Gas Natural Fenosa y los pequeños distribuidores de luz se suman a los recursos ante el TS contra la orden de peajes eléctricos de 2015

Según figura en el Boletín Oficial del Estado (BOE), estos recursos fueron admitidos a trámite por el Tribunal Supremo el pasado 12 de marzo y 17 de marzo, respectivamente, con lo que ahora se abre un plazo de nueve días para que puedan personarse como demandados aquellos que tengan un interés legítimo.

Estos recursos de la compañía energética y de la empresa que aglutina a los distribuidores de electricidad con menos de 100.000 clientes se suman a los ya presentados por la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Iberdrola, EDP España, Endesa y E.ON España contra una norma que congela la parte regulada del recibo de la luz.

De hecho, el BOE también publicó la admisión a trámite de otro recurso contra la orden de peajes, presentado por Siderúrgica Sevillana.

En su resolución del 19 de diciembre del pasado año, el Ministerio de Industria congeló los peajes de acceso, parte del recibo de la luz que remuneran los costes regulados del sistema, como transporte, distribución o primas a las renovables, y que fija el Gobierno, tras el traslado de una partida de cerca de 550 millones de euros correspondiente a la interrumpibilidad a la parte de mercado del recibo de luz.

Esta congelación se decidió ante la previsión, recogida en la memoria del borrador de orden, de que el sistema eléctrico cerrará este año con un superávit de 33,7 millones de euros.

Pese a esta congelación, el recibo de luz se ve sometido a las variaciones en el mercado mayorista de electricidad, cuyo peso sobre la factura final ronda el 37%.

Las petroleras no podrán abrir gasolineras si copan más del 30% de las ventas en esa provincia

Ya desde julio de 2013 los mayoristas propietarios, las petroleras tradicionales ya sean gestores directos o indirectos, o con contratos de exclusividad de más del 30% de las gasolineras no pueden incrementar el número de sus estaciones de servicio ni firmar nuevos contratos de exclusividad, aunque sí pueden renovar los existentes incluso aunque eso signifique superar ese porcentaje. Pero para fomentar más la competencia, los populares vinculan ahora también los límites a las ventas, de modo que superar el 30% de ventas anuales en la provincia también impedirá hacerse con nuevas instalaciones, independientemente de que con ello no se aumente el número total de gasolineras.

El PP, cuyas enmiendas previsiblemente serán aprobadas, considera que es «más justo» establecer el peso de cada compañía en el mercado por volumen de venta. Su objetivo es evitar que los mayoristas reorganicen su red «deshaciéndose de instalaciones de su propiedad con menor negocio y adquiriendo otras con más actividad de manera que, sin incrementar el número de estaciones que controlan, puedan ampliar sustancialmente su cuota de mercado en aquellos ámbitos donde ya superan el 30%«. Además, el Ministerio publicará anualmente un listado de los mayoristas que superan dicho porcentaje, que podrá ser revisado por el Gobierno «a los tres años o cuando la evolución del mercado y la estructura empresarial del sector lo aconsejen».

A efectos del cálculo, el Gobierno considerará que son integrantes de la misma red las gasolineras en propiedad, tanto de explotación directa como de cesión a terceros por cualquier título, y las que tienen un contrato de suministro en exclusiva, así como cualquiera perteneciente al mismo grupo empresarial. En el caso de las Islas Baleares y las Canarias el cómputo se realizará de forma independiente para cada isla, al igual que en los casos de Ceuta y Melilla. El incumplimiento de estos límites o cualquier práctica de los mayoristas dirigida a determinar directa o indirectamente el precio de venta del combustible a las estaciones de servicio será considerado infracción grave.

Además, para favorecer la apertura de nuevas estaciones de servicio, se obligará a las comunidades autónomas a incluir en su registro de instalaciones de distribución al por menor todos los proyectos de apertura de nuevas estaciones y su estado de tramitación, y no sólo las que ya están funcionando. Para mejorar la supervisión sobre la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH), el PP permite a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) «condicionar» la metodología de las tarifas de acceso a las instalaciones de almacenamiento y transporte de productos petrolíferos y establecer observaciones y recomendaciones para su mejora.

Por otra parte, las enmiendas del PP buscan «ahondar en la transparencia» en el sector de los combustibles, facultando a la Dirección General de Política Energética y Minas a solicitar «en todo momento» una copia de los contratos de suministro en exclusiva entre operadores al por mayor y estaciones de servicio, para «poder supervisar adecuadamente» el cumplimiento de estas limitaciones. Estas enmiendas fueron presentadas fuera del plazo previsto y para poder introducirlas será necesario un acuerdo por unanimidad de la Junta de Portavoces, circunstancia «normal y que sucede con cierta frecuencia» en el trámite parlamentario, según explicó el grupo popular.

