Botella pide a Soria mejoras para el tratamiento de residuos, «en peligro» tras la reforma energética

En la carta, Botella propuso dos medidas que, a su juicio, contribuirán a «paliar» el problema de las instalaciones, caracterizado no sólo por la dificultad para garantizar la sostenibilidad económica, sino también por los efectos negativos sobre el medio ambiente.

La primera iniciativa consiste en una exención de todas las medidas regulatorias, tanto fiscales como retributivas, aprobadas desde 2012 para los servicios públicos de gestión y tratamiento de residuos y de lodos de depuración gestionados por las ciudades y las comunidades autónomas.

La segunda propuesta de Botella pasa por que las instalaciones asociadas a la prestación de estos servicios públicos en operación antes de 2008 no se queden sin las retribuciones a la inversión y a la operación. La retirada de estos incentivos aparece en los borradores tanto del real decreto del régimen especial como de la orden ministerial sobre parámetros retributivos de estas instalaciones.

La alcaldesa aseguró que «la repercusión económica de estas dos propuestas no incidiría significativamente en el importe total de las retribuciones, pero sí contribuiría a solucionar los desajustes económicos que el nuevo marco regulador está provocando en el conjunto de la administración local y autonómica».

Las propuestas impedirán además a su juicio que se incremente sustancialmente el déficit de las administraciones locales y autonómicas o que se encarezcan las tasas públicas asociadas a la prestación de estos servicios.

En la carta, la alcaldesa de Madrid compartió «plenamente» la necesidad de dar un marco estable al sector eléctrico y de acometer reformas que garanticen su sostenibilidad financiera a largo plazo. Sin embargo, llama la atención acto seguido sobre la actividad de tratamiento de residuos, crucial en ciudades como Madrid.

Estos servicios se sostienen económicamente en parte gracias a los incentivos al régimen especial. Por ese motivo, las medidas fiscales y regulatorias impulsadas desde 2012 están provocando «un gran perjuicio económico a todas las administraciones que, como Madrid, cuentan con tratamiento de residuos y lodos con producción de energía eléctrica», advirtió.

De hecho, desde esa fecha las plantas se encontraron con nuevos impuestos y peajes, la supresión de exenciones fiscales del impuesto de hidrocarburos, la supresión de primas y otras retribuciones, y la limitación de valores de venta de energía según la eficacia de la producción en función de la demanda. A todas las medidas se suma el nuevo recorte al régimen especial.

Botella también advirtió de que la nueva situación hace «más difícil» el cumplimiento del Plan de Ajuste 2012-2022 del Ayuntamiento de Madrid y del resto de ciudades españolas. Además, calificó de «especialmente preocupante» el perjuicio medioambiental que se podría producir si los ayuntamientos renuncian a algunas de estas actividades.

Las plantas de tratamiento de residuos generaron en 2012 el 4,1% de la producción del régimen especial, donde se incluyen las renovables y su prima sumó ese año 195 millones de euros, frente a los 8.639 millones de euros de todo el régimen especial, esto es, el 2,26% del total.

Botella también defendió ante Soria las políticas de tratamiento de residuos en Madrid. «No han sido precisamente testimoniales, sino que constituyen las actuaciones medioambientales más avanzadas de España», señalaron, antes de calificar el parque tecnológico de Valdemingómez de «referente nacional e internacional».

El Ayuntamiento de Madrid gestiona dos plantas de biometanización de residuos, una planta de producción de biometano, una incineradora, una instalación de producción de energía eléctrica a partir del biogás de vertedero y dos plantas de secado térmico de lodos con importantes beneficios medioambientales.

Sólo en la última década, recordó Botella, se destinaron 300 millones de euros a la inversión en estas instalaciones. Su explotación requiere un gasto corriente anual de 35 millones de euros.

El Gobierno aprueba el Real Decreto de combustible nuclear gastado que permitirá a la central de Garoña solicitar la renovación de reapertura

La vicepresidenta anunció que con el Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos aprobado este viernes se traspone al ordenamiento jurídico español la Directiva de 2011/70 del Consejo Europeo pendiente de aplicar y que establece un marco comunitario para la gestión responsable y segura de estos combustibles.

Sáenz de Santamaría explicó que la tramitación de esta norma fue «larga» porque el Gobierno esperó a un informe de conformidad de la Comisión Europea para asegurar que el texto se ajusta a la normativa comunitaria, en cumplimento del artículo 33 del reglamento de EURATOM, y después se atuvo a la reglamentación propia de propia de los reglamentos en el derecho español.

Además de completar y actualizar la normativa, la vicepresidenta del Gobierno añadió que el Real Decreto regula también las actividades de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), que es la sociedad mercantil estatal encargada de la gestión de este combustible nuclear y de los residuos.

Según indicó, la norma incluye los principios generales a respetar en la gestión de estos elementos; precisa las responsabilidades asociadas a dicha gestión y establece el contenido del programa nacional de gestión de residuos, denominado plan general de residuos radiactivos.

El Real Decreto establece también que, como principio a aplicar, la generación de residuos radiactivos se reducirá al mínimo posible, y corresponderá a quienes los hayan generado el coste de su gestión y la responsabilidad principal respecto a los mismos.

Asimismo, el Plan General de Residuos Radiactivos, aprobado por el Gobierno a propuesta del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, recogerá las estrategias y actuaciones para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos, así como lo relativo al desmantelamiento y clausura de instalaciones nucleares.

La financiación de sus actividades se realizará mediante el «Fondo para la financiación de actividades del Plan General de Residuos Radiactivos» que gestiona ENRESA y que se seguirá dotando de las tasas abonadas por los titulares de las instalaciones que generen los residuos.

El Real Decreto establece que le corresponde a la empresa nacional ENRESA la gestión de los residuos radiactivos y el combustible nuclear gastado, así como el desmantelamiento y clausura de las instalaciones nucleares. Los residuos radiactivos generados en España serán almacenados definitivamente en el país, salvo que exista un acuerdo con otro Estado miembro de la Unión Europea o un tercer país, que tenga por objeto la utilización de una instalación de almacenamiento definitivo en uno de ellos.

Finalmente, añadió que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Consejo de Seguridad Nuclear organizarán, como mínimo cada diez años, autoevaluaciones de su marco legislativo, de las autoridades reguladoras competentes y del Plan General de Residuos Radiactivos.

Garoña podría volver a operar

Según el último borrador de Proyecto de Real Decreto, finalmente la fórmula de renovación de la autorización de explotación será el modo en que la planta burgalesa podría volver a operar.

