Industria asegura que vincular el recibo eléctrico al «pool» permitirá ahorrar un 3% anual en la factura

Fuentes de Industria explicaron que este lunes remitieron a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) su propuesta, con «vocación de permanencia total en el tiempo», para modificar el sistema para fijar el componente energético de la tarifa, que supone la mitad del recibo y que sustituirá a las antiguas subastas trimestrales.

El Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), es decir, la antigua Tarifa de Último Recurso (TUR), se compone mediante la conjunción de los peajes de acceso, que fija el Gobierno para retribuir las actividades reguladas; el componente energético y los impuestos.

Hasta ahora, el componente energético se determinada trimestralmente en unas subastas denominadas Cesur que aseguraban un precio fijo para los tres meses siguientes, aunque esto implicaba ciertos costes por cobertura financiera.

El nuevo mecanismo para fijar los precios tomará como referencia el precio medio diario del mercado mayorista eléctrico durante el periodo de facturación, mientras que en el caso de los usuarios con contador inteligente con discriminación horaria se les cobrará en función de su consumo y del precio del mercado en cada hora.

Con el nuevo modelo desaparecen las coberturas financieras incluidas en esas subastas, que han supuesto un sobrecoste anual de 1.160 millones de euros en los cuatro años de vigencia del modelo aún vigente por culpa de su efecto inflacionista, dado que los consumidores pagarán en cada periodo de facturación exactamente el precio medio del mercado en esas fechas.

El sobrecoste de este «seguro» trimestral fue de 500 millones de euros en 2010, de 200 millones de euros en 2011, de 250 millones de euros en 2012 y de 210 millones de euros en 2013, «y todo por evitar una fluctuación de dos o tres euros al mes», dijeron las fuentes.

Según reconoció Industria, esto supondrá una cierta volatilidad, de entre «tres o cuatro euros al año», puesto que el precio del mercado fluctúa en función de diversos factores, entre los que destaca la disponibilidad de producción renovable, que entra a cero euros y abarata el precio de cierre, aunque aseguró que no será más que «unos pocos euros», al alza o a la baja, en la factura final.

Ahorros del 3% al año en la factura

Además, al eliminar las subastas y sus costes financieros, la factura media de los consumidores acogidos a la tarifa con menos de 10 kilovatios (kW) de potencia se reducirá en torno a un 3%, según Industria, unos 200 millones de euros anuales en total. El coste de la energía se reducirá entre un 10% y un 11%.

Las ofertas «estandarizadas» y fijadas de forma libre por las compañías se publicarán mediante una herramienta que habilitará Industria, a través de su web y de la de la CNMC, en la que cada consumidor introduciendo sus datos (potencia, periodo de facturación y consumo) podrá comprobar si su recibo es correcto y adecuado a los precios del mercado en el periodo.

Posibilidad de contratar una tarifa fija anual

Al margen de este sistema, los consumidores que quieran «estabilidad» tendrán la opción de contratar una tarifa con precio fijo y cerrado para todo el año, ya que Industria obligará a las comercializadoras de referencia a ofrecer esta opción.

Esta tarifa, previsiblemente interesará a un bajo porcentaje de usuarios, principalmente a pymes, ya que al ofrecer mayor previsión, será «más cara» que la tarifa normal.

Sobre las tarifas anuales, desde Industria señalaron que se tratara de ofertas «muy estandarizados» y que se harán publicas para facilitar a los consumidores las comparaciones. Los consumidores que se acojan a estas tarifas, pasarán al mercado libre aunque siempre tendrán la opción de volver al regulado transcurrido un año desde el cambio.

Un mecanismo «transparente» y «menos costoso»

Industria defendió este nuevo mecanismo, que entrará en vigor en abril, y se reflejará en la factura de mayo de forma bimestral, como el «más transparente y menos costoso para el consumidor» e implicará la desaparición de «toda actuación del Gobierno en la fijación del precio de la electricidad».

De este modo, la factura incluirá por un lado los peajes regulados y los impuestos, y por otro un precio de la energía fruto de la media que haya marcado durante ese periodo el «pool». De esta forma, se resuelve el efecto encarecedor de las anteriores subastas Cesur.

Se crearán mecanismos de supervisión

Otro de los aspectos del nuevo mecanismo, que Industria aún debe analizar junto a la CNMC, es la creación de una fórmula de supervisión para poder responder ante posibles variaciones extraordinarias en el mercado mayorista. «Siempre estamos encima del mercado y, si se ve algo extraordinario, tenemos la idea de crear instrumentos específicos», afirmaron las fuentes, aunque no desvelaron en qué sentido.

En diciembre, el Gobierno anuló el resultado de la última subasta Cesur por concurrir «circunstancias atípicas» y arrojar un precio de 61,84 euros por megavatio hora (MWh), por lo que fijó un precio provisional para este primer trimestre del año, de 48,48 euros, a la espera de establecer un nuevo mecanismo.

De hecho, los 48,48 euros son superiores a la media de 30 euros que está marcando el «pool» en lo que va de año.

Este precio provisional se comparará, una vez cerrado el trimestre, con el precio medio del mercado en el periodo y la diferencia, que por el momento es a la baja, se ajustará en las facturas de los consumidores en los meses de mayo o junio, restituyendo las comercializadoras el dinero cobrado de más en un pago único.

En caso de los consumidores con contadores horarios, se les aplicará el precio del «pool» en cada hora de consumo. Para los que no los tienen, la referencia será la media del día, y luego la media de los precios diarios en el conjunto del periodo facturado.

Este nuevo sistema afecta al componente de la energía del recibo. De forma orientativa, por cada 50 euros que paga un consumidor, 20,6 euros van a peajes, 10,7 euros a impuestos y 18,7 euros a este componente energético.

Las fuentes de Industria también explicaron que, tras el aumento del término fijo de la electricidad, de los 20,6 euros que se pagan por los peajes, 12,36 euros irán a la parte fija, mientras que otros 8,24 euros se dedicarán a la variable. Anteriormente, la proporción era de 7,21 euros frente a 13,39 euros.

