El Foro Nuclear considera que es necesario un marco de certidumbre económica para las centrales

Como presidente del Foro Nuclear, que engloba a las empresas del sector en España, Cornadó señaló que el funcionamiento de las centrales nucleares requiere «grandes inversiones» en personal, formación, seguridad y actualización tecnológica. Por ello, tener certidumbre económica a medio y largo plazo favorece también la seguridad, aseguró durante su participación en un Congreso sobre Derecho Nuclear organizado en la Universidad de Burgos.

En este marco, insistió en que las exigencias de seguridad a una central nuclear son «muy elevadas» y consideró «positiva» la tensión del órgano de control, en el caso de España el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), para que esas condiciones se cumplan.

En este sentido, recordó que hay más de doscientas normas que debe cumplir una planta nuclear en España, aunque pidió que el órgano de control realice un esfuerzo para exigir en base a unas prioridades que también dejen claro a las operadoras el marco técnico en el que se mueven.

El presidente del Foro Nuclear afirmó que estamos asistiendo a «un cierto vaivén» en España en cuanto a las decisiones sobre energía, no sólo las nucleares, y «conviene a todos que haya estabilidad».

Tras asegurar que «la provisionalidad no beneficia a nadie», Cornadó confió en que el Gobierno apruebe lo antes posible una ley de energía que aporte estabilidad al sector y clarifique el horizonte de futuro.

Por su parte, Antonio Morales, exsecretario general del CSN, defendió la necesidad de cambios legislativos para que las decisiones de este órgano, que ahora son vinculantes sólo cuando aprecian fallos que requieren el cierre de una planta nuclear, lo sean también en el caso de informes favorables.

En su opinión, cuando el CSN emite un informe indicando que una central nuclear es técnicamente segura, esta debería seguir funcionando.

Los juristas piden una ley de energía que garantice un marco estable para las nucleares

Bello recordó que la actual ley de energía se remonta a 1964 y, aunque fue reformada en 2011, consideró que se necesita un nuevo marco normativo que «integre de una forma armónica» todo lo relativo a la regulación de la energía nuclear, «cosa que ahora no sucede».

El director del congreso señaló que esta nueva ley es «especialmente necesaria» si se quiere seguir apostando por la energía nuclear en España, ya que serviría para «resolver los problemas actuales y ser más transparentes» hacia los ciudadanos.

Bello avanzó que este será uno de los temas que se plantearán en el Congreso Nacional sobre Derecho Nuclear, junto a la necesidad de «desmitificar» los riesgos que rodean esta energía o profundizar en la «dependencia energética» de España.

Además, sobre el futuro de las centrales nucleares, Bello afirmó que, desde el punto de vista jurídico, «no existe ningún problema para que puedan funcionar más allá de los 40 años», siempre que exista un informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear.

Más de 70 profesionales participan este viernes en este congreso organizado por la Universidad de Burgos en colaboración con la International Nuclear Law Association y con la participación de especialistas del Consejo de Seguridad Nuclear, de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos y del Foro Nuclear, entre otros.

El Gobierno repondrá el 10% de las plazas del Cuerpo de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica

El PP pidió la inclusión de estos colectivos entre los sectores prioritarios no afectados por la congelación de empleo público en sus enmiendas parciales a los presupuestos generales del Estado para 2014 durante su tramitación en el Senado.

Ambos sectores se añaden a educación, sanidad, Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado, Policía autonómica y local, Fuerzas armadas, y control y lucha contra el fraude fiscal, laboral, de subvenciones públicas y en materia de Seguridad Social.

También habrá hasta un 10% de reposición de personal en el asesoramiento jurídico y la gestión de los recursos públicos, Administración de Justicia y acción exterior del Estado, servicios de prevención y extinción de incendios, y en personal investigador, supervisión e inspección de los mercados de valores.

Un equipo de la AIEA inicia el segundo examen al plan de desmantelamiento de Fukushima

«La retirada del combustible gastado es esencial para el desmantelamiento. Nuestra idea es revisar el proceso entero desarrollado para ello por TEPCO (la empresa que gestiona la central) y todas las medidas de precaución adoptadas para realizar estas actividades de una forma segura«, ha explicado el máximo responsable de la delegación de la AIEA, el exdirector técnico de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, según recoge la agencia de noticias japonesa Kiodo.

