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Calentar la casa con gas este invierno será un 15% más caro que el anterior, según la OCU

Europa Press.– La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que calentar la casa con gas este invierno será un 15% más caro que en 2017, tras arrancar octubre con la subida de gas natural más importante desde que comenzó la Tarifa de Último Recurso de Gas en 2008. Este fuerte incremento del precio del kWh, que se acumula a los sufridos en abril y julio, provoca que el gas natural alcance precios tan elevados como los que se produjeron en 2014.

La subida de precios afecta a los hogares que tienen tarifa regulada, conocida como TUR, y que en la actualidad son casi 2 millones de viviendas en España (un 25%). Algunos hogares, aunque están en el mercado libre, tienen también un sistema de revisión automático en función de la tarifa regulada. Según OCU, con la tercera subida consecutiva de precio del gas natural, el precio del kWh se eleva para los hogares con la tarifa regulada (TUR) un 10% para los hogares con la tarifa 3.1 y un 11% para los hogares que más consumen y tienen la tarifa 3.2.

La organización avisa de que la subida de precios del gas afectará de forma más drástica a los hogares que utilizan este suministro como sistema de calefacción, cuyo consumo se concentrará especialmente en el próximo trimestre y principios del 2019. Así, según OCU, un hogar con un consumo anual de 9000 kWh pagará con estos precios una factura anual de 723 euros, 56 euros más que con la tarifa anterior.

Por su parte, la ministra Teresa Ribera presentó un nuevo bono social para cubrir, al menos parcialmente, la factura de la calefacción de los hogares vulnerables. OCU cree que la aplicación de esta nueva cobertura social es «necesaria y urgente» para paliar los efectos de esta fuerte subida. Según OCU, en el mercado libre, aunque ya son varias las comercializadoras que están reflejando estas subidas de precios, es posible encontrar bastantes tarifas que mejoran la tarifa TUR tras esta subida.

2018 apunta con 59,5 euros/MWh a ser el segundo año con el precio del mercado eléctrico más elevado desde 1998

Europa Press.- El precio medio del mercado eléctrico español ha alcanzado en septiembre los 71,3 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone un encarecimiento del 45% con respecto al mismo mes del año pasado. Según datos del Barómetro Energético de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), este precio es un 10,8% superior al registrado el pasado agosto.

La cotización del futuro para 2019 del mercado eléctrico español se sitúa en los 60 euros por MWh, un 1,9% más caro que hace un mes, y un 11,1% superior a la cotización del mercado alemán, que era de 54 euros por MWh. Así, considerando la evolución del mercado diario y las cotizaciones de los precios futuros hasta fin de año, el precio medio previsto del mercado eléctrico español en 2018 es de 59,5 euros por MWh, un precio un 14,1% mayor que el de 2017. AEGE destacó que, de confirmarse esta previsión, 2018 sería el segundo año con el precio medio del mercado eléctrico más caro desde 1998, tan sólo por detrás de 2008.

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante obedece a impuestos. El mercado mayorista funciona de forma marginalista, de modo que las tecnologías entran por orden de coste y la última de ellas en participar, la más cara, marca el precio para el conjunto. El Gobierno congeló para 2018, y por quinto año consecutivo, los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados.

75,37 euros de factura mensual

De esta manera, este incremento en el precio mayorista de la electricidad supone un aumento en el recibo de electricidad de septiembre de casi el 3,5% con respecto a agosto de los consumidores, encadenando así su sexto mes al alza. En concreto, la factura media para un consumidor doméstico superó en septiembre los 75,37 euros. De este importe de la factura, 14,88 euros se corresponden al término fijo de potencia contratada. Del resto de la factura, 44,38 euros obedecen al consumo, 3,03 euros al impuesto eléctrico y 13,08 euros al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Con respecto al mismo mes del año pasado, el encarecimiento registrado este septiembre en el recibo es de un 15,39%, más de 10 euros.

Para contrarrestar esta espiral alcista de la luz, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció en septiembre la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica, aprobado en 2012 por el anterior Ejecutivo del PP, enmarcada en un paquete de medidas impulsadas por el Ejecutivo, entre las que también figuran la garantía de cobertura a los consumidores más vulnerables, mejorar el bono social eléctrico y crear un nuevo bono para calefacción, que estará vigente para este invierno.

