Industria congelará la parte regulada de la tarifa de gas en 2016 pese al coste de indemnizar al almacén Castor

Europa Press / EFE.- El Ministerio de Industria, Energía y Turismo congelará durante 2016 los peajes de la tarifa de gas natural, destinados a cubrir los costes regulados del sistema, a pesar de que el próximo año los consumidores empezarán a abonar las anualidades destinadas a cubrir la indemnización por el almacenamiento subterráneo de Castor, según el borrador de orden de peajes de enero.

«Las previsiones realizadas permiten concluir que los peajes son suficientes para cubrir los costes», indica Industria en el borrador, en el que también señala que el «potencial superávit» de tarifa que pueda surgir en el ejercicio «se destinaría a cubrir el déficit generado». El déficit acumulado a cierre de 2014 tomado como referencia por el Ministerio asciende a un total de 1.011 millones de euros. Esta cifra es «la mejor previsión» y está aún condicionada a la liquidación definitiva que realice la CNMC. En todo caso, en 2016 se producirá un superávit de tarifa gasista por valor de 18 millones de euros, que se sumará a otro excedente de 9 millones de euros en 2015.

Sin embargo, la CNMC calcula unos ingresos de 2.923 millones frente a unos costes de 3.023 millones, lo que supone un déficit de 100 millones. Como novedad, en 2016 empezarán a repercutirse los primeros costes del almacén Castor, por valor de 96,3 millones. De este importe, 80,6 millones corresponden a la primera anualidad para sufragar el importe de la indemnización, mientras que 15,7 millones irán destinados a costes de mantenimiento y operatividad. Los costes gasistas también incluirán una partida de 5,2 millones para cubrir los costes de operación y mantenimiento de la planta de regasificación de El Musel, que se encuentra en condiciones de hibernación.

Otro de los costes imputados a la tarifa será el de 32,7 millones de euros para cubrir el laudo arbitral dictado en 2010 por la Corte Internacional de Arbitraje de París por la revisión de los precios del gas importado desde Argelia. En total, los consumidores deben abonar 163 millones en cinco años para cubrir la indemnización dictada por las autoridades de arbitraje internacional. El próximo ejercicio es el segundo de los cinco en el que se repercute esta partida.

Para elaborar la orden de peajes, Industria calcula que la demanda de gas aumentará un 1,6% en 2016, hasta 316 teravatios hora (TWh), fruto de un mantenimiento del consumo de gas para generar electricidad en 60 TWh, de un incremento del 2,1% en el relacionado con el consumo industrial y del 1,3% en la doméstica. Esta previsión está por debajo del 2,5% previsto por Competencia. Los ingresos del sistema gasista ascenderán en 2016 a 2.947 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,6% con respecto al 2015. La orden de peajes también mantiene la tarifa de alquiler de contadores y equipos de telemedida.

En cuanto a los costes, ascenderán a 2.929 millones, un 3,3% menos que en 2015, después de que la distribución, que es la principal partida de costes, se mantenga en el entorno de los 1.337 millones de euros. El resultado de este escenario de costes e ingresos es un superávit de 18 millones. Por otro lado, el Ministerio de Industria ha emplazado a la CNMC a que realice un informe acerca de los márgenes comerciales que deben aplicar las comercializadoras gasistas de la Tarifa de Último Recurso (TUR). En el estudio, el regulador deberá detallar cada uno de los costes de comercialización que se incorporen. El informe será publicado en la web de la CNMC.

El 92,8% de los españoles es fiel a una gasolinera

Redacción / Agencias.- Un 67,1% de los conductores españoles reposta siempre o casi siempre en la misma estación de servicio y el 25,7% lo hace habitualmente en una única gasolinera, según los datos del último Panel de Hogares elaborado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Entre el resto de conductores, solo el 5% afirma no tener una gasolinera habitual y otro 2,2% dice que la visita pocas veces.

