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Abengoa vende el 16,5% que le quedaba de Atlantica Yield a Algonquin a un precio menor a lo fijado inicialmente

EFE.– La empresa canadiense Algonquin Power & Utilities ha ejercido la opción de compra que tenía sobre un 16,47% adicional de Atlantica Yield, antigua filial de Abengoa, a un precio de 20,9 dólares (16,9 euros) por acción, según comunicó la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este precio está por debajo del que se había fijado inicialmente, que era de 24,25 dólares (19,7 euros) por título, el mismo al que Algonquin compró el 25% de Atlantica Yield.

De hecho, según la comunicación remitida a la CNMV, Abengoa y Algonquin llegaron a un acuerdo para modificar la opción de compra antes de que la empresa canadiense haya decidido ejecutarla. El precio de 20,90 dólares al que Algonquin adquiere este 16,47% adicional de Atlantica Yield establece el importe obtenido con la venta a 345 millones de dólares (279,5 millones de euros), antes de costes de transacción y de algunas otras posibles reducciones. Abengoa destinará el importe neto obtenido al repago de su deuda conforme a los contratos de financiación que suscribió con los bancos.

Según ha indicado la empresa de ingeniería y energía, el precio acordado para la venta a Algonquin de la participación que le quedaba en Atlantica Yield supone una prima del 6,2% sobre el precio al que cerró su acción en el Nasdaq, el índice tecnológico de la Bolsa de Nueva York. Algonquin, con la compra de este 16,47%, eleva su participación en Atlantica Yield al 41,47% y Abengoa se desprende del total de la que le quedaba. La operación tendrá que ser aprobada por ciertos organismos reguladores y por los acreedores de Abengoa, compañía que en 2016 consiguió cerrar un acuerdo de reestructuración de su deuda con el que evitó llegar al concurso de acreedores.

El presidente ejecutivo de Abengoa, Gonzalo Urquijo, indicó que con la venta de la participación que le quedaba en Atlantica Yield la compañía cumple con sus compromisos de desinversiones previstos en el plan que se hizo para asegurar la viabilidad. Abengoa cerró en marzo la venta del 25% de Atlantica Yield a Algonquin por 607,6 millones de dólares (492 millones de euros al cambio actual), con una plusvalía de 108 millones de dólares. Ese primer acuerdo supuso también la creación de la sociedad Abengoa-Algonquin Global Energy Solutions (AAGES) para el desarrollo internacional y la construcción de infraestructuras de energía, y que ya ha presentado su primera oferta para desarrollar una línea de transmisión en Perú.

La venta de Abengoa de toda su participación en Atlantica Yield forma parte de su estrategia de desinversiones, con la que ya vendió una planta desaladora en Ghana, la central de ciclo combinado Norte III en México, las filiales de Bioenergía en Europa y Estados Unidos, la planta termosolar Ashalim en Israel, la desaladora Qingdao en China o el parque eólico Campo Palomas, en Uruguay.

Atlantica Yield tuvo unas pérdidas en 2017 de 111,8 millones de dólares (unos 90,5 millones de euros) por la reforma fiscal en Estados Unidos, muy por encima de los 4,8 millones de dólares (unos 3,9 millones de euros) que perdió en 2016, aunque incrementó en un 2% su ebitda y mejoró sus ingresos un 4% con respecto al año anterior.

El Estado aflora un 3,15% del accionariado de Abengoa, que vende un 25% de Atlantica a Algonquin

EFE.– Abengoa ha vendido un 25% de su filial estadounidense Atlantica Yield a la canadiense Algonquin Power&Utilities por 607 millones de dólares (unos 492 millones de euros) mientras se ha hecho público que la Secretaría de Estado de Comercio, incluida en el Ministerio de Economía, mantiene una participación del 3,152% en Abengoa, que la coloca como el segundo accionista de la compañía, tras el Santander, que cuenta con un 4,975%, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El organismo dependiente del Ministerio de Economía posee, a través de dos fondos, 5.687 millones de acciones de Abengoa, compañía que consiguió a finales de 2016 cerrar un acuerdo de reestructuración de su deuda con el que evitó llegar al concurso de acreedores. Hasta aflorar esa participación de la Secretaría de Estado de Comercio, el Santander se mantenía como el único de accionista de referencia de la compañía, tras la salida de la mayoría de los bancos (Bankia, Credit Agricole, Caixabank y Banco Sabadell) después de haber reestructurado su deuda.

