El CSN recibe la petición de Industria para elaborar el informe preceptivo para construir el ATC en Cuenca

La petición recibida por el Pleno del Consejo fue presentada por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ante el Ministerio, y registrada en el Consejo con fecha 14 de enero.

No obstante, el Pleno del CSN nombró ya el pasado mes de noviembre un coordinador del proyecto ATC como apoyo a la Dirección Técnica de Seguridad Nuclear, en la coordinación de las actividades relacionadas con el proceso de evaluación técnica de las autorizaciones requeridas.

La medida se tomó al tener en cuenta la «carga adicional de trabajo que supone resolver las evaluaciones de dos solicitudes de autorización», explicó el Consejo, que emitió un dictamen favorable respecto a un diseño genérico en 2006 sobre esta instalación.

Por ello, el CSN señaló que está elaborando un programa de trabajo para la evaluación de la documentación presentada junto con la solicitud de autorizaciones y de manera específica, en los aspectos relacionados con la seguridad nuclear y la protección radiológica, de acuerdo con las competencias que la Ley 15/1980 de creación del CSN le asigna en su artículo primero.

Finalmente, el CSN acordó abrir un punto de información en su página web corporativa para la comunicación y la transparencia del proceso de licenciamiento que se inicia.

Toshiba compra a Iberdrola toda su participación en NuGeneration

La compañía japonesa confirmó también la compra del 10% de sus participaciones a la energética francesa GDF Suez, lo que le dará el control sobre la compañía dedicada al desarrollo de centrales nucleares.

La operación, que asciende en total a unos 123 millones de euros, abre el camino para que el fabricante japonés de maquinaria y electrónica construya tres reactores nucleares en la central de Moorside, al noreste de Inglaterra.

Toshiba reveló que fue el pasado 21 de diciembre cuando llegó a un acuerdo con la energética Iberdrola para la compra de todas sus acciones en el proyecto. También explicó que firmó el otro acuerdo en enero de 2014 para adquirir el 10% del consorcio a la francesa GDF Suez, que hasta ahora poseía la otra mitad de las participaciones.

Con esta adquisición, que Toshiba espera completar antes de junio de este año, la compañía japonesa se hará con el encargo de los tres nuevos reactores nucleares que NuGeneneration planea poner en marcha en Inglaterra y cuyo presupuesto podría oscilar entre 8,4 y 10,5 millones de euros.

Los tres reactores nucleares con una capacidad combinada de 3,4 gigavatios, serán desarrollados a partir de 2024 por el fabricante de equipos nucleares estadounidense Westinghouse Electric, propiedad de Toshiba.

La francesa GDF Suez mantendrá el restante 40% del consorcio NuGeneration.

La central de Garoña no podrá volver a operar al menos hasta dentro de dos o tres años, según la normativa

De acuerdo con el último borrador del Real Decreto que analizó el pasado mes de julio el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), en ningún caso la nueva normativa podrá desembocar en plazos de emisión del informe inferiores a los actuales o en los que se imponga una antelación superior a la ya existente de un mes.

La normativa que prepara el gobierno supone una modificación del Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas por el que si el cierre de una central nuclear no se debe a razones de seguridad y protección radiológica podrá solicitar su reapertura en el plazo de un año desde que expiró su licencia de actividad.

Esto significaría, según explicó entonces la consejera del organismo regulador Cristina Narbona que, una vez el Ejecutivo apruebe el Real Decreto, el titular de Garoña deberá solicitar al CSN una renovación de la autorización de la explotación, que daría lugar a un proceso que «tiene una duración estimada en dos o a tres años».

Según el Real Decreto, para que esta posibilidad de reanudación de la actividad se materialice, el titular tendrá que solicitar una renovación de la autorización que, a su vez, requerirá informe del CSN en el que se incluirán los límites y condiciones de esa autorización de explotación. Este dictamen será remitido al Ministerio de Industria, que tomará la decisión final.

