López Garrido afirma que la energía nuclear es un tema interno y no de la Unión Europea

El secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, afirmó ayer que la decisión sobre el uso de la energía nuclear corresponde a cada país, es política interna, y que a la Unión Europea sólo le compete la creación de un «mercado común de la energía».

López Garrido, en una rueda de prensa conjunta con sus homólogos belga y húngaro, señaló que la UE tiene que establecer las bases para la creación de un mercado común energético con el objetivo de asegurar el suministro y que para ello debe potenciar la «interconexión» energética entre Estados.

Además, el secretario de Estado para la UE indicó que el futuro Tratado de Lisboa, que se espera entre en vigor el próximo año, concede a Bruselas las competencias en energía, si bien añadió que «la UE quiere diversificar las fuentes de energía, pero la nuclear tiene que ver con las políticas internas».

El PSCyL pregunta al PP dónde pondría una central nuclear y dónde colocaría los residuos que genera

«El PSOE tiene una opinión firme y razonable», aseguró el líder autonómico socialista en referencia a que por una parte está el programa electoral del partido, que habla del cierre de las centrales nucleares cuando llegan a su vida útil, y por otra la ofrecer una alternativa de empleo para la zona afectada.

Respecto a Garoña, reiteró que la clausura de la planta, en el momento en que se tome la decisión, estará motivada por garantizar la seguridad, el modelo energético que defiende su partido y el empleo de la zona mediante un plan alternativo.

Por tanto, subrayó que el trabajo de la Junta y del Gobierno tiene que ser el trabajo de un plan alternativo, algo en lo que, a su juicio, el Ejecutivo regional «no ha hecho nada» cuando sabe que las nucleares en un momento dado se tienen que cerrar.

«Esa es la pena», insistió, para recordar que José María Aznar cerró la nuclear de Zorita sin un plan para la zona, en el que trabajo después el Gobierno de Castilla-La Mancha. «No me pueden pedir que defienda algo en lo que no creo», afirmó, cuando se le preguntó si hay «ambigüedad» en su posición, como dice la Junta.

Elecnor desarrollará tres plantas termosolares

Según informó la empresa, las instalaciones, cuya puesta en marcha se prevé para el segundo semestre de 2011, utilizarán tecnología de cilindros parabólicos para producir electricidad limpia para el consumo de 90.000 hogares.

De esta forma, se evitará la emisión a la atmósfera de 144.000 toneladas de CO2 anuales. Asimismo, se prevé que este proyecto genere 500 empleos directos en la fase de construcción y 150 en la fase de operación.

Además de estas tres plantas, Elecnor está desarrollando los estudios y solicitando permisos para la puesta en marcha de otras dos instalaciones termoeléctricas para los términos municipales de Manzanares y Alcázar de San Juan, por lo que en 2013 la compañía podría contar con cinco plantas termosolares instaladas en España.

La industria fotovoltaica reclama una tarifa adicional a los consumidores para financiar energía solar

La Asociación Europea de Industria Fotovoltaica (EPIA, por sus siglas en inglés) reclamó ayer a los gobiernos de los países de la UE que consideren establecer una tarifa adicional para los consumidores como mejor forma para financiar la energía solar.

«El sistema que han utilizado países como España, donde el gobierno financia directamente el desarrollo de la industria fotovoltaica es el peor que puede aplicarse«, explicó en declaraciones a Efe el secretario general de la organización, Adel El Gammal.

Según Gammal, este mecanismo motiva la especulación y deteriora la imagen de la energía solar, mientras que otros como el que utiliza Alemania -a través de una tarifa adicional que paga el consumidor- es mucho más efectivo.

La factura de los hogares alemanes subió una media de dos euros al mes con este sistema en 2008, pero permite un desarrollo sostenible frente a la experiencia española donde el mercado sufrió una explosión tan brutal en los últimos dos años que el Gobierno tuvo que fijar un limite anual para ser capaz de gestionar el crecimiento, recalcó Gammal.

Asimismo, uno de los principales problemas que dificulta la implantación de este tipo de energía es que el farragoso proceso administrativo desalienta la inversión.

En España, la media para conseguir los permisos para la instalación de paneles se eleva hasta el año y medio en muchos casos, lo que hace esta técnica prácticamente inviable para particulares y muy costosa para su desarrollo a escala industrial.

La Unión Europea ha dado el primer paso necesario para motivar el desarrollo de la tecnología solar al comprometerse a lograr que un 20 por ciento de la energía que consume proceda de fuentes renovables en 2020, considera EPIA.

Sin embargo, hay otras muchas medidas que son necesarias a escala europea desde más financiación hasta un control serio de la implantación de los planes nacionales de renovables.