Por otro lado, Industria señaló que se no se producirán nuevas revisiones de peajes de la tarifa de gas natural hasta que no concluya la reforma de este sector en la que trabaja el Gobierno.

Nadal anuncia que las subastas eléctricas se suprimirán en abril

Nadal ha explicado en una entrevista al diario ‘El País’ que, a partir de este mes, la parte variable del recibo, el 45% del total, se determinará de forma directa a partir del precio medio del mercado mayorista durante el periodo que se facture, lo que «permitirá ahorros importantes para los consumidores domésticos».

Nadal precisa que «en el sistema anterior el precio de la energía se establecía mediante subasta, que convertían el precio del mercado mayorista de electricidad, que fluctúa cada hora, en un precio constante durante un trimestre».

«Era muy complejo -dice Nadal- con gran número de intermediarios y generaba un alto sobrecoste para el consumidor». Con el nuevo sistema desaparecerán los intermediarios financieros, a quienes ya no será necesario pagar para fijar un precio.

Esta decisión se produce tras la anulación por parte del Gobierno el pasado mes de diciembre de la última de estas pujas «a todos los efectos», en la que las eléctricas acordaron que la tarifa de la luz subiría más de un 11% en enero, previsiblemente en torno al 11,5%.

En esa ocasión, el Gobierno se apoyó en la resolución de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) por la que aseguraba no procedía validar la subasta eléctrica «ante la concurrencia de circunstancias atípicas en el desarrollo de la misma y en un contexto de precios elevados en el mercado diario durante las semanas previas».

El Gobierno aprueba el plan para centralizar la compra del combustible de automoción en el sector estatal

Así lo anunció la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior a la reunión gubernamental en la que destacó que «comprando todos juntos puede ser más barato». Este plan prevé reducir hasta en 10 millones de euros el gasto en gasolina de los vehículos dependientes del Estado y en otros 3 en la compra de motos.

Sáenz de Santamaría, que destacó que de esta forma no sólo Interior, Defensa y la DGT podrán «acceder a un precio normalizado» de la gasolina o el gasóleo, sino que puso el acento en que el Estado contempla la posibilidad de que otras comunidades autónomas, ayuntamientos fundaciones o sociedades puedan sumarse a este método de ahorro. De hecho, fuentes gubernamentales avanzaron que una comunidad del norte ya mostró su interés.

La fórmula, según explicaron, pasará por ampliar a todos los ministerios y organismos públicos los descuentos de entre el 6% y el 7% de los que, como grandes consumidores de combustible, se benefician a día de hoy en exclusiva los ministerios de Defensa e Interior, y dentro del segundo, especialmente la Dirección General de Tráfico. Ambos gabinetes consumen el 50% del combustible total.

Los ministerios de Presidencia y de Hacienda y Administraciones Públicas, impulsores de la reforma y que presentaron las primeras iniciativas del CORA el pasado mes de junio, calcularon que ahorrarán un mínimo de 6 millones de euros a través de la centralización de los contratos de combustibles de automoción que tiene firmados el Estado. Pero las mismas fuentes insistieron en que este ahorro fácilmente podrá alcanzar los 10 millones de euros.

En concreto, el Ejecutivo consideró que «negociando y extrapolando» estas rebajas al conjunto de la Administración General del Estado confió en que, dentro de la negociación a la baja que realizará con las empresas, se pueda conseguir «un descuento de un punto más» en el contrato global, lo que traducirá en otros 4 millones de euros de ahorro.

Además, el Consejo de Ministros aprobó la centralización de los contratos de adquisición de motos para la Policía y la Guardia Civil con el objetivo de ahorrar otros 3 millones de euros. El acuerdo marco actual es de 17 millones de euros, pero la renovación del mismo implicará un ahorro del 14% gracias a la puesta en marcha de «ventajas adicionales» que, entre otras cosas, contemplan simplificar el catálogo de artículos de 349 a 47 o centralizar también la compra de los complementos.

Además de las dos medidas que aprobó el Gobierno, el paquete de medidas para racionalizar el gasto público a través de la centralización de los servicios que pretende aplicarse en su totalidad «este año» contempla también la unificación de los contratos de limpieza, seguridad, electricidad, publicidad institucional, adquisición de vehículos, contratos de comunicaciones, comunicaciones postales, agencia de viajes o seguros de coches, así como la reducción de las cuentas bancarias. Estas iniciativas, aún incipientes, no están cuantificadas.

En relación a los contratos de limpieza, fuentes gubernamentales llamaron la atención sobre el hecho de que sólo en Madrid los edificios pertenecientes a la Administración General del Estado y a organismos públicos tienen suscritos un total de 190 contratos, que la reforma limitará a uno sólo.

El Gobierno también quiere limitar a uno los 22 contratos de seguridad de los 100 edificios y plantas ministeriales y simplificará los cerca de 350 convenios de energía eléctrica que tiene la Administración central. Sin contar empresas públicas, tiene 17.000 puntos de luz, avanzaron fuentes gubernamentales para incidir en que ésta será una de las patas «más importantes» de la centralización de contratos.

En este sentido y teniendo en cuenta que una sola empresa o un número muy limitado se hará con la totalidad de la contratación pública, fuentes gubernamentales avanzaron que incluirán una cláusula dentro de la CORA para priorizar a las pequeñas y medianas empresas cuando las grandes, que ganarán muchos de los concursos teniendo en cuenta su mayor cobertura nacional, tengan que subcontratar parte de sus servicios. «Nos preocupan las pymes», indicaron en el Gobierno.

Además, esta reforma estimó un ahorro de 378 millones de euros en tres años a través de la centralización de las 4.823 cuentas corrientes, además de las 423 del Banco de España, abiertas a día de hoy. De ellas, 1.237 están en el extranjero y 3.163 están en España y el Gobierno pretende que se centralicen en dos o tres entidades.