De acuerdo con la redacción alternativa del artículo 28.1 del Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas (RINR) propuesta por el regulador atómico al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el procedimiento a seguir será el establecido para solicitar una renovación de la autorización de explotación.

Esto significa que se deberá adjuntar la actualización de los correspondientes documentos; la documentación o requisitos adicionales que determinen en cada caso, teniendo en cuenta la situación concreta de la instalación; los avances científicos y tecnológicos; el estado del arte de la normativa aplicable y la experiencia operativa propia y ajena acumulada durante el periodo de explotación de la instalación; así como otros aspectos relevantes para la seguridad. Transcurrido el citado plazo de un año sin que haya tenido lugar la solicitud, la declaración de cese adquirirá el carácter de definitivo.

Además, la consejera emitió en su momento un voto particular en el que insistió en que Garoña tendrá que pedir una renovación de su autorización, lo que pondrá en marcha un proyecto de inversiones que obligan a la central burgalesa a cumplir, de acuerdo con las condiciones que se le impusieron para operar hasta 2019, más las instrucciones dictadas en las pruebas de resistencia a partir del accidente en la central nuclear de Fukushima en 2011, así como las peticiones de la Conferación Hidrográfica del Ebro.

«Esto exige un volumen de inversión muy importante y, en todo caso deberá ser evaluado por el organismo regulador. «Esto supondrá entre dos y tres años, que se suman al periodo que ya lleva parada», comentó en su momento.

Los cambios normativos para la reapertura de Garoña estarán listos a final de mes, según asegura Nadal

En un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Nadal explicó que en la actualidad el Real Decreto está propuesto en el Consejo de Estado para su análisis. «Hemos creado el marco para que la decisión de la empresa sea la más adecuada», explicó el secretario de Estado, que recordó que, en todo caso, la decisión «última» corresponde a Nuclenor, la empresa titular de la central burgalesa, participada al 50% por Iberdrola y Endesa.

«No existen motivos para pensar que Garoña no tenga por qué seguir funcionando. Deseamos que la central siga funcionando, pero lo que hace el gobierno es fijar el marco para que sea una realidad«, apostilló.

La central nuclear de Santa María de Garoña se encuentra en situación de cese definitivo de la actividad o de predesmantelamiento desde el 7 de julio de 2013, una vez expiró su licencia de operación, aludiendo razones económicas. Sin embargo, la planta no produce electricidad desde el 28 de diciembre de 2012, cuando a raíz de la inminente entrada en vigor de un nuevo impuesto al combustible nuclear, el titular decidió dejar de operar al considerar que le supondría un coste adicional de unos 152 millones de euros, algo que consideraba «inasumible».

A la espera del informe sobre Castor

Por otro lado, respecto al almacén subterráneo de gas Castor, frente a las costas de Vinarós (Castellón), cuya actividad está parada desde el 26 de septiembre a raíz de los seísmos detectados coincidiendo con la inyección de gas en la planta, Nadal reiteró que el Gobierno está esperando al informe definitivo de los técnicos para ver qué acciones hay que tomar a partir de entonces.

A partir de entonces, agregó, se acometerán las medidas necesarias aunque apuntó que «seguramente los informes no consigan responder a las preguntas que tenemos planteadas», advirtió.

En cualquier caso, el secretario de Estado de Energía coincidió con la postura manifestada por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, al insistir que Castor no reanudará su actividad «hasta que exista un 100 por 100 de seguridad». «Vamos a seguir los criterios que nos den los técnicos sobre seguridad de la planta y su impacto sobre las formaciones de la zona» antes de afrontar cualquier decisión, concluyó.

ICV pide a Soria dé cuenta del «despropósito» de reabrir Garoña

Por su parte, la portavoz de Energía de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) en el Congreso, Laia Ortiz, registró una solicitud de comparecencia del ministro de Industria para que dé cuenta en sede parlamentaria sobre su decisión de permitir la reapertura de la central nuclear burgalesa, que fue cerrada el pasado mes de junio.