«La UE debe asegurarse de que los estados miembros cumplen sus obligaciones y para ayudarles debería ofrecerles unas recomendaciones claras», indicó en rueda de prensa uno de los miembros de la plataforma, Laurent Dumarest.

Para ayudar a la UE a ejercer este seguimiento, la asociación planea lanzar un observatorio, accesible a través de internet, a través del cual se facilite información y se pongan en común las experiencias en este sentido.

EPIA asegura que la industria fotovoltaica es capaz de reducir sus precios alrededor de un 8 por ciento cada año, ya que su desarrollo depende casi en exclusiva de la tecnología y no afronta gastos como el del transporte, que sí tienen otros sectores.

Aún así, recalca que es esencial «motivar el cambio» y concienciar a los inversores, ya que el consumidor en realidad no notaría la diferencia en casa porque sus instalaciones seguirían funcionando de la misma manera.

Sí reconoce la organización, no obstante, que la energía solar tiene ciertas limitaciones -la principal, la falta de luz durante la noche y la actual imposibilidad de almacenamiento-, para lo que propone su combinación con otras fuentes y aplicar tarifas específicas según el momento el día.

En cualquier caso, desde EPIA subrayan el potencial de esta tecnología e insisten en que, a pesar de que en los primeros años sea una fórmula costosa, permitirá recuperar la inversión con creces -como ocurrió con los teléfonos móviles o los ordenadores- siempre que se consiga un volumen de consumo razonable.

Greenpeace recurrirá el informe del CSN favorable a la prórroga de Garoña

En una nota, Greenpeace explica que está preparando un recurso contra el CSN porque, durante el proceso de redacción del informe, este organismo no ha garantizado el derecho al acceso a la información y participación del público.

Greenpeace recuerda que según la Ley 30/1992 de Procedimiento Administrativo y el Convenio de Aarhus, entre otras normas, las organizaciones ecologistas tienen derecho a exigir al Ministerio de Industria que ponga en marcha el llamado «trámite de Audiencia» que permite a los interesados presentar alegaciones.

Asimismo, Greenpeace considera que la actuación del CSN es impugnable por dos razones: porque no ha abierto un proceso de participación pública y por no haber motivado sus conclusiones.

También recuerda que otras dos leyes (una de ellas la de la creación del CSN) permiten que el público y los interesados puedan opinar en todo lo que se refiere a la seguridad nuclear y la protección radiológica.

«Como establece su propia Ley, es fundamental que las actuaciones del CSN cuenten con la necesaria credibilidad y confianza por parte de la sociedad a la que tiene la misión de proteger contra los efectos indeseables de las radiaciones ionizantes, pero en este caso el CSN ha vuelto a actuar a espaldas de la sociedad civil, vulnerando su propia normativa», denuncia el responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo.

Los ecologistas piden que ENRESA se encargue del problema del paro que genere el cierre de Garoña

Parece que las asociaciones ecologistas contrarias a Garoña dan por seguro el cierre y por ello piden que una empresa pública se encargue del programa de desarrollo alternativo para paliar los efectos del cierre de la Central, en términos de destrucción de empleo directo e indirecto.

Así, Greenpeace, WWF, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra y SEO/BirdLife han exigido que se desmantele la central nuclear de Garoña (Burgos) junto a «un plan de desarrollo alternativo» en la comarca con fondos de Enresa, entidad pública responsable de la gestión de los residuos radiactivos que se generan en España.

En un comunicado conjunto, las grandes ONG ecologistas del país, que han centrado la acción contra Garoña, denunciaron «la campaña de mentiras de la industria nuclear» y criticaron «sus presiones desmedidas» contra el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Esta acusación se produce en el momento en que se ha demostrado que el Presidente mintió en su intervención en el programa Las mañanas de Cuatro de Concha García Campoy, respecto del número de instalaciones en el mundo con permiso de operación para 60 años.

Según afirman estos movimientos antinucleares, el lobby nuclear y Nuclenor «sólo buscan satisfacer sus intereses económicos explotando una central nuclear obsoleta y peligrosa, pero sobradamente amortizada, sin importarles poner en riesgo la salud de la población y el medio ambiente».

También critican el «carácter pronuclear» que, en su opinión, tiene el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), como órgano independiente, al emitir un dictamen favorable a la concesión de la prórroga de 10 años a esta centra, una vez evaluadas las inversiones y las condiciones de seguridad del reactor.

Estos grupos antinucleares, además, señalan que Garoña tiene «mil y una grietas y que su vida util está más que agotada» y que su funcionamiento es «peligroso».