Igualmente, se permitirá que las gasolineras que no pertenezcan a la red de su suministrador puedan informar del origen del combustible que venden, publicitando así al mayorista. Y se permite también que los distribuidores al por menor, tanto estaciones de servicio como empresas de venta directa, puedan vender carburantes a otras gasolineras, otra de las cuestiones que el PSOE ha puesto sobre la mesa en alguna ocasión. Según el PP, este cambio implicará que los distribuidores al por menor serán considerados «almacenes fiscales» para poder vender y comprar entre ellos sin tener que cumplir determinados requisitos, aunque sí estarán obligados a informar a la Agencia Tributaria (AEAT) de estas actividades.

En otra enmienda, se amplía la información que distribuidoras y operadores deben remitir a Industria en relación con los precios de los carburantes en sus estaciones de servicio, de modo que también incluya el volumen de venta para conseguir un «mejor seguimiento de las cuotas de mercado de cada operador» y poder «reportar los precios del venta al público de productos petrolíferos a la Comisión Europea a partir de medias ponderadas en función del volumen de venta de cada estación».

Nuevo operador único del gas

El proyecto de ley de reforma de la normativa de Hidrocarburos, de 1998, también crea el nuevo operador único del mercado organizado del gas, sobre el que el PP ha presentado únicamente una batería de enmiendas de carácter técnico junto con algunas precisiones en relación con el régimen retributivo. Así, si el texto original del Ejecutivo preveía que desde un principio fueran los comercializadores los que asumieran el coste de la retribución del operador del mercado, los populares han decidido que transitoriamente se considere un coste del sistema «hasta que se alcancen las condiciones de suficiente liquidez», al considerar que repartirlo en función del gas introducido en el sistema «supondría una asimetría» entre los operadores.

También se «reduce» el impacto de la inclusión durante el año 2015 de nuevos almacenamientos subterráneos en el régimen retributivo del sistema gasista, al fijarse que las cantidades devengadas entre la puesta en servicio provisional y el 31 de diciembre de 2014 se incluirán en la liquidación definitiva del pasado ejercicio. Los populares eliminan asimismo la obligación de reingresar a los sistemas eléctrico y gasista las cantidades que figuraban como fondos propios en su balance a 31 de diciembre de 2011, dado que se han «alterado» las razones que justificaban esta imposición al desaparecer la Comisión Nacional de la Energía (CNE), integrada en la CNMC.

Para facilitar la entrada de nuevos comercializadores de gas, se elimina la exigencia de una autorización administrativa previa a las empresas que no sean de la Unión Europea si ya cuenta con el permiso de algún país miembro, y se igualan las exigencias de existencias de seguridad de los nuevos operadores a las de los que ya operan en el mercado. Además, se aclara la obligación de las distribuidoras de gas de realizar las inspecciones obligatorias si el consumidor no ejerce su derecho a elegir libremente a otra compañía y se suprimen las pruebas sobre capacidad económica de los operadores.

También se revisa el régimen de infracciones, incluyendo por ejemplo entre las muy graves el incumplimiento de las limitaciones sobre participación en el accionariado del operador del mercado de gas; y se atribuye la capacidad sancionadora en función de la materia y el territorio y no del autorizador. El PP impone además el silencio administrativo negativo en los procedimientos relacionados con la exploración, investigación y explotación de hidrocarburos; y obliga a publicar en el BOE los actos administrativos y resoluciones.

Finalmente, se permite que el sistema eléctrico asuma los sobrecostes derivados de los cambios de combustible en las plantas de producción eléctrica no peninsulares que no se justifiquen por razones técnicas y a partir del 1 de enero próximo el pago por las obligaciones anuales de ahorro energético será trimestral, y no cuatrimestral. La semana pasada el titular de Industria, José Manuel Soria, abrió la puerta a limitar el peso de las petroleras al animar a los parlamentarios a plantear propuestas en este sentido durante el debate de enmiendas a la totalidad de la ley.

El Gobierno defiende que contrató a las consultoras para «contrastar» datos y descarta que pueda tener consecuencias en los tribunales

En declaraciones realizadas en el marco de la presentación del proyecto Trans Adriatic Pipeline (TAP), Nadal opinó que la polémica vinculada a los informes de las consultoras «no debería» tener repercusión en los tribunales. Así lo señaló después de que distintas asociaciones de renovables hayan mostrado su confianza en que la información conocida sobre los informes que sustentaron la normativa de renovables, que reflejan que uno nunca se elaboró y el otro está fechado con posterioridad a la normativa, refuercen su postura en los tribunales.

«El trabajo lo hizo el Ministerio de Industria con el apoyo del IDAE; me cuesta pensar que alguien pueda replicar el trabajo de un equipo de 15 profesionales dedicado durante un año exclusivamente a esto», indicó Nadal, que insistió en que «el trabajo de las consultoras no es realizar la norma» ya que la normativa «se hizo en el Ministerio con el trabajo del IDAE» y se contrató a dos consultoras «simplemente como apoyo externo» para «contrastar datos y metodologías«.