La diputada catalana criticó la decisión del Ejecutivo, y señaló que es imperativo que Soria dé explicaciones ante la Cámara Baja sobre la reforma legal que planea, que «parece está siendo redactada al dictado de los grupos empresariales más poderosos de este país, en lugar de hacerlo al servicio de los ciudadanos».

«El Gobierno pone el Boletín Oficial del Estado (BOE) al servicio de las grandes compañías eléctricas y en contra de la seguridad de la ciudadanía», acusó la diputada de ICV, para quien «éste no es más que el último despropósito de un ministro que no está a la altura de su responsabilidad, que basa su actuación en ponerse a disposición de los poderosos y al que no le importa desoír a la ciudadanía y desautorizar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)».

Los ecologistas critican el «empecinamiento» del Gobierno en reabrir Garoña

También, el portavoz de campañas antinucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, afirmó que, «de tapadillo», el Gobierno pretende reformar el Reglamento sobre Instalaciones Nucleares y Radiactivas, «que es la piedra angular de la seguridad nuclear española».

Castejón consideró «inadmisible» este cambio legal y aseguró que el Gobierno hará «un gravísimo daño a la seguridad nuclear» si finalmente aprueba el real decreto.

No obstante, Castejón auguró que Nuclenor, empresa propietaria de Garoña, no reabrirá la central nuclear salvo que el Gobierno le garantice que puede invertir unos 150 millones de euros hasta 2019, si bien, a su modo de ver, «no hay ninguna garantía de que pueda recuperar esas inversiones». «No pensamos que a Nuclenor le dé por reabrir Garoña en esas condiciones porque no le interesó anteriormente», añadió.

Por su parte, el coordinador de la Campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace, José Luis García, consideró «vergonzoso» que el Gobierno pretende «forzar algo absurdo y, además, imposible» como es, a su juicio, reabrir la central nuclear de Garoña.

«El empecinamiento en que esté abierta obedece a una hipótesis ideológica del Gobierno a favor de la energía nuclear, ya que esta central está fuera de juego y estamos en una situación de sobrecapacidad total, es decir, hay más del doble de potencia instalada que nunca se ha llegado a utilizar y ahora, con la crisis, menos todavía», explicó.

Las centrales nucleares notificaron al CSN 38 sucesos durante 2013, ocho menos que en el año anterior

Así, la planta de Cofrentes (Valencia) fue la que más incidencias comunicó al organismo regulador, con un total de nueve. A esta le sigue la central nuclear de Vandellós II (Tarragona), con ocho sucesos notificados. Mientras, Ascó I (Tarragona) y Almaraz I (Cáceres) comunicaron cinco incidencias; Ascó II (Tarragona), un total de cuatro; Almaraz II (Cáceres), tres sucesos nucleares, Almaraz I y II y Trillo (Guadalajara) consignaron dos comunicaciones al regulador respectivamente.

Sin embargo, si se agrupan los sucesos por central nuclear en vez de por cada reactor, en su conjunto, Almaraz (I, II, I y II) notificó al regulador entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2013 una decena de sucesos y Ascó (I, II, I y II) un total de nueve.

La clasificación 0 en la escala INES significa que el suceso no tuvo repercusión para los trabajadores, la población ni el medio
ambiente.

En 2013 las centrales nucleares de Vandellós II, Ascó II, Trillo y Cofrentes realizaron paradas para recargar combustible. La mayoría de las comunicaciones se debieron a fallos humanos o técnicos y gran parte de ellas se produjeron cuando los reactores estaban en parada por recarga o realizando distintas tareas de revisión o mantenimiento. Por su parte, la planta de Almaraz II se desacopló de la red la última semana de 2013 para iniciar su parada por recarga de combustible de 2014. Esta tarea sigue en la actualidad.

