera en Taiwán un desastre nuclear parecido al de Japón, Taipower dará prioridad absoluta a la seguridad ciudadana y no dudará en sacrificar los reactores nucleares para proteger al público, señaló Hsu.

Tailandia paralizó el proyecto para construir cinco centrales nucleares, la primera de las cuales, con una capacidad prevista de 1.000 megavatios, estaba prevista para 2020.

Malasia reaccionó con cautela y su ministro de Energía, Peter Chin Fah Kui, manifestó que tras lo sucedido en Japón es necesario investigar la idoneidad de construir dos centrales nucleares de 1.000 megavatios, la primera prevista para 2021.

En Venezuela, Hugo Chávez anunció que se paralizaban los planes preliminares de «programa nuclear pacífico» de su Gobierno tras la «tragedia» de Japón, que, según el presidente, alterará «de manera muy fuerte los planes de desarrollo de la energía nuclear en el mundo».

«He ordenado (…) que congelemos los planes que hemos venido adelantando, estudios muy preliminares, del programa nuclear pacífico venezolano», indicó Chávez, en alusión a acuerdos incipientes principalmente con Rusia, de los cuales no hay mayores detalles.

Por su parte, las autoridades mexicanas recorrieron las instalaciones de la planta nucleoeléctrica Laguna Verde, única en su tipo en el país, y defendieron que es completamente segura, tras los temores generados por la fuga de radiación en una planta nuclear en Japón.

La crisis nuclear podría afectar a largo plazo a los operadores energéticos

Asimismo, según un informe publicado por la agencia de calificación de riesgos Standard & Poor’s, la crisis nuclear nipona podría tener consecuencias de largo alcance para los operadores atómicos europeos y los mercados de electricidad.

El documento estimó que los efectos a corto plazo serán «limitados» por la calidad crediticia de los operadores nucleares europeos, aunque «ligeramente negativos» para las compañías alemanas por la decisión de su Gobierno de cerrar cautelarmente y por tres meses las siete plantas mas viejas.

S&P consideró además que se pueden producir pérdidas potenciales en las operaciones para reducir riesgos, porque las compañías pueden verse obligadas a comprar o producir electricidad más cara que la producción nuclear fuera de servicio.

Pero las consecuencias a plazo medio y largo podrían ser mayores, «dependiendo de qué repercusiones tenga el desastre de Japón en las políticas energéticas europeas en general y en la energía nuclear en particular», según S&P.

Cualquier decisión de restringir la contribución de la energía nuclear al suministro energético europeo «podría llevar incluso a que se necesiten mayores inversiones en energía renovables, principalmente eólica e hidrológica», según el informe.

Las compañías con ingresos significativos procedentes de la energía nuclear deberían entonces considerar acelerar sus planes de inversiones para sustituir la capacidad desfasada, y ello pondría presión sobre sus beneficios, señaló Andreas Kindahl, analista crediticio de la agencia.

La lista de principales operadores europeos con capacidad nuclear incluye a gala Electricite de France, la alemana E.ON y la sueca Vattenfall.

Bruselas califica el accidente de Fukushima de «apocalipsis»

«Se ha hablado de apocalipsis y yo creo que esta palabra está particularmente bien elegida», dijo Oettinger en una comparecencia ante la comisión de Energía de la Eurocámara. El comisario se declaró «muy preocupado» por lo que está ocurriendo en las últimas horas en la central de Fukushima por considerar que «casi todo está fuera de control».

«Espero que no ocurra lo peor, pero no podemos excluir que ocurra lo peor en las próximas horas y días», avisó el comisario de Energía, e insistió que, aunque Japón cuenta con «excelentes ingenieros» y «tecnología punta», ya no puede garantizar el control y la seguridad operativa de la central.

La Comisión está en permanente contacto con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), su delegación en Tokio y con «todas las fuentes de información posible» para seguir la situación, según dijo el comisario de Energía.

Además, anunció que el accidente nuclear en Japón y sus consecuencias se abordará en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que se celebrará los días 24 y 25 de marzo.

Asimismo, los países de la Unión Europea y la industria nuclear lograron un «consenso» para someter a las centrales nucleares europeas a pruebas de resistencia para comprobar su seguridad, según anunció Oettinger, que matizó que se trata de pruebas de carácter «voluntario» y que espera que se realizarán «en el curso de este año».