Las plantas de reciclado de purines cierran por el recorte retributivo

La asociación añadió que «prevé que en los próximos días se sumen (al paro) la mayoría de las plantas», lo que implicará «la desaparición de todo un sector» que emplea, directa o indirectamente, a 4.200 personas.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo remitió el lunes a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) su propuesta de orden para sustituir el actual sistema de retribución del régimen especial (renovables, cogeneración y residuos), basado en incentivos a la producción, por la garantía de una rentabilidad razonable durante la vida útil de la planta.

La documentación fija los diferentes estándares de inversión sobre los que se aplicará la rentabilidad razonable, un mecanismo con el que Industria espera ahorrar 1.750 millones de euros este año.

Según ADAP la nueva normativa reduce la retribución del sector en más del 40% «con carácter retroactivo», ya que se aplica desde julio de 2013 pese a no haberse aprobado, lo que sitúa «en quiebra a estas instalaciones».

Además, consideró discriminatorias estas medidas, ya que equiparan las plantas de tratamiento de purines con la cogeneración convencional, «sin tener en cuenta los costes de inversión y operación para el desimpacto ambiental que realizan».

ADAP defendió que la desaparición de estas plantas «dejaría sin alternativas al sector porcino español, afectando directamente a su competitividad», al tiempo que se dejarían de tratar 2,5 millones de toneladas de purines.

Industria llevará en las «próximas semanas» al Consejo de Ministros el nuevo sistema para fijar el precio de la tarifa eléctrica, según De Guindos

En un almuerzo informativo organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Deloitte, el ministro señaló que «se va a cambiar la fórmula de fijación del precio», pero que seguirá «orientada y determinada por el mercado», aunque se pretende evitar que se repitan «situaciones nada afortunadas, como las vividas en el pasado».

Además, el titular de Economía subrayó la importancia de que la nueva fórmula incremente la competencia en el mercado eléctrico español, y defendió las medidas adoptadas por el Ejecutivo en materia energética, ya que «España tenia un déficit tarifario enorme» en este sector.

«España tenía un déficit eléctrico enorme», manifestó De Guindos y «el Gobierno ha tomado medidas y ha intentado distribuirlo» entre todos los agentes implicados, para que ya no se genere más deuda eléctrica este año y eso «desde el punto de vista macroeconómico es positivo, porque indica que uno de los desequilibrios de la economía española ha ido desapareciendo».

Asimismo, quiso dejar claro que aunque muchas de las medidas adoptadas hayan podido generar polémica, «era la única alternativa para solucionar una situación insostenible en el tiempo». Más allá de lo apuntado, dijo el responsable de Economía, «el Gobierno va a tomar medidas adicionales para potenciar el sector energético.

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, también avanzó hace unos días que los informes sobre la fijación de precios de electricidad estarían concluidos «de aquí a no mucho», con el fin de contar con el nuevo sistema a partir del próximo mes de abril.

Soria dijo esperar que la revisión de los sistemas de fijación de las tarifas eléctricas den «mayor estabilidad» que hasta el momento y cuenten con «criterios de mercado».

El pasado mes de diciembre, el Gobierno suspendió la aplicación del resultado de la subasta eléctrica, con la que tradicionalmente se determina el componente energético de la tarifa y a la que están acogidos unos 16 millones de consumidores, ante la concurrencia de «circunstancias atípicas» que hubieran llevado a una subida de la luz de más del 10%.

El Ejecutivo fijó un precio eléctrico provisional para el primer trimestre del año y anunció que reformaría el sistema de fijación de este componente de la tarifa, con el objetivo de evitar grandes oscilaciones, durante el primer trimestre del año.

Soria asegura que el nuevo sistema de subastas que está diseñando el Gobierno contribuirá a reducir los costes del sistema eléctrico

«El sistema trimestral de subastas eléctricas como lo conocemos hasta ahora es un sistema ya superado, que comporta unos costes en cobertura de precios que suponen un gasto adicional que va directamente repercutido a la factura eléctrica», afirmó Soria, tras su intervención en el acto de inauguración del IX Congreso de la Asociación Española para la Economía Energética (AEEE), en el IE Business School y que se llevó por título «Energía y Competitividad Energética«.

El titular de Industria reconoció que se están «estudiando» las propuestas de revisión de precios de las empresas eléctricas sobre cómo debe ser este nuevo mecanismo para fijar el coste del componente energético de la factura eléctrica regulada. Entre ellas está la de Endesa, en la que se aboga por subastas mensuales, revisiones trimestrales del recibo y un peso del 50% de las pujas eléctricas en la conformación final del coste de la energía.

No obstante, Industria estudia «todas las propuestas», también las remitidas por los operadores financieros y se van a tener en cuenta a consumidores y comercializadores, con los que se está reuniendo.

«El Gobierno está diseñando un nuevo sistema que dé mayor estabilidad a los precios a lo largo de un periodo de tiempo determinado y que también contribuya a que el coste total del sistema pueda ser inferior a lo que es hasta ahora», señaló.

En cuanto a la evolución de la factura eléctrica en los últimos años, Soria insistió en que «la evidencia empírica» señala que entre el año 2004 y el 2011 la electricidad subió un 63,2%, mientras que entre 2012 y 2013 para una familia media de dos hijos la subida es del 2,9% y sólo mirando 2013 «habría bajado un 3,7%», en base a los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

«Hay una diferencia importante en la evolución de los precios», destacó el titular de Industria, si bien señaló que «no podemos conformarnos con esto», por lo que abogó por «seguir trabajando» dado que «el coste de la electricidad, aparte de suponer una carga importante dentro de lo que es el presupuesto familiar, también es uno de los determinantes de la competitividad de las economías».

En este sentido durante la inauguración del congreso, el ministro confió en que pudieran salir orientaciones para que España se quite «la espina» que supone el diferencial de precios energéticos, tanto doméstico como industrial, con otros países «que tanta competitividad resta».