Los inspectores visitarán la central el miércoles y deberán evaluar el proceso de extracción de las barras de combustible nuclear del reactor 4 de la central y las medidas para gestionar el agua contaminada. Tienen de plazo hasta el 4 de diciembre.

En su primer informe, publicado el pasado mes de abril, la AEIA criticó por «irreal» el plan de limpieza y los plazos planteados por la operadora de la central, la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (TEPCO). Además, el organismo para la energía nuclear de la ONU instó a las autoridades niponas a adoptar un enfoque «integral» para gestionar la gran cantidad de agua contaminada que genera.

TEPCO reconoció en julio que el agua contaminada que se utiliza para enfriar la central se está filtrando hasta el océano Pacífico probablemente desde el mismo momento del siniestro, cuando se produjo la fusión parcial de varios núcleos de la central.

Después de que el Gobierno anunciara en septiembre que supervisaría el proceso, la gestión del agua ha mejorado. Eso ha permitido a TEPCO encarar el trabajo real de desmantelamiento y comenzar a retirar las barras de combustible usado dañadas, un proceso descrito por un experto como similar a retirar a salvo los cigarrillos de un paquete aplastado.

TEPCO completó la semana pasada la retirada de las primeras barras de combustible desde una piscina de enfriamiento ubicada en lo alto de un edificio del reactor.

La extracción del combustible está en una etapa temprana y servirá como una prueba importante para un Gobierno y una opinión pública escépticas ante la gestión de TEPCO.

El reconocimiento de que 300 toneladas de agua altamente radiactiva se habían filtrado de uno de los tanques activó la alarma internacional sobre la gestión de Japón de la limpieza. Además, el accidente obligó a evacuar de sus hogares a más de 150.000 personas.

La central de Almaraz desconecta la Unidad II de la red eléctrica para comenzar la recarga de combustible

Para ejecutar los trabajos de esta recarga, se contará con el apoyo de más de 1.200 personas adicionales a los 850 trabajadores habituales, que fueron contratadas a través de más de 70 empresas colaboradoras de servicios especializados, según informó la central.

Con una duración estimada de 65 días, el programa de actividades contempla además de la realización de los trabajos habituales de recarga de combustible tales como inspecciones reglamentarias de la vasija del reactor y de los generadores de vapor, el de la inspección de una turbina de baja presión y sustitución del motor de la bomba principal nº 1 y de la excitatriz, así como la ejecución de cerca de 9.000 actividades diferentes de mantenimiento preventivo e implantación de diversas modificaciones de diseño asociadas a distintos proyectos.

Entre las más significativas de mantenimiento está la revisión general de la turbobomba de FW-B, actividades en el sistema de agua de circulación, en transformadores principales y auxiliar y revisión de aerorefrigerantes, revisión general de los actuadores de la válvula Hopkinson de vapor (lazo 1) y de agua de alimentación principal (lazo 3) y revisión y actividades de mantenimiento en los motogeneradores del sistema de accionamiento de las barras de control.

Entre las actividades nuevas incluidas en esta recarga se encuentran las asociadas a modificaciones de diseño, destacando la implantación del Panel de Parada Alternativa, las modificaciones para incremento del margen sísmico de equipos, las relacionadas con Fukushima (conexiones a tanques exteriores y otras conexiones) y la prueba de la línea de suministro eléctrico exterior José Mª Oriol.

La producción bruta acumulada de esta Unidad hasta esta fecha, alcanzó los 221.054.312 millones de kilovatios hora, equivalentes al consumo anual de más de 55 millones de hogares.

El CSN y el regulador atómico francés se reúnen para explorar puntos comunes en seguridad y protección radiológica

El encuentro ha estado presidido por el presidente del CSN, Fernando Marti Scharfhausen, y por su homólogo de Francia Pierre-Franck Chevet.

Durante las reuniones se ha realizado un seguimiento de las principales actividades conjuntas en materia de seguridad nuclear y protección radiológica y se han analizado las mejores vías posibles de colaboración, como el intercambio de información y un programa que permitirá a un técnico de la ASN formar parte del CSN.

Además, se han analizado cuestiones relacionadas con la radioprotección, emergencias, seguridad nuclear y comunicación e información pública y se han estudiado las lecciones aprendidas durante el reciente simulacro europeo CURIEX (Cáceres Urgent Response International Exercise), en el que también participó el regulador francés.