Los detalles de las pruebas de estrés se perfilarán en las próximas semanas en una nueva reunión de alto nivel, con el objetivo de fijar «reglas severas», explicó el comisario. Se realizarán en cualquier caso por expertos «independientes» y «en el curso de este año».

Bruselas también prevé «invitar» a los países vecinos de la Unión Europea a poner en práctica tests similares para poner a prueba también la seguridad de sus centrales.

En este sentido, el director general de Foratom (el foro de la industria nuclear a nivel europeo), Santiago San Antonio, subrayó que «todas las centrales españolas podrán pasar esas pruebas de estrés».

Además, insistió en que los reactores españoles son seguros porque, entre otras razones, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tiene «un gran prestigio a nivel mundial, de seriedad, de actuar con altos niveles de profesionalidad a la hora de garantizar la seguridad de las centrales españolas que están entre las mejores del mundo». «No tenemos nada que envidiar a otras centrales de otros países», apostilló.

Respecto a la seguridad de las centrales europeas San Antonio manifestó que el contexto actual tras el accidente nuclear japonés «no es deseable ni para la industria, ni para los gobiernos ni para los reguladores», pero destacó que los niveles de seguridad europeos son «altísimos», por lo que agregó que tras el análisis de lo ocurrido en el país nipón, a lo mejor no hay que modificar nada en Europa aunque quizá sí en Japón o «en algún otro emplazamiento específico de algún otro lugar en el mundo». «Veremos cuál es la evolución del accidente», reflexionó.

Finalmente, dijo que el futuro de la energía nuclear en el mundo no está «en riesgo» ya que consideró que es «muy difícil que esta situación se reproduzca en el futuro en otro lugar del mundo».

Por otro lado, el presidente Barack Obama y el secretario de Energía Steven Chu defendieron el expediente de la energía nuclear en Estados Unidos y se comprometieron a «aprender de la experiencia de Japón para seguir reforzando la industria nuclear en América».

«Las centrales han sido diseñadas para resistir ciertos niveles de terremotos», precisó Obama, «pero dicho esto, nada es completamente seguro. De modo que cada vez que algo así ocurre, es muy importante que examinemos cómo podemos mejorar la seguridad y el funcionamiento de las centrales«. Según el presidente, la Comisión Regulatoria de la Energía Nuclear está «supervisando constantemente la actividad sísmica y evaluando los riesgos».

Por su parte, Chu defendió la necesidad de la nuclear dentro de la tarta energética del futuro en Estados Unidos, junto al crecimiento previsto de las energías eólica y solar. Chu aseguró que es «prematuro» hablar de cómo el accidente de Japón puede afectar a la industria nuclear en Estados Unidos, dos meses después de que la Administración Obama se comprometiera a garantizar préstamos de hasta 36.000 millones de dólares para la construcción de 20 nuevos reactores.

La alarma nuclear no cesa en Fukushima

La alerta nuclear no cesa en Japón y la situación en la central nuclear de Fukushima cambia minuto a minuto mientras continúa creciendo el temor a que las explosiones e incendios que sufrieron todos los reactores de la planta desencadenen una fuga radiactiva mayor.

La amenaza de la radiactividad obligó incluso a evacuar a los últimos trabajadores que permanecían en el recinto al registrarse un importante aumento en los niveles de radiación, según confirmó la agencia nuclear japonesa. Las operaciones para enfriar los reactores se paralizaron temporalmente. Se cree que las emisiones de radiación pueden proceden de los reactores números 2 y 3 de la planta, según la agencia local Kyodo. Esta madrugada se registró un nuevo incendio en el reactor número 4 y la televisión nipona muestra imágenes de humo saliendo del reactor número 3.

Además, tal y cómo ocurrió con el reactor 2, el Gobierno japonés admitió que teme que se hayan producido daños en la vasija o muro de contención primario del reactor número 3, tal y como informó en su comparecencia diaria el portavoz Yuko Edano. La vasija es la estructura de protección más cercana al núcleo del reactor y está diseñada para prevenir las fugas radiactivas.

Hajimi Motujuku, portavoz de Tepco, la empresa eléctrica operadora de la central, explicó que el fuego fue causado por la combustión de hidrógeno procedente de las varillas, que quedaron expuestas cuando bajó el nivel del agua. La temperatura en la piscina llegó a los 84 grados centígrados, muy por encima de la ideal para mantener estables las barras, el 70% de las cuales han quedado dañadas.