No obstante, sobre este asunto, Nadal precisó que «lo que llegó al IDAE no le convencía», por lo que «estuvieron discutiendo con las consultoras durante meses» y al final «uno de los trabajos alcanzó el nivel de calidad suficientemente adecuado para ser aceptado por el IDAE y el otro no». «Nos hubiera gustado que las consultoras hubieran hecho un trabajo más adecuado a los estándares que habíamos planteado, especialmente en uno de los casos», añadió.

De cualquier forma, Nadal consideró que este asunto «no debería tener ninguna importancia» en los tribunales puesto que «el trabajo se hace desde Industria, que tiene sus recursos propios» y «otra cosa es que busque información en la mayor parte de sitios posibles«. Nadal sostuvo que «quizá» las consultoras «no vieron inicialmente el trabajo que tenían por delante», que era «inmenso». Este es, según Nadal, el motivo por el que el contrato de Boston Consulting no se aceptó por Industria y por el que se retrasó el de Roland Berger.

El pasado viernes, Industria defendió que la elaboración de la normativa que conllevó el recorte de la retribución a las renovables correspondió al IDAE y que, además, contrató a dos consultoras para contar con «referencias» independientes a la hora de fijar los parámetros retributivos. El Ministerio reconoció que se rescindió el contrato de la consultora Boston Consulting «por no cumplir el pliego de condiciones del contrato» y que Roland Berger entregó su informe en octubre de 2014, meses después de aprobarse el desarrollo de la normativa, que fue en junio.

En julio de 2013, el Gobierno aprobó una reforma energética en la que, entre otras cuestiones, cambiaba el sistema retributivo de las instalaciones renovables y la cogeneración, que pasaba de cobrar primas a la producción a una rentabilidad razonable a lo largo de toda la vida útil de la planta. Para calcular esta rentabilidad razonable, Industria utilizó un informe elaborado por el IDAE en el que se definían centenares de parámetros de inversión en los que se encuadraban las plantas, en función de su antigüedad, su ubicación o su tecnología.

El ministro de Industria asegura que la tarificación horaria de la luz está pendiente de «retoques legislativos»

En una entrevista realizada durante la «Egypt Economic Development Conference» que se desarrolla en la ciudad egipcia de Sharm al Sheij, Soria dijo que el sistema para tarifar va a estar listo en los «próximos meses o semanas».

«Estamos pendientes únicamente de retoques, pero puramente legislativos, está preparado el procedimiento y efectivamente a partir de los próximos meses o semanas ya va a estar listo el sistema de tarificación», explicó.

La aplicación de este sistema, que permite al consumidor con un contador inteligente distribuir su consumo de electricidad según sus preferencias, estaba prevista a partir del 1 de abril.

Sobre esta fecha, Soria señaló que «hay ya muchos contadores inteligentes que están funcionando, no hay que esperar al mes de abril».

«Al mes de abril estamos esperando la aprobación de la nueva normativa para interconectar más de siete millones de contadores inteligentes, que ya han sido instalados por parte de las eléctricas, con las comercializadoras», añadió.

También insistió en que aunque hay de plazo hasta 2018 para que todos los consumidores cambien sus contadores de convencionales a inteligentes, «una vez aprobada la normativa ese proceso tenderá a acelerarse».

Nadal dice que la normativa estará «sobre abril»

Por otro lado, y sobre este mismo asunto, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, informó de que la legislación que regulará la facturación del consumo eléctrico hora a hora es «técnicamente muy complicada» y estará lista «sobre abril», aunque se dará a los operadores un plazo «máximo» de adaptación que no determinó. No obstante, los operadores que estén preparados antes, podrán aplicar la normativa sin problemas.

«Más que de nos otros, depende de que se pongan de acuerdo todos los grupos técnicos. La puesta en marcha será a partir de entonces», explicó Nadal durante la presentación en Madrid del proyecto Trans Adriatic Pipeline (TAP).

Respecto a la normativa que regulará la remuneración de la actividad eléctrica extrapeninsular, Nadal afirmó que ésta está ya «a puntito» y con la parte económica ya lista desde hace mucho tiempo.

«Los procedimientos son muy farragosos, hemos estado limpiando procedimientos para que sean los más sencillos posible, pero está ya para mandar al Consejo de Estado«, apuntó el secretario de Estado de Energía.

«Los estándares de renovables los fija Industria»

Volviendo a las declaraciones del ministro Soria, y preguntado por el recorte en las energías renovables y la reciente noticia de que su departamento no tuvo en cuenta los informes de dos consultoras internacionales, dijo que «los estándares los tiene que fijar el ministerio».