«La política energética no debe ser un factor disminuidor de la competencia» y «cuando el coste de la energía es superior al de los competidores es porque algo no se está haciendo bien», señaló el ministro.

Ante esta circunstancia, se mostró partidario de trasladar a la Unión Europea la necesidad de «no exigir extracostes eléctricos en los que no incurren» y que puedan provocar deslocalizaciones y añadió que, desde la política de su departamento, combina los tres vértices del «trilema energético», como son la seguridad de abastecimiento, la sostenibilidad medioambiental y la competitividad.

Las diferencias en los costes eléctricos pueden servir para «entender por qué algunas industrias levantan amarras en unas economías y fondean en otras», añadió.

Asimismo, puntualizó que la seguridad del suministro es «más vulnerable» cuando se depende en un 91% de los hidrocarburos, y recordó que los costes del sistema «superan los ingresos», por lo que abogó por «conocer y explorar nuestro potencial de energía primaria» y no «retroalimentar el déficit».

En este sentido, defendió que no podemos «cruzarnos de brazos mientras los vecinos exploran recursos» (en clara alusión a la exploración de hidrocarburos no convencionales) ni «dar la espalda a la realidad energética» que evidencia que los incrementos de demanda de energía son liderados por China y economías de Oriente Medio, y que a partir de 2020 China será el primer importador de energía, India del carbón, y que en 2013 Estados Unidos tendrá «plena independencia energética».

El ministro recalcó la importancia de la seguridad y la sostenibilidad medioambiental en el sector energético. No obstante, reivindicó también la sostenibilidad económica y financiera de «cualquier política energética» que «no debe de ser factor de disminución».

Asimismo, sostuvo que Europa «no debe renunciar al liderazgo en la lucha contra el cambio climático», por lo que abogó por seguir «en esa dirección», aunque puntualizó que también «deberíamos evitar ser los campeones del desempleo juvenil en todo el mundo».

Sobre una posible subida de los carburantes, Soria señaló que la reforma fiscal está siendo elaborada por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y la dará a conocer cuando esté finalizada.

De su lado, el presidente de Red Eléctrica, José Folgado, que intervino como presidente de honor del congreso de la AEEE, defendió que con la «situación insostenible» que se encontró Soria al llegar al Ministerio, con un déficit de 24.000 millones de euros, «se corría el riesgo de una quiebra del sector». Por ello, aunque las medidas acometidas por el Gobierno «no han sido del agrado de empresas ni consumidores», Folgado afirmó que «hay que reconocer su necesidad».

«Esperemos que termine de dar estabilidad a un sector estratégico como la energía», afirmó Folgado.

Asimismo, el presidente de REE apostó por conseguir un acceso a fuentes de energía «a precios razonables», y advirtió de que la bajada de precios en Estados Unidos y el incremento en Europa puede poner «en peligro» la posición europea en el contexto mundial.

«Los precios deben estar fijados con criterios económicos y con mucho menos componente ideológico», apostilló Folgado, que reconoció no obstante percibir un mayor «pragmatismo» por parte de la Unión Europea.

El Gobierno confirma un alza del 17,9% en la parte fija del recibo de la luz y una bajada del 6,9% en la parte variable, según refleja el BOE

La orden de la Dirección General de Política Energética y Minas, del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, estableció una revisión del coste de producción de energía eléctrica que deriva en una subida del 18% del término de potencia, la parte del recibo que no había sido modificada desde agosto de 2013, cuando se aprobó una subida generalizada de la TUR del 1,2% tras la aplicación de nuevas medidas de la reforma energética.

Esta petición llega dos días después de que el Ministerio de Industria publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) una resolución con los precios por kilovatio (kW) de potencia contratada, que ha pasado de los 2,97 euros mensuales en los que se había fijado desde agosto de 2013 a 3,50 euros mensuales, más el 27,19% de impuestos indirectos. En cuanto a la energía consumida, pasa de los 0,133295 euros por kilovatio hora (kWh) establecidos este enero a 0,124107, una tarifa casi idéntica a la que el Gobierno estableció en agosto del año pasado para después subirla un 6,6% en cinco meses.

En la revisión de peajes, que también publicó este sábado el BOE, se recoge un desajuste de ingresos de 2.686 millones de euros, sin perjuicio de las anualidades que correspondan para satisfacer los derechos de cobro del sistema eléctrico pendientes. A esa cuota de 2.686 millones de euros pendiente de años anteriores, habría que añadirle la cantidad que finalmente resulte de los desajustes temporales de 2013, hasta el máximo de 3.600 millones de euros de déficit previsto.

El precio del recibo de la luz que abonan la mayoría de los consumidores en España (los acogidos al PVPC) proviene en torno a un 45% de la parte liberalizada resultante de la subasta trimestral entre las comercializadoras de electricidad, y en un 55% de la parte regulada en la que interviene el Gobierno formada por los peajes, y donde se incluyen los costes por la distribución, el transporte y las primas a renovables, entre otros.

En la parte regulada, los conocidos como peajes de acceso, que no fue actualizada desde el mes de agosto para evitar un mayor incremento del recibo, se fija ahora una subida del 18% en el término de potencia, según la orden publicada.

No obstante, el ministro de Industria, José Manuel Soria, ya explicó que en la subida del 2,3% de enero del recibo del PVPC para el primer trimestre, una parte provenía de la subasta anulada en diciembre y la otra parte de estos peajes actualizados.

La última subida del 2,3% obedece a «criterios de mercado», según explicó Soria, después de que el Gobierno se decantara por establecer el incremento en base al tercer y cuarto trimestre de 2013, lo que supuso una subida del precio de la energía del 1,4%, inferior a si hubiese elegido el último trimestre, y al que se sumó un 0,9% de la parte regulada del recibo.