Detrás de este hábito se encuentran diferentes motivos: la cercanía al domicilio (53,7%), el ser la estación de servicio habitual más barata (37,9%) o que la misma se encuentra en uno de los desplazamientos habituales (33,8%). Además, un 15,4% señala como motivo tener tarjetas de descuento asociadas a la gasolinera. Por otro lado, destaca el porcentaje de repostaje tanto en estaciones de servicio de marcas independientes, que incluyen las situadas en hipermercados, como en estaciones de autoservicio, que no cuentan con personal ni en el interior de la gasolinera ni a pie de pista, cuya implantación en España es reciente.

Además, también crece la utilización del llamado car sharing o de otras formas de compartir el vehículo en los desplazamientos cotidianos. La encuesta refleja que un 6,5% de los hogares con coche cuentan con algún miembro que utiliza el car sharing o que comparte su vehículo para los desplazamientos cotidianos, «lo que supone un porcentaje destacable teniendo en cuenta la novedad del fenómeno«. La encuesta se llevó a cabo en el segundo trimestre e incluyó 3.929 hogares y 7.979 individuos.

En cuanto al repostaje en estaciones de servicio de marcas independientes, se refleja diversidad de comportamientos entre los conductores, aunque existe una mayor propensión hacia las gasolineras de marca tradicional. Mientras un 43,7% asegura no repostar nunca en gasolineras de marcas independientes, el 20,1% afirma hacerlo siempre o casi siempre, un 11,6% lo hace a menudo y un 24,4% declara ir pocas veces. En cuanto a las estaciones de autoservicio, parece que esta nueva modalidad ha encontrado una amplia aceptación entre los conductores: un 27,9% suele repostar en este tipo de gasolineras y un 30,5% afirma haberlo hecho alguna vez.

Sin embargo, los conductores no parecen mostrase tan dispuestos al ahorro cuando se trata de desplazarse expresamente varios kilómetros para intentar repostar más barato. En este sentido, el 35,7% de los conductores contempla desplazarse una distancia de entre 0 y 3 kilómetros para repostar carburante más barato, si bien este porcentaje desciende al 14,3% si la distancia es entre 4 y 6 kilómetros. Eso sí, un 40,4% afirma no desplazarse expresamente para repostar más barato. La encuesta también ha preguntado por la utilización de páginas web o aplicaciones móviles que muestran los precios de las estaciones de servicio como herramientas para decidir dónde repostar: únicamente son utilizadas por el 8,6% de los conductores, mientras que un 57,5% desconocía su existencia.

Por tanto, la encuesta dibuja también el perfil mayoritario del conductor a la hora de repostar: bastante fiel a su estación habitual, que suele ser la más cercana, y algo reacio a desplazarse mucho para ahorrar en su repostaje. El estudio revela que más de la mitad de los conductores recorre semanalmente una distancia media inferior a 70 kilómetros, mientras que únicamente un 19,5% suele recorrer más de 150 kilómetros.

Por otro lado, la gama de carburante más repostada en las estaciones de servicio es la convencional, en un 90,2% de los casos, mientras que la utilización de otros servicios adicionales de las gasolineras como tienda, lavado o cafetería es baja, ya que un 49,3% afirma usar pocas veces estos servicios y un 39,6% declara no utilizarlos nunca. En aspectos medioambientales, un 84,9% de los conductores asegura que tiene en cuenta la existencia de medidas de conducción eficiente, pero un 59% de los hogares con coche no tiene en cuenta el etiquetado energético de los neumáticos a la hora de elegirlos y el 56,3% no sabe qué son los biocarburantes.

El panel también recoge algunos datos básicos de los hogares: un 81,9% de los hogares dispone de coche y la media de coches disponibles entre estos hogares es de 1,4. Los resultados confirman, además, tanto la antigüedad como la dieselización del parque automovilístico español. Así, el coche principal presenta una antigüedad superior a 10 años en un 40,1% de los hogares y entre 5 y 10 años en el 37,1% de los mismos. El tipo de carburante que utiliza el coche es el diésel en un 60,4% de los hogares.

