La central de Garoña podría ver prorrogada su actividad cuando cumple 39 años
El Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas establece que la renovación de la autorización de explotación de una central se otorga después de superar una revisión periódica de la seguridad.
En ella se comprueba el buen funcionamiento de los procesos que garantizan la seguridad de la instalación a lo largo de un determinado período de tiempo.
En concreto, esa revisión ha supuesto la realización de una revisión «profunda» de los aspectos más relevantes para la seguridad de la central, entre los que se encuentran la revisión de la operación desde la última autorización, la situación radiológica de la planta, o las modificaciones que se hayan hecho en la instalación.
La empresa titular de la central nuclear (Nuclenor) presentó el 3 de julio de 2006 la solicitud de renovación del permiso de explotación para otros diez años.
La regulación española obliga a las centrales nucleares a solicitar la renovación de las autorizaciones de explotación cada diez años, asociadas a la introducción de mejoras en su seguridad, y el CSN tiene además establecido un procedimiento especial para los casos en los que la solicitud de renovación supera el tiempo denominado «vida de diseño» (cuarenta años).
La central nuclear de Garoña está en funcionamiento desde 1970 y la autorización de explotación es válida hasta el próximo mes de julio, aunque la empresa titular, Nuclenor (participada al cincuenta por ciento por Endesa e Iberdrola), ha pedido una prórroga de ese permiso por un nuevo período de diez años.
El de Garoña es el reactor nuclear más antiguo de los ocho actualmente operativos en España y el primero sobre el que se deberá pronunciar el Gobierno socialista, que concurrió a las pasadas elecciones con el compromiso electoral de cerrar progresivamente las centrales nucleares.
En España hay seis centrales nucleares en explotación; de ellas, Almaraz y Ascó, tienen dos unidades gemelas, por lo que el número de reactores es de ocho, y una central que ha sido declarada en cese definitivo de explotación, José Cabrera.
Las centrales españolas producen en torno al veinte por ciento de la energía eléctrica que se consume en nuestro país, dependiendo del número y duración de sus paradas de recarga, que fluctúa de unos años a otros, según el CSN.
Tras Garoña se pusieron en marcha las centrales de Almaraz I (1980) y II (1983), las de Ascó I (1982) y II (1985), la de Cofrentes (1984), y las de Trillo (1987) y Vandellós II (1987).

Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir