Los grandes consumidores de luz pujarán por bloques de 90 MW en las subastas para la prestación del servicio de interrumpibilidad

La interrumpibilidad consiste en el compromiso de los grandes consumidores de electricidad de suspender su actividad en momentos en los que el sistema eléctrico se encuentra saturado. Pese a que esta saturación apenas se produce en la actualidad, el sistema eléctrico, a través de los consumidores y, a partir de ahora también de las tecnologías poco gestionables, ha venido pagando unos 750 millones de euros al año por este servicio.

Es otra medida derivada de la denominada reforma energética; Industria quiere reducir el coste de la interrumpibilidad a unos 500 millones y, en consecuencia, lanza el nuevo mecanismo de subastas, cuyas reglas de procedimiento aparecen detalladas en el BOE de este viernes a través de una resolución ministerial. La resolución establece un procedimiento competitivo entre los grandes consumidores eléctricos, de modo que los que ofrezcan precios más económicos por el coste del megavatio interrumpible accederán a la prestación del servicio.

En las pujas se subastarán dos tipos de productos, que se denominarán producto de 5 MW y producto de 90 MW. Cada uno de los bloques de producto de 5 MW o 90 MW que se pretenda adjudicar será subastado por el administrador en una subasta de precio descendente en una serie de rondas, bajo supervisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Además, la Secretaría de Estado de Energía fijará en una resolución el requerimiento máximo total de potencia interrumpible y el número de bloques de producto que se adjudicará.

Industria lanza un cupo de 450 MW para instalar nuevos parques eólicos en Canarias antes de 2017

La nueva orden publicada en el BOE fija las condiciones y establece régimen retributivo específico para las nuevas instalaciones eólicas y fotovoltaicas en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, que se otorgarán mediante subastas. Pero Industria hizo una excepción con un cupo especifico de 450 MW de potencia eólica en Canarias, que deberá instalarse antes del 31 de diciembre de 2016, con el objetivo de «asegurar la ejecución de instalaciones en el menor plazo posible» al margen de los nuevos mecanismos de subastas para los proyectos con tramitación más avanzada. Estos megavatios disfrutarán de un régimen retributivo específico e Industria espera que abaraten los costes de generación eléctrica en el archipiélago.

La retribución a la inversión de este cupo no será otorgada mediante subasta, sino de forma directa, como hasta la fecha. Al valor de la retribución a la inversión se le añadirá un incentivo por reducción de costes de generación. Al justificar esta medida, Industria alude al «carácter aislado» y al «reducido tamaño» de los sistemas eléctricos extrapeninsulares, donde el coste de generación resulta, por estos motivos, superior al de la península. Por ello el Ministerio, que acaba de aprobar el nuevo marco retributivo para las renovables, fijó unas condiciones especificas para estas fuentes en estos sistemas eléctricos ya que «el coste de generación a partir de la tecnología fotovoltaica y eólica es inferior a la generación a partir de tecnologías térmicas de origen fósil«.

La orden ministerial advierte de la necesidad de fomentar las renovables en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla: «la sustitución de generación convencional por renovable supondrá reducciones del extracoste de generación en los territorios no peninsulares y favorecerá el equilibrio entre los ingresos y costes», argumenta Industria, que señala que el extracoste de generación en los sistemas no peninsulares se incrementó un 38% desde 2009 que este extracoste lo deben financiar los consumidores nacionales a través de la tarifa o los contribuyentes a través de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

La orden publicada este martes es fruto de la nueva Ley del Sector Eléctrico, de diciembre del año pasado, en la que se contempla la posibilidad de que el Gobierno, de forma excepcional, establezca un régimen retributivo específico para fomentar la producción de renovables. Posteriormente, en junio de este año, el Gobierno aprobó el real decreto 413/2014, en el que se establece un régimen retributivo específico para la fotovoltaica y la eólica en los territorios extrapeninsulares, que se determinará mediante el procedimiento de concurrencia competitiva. En la disposición adicional quinta ya se contempla una excepción a este procedimiento de concurrencia competitiva para plantas cuya instalación se produzca antes de finales de 2016, como es el caso del nuevo cupo regulado.