Tras esta intervención, el Ejecutivo estudia ahora un nuevo sistema para establecer los precios voluntarios del pequeño consumidor de cara al segundo trimestre del año, para lo que mantuvo conversaciones con las empresas eléctricas, los operadores de la subasta, comercializadores y el resto de las partes implicadas.

Asimismo, en la revisión de los peajes aprobada, se contempla un peaje en la modalidad sin discriminación horaria de 0,124107 euros por kilovatio hora (kWh), lo que supone «un 5% de bajada para que los que más consumen, menos paguen», mientras que «los que menos consumen pueden tener una subida del 18%», según explicó, Jorge Morales de Labra, experto del sector eléctrico.

El Gobierno baja un 6,9% el término variable, según Facua

Asimismo, Facua Consumidores en Acción informó que el Ministerio de Industria, además de subir un 17,9% el término de potencia del recibo de la luz (término fijo) para el primer trimestre del año, bajó un 6,9% el de energía eléctrica (término variable) en las tarifas del PVPC.

Con la resolución publicada en el BOE, el precio del kilovatio (kW) de potencia contratada pasó de los 2,97 euros mensuales en los que se fijó desde agosto de 2013 a 3,50 euros mensuales, más el 27,19% de impuestos indirectos. En cuanto a la energía consumida, pasa de los 0,133295 euros por kilovatio hora (kWh) establecidos este enero a 0,124107, una tarifa casi idéntica a la que el Gobierno estableció en agosto del año pasado para después subirla un 6,6% en cinco meses.

Según los análisis de Facua, un usuario «medio» con 4,4 kW de potencia contratada y 366 kWh de consumo mensual, pasará a pagar con las nuevas tarifas 77,38 euros mensuales, impuestos indirectos incluidos, lo mismo que abonaba con las tarifas vigentes entre octubre y diciembre del año pasado.

Por su parte, un usuario con 4,4 kW y un consumo de 250 kWh mensuales abonará 59,07 euros, el mismo importe que con las tarifas fijadas este enero y 0,95 euros al mes más, un 1,6%, que los 58,12 euros que suponían con las publicadas en el BOE en octubre de 2013.

La organización denunció que la factura se encareció un 35,1% en los últimos cinco años para el usuario medio. Con las tarifas fijadas en el primer semestre de 2009, el recibo representaba 57,29 euros mensuales, impuestos indirectos incluidos, y ahora asciende a 77,38 euros. En diez años, la subida fue del 75,4%; con los tarifas vigentes durante todo 2004, el usuario medio abonaba 44,11 euros.

Por esta razón, Facua volvió a reclamar que el Gobierno modifique «de una vez» el sistema para la fijación de las tarifas eléctricas, «que favorece la especulación con un suministro de esencia», por lo que demandó que el sistema deje de basarse en la «opaca» subasta del sector para establecer un precio regulado basado en el coste real de la producción energética, exigiendo una auditoría «histórica» del déficit de tarifa. Además, exigió «una auditoría histórica del déficit de tarifa».

El pasado diciembre la asociación denunció al Ejecutivo ante la Comisión Europea por incumplir la directiva sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad. En la denuncia, de la que acaba de acusar recibo Bruselas, Facua expuso que el Gobierno «no ha garantizado la protección de los consumidores vulnerables ni unos precios razonables, claramente comparables, transparentes y no discriminatorios» y añadió que cada año «aumenta el número de familias excluidas del suministro energético, en contra de los mandatos de la directiva».

La subida de la luz «golpea» a quien consume poco

También la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) criticó que el cambio en la parte del recibo de luz regulada por el Gobierno, con una subida del 18% en el término fijo, afecta de manera «desigual» a los consumidores, al perjudicar principalmente a los bajos consumos, las segundas residencias y las viviendas vacías.

Así, criticó que «sube el mero hecho de tener contratada la electricidad y baja lo que cuesta consumirla», lo que perjudica «especialmente» a las segundas residencias, las viviendas vacías y los usuarios que consuman poca luz.

Por el contrario, los cambios al estar provocados por la modificación de los peajes, afectan a todo el mundo, pero la subida «puede ser una bajada» en algunos casos, como en el de una casa con 4,6 kilovatios (kW) de potencia y 3.500 kilovatios hora (kWh) al año de consumo, que «verá bajar su factura un 0,4%».

De esta forma, la OCU recomendó a los consumidores diferentes consejos para «escapar» a la subida, como revisar la potencia en caso de tener contratada una potencia mayor de la necesaria, e incluso bajarla, por un precio de 10 euros, que permitiría un ahorro de 54 euros al año por cada kW de menos.

Asimismo, recomendó usar el comprador OCU, que rastrea las mejores tarifas , y para los consumos muy bajos, estudiar la tarifa lanzada por E.ON que elimina el término fijo a cambio de pagar más por cada kWh consumido.

El término fijo de la tarifa de luz subió un 92% desde agosto

Por su parte, el término de potencia de la factura de electricidad, también conocido como término fijo, acumula una subida del 92% desde agosto, después de la publicación en el BOE de una orden de peajes en la que vuelve a incrementar este componente del recibo, según cálculos de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu).

Ceaccu rechazó el incremento de esta parte fija del recibo, que se paga en función de la potencia y de forma independiente al consumo. A su juicio, la subida es «injusta» y «penaliza a las familias que peor lo están pasando», que son las que se encuentran en situación de «precariedad energética» por no poder asumir el encarecimiento sostenido del recibo de la luz.

La organización consideró «intolerable» que la respuesta a las «estrecheces de las familias» sea «mantener alto el precio de su factura a pesar de sus renuncias en bienestar para conseguir un mínimo ahorro reduciendo su consumo». «Se trata, parece, de mantener unos ingresos constantes para las grandes eléctricas, precisamente cuando cae el consumo», afirma.

El encarecimiento es «contrario a las obligaciones de servicio público que marca la normativa comunitaria», que establece que los «Estados miembros garantizarán que los consumidores domésticos disfrutarán de un servicio universal con unos precios razonables, claros y no discriminatorios», señaló.