Las llamas afectaron a la barrera exterior de la estructura que protege al reactor, de acuerdo con la versión de Motujuku. A los técnicos de la eléctrica les preocupa el aumento de la temperatura cerca del núcleo, y se plantean arrojar desde helicópteros ácido bórico, un retardante del fuego, sobre el reactor 4. Inicialmente se dijo que los bomberos trataban de extinguir el fuego, pero Tepco aseguró que en estos momentos el nivel de radiactividad es demasiado alto como para enviar allí a sus trabajadores.

El reactor 4 estaba parado cuando se produjo el terremoto del viernes, por lo que el combustible del núcleo se trasladó a la piscina de desechos nucleares. Desde entonces, preocupa el calentamiento de estas barras de combustible gastadas.

Al igual que es necesario enfriar el combustible del núcleo en los reactores que sufrieron una súbita parada con el seísmo (lo que ahora intentan los técnicos en los reactores 1, 2 y 3), las barras de combustible gastado necesitan estar cubiertas de agua para enfriarlas. Si no se baja la temperatura de estas varillas, podrían dañarse y emitir sustancias radiactivas.

Plan de emergencia para vigilar las partículas radioactivas

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) activó un plan de emergencia para vigilar la trayectoria de los vientos en Japón y el movimiento de las partículas radioactivas liberadas a la atmósfera por las centrales nucleares dañadas.

Según informó el secretario general de la OMM, Michel Jarraud, este organismo dispone de tres centros meteorológicos regionales monitoreando «constantemente» las zonas afectadas. Uno de ellos se encuentra en Japón, y los otros dos en China y Rusia.

La OMM está coordinando sus actuaciones con la AIEA, con la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre los aspectos sanitarios más relevantes, y con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), «para evitar que los aviones vuelen por zonas peligrosas».

Según recordó la OMM, las autoridades japonesas han ordenado la evacuación de las personas que viven dentro de un radio de 20 kilómetros de las centrales nucleares. A las que viven dentro de los 30 kilómetros, les han ordenado permanecer dentro de sus casas.

Precisamente, la OMS consideró que el Gobierno de Japón tomó las medidas «adecuadas» para evitar que la fuga de radiación de sus plantas nucleares afecte a la salud de la población.

Las directrices para estos casos son evacuación hasta una determinada distancia de la radiación, albergue para los evacuados, preparación y «si es necesario», distribución de tabletas de potasio ionizado.

Las centrales nucleares japonesas son seguras menos Fukushima

Según la AIEA, todas las unidades de las plantas nucleares de Japón afectadas por el devastador terremoto del pasado viernes «están en condición segura y estable» menos la de Fukushima.

El organismo de la ONU precisó que las centrales de Fukushima Daini, Onagawa y Tokai, que fueron dañadas en menor o mayor cuantía por el sismo, no presentan peligro o han sido puestas fuera de servicio «en frío». Sin embargo, la AIEA manifestó que «sigue preocupado por la situación de la central nuclear de Fukushima Daiichi.

Las bolsas europeas reaccionan con caídas a la crisis de Japón

En otro orden de cosas, las bolsas europeas registraron importantes descensos por el temor a que la crisis nuclear en Japón pase una factura mayor al crecimiento mundial, aunque consiguieron sobreponerse en la última parte de la jornada y limitar el desplome.

Los principales índices bursátiles europeos comenzaron la sesión con bajadas muy pronunciadas, arrastrados por la caída del 10,55 por ciento que registró la bolsa nipona, que fue la tercera mayor de su historia.

No obstante, algunas noticias favorables que limitaban el riesgo de catástrofe nuclear y la prudencia de Wall Street en su apertura llevaron a los mercados europeos a contener sus retrocesos.

El índice más bajista fue el DAX alemán, que llegó a caer el 5,58 por ciento aunque terminó con un descenso del 3,19 por ciento, el mayor desde junio de 2010.

A continuación se colocó el CAC-40 de París, con una bajada del 2,51 por ciento, la mayor desde noviembre de 2010 aunque por debajo del 4,25 por ciento que llegó a anotarse durante la mañana.

Por su parte, el FTSE MIB de Milán cedió el 2,01 por ciento; el FTSE 100 de Londres, el 1,38 por ciento, y el IBEX 35, tan sólo el 0,83 por ciento, gracias al mejor comportamiento relativo del sector financiero.

La tensión por los efectos de la crisis nuclear en Japón también relajó el precio del petróleo, que al cierre de las bolsas europeas se intercambiaba a 110 dólares por barril Brent, 3,5 dólares menos que ayer, mientras que el oro registraba caídas moderadas.

Por el contrario, el valor refugio fue la deuda soberana, lo que provocó que la rentabilidad de los bonos europeos se relajara y que el precio aumentara ante la fuerte demanda.

El riesgo nuclear en Japón hace temblar a Wall Street

Por su parte, el riesgo de que se produzca una catástrofe nuclear en Japón tras la nueva explosión en la central de Fukushima hizo temblar a Wall Street, donde los inversores temieron el impacto que tendrá sobre la recuperación económica mundial la tragedia que está sufriendo la tercera potencia mundial.

El Dow Jones de Industriales, la principal referencia del parqué neoyorquino, encadenó dos jornadas por debajo de la importante barrera psicológica de los 12.000 puntos, que había logrado reconquistar este febrero y que no superaba desde junio de 2008.

Lejos de esa cota quedó el Dow Jones, en las 11.855,42 unidades, y eso a pesar de que finalmente cerró con un descenso del 1,15 %, muy por debajo de las caídas cercanas a los tres puntos porcentuales que llegó a anotar ese índice en esta difícil jornada para los mercados neoyorquinos.

Lo mismo ocurrió con los otros dos principales índices de Wall Street, el selectivo S&P 500 y el índice compuesto del mercado tecnológico Nasdaq, que lograron contener las caídas de la sesión para acabar con descensos del 1,12 % y el 1,25 %, respectivamente.

La Reserva Federal estadounidense acudió al rescate cuando más lo necesitaban los inversores neoyorquinos y calmó los ánimos al anunciar, tal y como se esperaba, que decidió mantener sin cambios los tipos de interés, que se encuentran por debajo del 0,25 % desde diciembre de 2008, así como el programa de estímulo monetario de 600.000 millones de dólares.

La catástrofe provocó que el índice Nikkei, la principal referencia de la Bolsa de Japón, se desplomase el 10,55 %, su tercera mayor caída de la historia, algo que intentó contrarrestar el Banco de Japón (BOJ) con una nueva inyección de liquidez de emergencia por 8 billones de yenes (97.872 millones de dólares). Esa medida se produjo tan solo un día después de que la autoridad emisora nipona realizase una inyección récord de 15 billones de yenes (183.825 millones de dólares).

La situación en Japón -tercer consumidor energético del mundo- también influyó sobre la cotización del crudo de Texas, que olvidó momentáneamente las protestas en Oriente Medio y cayó el 3,96 % para cerrar por debajo de los 100 dólares por barril, hasta 97,18 dólares.

Zapatero crea un gabinete de seguimiento del estado en Japón que ayude al Gobierno

Este gabinete estará coordinado por el director de Gabinete del vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, y estará integrado por miembros de otros ministerios. Por Presidencia del Gobierno, estarán en ese grupo el director del Departamento de Asuntos Institucionales, y el director del Departamento de Infraestructuras y Seguimiento de situaciones de Crisis.

También formarán parte el director adjunto del Gabinete del Vicepresidente primero; el director general de Asuntos Consulares del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación; la directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad; la directora general de Coordinación Informativa de la Secretaría de Estado de Comunicación; y el subdirector general de Energía Nuclear del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El gabinete de seguimiento estará asistido, para asesoramiento técnico, por un representante del Consejo de Seguridad Nuclear.

La primera de las reuniones de este grupo se celebrará en el Palacio de la Moncloa, según informó el Ejecutivo, que añadió que tendrá encuentros diarios o cuando las circunstancias lo aconsejen.

La presidenta del CSN explicó a Zapatero las posibles consecuencias de la radiación liberada

Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunió con la presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Carmen Martínez Ten, que le explicó la última hora de la situación de emergencia nuclear en Japón, así como las posibles consecuencias de una nube radiactiva liberada a la atmósfera tras el incendio en la central nuclear de Fukushima-1.

En una reunión «larga» y de carácter «técnico», Martínez Ten ofreció al jefe del Ejecutivo información puntual y reciente de la situación de alerta nuclear decretada el pasado viernes en Japón, después de las explosiones en la central de Fukushima, a consecuencia del terremoto de 8,9 grados en la escala Richter que sacudió el noreste del país.

Posteriormente, la presidenta del CSN viajó a Bruselas para acudir a la reunión de la Comisión Europea que analizó la situación en Japón y recopiló información sobre la regulación y producción nuclear en los países de la Unión Europea que disponen de este tipo de energía.