Comentó que aunque recaben asesoramiento, estos estándares no los fijan empresas externas, y agregó que también consultaron a los consumidores y a otros ministerios.

Sobre los informes, Soria afirmó que uno de ellos no fue aceptado porque «no cumplía las condiciones y en el otro se introdujeron modificaciones porque no se habían adaptado a lo que se pedía en el pliego de condiciones».

En cuanto a la evolución del precio de la luz, apuntó que componentes de la tarifa como impuestos y peajes son este año constantes, por lo que lo único que varía es el coste de la energía.

Este coste descendió durante el mes de enero y febrero y por tanto «el precio de la electricidad ha disminuido, pero no sabemos cómo evolucionará el resto del año», subrayó el titular de Industria, Energía y Turismo.

Reunión con el presidente de Egipto

Durante su viaje a Egipto, el ministro de Industria, Energía y Turismo, que estuvo acompañado por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, mantuvo un encuentro con el presidente de la República, Abdelfatah Al-Sisi, y reuniones bilaterales con varios ministros, así como con empresas españolas instaladas en este país.

El titular de Industria intervino en la sesión inaugural de la conferencia, que contó también con la presencia de Al-Sisi, así como de 22 jefes de Estado, primeros ministros y ministros de múltiples países.

El objetivo de la conferencia, que cuenta con la presencia de 20 empresas españolas, es presentar a la comunidad internacional el plan de estabilización y relanzamiento económico de Egipto, acordado con el FMI, y solicitar el apoyo y participación en el mismo de dicha comunidad y de las grandes empresas internacionales.

Asimismo, Industria destacó que el programa de estabilización y relanzamiento de la economía egipcia ofrecerá oportunidades de negocio a empresas de diferentes sectores como el de energía, infraestructuras, servicios o ingenierías.

Durante su reunión con Al-Sisi, Soria manifestó al presidente egipcio el apoyo del Gobierno español al proceso de transición política liderado por las autoridades del país. Además, el titular de Industria expresó «plena solidaridad» de España con Egipto en su lucha contra el terrorismo y su «firme compromiso con los países del sur del Mediterráneo.

Igualmente, Soria mantuvo encuentros bilaterales con algunos de sus homólogos egipcios, como el ministro del Petróleo y Recursos Mineros, Sherif Ismail Mohamed Ismail; el ministro de Transportes, Hany Sayed Mohamed Dahy; y el ministro de Turismo, Khaled Abbas Ramy. También se vio con el ministro de Industria y Comercio, Abdel Nour; al ministro de Inversiones, Ashraf Salman; al ministro de Electricidad y Energías Renovables, Mohamed Hamed Shaker; y a la ministra de Cooperación Internacional, Nagláa Anwar El Ahwani.

Por último, el ministro mantuvo un encuentro con varias empresas españolas presentes en el país y pertenecientes a los sectores energía, infraestructuras, servicios o ingenierías, con el fin de conocer de primera mano sus proyectos, intereses y necesidades.

Industria reconoce que elaboró la ley de renovables sin los informes de las consultoras externas y defiende que su desarrollo correspondía al IDAE

«Los estándares de renovables se han elaborado exclusivamente por los servicios del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en particular el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético). No se ha encargado a ninguna empresa externa la elaboración de los mismos«, afirmó el departamento dirigido por José Manuel Soria.

«Con el objetivo de contar con la referencia no vinculante de otras fuentes, el IDAE contrató los servicios de dos consultoras», explicó Industria, antes de señalar que una de ellas, Roland Berger, entregó su informe en octubre de 2014, mientras que la otra, Boston Consulting, sufrió la rescisión del contrato «por no cumplir el pliego de condiciones». La nueva regulación de renovables se aprobó a mediados de 2014 y los informes nunca se publicaron.

Industria explicó además que, durante la elaboración del diseño del nuevo régimen retributivo de las energías renovables, encomendó al IDAE los análisis técnicos de detalle sobre los costes de producción de las distintas tecnologías renovables, «basándose en su propia experiencia acumulada y su conocimiento profundo del sector, así como en fuentes públicas, información de asociaciones, operadores, fabricantes, fuentes oficiales y análisis de expertos independientes».

El estudio «en profundidad» realizado «durante doce meses» por este organismo, dependiente del Ministerio de Industria, tuvo como resultado más 1.400 estándares de instalaciones para recoger «la amplia casuística del sector renovable, formado por más de 65.000 instalaciones».

Esta normativa fue recurrida en los tribunales por numerosas asociaciones y empresas, que reclamaron reiteradamente a Industria la aportación de los informes al considerarlos relevantes para el procedimiento, algo que no sucedió hasta ahora.

Con esta explicación, Industria sale al paso de las diligencias de ordenación remitidas por el Tribunal Supremo a las empresas de renovables que recurrieron la nueva normativa, en las que se indica que Industria remitió la información sobre la revisión retributiva del sector y que las partes pueden acceder a su contenido.

Al revisar la información, las empresas de renovables detectaron que Industria rescindió su contrato de consultoría con Boston Consulting y aportó un informe técnico de Roland Berger con fecha posterior a la publicación de la normativa de renovables.

PP y PNV tumban en el Congreso las enmiendas del PSOE e IU-ICV contra la Ley de Hidrocarburos, criticada por impulsar la técnica del fracking

Las enmiendas a la totalidad, presentadas por el Grupo Socialista, La Izquierda Plural, ERC y BNG, fueron rechazadas por 177 votos en contra, frente a 105 votos a favor y 12 abstenciones.

La devolución de la ley se justificaba por un modelo «caducado» y basado en los hidrocarburos en lugar de en las renovables, impulsar el fracking y no contemplar medidas para estimular la competencia en el sector energético o para proteger a los consumidores.

El portavoz de energía del PP, Guillermo Mariscal, criticó durante su intervención en el Pleno para el debate de la iniciativa la «mala utilización de las enmiendas a la totalidad» y defendió la normativa presentada por el Gobierno.

«Esta ley supone generar y crear las bases para una nueva geopolítica energética», argumentó, y se refirió a su potencial para reducir el coste de la importación de hidrocarburos. Además, la calificó como «el cierre» de las reformas energéticas que se han hecho contando con esfuerzo de familias y empresas españolas y el coraje del Ministerio.

Por su parte, el diputado del PSOE, José Segura, reprochó al Gobierno y al PP que no hayan aceptado las enmiendas del grupo Socialista a otras normativas energéticas («no hemos tenido ningún detalle de comprensión», señaló), al tiempo que apuntó que la ley abarca aspectos demasiado complejos y extensos para un sólo texto.

Segura estimó que en materia gasista la propuesta es «claramente insuficiente y carente de un enfoque integral», al tiempo que abogó por suspender los permisos de investigación de hidrocarburos en el mar Mediterráneo y en aguas internacionales cercanas a Canarias y todas las licencias de fracking en tanto no se disponga de informes concluyentes que descarten la existencia de riesgos ambientales.

Además, justificó el rechazo de su grupo por la necesidad de avanzar hacia una transición energética basada en la sostenibilidad económica, medioambiental y social que conduzca a un modelo de crecimiento bajo en carbono, que apueste por las renovables, que reduzca la dependencia energética y que favorezca el ahorro y la eficiencia.

Segura también lamentó la falta de confianza en los organismos reguladores, puesto que el Gobierno se olvidó de reforzar la independencia de la CNMC al no ampliar sus funciones y competencias.

Desde Izquierda Plural, Laia Ortiz, calificó el proyecto de ley como un nuevo «intento de del Gobierno para lavarse la cara» tras las «nefastas decisiones» que tomaron sobre la explotación de hidrocarburos y tachó de «obsceno» los impuestos a la producción de hidrocarburos al suponer «sobornos» para la «compra de voluntades en el territorio» con las que «vencer la resistencia a la explotación de hidrocarburos».

«Quieren convencer con dinero porque no tiene razones», dijo Ortiz, tras aseverar que el proyecto de ley es «climáticamente irresponsable» porque apuesta por consolidar un modelo «antiguo, ineficiente y dependiente» de los combustibles fósiles.

Por su parte, el diputado de CiU, Josep Sánchez i Llibre, apoyó la necesidad de actualizar la normativa de hidrocarburos, por lo que rechazará las enmiendas a la totalidad y presentará muchos cambios parciales para mejorarla, aunque abogó por dar más competencias a las comunidades autónomas en la materia.

Por su parte, el portavoz adjunto de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, también reconoció que hace falta una reforma de este tipo, aunque la formación magenta presentará muchas enmiendas parciales para introducir cambios. «No compartimos el clima político antihidrocarburos», dijo, tras recordar que España sigue necesitando mucho petróleo y mucho gas. Aún así, reconoció que habrían preferido un procedimiento «más serio y riguroso» sobre el tema del fracking.

En la misma línea, el portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, que tampoco presentó enmienda a la totalidad, dijo que votará en contra de las presentadas y dará cierto margen de maniobra al Gobierno para llegar a un acuerdo y mejorar el texto en el siguiente trámite.

En el grupo Mixto, Rosana Pérez (BNG) explicó que la enmienda de su grupo se debe a que el Gobierno persigue un único objetivo con este proyecto de ley: facilitar impulso del fracking y las prospecciones de gas y petróleo con el «claro interés» de beneficiar a intereses especulativos privados y calificó de «chantaje» los nuevos impuestos a los hidrocarburos, que se apoyan «en inversiones multimillonarias y creación de puestos de trabajo que raramente se materializan». Además, criticó que no se hayan incluido líneas para intervenir en el mercado de gasolinas ni en el oligopolio de las petroleras.