Precisamente este fin de semana consumidores y más de 500 organizaciones convocadas por Adicae se movilizaron y protagonizaron acciones reivindicativas en 23 provincias de toda España para reclamar un «precio justo».

El PSOE exige una explicación de Soria

Finalmente, el PSOE registró en el Congreso una solicitud de comparecencia del ministro de Industria ante la comisión parlamentaria del ramo para que explique la resolución por la que se revisa el coste de producción de energía eléctrica y los precios voluntarios para el pequeño consumidor, y también que dé cuenta de la orden por la que se revisan los peajes de acceso a la energía eléctrica en 2014, que son las que han dado como resultado los incrementos mencionados en la factura.

Los geólogos solicitan al Gobierno que regule la técnica del fracking

El presidente del ICOG, Luis Suárez, consideró «preocupante que no haya consenso y que cada comunidad lo regule a su manera», después de que la Comisión Europea renunciara este miércoles a legislar el fracking y emitiera unas recomendaciones a los Estados miembro.

Los geólogos subrayaron que las recomendaciones del Ejecutivo comunitario se alinean con la postura del ICOG en relación a extremar los requisitos y vigilar el cumplimiento estricto de la evaluación de impacto medioambiental para que el fracking no produzca efectos sobre el entorno.

Suárez indicó que cerca de 100 permisos de explotación de extracción de hidrocarburos por fracking se encuentran actualmente en trámite en España, con lo que vio «necesario un marco regulatorio común».

Recalcó que la investigación y explotación de hidrocarburos por métodos no convencionales debe hacerse bajo las premisas de «asegurar la integridad de los pozos para evitar contaminar las aguas subterráneas, analizar el estado previo del agua antes de la fase de exploración, minimizar la posible sismicidad inducida y procurar que no se produzcan emanaciones de metano que contaminen las aguas subterráneas y se liberen a la atmósfera».

Por último, vaticinó que «más países se apuntarán al carro» en el futuro si la técnica de fracturación hidráulica se consolida.

La luz bajaría hasta un 14% si las renovables se pagaran con tasas, según afirma Economics for Energy

El estudio contempla distintos supuestos para modificar los impuestos energéticos y ambientales, entre ellos sustituir el actual sistema de sufragar las renovables (7.477 millones de euros anuales, según sus cálculos) con cargo a la tarifa por diversos impuestos para todo el sector energético.

Este cambio tendría un impacto neutro en las cuentas públicas, al tiempo que supondría un abaratamiento del recibo de la luz del 13,9% pero un repunte del 10,26% en el gas natural y del 12,89% en los combustibles de automoción.

El informe también analiza en otro supuesto el impacto de repartir el coste de las renovables entre todos los sectores productivos del país, lo que repercutiría en una rebaja de la electricidad del 28,86%, aunque subirían el resto de productos.

5.500 millones de euros en impuestos energéticos y ambientales

El documento recoge también propuestas concretas para abordar la reforma fiscal pendiente en España sobre el sistema impositivo energético y ambiental, en el que detectaron distintas «anomalías». Entre las principales recomendaciones, figura la introducción de impuestos que garanticen la sostenibilidad de la recaudación teniendo en cuenta las limitaciones distributivas entre las rentas familiares y la competitividad empresarial.

De hecho, según los directores de Economics for Energy, Xavier Labandeira y Pedro Linares, la reforma del sistema fiscal energético permitiría recaudar 5.500 millones de euros al año en España, lo que a su vez se podría aprovechar para la reducción de los tributos sobre el trabajo y la mejora de la eficiencia energética.

Además, el centro de expertos abogó por una mayor «coordinación y armonización» de los tributos fijados por las comunidades autónomas y la inclusión de estas medidas en una reforma fiscal integral para buscar el equilibrio evitando cargas impositivas mayores a los contribuyentes.

Los impuestos energético-ambientales, señaló la organización, generan importantes recursos económicos en los países desarrollados y emergentes, y cumplen así con su objetivo recaudatorio y de captación de rentas asociadas a la producción de la energía.

Así, en 2011 supusieron el 4,6% de la recaudación fiscal total en la UE-27, quedándose en España en el 4,1%, mientras que en China se elevaron al 7,8% y en Japón al 10,2%. De hecho, el análisis realizado sobre estos impuestos en España concluyó que su nivel impositivo está, en general, por debajo de la media de los países de su entorno.

En concreto, si se introdujera una subida de los impuestos mínimos para las emisiones de CO2 como contempla la Unión Europea se podrían ingresar hasta 5.283 millones de euros anuales.

En la misma línea, el establecimiento de impuestos al óxido de azufre SO2 y al óxido de nitrógeno NOX reportaría una recaudación de hasta 5.354 millones de euros al año y la fijación de un gravámen para las emisiones de CO2 no contabilizadas en el mercado -esencialmente, hogares y transporte-, de hasta 6.620 millones de euros.

No obstante, estos impuestos cumplen un objetivo de corrección del impacto ambiental que provoca la producción de la energía a un coste económico reducido.

En este sentido, Labandeira y Linares, señalaron que estas posibilidades «pueden contribuir» a salir de la crisis, aunque advirtieron de que los impuestos energético-ambientales no son una «panacea» fiscal, ya que por sus efectos correctores el consumo se contiene y, en consecuencia, también lo hace la base imponible de estos tributos.

Algunos argumentos utilizados en el pasado por el Supremo pueden ir en contra de la reforma energética

El director de los servicios jurídicos de Gas Natural Fenosa, Manuel García Cobaleda, manifestó que algunos argumentos que han sido utilizados por el Tribunal Supremo en 2011 o 2012 para avalar los cambios regulatorios llevados a cabo tanto por el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero como por el actual de Mariano Rajoy «son argumentos que ahora podrían volverse en contra de las medidas puestas en marcha a lo largo del año 2013» ya que el Tribunal Supremo «tiene una opinión jurídica muy formada y que resulta cuanto menos difícil de cambiar». En los mismos términos se expresó Mariano Bacigalupo, actual profesor titular de Derecho Administrativo en la UNED y antiguo director del servicio jurídico de la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE).