Algunos de los temas incluidos en el orden del día de la reunión fueron la coordinación entre los Estados Miembros ante situaciones de emergencia, el marco de información y comunicación en la Unión Europea y la operación de reactores semejantes en Europa.

PSOE y ERC pedirán la comparecencia de Martínez Ten en el Congreso

Asimismo, la presidenta del CSN tendrá que dar explicaciones sobre la situación en el Congreso de los Diputados después de que el PSOE y ERC hayan pactado pedir la comparecencia urgente en la Cámara Baja de la máxima responsable del regulador atómico español.

Joan Ridao, portavoz de ERC en el Congreso, explicó que Martínez Ten deberá evaluar la necesidad de replantear la eliminación del límite de 40 años de vida útil de las centrales en España y las ayudas a las energías renovables. Además, los independentistas catalanes quieren que se pronuncie sobre el emplazamiento pendiente de decidir del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos, y sobre el peso en el mix energético de la producción nuclear.

Ridao también dijo que su intención es «reabrir el debate nuclear» en el legislativo. Es «urgente» que el Gobierno frague un pacto por la energía y reabra el debate sobre el mix energético, que no deberá dar respuesta sólo a esta crisis, sino a un problema que es «grave y estructural», afirmó y le exigió que tome decisiones sobre una fuente energética que «no es limpia, ni barata, ni segura, ni ilimitada».

Sebastián mantuvo reuniones para analizar la crisis nuclear en Japón

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, mantuvo varias reuniones al «más alto nivel» para analizar la crisis nuclear. En las reuniones estuvieron presentes, entre otros, el secretario de Estado de Energía, Fabrizio Hernández y la presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Carmen Martínez Ten, así como numerosos expertos del sector. Además, el ministro tuvo contacto permanente con otros gobiernos de la Unión Europea.

Por su parte, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, dijo que el accidente de la central de Fukushima en Japón hace «más necesario» el debate sobre la seguridad nuclear, pero insistió en que debe hacerse de forma «calmada», «seria» y «científica». Aún así, dijo que se trata de circunstancias muy extremas las que en este momento estamos viviendo, por lo que «seguramente el debate tiene que producirse en circunstancias distintas».

España no está en esa situación porque no le toca tomar decisiones concretas sobre ninguna central. Pero recordó que la decisión sobre la central de Garoña «no se ha revertido» y «es una decisión de cierre».

El portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, hizo una encendida defensa de la labor del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que garantiza la «seguridad» de las centrales españolas, dijo, y permite a los ciudadanos tener «tranquilidad» respecto a su funcionamiento. En España, continuó, el CSN está haciendo una «excelente labor» y cumpliendo «a rajatabla todos los protocolos de seguridad internacionales».

En relación a la postura del Gobierno sobre la energía nuclear, Alonso insistió en que la posición del Gobierno es «la misma de siempre», pese a que ha respaldado recientemente en el Senado una enmienda en la que se eliminaba el tope de 40 años para la explotación de las centrales nucleares en funcionamiento. «Vamos a respetar la vida útil de las centrales y mantendremos la apuesta por las energías renovables», aseguró el portavoz socialista.

Según dijo, el país asiático vive una «tragedia» ante la que hay que manifestar la «completa solidaridad» de España con Japón, al que hay que prestar toda la ayuda necesaria «para evitar que se produzcan fugas radiactivas».

También, la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, aseguró que «no es el momento» de hablar de las centrales nucleares españolas en el actual contexto de crisis, por lo que apeló a la tranquilidad y explicó que el Ejecutivo tiene una «política nuclear» que ha venido desarrollando y que ya explicará en su momento las decisiones que se tengan que adoptar.

La embajadora de España ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Cristina Narbona, afirmó que no se puede concebir la energía nuclear como un recurso de futuro que contribuya al desarrollo sostenible y al cambio del actual paradigma económico.

La exministra española de Medio Ambiente señaló que la nuclear ni siquiera entra entre las opciones sobre energías del futuro que estudia el comité de alto nivel de la ONU sobre el desarrollo sostenible y el cambio climático del que forma parte. «Nadie ha planteado la energía nuclear como una respuesta sostenible», dijo Narbona.

Según explicó, el alto nivel de inversiones y los fuertes mecanismos de seguridad que son necesarios para explotar esta fuente de energía la descartan como una solución para países con altos niveles de pobreza.