Industria explica en la orden ministerial que la demanda eléctrica de los territorios extrapeninsulares se cubre mayoritariamente con tecnologías térmicas de origen fósil, mientras que las renovables apenas alcanzan un peso del 2,3% en Baleares y del 7,6% en Canarias, lo que contrasta con el 40% alcanzado a nivel peninsular en 2013 y supone unos costes de generación eléctrica más elevados. De esta forma, la sustitución de generación convencional por renovables supondrá un abaratamiento de costes. Industria indica que esta reducción de costes es incluso mayor al tomarse en cuenta «el desarrollo tecnológico experimentado en los últimos años» y el mecanismo de concurrencia competitiva diseñado para la asignación de nueva capacidad mediantes subastas que reducirá previsiblemente los costes de generación.

«Despegue» de la eólica canaria

La consejera de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias, Francisca Luengo, espera que las energías renovables «despeguen por fin» después de que el BOE recoja los nuevos incentivos a las renovables en el archipiélago. Francisca Luengo consideró que la «supresión de esta prima fue un error que nunca» debió producirse porque en Canarias «es más barato producir energía con renovables que de forma convencional». Asimismo, celebró que el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, se haya dado «cuenta del potencial de Canarias en este campo y rectifique en su postura«.

El Gobierno canario advierte, además, de que es necesario que Red Eléctrica (REE) haga las mejoras precisas en los tendidos de las islas para poder evacuar la energía que generen los nuevos parques. La consejera se comprometió a declarar de interés general esos tendidos, para ayudar a así que los proyectos no se vean retrasados por los planes de ordenación de los distintos municipios. Luengo recalcó que se «rebela» contra el hecho de que las renovables solo aporten el 8% de la electricidad que consume Canarias, cuando las islas cuentan con condiciones privilegiadas de viento y de horas de sol. En este sentido, reiteró su decisión de tomar medidas para que su aportación aumente hasta llegar al 36% en 2020.

La consejera recordó que los megavatios que establece la Orden «son los del concurso de 2007 y, por tanto no son nuevos», matizando que cuando gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero se habían fijado «600 y se han visto disminuidos hasta los 450» en un concurso eólico que autorizó 39 parques de aerogeneradores. También incidió en que desde el Gobierno regional mantuvieron la «exigencia de que Canarias tenía que tener una prima específica porque los costes son muy inferiores» con respecto a la Península para generar energía renovable. Agregó que con los bombeos y las interconexiones, además de la reasignación de potencia, «la realidad renovable en las islas ya es factible«.

De todos modos, Francisca Luengo señaló que «aún falta» que el ministro desbloquee la situación del salto de agua Chira-Soria, en Gran Canaria, con las empresa concesionaria Endesa y el traspaso decretado en favor de REE, e incluya la interconexión de Gran Canaria con Fuerteventura, así como incidió en que «aumente la inversión en las redes hasta llegar al compromiso presupuestario que había con Zapatero y que llegaba a los 911 millones». Finalmente, recordó que la Consejería regional de Industria prepara un decreto para autorizar los nuevos parques a través de la autorización administrativa, «dejando atrás el modelo de concurso» e insistió también en que actualmente no es «técnicamente viable» que Canarias cuente con un suministro de electricidad 100% procedente de renovables porque no son constantes, sino que dependen de que haya viento o sol. «Las renovables no son una alternativa, son un complemento», añadió.

«Discriminación» a los parques antiguos

La nueva normativa aprobada para la energía eólica de Canarias, y que establece un cupo de 450 megavatios (MW) con una retribución específica para nuevas instalaciones, «incentiva a los nuevos parques pero ignora a los antiguos de Canarias», apuntó la patronal Asociación Empresarial Eólica (AEE). A juicio de la patronal, la normativa aprobada «ignora que los parques ya instalados generan los mismos beneficios (ahorro de extracostes) y sin embargo se les aplica un cambio de régimen retroactivo igual que al resto de instalaciones de España«.

