Soria defiende el «efecto netamente favorable» que supone para el consumidor la nueva tarifa eléctrica

En declaraciones a los periodistas tras reunirse en Barcelona con empresarios del sector turístico, y acompañado de la presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, subrayó que antes de septiembre las compañías eléctricas van a devolver a los consumidores cerca de 300 millones de euros que se han pagado «de más».

«Muchas veces había ocurrido en el sector eléctrico en España que se producían refacturaciones en el recibo de la luz, pero nunca que se diera una devolución. Por lo tanto, ha sido un efecto netamente favorable y positivo», remarcó Soria.

«El cambio de sistema de determinación de precios en el sector eléctrico va a comportar o ha comportado ya para todos los consumidores en España un ahorro de 500 millones de euros», según explicó el ministro.

De esta cifra, «200 millones provienen del hecho de que el precio que se ha aplicado a lo largo del primer trimestre no es el precio fijado en la subasta que se hizo en diciembre, sino inferior».

Pero, además, 300 millones que se han pagado de más, las compañías eléctricas los van a devolver a los consumidores de acuerdo a lo que sea su perfil de consumo, con anterioridad al 30 de agosto», sentenció Soria

CCOO exige al Gobierno «poner freno a la caótica» política eléctrica

En un documento del sindicato presentado en la jornada «Una política energética sin rumbo«, organizada por el Instituto de Estudios Sociales y Económicos sobre la Industria (IESEI), CCOO subrayó que urge aplicar medidas que frenen los factores especulativos, como la sobrevaloración del retorno de las inversiones y los elevados beneficios de las grandes corporaciones eléctricas.

Para CCOO, «la fracasada reforma del Gobierno del Partido Popular ha puesto patas arriba» al sector y no consiguió el fin para el que estaba diseñada, «reducir el elevado déficit tarifario».

Así, propuso considerar el suministro eléctrico como un servicio público «esencial» al que tienen derecho todos los ciudadanos, modificar el tipo de mercado mayorista y activar un sistema de contratos a largo plazo, «lo que garantizaría la estabilidad y competitividad del suministro a los consumidores industriales».

Además, planteó aprovechar el mix energético del país y crear un organismo público que controle las subastas de energía y realice auditorías de costes, y propuso una «nueva construcción» de la tarifa eléctrica, reduciendo el coste del término de potencia, «que solo beneficia a las empresas eléctricas y perjudica a aquellos que menos consumen».

La devolución de 300 millones de euros a los consumidores se debe a la generación renovable y no a la acción del Gobierno, según asegura APPA

La penetración de generación renovable alcanzó entre octubre y diciembre de 2013 el 39,87% de la generación total del sistema eléctrico, periodo en el que el precio medio del megavatio/hora (MWh) alcanzó los 52,43 euros.

Sin embargo, la generación renovable en el primer trimestre de 2014 ascendió hasta alcanzar el 55,27% del total de la generación y el precio medio disminuyó en ese periodo hasta los 26,09 euros MWh.

En concreto, en enero, con un 51% de generación de origen renovable, el precio fue de 33,62 euros MWh, en febrero el porcentaje de generación subió al 59% y el precio bajó a los 17,12 euros, mientras que en marzo, la penetración de renovables bajó al 55% y el precio subió a 26,34 euros MWh.

Por tanto, esta contribución de las tecnologías «verdes» redujo el precio de la electricidad en el mercado a la mitad en el primer trimestre de 2014, en relación al precio registrado en el último trimestre de año pasado.

Para APPA, evidencia uno de los «muchos beneficios» que conlleva el desarrollo de las energías renovables y que el Gobierno «ignora reiteradamente» en el desarrollo del marco normativo que diseña para el sector eléctrico.

«Los datos de generación de electricidad, de Red Eléctrica, y los del precio del mercado, de OMIE, vienen a demostrar lo que venimos defendiendo desde el sector de que a más renovables en el sistema más se reduce el precio de la electricidad«, aseguró el presidente de la asociación, José Miguel Villarig.

Asimismo, APPA precisó sobre la devolución de unos 300 millones de euros a los consumidores acogidos a la tarifa regulada, que se producirá porque el precio final «ha sido inferior gracias a la entrada de renovables en el sistema, que abarató el MWh hasta situarlo en 26 euros».

Los usuarios se ahorrarán hasta tres euros mensuales con el nuevo recibo de la luz, según dice Nadal

Nadal, en declaraciones a RNE, aseguró que el Gobierno ha intentado hacer un sistema «transparente, sencillo y que produzca ahorros al consumidor final» tomando como referencia el precio medio de la electricidad en el mercado y no el resultante de una subasta.