El consumo eléctrico de las grandes empresas sube un 3% en octubre

Redacción / Agencias.- El consumo eléctrico de las grandes y medianas empresas aumentó un 3% en octubre respecto al mismo mes del año anterior, según los datos del Índice Red Eléctrica. Por sectores, el consumo industrial creció un 2,2% y el de los servicios en un 3,3%. En el cálculo de estos datos se han tenido en cuenta los efectos de la composición del calendario y la evolución de las temperaturas.

Según el índice, en los últimos doce meses, el consumo eléctrico de estas empresas, corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, se incrementó un 2% respecto al mismo periodo del año anterior. Por sectores, el consumo de la industria subió un 2,9% y el de los servicios bajó un 1,1%. El IRE facilita información acerca de los consumidores que tienen una potencia contratada superior a 450 kilovatios (kW), lo que supone alrededor del 40% de la demanda total. La categoría de grandes consumidores de energía abarca desde industrias hasta hoteles y transporte ferroviario y supone un indicador de la actividad económica del país.

En comparación con octubre de 2014, de las cinco actividades con mayor consumo eléctrico, la demanda de la metalurgia retrocedió un 1,8%; la de la industria química disminuyó un 0,5%; la de la fabricación de otros productos minerales no metálicos aumentó un 6,8%; la industria de la alimentación avanzó un 1,7%, y la del papel progresó un 0,9%. Las actividades que más han aportado al crecimiento del consumo de las grandes empresas fueron la agricultura, ganadería y caza, unidas también a la captación, depuración y distribución de agua, con un 0,5%; la fabricación de otros productos minerales no metálicos, con un 0,4%; el comercio minorista, y la fabricación de vehículos de motor, con un 0,3%.

Nadal contradice a Soria y asegura que los excedentes del sistema eléctrico en 2014 reducirán el déficit de tarifa acumulado

EFE.- El secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, indicó que los excedentes, en alusión a los superávit previstos en el sistema eléctrico que se han conseguido por primera vez en 2014 y 2015, tienen que dedicarse a reducir la deuda acumulada pero no descarta que haya ajustes en los costes regulados para los años venideros.

«Las cantidades excedentarias quedan como una reserva para el sistema y la única aplicación que pueden tener es reducir deuda», explicó Nadal en París, donde participó en la reunión ministerial de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para preparar la cumbre del cambio climático. Añadió que «en las próximas semanas» se examinará si de cara a 2016 «hay margen para seguir ajustando los costes regulados«. Nadal precisó que «si existe un superávit consistente en los próximos años, se podría ver si se pueden ajustar los costes regulados«, que a su vez tienen consecuencias en la factura de los consumidores.

Los costes regulados, también denominados peajes, suponen alrededor de la mitad del recibo eléctrico y a ellos se suman los impuestos y el coste de la energía. Según los primeros cálculos, en 2014 la diferencia entre los ingresos y los costes regulados fue positiva por primera vez, en unos 600 millones de euros. Viendo que por primera vez hay ese superávit, es decir, los ingresos son mayores que los costes del sistema, el Gobierno se ve con margen para reducir alguna de las partidas del sistema y poder bajar así la tarifa a los consumidores.

En cuanto a 2015, y aunque «todavía es demasiado pronto» para tener una cifra, volverá a obtenerse un superávit de «unos pocos cientos de millones» de euros, estimó el secretario de Estado, que insistió en que lo ocurrido estos dos años «es una novedad» porque hasta la reforma de su Gobierno se acumulaba déficit. Por eso se había acumulado una deuda de 26.000 millones de euros al comienzo de la legislatura que ahora se ha reducido a «22.000-23.000 millones», añadió.

