El Cabril recibió 1.681,78 metros cúbicos de residuos radiactivos en 2013 y se acerca al 70% de su capacidad de almacenamiento

Estos datos los ofreció la directora de la instalación, Eva Noguero, en el marco de la VII Jornada de Comunicación de Enresa en El Cabril, en la que dio a conocer los datos operativos de la instalación ante alcaldes de los municipios del entorno, empresarios de la zona y medios de comunicación, con la participación también en esta jornada del presidente de Enresa, Francisco Gil-Ortega, quien agradeció la presencia e interés por la información de Enresa a los numerosos asistentes.

En lo que se refiere a los citados 1.681,78 metros cúbicos de residuos radiactivos, llegaron a la instalación en 246 expediciones y, en su mayoría (1.627,32 metros cúbicos), procedían de instalaciones nucleares, mientras que 54,46 metros cúbicos tuvieron su origen en hospitales, centros de investigación e industrias de todo el país. Con lo recibido en 2013, El Cabril se encuentra al 69,61% de su capacidad para almacenar residuos de baja y media actividad, y al 19,75% de su capacidad, respecto a la primera estructura que alberga residuos de muy baja actividad.

Desde el 1 de enero de 1986 hasta el 31 de diciembre de 2013, El Cabril recibió un total de 38.295,105 metros cúbicos de residuos radiactivos. Los de baja y media actividad almacenados ocupan 18 de las 28 estructuras de almacenamiento disponibles para este tipo de residuos. Otras dos estructuras se encuentran en funcionamiento y tres más están ocupadas temporalmente con residuos procedentes de incidentes registrados en acerías.

Respecto a los residuos de muy baja actividad, la primera estructura específica para este tipo de materiales, que entró en funcionamiento en 2008, acumula 7.611,71 metros cúbicos. Esta estructura, la llamada celda 29, es sólo la primera de las cuatro previstas para esta tipología de residuos. En esta línea, el pasado 22 de enero, el Consejo de Seguridad Nuclear apreció favorablemente el plan de construcción de la segunda de estas estructuras, la denominada celda 30, cuyas obras comenzaron el pasado 26 de febrero y permitirán al almacén cordobés disponer de dos estructuras en uso para almacenar los residuos de muy baja actividad.

La actividad del centro de almacenamiento estuvo sometida a los controles externos y auditorías habituales en este tipo de actividad. En 2013 El Cabril recibió once inspecciones del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), así como auditorías de Aenor, Euratom o la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía. Además de estos controles externos, Enresa realizó seis auditorías internas y 656 inspecciones de garantía de calidad en la instalación cordobesa.

Otro de los datos que corroboran el óptimo funcionamiento del almacén de El Cabril son las 1.036 muestras de agua, aire, sedimento o alimentos que se tomaron, en 125 puntos de muestreo, dentro del Plan de Vigilancia Radiológica Ambiental y que certifican el nulo impacto radiológico de la instalación en el entorno.

Por otro lado, la plantilla de El Cabril se mantiene estable en 127 trabajadores: un 66% de ellos viven en municipios del entorno, un 16% en Córdoba, un 15% en otros municipios de Córdoba y un 3% en otras provincias. El almacén genera además empleo directo a través de contratas, con 90 trabajadores de media que acuden diariamente al centro de almacenamiento.

Entre las principales actividades que desarrollará El Cabril durante este año destaca la construcción de la celda 30 para residuos de muy baja actividad. Las obras comenzaron en el mes de febrero, se prolongarán durante 18 meses y supondrá una capacidad de almacenamiento adicional de 33.000 metros cúbicos.

Otro de los hitos del año es el cierre de la estructura número 18, ubicada en la Plataforma Sur de almacenamiento para residuos de baja y media actividad. Este proceso comenzó el pasado día 12 de marzo, estando prevista la finalización de los trabajos en agosto de este mismo año.

Finalmente, hay que señalar que El Cabril recibió el pasado año 4.633 visitantes. A 31 de diciembre el número de visitantes acumulados desde 1992 ascendía a 99.152. Precisamente, la pasada semana, el Centro de Información de El Cabril recibió a su visitante número 100.000.

Enresa sigue apostando por promover el conocimiento de la instalación al público interesado en cómo se gestionan en España los residuos radiactivos de baja y media actividad, por eso puso en marcha un proyecto para remodelar el Centro de Información de El Cabril y adaptarlo a la última tecnología. Las obras de este nuevo espacio se iniciarán este año y costarán un máximo de 158.000 euros.

La Sociedad Nuclear Española se reunirá en Valencia del 1 al 3 de octubre en su 40º aniversario

Así se lo trasladó a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, una delegación del comité organizador compuesta por el delegado de Iberdrola en la Comunidad Valenciana, Juan Bolinches, acompañado de Jesús Cruz (Iberdrola) y Pepe Dominguis (Grupo Dominguis).