El secretario de Estado de Energía señaló que el sistema de subastas era «excesivamente caro» e insistió en que si no se hubiera anulado la última, los españoles habrían pagado 500 millones de euros más. Tras anular la subasta, el Gobierno estableció un precio fijo, que fue superior al precio del mercado, por lo que los consumidores recibirán unos 300 millones de euros en concepto de devolución.

Según explicó Nadal, los consumidores no tendrán que hacer nada para cobrar la devolución, porque las compañías eléctricas la efectuarán de manera automática «en el primer recibo del nuevo sistema». En este sentido, recordó que las eléctricas tienen un máximo de tres meses, a partir de mañana, para facturar la luz en función del nuevo sistema, por lo que, dependiendo de la empresa contratada, habrá consumidores que reciban antes la devolución y otros que la cobren después.

El secretario de Estado detalló también los componentes de la factura de la luz para que los consumidores entiendan mejor lo que están pagando. De los 50 euros mensuales que paga de media un consumidor, entre 22 y 23 euros corresponden a la parte regulada por el Gobierno (redes de transporte y distribución, primas a energías renovables, deuda anterior); 10 euros a impuestos, y entre 17 y 18 euros es el precio de la electricidad, que era lo que incidía en la subastas y que es lo que se modificó ahora.

Sobre la parte regulada del recibo, recordó Nadal, se actuó en la primera parte de la legislatura con las reformas que adoptó el Gobierno. El secretario de Estado indicó que esta parte, la regulada, es necesaria porque la electricidad no puede llegar a ningún sitio «sin los cables» que la llevan y no se puede apostar por las renovables, como hace Europa y España, «sin pagarlas».

Las primas a las renovables, precisó, suponen 7.600 millones de euros (antes de la reforma eran 10.000 millones de euros), es decir, «lo que gasta el país en universidades o un tercio del gasto en desempleo».

Nadal afirmó que en España se quiso ser «el primero de la clase» con las energías renovables y entre 2008 y 2009 se introdujeron esas energías «en cantidades industriales», a precios «carísimos», muy distintos de los de ahora. Así, por ejemplo, España colocó casi toda la energía fotovoltaica en 2007 y 2008, pagando primas de 480 euros por megavatio hora, cuando ahora mismo el precio normal son 40 euros. «Esto es, lo pagamos 12 veces más caro, y eso se traslada al recibo de la luz», apuntó.

Sobre los contadores inteligentes, cuyo despliegue se producirá hasta 2018, Nadal reconoció que miden mejor, por lo que cuando se resuelvan los problemas técnicos que existen actualmente, el consumidor podrá pedir la facturación por horas, «ahorrándose así unos duros». Estos contadores se pueden comprar (con un coste de unos 40 o 50 euros) o alquilar, pero para su instalación hay que esperar a que se haya producido el despliegue en la misma zona.

En cambio, los consumidores que no quieran facturación por horas y prefieran un precio fijo, podrán tenerlo, aunque será un poco más caro que el del mercado, si bien a cambio disfrutarán de un precio estable.

Nadal se reunió tanto con las asociaciones de consumidores, como con las eléctricas, para hablar del nuevo sistema. Las primeras, dijo, creen que el sistema crea confusión, mientras que con las segundas el diálogo es «óptimo». En todo caso, avanzó que posiblemente en el mes de junio se hará una campaña de prensa para informar al consumidor sobre el nuevo sistema.

El secretario de Estado subrayó que cuando el PP llegó al Gobierno había un «agujero» de 10.000 millones de euros en el sistema eléctrico, porque se ingresaban 13.000 millones de euros y se gastaban 23.000 millones de euros. Cargar esos 10.000 millones de euros a los Presupuestos Generales del Estado para «descargar» el recibo de la luz «encantaría» a las eléctricas, pero obligaría al Gobierno a subir impuestos, según Nadal, que se negó a adoptar una medida así.

Bruselas pide que se haga una intensa campaña informativa

Por su parte, la Comisión Europea consideró necesario que el Gobierno español acompañe la implantación del nuevo sistema de tarifa eléctrica con una «campaña de información intensiva» para los usuarios, teniendo en cuenta que «la gran mayoría no estarán equipados con los sistemas de medición inteligente apropiados», que pueden proporcionar información sobre el consumo de electricidad y su coste en cada franja horaria, hasta 2019.

La Comisión Europea destacó que el nuevo mecanismo pretende eliminar la regulación de los productos básicos en las facturas eléctricas de los hogares en España establecida en 2009 y en vigor hasta ahora a través de las subastas Cesur, según indicó un portavoz comunitario.

De esa manera, Bruselas consideró que «acerca a los consumidores de los hogares a los mercados competitivos, lo que debería traer cambios positivos». Además, estimó que podría elevar el interés de los consumidores en la medición precisa del consumo en las frecuencias horarias.

También indicó que la medida «no afecta a los consumidores vulnerables», que serán facturados con precios regulados especiales.

El Gobierno español aprobó el viernes el nuevo sistema para fijar el coste de la energía en la tarifa eléctrica regulada, a la que están acogidos unos 16 millones de consumidores, a partir del 1 de abril y que la vinculará a la evolución del mercado mayorista.

Aunque la entrada en vigor «oficial» será el 1 de abril, las empresas dispondrán de un máximo de tres meses, hasta el 1 de julio, para comenzar a facturar con el nuevo sistema que sustituye a las anuladas subastas Cesur y que, según el Gobierno, va a suponer «claro ahorro» para todos los consumidores.

El sistema va a crear «confusión» sin beneficiar a los consumidores

Asimismo, Comisiones Obreras (CCOO) denunció que el nuevo sistema de facturación de la electricidad, aprobado el pasado viernes por el Gobierno, «va a crear confusión sin beneficiar a los consumidores».

El sindicato consideró que el nuevo método, si bien elimina «el sobrecoste especulativo» que era la subasta Cesur, «ni soluciona, ni pone freno» al elevado coste de las tarifas eléctricas al no abordar los problemas estructurales del sistema eléctrico.

CCOO subrayó que estos problemas pasan, fundamentalmente, por la retribución de la energía generada «muy por encima de su coste real, garantizando así importantes beneficios para las grandes empresas que dominan el sector, junto con la elevada fiscalidad o el incremento del término fijo del recibo, que penaliza a las familias con menor consumo y renta».

Además, afirmó que se suma la complejidad del nuevo sistema, en el que las familias se verán obligadas a optar entre cuatro opciones, de las cuales, según su opinión, «ninguna garantiza los derechos» de los consumidores.

Asimismo, señaló que el hecho de que los usuarios no puedan conocer de antemano las tarifas vulnera la legislación española y el derecho esencial de los ciudadanos a conocer el precio de un servicio antes de su contratación.

Finalmente, CCOO subrayó que con la metodología establecida «se aumenta la opacidad de la determinación de tarifas, facilitando las subidas injustificadas, dificultando la posibilidad de verificar irregularidades y aumentando la indefensión y las reclamaciones».

Se seguirá pagando la luz por encima de su coste real

También la organización de consumidores CEACCU advirtió de que la aprobación del decreto que fija la nueva metodología de cálculo de los precios de la energía para el pequeño consumidor no resuelve el precio de la energía «que se seguirá pagando por encima de su coste real».

CEACCU subrayó que el fin de la subasta eléctrica solo evita «los mecanismos especulativos» que tendían a incrementar aún más la factura pero «no entra al fondo de la cuestión: la necesidad de una auditoría de todos los costes del sistema y un nuevo cálculo de los mismos a partir de cero y con total transparencia».

CEACCU también alertó de que «se está ocultando lo esencial, es decir, la subida del término de potencia en un 92% y el encarecimiento del recibo para los consumidores más vulnerables».

A juicio de la confederación de consumidores, «lo que se busca es mantener unos ingresos constantes para las grandes eléctricas, precisamente cuando cae el consumo».

La organización de consumidores explicó que el precio de la luz tiene dos componentes: la energía, que fija la subasta, y los peajes, que fija el Gobierno.

CEACUU consideró que, en relación a la subasta, el Gobierno debería aclarar si hubo manipulación y en referencia a los peajes, le insta a variar la regulación para adaptarlos a la situación económica, de modo que puedan bajar y no solo subir o quedar a cero.

OPA espera que el nuevo sistema no perjudique a los autónomos

Finalmente, la Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores (OPA) espera que el nuevo sistema de facturación eléctrica no perjudique a los autónomos y permita abaratar el precio de la luz, circunstancia «clave» para el mantenimiento de «muchos negocios».

El presidente de OPA, Camilo Abiétar, recordó que la mayoría de los autónomos aún no disponen de contadores digitales inteligentes, por lo que muchos «no van a poder conocer la cantidad de luz que están gastando cada hora».

De esta forma, Abiétar señaló que quedarán expuestos a la media de los precios del mercado y a la aplicación del promedio diario de facturación, por lo que lamentó que «tendrán que convivir con la incertidumbre de los precios de la luz».

No obstante, valoró que el nuevo sistema de facturación eléctrica permitirá eliminar el anterior sistema de subastas que «tanto han encarecido el recibo de la luz en los últimos meses».

Así, dijo esperar que el abaratamiento del precio de la luz «sea una realidad», ya que de lo contrario, si se produce un incremento, los autónomos tendrán que asumirlo en su «maltrecha economía» y verán reducidos sus ingresos de «forma notoria».

Los consumidores vulnerables del bono social tendrán un descuento del 25% sobre la nueva tarifa de la luz

A partir de ahora, a cada consumidor acogido al bono social se le aplicará un descuento del 25% sobre la cifra de cada una de sus facturas por lo que pasa de ser una tarifa fija a una variable, como el resto de los consumidores, en función de la evolución del mercado.

Sin embargo, y de acuerdo con el Real Decreto 216/2014 publicado el sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por orden del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, y previo acuerdo de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos dicho porcentaje podrá verse modificado.

Además, para cada categoría de consumo se aplicarán los impuestos correspondientes. Hasta ahora, el bono social era una tarifa congelada desde 2009.

Desde que entró en vigor el 1 de julio de 2009, al bono social pueden acogerse todos los usuarios con una potencia de hasta 3 kilovatios (kW) en su primera vivienda, las familias numerosas, aquellas que tienen a todos los miembros en paro, o los pensionistas con prestación mínima.

Por otro lado, y atendiendo a las condiciones de aplicación de los precios voluntarios para el pequeño consumidor, el Ministerio de Industria determinó que la duración de los contratos de suministro a precio voluntario sea anual y prorrogable automáticamente por plazos iguales.

A estos efectos, el comercializador deberá remitir al consumidor una comunicación con una antelación mínima de dos meses donde conste la fecha de finalización del contrato.

La misma deberá indicar expresamente que si el consumidor no solicita un nuevo contrato, ya sea con el comercializador de referencia o con cualquier otro, a partir de la fecha de finalización le seguirá siendo de aplicación el precio voluntario para el pequeño consumidor contratado.

No obstante, el consumidor tendrá la facultad de resolver el contrato antes de su finalización o de la finalización de cualquiera de sus prórrogas, sin coste alguno.

El plazo máximo para el cambio de comercializador de los consumidores con derecho a quedar acogidos al precio voluntario para el pequeño consumidor quedó establecido en 21 días.

Además, con respecto a las condiciones de la oferta a precio fijo anual para los consumidores con derecho al precio voluntario, la oferta deberá indicar de forma clara las posibles penalizaciones a aplicar al consumidor en el caso de rescisión anticipada del contrato por parte del consumidor antes de la fecha de finalización.

En ningún caso, el comercializador de referencia podrá rescindir unilateralmente el contrato a precio fijo anual antes de su finalización, salvo en los supuestos de suspensión de suministro.

En caso de que el consumidor rescindiera unilateralmente el contrato a precio fijo anual antes de su finalización, las penalizaciones máximas no podrán exceder el 5% del precio del contrato.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes el nuevo sistema para fijar el coste de la energía en la tarifa eléctrica regulada, a la que están acogidos unos 16 millones de consumidores, a partir del 1 de abril y que la vinculará a la evolución del mercado mayorista.

Soria cifró en 300 millones de euros la devolución global que tendrán que hacer las eléctricas a los consumidores sobre la facturación del primer trimestre. Esta cantidad divida entre los 16 millones de hogares acogidos a la tarifa regulada arroja un descuento de 18,75 euros, aunque la cuantía exacta dependerá del perfil del consumidor.

El Gobierno aprueba el nuevo sistema que fija la tarifa eléctrica vinculada al mercado y da hasta el 1 de julio a las eléctricas para adaptar sus facturas

Según explicó Soria en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el nuevo mecanismo de tarificación eléctrica, que contó con los informes favorables y «sin objeciones» de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y del Consejo de Estado, vincula el componente energético, que supone alrededor de la mitad del recibo, directamente al mercado mayorista, por lo que tiene «cinco ventajas fundamentales» respecto al sistema anterior de subastas trimestrales.

La primera será la de «pagar solamente el precio del mercado» frente al que determinaba la subasta eléctrica trimestral, conocida como Cesur, y vigentes hasta finales del año pasado cuando se anularon por concurrir «circunstancias atípicas» y que arrojó un incremento del coste de la energía del 25,6%.

Asimismo, otra de las ventajas, consistirá en un «ahorro claro» para los consumidores al pasar a un sistema que acaba con las subastas eléctricas que provocaron un sobreprecio acumulado de 1.671 millones de euros debido a los costes de sus coberturas desde su puesta en práctica en 2009. «Al no haber subasta, no hay que incurrir en ese coste», dijo Soria.

El tercer y cuarto puntos favorables, según el ministro, es que el nuevo sistema «transmitirá a los consumidores señales reales del precio del coste de la producción de energía», al tiempo que, «permitirá aumentar la competencia del mercado», ya que se abre la posibilidad a que cualquier comercializadora con más de 25.000 clientes pueda ofrecer el precio regulado, cuando antes este tope estaba fijado en los 100.000 clientes, por lo que habrá «un mayor abanico donde elegir». De este modo, seguirán siendo comercializadores de referencia las 5 de referencia actuales y además se designarán 3 nuevos comercializadores de referencia.

En quinto lugar, el nuevo mecanismo «aumentará la capacidad de elección de los consumidores», que podrán elegir entre las diferentes modalidades de tarifa: un precio asociado al mercado (que fijará el operador del sistema, Red Eléctrica de España), un contrato bilateral con la comercializadora o una oferta estándar anual, que las eléctricas tienen que ofrecer obligatoriamente para los consumidores que prefieren «una mayor estabilidad» frente al precio de mercado. De hecho, las primeras ofertas anuales podrán consultarse a partir del 15 de abril.

Tras suspender la subasta eléctrica de diciembre, el Gobierno fijó de forma provisional durante el primer trimestre del año, y a la espera de la entrada en vigor de este nuevo mecanismo, estuvo vigente un precio de la energía de 48 euros el megavatio (MW), que es la media del precio a futuros del mercado eléctrico marcado durante el tercer y cuarto trimestre del año pasado, a partir del que se facturó a los consumidores.

Precisamente, es esta facturación la que ahora deberá ajustarse a la evolución real del mercado mayorista en este trimestre. Este ajuste se efectuará a través de una refacturación y es consecuencia de que el mercado eléctrico marcó en el primer trimestre precios medios de 26 euros por megavatio hora (MWh), frente a los 48 euros antes mencionados.

En total, el «ahorro» que se producirá con respecto al precio de 62 euros marcado por la subasta de diciembre hasta que se instaure este nuevo mecanismo será de unos 500 millones de euros, de los que 200 millones de euros corresponden a la diferencia entre este precio y el fijado por el Ejecutivo, y otros 300 millones de euros derivados de la diferencia entre el precio del Gobierno y el marcado finalmente por el «pool», según explicó el ministro.

Con esta diferencia, y según Soria, en la primera factura emitida con el nuevo sistema, las eléctricas deberán refacturar y devolver a los consumidores la diferencia entre los 48 euros fijados por el Gobierno y el precio de mercado y añadió que, durante este periodo transitorio, los recibos se calcularán con el precio fijado por el Ejecutivo para el primer trimestre.

Como consecuencia del nuevo sistema, el consumidor acogido al Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVCP), sustituta de la antigua Tarifa de Último Recurso (TUR), no tendrá que hacer nada, ni comunicar nada, ni modificar sus aparatos de medición.

A este respecto, Soria no indicó cuál será el importe medio de devolución por usuario, aunque de forma orientativa, y si se tiene en cuenta que existen cerca de 17 millones de consumidores con tarifa regulada de electricidad, la refacturación de 300 millones de euros equivaldría a la devolución de una media de 17,65 euros por consumidor. Esto supondrá un hito, puesto que «nunca antes había habido una devolución».

En todo caso, el ministro señaló que «la cuantía a devolver dependerá del perfil de consumo de cada cual» y añadió que «no será una cuantía igual para todos los consumidores».

Respecto al momento de la devolución, dijo que variará en función «de cada compañía eléctrica, puesto que quienes antes adopten el nuevo sistema de facturación, antes devolverán», si bien quiso dejar claro que el último día para realizarla será el 30 de agosto, que es cuando termina el plazo de dos meses estipulado para terminar de adaptarse al nuevo sistema desde el 1 de julio.

El único cambio para los usuarios acogidos al PVPC consistirá en que la factura se calculará con la media del precio de la electricidad en el mercado del periodo de facturación, en lugar de con el precio fijado en la subasta.

Este precio promedio de la electricidad se calculará con la media de los precios diarios del mercado mayorista y se aplicará a todo el consumo del periodo facturado. Cuando el usuario tenga un contador inteligente conectado y operativo, se facturará directamente el precio del mercado de cada hora a la energía consumida en esa hora.

REE publicará el precio promedio que se aplicará a la factura de cada consumidor en función de su periodo de facturación, y la CNMC dispondrá también de un simulador de factura.

UGT dice que el nuevo mecanismo está «abocado al fracaso»

UGT advirtió al Gobierno de que el nuevo mecanismo de revisión de precios de la electricidad es «confuso», está «abocado al fracaso» y refleja el «camino errático» que siguió el Ejecutivo en este materia.

«El Gobierno del PP está dando palos de ciego en relación al precio de la electricidad», denunció la central, que reclamó al Ejecutivo «un cambio de actitud» que busque «soluciones desde el consenso» para fijar una tarifa eléctrica que «no perjudique a los ciudadanos» y que esté «al servicio de la recuperación económica».

En su opinión, dicho consenso debe girar sobre tres ejes: considerar el suministro eléctrico como «un servicio público esencial», poner el sistema «al servicio de la economía real» y de la recuperación y establecer un modelo sostenible que impulse «el ahorro energético y las energías renovables».

UGT recordó que España es el tercer país de la Unión Europea donde los precios de la electricidad son más elevados, sólo por detrás de Chipre e Irlanda, que son islas, con un déficit de tarifa que equivale ya al 3% del PIB (30.000 millones de euros).