Soria estudia una bajada «adicional» del recibo de la luz gracias al superávit de 600 millones de euros de 2014

Redacción / Agencias.- El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, afirmó que el Gobierno está «estudiando» la posibilidad de reducir de forma «adicional» los peajes de electricidad para provocar una bajada del recibo ya que el sistema eléctrico arrojará previsiblemente un superávit «algo por encima de los 600 millones de euros» en 2014. El ministro reconoció que «sería posible» bajar el recibo eléctrico este año por el mejor comportamiento de los ingresos y los gastos, «fruto de la reforma energética».

Soria explicó que, «hemos tenido un superávit del sistema eléctrico que además es mayor del que se esperaba» y, por tanto, existe «margen de maniobra». «Estamos estudiando una nueva rebaja en el recibo de la luz», indicó. Según Soria, la legislación eléctrica obliga a destinar los nuevos superávit de tarifa a «reducir deuda adicional, pero si no se reduce deuda adicional se puede destinar a reducir los peajes». Estos peajes, a través de los que se sufragan los costes regulados del sistema eléctrico, ya se redujeron en agosto gracias a un excedente de 250 millones de euros en el sistema eléctrico, a los cuales se sumarán otros 350 millones adicionales, alcanzando los citados 600 millones.

La ley fija que «los superávit de ingresos que pudieran resultar se destinarán a compensar desajustes de años anteriores» y añade que «mientras existan deudas pendientes de años anteriores, los peajes de acceso o cargos no podrán ser revisados a la baja». No obstante para no incumplir la ley y bajar la tarifa, el Gobierno puede tocar otras partidas en la parte regulada, como los pagos por capacidad, apoyándose en una cuestión formal: estos pagos, que sirven para retribuir a las centrales térmicas por estar disponibles y que se han reducido por los bajos precios del crudo, se clasifican como «ingresos regulados» y no dentro de la categoría de peajes.

«Ahora, teniendo en cuenta que el superávit puede estar con la liquidación de noviembre de 2014 algo por encima de los 600 millones, estamos estudiando si podemos proceder a una disminución adicional de los peajes para que los ciudadanos vean los efectos directos y positivos de haber luchado contra el déficit del sistema eléctrico», afirmó Soria, que ha evitado avanzar cuantías de esa rebaja pero que quiere que sean «el máximo» posible. El ministro de Industria recordó que el superávit de 2014 será el «primero» desde 2000, después de que entre 2000 y 2004 el sistema arrojase un déficit «promedio» de 400 millones anuales, frente a los 1.900 millones del periodo entre 2004 y 2008.

En la factura de la luz se mezclan varios conceptos, normativas y cifras: para empezar, los componentes de la tarifa eléctrica, formada por un lado por una serie de costes regulados que fija el Gobierno y, por otro, por el coste de la energía. En esa parte regulada es dónde se ubica el superávit por encima de los 600 millones de euros en 2014 avanzado por Soria. En el sector eléctrico, los datos definitivos de cada ejercicio se cierran casi con un año de decalaje, cuando se conoce en noviembre la denominada liquidación 15 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Pero, ¿cuánto puede bajar la factura? en verano se destinaron 250 millones de ese superávit previsto de 600 millones para poder bajar la tarifa eléctrica en el entorno del 2% sólo en lo que quedaba de año. Por lo tanto, al inicio de 2016 se volvería a los peajes fijados por el Gobierno en 2015, volviendo a subir. Si quedan 350 millones para 2016, en la práctica podría rebajarse la tarifa en un 1% frente a cómo arrancó el año pasado. Lo cierto es que ahora Industria necesita algo más para que la comparativa con la situación actual, vigente desde agosto, arroje un descenso real.

La bombona de butano y el gas licuado por canalización apenas sufren variaciones en la revisión de este martes

Redacción / Agencias.- Mientras que el precio del gas licuado de petróleo (GLP) por canalización subirá a partir de este martes un 0,08%, según una resolución del Ministerio de Industria, el precio máximo de la bombona de butano más utilizada, de 12,5 kilogramos, será de 12,68 euros a partir de este martes, impuestos incluidos, lo que supone un descenso del 0,6% con respecto a los 12,76 euros fijados en la anterior revisión y del 27,5% con respecto a enero.