El texto incorpora una disposición adicional primera que modifica el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas de diciembre de 1999, en la que modifica los artículos 5, 12, 20, 28, 36, 37 y agrega una disposición transitoria sexta que se refiere, precisamente, al caso en el que se encuentra la central burgalesa.

Concretamente, dicha disposición transitoria se refiere a las centrales que, una vez se apruebe este Real Decreto hubieran obtenido una declaración de cese definitivo de la explotación por razones distintas a las de seguridad nuclear o protección radiológica, podrán solicitar la renovación de la autorización de explotación, siempre que no hubiera llegado a transcurrir un año desde la obtención de declaración de cese.

De acuerdo con la modificación que el texto plantea del artículo 28 del Reglamento, el titular de una autorización de explotación deberá comunicar «al menos con un año de antelación a la fecha prevista, su intención de cesar la actividad para la que fue concebida la instalación.

El Real Decreto, según el borrador, modifica también el artículo 36, al añadir esta nueva posible situación que ahora se da en Garoña. De este modo, las instalaciones radiactivas del ciclo del combustible nuclear requerirán de autorización previa; de construcción; autorización de desmantelamiento y declaración de clausura o autorización de desmantelamiento y cierre y declaración de cierre y, en su caso, autorización de modificación y de cambio de titularidad.

El Reglamento establece que en el caso de solicitud de renovación de autorización en las instalaciones el informe preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear deberá remitir al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, al menos un mes ante de la fecha de caducidad de la autorización vigente, aunque esto no será de aplicación en el supuesto de renovación de la explotación del cese previsto en el apartado 1 del artículo 28.

La central nuclear de Garoña se rige en la actualidad por una orden ministerial de cese de explotación, que firmó el secretario de Estado de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el 5 de julio de 2013, un día antes de que finalizara la licencia de operación de la central sin que esta pidiera, tal y como se habilitó entonces, una renovación de su vida. La planta comenzó a operar en 1970 y en 2009, cuando cumplía 40 años de vida útil obtuvo una nueva licencia condicionada hasta el 6 de julio de 2013. Nuclenor, su titular había solicitado una ampliación de su explotación hasta 2019.

El PSOE dice que «no hay tiempo» en esta legislatura para reabrir Garoña

El secretario de Ordenación del Territorio y Sostenibilidad del PSOE, Hugo Morán, advirtió al titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), Nuclenor, que tenga «mucho cuidado» en poner en marcha políticas de inversión destinadas a «cubrir las ocurrencias del Gobierno» porque cuando el PSOE alcance de nuevo el poder Ejecutivo derogará la reforma eléctrica y establecerá un calendario de cierre del parque atómico español.

«No hay tiempo razonable para reabrir Garoña antes de que acabe la legislatura, salvo que el delirio del Gobierno vulnere los plazos en materia de seguridad. El PSOE ha marcado su hoja de ruta en la que apuesta por el cierre progresivo del parque atómico, con fecha límite en 2028″, manifestó.

«Ignoro lo que va a hacer Iberdrola (socia al 50% con Endesa en Nuclenor). Esto forma parte de una negociación con el Gobierno que obedece a sus intereses particulares mutuos y en la que no hay transparencia», manifestó, al tiempo que consideró que el titular es «consciente» de que económicamente reabrir la planta «no es viable» a no ser que por detrás se esté negociando el parque nuclear en su conjunto.

Por ello, estimó que las eléctricas «han de tener mucho cuidado» porque cuando el PSOE vuelva a gobernar tiene previsto derogar la Ley del Sector Eléctrico para poner en marcha un acuerdo de Estado en materia de energía en el que, a su juicio, no parece «muy viable» que se alargue la vida útil de las centrales nucleares.

De este modo, insistió en que si pide la renovación de su licencia, Nuclenor estaría asumiendo un riesgo porque los retornos económicos de esta decisión deben prolongarse en el tiempo y porque «no da tiempo» a reabrir la planta antes del final de esta legislatura.

A su juicio, el problema que subyace es que el actual Ejecutivo no se dio cuenta de la «deriva» que inició meses atrás al vulnerar y retorcer todos los protocolos que el Consejo de Seguridad Nuclear seguía desde sus inicios en relación con cualquier modificación que afecte a la regulación del parque nuclear.

En este sentido, calificó este hecho de «precedente grave» que coloca a España en la dirección contraria a otros países y organismos reguladores después del accidente de la central japonesa de Fukushima. «Todos están por reforzar los mecanismos de seguridad y control mientras que España opta por aligerarlos», apostilló.

Asimismo, opinó que Garoña se convirtió en «un problema» para el presidente, Mariano Rajoy, que quiere cumplir su compromiso electoral «contra todo y contra todos», lo que, en su opinión, supone una «clara» vulneración de los principios de velar por el interés general que debe regir a un presidente del Gobierno frente a sus intereses electorales.

«No hay nada que justifique la reapertura de Garoña porque el exceso de capacidad instalada, el descenso de la demanda y el bajo rendimiento de todas las tecnologías del parque, aconsejarían ir a una reducción del parque de generación instalado, salvo que se quiera forzar la desaparición de otras tecnologías, como las renovables, que podrían tener una vida más larga, no hay justificación para reabrir una central que ya ha superado su vida útil», sentenció.

Finalmente, denunció que el PP cambió la moratoria nuclear por la moratoria de renovables y anunció que el PSOE presentó una moción en la que plantea una hoja de ruta general para el conjunto del sector eléctrico y que es «radicalmente distinta» a la fracasada política energética del Gobierno.

Nuclenor valorará las nuevas condiciones para pedir la renovación

Por su parte, Nuclenor, el titular de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) «valorará las nuevas condiciones para solicitar la renovación del permiso de funcionamiento» al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que es un «requisito necesario» para que la planta continúe operando.

Para la empresa, la reforma del Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas aprobada es «muy positiva» porque hace posible que las centrales nucleares que hayan cesado su operación por razones que no sean de seguridad, como es el caso de Santa María de Garoña, puedan solicitar antes de un año la renovación de su permiso de funcionamiento.

Además, subrayó que el cambio normativo introduce la posibilidad de solicitar la renovación de un permiso de funcionamiento después de la declaración de cese de actividad, cuando este haya obedecido a razones ajenas a las de seguridad nuclear o protección radiológica.

Asimismo, hizo hincapié en que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) evaluará las condiciones de las centrales que lo soliciten y establecerá los requisitos para la renovación de los permisos de funcionamiento de las instalaciones nucleares.