Además, la fábrica de combustible nuclear de Juzbado (Salamanca); el almacén de residuos de media actividad de El Cabril (Córdoba) y la empresa Applus (La Coruña) comunicaron al CSN tres sucesos nucleares que fueron calificados con nivel 1 en la escala INES.

Concretamente, la incidencia de APPLUS NORCONTROL, S.L.U. (Sada, La Coruña) motivó la activación del plan de emergencia de la instalación tras producirse un fallo de un equipo de gammagrafía industrial con el objetivo de devolver una fuente radiactiva a su posición de seguridad. El incidente no tuvo consecuencias radiológicas significativas para los trabajadores o el personal que se encontraba en el entorno. El CSN clasificó con el nivel 1 de la escala INES este suceso.

Por su parte, en la fábrica de combustible nuclear de Juzbado, Salamanca se produjo un incumplimiento de las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento del sistema de protección contra incendios.

El almacén de residuos de media actividad de El Cabril (Córdoba) notificó la pérdida de una fuente radiactiva de media y baja actividad de Americio-Berilio que fue clasificada por el CSN con nivel 1 en la Escala Ines.

Rusia negocia construir reactores nucleares en Irán y Latinoamérica

«El Gobierno iraní estudia la posibilidad de ampliar Bushehr. Por eso y siempre que se cumplan todas las reglas y normas internacionales, es una posibilidad real», explicó Kiriyenko a la agencia Interfax.

A finales de diciembre, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEIA), Ali Akbar Salehi, anunció que las autoridades iraníes negocian con Moscú la construcción de otros tres reactores en Bushehr, de 1.000 vatios de potencia cada uno.

La central nuclear de Bushehr, cuya construcción se prolongó durante décadas debido a la oposición occidental, fue puesta en funcionamiento en agosto de 2010 y alcanzó plena potencia a mediados del año pasado.

Irán comenzó a construir esa central nuclear en los años 70 con ayuda alemana, pero el proyecto se interrumpió por el triunfo de la Revolución Islámica, que en 1979 depuso al último Sha de Persia, Mohamed Reza Pahlevi.

El consorcio ruso Atomstroyexport reanudó la construcción tras firmar un contrato con Irán en febrero de 1998, pero desde entonces el proyecto sufrió numerosos retrasos, debido a las sospechas de la comunidad internacional sobre la existencia de un programa nuclear militar iraní.

También negocia construir nucleares en Argentina y Brasil

Asimismo, Rosatom, informó de que negocia con Argentina y Brasil para la construcción de centrales nucleares, al tiempo que destacó la importancia de América Latina para sus planes de futuro.

Kiriyenko destacó que Rosatom mantiene «negociaciones preliminares» con las autoridades argentinas y brasileñas, quienes aún no anunciaron oficialmente los concursos para la construcción de sus nuevas plantas atómicas.

Argentina tiene previsto anunciar un concurso para la construcción de una cuarta planta nuclear de 1.800 megavatios de potencia, a lo que también aspiran EEUU, Francia, China y Corea del Sur. No obstante, ambos países suscribieron en 2011 un memorándum de cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear.

Con respecto a Brasil, Rosatom expresó su interés en participar como constructor e inversor en el programa estatal de construcción de entre cuatro y ocho centrales nucleares para 2030.

Actualmente, Rosatom construye o proyecta reactores nucleares en países como China, Turquía, Bielorrusia, Vietnam o India.

Las centrales de Ascó y Vandellòs concentran el 43% de los sucesos nucleares notificados durante 2013

En concreto, los dos reactores de Ascó comunicaron 7 notas informativas (de mayor importancia y que deben comunicarse en menos de 24 horas) y 3 reseñas, mientras que Vandellòs II informó de 4 notas y 4 reseñas.