Este abaratamiento de 8 céntimos por bombona se suma a los del 5% aplicados en septiembre y julio, así como a las bajadas del 10,7% en mayo y del 9,7% en marzo. De esta forma, el precio de la bombona de butano se sitúa 5 euros por debajo de los 17,5 euros en los que había iniciado el año. En una resolución publicada en el BOE, el Ministerio de Industria fija un precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo antes de impuestos de 82,3468 céntimos por kilogramo. Además, el coste de comercialización sin impuestos reconocido a las empresas se situará en 50,1143 céntimos por kilogramo, prácticamente el mismo que el reconocido en la anterior revisión de septiembre.

Fuentes del sector indicaron que, conforme a la fórmula de revisión automática, el precio de la bombona de butano tendría que haber subido y haberse situado en noviembre en 13,15 euros. Sin embargo, Industria no ha aplicado esta subida porque disponía desde el bimestre anterior de un superávit tarifario en el butano dado el abaratamiento del 17% en el coste de la materia prima de la anterior revisión, que ahora ha aprovechado para evitar el incremento y aplicar la nueva bajada. A partir de ahora, ya no existe este superávit y la relación entre costes e ingresos se encuentra en equilibrio, de modo que la revisión de enero responderá exclusivamente a las variaciones en los distintos componentes de la fórmula.

El Gobierno congeló la bombona de butano en 17,5 euros durante un año y, posteriormente, prorrogó el precio en varias ocasiones a pesar del encarecimiento de la materia prima, lo que generó un déficit en el sector. Este déficit acumulado empezó a reducirse cuando bajaron las cotizaciones internacionales del crudo y gracias a que el precio se mantenía congelado. Desde hace meses, existe un superávit que ha servido en esta ocasión para evitar una subida.

Conforme al nuevo mecanismo de revisión, los precios del gas licuado del petróleo se revisan en el tercer martes de cada mes impar, de modo que el precio actual estará vigente hasta el 19 de enero. Las revisiones afectan a cerca de 8 millones de consumidores y se realizan en función de variables como las cotizaciones internacionales, el tipo de cambio, el flete (transporte) y los costes de las materias primas, entre otros factores, con una limitación del 5% de subida o bajada, vigente desde hace dos años. El precio regulado afecta a las bombonas más utilizadas, consistentes en envases con carga igual o superior a 8 kilogramos e inferior a 20 kilogramos cuya tara sea superior a 9 kilogramos.

GLP por canalización apenas sube

El precio del gas licuado de petróleo (GLP) por canalización subirá a partir de este martes un 0,08%, según una resolución del Ministerio de Industria publicada en el BOE. En concreto, el precio máximo del término variable de la tarifa para usuarios finales de GLP por canalización antes de impuestos se situará en 68,0730 céntimos de euro por kilogramo, frente a los 68,0148 céntimos del mes anterior. Asimismo, el término fijo de este combustible se mantiene en 1,57 euros al mes, mientras que el precio del GLP canalizado para su distribución a granel subirá un 0,1% a partir de este martes, hasta los 53,4821 céntimos por kilogramo, frente a los 53,4239 céntimos del mes anterior.

Este aumento se produce por un incremento del 1,3% del coste de la materia prima en dólares, que es compensado por una caída del 9% de los fletes (transporte); el tipo de cambio del euro-dólar se aprecia ligeramente, un 0,12%. La revisión de precios de los gases licuados por canalización se realiza mediante una fórmula automática que pondera el precio de la materia prima, el flete y la cotización entre el euro y el dólar.También se tuvieron en cuenta los costes de comercialización establecidos en una resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas dictada en julio.