La colaboración en los análisis del plan francés de riesgo de las sobreexposiciones accidentales en radioterapia, así como el Plan Nacional de Acción del Radón, han sido los dos puntos fundamentales a destacar en el área de radioprotección.

Según ha informado el CSN una vez finalizo el encuentro, las actividades en curso sobre el acuerdo entre ambas instituciones en emergencias. En este apartado, las dos delegaciones han hecho especial hincapié en el intercambio de información en caso de accidentes en instalaciones nucleares y radiactivas y en los centros de apoyo a la gestión de emergencias.

En materia de seguridad nuclear, se ha presentado el caso español de uso de componentes de grado comercial en aplicaciones de seguridad y las partes han compartido la experiencia francesa en inundaciones y la nueva reglamentación derivada del suceso de estas características ocurrido en la central nuclear de Blayais en 1999.

Finalmente, ambas delegaciones han visitado la Sala de Emergencias (SALEM) y el centro de información del Consejo de Seguridad Nuclear.

Los dos reguladores nucleares han estrechado sus lazos de colaboración y han previsto que la próxima reunión bilateral sea en París a finales de 2014.

Enresa defiende que los terrenos del ATC de Cuenca son adecuados

Así lo pusieron de relieve los técnicos de la Empresa Nacional de Residuos Nucleares en una jornada sobre el ATC celebrada en la Facultad de Ciencias Sociales del campus de Cuenca.

Enresa compró 52 hectáreas en Villar de Cañas, de las cuales el almacén ocupará entre diez y quince, según explicó el jefe del Departamento de Ingeniería del ATC de la empresa, Mariano Navarro.

Éste señaló durante su ponencia que la parcela donde se va a construir el almacén está ubicada al noroeste de los terrenos, mientras que los problemas geológicos que señalaban algunos estudios están al este de la parcela, en una zona más alejada.

«La zona donde ahora hemos colocado la instalación nuclear es perfectamente viable, perfecta desde todos los puntos de vista, sin ningún riesgo en absoluto», sentenció Navarro, que añadió que «es una roca de yeso por debajo, totalmente competente, y por encima tiene una capa de arcilla que es donde se va a situar la instalación».

El jefe del Departamento de Ingeniería del ATC reconoció que «apareció en los estudios una zona que está al este, alejada de donde se va a situar la instalación, donde se planteaba que podría haber algunos fenómenos de disolución de yesos», pero añadió que «esa zona queda al este, se ha evitado totalmente y no afecta para nada a lo que es la ubicación seleccionada para la instalación del ATC».

También el director técnico de Enresa, Álvaro Rodríguez Beceiro, aseguró que los terrenos son idóneos y que la construcción se puede llevar a cabo sin costes añadidos.

Por su parte, el presidente de Enresa, Francisco Gil-Ortega, volvió a cifrar el coste del proyecto en mil millones de euros, aunque reconoció que puede sufrir alguna modificación «al alza».

En declaraciones a los medios antes de comenzar la jornada, Gil Ortega señaló que el proyecto está cumpliendo los plazos: aseguró que los permisos de construcción y de emplazamiento se están ultimando para presentarlos en enero de 2014, y un año más tarde podrán empezar las obras.

El ATC almacenará 6.700 toneladas de combustible gastado, así como otros residuos, como los procedentes del desmantelamiento de centrales nucleares.

Entre los espacios habrá un laboratorio de combustible gastado, que Enresa piensa poner en marcha en 2018, y según explicó Navarro, también un Almacén de Espera de Contenedores, que podría entrar en funcionamiento en diciembre de 2016 y que servirá para ir desahogando las piscinas de las centrales nucleares y regular la llegada de residuos al ATC. Otra de las instalaciones aparejadas al ATC será el Parque Empresarial, que Enresa quiere empezar a construir el año que viene.

Garoña organiza su simulacro anual con un supuesto seísmo y una declaración de emergencia

El ejercicio se inició este jueves a las 9.30 horas con la simulación de un seísmo del nivel del Terremoto Base de Operación de la instalación que provocó daños en la piscina de almacenamiento de combustible irradiado y la caída de un elemento combustible que se estaba manipulando en el momento en el que se produjo el terremoto.