El PP vincula el futuro de las centrales nucleares a «la seguridad y la prevención radiológica»

Por su parte, la portavoz del Partido Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que el futuro de las centrales nucleares en España debe decidirse desde dos principios que considera básicos: «La seguridad y la prevención radiológica» y afirmó que «esto es lo que debe primar» a la hora de decidir sobre la vida útil de las centrales nucleares y su continuidad en el tiempo.

Recordó que el Congreso de los Diputados aprobó con el visto bueno del PP un documento que ya incluía estas recomendaciones a la hora de apostar por la energía nuclear en España.

Sáenz de Santamaría aseguró que hace falta «mayor coordinación en materia de política nuclear», especialmente dentro del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Asimismo, apuntó que el ministro de Industria, Miguel Sebastián, ratificó que las centrales nucleares en España «son seguras».

También, el secretario general de la Fundación FAES y diputado nacional del Partido Popular por Murcia, Jaime García-Legaz, reiteró su defensa de la energía nuclear y subrayó que el Partido Popular sostiene lo mismo que la fundación que preside José María Aznar.

García-Legaz explicó que FAES sigue apostando por los criterios contemplados en su último informe: alargar la vida de las centrales nucleares, rectificar el cierre de Garoña y abrir el debate sobre la construcción de nuevas instalaciones nucleares.

Llamazares acusa al CSN de hacer propaganda de las nucleares

El diputado de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, no tiene «confianza» en que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) «garantice» la información en materia de seguridad nuclear porque, en su opinión, «pone sordina a los incidentes» nucleares que suceden en España, además de «descalificar» a las organizaciones ecologistas.

«Este CSN no es el que le interesa a esta sociedad», subrayó Llamazares. Así, mostró su «preocupación» porque considera que la nuclear es una energía «económicamente insostenible e insegura» y consideró «necesario un debate» del que considera que el Gobierno no puede decir que «no es el momento» porque «en todo caso, ya está abierto».

Además, recordó al CSN que tiene que informar «en primer lugar» al Gobierno, pero le acusa de haber estado «muy preocupado» por informar de Japón y «muy poco» sobre las centrales españolas, recordándole que ese es «su papel». «No hay un Consejo de Seguridad sobre la energía nuclear. Es una comisión de propaganda del Foro Nuclear», añadió.

Respecto a la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), el diputado de IU incidió en que «hay que cumplir» su vida útil de 40 años y, posteriormente, plantearse un calendario de cierre del resto de las plantas con «medidas inmediatas» así como superar «la ambigüedad» del Gobierno sobre Garoña, similar a la de Fukushima Daiichi, y que la planta burgalesa se cierre «este año».

Por su parte, la diputada de ICV Nuria Buenaventura recordó la postura contraria de su grupo a la energía nuclear y dijo que el accidente de Japón es «una oportunidad» para que «todo el mundo» tome conciencia de la realidad de la energía nuclear, al tiempo que recordó que «desde hace años» llevan insistiendo en que en su opinión «no es segura, ni limpia» y que proponen que la nuclear «debe ser eliminada como recurso energético» en España y apostó por el ahorro y la eficiencia energética así como por las energías renovables.

España tiene «activado» el dispositivo de evacuación y recomienda no viajar a Japón

La ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, anunció que el Gobierno ha «activado» el dispositivo de evacuación para sacar de Japón a la colonia española «en el momento que fuera necesario».

Jiménez afirmó que la «inmensa mayoría» de la colonia española está concentrada en la capital. En Tokio, dijo la ministra, hay 1.852 españoles y sólo otros 33 están en la zona norte del país donde se produjo el accidente nuclear. Hasta ayer existía un español, casado con una mujer china, que estaba en la región pero que ya se encuentra a unos 50 kilómetros de Sendai. La titular de Exteriores destacó el «gran esfuerzo» por localizar a «cada uno» de los españoles que residen en Japón y que se han activado «todos los recursos y esfuerzos necesarios».

Añadió que se está en «coordinación permanente» con otros países de la Unión Europea pero que ninguno ha procedido a la evacuación porque los que quieren salir pueden hacerlo a través de los aeropuertos, que funcionan «con normalidad», salvo el de Sendai.

Asimismo, las autoridades españolas, basadas en los informes del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), recomiendan no viajar a Japón tras el incidente en la central nuclear de Fukushima Daiichi.

Según informa Moncloa, el CSN realizó esta advertencia en función de la última información recibida desde la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y las autoridades japonesas sobre esa central nuclear. Para los españoles que estén en ese país, se aconseja seguir las instrucciones emitidas por las autoridades japonesas y, cuando sea posible, desplazarse a zonas no afectadas dentro de la isla o abandonar el país.