Arrecian las campañas de presión a Zapatero por parte de los ecologistas para que cierre Garoña

Greenpeace está desarrollando una «ciberacción» para recabar apoyos y exigir al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que «cumpla su palabra y cierre Garoña», tras el informe favorable a prorrogar la actividad de esta central nuclear que ha emitido el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) por diez años, una vez analizada sus condiciones de seguridad.

Bajo el lema «Ayúdanos a cerrar Garoña», la nueva acción de Greenpeace recoge firmas para solicitar la clausura de estas instalaciones. Greenpeace se reafirma en la «peligrosidad» y «obsolescencia» de la central de Garoña e insiste en que está «totalmente amortizada», aunque los informes consignen lo contrario. Además, invita a firmar una carta dirigida a Rodríguez Zapatero.

Por otra parte, Greenpece ha lanzado el registro «Yosoyantinuclear» con el que Greenpeace hace oposición a esta fuente energética, en respuesta al que recientemente lanzó el Foro Nuclear («yosoynuclear»).

Ecologistas en Acción y otros grupos, en globo

Por su parte, Ecologistas en Acción pidió ayer en un acto en la Plaza Mayor de Burgos, el cierre de la central de Santa María de Garoña, sobre un globo aerostático. Los grupos convocantes de esta propuesta son Ecologistas en Acción, CGT, Izquierda Capitalista, Burgos con Bici y Acción en Red.

En este acto, Ecologistas en Acción señaló que admitiría durante un máximo de dos años la continuidad de la central nuclear de Santa María de Garoña, aunque aboga por su cierre inmediato. Así lo apuntó el responsable de campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, quien participó hoy en Burgos en un acto simbólico con un globo aerostático con el que se buscaba «llamar la atención de los ciudadanos sobre la situación en la que se encuentra la central nuclear». Según Castejón, este periodo sería admisible ya que en la central se ha producido una recarga, «algo que no debería haberse hecho».

Sin embargo, y volviendo a la retórica del pánico, señaló que «cuanto más tiempo pase más probable es que ocurra un accidente». «El propio informe realizado por el Consejo de Seguridad Nuclear demuestra que la planta atómica no está en condiciones de seguir», remarcó el dirigente ecologista, pese a la autorización condicionada para continuar operando.

Esto es así «ya que reconoce que existen dos elementos clave en la seguridad que no se han cumplido: la sustitución de kilómetros de trenes de cable, vitales para la seguridad, y la reparación y la puesta a punto del sistema de ventilación de emergencia de contención, cuyo mal funcionamiento puede ser catastrófico», refiriéndose a las inversiones y condiciones solicitadas por el CSN para continuar con su operación.

Desde Ecologistas en Acción consideran «inadmisible» la continuidad de Garoña y añaden que las inversiones que se proponen «son como tirar el dinero». Además, según Castejón, la central es «prescindible» ya que sólo produce el 1,3% de la electricidad que se genera en España y supone aproximadamente la tercera parte de lo que se exporta.

Según el responsable de campañas antinucleares, la única razón existente para su continuidad es que supone «un negocio redondo para Nuclenor, su empresa propietaria», ya que explicó que en estos momentos la central ya está amortizada. «Posee unos márgenes de beneficio del 75%, sin parangón en ninguna otra actividad industrial», determinó.

La decisión que debe tomar el Gobierno central sobre el futuro de Garoña se traduce, a juicio de Ecologistas en Acción, «en un aviso para navegantes», ya que se verá qué se hará posteriormente con el resto de centrales nucleares. Castejón quiso dejar claro que desde el año 2000, las plantillas de todas las centrales nucleares españolas se han reducido en un 50%.

Sin embargo, explicó que durante el proceso de desmantelamiento de Santa María de Garona, que puede durar entre 10 y 15 años, «el número de personas que trabajan allí se puede incluso duplicar». En este sentido, apuestan por la elaboración de un plan de desarrollo alternativo, ya que la retirada de la central «puede empobrecer más la zona».

Aznar dice que el debate nuclear en España no puede ser «Garoña sí, Garoña no»

José María Aznar hizo estas declaraciones durante su intervención en la conferencia sobre «La crisis financiera y sus efectos en la economía real», que se desarrolló esta mañana en la sede de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM).

El presidente de FAES señaló que el debate de la energía nuclear en España «no puede quedar circunscrito a si una central nuclear de casi 40 años de vida debe tener prórroga o no», ya que es un debate «pobre y superado».

A su juicio, el debate actual en España «no puede ser otro que la conveniencia de apostar por la construcción de centrales de energía nuclear de nueva generación y la ampliación de la capacidad de producción a través de esas nuevas centrales».