García Cobaleda destacó el malestar del sector ante «las formas» que ha adoptado el Ministerio. En este sentido, señaló como un claro ejemplo de decisión que genera inseguridad jurídica la fórmula utilizada para hacer legal el déficit de tarifa de 2013. Cobaleda denominó como una «barbaridad jurídica» derogar en diciembre, mediante una disposición adicional de la nueva Ley del Sector Eléctrico, la Ley aprobada a mediados de octubre que permitía un crédito presupuestario de 2.200 millones de Hacienda a Industria para combatir el déficit tarifario. No fue la única medida que criticó: también hizo referencia a la sentencia del Supremo sobre el bono social y se preguntó qué pasará con el déficit de 2013 ya que considera que tendría que poder titulizarse mediante el FADE.

Por su parte, Mariano Bacigalupo considera que la reforma supone «un cambio radical, sistémico, de todo el marco regulatorio» lo que hace que ya no sean «cambios aislados» como los que ya han sido avalados por sentencias del Tribunal Supremo sobre cambios regulatorios llevados a cabo por el Estado español. Por ello, al igual que expresó García Cobaleda, algunos argumentos utilizados por el Tribunal Supremo en el pasado pueden hacer que los que ha utilizado el Gobierno para articular su reforma energética «se revelen insuficientes».

Cambios regulatorios en el fracking

Juan Carlos Muñoz Conde, director general de BNK Petroleum España, explicó cómo cambian las reglas de juego en España para las actividades de exploración de hidrocarburos no convencionales. En este sentido, aludió al cambio provocado en diciembre por la Ley de Evaluación Ambiental, que introduce nuevos requisitos más exigentes a la hora de evaluar el proyecto de impacto medioambiental para los pozos exploratorios. Muñoz Conde lamentó la complejidad y los cambios regulatorios constantes que constituyen «importantes trabas a superar» en la tramitación de los permisos y puso como ejemplo a seguir a Polonia, el país de la Unión Europea que más está apostando por los hidrocarburos no convencionales.

También hizo referencia Juan Carlos Muñoz Conde a las leyes autonómicos que prohíben el fracking y aludió a las recomendaciones de la Comisión Europea que consideran que la legislación europea actual es suficiente mientras que en España existe una sobrelegislación. Finalmente, el directivo de BNK Petroleum España aseguró que el fracking es una «oportunidad histórica para España» ya que tiene las infraestructuras necesarias para aprovechar el gas.

Por parte de la asesoría jurídica de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), María Ángeles Rodríguez Paraja, realizó una presentación del nuevo organismo regulador creado por el Gobierno y que es heredero de la Comisión Nacional de la Energía. Respecto a la función arbitral de la CNMC, Rodríguez Paraja señalo que en el caso de la CNE su desempeño como árbitro fue «escaso» ya que muchas solicitudes fueron desestimadas al ser entendidas como materias propias del Derecho Administrativo; de hecho, según manifestó María Ángeles Rodríguez Paraja, únicamente se produjeron dos laudos.

Internacionalización de las empresas españolas

El anfitrión de la jornada, el director general del Club de la Energía, Arcadio Gutiérrez Zapico, fue el encargado de la apertura y aprovechó su intervención para destacar la creciente internacionalización de las empresas energéticas españolas. «No podemos ignorar que el sector exterior está realizando aportaciones sustanciales al crecimiento de estas empresas», señaló Gutiérrez Zapico. En la organización de esta jornada contó con la colaboración de García del Río & Larrañaga Abogados. Uno de los socios de esta firma, Luis García del Río expuso que la valoración de riesgos de una inversión en el exterior siempre tiene que ser interdisciplinar. Partiendo de las particularidades del sector energético, García del Río centró su atención en el «curioso sentido de propiedad» que existe de los recursos naturales, «incluso del viento», matizó; por ello cree que es imposible realizar una actividad energética sin contar con la colaboración de las autoridades políticas del país.

En este sentido, García del Río recomendó analizar previamente los riesgos asociados a la estructura administrativa y a la regulación del país en el que se va a llevar a cabo la inversión. Puesto que los proyectos energéticos son planteados a largo plazo, este abogado recomendó realizar un doble análisis económico para tener en cuenta también qué ocurriría si desaparece el sistema de incentivos acordado para la instalación a desarrollar con el Gobierno del país en cuestión; en ese caso y ante la mínima sospecha de que pudiera darse una situación ruinosa, García del Río aconsejó no invertir así como desconfiar de inversiones que exijan participar de la mano de socios que no sean del sector energético. También expuso a los presentes no perder de vista riesgos sociales, como por ejemplo el impacto medioambiental en el entorno, ya que pueden tener repercusiones «muy perjudiciales» para la reputación de una compañía.

Antonio Suárez Torres, asesor independiente de exploración y producción de hidrocarburos, explicó las características que presentan ambas actividades, que precisan unas inversiones muy elevadas y que ofrecen riesgos importantes, especialmente en la fase de exploración en caso de no ser exitosa. Suárez Torres destacó la necesidad de diversificar geográficamente las inversiones en estas actividades y señaló que para acceder a los recursos no queda otra alternativa que buscar algún tipo de acuerdo con el gobierno correspondiente; en este punto, Suárez Torres aseguró que la gestión de los países respecto a sus hidrocarburos es «fundamental» porque otorgar o denegar el permiso a la intervención de capital extranjero en un país «tiene unas consecuencias inmediatas» tal y como evidencian los últimos 50 años de Brasil y Venezuela: «las liberalizaciones aumentaron las inversiones mientras que las nacionalizaciones redujeron directamente la producción», concluyó Suárez.