Greenpeace exige a Zapatero que cierre las centrales españolas

Greenpeace lanzó una campaña en Internet para recabar apoyos y pedir al Gobierno que «reaccione a la peligrosidad» de la energía nuclear, presentando un plan de cierre de las centrales españolas. Para esta ONG, la catástrofe de Japón «debe marcar el fin de la energía nuclear también en España».

«Los acontecimientos han puesto de relieve la incapacidad de reacción por parte de las centrales nucleares en caso de un accidente con pérdida de refrigerante. El desastre nuclear ha desviado recursos de otros trabajos mucho más necesarios para ayudar en la evacuación de más de 100.000 personas«, lamentó la ONG.

Además, alertó de que la situación «puede empeorar aún más», y avisa de que «no se puede excluir la posibilidad de que ocurra un vertido de radiactividad aún mayor».

«Lo que está ocurriendo en Japón representa lo que la industria nuclear afirmaba ser prácticamente imposible y, sin embargo, el mundo entero está en tensión por lo que ocurrirá en uno de los países más avanzados, más moderno y más preparados frente a los terremotos», añadió Greenpeace.

Convocan dos concentraciones por el cierre de las nucleares

En otro orden de cosas, Ecologistas en Acción se concentrará este jueves en Madrid para reclamar tanto al Gobierno japonés como al español que procedan al cierre de sus centrales nucleares.

Según informó Francisco Castejón, portavoz de la organización, la primera de las concentraciones tendrá lugar a las 11.00 horas del jueves, y será frente a la Embajada de Japón en Madrid. Con ella, la ONG expresará su solidaridad con las víctimas («muchas veces nos olvidamos del sufrimiento humano») y pedirá al Gobierno nipón que proceda al cierre de sus centrales y renuncie a los dos reactores en construcción.

La segunda de las concentraciones, convocada en la Puerta del Sol a las 19.30 horas, reclamará al Ejecutivo español «que reflexione sobre lo que está ocurriendo» e inicie un calendario para el cierre escalonado de las centrales españolas, «empezando por Garoña, que debería cerrarse ya, sin esperar a 2013».

Rifkin afirma que la industria nuclear está «fuera de juego»

En una entrevista publicada por el diario italiano «La Repubblica«, Jeremy Rifkin advirtió además de que con las nucleares se corre el riesgo de registrar «un desastre sin confines en el tiempo ni en el espacio».

Este economista, que preside la Fundación de Tendencias Económicas, afirmó que el parque nuclear mundial «es viejo y en declive» y precisó que tan sólo produce un cinco por ciento de la energía.

«Si quisiéramos reducir un poco (el uso) de combustibles fósiles tendríamos que llegar al veinte por ciento. Eso significa construir una central atómica cada diez minutos durante los próximos sesenta años. ¿Le parece creíble?», agregó.

Frente a la alarma nacida en Japón por el daño sufrido en dos plantas nucleares tras el terremoto que azotó el país el pasado 11 de marzo, Rifkin apuntó que este incidente puede marcar la diferencia con otras alarmas registradas en el pasado, puesto que ahora ha sucedido en un país líder en nucleares.

«En Chernóbil muchos infravaloraron el incidente atribuyéndolo a defectos del régimen soviético», afirmó.

Asimismo, indicó que la alarma en Japón ha tenido lugar porque «en lugar de escoger el camino de la energía limpia, se ha escogido un camino peligroso pensando en salir adelante con soluciones de ingeniería».

«Multiplicar los controles y doblar las medidas de seguridad. No ha sido suficiente porque siempre puede registrarse un acontecimiento inesperado: un terremoto de potencia inusual, un ataque terrorista inesperado, un incidente que nadie había pensado y las consecuencias ahora están a la vista de todos», concluyó Rifkin.

El Congreso de los Diputados aprueba subir a 1.200 millones de euros la responsabilidad para los accidentes nucleares

Ambos puntos constituyen la columna vertebral del proyecto de Ley sobre Responsabilidad Civil por Daños Nucleares o Productos Materiales Radiactivos, aprobado por la Comisión de Industria, Turismo y Comercio con competencia legislativa plena.

El objeto principal de este texto, que será remitido ahora al Senado, es regular la responsabilidad civil nuclear de conformidad con los Convenios Internacionales de París y Bruselas, suscritos por España.