En concreto, esta suspensión del impuesto supondrá una rebaja en la factura de la luz para un consumidor doméstico de entre el 2,5% y el 4%, y alrededor del 5% o el 5,5% para el consumidor industrial. Además, la ministra subrayó la «clara voluntad» del Gobierno de abordar con seriedad la reforma estructural del mercado, asegurar señales fiscales coherentes y regular ordenadamente el almacenamiento para avanzar hacia un modelo energético distribuido, limpio, eficiente y digitalizado.

El tercer recibo más caro

Por su parte, Facua destacó que la subida de septiembre convierte a esta factura eléctrica mensual en la tercera más cara de la historia. Según los datos de Facua, 83,55 euros es lo que ha pagado un usuario medio (366 kWh de consumo y 4,4 kW de potencia) con las tarifas reguladas PVPC de todo el mes de septiembre. En cuanto al precio de la energía consumida, en septiembre el kWh se ha situado en 17,58 céntimos (13,83 más impuestos), un 21,7% por encima de los 14,45 céntimos (11,36 más impuestos) de septiembre del 2017.

Los análisis de Facua ponen de manifiesto que la factura de la luz más cara a nivel histórico fue la del primer trimestre de 2012, cuando se situó en 88,66 euros para el usuario medio tras la corrección de la tarifa fijada por el Gobierno por una sentencia del Tribunal Supremo. Tras ella, los 87,81 euros de enero de 2017 y los 83,55 euros de este mes de septiembre. La cuarta factura más elevada fue de 81,18 euros, correspondiente a la tarifa de julio de 2015, y la quinta 80,73 euros, de agosto de 2018.

Facua trasladó al Gobierno un documento con sus reivindicaciones para reducir la factura eléctrica de las familias españolas y luchar contra la pobreza energética. La bajada del IVA de la electricidad es una de las medidas reclamadas. Bajarlo al 4% ahorraría al usuario medio casi 130 euros anuales, aunque la principal medida propuesta por Facua es la creación de una tarifa regulada para todas las familias que no superen los 10 kW de potencia contratada y determinados límites de consumo.

La asociación advierte además de que el bono social del Gobierno de Rajoy ha sido un fracaso aún mayor que el que se aprobó durante la etapa socialista de Zapatero. Por un lado, porque supone descuentos poco significativos e impone niveles de renta excesivamente bajos para acceder a él, salvo a las familias numerosas, que pueden beneficiarse todas. Por otro, porque el desconocimiento de su existencia para muchas familias y el hecho de que deba ser solicitado expresamente a las compañías eléctricas, con la aportación de documentación acreditativa de los niveles de renta y la situación familiar, han provocado que un ínfimo porcentaje de sus beneficiarios potenciales acceda a él.

La factura de la luz se encarece un 15,39% en septiembre

Redacción / Agencias.- Un consumidor doméstico medio pagó 75,37 euros en su factura de la luz de septiembre, por lo que esta factura se incrementó en un 15,39% respecto a los 65,32 euros de septiembre de 2017, lo que supuso una subida en el recibo eléctrico de 10,05 euros, según los datos obtenidos para la tarifa regulada Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC) con el simulador de la factura de la luz que ofrece en su web la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Para el cálculo de estos datos se ha utilizado el consumidor medio que suele emplear el Ministerio de Energía: un consumo de electricidad de 3.900 kilovatios hora (kWh) anuales y una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW), que el Ministerio atribuye al consumo de una familia media con dos hijos. De los 75,37 euros abonados en los 30 días de septiembre del 2018, 14,88 euros se corresponden al término fijo de potencia contratada. Del resto de la factura de septiembre, 44,38 euros obedecen al consumo, 3,03 euros al impuesto eléctrico y 13,08 euros al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

El recibo eléctrico refleja así el incremento que experimentó el mercado mayorista (pool) este mes, con unos precios que han elevado la tarifa regulada de electricidad, con 12 millones de consumidores. Para el resto de consumidores de electricidad, 13 millones que están en el mercado libre, esta evolución del mercado mayorista no tiene un reflejo tan directo en sus recibos, ya que tienen contratos con un precio fijado para un periodo, habitualmente, de un año.

Eso sí, la factura de la luz de septiembre subió en un 3,5% respecto al mes anterior, agosto, dado que el coste diario de la electricidad fue de 2,51 euros en septiembre respecto a los 2,43 euros de agosto. En esta comparación se utilizan los costes diarios para evitar el efecto de la diferente duración diaria de los distintos meses. De esta forma, el recibo suma su quinto incremento consecutivo.

Septiembre no ha hecho más que agudizar la espiral alcista en el precio de la electricidad que ya se había pronunciado en agosto y registró uno tras otro los máximos diarios del año en el mercado, tocando su techo el 19 de septiembre, cuando alcanzó una media para el día de 75,93 euros por MWh. Además, la época de verano conlleva una caída en la producción renovable que, en el caso de la eólica, ha sido inferior a la media de este periodo, lo que ha aboca a recurrir a la generación térmica para la cobertura de la demanda, siendo su coste la principal referencia de precio del mercado, que ha sido casi un 11% superior a la de agosto.

Con esta subida interanual en septiembre, el recibo de la luz cerró los primeros nueves meses del año con una subida del 2,36% con respecto al mismo periodo de 2017. La subida de precios en septiembre ha contribuido a que el recibo de los nueves primeros meses del año se haya situado en 626,42 euros, 14,44 euros más frente a los 611,98 euros en el mismo periodo del 2017. En los primeros nueve meses, la factura media de electricidad se desglosa a razón de 135,44 euros por el término fijo, de 357,08 euros por el consumo, de 25,18 euros por el impuesto de electricidad y 108,72 euros por el IVA.

Para contrarrestar esta espiral alcista de la luz, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, anunció la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica, aprobado en 2012 por el anterior Ejecutivo del PP, enmarcada en un paquete de medidas que se impulsará por el Ejecutivo, entre las que también figuran la garantía de cobertura a los consumidores más vulnerables, mejorando el bono social eléctrico y creando un nuevo bono para calefacción, que estará vigente para este invierno.

La factura de luz disminuirá un 20% a raíz de las medidas anunciadas por el Gobierno, según Agremia

Europa Press.- La Asociación del Sector de las Instalaciones y la Energía (Agremia) ha estimado que las medidas anunciadas por el Gobierno en materia energética pueden reducir la factura de la luz entre un 15% y un 25%. La patronal se refiere a una serie de medidas, especialmente orientadas al proceso de comercialización, como la flexibilización de los tramos de potencia contratada, que actualmente pueden escoger los consumidores particulares.

Según Agremia, este factor referencia muchos de los parámetros del recibo de la electricidad, por lo que su modificación puede incidir en el importe final. «Solo reduciendo el término de potencia, por ejemplo de 4,6 kW a 3,4 kW, se rebajaría en torno a un 25%» explica su presidente, José María de la Fuente. Otra de las medidas que indica es la mayor transparencia en el proceso de comercialización, que evita los fraudes y abusos, al obligar a las compañías a ofrecer información transparente sobre las curvas de consumo de cada usuario. «Cualquier acción que contribuya a la transparencia del mercado redundará en la mejora de la confianza de los consumidores», añade De la Fuente.

Los carburantes dan un ligero respiro y se abaratan hasta un 0,45%

Europa Press.- Los precios de la gasolina y del gasóleo han dado un ligero respiro y se han abaratado hasta un 0,45%. En concreto, el precio medio del litro de gasolina se ha abaratado por segunda ocasión consecutiva, tras caer un 0,45%, para situarse en los 1,332 euros. Por su parte, el precio medio del litro de gasóleo, carburante cuya tributación pretende elevar el Gobierno, ha registrado su primer descenso, del 0,24%, desde finales de julio, cortando así una racha de ocho semanas consecutivas, para situarse en los 1,245 euros.

A pesar del abaratamiento registrado por ambos carburantes, su precio se mantiene en niveles que no se veían desde finales de 2014 mientras los precios del crudo han vuelto a repuntar ante la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no aumentar su producción. Así, el precio del barril de crudo Brent supera los 82 dólares mientras que el Texas americano se intercambia a 73,33 dólares.