La AEE añade además que en este contexto va a ser «extremadamente difícil» que «los potenciales inversores confíen en que se vaya a tratar a los nuevos parques de una forma distinta durante el tiempo necesario para rentabilizar las inversiones«. La nueva regulación estatal sobre renovables, recuerda la AEE, establece que cada tres años se revisará la retribución a la inversión en base a los precios del mercado y cada seis años se podrán revisar todos los parámetros retributivos, «incluyendo la supuesta rentabilidad razonable«. «Los inversores no tienen garantías para toda la vida regulatoria de los proyectos, que es de 20 años. Ni en Canarias ni en la Península», sentencia.

Iberdrola, EDP, AEE y Acciona recurren ante el Supremo la nueva norma sobre la interrumpibilidad

El servicio de interrumpibilidad consiste en un pago a los grandes consumidores de luz a cambio de detener su actividad en momentos en los que exista saturación en el sistema eléctrico. Su coste para para la tarifa, de unos 750 millones de euros anuales, quedará reducido a unos 500 millones de euros como parte de la reforma energética.

Como parte de esta reforma, el Ministerio de Industria aprobó la orden ministerial 346/2014, por la que se regula el nuevo mecanismo competitivo de subastas entre grandes consumidores para poder disfrutar de los incentivos a cambio del servicio de interrumpibilidad.

El nuevo mecanismo ya está siendo contestado en los tribunales por los grandes consumidores, categoría en la que se inscriben las empresas cementeras de Oficemen y otras que ya recurrieron la norma, como Megasa Siderúrgica y Siderurgia Sevillana.

En el caso de los productores de renovables, la AEE advirtió de que el nuevo mecanismo de interrumpibilidad obliga a financiar el coste de este servicio a los distintos operadores eléctricos, en función de su firmeza.

Las energías renovables, al estar sometidas a mayor variabilidad debido a que dependen de la disponibilidad de recursos naturales como el viento, deberán de esta forma realizar un mayor esfuerzo de financiación.

El nuevo servicio de interrumpibilidad debe ser financiado al 50% por los agentes del sistema, en función de sus desvíos, y al 50% con los consumidores de electricidad.

La eólica calculó que, si se partiese de un coste como los 750 millones de euros anuales de 2013, la interrumbilidad obligaría a este sector a dedicar 100 millones de euros a su financiación.

Sedigas considera que la reforma del Gobierno garantiza que no habrá más déficit dentro del sistema gasístico

Margarit resaltó también que los cambios adoptados por el Ejecutivo permitirán «la expansión del gas natural en España», que en el sector residencial tiene una penetración del 29%, a pesar de que el 76% de la población española tiene posibilidad de recibir suministro de gas en su domicilio.

Sedigas, que no se había pronunciado hasta ahora sobre los detalles de esta reforma que afecta al sector, evitó en cambio valorar el nuevo régimen retributivo del sector gasista, que tendrá un impacto de 238 millones de euros sobre las empresas del sector, y se remitió a la reacción de las compañías afectadas.

Aunque Sedigas entiende que el déficit acumulado hasta ahora, que a finales de 2013 sumaba 327 millones de euros, es «coyuntural», fruto de la puesta en marcha de grandes infraestructuras, Margarit comentó que el hipotético déficit del sistema gasista queda ahora totalmente «bajo control», si bien recordó que ya en los últimos años el sistema acabó «siempre» en equilibrio entre sus ingresos y sus gastos.

Para evitar que se genere nuevo déficit, el Gobierno limitará el déficit máximo anual en el 10% de los ingresos, de modo que si un año se supera ese porcentaje se incrementarán automáticamente los peajes, y lo mismo sucederá si el déficit acumulado supera el 15% de los ingresos.