El precio de la luz baja un 2,6% y el del gas un 15,1% hasta octubre

Servimedia / EFE.- La factura de la luz en España acumula un descenso del 2,6% en lo que va de año, mientras que el coste que pagan los consumidores por el gas registró una disminución del 15,1% en los diez primeros meses del año. Esta disminución del precio de la electricidad se produce después de la bajada del 6,4% registrada en octubre respecto al mismo mes del año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La variación mensual, del pasado octubre sobre septiembre, muestra que el precio de la luz disminuyó un 0,8% en el décimo mes del año, gracias a las favorables condiciones meteorológicas que impulsaron la energía hidráulica y eólica. Al igual que la evolución a la baja del precio de la electricidad en lo que va de año, el coste del gas en España acumula un descenso del 15,1%, una bajada idéntica a la registrada en octubre. A nivel mensual, el precio del gas disminuyó un 1,4% en octubre respecto a septiembre.

Bajan un 5,1% los carburantes

Por su parte, el precio de los carburantes y lubricantes acumula un descenso del 5,1% en lo que ha transcurrido del presente ejercicio. De hecho, el precio que pagan los consumidores en el surtidor registró una caída del 15,3% en el mes de octubre respecto a hace un año, si bien la variación mensual fue menor, del 1,5%. En esta caída del precio de la gasolina y el diésel influye el descenso del precio del petróleo en el último año. Otros tipos de combustibles acumulan un descenso aún mayor en los diez primeros meses del año, del 2,9%, tras registrar un notable descenso del 23,4% en octubre, un coste un 0,9% inferior al de septiembre.

Los españoles gastan 56,3 euros en luz y 40,1 euros en gas de media al mes

Europa Press / EFE.- El gasto medio de los españoles en su factura eléctrica es de 56,3 euros al mes, mientras que la de gas natural se sitúa en 40,1 euros, impuestos indirectos incluidos, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que refleja que el 38% de las viviendas tiene contratada una potencia eléctrica de entre 4 y 6 kilovatios (kW), mientras que los que tienen menos de 4 kW representan el 27,2%. Uno de cada cuatro hogares no sabe qué potencia tiene contratada.

Asimismo, la CNMC evidencia un «elevado desconocimiento» del sector energético según la encuesta, realizada entre 3.929 hogares y 7.979 individuos, ya que un 74% de los hogares no saben cómo se calcula su factura de electricidad o gas natural, un 78,2% no conoce la diferencia entre peajes de acceso y coste de la energía eléctrica y un 75,7% de los hogares que tienen gas natural tampoco saben la diferencia existente entre peaje y coste para el gas natural. Igualmente, más de la mitad de los hogares desconocen las diferencias entre comercializador y distribuidor de energía, mientras que 8 de cada 10 no distinguen entre mercado libre y mercado regulado y el 83,9% no saben que pueden contratar energía verde renovable.

En lo que respecta al gas natural, casi la mitad de los hogares españoles disponen del servicio, mientras que un 33,6% usan bombonas de butano, un 11,1% emplean gasóleo y un 2,5% propano. Así, únicamente el 3,3% de los hogares cuenta con un sistema de autoproducción eléctrica, tanto del hogar como comunitario. Según Competencia, el gasto de gas natural puede variar en función del clima y de factores como la disponibilidad de calefacción de gas.

En lo que se refiere al nivel de equipamiento, un 42,8% de los hogares cuenta con aire acondicionado, mientras que según la encuesta los hogares con cocina vitrocerámica o de placas de inducción (57,3%) superan a los hogares con cocina de gas (36,9%). Por lo que respecta a la calefacción, que supone una parte elevada del consumo energético de los hogares, el 32,7% de los hogares disponen de caldera de gas para calefacción y agua caliente; el 1,8% de caldera de gas solo para calefacción; el 16,3% de bomba de calor eléctrico; el 6,1% de acumuladores de calor eléctrico; y el 1,9% de suelo radiante.