Nuclenor recordó que la central burgalesa está parada desde el 16 de diciembre de 2012 y desde el 6 de julio de 2013 se encuentra en «situación administrativa de cese de actividad por razones ajenas a la seguridad nuclear y la protección radiológica». De esta forma, la central cumpliría en principio los requisitos para que Nuclenor pueda solicitar la renovación de su funcionamiento.

Finalmente, aseguró que desde entonces se mantuvo «la totalidad» de la plantilla y se siguieron desarrollando las actividades necesarias para mantener la instalación en las mejores condiciones que «garantizan su seguridad y su capacidad para volver a funcionar».

Foro Nuclear considera «positivo» el cambio de norma

También el Foro de la Industria Nuclear calificó de «positivo» el cambio normativo que afecta a las instalaciones nucleares españolas, «sin perjuicio de las decisiones que las empresas propietarias de las centrales nucleares puedan adoptar al respecto».

A su juicio, la modificación «facilita el camino» para que los reactores nucleares españoles que cesen su actividad por razones ajenas a la seguridad tengan la opción de continuar su operación dentro de un marco legal definido.

El Foro Nuclear añadió que con esta decisión del Gobierno, España «avanza» en la dirección de disponer de forma estable de fuentes de suministro energético abundantes, fiables, limpias y diversificadas, así como en el incremento de los recursos energéticos propios para ser, en consecuencia, menos dependientes del exterior.

Finalmente, recordó que las centrales atómicas españolas aportaron el 20,86% de la electricidad en la cobertura de la demanda en la península en 2013, según datos de REE, siendo una de las fuentes que mayor contribución realizaron al sistema eléctrico español en 2013. Con una potencia actual de 7.864 MW, la energía nuclear supone el 7,27% de la potencia total instalada en España.

Los ecologistas tildan de «inadecuada» e «irresponsable» cambiar la ley

Por otro lado, las organizaciones ecologistas calificaron de «inadecuada» la decisión del Consejo de Ministros de aprobar un Real Decreto que incluye los cambios normativos necesarios para que la central de Garoña pueda solicitar la renovación de su licencia para poder producir electricidad nuevamente.

Así, la portavoz de Amigos de la Tierra, Liliane Spendeler consideró «totalmente inadecuada» esta decisión porque los «grandes» desafíos ambientales no pasan por ampliar la vida útil de las centrales nucleares, a las cuales adjudicó «parte del problema y no de la solución» de la cuestión energética.

Además, advirtió de que las centrales nucleares presentan en sí mismas problemas de seguridad por lo que si se les alarga la vida útil serán «cada vez más peligrosas» ya que al envejecer presentarán mayores problemas de seguridad. «Es una irresponsabilidad del Gobierno ante su tarea de proteger el medio ambiente y la salud humana», aseguró.

Por su parte, la responsable de energía de Greenpaece, Raquel Montón, reclamó el «desmantelamiento inmediato» de la planta atómica y puso en duda que Endesa e Iberdrola, dueñas de la central estén dispuestas a continuar con las inversiones que requiere Garoña, al tiempo que estimó que, como empresas, tendrían que asegurarse que los siguientes gobiernos no darían marcha atrás y determinaran el cese de la actividad.

Asimismo, explicó que la renovación de la licencia y las actuaciones necesarias para poner en marcha la planta «tardarán años». «A pesar de que el Gobierno pone por tercera vez la alfombra roja a Garoña, puede que el titular no solicite su reapertura porque tiene muchas actuaciones que hacer y llevará años», valoró.

Por ello, estimó que para que al titular le salgan las cuentas, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, «va a necesitar hacer algo más que quebrantar el Reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas» sino también «asegurar que los futuros gobiernos respeten su decisión».

Ante la aprobación del Real Decreto para la gestión de combustible gastado y los residuos radiactivos, la ONG manifestó su «profundo desacuerdo con la falta de responsabilidad del Gobierno», que para satisfacer las necesidades económicas de Nuclenor está aumentando la incertidumbre legal, económica y de seguridad nuclear.

Por su parte, para el portavoz nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, este decreto debería mejorar la seguridad de la gestión de los residuos de alta actividad pero, paradójicamente, se utiliza para tramitar la reapertura de las instalaciones nucleares y radiactivas un año después de ser clausuradas, reduciéndose las garantías de seguridad. Por ello, opinó que se trata de una «nueva cesión a las empresas eléctricas» por parte del Gobierno.

En este sentido, Castejón, consideró que esta medida es «escandalosa» porque modifica el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas «a la medida de Garoña» y esto provoca un «importante boquete» en la seguridad, al permitir que las instalaciones soliciten su reapertura, abreviando los procedimientos habituales que daban mayores garantías sobre el estado de las instalaciones, cuando no se trate de motivos económicos.

Igualmente, advirtió de que hasta la fecha, el Gobierno ha dado «varias oportunidades» para mantener Garoña y a su titular «no le ha interesado», por lo que Nuclenor hizo quedar al Ejecutivo como el «principal interesado» en su continuidad. «A pesar de todas estas cesiones del Gobierno, es muy probable que Nuclenor siga sin tener interés en reabrir la central, puesto que su lamentable estado supone en sí mismo una gran incertidumbre tecnológica», ha concluido.

Las renovables se plantan contra el Gobierno y cifran en 3.400 millones anuales los recortes en su retribución

No son todas las asociaciones de energías renovables que hay en España pero, en una rueda de prensa conjunta, dieron voz a todas las tecnologías renovables para elevar su protesta hacia el Gobierno ante lo que consideran una estrategia para acabar con el sector. Son la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier), la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), Protermosolar y la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). Cifran en 3.400 millones de euros el recorte que sufrirán cada año en sus ingresos a raíz de que en el año 2011 empezaran a producirse los primeros recortes a la retribución de las instalaciones renovables. Respecto al impacto de la reforma energética puesta en marcha por el Gobierno, estiman que puede suponer un recorte de entre 2.400 o 2.500 millones.

Estas asociaciones consideran que toda la batería legislativa puesta en marcha desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo únicamente ha tenido dos objetivos: uno puramente “recaudatorio”, para incrementar los ingresos del sistema eléctrico, y otro “aniquilar” al sector renovable en favor de una generación eléctrica basada en los combustibles fósiles. Por ello, critican la propuesta de Orden Ministerial de parámetros retributivos, que introduce los estándares de empresas eficientes y bien gestionadas, y el Real Decreto para las energías renovables, que consagra para la retribución de instalaciones renovables el principio de rentabilidad razonable, un concepto inédito en las economías del primer mundo que retribuye la inversión realizada atendiendo cuál ha sido la retribución de la instalación desde su puesta en marcha.

Reclaman rentabilidad razonable para todos

El presidente de APPA, José Miguel Villarig, denunció el trato «discriminatorio e injusto» que da el Gobierno a las energías renovables y reivindicó que el concepto de rentabilidad razonable se extienda a todas las actividades del sector eléctrico; insistió especialmente en la situación privilegiada de Red Eléctrica de España, que en virtud de operador del sistema y del transporte obtiene, a su juicio, «jugosos» beneficios.

También tuvo palabras para las compañías eléctricas; Villarig afirmó que el Gobierno ha cedido con sus medidas ante el «propósito de las eléctricas de volver a un mix energético dominado por los combustibles fósiles» e incidió en que el «verdadero» problema del sistema eléctrico son los ciclos combinados de gas, «consecuencia de una libre iniciativa empresarial que no supo asumir en qué dirección avanzaba España», en referencia al crecimiento en el mix de las renovables.

Respecto a acciones futuras para contrarrestar el impacto de la reforma, Villarig apostó por agotar la vía administrativa, actualmente en plazo hasta el 20 de marzo para presentar alegaciones y a pesar de que hasta ahora sus propuestas «no han sido escuchadas», antes de acudir a la vía judicial. El máximo dirigente de APPA también cuestionó la credibilidad del ministro Soria: «cada vez que habla se corrige a él mismo, estamos en la continúa improvisación y es un caos», apuntó.

España carece de proyecto energético

El director general de UNEF, José Donoso, insistió en «la falta de visión global» que en materia energética ha caído el Gobierno y lamentó que no haya «un proyecto energético nacional que vaya más allá de ser una política recaudatoria contra el déficit de tarifa«. Por ello, Donoso considera que el Gobierno «improvisa sobre la marcha» y no ha hecho más que cargar un déficit «político» sobre las renovables y los consumidores. Argumenta el responsable de la asociación fotovoltaica que el Gobierno no ha asumido los compromisos adquiridos al retirar en la tramitación de la nueva Ley del Sector Eléctrico los 3.600 millones de euros que había comprometido en varias partidas de los Presupuestos Generales del Estado para atajar el déficit de tarifa del año 2013, que asciende de momento a 4.098 millones de euros, a falta de dos liquidaciones.

José Donoso denunció que el Gobierno pretende llevar al sector renovable «a la extinción» al imponer una reforma con retroactividad, «cambiando la realidad por otra inventada, lo que nos deja en una situación de indefensión». En este sentido, Donoso arremetió contra el Gobierno al quebrar la seguridad jurídica, una acción que asegura que tendrá sus consecuencias en el futuro «ya que cuando sea necesario invertir en infraestructuras energéticas, el inversor no confiará e impondrá una prima de riesgo muy superior».

La mayor estafa de España

Enérgicas y contundentes fueron las palabras de Miguel Ángel Martínez-Aroca con un claro destinatario: el Partido Popular. El presidente de Anpier basó sus palabras en pruebas documentales. En un primer momento, sosteniendo un ejemplar del BOE y panfletos publicitarios del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía), denunció que en ninguna línea de toda la campaña puesta en marcha en 2006 por el Gobierno socialista para invertir en energías renovables se hacía mención de que los inversores tenían que soportar un riesgo regulatorio, lo que constituye «la base de la mayor estafa que ha habido en nuestro país».

Posteriormente, haciendo referencia al compromiso con una legislación respetuosa con la seguridad jurídica que realizaba el PP en su programa electoral de 2011, Martínez-Aroca señaló que los productores fotovoltaicos habían comprobado que «no hay seriedad» en el PP después de haber confiado en este partido político; «nos han engañado, nos han humillado, pero no les va a salir gratis», advirtió.

El máximo dirigente de Anpier alegó que detrás de los proyectos renovables «hay familias que depositaron sus ahorros en estas inversiones respondiendo al llamamiento que hacía el Gobierno en el BOE». Ahora, con la reforma energética del Gobierno, se sienten «atrapados y arruinados». Por ello, Miguel Ángel Martínez-Aroca advirtió al Gobierno de que desde su asociación van a comenzar a organizar movilizaciones contra el Ministerio de Industria ya que «es tal la rabia contenida que no vamos a permitir que se nos atropelle así. Vamos a llevar hasta las últimas consecuencias nuestras acciones».

Los números planteados no cuadran

El secretario general de Protermosolar, Luis Crespo, cifró en un 33% la reducción de ingresos para la tecnología termosolar y aseguró que, con lo recogido en la norma, prácticamente ninguna planta de este tipo llegará a la rentabilidad razonable anunciada por el Gobierno de, aproximadamente, un 7,5%. «Con estos números no hubiera podido construirse ninguna instalación termosolar en España», afirmó Luis Crespo, que también acusó al Gobierno de «matar a la gallina de los huevos de oro» por las posibilidades de riqueza y creación de empleo que podrían ofrecer las energías renovables para España. Por ello, depositó sus esperanzas en que alguno de los arbitrajes internacionales falle en contra de las medidas del Gobierno o que el Tribunal Supremo sea «sensible» a las reivindicaciones termosolares, «porque con estos números sobre la mesa, nada de nada».

Por su parte, el presidente de APPA Biomasa, Manuel García, advirtió de una posible «revolución social» ante la previsible subida de cánones a los ayuntamientos en la recogida de residuos con los parámetros fijados para esta energía a la par que anticipó una «avalancha» de recursos judiciales: primero de los productores que suministran el combustible a las plantas de biomasa y, en consecuencia, de los generadores de energía a través de biomasa con la Administración. Por último, lamentó que el Gobierno no aproveche las posibilidades de la biomasa como motor de generación de empleo rural.

En representación de la energía eólica, el presidente de APPA eólica, Santiago Gómez, calculó que la reforma supondrá un recorte del 50% en la retribución a estas instalaciones. Acudiendo a las cifras, Gómez estimó que en un año de fuerte eolicidad como 2013, los 2.400 millones de euros que han recibido las empresas de este sector se hubieran reducido a 1.200 millones de euros, «un impacto brutal para el sector». En este sentido, Gómez arremetió contra la reforma del Gobierno por tener en cuenta las rentabilidades obtenidas en el pasado ya que no valora haber tenido un desarrollo «modélico» ni el riesgo tecnológico asumido en su día, «que no es el mismo que los de hoy». También mostró su desacuerdo con la metodología planteada ya que apenas se han establecido estándares de instalaciones eólicas: «apenas un modelo por año, sin poner en valor más cuestiones».«A nosotros tampoco no salen las rentabilidades», sentenció el dirigente de APPA, «ni nos cuadran los números».

La Comisión de Sanidad da el visto bueno a la nueva regulación de la tarifa eléctrica desde el 1 de abril

Dicha regulación, incluida en una disposición final a la reforma de la ley de defensa de los consumidores que modifica la ley del sector eléctrico, fue remitida al Senado.

En ella, el Gobierno establece que «las comercializadoras de referencia estarán obligadas a realizar ofertas a los consumidores con derecho al precio voluntario para el pequeño consumidor en las que el precio del suministro de energía eléctrica sea fijo para un periodo determinado, sin perjuicio de las revisiones que procedan de los peajes, cargos y otros costes regulados».

En cuanto a al coste de producción, señaló que «se determinará con arreglo a mecanismos de mercado en los términos que se desarrollen reglamentariamente».

De esta manera, las eléctricas estarán obligadas a formalizar los contratos con los consumidores que lo soliciten conforme a un modelo de contrato normalizado. El plazo de duración y el resto de condiciones del contrato se fijarán también a través de un reglamento.

Además de esta tarifa fija, la regulación contempla que los consumidores contarán con otras dos alternativas, acudir al mercado libre (algo que ya pueden hacer ahora) o, en el caso de tener instalado un contador digital, pagar en función del coste de la energía a tiempo real.

La luz costará a precio de mercado si se tiene contador inteligente y en su defecto se hará la media

Así lo precisó el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso de los Diputados, donde el socialista Román Ruiz Llama le instó a explicar «qué garantías ofrece el nuevo sistema de fijación de los precios de la electricidad para los consumidores».

El ministro señaló que los consumidores domésticos podrán firmar contratos bilaterales con las empresas comercializadoras para determinar el precio de la luz, una opción que ya existe actualmente aunque apenas se utiliza, al menos por parte del pequeño consumidor doméstico, ya que algunas empresas sí recurren a esta fórmula. «No conozco a ningún consumidor doméstico que tenga un contrato bilateral, pero esa posibilidad existe y va a seguir existiendo», apuntó.

Junto a esta modalidad, los consumidores también podrán acogerse a un «contrato estándar» con una tarifa fija para un periodo establecido, probablemente de un año y que las eléctricas estarán obligadas a tener a partir del 1 de abril para todos aquellos consumidores que quieran acogerse al mismo.

La tercera posibilidad es pagar «estrictamente» la energía consumida a precio de mercado. En caso de tener un contador inteligente, que discrimina por horas, se aplicaría el precio de cada momento a la energía consumida a lo largo de un mes, mientras que si no se cuenta con uno de estos aparatos la facturación seguirá siendo bimensual y el precio se calculará en función del promedio durante ese tiempo.

Si se elige este sistema de facturación por horas, Soria indicó que, como el precio de la electricidad varía cada hora, habrá días por los que se pague más y otros por los que se pague menos, pero insistió en que lo importante es que, sumando todas las facturas del año, el coste para el consumidor será inferior.

De esta forma, el ministro explicó que estas tres modalidades evitarán la volatilidad de las subastas, que supusieron un coste para los consumidores de unos 1.100 millones de euros desde 2009, a razón de unos 270 millones de euros anuales. Al no existir subasta, el coste de intermediación se eliminará, por lo que los consumidores no tendrán que asumirlo.

Ante estas explicaciones, el diputado socialista advirtió de que si la fijación de precios se sigue basando en el actual sistema, que «adolece de falta de competencia» y parte de unos costes de producción que «no son reales», el resultado «no podrá ser muy diferente» al actual, por lo que «ése es el problema de fondo que hay que atajar».

«La Comisión Europea ya se lo ha dicho: España tiene un mercado de competencia ineficiente, en un mercado que favorece una concentración excesiva», recordó Ruiz. Además, dudó de los ahorros del 3% en la factura que prevé Industria con el nuevo sistema sobre todo porque apenas un 30% de los consumidores cuenta con un contador inteligente, que sería el que permitiría esa rebaja.

A renglón seguido, criticó a Soria por llevar dos años aplicando reformas «opacas, con abusos reiterados del decreto ley y partiendo de un diagnóstico equivocado» y le ha dicho al ministro que «ha fracasado rotundamente» con una Ley del Sector Eléctrico que «quedó superada por los acontecimientos» el mismo día que se aprobó, que fue cuando se celebró la última subasta Cesur que posteriormente hubo de ser cancelada.

Una anulación que «generó una alarma social» que «desbordó por momentos» al Gobierno y le llevó a «intervenir» los precios en una decisión «sin precedentes en un mercado liberalizado». «Y ahora anuncian este nuevo sistema. Vistos los antecedentes, ¿no sería más prudente esperar y no generar expectativas (sobre el ahorro) que igual luego hay que rectificar?«, recomendó.

En su turno de réplica, Soria recordó que entre 2004 y 2011 la energía subió un 67,2% según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que supone una media del 6,9% anual, mientras que el año pasado los precios cayeron un 3,1%, por lo que «no hay ni punto de comparación entre la evolución de un periodo y de otro».

Además, defendió la anulación de la subasta de diciembre que decidió la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que es el órgano regulador que podía tomar esta decisión ante las «circunstancias atípicas» que detectó. «Entiendo que a usted le hubiera gustado más que no se hubiera anulado esa subasta», reprochó finalmente al diputado socialista.

Soria afirma que sin sus medidas el déficit tarifario de 2012 y 2013 habría sido de 20.500 millones de euros

Así se pronunció durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso de los Diputados, donde la secretaria de Economía y Empleo, Inmaculada Rodríguez-Piñero, le interpeló en relación a los precios de la energía, lo sucedido con la subasta Cesur de diciembre y el futuro mecanismo de fijación de precios que entrará en vigor el 1 de abril.

Soria comenzó su intervención recordando que entre 2004 y 2011 la luz subió un 67,2%, pero que en 2013 se consiguió revertir la tendencia con una caída del 3,1%. Un cambio propiciado por sus cambios regulatorios que permitió paliar las consecuencias de la política energética de las dos pasadas legislaturas, impulsada por el Gobierno socialista, y que «no fue acertada» por mucho que se planteara «con la mejor de las intenciones».

A renglón seguido, subrayó que uno de los principales objetivos al inicio del mandato era embridar el déficit de tarifa, que desde 2004 y año a año se iba incrementando y acumulando, lastrando así las cuentas del sector público. De hecho, si se hubiera mantenido la tendencia del principio de siglo en 2012 el déficit habría sido de 10.000 millones de euros y el año pasado, de 10.500 millones de euros. Sin embargo, finalmente fue de 5.069 y 3.600 millones de euros, respectivamente.

Frenar la «persistente» subida de precios

El otro objetivo principal del Ministerio de Industria para esta legislatura era frenar la «persistente» subida de precios, que lastra la competitividad de las empresas y la renta disponible de las familias. En este sentido, Soria recordó que fue el PSOE, en 2009, el que introdujo el mecanismo de las subastas trimestrales, por mucho que «ahora parezca que no le gusta».

Un sistema de precios «marginalista» que conlleva que primero entren en el «pool» las tecnologías más baratas pero que fija el precio en función de la última energía que se tiene en cuenta, lo que supuso las subidas de precios de los últimos años y que el Gobierno del PP trató de aplacar con la introducción, en 2012, de nuevos gravámenes a la industria nuclear y a la hidroeléctrica, que en muchos casos ya tienen amortizadas sus inversiones y que debían «tributar y no usar gratuitamente lo que es de todos».

«Ahora quitamos la subasta y ustedes están de acuerdo, y yo lo celebro», añadió, explicando que el nuevo mecanismo que entrará en vigor el próximo 1 de abril ofrecerá tres fórmulas para fijar el precio: un contrato bilateral entre el consumidor y la empresa, un contrato estándar con una tarifa fija anual que las empresas estarán obligadas legalmente a ofrecer, y el pago por el consumo en función del precio horario del mercado. «Me parece que es un sistema muchísimo más transparente», defendió el ministro.

Con respecto a la anulación de la subasta Cesur de diciembre, Soria se limitó a recordar que el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) detectó «comportamientos impropios de mercados eficientes» y por eso invalidó el incremento del 10,5% que dio como resultado.

«A lo mejor ustedes hubieran preferido que los precios subieran ese 10,5%, y no un 3,2% como fijó el Gobierno», reprochó a los socialistas, afirmando acto seguido que el precio de la electricidad durante este primer trimestre no es «en absoluto intervenido» porque se determinó a partir de lo que marcaban los mercados de futuros durante el segundo semestre de 2013.

Sobre las quejas de las eléctricas ante este nuevo modelo, el ministro consideró que es «comprensible» que no les guste, pues la eliminación de la subasta eléctrica les supondrá menos ingresos, pero a cambio los consumidores verán reducidos sus recibos. «Es comprensible su posición, pero mucho más comprensible es el interés general», subrayó el titular de Industria.

España pagó en 2013 el 10% de las primas renovables mundiales

Por último, Soria hizo referencia a los cambios que afectaron a las energías renovables, defendiendo que la doctrina del Tribunal Supremo, que considera que los titulares de instalaciones de producción de energía eléctrica «no tienen un derecho inmodificable» con respecto a su régimen económico, justifica su aplicación con carácter retroactivo e insistiendo en que gran parte del déficit tarifario se deriva de los incentivos que se les pagan, que es «la parte más importante» de los costes del sistema y «que estamos pagando todos los consumidores a fin de mes».

No obstante, estimó que el 7,5% de rentabilidad fijado por el Gobierno para estas tecnologías es «razonable» y recordó que «no hay ningún negocio donde se garantice al inversor rentabilidades por encima del 15%» como existían hasta ahora para estos proyectos. Un nivel de primas que, según Soria, llevaron a que España haya «financiado la curva de aprendizaje para todas las economías del mundo» en materia de renovables.

No en balde, los incentivos que se habían abonado a las energías renovables hasta 2013 suman 10.000 millones de euros, un 10% del total de incentivos de todo el planeta. «Eso está muy bien, pero tendremos que contar a los ciudadanos que cuanto mayor proporción de esa tecnología tenemos más incentivos hay que pagar», concluyó.

El PSOE propone un Pacto de Estado para hacer una reforma «profunda»

Las palabras del ministro no convencieron sin embargo a Rodríguez-Piñero, que le criticó por no haber pedido «un diagnóstico certero» de la situación del sector cuando llegó al Ministerio y por no haber aprobado un «plan de actuación» con la vista puesta en el medio y el largo plazo para «avanzar de manera eficiente hacia un sistema competitivo y seguro».

En su lugar, dijo, Soria se limitó a aprobar «medidas coyunturales que no valen de nada en un sector que necesita inversiones a muy largo plazo» y a poner «parche sobre parche», sin contar en todo el proceso ni con los actores afectados ni con los grupos políticos y sin conseguir frenar el déficit de tarifa.

«Es imprescindible abordar una reforma profunda del sistema, incluido el mecanismo de fijación de precios, porque los fallos regulatorios han dado lugar a un mercado ineficiente, con una competencia insuficiente, una elevada concentración empresarial y un sistema cuestionable de primas a todas las tecnologías«, dijo la diputada.

Por eso, su grupo propuso «un Pacto de Estado sobre el sector energético» que comience con una auditoría de la regulación vigente y un libro blanco que «siente las bases para la revisión profunda de la normativa, fijando los efectos que ésta tiene en los balances de las empresas». Además, aseguró que el PSOE derogará la Ley del Sector Eléctrico en cuanto vuelva a gobernar y anunció una proposición de ley en el Congreso sobre pobreza energética.

Con respecto a lo ocurrido en la subasta de diciembre, Rodríguez-Piñero consideró que fue «una decisión más propia de una república bananera» y pidió más explicaciones sobre la decisión de la CNMC. «Nosotros no estábamos de acuerdo con las subastas, no era un buen sistema y había que corregirlo, pero tienen que planificar qué sistema lo sustituirá y no generar incertidumbres», añadió.

Y es que temió que el nuevo sistema de precios que propone el Gobierno «discrimine entre consumidores según tengan o no contadores inteligentes», que no están particularmente extendidos entre los consumidores por lo que «para la mayoría habrá una subida de precios». Y criticó que la subida de la parte regulada penaliza más a quienes menos consumen y a quienes viven en regiones con condiciones climatológicas más duras.

«El drama es que usted ha renunciado a mirar al futuro y a establecer una tarifa que permita a los consumidores pagar un precio justo. Usted pasará a la Historia como el ministro que ha generado la mayor pobreza energética del país. Cambie su actitud, escuche y trate de buscar acuerdos», le pidió al ministro.

Unesa duda de que el sistema de precios de la luz sea legal y Soria lo niega aunque ve «razonable» su queja

En las alegaciones presentadas a esta norma ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Unesa manifestó que «creemos que el método propuesto, independientemente de la valoración que pueda merecer el esquema concreto, va a destruir la escasa confianza de los clientes en el mercado eléctrico provocando que se culpe del previsible caos resultante a la supuesta liberalización».

En sus alegaciones, la asociación advirtió de lo «imprevisto» y «complejo» del nuevo mecanismo, para el que las eléctricas apenas tendrán tiempo de adaptación. Su aplicación puede provocar la misma «controversia» que en su momento generó la facturación mensual a partir de lecturas estimadas, afirmó.

En este sentido, criticó el «plazo insuficiente» de un mes para adaptar los sistemas de facturación. «Dicho plazo es absolutamente insuficiente para acometer con un mínimo éxito la reforma de los sistemas de los comercializadores, dada la enorme trascendencia y complejidad que se deriva de la propuesta, por lo que consideramos absolutamente necesario el establecimiento de mecanismos provisionales«, afirmó.

De hecho, Unesa recordó que cambios anteriores como la desaparición de la tarifa integral en 2009, que eran «mucho más sencillos», requirieron un periodo de adaptación que superó el año.

Facturar a los clientes conforme al precio «spot» del mercado entraña una «enorme complejidad» y tendrá «un impacto imprevisible en los clientes, dada la volatilidad de precio al que pueden verse sometidos, con el consiguiente alto riesgo de reacciones en contra, como ya ocurrió en el pasado con otras modificaciones como la facturación mensual», señaló.

En el caso de la factura mensual, el cambio era «mucho menor», si bien «la aplicación de unos procedimientos de estimación no armonizados creó una gran alarma social de la que se derivó un importante número de reclamaciones por parte de los consumidores colapsando los sistemas de atención de las compañías y dando lugar a que la mayoría de las Comunidades Autónomas abrieran numerosos expedientes sancionadores».

En cuanto a la legalidad de la norma, expresó sus «serias dudas». La norma podría vulnerar la Ley del Sector Eléctrico, que establece que la electricidad debe suministrarse «a unos precios fácil y claramente comparables, transparentes y no discriminatorios». «Es evidente que este no va a ser el caso, pues los consumidores no van a conocer de antemano el precio al que se le va a suministrar», señaló.

La Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios indica además que, antes de contratar, el empresario deberá poner a disposición del consumidor y usuario de forma «clara, comprensible y adaptada a las circunstancias la información relevante, veraz y suficiente sobre las características esenciales del contrato», según recordó.

En cuanto a la obligación de los comercializadores de presentar una oferta para el conjunto del año, Unesa consideró que «distorsiona el mercado al poner en competencia entre sí a los comercializadores de referencia, lo que puede suponer una injerencia en la comercialización libre» y resultar «incompatible con el esquema recogido en la nueva Ley del Sector Eléctrico que acaba de aprobarse.

La asociación también estimó «discriminatoria» la lista de comercializadores de referencia incluidos en el borrador de norma de Industria, al tiempo que calificó de «insuficiente» el margen comercial de 4 euros por kilovatio (kW) ofrecido.

En sus alegaciones, también lamentó que «un tema de tanta trascendencia» como el sistema de revisión de precios eléctricos de los consumidores domésticos, se presente en un borrador normativo marcado por la «total ausencia de consulta con el sector».

Unesa advirtió de la «enorme complejidad técnica» alrededor del mecanismo para los contadores inteligentes, lo que, «unido a la falta de procedimientos de intercambio de información entre distribuidores», complicará los procesos de facturación a consumidores.

Soria defiende la legalidad del nuevo modelo de tarifa eléctrica

Por su parte, y en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Senado, después de asistir a la sesión de control al Gobierno que se celebró en la Cámara Alta, Soria defendió que el nuevo modelo de tarifa eléctrica es «absolutamente legal» y resaltó que es también «más transparente y va a ahorrar al consumidor al menos el coste de la intermediación financiera que suponía hasta ahora la subasta».

En este sentido, y ante las críticas de las compañías eléctricas y de los consumidores, el ministro manifestó «que las compañías eléctricas se quejen es hasta razonable, desde la óptica del interés privado que representan, pero entenderán las eléctricas que el Gobierno no está para defender un interés particular y privado, sino para defender un interés general. Que ese interés general coincide con el de las eléctricas, muy bien, pero si no coincide el Gobierno va a defender a los consumidores y el interés general».

Además, Soria recordó a las eléctricas que «participaban» en las subastas y que «ha supuesto a lo largo de los últimos cuatro años 1.100 millones de euros que han cobrado algunas compañías y que hemos pagado los consumidores».

En relación a las críticas de los consumidores, el titular de Energía explicó que «sólo es comprensible porque no entiendan exactamente cuál es el nuevo sistema», pese a que es «muy sencillo». A este respecto, insistió en que el Gobierno va a seguir esforzándose «por explicarlo». Además, Soria reconoció que el Ministerio «estudia fórmulas para incrementar la presencia de esos contadores inteligentes» que, a día de hoy, son siete millones.

Soria recordó que «aproximadamente 16,5 millones de consumidores» ya están «en el precio voluntario al pequeño consumidor» y recalcó que, quienes no tengan contador inteligente «van a pagar el precio de mercado promediado durante el periodo al que se refiera la factura». El ministro apuntó a que la factura también va a cambiar. «Va a variar y va a ser mucho más legible y entendible de lo que es ahora», aseguró.

Soria explicó que cada consumidor va a tener tres opciones de pago. La primera de ellas es «la que hasta ahora tenía», por la que el consumidor contrata «un determinado tipo de contrato» con cualquiera de las compañías eléctricas. La segunda modalidad pasa porque se acoja al contrato estándar que el Gobierno va a «exigir a las eléctricas que tengan para ofrecer a todos los consumidores».

La tercera alternativa pasa porque «cada consumidor pague lo que cuesta la electricidad exactamente». «En algunos meses será más cara y en otros meses será más barata. Tendremos que promediar cuál ha sido el resultado en la factura», insistió el titular de Energía.

Las renovables y la cogeneración asumirán el 60% del recorte a las empresas en la reforma energética

El importe del régimen especial, que equivale al 60% del recorte a las empresas, corresponde a 2014 y se producirá después de que en el segundo semestre de 2013 se haya reducido en 750 millones la retribución a este grupo, explicó el ministro en el Senado.

Mientras, el transporte y la distribución sufrirán un recorte de 421 millones en 2013 y de 920 millones de euros en 2014, frente a los 168 millones de euros correspondientes a los pagos por capacidad para las centrales térmicas de respaldo a lo largo del presente ejercicio.

La reforma energética presentada por el Gobierno a mediados del año pasado tiene un impacto total de 4.500 millones de euros al año, de los que 900 millones de euros proceden de la subida de tarifas ya aplicadas, 900 millones de euros de los Presupuestos Generales del Estado y 2.700 millones de euros de las empresas.