El Gobierno introdujo una parte variable en los pagos al sector, de forma que se incentivará la gasificación de nuevos municipios, y en esta línea Sedigas entiende que la reforma da la oportunidad de seguir creciendo en el sector residencial desplazando a «otros combustibles más contaminantes».

En cuanto a la decisión de cargar al recibo durante 15 años el déficit reconocido al final del presente ejercicio, se limitó a comentar que ha sido la solución elegida por el Gobierno, pero insistió en que «no debería darse ningún desequilibrio» en el sistema gasista, ya que los ingresos «deberían subir» y «no debería haber ningún gasto adicional importante».

Respecto al impacto del almacén subterráneo Castor sobre el sistema gasista, Margarit recordó que hace años que estaba previsto que «entrara en el sistema». Sin embargo, comentó que en adelante «solo puede haber buenas noticias, que lo saquen (del sistema). De momento está metido, pero si lo sacan habrá menos impacto» económico, añadió.

En cuanto a la segunda parte de la reforma del gas proyectada por el Gobierno, que consiste en la creación de un «pool» gasista, Sedigas comentó que este mercado secundario sería «un paso adelante en la madurez» del mercado español del gas.

Preguntada por cómo puede afectar el precio del gas a este mercado, Margarit aseguró que, en teoría, el precio «no se debe ver afectado».

Este mercado debería «hacer más fácil que un comercializador europeo venga a operar» en España y puede incentivar «una cierta tendencia a un margen de precios similares del gas en Europa».

Por otra parte, en referencia al futuro de los ciclos combinados, Sedigas es partidario de la «hibernación» para evitar que estas instalaciones pierdan dinero.

Por otra parte, Margarit opinó que las interconexiones actuales de gas con Francia «no son suficientes» y celebró los esfuerzos del Gobierno ante la Unión Europea para lograr que se refuercen.

Respecto al llamado gas no convencional, Margarit aseguró que si España dispone de recursos naturales de este tipo «lo lógico» es que, «como mínimo, si se dan las condiciones de seguridad y medioambientales, se aprovechen». También comentó que la técnica de la fractura hidráulica en EEUU se ha probado «muchísimo» y «parecería» segura.

Liberalización del precio de la bombona de butano

Por otro lado, la secretaria general de Sedigas defendió que el Gobierno debería «liberalizar» el precio de la bombona de butano más común, la de 12,5 kilogramos, tras permitir el precio libre en las bombonas más ligeras.

Margarit respaldó la liberalización de la bombona ligera, incluida en el Real Decreto Ley de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia aprobado el 4 de julio por el Gobierno, pero reclamó también extender la medida a la bombona más común.

«Queremos competir en igualdad de condiciones, porque competir en un mercado que está regulado, con un precio que está por debajo del coste, no es lo que debería ser», aseguró al tiempo que recordó que el gas natural compite en el mercado residencial con la electricidad y con el butano.

La bombona de butano más común mantiene un precio regulado cuyo tope actual está en los 17,5 euros y la obligación de reparto a domicilio para los operadores con mayor volumen de venta en cada territorio. En España se venden actualmente 11 millones de botellas de propano y 56 millones de bombonas de butano.

En cuanto al consumo de gas natural en España, Margarit prevé que «se quede igual» que el año pasado, a pesar de que la recuperación económica hace que repunte en el sector industrial.

Soria justifica el nuevo sistema de retribución del gas y espera unas cuentas «sostenibles» en el sector

Durante su intervención en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, la diputada socialista María Luisa Carcedo le echó en cara que haya incorporado el déficit gasístico al modelo, en lugar de potenciar las energías renovables en favor de la sostenibilidad.

En respuesta, Soria aseguró que «lo insostenible es dejar (la retribución del gas) como ahora». «Por eso se ha cambiado el sistema de retribución en el pasado Consejo de Ministros, para no llegar a tener un problema de esa naturaleza (en referencia al déficit de tarifa) y asegurar que las cuentas del gas sean también sostenibles».