Antonio Pérez Collar, director comercial de Repsol Gas Natural LNG, planteó las circunstancias en las que las empresas españolas comenzaron su internacionalización en la década de los 90 del siglo XX, especialmente en Latinoamérica, y centró su exposición en el negocio del gas natural licuado (GNL). Pérez Collar señaló que “lo normal” es buscar socios para llevar a cabo esos niveles de inversión. También destacó las dificultades que implica fijar contratos que son planteados a largo plazo con gobiernos de una región, Latinoamérica, que se caracteriza por su inestabilidad política. En este sentido, Pérez Collar destacó la valentía que mostraron en su momento gobiernos como el de Trinidad y Tobago, con el que Repsol consiguió un acuerdo pionero que permitió al país caribeño “paralizar a Venezuela durante aproximadamente 15 años”.

El director de Gestión de la Energía de Acciona y presidente de la sección eólica de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), Santiago Gómez Ramos, aludió al comienzo de su intervención que la Agencia Internacional de la Energía prevé para los próximos 20 años un crecimiento del 150% para las energías renovables, «lo que la convertirá en la fuente de energía que más crezca y con notable diferencia respecto a las demás»; este crecimiento será gracias, según señaló, al empuje que se espera de las renovables en los países emergentes y apuntó a que más del 50% de este crecimiento será proporcionado por la energía eólica y que el 80% será acumulado entre la eólica y la fotovoltaica.

El representante de APPA aseguró que los costes de las renovables se reducirán en este período (un 50% en la fotovoltaica y un 35% en la eólica), «mientras que las energías fósiles se encarecerán», pronosticó. Por último, Gómez Ramos consideró «crucial» la estabilidad del sistema de incentivos a las renovables y que la seguridad jurídica es «esencial» para llevar a cabo las inversiones ya que son «intensivas en capital en el primer año y los retornos son a largo plazo». Lo que le lleva a Gómez Ramos a considerar a España como un mal ejemplo que «se pagará en el futuro ya que, cuando se quiera invertir en energías renovables, cualquier inversión será más cara por la prima de riesgo que soportará su financiación por la historia de inseguridad jurídica».

Daniel Machuca (Banco Santander Investment) expuso un esquema de los riesgos inherentes a la financiación de proyectos energéticos; especialmente se centró en el caso de proyectos renovables, que precisan para su financiación de la participación de entidades financieras ya que normalmente son ejecutados por empresas que no tienen la capacidad de recurrir a accionistas. Para ello, Machuca destacó la importancia de realizar un análisis exhaustivo de todos los riesgos, un análisis a la medida de cada proyecto ya que no sirven las estandarizaciones, para lo que consideró necesario fijar “el punto máximo que puede soportar el proyecto para afrontar y pagar su deuda”: el paso previo antes de empezar a asignar cuál de las diferentes partes que participan en el proyecto se hace responsable de cada uno de los riesgos en caso de que esta línea se cruce. Machuca hizo también un repaso pormenorizado de los riesgos que ponen en cuestión el retorno de la inversión; destacó el riesgo regulatorio pero también habló de muchos otros como el riesgo de construcción o los riesgos medioambientales.

Seguridad jurídica e inversión

Aníbal Sabater, socio de arbitraje en Norton Rose Fulbright, considera el riesgo político como difícil de predecir ya que «evoluciona y surge en lugares y formas que no se esperaban». Por ello, Sabater afirma que el Derecho pone a disposición una serie de mecanismos para defenderse; por tanto, marca dos objetivos a lograr en la negociación del acuerdo que precede a una inversión: en primer lugar, considera que se debe conseguir que una inversión quede protegida por el Derecho Internacional ya que la Ley local puede variar «y así se limita el ámbito de maniobra del gobierno del país a invertir»; por otro lado, Sabater cree que es imprescindible que se refleje una clausula que permita al inversor acudir a los tribunales internacionales de arbitraje y eludir la justicia local.

De la percepción de los mercados en materia de seguridad jurídica se encargó Pablo Bernard Ramoneda (KPMG), que se mostró contundente desde un principio: «cualquier medida que implique una menor seguridad jurídica, hace que se disminuyan las inversiones extranjeras y que los mercados penalizan a estos países». Acudiendo a los datos, Ramoneda demostró que, ante el crecimiento de la inversión en Latinoamérica, los países con menor seguridad jurídica apenas se han beneficiado del aumento de inversión extranjera. Entre estos países, Ramoneda citó a Bolivia, Ecuador, Venezuela y Argentina, cuyos datos son especialmente gravosos si se comparan con los que ofrecen Perú, Chile y, especialmente, Brasil. En conclusión, las inversiones siempre se acumulan en los países que ofrecen más seguridad jurídica.

Ernesto Bonafé, miembro del secretariado del Tratado de la Carta de la Energía, realizó un repaso a la reacción de la Unión Europea ante la expropiación a Repsol de YPF, ordenada por el Gobierno argentino dirigido por Cristina Fernández de Kirchner. Una respuesta que Bonafé calificó como «enérgica y fuerte» a través de su canalización mediante la presión diplomática que se ejerció sobre Argentina, advirtiendo a Kirchner de que se perjudicaba el clima de inversión extranjera en Argentina al incrementar la inseguridad jurídica; pero también una respuesta que, a su juicio, distó de ser eficaz.

Además de lo expuesto en este tema, Ernesto Bonafé aseguró que la Unión Europea avanza hacia un orden multilateral basado en el Estado de Derecho que busca promover la estabilidad regulatoria en materia energética; un punto en el que quiso dar especial relevancia al Tratado de la Carta de la Energía, un instrumento bajo el que las empresas pueden ampararse en los países acogidos a este Tratado ya que garantiza el mismo tratamiento a las inversiones extranjeras que a las nacionales. A pesar de la voluntad de expansión universal de la Carta de la Energía, Bonafé también reconoció que carece de capacidad de arbitraje en caso de conflicto y que, consecuentemente, se debe acudir a un tribunal internacional de arbitraje.