Como consecuencia de lo anterior, se produjo un incremento en la tasa de dosis en el interior del edificio del reactor debido a los daños ocasionados por el terremoto en los elementos combustibles y en las paredes de la piscina. Esto, a su vez, provocó la pérdida de agua en la misma y el descubrimiento del combustible almacenado.

Durante el ejercicio, el CSN realizó el seguimiento del estado de planta y de las actuaciones del titular tanto para la recuperación de las condiciones de seguridad como para la adopción de medidas de protección radiológica.

En el simulacro, el CSN, siguiendo criterios radiológicos, recomendó, con carácter anticipatorio y preventivo, al Centro de Coordinación Operativa de la subdelegación del Gobierno en Burgos el confinamiento en el interior de edificios de la población en un radio de cinco kilómetros alrededor de la central, medida prevista dentro del Plan de Emergencia Nuclear de esta provincia (PENBU).

El titular de la central llegó a simular la declaración de emergencia en el emplazamiento (categoría III) de su Plan de Emergencias Interior. Por su parte, el CSN activó su Organización de Respuesta ante Emergencias, llegando hasta el modo dos, que implica la activación de los grupos operativos de su Sala de Emergencias (SALEM) y de los apoyos externos.

Un suceso de esta naturaleza habría sido clasificado como Incidente Importante, nivel tres, en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).

TEPCO quiere desmantelar los dos reactores de Fukushima que no han sufrido daños graves

La compañía sostuvo que antes de tomar una decisión consultará con las autoridades de la prefectura de Fukushima, así como con las de las localidades de Futaba y Okuma, por lo que indicaron que la decisión definitiva podría salir a la luz el mes que viene, según informó la cadena de televisión pública japonesa, NHK.

El lunes comenzaron los trabajos para retirar el combustible nuclear de una de las piscinas del reactor cuatro de la central. La piscina contiene 1.533 unidades de combustible nuclear, de las cuales 1.331 son combustible ya utilizado altamente radiactivo y el resto permanece intacto.

En base al plan de retirada, los trabajadores que participen en los trabajos retirarán las unidades no utilizadas y las introducirán en un contenedor que puede alojar 22 unidades. Este contenedor será posteriormente trasladado a una piscina ubicada a cien metros de distancia.

Sin embargo, TEPCO indicó que es posible que los escombros del edificio del reactor, que sufrió una explosión de hidrógeno en marzo de 2011, dificulten la tarea de retirada de las unidades de combustible. La compañía afirmó que espera retirar todo el combustible nuclear del reactor antes de final de año.

Los problemas en Fukushima se deben al terremoto y el tsunami que el 11 de marzo de 2011 arrasaron la costa de la prefectura japonesa, dando lugar al peor accidente nuclear de la historia, junto al de la central de Chernóbil, en Ucrania.

Fukushima estaba preparada para un terremoto, ya que Japón se asienta sobre una falla, pero no para un tsunami, por lo que el azote del mar provocó varias explosiones de hidrógeno que hicieron que los núcleos de algunos de sus reactores se fundieran parcialmente.

El Gobierno trabaja para que las centrales nucleares puedan pedir su reapertura al año de su cierre

Así se desprende de una respuesta parlamentaria que estaba dirigida a la diputada de ICV Laia Ortiz, quien cuestionaba al Ejecutivo sobre la situación de la central burgalesa.

Con ello, el Gobierno aseguró que se inició la tramitación de una modificación del reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas, con vistas a que cualquier central pueda solicitar, dentro del año inmediatamente posterior al cese de su actividad, la renovación de su autorización de explotación.

Según especificó el Ejecutivo, en este plazo pueden haberse modificado las circunstancias que motivaron dicho cese, siempre que éste no haya estado motivado por razones de seguridad nuclear o de protección radiológica.

En todo caso, indicó que cualquier renovación estará sujeta al informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), único organismo con competencia exclusiva en materia de seguridad nuclear y protección radiológica, y «que es independiente del Gobierno».

En cuanto a los aspectos económicos, el Gobierno consideró que la central de Santa María de Garoña es un activo «esencial para el sistema», si bien advirtió de que la valoración de la rentabilidad económica de la explotación de cualquier central no corresponde al Gobierno, sino a su titular, que ha de evaluar si, cumpliendo los límites y condiciones de seguridad que le sean impuestos a la instalación por el CSN, le resulta rentable su explotación.