Aznar dijo que la reforma del sector energético, con una apuesta decidida por la energía nuclear, es imprescindible para salir de la actual crisis económica.

Añadió que «hasta los ecologistas más sensatos de Reino Unido, de Canadá, de Suecia y de EEUU se postulan abiertamente en favor de la energía nuclear, porque consideran que es la forma más eficaz de luchar contra el cambio climático».

Por último, el ex presidente del Gobierno indicó que «si España queda aislada en este terreno de la energía nuclear y pierde el tren tecnológico, pagará un coste tremendo».

El Consejo Regional de Cámaras propone construir una nueva Garoña

El presidente de las cámaras de comercio de Castilla y León ha explicado que la nueva central propuesta podría ser construida ya con técnicas de cuarta generación y llegar a generar 1600 megavatios, «una potencia muy superior» a la que genera la planta actual, que ronda los 400 megavatios.

El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Burgos, Antonio Miguel Méndez, ha destacado que frente al «temor» existente en otros lugares a la energía nuclear, el entorno de Garoña es «favorable» a este tipo de instalaciones.

En opinión de Méndez Pozo, el gobierno debería conceder la prórroga de 10 años solicitada por Nuclenor, empresa propietaria de Garoña, y en ese tiempo diseñar y construir la nueva central nuclear.

Vidal y Méndez han realizado estas declaraciones a los periodistas tras la reunión del pleno del Consejo Regional de Cámaras de Comercio e Industria celebrado en Briviesca, donde los representantes camerales han manifestado su apoyo a la continuidad de Garoña.

En este sentido, Vidal ha señalado las limitaciones marcadas por el protocolo de Kioto en la producción de CO2, que en su opinión requieren la aportación limpia de la energía atómica, la necesidad de aumentar la potencia instalada y la energía producida, los elevados costes de las energías alternativas o su vinculación al desarrollo de la alta tecnología.

El director general de Nuclenor, Martín Regaño, ha considerado que el cierre de Garoña tendría efectos «irreversibles» en el entorno y ha recordado que la esta central invirtió en 2008 un total de 125 millones de euros, de los que 75 se quedaron en Castilla y León y la mitad en el entorno de la instalación nuclear.

Martín Regaño ha señalado que la nueva petición de informes por parte del gobierno al Consejo de Seguridad Nuclear supone que «todavía no se ha tomado una decisión» y ha expresado su confianza en que finalmente se siga el primer informe y se conceda la prórroga de 10 años solicitada.

Regaño ha considerado que «no existen razones ni técnicas ni económicas» para cerrar Garoña en un momento en el que España cuenta con un 20% de producción de energía nuclear cuando el «mix energético» por el que se apuesta en el mundo de cara al futuro cifra esta energía en un tercio.

En este sentido, ha señalado que, poder diseñar una «estrategia» a medio o largo plazo, incluyendo la posibilidad de construir nuevas centrales, como proponen las Cámaras de Comercio e Industria de Castilla y León, requiere «consenso político» y «estabilidad jurídica».

La UE no financiará a Ucrania el gas ruso porque no es su responsabilidad

Durante la rueda de prensa final del Consejo Europeo, el jefe del ejecutivo comunitario ha alertado del «gran riesgo» de que se produzca una nueva crisis del gas «en semanas, no en meses» debido a la falta de suministro de combustible.

Sin embargo, Barroso ha precisado que «la Unión Europea no tiene dinero para darle ese nivel de financiación a Ucrania; ya nos gustaría ayudarlos pero es un problema estructural de ellos».

«Lo que sí haremos será estar en estrecho contacto con el FMI, y otras instituciones internacionales y los Estados Miembros para ver si podemos ayudar», ha recalcado.

En el presupuesto comunitario, no existe la posibilidad de financiar pagos de esas magnitudes, según Barroso, quien también indicó que «quizá de otra manera podamos realizar algunas contribuciones, aunque hoy por hoy no puedo decir nada más concreto».

El político portugués ha hecho hincapié en la gravedad de la crisis, y ha alertado a los países más vulnerables «que estén preparados», dado que, a pesar de que se está trabajando para buscar una solución sostenible que asegure el suministro seguro de gas, «hemos de estar preparados para lo peor», ha precisado el presidente de la CE.

«Debemos proteger a los ciudadanos europeos», ha recalcado Barroso, que ha anunciado que la semana que viene tendrá lugar una reunión con las instituciones financieras internacionales, las compañías gasísticas europeas y los Estados miembros para ver si se puede aprobar un plan de ayuda a corto plazo.