De la misma manera, Teresa Jordà (ERC) acusó al Gobierno de querer «comprar una oposición ciudadana» que se ha mostrado contraria a las prospecciones. «Es un chantaje barriobajero», aseveró.

Jordá denunció la «sordera absoluta» del Gobierno ante la realidad «climática» de España y la falta de respeto hacia la voluntad democrática al apostar por el fracking y plantear subvenciones a las comunidades que acepten este tipo de explotaciones. «El fracking no gusta», dijo, tras advertir de que la contestación social es cada vez más creciente y está cada vez más organizada.

En la misma línea, el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, y el de la Comisión de Industria CC-NC, Pedo Quevedo, denunciaron que el Gobierno siga apostando por las energías «sucias» y hundiendo a las renovables y el autoconsumo. «Aún no he conseguido leer ni una sola palabra a favor del fracking», dijo Quevedo. Por su parte, la portavoz adjunta de Industria de Amaiur, Maite Ariztegui, criticó que el Ejecutivo dé carta blanca a empresarios y gobiernos autonómicos «sin escrúpulos».

Continuará su tramitación parlamentaria

Tras el rechazo de las enmiendas a la totalidad, las formaciones tendrán que presentar ahora las enmiendas parciales, que serán debatidas y votadas en la Comisión de Industria. Una vez incorporados los cambios, la ley será enviada al Senado para continuar con su tramitación.

En la Cámara Alta el proyecto volverá a enfrentarse al debate de vetos a la totalidad del texto y las enmiendas parciales. Si se incorpora algún cambio, la ley tendrá que volver al Congreso para recibir el visto bueno definitivo antes de que entre en vigor.

El proyecto de ley reconoce un nuevo tributo a las explotaciones y extracciones de petróleo y gas que servirá para compensar a las comunidades autónomas, ayuntamientos y titulares de los suelos donde se produzcan los hallazgos.

Según el Gobierno, este tributo a la exploración y explotación de hidrocarburos permitirá que una parte de los recursos revierta en las comunidades autónomas o entidades locales donde tengan lugar, y si es en el mar a la comunidad autónoma más próxima al lugar de las extracciones.

Un mercado secundario organizado del gas

El objetivo de la reforma, que modifica así la ley vigente desde 1998, es crear un mercado secundario organizado de gas natural, con entrega física, que permitirá obtener precios «más competitivos» y transparentes para consumidores, a la vez que fomenta la competencia y se combate el fraude en el sector.

Además, se posibilitará que cualquier instalador de gas natural habilitado pueda realizar la inspección de las instalaciones receptoras; y se fomenta la entrada de nuevos comercializadores mediante el reconocimiento mutuo de licencias para comercializar gas natural con terceros países con los que se establezca un acuerdo previo.

Respecto a las medidas tributarias en materia de exploración, investigación y explotación de hidrocarburos, la memoria económica del proyecto detalló la creación de un nuevo impuesto sobre el valor de la producción de hidrocarburos de manera que las rentas económicas derivadas de los yacimientos reviertan en la sociedad.

En esta línea, se fija una compensación a los propietarios de los terrenos situados sobre el yacimiento, del 1% del valor de la producción anual de los hidrocarburos mientras dure el periodo de concesión, y se modifican los cánones de superficie existentes, creándose otros nuevos por realizar sondeos y sísmicas.

En concreto, el Gobierno calculó que el nuevo Impuesto sobre el Valor de la Extracción de Gas, Petróleo y Condensados permitiría recaudar hasta 316,3 millones de euros al año, en las estimaciones más optimistas, que se quedarían en apenas 8,4 millones teniendo en cuenta las estimaciones conservadoras.

Por último, para incrementar la eficiencia en el sector de productos petrolíferos y combatir el fraude se establecen ciertas obligaciones de suministro a los comercializadores de gases licuados del petróleo (GLP). Igualmente, se introduce la posibilidad de inhabilitar temporalmente a los operadores de productos petrolíferos para actuar como tales durante la inspección de expedientes sancionadores relativos, entre otros, a fraude fiscal.

La Ley de Hidrocarburos pasará este jueves su primer examen con la negativa del PSOE e IU-ICV

Las enmiendas tienen como punto en común el rechazo de todos los grupos a un modelo «caducado» y basado en los hidrocarburos en lugar de en las renovables, y también critican el impulso que se da al fracking y la falta de medidas para estimular la competencia en el sector energético o para proteger a los consumidores.

Así, el Grupo Socialista defiende que hay que «avanzar hacia una transición energética basada en la sostenibilidad económica, medioambiental y social» que conduzca a un «modelo de crecimiento bajo en carbono, que apueste claramente por las renovables, que reduzca la dependencia energética y que favorezca el ahorro y la eficiencia energética«.