Con respecto a principios de año, el litro de gasolina es un 7,2% más caro, mientras que en el caso del gasóleo marca un precio un 8,5% superior. De esta manera, a los actuales precios, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta más de 73,26 euros, lo que supone unos 5 euros más que a principios de año. Para el gasóleo, el llenado de un depósito de 55 litros supone para el consumidor 68,47 euros, unos 5,4 euros más con respecto a enero.

Con estos precios, la gasolina es más barata en España que en la media de la Unión Europea y la zona euro, donde el precio medio de venta al público del litro de gasolina se sitúa en 1,479 euros y 1,526 euros, respectivamente, mientras que el litro de gasóleo cuesta 1,378 euros en la media de la Unión Europea y 1,382 euros en la eurozona. El menor nivel de precios finales con respecto a los países del entorno se debe a que España cuenta con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.

El ahorro en la factura de la luz constituye el principal beneficio económico percibido por los autoconsumidores energéticos en España

Europa Press.- El ahorro en la factura eléctrica constituye el principal beneficio económico percibido por los autoconsumidores en España, según el estudio del proyecto de investigación PVP4Grid, financiado por la Unión Europea y en el que participan como socios españoles la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) y Tecnalia.

Además, el informe destaca que la principal barrera para inversiones por parte de los autoconsumidores en España es la desconfianza en la regulación y la falta de información, «que están presentes a la hora de analizar la viabilidad económica de la instalación, a pesar de que pequeños comercios e industria ya demuestran interés». Asimismo, señala que el tiempo de amortización para consumidores domésticos, de servicios y pyme sería de 16, 12 y 7,5 años respectivamente, para instalaciones en la Península.

Este periodo es considerado largo, no tanto por el tiempo de vida útil de un sistema, que puede ser de 20 años para los cálculos económicos aunque se podría considerar 30 años sin problemas, sino porque los períodos de retorno que buscan los pequeños inversores y ciudadanos en general son «normalmente más bajos«. El informe, que examinó el marco de condiciones legales y políticas existentes en Bélgica, Alemania, Francia, Italia, Holanda, Austria, Portugal y España, diferencia entre tres conceptos de prosumidor, examinando el marco regulatorio: autoconsumo individual, uso colectivo de un sistema fotovoltaico dentro de un edificio, y suministro de energía solar a nivel vecindario.

El gas natural se dispara un 8,4% para el último trimestre del año

Europa Press.- La Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural se ha elevado para el último trimestre del año un 8,4% de media respecto al tercer trimestre, según el Ministerio para la Transición Ecológica. La actualización de la tarifa para el último trimestre del ejercicio supone este incremento en la factura para los consumidores acogidos a la TUR 1, con consumos menores o iguales a 5.000 kWh anuales (agua caliente y cocina) y TUR 2, con consumos entre 5.000 y 50.000 kWh al año (agua caliente y calefacción).

Esta subida en el recibo del gas se debe, principalmente, al incremento en un 22,7% del coste de la materia prima en los mercados internacionales, así como a la depreciación en un 2,8% del euro frente al dólar con respecto al periodo de referencia anterior. Concretamente, la cotización del barril de petróleo Brent se ha incrementado un 5,8% respecto al periodo de referencia anterior, mientras que los precios de los futuros del gas natural en el mercado de referencia europeo se sitúan cercanos a los 30 euros por megavatio hora (MWh), un 50% por encima de los valores de 2017.

Un año de notables subidas

De esta manera, el precio del gas natural encadena una nueva subida, después del incremento del 3,4% que registró en la revisión para el trimestre de julio a septiembre. En el primer trimestre de 2018 la tarifa de gas natural ya registró una importante subida del 6,2%, aunque en el periodo de marzo abril a junio se abarató un 3,4%. Este encarecimiento en la tarifa del gas natural para el final de año se une a la subida en el recibo de la luz, que encadena varios meses consecutivos al alza y en septiembre se incrementó un 15% con respecto a septiembre del año pasado.

Esta revisión al alza en la tarifa del gas natural para los meses de octubre a diciembre coincidirá con la llegada del invierno. En este sentido, el Gobierno reformó el bono social eléctrico con el objetivo de que los consumidores vulnerables dispongan de una ayuda también para la calefacción articulada a través de un cheque o ayuda directa. El Ejecutivo subrayó que este bono de calefacción, al que calificó de bono social «térmico», estará «totalmente operativo» a partir del invierno.