Durante su intervención en la Cámara Alta, el ministro negó que el «oligopolio eléctrico» dicte las políticas del Gobierno y recordó que fue en esta legislatura en la que, «por primera vez», se creó un impuesto al almacenamiento de residuos nucleares. También se suprimieron las subastas eléctricas, según señaló.

En cuanto al incremento del término fijo de la tarifa eléctrica, afirmó que la medida «se hace justamente para quienes tienen dos viviendas, una habitual y otra de campo o de playa, para que no les esté pagando el recibo el resto de los españoles».

Soria avanza que está ultimando una disposición para clarificar la factura de la luz a los usuarios

Soria realizó estas declaraciones tras presentar en el Hotel Termal de El Burgo de Osma (Soria) el Plan para el Turismo Rural 2014, y dio la razón a los consumidores sobre la falta de claridad del recibo de la luz.

«Esa es la razón por la que el Gobierno tiene preparada una disposición para clarificar la factura, donde aparecerá todo muy claro«, subrayó.

El titular de Industria, Energía y Turismo, que fue recibido por un grupo de agricultores con una pancarta en la que se podía leer «El coste de la energía arruina el regadío«, señaló que en la futura factura se reflejará en qué periodo se ha consumido, cuánto se ha consumido, a qué precios y la suma total con los impuestos.

Soria reconoció que el Gobierno, a pesar de la mejora en la evolución de los precios de la factura de la luz para las familias y las industrias, no está satisfecho, «porque tenemos que ir a una estabilidad de los precios».

En este sentido, el titular de Industria se refirió a la evolución de las tarifas eléctricas en España en los últimos años y reconoció que «es el tercer país de la Unión Europea donde el precio del consumo doméstico es más elevado y el sexto en el consumo industrial».

Además, subrayó que ésta es la razón por la que el Gobierno reformó la parte del sistema eléctrico que tiene que ver con las actividades reguladas (transporte de electricidad, distribución primas e incentivos a las renovables) y está ahora reformando la parte que afecta al mercado.

Soria garantizó que a partir del 1 de abril el sistema será «muy sencillo», ya que el consumidor podrá optar entre firmar un contrato bilateral «voluntario» con cualquier comercializadora, de modo que se ofrecerá la posibilidad de pagar lo que cuesta la electricidad cada hora , o un contrato estándar de un año que estarán obligadas a ofrecer las empresas eléctricas.

Eso si, «el consumidor deberá disponer de un contador inteligente que determinará con precisión la electricidad consumida y a qué hora», matizó el ministro.

Además, Soria reiteró que la reforma del mercado eléctrico eliminará la subasta de la electricidad y fijará el precio de la luz.

Según los datos facilitados por Soria, la factura eléctrica subió un 63,2% entre 2004 a 2011, una tendencia que se repitió en 2012 para descender en 2013 un 3,7%.

Soria vuelve a defender que las empresas mineras competitivas

Asimismo, el ministro de Industria reiteró que el Gobierno «defiende ante la Comisión Europea» que las empresas mineras que hayan recibido ayudas puedan continuar abiertas si son competitivas «y pueden competir solas» a partir del 1 de enero de 2019.

Soria subrayó que «de nada sirven las ayudas si luego, cuando las empresas son competitivas, tienen que cerrar».

De este modo, aseguró que la postura del Gobierno es «firme» al tiempo que criticó la «poca flexibilidad» de la Comisión Europea a la hora de atender las propuestas de España en este sentido.

Más de 50 consistorios rechazan la reforma eléctrica y apoyan el impulso de las energías renovables

La moción, propuesta por la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, integrada por 286 organizaciones, mostró su oposición a la reforma eléctrica del Gobierno, al que emplazó a respetar los compromisos adquiridos en materia de reducción de emisiones de gases de efectos invernadero, impulso de las renovables y ahorro energético.

Asimismo, criticó que «no es aceptable» que una reforma de «profundidad y alcance» como la eléctrica se realice «en apenas cuatro meses sin transparencia ni una adecuada discusión con los agentes implicados».

Según recogió la moción, la reforma afecta «directamente» a las corporaciones locales y permitirá a las compañías eléctricas comercializadoras cortar el suministro eléctrico «incluso para los servicios esenciales», como bomberos, centros sanitarios o colegios, y la subida del término fijo afectará a los ciudadanos «en situación económicamente vulnerable», agravando la pobreza energética.

Así, alertó del «impacto negativo» sobre la actividad económica del municipio al mantener la moratoria en la construcción de nuevas plantas renovables, «reduciendo la retribución en las existentes y bloqueando el autoconsumo».

Esto provocará destrucción de empleo, pérdida de inversiones, reducción de la recaudación asociada al desarrollo de nuevas instalaciones o el aumento de costes a pequeños comerciantes e industrias, indicó la moción, que criticó también la «fuerte y nueva subida» del término fijo de la factura, tras el incremento del 60% en los últimos cinco años.

La iniciativa señaló que el conjunto de medidas impulsadas por el Ejecutivo no entra a resolver problemas regulatorios «de fondo» ni limitar los beneficios «caídos del cielo» que perciben nucleares e hidráulicas.

El anteproyecto de Ley del Sector Eléctrico, añadió la plataforma en la moción, entra «en contradicción» con avances hacia la sostenibilidad, y advirtió de que con las medidas no se impulsa la lucha contra el cambio climático desde el sector de la generación de electricidad,.

A este respecto, recordó que la Comisión europea manifestó su «preocupación» por la «amenaza» de la política eléctrica del Gobierno sobre los compromisos para 2020 acordados por España en 2007, como son el reducir en un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 1990, mejorar un 20% la eficiencia energética y alcanzar el 20% de renovables).

Por otra parte, los ayuntamientos respaldaron con su apoyo a la moción el impulso a las renovables al considerar que «pueden ser proveedoras de la mayor parte de la energía eléctrica» y criticaron las «políticas de ahogamiento» y el «sinsentido» contra este tipo de energías, en beneficio del carbón, el gas y la nuclear.

En esta línea, destacaron que las renovables son una «fuente de riqueza» que genera «cuantiosos ingresos para muchos ayuntamientos», por la amplia dispersión territorial de muchas instalaciones de potencias relativamente bajas, y por su capacidad de generación de empleo.

«Las primas a las renovables son una compensación que retribuye los costes ambientales, sociales y de suministro que el resto de fuentes no internalizan», añadió la moción, que las ve «análogas» a otras «cuantiosas» primas o incentivos que reciben las energías convencionales.