En ese encuentro, le indicaron que se trata de una cita científica que organiza esta sociedad sin ánimo de lucro y que aúna las iniciativas, novedades y proyección del sector energético nuclear en todos sus ámbitos.

En declaraciones a los periodistas, Cruz destacó que el sector «no solamente son las centrales nucleares», sino que «es un sector amplio y potente industrialmente hablando» que da cabida a universidades, medicina, fabricantes de equipos y componentes, de combustible nuclear y también empresas de servicios, entre otros.

A falta de concretar el programa, avanzó que quieren «contar con el tejido industrial valenciano» y aprovechar su presencia en Valencia para realizar «una aproximación» a su empresariado.

Sobre la elección de Valencia para albergar esta cita, subrayó que «es una ciudad propicia para ese 40º aniversario» porque «tiene muchas de estas actividades, de la parte industrial, una universidad potente y fabricantes como el grupo Dominguis».

Preguntado acerca de si Barberá les había hablado sobre la Marina Real Juan Carlos I, Cruz comentó que Barberá les ha «vendido la ciudad, como es habitual y normal», a lo que agregó que todavía trabajan en el programa de visitas y quedan temas por decidir.

Entre otras cuestiones, abordarán temas relacionados con las aplicaciones nucleares, desde la medicina a la actividad empresarial de servicios, así como la fabricación de equipos o de combustible y también investigaciones científicas en el contexto universitario.

Estas jornadas incluirán tres sesiones plenarias y dos sesiones monográficas, todas ellas sobre asuntos de actualidad, con la participación de expertos nacionales e internacionales.

El programa técnico incluirá sesiones técnicas y cursos en los que se presentarán trabajos y proyectos, hechos científicos destacados, así como los avances en las diferentes materias que se produjeron en el último año.

Almaraz tiene «bastante avanzado» el proceso de conversión en sociedad, aunque resulta «muy complicado»

«Yo espero que el tema se concrete a lo largo de este año, espero que sí», aseveró Bernaldo de Quirós a preguntas de los periodistas en una rueda de prensa que ofreció en Navalmoral de la Mata (Cáceres).

La solución de este problema «para nosotros sería estupendo», ya que el operador de esta central estaría «encantado de ser una empresa extremeña, como lo somos y nos consideramos, eso que vaya por delante», señaló el director de la central.

De esta forma se pronunció ante las informaciones acerca de que el Ministerio de Industria, Energía y Turismo mantiene abierto un procedimiento sancionador a los titulares de Almaraz por una «falta muy grave», al no cumplir la Ley de Responsabilidad Civil por Daños Nucleares, que obliga a su conversión de comunidad de bienes a sociedad.

Ante este asunto, el director de la nuclear recordó que el proceso tiene su origen en el año 2011, cuando se produjo un requerimiento para cambiar la estructura societaria de las centrales nucleares, pero explicó que «el sistema que se pretende es muy complicado», porque «la forma societaria afecta a muchas cosas, y no solamente afecta a lo que es el explotador responsable, sino también a los propios accionistas de las empresas».

Según explicó el director, Almaraz tiene tres empresas propietarias, como son Iberdrola, que cuenta con el 53% de las acciones; Endesa, que posee el 36% de la empresa, y Gas Natural Fenosa, con el 11%.

Estas empresas son «explotadoras responsables», y por tanto «responden solidariamente cada una de ellas, de la central» porque son generadoras de energía nuclear, mientras que si existiera una división societaria, en la que solamente una de estas empresas fuera la titular, pues «los otros dos serían puros accionistas».

Una situación que «desde el punto de vista societario es muy complicado», ya que podría «requerir incluso cambio de activos», y «a pesar de que se han estado estudiando, y mucho, diversas fórmulas, pues no es sencillo encontrar una solución», dijo.

En cualquier caso, Bernaldo de Quirós aseveró que «el tema está bastante avanzado» y «seguramente en los próximos meses habrá alguna novedad en este sentido», aunque reiteró que «es un tema complejo que no solamente implica un cambio de titularidad, sino que tiene mucho detrás».

Por último, señaló que «las empresas tienen que responder ante sus accionistas», por lo que este asunto supone «una problemática significativa» y ahora «continúa el tema tratando de darle una solución».

Un 6% de la energía consumida en España en 2013 provino de Almaraz

Un 6% de la energía que se consumió en España en 2013 se produjo en la Central Nuclear de Almaraz, que registró una producción bruta generada entre sus dos unidades de 15.696,5 millones de kilovatios hora (kwh), mientras que la neta conjunta fue de 15.108,7 millones de Kwh.

Esta producción equivale al consumo anual de 4 millones de hogares, explicó el responsable de Relaciones Institucionales de la empresa, Aniceto González, al presentar el informe semestral y anual de la central.