El sindicato hizo hincapié en que en los últimos cinco años, el precio de la electricidad en España se incrementó un 63%, el cuarto mayor repunte de Europa, frente al aumento medio del 29% en la eurozona, y todo ello en un contexto de importante caída de la demanda.

El nuevo precio es «la mayor aberración cometida en un sistema de tarifas»

Por su parte, Facua-Consumidores en Acción consideró que el nuevo mecanismo de revisión de precios de la electricidad supone «la mayor aberración que se ha cometido nunca en un sistema de tarifas de suministro», según indicó el portavoz de la asociación, Rubén Sánchez.

Con el nuevo mecanismo, el Gobierno «quitará todavía más transparencia al sistema» al «privar al usuario del derecho elemental a conocer el precio del servicio antes de ser facturado», afirmó Facua.

A juicio de Sánchez, esta circunstancia supone una «clara ilegalidad», porque contraviene la Ley General de Defensa del Consumidor de 1984, a lo que se sumó una infracción adicional de la reciente Ley del Sector Eléctrico, que establece que las tarifas deben ser «claras y transparentes».

Facua consideró además que el nuevo mecanismo vulnera las directivas comunitarias, por lo que adelantó que «dará traslado» de su contenido a Bruselas. «Consideramos que Bruselas debe intervenir», señaló el portavoz de la asociación.

Junto a esto, Sánchez insistió en la complejidad de un sistema «multitarifas» de hasta 1.400 precios horarios cada bimestre para los consumidores con contadores digitales, o 60 para los que dispongan de contadores analógicos.

Esta complejidad impedirá a los consumidores analizar su propia factura y saber si ha habido errores o irregularidades, y «va a sembrar el caos». La propia Administración verá cómo «se elevan exponencialmente la dificultad y el tiempo» de análisis de las facturas, por lo que es previsible que acabe «saturada», pronosticó.

Facua también dudó de que el mecanismo de fijación de precios en el mercado mayorista de electricidad refleje el coste real de las tecnologías. En su opinión, los precios del pool «están hinchados».

UPTA dice que los autónomos quedarán «en manos de las eléctricas»

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) consideró que los autónomos quedarán «en manos de las compañías eléctricas» con el nuevo mecanismo de revisión de los precios de la electricidad, caracterizados por su «complejidad».

La asociación indicó que la mayor parte de los autónomos no cuenta en la actualidad en sus negocios con contadores inteligentes que les permitan realizar una planificación por horas en sus actividades.

«Abordar esta inversión en las actuales circunstancias es muy delicado», señaló el secretario general de la organización, Sebastián Reyna, en alusión a la instalación de estos contadores digitales.

Por lo pronto, la aplicación de un promedio diario en la facturación hace temer a UPTA una nueva subida en el recibo, mientras que la opción de un contrato bilateral negociado con la eléctrica resulta una opción «muy alejada para la mayoría de las empresas españolas que no tienen dimensión suficiente para ello», señaló.

UPTA se mostró además partidaria de una liberalización del suministro minorista, si bien consideró que para ello hace falta tiempo, con el fin de organizar y asociar la demanda.

CECU cree que el sistema es «excesivamente complejo» y generará «discriminación»

Asimismo, la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) señaló que la nueva fórmula de facturación de la luz es «excesivamente compleja» y que generará una «enorme incertidumbre» e «inseguridad» entre los consumidores, ya que «imposibilitará» la comparación de precios, al cambiar cada hora, y por tanto «no se podrán utilizar los diferentes comparadores de precios», como el facilitado por la Comisión nacional de Mercados y Competencia (CNMC) y que pretende ofrecer la oferta más ventajosa.

Esto «imposibilitará también las ofertas» para cambio de comercializador puesto que los precios que puedan ofrecer las compañías serán los anteriores «pero no los futuros», por lo que «no hay comparativa de precio sostenible», apuntó.

Además, provocará que consumidores con el mismo consumo y la misma potencia paguen un precio diferente, ya que éste dependerá de la hora a la que se consuma.

CECU afirmó que el nuevo mecanismo para fijar los precios de la electricidad «no tiene comparativa en ningún país conocido».

Así, CECU advirtió de que los consumidores quedarán en situación de «indefensión», ya que es «evidente» que tendrá lugar una «discriminación» entre los usuarios que tengan redes inteligentes e integradas y contadores inteligentes respecto de aquellos que no los tengan.

De hecho, la organización afirmó que el mecanismo del Ministerio de Industria «no cumplirá con el derecho básico» de disponer de una «información clara y completa», y generará además «desigualdad» entre usuarios que gasten la misma cantidad de energía.