El precio de los carburantes sube más de un 1% y encadena dos semanas al alza

Redacción / Agencias.- El precio de los carburantes registró en la última semana importantes subidas, del 1,5% en la gasolina y del 1,3% en el gasóleo, por lo que encadenó dos semanas consecutivas al alza alejándose así de los mínimos en que cerraron en octubre. Sin embargo, el precio de la gasolina es un 11,9% más barato y el diésel un 15,7% inferior respecto a los que tenían hace un año, un periodo marcado por el desplome de los precios del crudo.

Concretamente, el precio medio en España de la gasolina sin plomo 95 subió un 1,47% en la última semana, hasta 1,172 euros por litro, frente a los 1,155 euros de hace siete días. El precio de este carburante acumula una subida del 4,9% respecto al mínimo alcanzado en el pasado mes de enero (1,117 euros). Por su parte, el diésel fijó su precio en 1,067 euros el litro, un 1,33% más en comparación con los 1,055 euros anteriores, con lo que se mantiene un 1,5% por encima de su nivel más bajo desde 2010, alcanzado hace dos semanas (1,051 euros).

Con los precios de esta semana, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta 64,46 euros, unos 96 céntimos más que los 63,52 euros de hace una semana; mientras que un depósito de un vehículo de gasóleo conlleva un gasto de 58,69 euros, frente a los 57,91 euros anteriores. Este incremento en los precios de los combustibles coinciden con el repunte que experimentó la pasada semana el precio del crudo, llegando a tocar los 50 dólares. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotiza actualmente a 44 dólares, mientras que el Texas americano se cambia a 42 dólares.

Los carburantes cuestan en España menos que en la media de la Unión Europea, donde los precio de venta al público también subieron y el litro de gasolina se sitúa en 1,34 euros y en 1,343 euros en la zona euro. Por su parte, el litro de gasóleo cuesta 1,183 euros de media en la Unión Europea y 1,146 euros en la eurozona. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los nuevos gravámenes al biodiésel, sigue contando con una menor presión fiscal.

Unesa pide al próximo Gobierno que «limpie» el recibo de la luz y liberalice el sector eléctrico

Servimedia.- El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, pidió al Gobierno que se forme tras las elecciones generales del 20 de diciembre que «limpie» el recibo eléctrico de «todo aquello que no sea suministro eléctrico» y que liberalice el sector «hasta sus últimas consecuencias«. Así lo señaló Montes en el Congreso sobre la gestión responsable en la cadena de suministro, organizado por Unesa.

Montes incidió en la «paradoja» de contar con un sistema eléctrico «eficiente» y un precio de la energía «absolutamente comparable» con la media europea, pero con una factura eléctrica «cara». Montes indicó que el coste del suministro eléctrico (generación, transporte, distribución y comercialización) supone un 45% del recibo de la luz frente a un 55% que se corresponde con componentes que «sistemáticamente los gobiernos han ido introduciendo por muchos motivos».

Sobre el nuevo sistema de facturación horaria sostuvo que es «un paso» que da la posibilidad de actuar «como si fuéramos empresas y conseguir precios menores», aunque es «complicado» porque «hay que saber continuamente cómo oscilan los precios». En todo caso, dijo ver «positiva» la medida, para la que las compañías eléctricas han realizado una inversión «multimillonaria» y están «convencidas» de que «funcionará». Por otra parte, Montes indicó que las interconexiones eléctricas son «absolutamente fundamentales» y una «prioridad para todos», ya que es «crucial» para conseguir un mercado único europeo de electricidad y ser «más competitivos ante otras regiones económicas».

El presidente de la patronal eléctrica defendió que el sector cumple las condiciones de «respeto al medio ambiente, seguridad de suministro y competitividad», y subrayó que las empresas pertenecientes a Unesa generan 182.554 empleos de forma directa, indirecta e inducida, con un 99% de contratos fijos. Además, aportan el 1,9% del PIB de España, un total de 20.303 millones de euros. Las cinco grandes compañías del sector invirtieron 63.153 millones entre 2000 y 2014, con 4.500 millones de media al año. El año pasado invirtieron 203 millones en I+D y 165 millones en medio ambiente.