Sobre dicha sostenibilidad, Soria también defendió que el Gobierno logró reducir el déficit de tarifa de los 10.500 millones de euros, que «eran insostenibles», a los 3.400 millones de euros, más de un 70%.

Por su parte, Carcedo pidió al ministro que explicara qué entiende por sostenibilidad y Soria contestó: «Lo que dice el diccionario de la RAE, capacidad de permanecer».

«Una parte importante de las energías renovables tiene que ver con la sostenibilidad medioambiental, puesto que un 43% del total de producción eléctrica en 2013 se obtuvo de este tipo de energías, y por eso las apoyamos, pero no es sostenible que tengamos un déficit estructural en el sistema eléctrico de 10.500 millones de euros en 2013», remató.

Asimismo, Soria coincidió con la diputada socialista en que tampoco es sostenible tener una dependencia energética del exterior de un 99% en el caso de los hidrocarburos, pero recriminó que el PSOE no apoye las prospecciones y sondeos que plantea el Gobierno «para ver si tenemos o no gas y petróleo»

«Nosotros las respaldamos simplemente para saberlo», apostilló.

Además, Carcedo acusó a Soria de «intentar nuevos paradigmas de la sostenibilidad siempre que estén supeditados al interés económico», y le reprochó que «lo que no es sostenibilidad es ahogar a las fuentes de energía autóctonas, como el carbón y las renovables, con unas cuentas absolutamente parciales».

«No es sostenible tampoco que siga aumentando el déficit tarifario y que ahora se incorpore también el déficit gasístico», añadió, para instarle finalmente a que «aplique el concepto de sostenibilidad basado en la evidencia científica y en el interés general».

El Gobierno aprueba la reforma del gas y recorta 238 millones de euros de su retribución para acabar con el «incipiente problema» del déficit

En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó que la reforma busca evitar el «incipiente problema» del déficit de tarifa del gas y prevenir así «problemas como los que nos ha tocado arreglar en esta legislatura», en clara alusión al desajuste en el sistema eléctric.

En concreto, el déficit de tarifa acumulado en el sector del gas alcanzó los 400 millones de euros al cierre de 2013 y, sin este recorte retributivo, podría haber alcanzado los 800 millones de euros a finales de este año. Este déficit de tarifa acumulado, que se produce porque los ingresos destinados a la parte de peajes del recibo son inferiores a los costes regulados, es fruto de la caída de la demanda de gas por el menor uso de los ciclos combinados y de la entrada de nuevas instalaciones en el sistema que hay que retribuir.

El ajuste se realizará además sin necesidad de subir los peajes de gas a los 7 millones de consumidores de gas, al menos mientras no haya fuertes caídas de demanda ni significativos desajustes temporales a partir de 2015, según explicó el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.

Para ello, Industria fijó en la reforma un ajuste total en la retribución de 238 millones de euros, que afecta de manera proporcional a cada una de las actividades reguladas, es decir, transporte, distribución, regasificación y almacenamiento de gas, y dentro de éstas entre cada una de las empresas, a la vez que se eliminan todas las actualizaciones automáticas existentes en el esquema retributivo actual.

El 46% del recorte, o unos 110 millones de euros, corresponde a la distribución, en la que Gas Natural Fenosa, con un peso del 70%, es la principal empresa, y en la que participan otros operadores como Redexis.

El transporte, del que se hace cargo en su mayor parte Enagás, asumirá un 41% del recorte, o 97 millones de euros, frente al 10%, o 23 millones de euros, de las plantas regasificadoras, y el 3%, o unos 8 millones de euros, de los almacenamientos subterráneos de gas.

El déficit gasista

La nueva regulación establece que el déficit acumulado a cierre de 2014 deberá ser financiados por las empresas con actividades reguladas. De esta forma, se convertirá en una deuda que, como en el caso de la electricidad, irán devolviendo los consumidores de gas en el plazo de quince años.