Los consumidores lamentaron también que el nuevo sistema se haya fraguado por la «vía de urgencia» con un decreto que «no permite a las partes implicadas en el sector opinar» sobre la propuesta o presentar alternativas.

Europac rechaza un proyecto para invertir 160 millones de euros en España debido a la reforma eléctrica

Según señaló Enrique Isidro, su consejero delegado, la aplicación de la reforma energética penaliza las inversiones realizadas en el pasado por su carácter retroactivo, paraliza los proyectos de inversión presentes al resultar inviables dentro de la nueva regulación y desincentiva las inversiones futuras.

Según la compañía, la reforma energética representa una pérdida de competitividad del 9% del papel fabricado en España, cuyo principal mercado es Europa, donde a partir de ahora, añadió, tendrá que competir con grandes multinacionales del sector en inferioridad de condiciones.

Tras la suspensión del proyecto en España, que estaba en proceso de decisión, Isidro insistió en que el negocio del grupo no es la producción de energía, sino la fabricación de papel para embalaje, un proceso que demanda gran cantidad de energía eléctrica y térmica y que cuyo sistema de producción más eficiente es la cogeneración.

Asimismo, subrayó que la compañía lleva años haciendo un esfuerzo muy importante para reducir el consumo energético, aumentar la eficiencia de los procesos y la productividad de las fábricas a fin de mejorar la competitividad, penalizada por la actual reforma energética.

El consejero delegado de Europac señaló que la localización de nuevas inversiones implica un «profundo» análisis de las condiciones de competitividad respecto a otras alternativas.

La compañía obtuvo un beneficio neto de 27,4 millones de euros en 2013, el 92% más que en el ejercicio anterior, apoyada en un incremento de las ventas del 10%, hasta los 1.075,9 millones de euros, y a pesar del impacto de la reforma energética.

GDF Suez España solicita un marco regulatorio «estable y predecible» para favorecer la seguridad jurídica

Durante su participación en el XXII Foro Excelencia: «Valor esencial para nuestra marca país», Ordóñez indicó que el Gobierno ha trabajado en los últimos años para atacar el problema del déficit tarifario, pero no tanto en elaborar cual será el modelo energético del futuro.

Por su parte, para el director general de Schindler, Carlos Guembe, aseguró uno de los retos a los que se enfrenta España como país es la dificultad de crédito

Para el consejero delegado de 3M, Jorge López, apuntó también a la necesidad de una mayor flexibilidad en el mercado de trabajo. «Hay un ciclo ahora difícil de caída prolongada que podemos ver como una amenaza o una oportunidad», aseguró durante su intervención en la mesa de debate sobre «Razones para invertir en España» moderada por el presidente de Europa Press, Asís Martín de Cabiedes.

Asimismo, la presidenta de Pfizer y presidenta de Farmaindustria, Elvira Sanz, subrayó la importancia de atajar el problema de la morosidad en los pagos de las administraciones públicas, que afectan a la credibilidad de un país.

Por último, el director general de Saint-Gobain para España, Portugal, Marruecos, Argelia y Túnez, Ricardo de Ramón, señaló que hay que concienciar al Gobierno, a las comunidades autónomas y a la opinión pública de que el futuro de la construcción tiene que pasar por la renovación.

Unesa recurre ante el Supremo la orden de peajes de enero y Soria dice que pleitean «absolutamente todo»

Según publicó el Boletín Oficial del Estado (BOE), se interpuso recurso contencioso-administrativo ante la Sala Tercera, Sección Primera del Tribunal Supremo, contra la orden con la que se revisaban los peajes de acceso de energía eléctrica, la parte regulada del recibo, para 2014.

Los peajes se elevaron para integrar en los costes eléctricos las anualidades correspondientes a los 3.600 millones de euros de déficit de tarifa de 2013. Este desajuste fue fruto de la suspensión de las partidas de dinero público inicialmente comprometidas con el sistema eléctrico.

Esta revisión consistió en un alza del 0,9% en estos peajes, a través de los cuales se sufragan los costes regulados del sistema eléctrico, lo que, sumado al incremento del 1,4% en la otra parte del recibo, la del coste de la energía, dio origen al incremento final del 2,3% en enero.

La tarifa eléctrica regulada, a la que están acogidos unos 16 millones de consumidores, está formada por dos componentes: los peajes que fija el Gobierno y el coste de la energía que hasta ahora salía de una subasta trimestral y que va a pasar a fijarse en función de la evolución del mercado mayorista de electricidad.

La semana pasada, el Tribunal Supremo ya anunció que Unesa, Iberdrola y E.ON habían recurrido por separado los últimos recortes a la actividad de distribución incluidos en la reforma energética y cuyo nuevo esquema de retribución incluye una rentabilidad conforme a los tipos de referencia del Tesoro, que se situará en el 6,5% para el periodo regulatorio que se inicia en 2014.