Para el cálculo de la TUR se tienen en cuenta los peajes de acceso y el precio del gas. Adicionalmente, se redujo el precio del alquiler de los contadores que pagan los consumidores en las facturas. Se estima que esta rebaja supondrá un ahorro medio de 8 euros al año y por cliente, para unos 7,8 millones de consumidores domésticos. La Tarifa de Último Recurso de gas natural se actualiza por el Gobierno trimestralmente. De los 7,7 millones de consumidores de gas natural, más de 6 millones son suministrados a través de una comercializadora de mercado a precio libre y 1,6 millones se encuentran acogidos al precio de la TUR.

AESAE estima que las gasolineras automáticas generan un ahorro a la sociedad de unos 456 millones al año

Europa Press.- La Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (AESAE) calcula que las 600 gasolineras de este tipo que hay en España permiten un ahorro anual al consumidor de unos 456 millones de euros. La asociación considera que el ahorro que consiguen las familias «genera mayor demanda e inversión y, por tanto, puestos de trabajo en otros sectores».

AESAE estima que cuenta con unos 600 trabajadores en este tipo de estaciones de servicio, alcanzando una media de un empleado por gasolinera. En cambio, las tradicionales, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tienen de media 3,5 trabajadores por estación. Así, la asociación señala que las 600 estaciones automáticas generarían una supuesta pérdida de empleo de unos 1.500 empleos, «y no los 10.000 que han anunciado recientemente el Gobierno y las estaciones tradicionales».

No obstante, el presidente de AESAE, Manuel Jiménez Perona, considera que estos puestos de trabajo perdidos «se recuperan en otros sectores, gracias al ahorro de 456 millones de euros anuales que se transforma en mayor consumo o en inversión». Además, AESAE ve «con preocupación que los políticos junto con los empresarios de las estaciones de servicio tradicionales sólo miren por sus intereses, y no los intereses de los consumidores que tienen que hacer grandes sacrificios para llegar a fin de mes, a consecuencia de la imparable subida de los productos energéticos, carburante, electricidad y gas».

La Fundación Renovables pide a la ministra Teresa Ribera poner «letra y ritmo» a su melodía para la transición energética

Europa Press.- La Fundación Renovables ha mostrado su satisfacción con las líneas generales que expuso la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante su comparecencia en el Congreso, pero ha subrayado que, «aunque la música suena bien, insta a la ministra a que ponga letra y dé ritmo a sus ideas».

La Fundación valora de «forma muy positiva» el anuncio de impulsar el autoconsumo con la eliminación del conocido como impuesto al sol, el fomento de la modalidad compartida y el acceso a contadores bidireccionales, así como su decisión de suspender el impuesto del 7% para la generación de electricidad. Sin embargo, considera que las medidas que expuso para afrontar el problema del alto precio de la luz «no se pueden quedar ahí, ya que se trata de un problema que hay que abordar con una visión estructural y no coyuntural«.

Además, la Fundación considera que llega «el momento de la acción«, por lo que insta a Ribera a que concrete sobre el calendario las medidas anunciadas en estos más de 100 días de Gobierno, como la derogación del impuesto al sol, el cierre de centrales térmicas de carbón para 2025 o de las nucleares en 2028, cuando la última cumple 40 años, o el fin del diésel, además de la intención de acometer los cambios estructurales que sean necesarios para lograr una evolución racional de los precios de la electricidad.

Montero avanza que el impuesto al diésel supondrá 3,3 euros más al mes cuando los carburantes alcanzan sus máximos anuales

Europa Press.- Mientras el precio medio del litro de gasóleo ha escalado a nuevos máximos desde 2014, situándose en los 1,248 euros, y la gasolina llega a 1,338 euros, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, avanza que el impuesto al diésel que está diseñando el Gobierno supondrá un coste de 3,3 euros al mes para el consumidor medio, aquel que realiza unos 15.000 kilómetros anuales, quedando excluidos profesionales que utilizan el transporte como medio de trabajo, entre ellos transportistas y taxistas.