Por eso, aboga por suspender inmediatamente los permisos de exploración en Baleares y Canarias y todas las licencias de fracking «en tanto no se disponga de informes concluyentes que descarten la existencia de riesgos ambientales».

Además, el principal partido de la oposición compara este proyecto de ley con el que presentó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a finales de la pasada legislatura, en el que se «potenciaban» las funciones de la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE), algo que no sucede actualmente.

Y es que la propuesta del Gobierno, «en clara sintonía con la falta de confianza en los organismos reguladores demostrada» en estos tres años, «se olvida de forma consciente de reforzar la independencia del órgano regulador y no amplía sus funciones y competencias», tal y como está establecido en la directiva del Mercado interior del gas que se traspone con este proyecto.

En concreto, no se encarga a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la certificación del requisito de separación de actividades, la fijación del método de cálculo de peajes y cánones de servicios básicos de acceso, la capacidad sancionadora, el establecimiento de metodologías para el acceso a infraestructuras transfronterizas o la supervisión de la transparencia y la competencia, entre otras cosas, como exige Europa.

Es más, el PSOE cree incluso que el Ministerio del Interior no ha adaptado «correctamente» la directiva comunitaria en materia de separación de funciones, lamenta que se haya perdido la ocasión de plantear la posibilidad de comprar o vender gas en puntos virtuales como vía para aumentar la competencia y la transparencia, critica que no se obligue a las comercializadoras de gas natural a asegurar la protección de los consumidores domésticos y reprocha que no se incluyan medidas «eficaces» para incrementar la competencia y la transparencia en el sector para que las bajadas del crudo se trasladen a los precios de los carburantes de manera rápida y proporcionada.

Por su parte, la Izquierda Plural considera que el proyecto de ley «consuma» la «firme voluntad» del Gobierno de «consolidar un modelo energético antiguo, ineficiente, irresponsable y profundamente dependiente de los combustibles fósiles», que incentivará el consumo y la dependencia energética y promoverá la extracción de hidrocarburos en fondos marinos y mediante el fracking.

«Además de ir contra el sentido común y la evidencia científica, atenta contra unos principios básicos de responsabilidad ante la crisis climática y energética«, reprocha la coalición, que apuesta por un modelo basado en las renovables y la eficiencia energética, argumentando que «impulsar más dependencia es más propio de una economía especulativa, irracional y atrasada» y supone un «lastre» para la economía y una «demora» de la «necesaria» transición energética.

IU-ICV-CHA rechaza además el proyecto de ley por la creación de un «sistema perverso de compra de voluntades» mediante subvenciones a las comunidades autónomas donde haya actividad del sector, como un «nuevo instrumento para aniquilar las resistencias de la población al destrozo de las prospecciones y el fracking en su tierra». «Es indigno y lamentable que el Gobierno pretenda comprar a la oposición ciudadana que ya se ha demostrada mayoritaria y contundentemente en contra», zanja.

Finalmente, el grupo cree que la regulación del mercado del gas que se plantea en el proyecto de ley conducirá a un aumento del precio que acabarán pagando los consumidores, ya que se replica el modelo del sector eléctrico. Y reprocha también que el Gobierno se haya saltado informes obligatorios aunque no vinculantes (de la CNMC o del Consejo de Estado, por ejemplo) con este proyecto de ley.

Por su parte, ERC reprocha que el proyecto de ley pretenda «facilitar e incentivar» el fracking a pesar de la «contestación social» que provoca y de su efectos negativos sobre el medio ambiente, que el propio Ejecutivo reconoce en el texto.

Además, carga contra el sistema de compensaciones «con dinero público» que se pretende establecer, ya que pretende «comprar la voluntad de los territorios destinando recursos económicos, vía Presupuestos Generales del Estado, a los que accedan a implantar el fracking, vendiendo su patrimonio e integridad natural y paisajística, a la vez que hipotecando su potencial turístico y/o agroalimentario», y sin beneficiar ni siquiera a las poblaciones vecinas que también se verán perjudicadas.

Los nacionalistas gallegos comparten muchos de estos argumentos, particularmente la crítica a la compensación a las comunidades autonómicas que alberguen prospecciones o proyectos de fracking y que supone «un caramelo» para «rebajar la oposición» existente a este tipo de actividades que existe en «una amplia mayoría social».

«El impulso a estas prospecciones acarrea grandes costes sociales y medioambientales», señala el BNG, criticando que el Ejecutivo, «lejos de tener en cuenta la sensibilidad» de las regiones que están en contra del fracking y de «respetar el marco autonómico y favorecer el diálogo», ha optado por tratar de anular cualquier cambio legislativo en este sentido.

Con eso, pretende «perpetuar un modelo energético erróneo e insostenible, centrado en las energías fósiles» además de «centralizado», lo que impide a las regiones desarrollar su propio marco energético. Además, el Bloque critica al Gobierno por no aprovechar para intervenir en el mercado de las gasolinas y mejorar la competencia reduciendo el oligopolio.