Durante el debate, el portavoz del PP, Javier Gómez Darmendrail, defendió que se trata de una ley «muy necesaria» y explicó que la responsabilidad civil por daños nucleares se fundamenta en cuatro principios básicos: responsabilidad objetiva, exclusiva responsabilidad del explotador nuclear, limitación del importe de cobertura y limitación de la responsabilidad en el tiempo.

La futura ley establece que el periodo de reclamación será de 30 años para los daños a personas.

La portavoz IU-ICV, Nuria Buenaventura, manifestó su esperanza de que nunca se tenga que utilizar esta ley y reiteró su defensa de ir acabando con esta energía «no limpia y peligrosa» y optar por la energía renovable. Este grupo, que presentó en su día una enmienda a la totalidad, defendió que España debía pertenecer al grupo de países que como Alemania han optado por la responsabilidad civil ilimitada.

El portavoz de CIU, Jordi Jané, recordó que votó a favor de un texto que recoge lo que el Estado español ha afirmado ya a nivel internacional, con los Convenios de París y Bruselas –cuyos protocolos fueron ratificados por España en noviembre de 2005–, y destacó que la ley del año 64 regulaba los daños nucleares pero no englobaba los daños medioambientales de origen nuclear que ahora sí se recogen.

CIU mostró su «plena solidaridad» a todas las víctimas de Japón y ha añadido que su grupo nunca ha sido contrario a la energía nuclear pero que de igual forma también ha sido siempre favorable a no relajarse ni una ápice en la seguridad de las centrales españolas.

Finalmente, el portavoz del PSOE, Jesús Alique, destacó que esta ley parte del hecho básico de que en España existen centrales nucleares y el objetivo no es otro que ampliar la responsabilidad civil de los titulares de las centrales nucleares.

También subrayó que la ley no se queda solo en el cumplimiento de los citados convenios internacionales ya que extiende la responsabilidad por daños de materiales radiactivos a las sustancias que no son nucleares.

Los convenios de París y Bruselas estipulan una responsabilidad mínima de 700 millones de euros y dejan abierta la posibilidad de cada Estado a ampliarla hasta los 1.200 millones de euros, opción elegida por España al considerar que deben ser los titulares de las instalaciones quienes asuman la responsabilidad ante eventuales daños.

De este modo, el portavoz socialista enfatizó que se establece la máxima cobertura financiera que figura en los convenios suscritos y es de los más exigentes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), frente a otros como Francia o Bélgica, donde la cifra exigible asciende a 700 millones de euros.

Según fuentes parlamentarias, este proyecto de ley, cuyo plazo de enmiendas se cerró a comienzos del pasado mes de diciembre, pretende fijar, según recoge el texto, «las actuaciones necesarias para optimizar la seguridad de las infraestructuras críticas», entre las que se encuentran instalaciones como centrales nucleares, aeropuertos o estaciones de tren frente a ataques terroristas.

El texto, que deberá ser desarrollado en un reglamento posterior, establece cuál deberá ser la relación entre administraciones para proteger centrales nucleares y demás instalaciones estratégicas. Con este fin, la norma crea el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas (Cnpic), que dependerá del Ministerio del Interior.

El futuro texto legal señala que «la seguridad de las infraestructuras críticas exige contemplar actuaciones que vayan más allá de la mera protección material contra posibles agresiones o ataques, razón por la cual resulta inevitable implicar a otros órganos de la Administración General del Estado, de las demás Administraciones Públicas, de otros organismos públicos y del sector privado».

El objetivo principal de la ley busca «regular la protección de las infraestructuras críticas contra ataques deliberados de todo tipo (tanto de carácter físico como cibernético)».

Asimismo, el proyecto legislativo se refiere a que los estados modernos se enfrentan a «nuevos riesgos, generados, en gran medida, por la globalización, y entre los que se cuentan el terrorismo internacional, la proliferación de armas de destrucción masiva o el crimen organizado», que «se suman a los ya existentes, de los cuales el terrorismo tradicional venía siendo un exponente».

Por lo que se refiere a la seguridad nuclear, aunque en el proyecto de ley no aparece una relación de las centrales nucleares, en el texto se alude a que la regulación de «infraestructuras críticas» tendrá en cuenta la normativa que afecta al Consejo de Seguridad Nuclear. Además, entre los organismos consultados para hacer esta ley estuvieron el propio Consejo de Seguridad Nuclear y el Ministerio de Industria.