En concreto, la titular de Hacienda ha explicado que la aportación por este tributo estará en torno a 38 euros cada mil litros, lo que significará unos 3,3 euros mensuales para los consumidores que tengan un perfil medio, una cantidad que Montero espera «que no tenga una repercusión importante en el bolsillo del consumidor«. «Será la aportación y el granito de arena para que nuestros nietos y biznietos puedan disfrutar de un planeta verde«, ha señalado la ministra de Hacienda. De esta forma, tras este incremento en el impuesto al diésel, llenar el depósito de los coches que utilizan este combustible será unos 2,15 euros más caro, teniendo en cuenta que un depósito tiene una capacidad media de 57 litros.

“Disuasorio” con ciertas conductas medioambientales

Según la titular de Hacienda, la propuesta que está barajando el Gobierno en este momento sobre el impuesto al combustible diésel no busca un afán recaudatorio. «Es un afán básicamente para ser disuasorio con las conductas medioambientales«, ha señalado. En este sentido, Montero señala que la fiscalidad del diésel forma parte de un paquete de medidas de cambio climático y ha insistido en que se está abordando una subida que prácticamente «no se va a notar en el conjunto de los bolsillos de los ciudadanos«.

En la actualidad, el impuesto al diésel está fijado en 307 euros cada mil litros, que se verá incrementado en 38 euros cada mil litros, hasta 345 euros cada mil litros, de aprobarse dicho incremento. La intención del Ejecutivo es equiparar la fiscalidad del diésel y la de la gasolina, que se encuentra actualmente en 400 euros cada mil litros.

Quita peso a la polémica

Por otro lado, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado que la polémica creada en torno al diésel se ha debido más bien «a la necesidad de una serpiente de verano» que a una «discrepancia de fondo» en cuestiones fundamentales. En este sentido, Ribera ha reconocido que la polémica sobre el diésel «da mucho juego» y ha puesto en valor el «peso» de la industria automovilística en España. Asimismo, la titular para la Transición Ecológica destacó el desafío que supone la nueva movilidad, la cual considera que se debe utilizar como «un factor de cambio«. Para ello, ha abogado porque instituciones e industria vayan «de la mano».

Ribera ha defendido también que el Gobierno ha estado «desde el primer día» dispuesto a trabajar en esta nueva movilidad, en una mesa compartida en la que abordar los aspectos «más complejos» para identificar nuevos objetivos ante los horizontes de 2025/2030. Por último ha recalcado que «no hay justificación» que explique «por qué tiene un tratamiento diferente la gasolina que el diesel», algo en lo que cree que está de acuerdo la industria del automóvil.

Los carburantes siguen en máximos

Esta subida de impuestos se plantea mientras el precio medio del litro de gasóleo ha escalado a nuevos máximos desde 2014, situándose en los 1,248 euros, tras encadenar su octava semana de subidas. En concreto, el litro de gasóleo, carburante cuya tributación pretende elevar el Gobierno, ha repuntado estos días un 0,16%, tocando máximos desde finales de noviembre de 2014. Este incremento en el gasóleo contrasta con el descenso registrado en el precio medio del litro de gasolina, que se ha situado en los 1,338 euros, tras caer un 0,22%. No obstante, el precio de este carburante se mantiene en máximos desde noviembre de 2014.

Estos niveles en los precios de los carburantes se producen cuando los precios del crudo se han consolidado en torno a los 80 dólares. En concreto, el Brent superaba los 82 dólares, mientras que el Texas americano se intercambiaba a 73 dólares. Con respecto a principios de año, el litro de gasolina es un 7,6% más caro, mientras que el gasóleo marca un precio un 8,8% superior. De esta manera, a los actuales precios, llenar un depósito de 55 litros de gasolina cuesta más de 73,59 euros, lo que supone unos 5,22 euros más que a principios de año. Para el gasóleo, un depósito de 55 litros supone para el consumidor 68,64 euros, 5,55 euros más con respecto a enero.

En cualquier caso, la gasolina es más barata en España que en la media de la Unión Europea y la zona euro, donde el precio medio de venta al público del litro de gasolina se sitúa en 1,485 euros y 1,531 euros, respectivamente, mientras que el litro de gasóleo cuesta 1,383 euros en la media de la Unión Europea y 1,385 euros en la eurozona. El menor nivel de precios con respecto a los países del entorno se debe a que España, pese a las subidas del IVA, a los mayores impuestos y a los gravámenes al biodiésel, cuenta con una menor presión fiscal, en general, que la media comunitaria.