Industria prevé finalizar la norma de la tarifa eléctrica horaria en abril

Según indicaron fuentes de Industria, «la intención» del Gobierno es que esta normativa «esté finalizada en abril», tras lo que «será necesario dar un periodo de adaptación a las compañías» porque se trata de un proceso que «técnicamente es muy complejo».

En la práctica, esto supone un retraso en la aplicación de la tarifa horaria, que según indicaba el ministro de Industria, José Manuel Soria, en diciembre del pasado año, estaba prevista para abril, una fecha que ya posponía la primera idea de ponerla en marcha en enero.

El pasado año, el Gobierno aprobó un cambio en la tarifa eléctrica, que pasó a denominarse Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC), para vincularla directamente al mercado mayorista con el objetivo de evitar los costes asociados a los intermediarios financieros.

Esto supone que el componente energético del recibo de la luz, que constituye algo más de un tercio del total, depende directamente del precio de cotización de la electricidad en el mercado mayorista en cada momento.

Este precio cambia cada hora en función de diversos factores, básicamente la demanda (se consume más a las diez de la noche que a las tres de la mañana, o un laborable que un festivo) y la oferta, ya que en momento de mucho viento o lluvia se dispara la producción renovable, lo que abarata los precios.

Así, los consumidores que dispongan de un contador inteligente podrán concentrar sus consumos cuando la energía es más barata y desplazarlo, en la medida de lo posible, cuando es más cara.

Para que esto sea posible, Industria tiene que aprobar un reglamento en el que desarrolle técnicamente la forma en que se trasferirá el precio horario mayorista al consumidor, una normativa que todavía está pendiente.

Una vez que se apruebe, será necesario dar un periodo transitorio para que las eléctricas adapten sus sistemas de tarificación a la nueva norma, que según los borradores conocidos hasta ahora será de unos dos meses.

Inicialmente, estaba previsto que la tarificación horaria estuviera en marcha -es decir, con la normativa aprobada y los sistemas adaptados- en enero de este año, una fecha que pospuso a abril y ahora se retrasa de nuevo.

En cualquier caso, sólo los consumidores acogidos al PVPC y con contadores inteligentes tendrán acceso a este sistema de tarifa, mientras que el resto continuará pagando conforme a unos parámetros o medias de consumo como se hace actualmente de manera transitoria.

El Supremo también admite a trámite un recurso de Unesa contra los peajes de luz de enero

Con este recurso, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la patronal eléctrica se suma a Iberdrola, EDP España, Endesa y E.ON España en su denuncia contra una norma que congela los costes regulados del sistema (como transporte, distribución o primas a las renovables) del recibo de la luz y que fija el Gobierno.

Unesa interpuso el recurso ante la sección tercera de la sala tercera del Supremo, que admitió a trámite la denuncia hace cuatro días.

La congelación de los peajes eléctricos en enero se adoptó en una resolución del 19 de diciembre tras el traslado de una partida de unos 550 millones de euros correspondiente a la interrumpibilidad a la parte de mercado del recibo de luz.

Esta congelación se decidió ante la previsión, recogida en la memoria del borrador de orden, de que el sistema eléctrico cerrará este año con un superávit de 33,7 millones de euros.

Pese a esta congelación, el recibo de luz se ve sometido a las variaciones en el mercado mayorista de electricidad, cuyo peso sobre la factura final ronda el 37%.

En los dos primeros meses del año, el recibo se encareció un 1,1% precisamente por la evolución de los precios en el «pool», en el que incidieron factores como una mayor demanda y una menor contribución eólica e hidráulica.

Iberdrola recurre también ante el Tribunal Supremo la orden que congela los peajes eléctricos de 2015

Según consta en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el grupo energético interpuso el recurso ante la Sala Tercera, Sección Tercera del Tribunal Supremo, siendo admitida a trámite el pasado 2 de marzo.

Con este recurso, Iberdrola se suma así a los ya presentados por EDP España, a través de la sociedad Hidroeléctrica del Cantábrico (HC), Endesa y E.ON España en contra de la misma orden ministerial.

El pasado 19 de diciembre, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo anunció la congelación de la parte regulada del recibo de la luz en 2015, conocida como peajes.

La congelación de los peajes eléctricos, que se adoptó tras el traslado de una partida de unos 550 millones de euros correspondiente a la interrumpibilidad a la parte de mercado del recibo de luz, no ha impedido que la factura iniciase el año con subidas, debido a la menor contribución eólica e hidráulica.

Iberdrola también interpuesto un recurso ante el Supremo contra la normativa que establece el reparto del coste del bono social entre las diferentes compañías eléctricas.

Este último recurso fue admitido a trámite el pasado 29 de enero, junto a los interpuestos por el resto de las grandes compañías como Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP y E.ON.