En cuanto al déficit que se produzca a partir de 2015, habrá subidas de peajes de forma automática para recuperar la cuantía que se sobrepase cuando el desajuste supere el 10% de los costes anuales previstos, unos 300 millones de euros. En el caso de que el déficit acumulado supere el 15% de los ingresos, esto es, unos 500 millones de euros, se incrementarán automáticamente los peajes en la medida que se rebase.

Las nuevas reglas retributivas se revisarán en periodos de seis años y parten de la misma filosofía de la ley de desindexación de la economía. En este caso, el Gobierno actuó ante un déficit incipiente que no alcanzó las dimensiones del eléctrico.

Para limitar el impacto de la alta volatilidad de la demanda, una parte del riesgo se traslada al operador de las instalaciones, de forma que las retribuciones incorporarán una parte variable en función de la demanda, que varía más en el gas que en la electricidad. Este eventual desajuste será financiado por los sujetos del sistema en los siguientes cinco años de forma proporcional a su retribución.

Por eso, y tomando como base el modelo de retribución a la distribución, el Gobierno fijó unas tasas de rentabilidad fija del 5,2% del valor actual neto de activos para las distintas actividades, que representan el 75% de la retribución y que se completará con otra tasa variable.

En el caso del transporte, la tasa variable tendrá un peso del 25% sobre el retorno total y dependerá de la evolución del consumo. Asimismo, se pasa a retribuir todas las instalaciones de forma homogénea, considerando su valor neto y una vida útil de 40 años..

Para la distribución, en la retribución variable se dará más peso al volumen de energía vendido que al número de nuevos clientes captados, que se reduce de 90 a 50 euros aunque se establece un pago de 70 euros para clientes de determinadas zonas. Todo ello con el objetivo de incentivar el desarrollo de infraestructuras allí donde exista más bolsa de demanda. También se incentiva la gasificación de nuevos municipios.

El objetivo, según explicó Nadal, es primar que se hagan infraestructuras en las zonas con más potencial de consumo y evitar «subvenciones cruzadas».

En almacenamientos y plantas de regasificación también habrá una parte de la retribución fija y otra variable en función de la demanda.

Nadal subrayó que se trata de una reforma «dialogada intensamente» con el sector que busca un modelo económicamente sostenible que minimice costes para el consumidor.

El Gobierno aún tiene pendiente la segunda parte de esta reforma, relacionada con el desarrollo de un mercado secundario, y que quiere concluir antes de final de año.

El Gobierno crea un Fondo Nacional de Eficiencia Energética con el fin de ahorrar unos 7.700 millones de euros

El Gobierno incluyó esta medida en el real decreto-ley de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia que salió adelante en el Consejo de Ministros.

Con esta medida se da cumplimiento a la directiva europea que fija la obligación vinculante de justificar una cantidad de ahorro de energía para cada país de cara a 2020. En el caso de España, la obligación de ahorro energético acumulado para el periodo 2014-2020 es de 16 Metp, el del consumo total ronda los 128 Metp.

En total, estará dotado de 370 millones de euros anuales que servirán, a través de subvenciones y financiación, para mover proyectos con una inversión acumulada de 2.450 millones de euros al año.

Unos 200 millones de euros de ese fondo vendrán cada año de las aportaciones obligatorias de las empresas comercializadoras de gas y electricidad, así como de los operadores de productos petrolíferos al por mayor y de los Fondos Comunitarios (FEDER).

En un encuentro con periodistas, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, explicó que el fondo permitirá poner en marcha mecanismos de apoyo económico y financiero, así como asistencia técnica, para el desarrollo de proyectos encaminados a la mejora de la eficiencia energética.

El secretario de Estado de Energía destacó la importancia de la eficiencia energética en un país tan dependiente como España y explicó que, con el nuevo fondo, se da cumplimiento a las directivas comunitarias sobre este ámbito.

El fondo entrará en vigor de forma inmediata, aunque se dará un plazo a las compañías para realizar las aportaciones, y servirá para poner en marcha medidas en diferentes sectores.