El porcentaje de sucesos que registraron los tres reactores instalados en Cataluña se mantuvo estable durante los últimos años, con fluctuaciones entre el 40% y el 60% del total –en España existían ocho reactores hasta el cierre de la burgalesa Santa María de Garoña–, aunque en 2013 el conjunto de sucesos registrados consolidó su descenso respecto a los años anteriores y se mantuvo por debajo del medio centenar.

El CSN recibió en 2011 la notificación de 66 sucesos –22 en las nucleares catalanas–, una cifra que cayó a 46 el año siguiente –26 en Cataluña– y que ratifica ahora esta tendencia a la baja.

El peor momento del año para Ascó fue entre abril y junio, con cuatro notas informativas relativas a su segundo reactor, que estuvo parado por recarga de combustible, aunque dos de ellas estuvieron motivas por paradas no programadas.

En el caso de Vandellòs, entre octubre y diciembre, también coincidiendo con su tradicional recarga de combustible, se notificaron dos reseñas y tres notas informativas, una de ellas también generada por una descenso de potencia imprevisto en el reactor.

Los sucesos notificados por las plantas que opera la Asociación Nuclear Ascó-Vandellòs (Anav), a diferencia de otros años, no pasaron del nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), el más bajo posible y que no supone ningún problema para el medio ambiente ni los trabajadores.

Areva y EDF firman en Riad varios acuerdos de cooperación nuclear

Por un lado el gigante nuclear Areva y la eléctrica EDF firmaron un memorando de entendimiento (MoU) con Zamil Steel, Bahra Cables, Riyadh Cables, Saudi Pumps y Descon Olayan para el desarrollo de «competencias industriales y técnicas de las compañías locales».

El objetivo, declararon las compañías galas en un comunicado, es el de «crear una red ampliada de suministradores saudíes con la vista puesta en futuros proyectos nucleares en el país».

Por otro lado, firmaron acuerdos con cuatro universidades saudíes (King Saud University en Riad, Dar Al Hekma College y Effa University en Yeda y la Prince Mohammad bin Fahd University en Jubar) para cooperar en el desarrollo de competencias nucleares en el país.

El presidente de EDF, Henri Proglio, manifestó que los acuerdos están destinados a colaborar con Arabia Saudí en el desarrollo de «su estrategia energética nacional» y en especial de su «futuro programa nuclear mediante la contribución a la formación de un tejido local de industriales e ingenieros cualificados».

Por su parte, Luc Orsel, presidente de Areva, dijo que con los acuerdos se pretende «establecer una auténtica asociación a largo plazo» con el reino saudí.

La firma de los acuerdos se produjo durante la visita oficial a Arabia Saudí del presidente francés, François Hollande, que ha concluido en la capital, Riad.

Iberdrola vende a Toshiba su 50% en NuGen, que desarrolla una central nuclear en Reino Unido

Actualmente, NuGen desarrolla el proyecto Moorside con el objetivo de poner en marcha una central nuclear de hasta 3,6 GW en West Cumbria (Inglaterra).

En concreto, Toshiba Corporation adquirirá la participación del 50% que posee Iberdrola en NNB Development Company, que a su vez tiene el 100% de NuGen. El socio de Iberdrola en NuGen es Gaz de France Suez con otro 50%.

NuGen fue creada en febrero de 2009 entre Iberdrola, Gaz de France y Scottish & Southern Energy (SSE) y en octubre del mismo año obtuvo una opción de compra para el emplazamiento de Sellafield. Posteriormente, SSE se retiró del consorcio.

En junio de 2011, el Gobierno británico confirmó que el emplazamiento de NuGen era apto para construir una central nuclear, sujeto a los permisos y licencias pertinentes, y actualmente está preparando planes detallados para desarrollar el emplazamiento.

La transacción está sujeta a la obtención de las autorizaciones y consentimientos pertinentes, a la extensión del derecho de opción sobre el emplazamiento en el que se desarrolla el proyecto de Moorside y a la liberación de las garantías otorgadas por Iberdrola en el ámbito de dicho proyecto.