Además, la Asociación de Empresas Eléctricas (Aseme), que aglutina a distribuidoras con menos de 100.000 clientes, recurrió la orden ministerial 2442/2013, donde se fijan las retribuciones del segundo semestre de 2013.

Las eléctricas suelen recurrir «absolutamente todo»

Por su parte, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, señaló que lo había «leído por los teletipos» y que el recurso interpuesto por Unesa ante el Tribunal Supremo es la «práctica habitual» del sector eléctrico, ya que suele recurrir «absolutamente todo aquello que hace el Gobierno».

Así lo señaló en declaraciones a los periodistas tras clausurar el XXII Foro anual del Club Excelencia en Gestión, en las que indicó, no obstante, que es «evidente que el incremento de los peajes «ha sido para financiar una parte del desfase de 3.600 millones de euros», la anualidad correspondiente al primer año «dentro del período de 15 años», aunque consideró que «hay que esperar a ver si han recurrido» y en todo caso a que se pronuncie el tribunal.

Dos recursos más contra la normativa eléctrica

También se publicaron en el BOE otros dos recursos contra la reciente normativa eléctrica. Por un lado, la Asociación de Productores y Distribuidores de Energía de Galicia recurrió ante el Supremo el Real Decreto 1048/2013, por el que se establece la metodología de cálculo de la retribución de la actividad de distribución de energía eléctrica.

Por otro lado, la empresa Eléctricas Pitchard Distribución hizo lo mismo ante el mismo tribunal sobre la orden que fija los peajes de acceso a partir de enero de 2013 y las tarifas y primas de las instalaciones del régimen especial, la que establecía las retribuciones del segundo periodo de 2013 para las actividades de transporte y distribución, y la orden de enero de revisión de peajes de acceso para 2014.

El Gobierno analizará este viernes el nuevo mecanismo que fijará los precios de la facturación eléctrica

En declaraciones a los periodistas tras clausurar el XXII Foro Anual del Club Excelencia en Gestión, Soria afirmó que «este viernes la idea es llevarlo al Consejo de Ministros y se pretende que la aplicación entre en vigor a partir del 1 de abril».

El ministro de Industria, Energía y Turismo aseguró que algunas empresas del sector eléctrico comunicaron al ministerio que ya «están preparadas para empezar no sólo aplicar» el nuevo mecanismo, sino también a facturar.

Sin embargo, como hay otras que no lo están, el Gobierno dará «algún tiempo de flexibilidad», que no determinó, para el inicio de la facturación.

En todo caso, Soria especificó que esta «demora» en el inicio de la facturación «no condiciona de modo alguno la entrada en vigor» del nuevo mecanismo, previsto para el próximo 1 de abril.

Tras anular la última subasta de energía, el Gobierno decidió cambiar el mecanismo por el que se fija el término de energía en la factura, que supone alrededor de la mitad de la misma y que ahora se vinculará directamente a la evolución del mercado mayorista.

Por su parte, el presidente de la patronal eléctrica Unesa, Eduardo Montes, insistió en la complejidad técnica del nuevo sistema para las eléctricas.

«2014 será el año de la salida de la crisis»

Por otro lado, el ministro de Industria, Energía, Turismo afirmó que 2014 será el «año de la salida de la crisis», con crecimientos de la actividad económica y del empleo, y aseguró que para lograrlo hay que «persistir» en las reformas y en el fomento de un sector industrial empresarial fuerte que apueste por la «innovación, la competitividad y la excelencia».

«El primer año de esta legislatura fue un año de ajustes, 2013 fue el año de la salida de la recesión y 2014 será el año de la salida de la crisis, con crecimientos de la actividad económica y del empleo», aseguró

El ministro enfatizó la mejora que se produjo en España tanto a nivel de inversión, como de deuda, y que permitió ahorrar 8.800 millones de euros en el pago de intereses a lo largo de 2013, y también resaltó la mejora de la balanza de pagos e incluso del crecimiento y del paro.

«El rumbo de la economía española ha cambiado. Podemos decir que ha aumentado la confianza y mejorado la credibilidad. Esto pone de manifiesto el esfuerzo que hemos realizado como sociedad», aseguró el ministro, quien apostilló no obstante que todavía queda camino por recorrer.

Para Soria, estas señales de mejora, que no impide ver la «magnitud del problema» que supone todavía en España el desequilibrio dado por el problema del paro, sí ponen en evidencia que la hoja de ruta marcada era la «correcta», que el proceso reformista es el «adecuado» y, por tanto, que hay que persistir en el camino de las reformas.

En este sentido, Soria señaló algunas de las actuaciones que se pondrán en marcha, como la reforma fiscal; medidas dirigidas al fomento del empleo, de la liquidez y de la inversión; a profundizar en la capacidad de las empresas o en el conjunto de las administraciones públicas.