En concreto, el 42% de las inversiones podrá destinarse a un sector como el de la edificación y equipamiento, lo que permitirá generar empleo en un ámbito con exceso de capacidad de fuerza laboral. Otro 39% irá a proyectos industriales específicos, otro 14% al transporte, un 3% a los servicios públicos y un 2% a la agricultura. Todos ellos dispondrán de mecanismos de apoyo económico y financiero, asistencia técnica, formación, e información.

Industria da vía libre a los cambios en los planes de transporte eléctrico por un valor de 917,5 millones de euros

Estos cambios, ya aprobados el pasado 6 de junio por el Consejo de Ministros, modifican aspectos puntuales del Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Electricidad, incluido en la planificación de sectores de electricidad y gas 2008-2016.

Según argumentó el Gobierno, la modificación del programa se realizó con la finalidad de atender el consumo industrial o turístico, evitar riesgo de seguridad de suministro, reducir los costes del sistema eléctrico a través de la integración de renovables y la interconexión de sistemas insulares, contribuir al cumplimiento del Plan Hidrológico Nacional y para mejorar la eficiencia económica del sistema.

El retoque actualiza algunas actuaciones ya contempladas en la Planificación en vigor para adaptarlas a nuevas necesidades y requisitos técnicos, e incorpora además nuevas actuaciones cuya necesidad apareció desde la última modificación de la Planificación en 2012.

Además, Industria estimó que algunas de las infraestructuras también darán al sistema una mayor eficiencia económica, como es el caso de las interconexiones entre las islas, que permitirán el mayor uso de tecnologías de generación más eficientes y la aplicación de economías de escala, así como optimizar la integración de la generación renovable.

De hecho, los cambios afectarán a un conjunto de actuaciones de la red de transporte de electricidad que abarcan nuevas líneas eléctricas y cambios de tensión de líneas existentes, nuevas subestaciones o ampliaciones de otras existentes, reactancias y transformadores.

Las actuaciones afectan tanto al sistema eléctrico peninsular como a los sistemas de Baleares y Canarias. Destacan las instalaciones para evacuar nueva generación eólica las islas Canarias y las interconexiones submarinas entre la Península y Ceuta, que era una reivindicación histórica de la ciudad autónoma.

Asimismo, se dio el visto bueno a nuevas líneas eléctricas entre las islas del archipiélago balear Ibiza y Formentera, y las canarias de Fuerteventura y Lanzarote y La Gomera y Tenerife.

Industria defiende desde hace meses la necesidad de conectar las islas de los archipiélagos entre sí con el objetivo de crear sistemas eléctricos más grandes, ya que estos son más eficientes y menos costosos.

Las infraestructuras de transporte de electricidad las construirá Red Eléctrica de España (REE), que actúa como transportista único del sistema.

Tal y como anunció el Gobierno el mes pasado, las órdenes publicadas ahora también habilitan al Ministerio de Industria para autorizar futuros cambios en la planificación energética de redes que dependan de la Administración General del Estado y emitir informes favorable si las competencias son autonómicas.

Esta habilitación es necesaria ya que la planificación 2008-2012 está paralizada con carácter general por la reforma eléctrica de julio del año pasado con el objetivo de recortar los costes del sistema eléctrico y atajar el déficit de tarifa.

El sector papelero del País Vasco prevé una escalada de recursos por la reforma eléctrica del Gobierno

El presidente del clúster papelero vasco, Luis Fernando Ruiz de Arrue, se refirió durante la presentación del balance del ejercicio 2013 a la reforma eléctrica impulsada por el Gobierno que según sus cálculos costará al sector en el País Vasco 43 millones de euros.

El clúster consideró esta cifra «inasumible» para las empresas y una de las causas de las previsiones negativas del sector que no ve la recuperación para 2014 tras siete años de crisis.

Ruiz de Arrue aseguró que la preocupación por la nueva normativa es compartida por el Gobierno Vasco, que se mostró «muy receptivo» sobre los planteamientos del clúster y sobre el «peligro» que significa.