Iberdrola ha subrayado que esta operación se enmarca dentro de su estrategia de desinversión de activos no estratégicos y su impacto en la cuenta de resultados a nivel consolidado se determinará una vez se hayan cumplido determinadas condiciones y efectuado ciertos ajustes.

El Consejo de Ministros aprobará en enero el dictamen que permitirá pedir una nueva autorización para la explotación de la nuclear de Garoña

El Consejo de Estado ultima estos días un dictamen sobre la futura legislación que prevé que esté finalizado en el mes de enero para su posterior aprobación en el Consejo de Ministros, lo que permitirá a las centrales nucleares solicitar una nueva autorización de explotación, en aquellos casos en los que su cese de actividad no haya sido provocado por motivos de seguridad, según una información publicada por el «Diario de Burgos«.

Las mismas fuentes señalaron que tres entidades interesadas en el Real Decreto solicitaron audiencia ante el Consejo de Estado con el objetivo de presentar alegaciones y, una vez analizadas, se presentará el dictamen definitivo a la norma, que ya recibió la aprobación del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el pasado mes de julio.

Ante este nuevo escenario, la planta burgalesa podrá solicitar una nueva autorización, que podría ser de un mínimo de explotación de diez años con el objetivo de rentabilizar las cuantiosas inversiones que deberá acometer a exigencia del CSN, en caso de que reciba dicha autorización.

En la actualidad, los representantes sindicales de Garoña negocian un convenio de continuidad para las próximas anualidades con la empresa propietaria de la central, Nuclenor, puesto que el convenio vigente finaliza el 31 de diciembre.

A través de este nuevo convenio, la empresa pretende adaptar las condiciones laborales de los 287 trabajadores en plantilla a la coyuntura económica actual y las particularidades concretas de la planta, que se encuentra en situación de parada desde hace un año.

La Junta recuerda que la central es necesaria además de segura

Por su parte, el portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, reiteró el optimismo del Gobierno regional sobre el futuro de la central nuclear de Garoña.

«Todo indica a que en enero se aprobará un Real Decreto que permitirá abrir la central de Garoña a partir de esa fecha», manifestó el portavoz de la Junta, que trasladó la esperanza y deseo del Gobierno de Castilla y León para que Nuclenor solicite esa nueva autorización de explotación, una vez que en su día decidió no pedir esa solicitud en el primer plazo previsto.

El portavoz reiteró que la Junta siempre ha sido optimista en un asunto en el que todo apunta a que el tiempo «da la razón» a los intereses de Castilla y León. Dicho esto, sentenció que lo importante es que la central es segura y, además, necesaria ya que emplea a mil personas.

«Al final todos contentos, bueno es mucho decir lo de todos», ironizó.

Una nueva autorización a Garoña sería una «buena noticia»

Para el presidente de la Diputación provincial, César Rico, la solicitud y concesión de una nueva autorización para la explotación de la central nuclear de Garoña sería una «buena noticia» para la provincia de Burgos, según señaló el presidente de la Diputación provincial, César Rico.

A su juicio, su reactivación sería positiva para «acabar con la incertidumbre de más de un millar de familias» que dependen de su continuidad.

En este sentido, señaló que «siempre» ha existido voluntad política para mantener la actividad de la planta e insistió en la importancia de su funcionamiento para los trabajadores de la central y su zona de influencia en las comarcas de Las Merindades y La Bureba y el término municipal de Miranda de Ebro.

«El PP fue el único partido que ha mantenido voluntad política para su continuidad y se han dado todos los pasos necesarios», aseveró Rico antes de añadir que, ahora, «la puerta se sigue abriendo un poco más».

Respecto a la trascendencia de la actividad de Garoña para el sistema energético nacional, señaló que su funcionamiento «siempre será bueno aunque sea una caja de cerillas en el mapa energético».