El Santander, que también se deshizo de parte de su participación, cuenta con el 4,975% del capital, en su mayoría procedente de la que tenía el Banco Popular, la entidad que adquirió por un euro en junio pasado tras considerar el Banco Central Europeo que el Popular era «inviable». El Banco Popular se había convertido en mayo del año pasado en el principal accionista de Abengoa, después de que Credit Agricole redujera su participación y que Banco Santander, Caixabank y Banco Sabadell se desprendieran total o parcialmente de sus acciones.

Abengoa completó en marzo de 2017 el proceso de reestructuración de su deuda con una nueva estructura societaria en la que los antiguos accionistas vieron diluida su participación hasta el 5%, mientras que los acreedores y nuevos financiadores se quedaron con el 95% restante. El grupo de ingeniería y energía presentó el pasado febrero sus resultados de 2017, en que obtuvo un beneficio neto de 4.278 millones de euros, frente a las pérdidas de 7.629 millones que registró en 2016.

Venta de Atlantica a Algonquin

Por otro lado, Abengoa comunicó a la CNMV que se han cumplido todas las condiciones a las que el acuerdo con Algonquin, alcanzado el pasado 1 de noviembre, estaba sujeto, con lo que la operación podría cerrarse a finales de esta semana. Entre las condiciones para cerrar la transacción estaba la obtención del visto bueno de los organismos reguladores y los acreedores de la sociedad. El valor de la operación es de 607 millones de dólares, siendo el repago de la deuda de 510 millones de dólares (413,7 millones de euros), conforme a los contratos de financiación, ha precisado Abengoa.

La participación total de Abengoa en Atlantica era de un 41,5% y, según el acuerdo de venta del 25%, Algonquin también adquiere una opción de compra, en las mismas condiciones, sobre su 16,5% restante. Esta opción, sujeta a la autorización del Departamento de Energía de Estados Unidos, puede ser ejecutada por Algonquin este mes. El acuerdo para la venta fue cerrado a un precio de 24,25 dólares por acción (20,9 euros), sujeto a ciertas deducciones relacionadas con algunas obligaciones recogidas en el contrato y con los costes de la transacción.

Asimismo, las partes acordaron también un mecanismo según el cual Abengoa podrá beneficiarse del 30% de los primeros 2 dólares (1,7 euros) en los que se revalorice la acción de Atlantica Yield, hasta un máximo de 0,60 dólares (0,52 euros) por título. Esta suma se devengará en el primer aniversario de la fecha de cierre de la transacción. La plusvalía, calculada en unos 96 millones de euros cuando se llegó al acuerdo, se hará efectiva cuando se cierre la operación.

Por otro lado, Abengoa y Algonquin suscribieron un acuerdo de intenciones (memorandum of understanding MOU) para constituir una sociedad cuyo objeto será el desarrollo internacional y la construcción de infraestructuras de energía y agua, que se denominará Abengoa-Algonquin Global Energy Solutions (AAGES). La constitución de la nueva compañía se hará efectiva ahora y supondrá nuevas oportunidades para Abengoa, pues dispondrá de derechos exclusivos para desarrollar tanto la ingeniería y construcción como la operación y mantenimiento de todos los proyectos que desarrolle AAGES, así como un derecho preferente para proyectos llave en mano que desarrolle Algonquin.

La alianza permitirá acelerar la construcción y venta de activos concesionales de Abengoa a Atlantica Yield, lo que supone, según la firma española, un paso más en su plan de desinversiones. El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo, ha afirmado que la culminación del acuerdo de compraventa de Atlantica, además de permitir reducir la deuda y crear AAGES, supone un hito dentro del desarrollo del plan de viabilidad de la compañía.