En este sentido señaló que el sector papelero en el País Vasco sufre costes energéticos entre el 80% y el 120% superiores a los de competidores como Francia, Alemania o Finlandia.

Además, reconoció que no hay posibilidad de dar marcha atrás en la norma, ya que la orden que regula los nuevos parámetros de retribución de las instalaciones de energía renovable cogeneración y residuos se publicó el pasado viernes en el Boletín Oficial del Estado, «con efecto retroactivo a julio de 2013».

Ruiz de Arrue consideró este aspecto una «aberración», por lo que las empresas papeleras y de otros sectores afectados como el eólico o el fotovoltaico, «en su legítima defensa de sus intereses», se defenderán y «habrá una avalancha de recursos».

A su juicio, la decisión del Gobierno fue «arbitraria» al aplicar la norma con retroactividad y porque se estableció una rentabilidad «razonable» del 7,5% pero «no ha sido «objetiva» la manera de llevar a cabo este cálculo.

Por último, señaló que puede presentarse una situación similar a lo sucedido con el céntimo sanitario que entró en vigor en 2005 y finalmente «Bruselas dio la razón a los demandantes nueve años después».

Industria publica en el BOE la orden de parámetros de renovables, que recorta en 1.700 millones de euros las primas y culmina así su reforma

De la cifra récord de 1.761 páginas de las que consta la orden, 15 se corresponden al articulado, mientras que el anexo se compone de 1.746 páginas que describen los parámetros de la nueva retribución.

La orden ministerial es la cuarta y última norma regulatoria relacionada con las renovables y establece un total de 1.517 instalaciones tipo para recoger la amplia casuística existente por cada tecnología, potencia, año de puesta en marcha, combustible empleado, sistema eléctrico y otras características técnicas. Habrá una equivalencia entre las distintas categorías del anterior régimen especial y las que se establecen en el nuevo modelo.

La tecnología con un mayor número de estándares será la fotovoltaica, con un total de 580, seguida de la cogeneración (480), hidroeléctricas (150), biogás (70), biomasa (50), eólica (45), termosolar (20) y residuos (5).

Asimismo, fija la vida útil regulatoria para cada tecnología, que no podrá en ningún caso ser revisada una vez asignada a cada instalación. La tecnología con mayor vida útil regulatoria será la fotovoltaica, con 30 años, seguida de la cogeneración, termosolar, hidroeléctrica, biomasa, biogás y residuos, con 25 años, mientras que para la eólica se establecen 20 años.

Respecto a la retribución específica, los distintos parámetros considerados en el nuevo modelo son los ingresos estándar por la venta de la energía, los costes estándar de explotación, el valor estándar de la inversión inicial, la vida útil y las horas de funcionamiento.

El objetivo es procurar a las instalaciones una rentabilidad razonable para el primer periodo regulatorio en las obligaciones del Tesoro a 6 años de los 10 años anteriores a la entrada en vigor del real decreto-ley, más 300 puntos básicos, establecido en el Real Decreto Ley 9/2013 de medidas urgentes para garantizar la estabilidad financiera del sistema eléctrico. La tasa antes de impuestos queda en torno al 7,5%.

Por el contrario, no perciben retribución específica adicional a la del mercado las instalaciones que hayan superado la vida útil regulatoria y aquellas que aún estando dentro de su vida útil regulatoria hayan alcanzado el nivel de rentabilidad razonable establecida. Las plantas eólicas anteriores a 2005 quedarán en esta situación.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) estimó que la aplicación de los nuevos parámetros retributivos puede suponer un descenso de unos 1.700 millones de euros de la retribución específica percibida en 2014 por el conjunto de las instalaciones renovables, de cogeneración y residuos.

En total, para este año prevé unos incentivos totales de 7.014 millones de euros en incentivos, de los que la tecnología solar fotovoltaica recibiría la mayor cantidad (2.445 millones de euros), seguida de la cogeneración (1.513 millones de euros), la so