Bernaldo Quiros explicó que en este tiempo la planta funcionó con normalidad y no se produjeron incidencias destacadas.

De manera individual, la producción de energía eléctrica bruta correspondiente a la Unidad I fue de 7.993,9 millones de kwh y la de la Unidad II fue de 7.702,6 millones de kwh.

La planta acumula una producción de energía eléctrica bruta desde el 1 de mayo de 1981,cuando comenzó a funcionar, hasta el 31 de diciembre de 2013 de 447.085,6 millones de kwh, en concreto 226.001,5 de la primera Unidad y 221.084,2 de la segunda.

Al finalizar el año, la Unidad II se encontraba en parada de recarga de combustible y la I operando al cien por ciento de potencia, suministrando 1.050 megavatios.

Por otra parte, la nuclear participó entre el 5 y el 7 de noviembre pasado en el simulacro nuclear internacional (Curiex 2013) desarrollado en el entorno de la planta.

Respecto a los datos del último semestre de 2013 de la Unidad I, estuvo operando al cien por cien y no tuvo ninguna parada automática del reactor.

La Unidad II se mantuvo operativa al cien por cien hasta el 23 de noviembre, fecha en que comenzó las actividades de la vigésimo primera recarga de combustible y mantenimiento general, y que concluyó el 25 de enero de 2014. Más de 70 empresas participaron en la operación de recarga que duró 63 días y en la que se emplearon a 1.200 personas adicionales a la plantilla estable actual.

Según avanzó Bernaldo Quiros, la próxima parada para recarga se realizará sobre la Unidad I a finales de junio y con un duración prevista de 63 días.

Respecto a la protección radiológica, el resultado obtenido por el conjunto de ambas unidades durante 2013 fue de 573,26 microsievert-persona en la denominada dosis colectiva (personal de la planta), mientras que la efectiva al público fue de 2,86 mSv-año.

Durante el segundo semestre de 2013, la planta notificó al CSN un único suceso en la Unidad II. El total anual de sucesos fue de 10,6 en la Unidad I y 4 en la Unidad II, todos ellos considerados en su nivel más bajo.

Por otra parte, el año pasado se generaron 111,9 metros cúbicos de residuos de baja y media actividad.

A finales de 2013, el grado de ocupación de Almaraz I fue de 80,63%, con 2021 como año de saturación, mientras que Almaraz II registró una ocupación del 76,02% con fecha de saturación en 2022.

A 31 de diciembre de 2013 la plantilla de la central suma 410 empleados, mientras que los trabajadores de las empresas que prestan servicios a la planta rondan los 400, aunque en periodos de recarga se elevan a entre 1.000 y 1.200.

En el apartado de formación, se realizaron 144 cursos y más de 2.600 trabajadores de empresas de servicios externos participaron en ellos.

Nuclenor da su visto bueno al convenio colectivo hasta 2017 y confía en la viabilidad de Garoña

Según el Convenio colectivo la negociación colectiva supone una «apuesta de futuro por la continuación de la explotación comercial y
funcionamiento» de la central
.

El texto, publicado en el Boletín Oficial del Estado, señaló que el tercer convenio colectivo de Nuclenor comenzará su vigencia a efectos de 1 de enero de 2014 y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2017 y podrá ser prorrogado por años naturales, de común acuerdo de las partes, o por falta de denuncia del mismo por cualquiera de ellas.

La central nuclear de Santa María de Garoña dejó de producir electricidad a finales de diciembre de 2012 y su licencia de explotación expiró el 6 de julio de 2013. Así, la situación actual se rige por una licencia de cese de explotación que, normalmente va dirigida al cierre y desmantelamiento de una planta atómica.

Sin embargo, el Gobierno realizó modificaciones recientemente por las que una central atómica podrá solicitar su reapertura en el plazo de un año posterior al cierre siempre que este no haya estado causado por motivos de seguridad y se deba a motivos económicos.

Además, esta modificación del Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas, incluida en el Real Decreto de para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado, incluye una particularidad para que Garoña pueda acogerse a esta salvedad.

El titular del reactor de Burgos tiene hasta el 5 de julio próximo para solicitar al Ministerio de Industria, Energía y Turismo una renovación de su licencia de operación.

PP, CiU, UPyD y UPN rechazan el cierre definitivo de la central nuclear de Garoña como reclamaba el PSOE

El texto fue debatido este miércoles y se votó en el Pleno del Congreso de los Diputaos de este jueves. De igual modo, obtuvo la abstención de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) y el voto a favor del cierre de la central, aunque insuficiente, del resto de grupos parlamentarios.

El portavoz de UPyD, Carlos Martínez Gorriarán, indicó que el único punto que no compartía de la moción socialista es el que pide el cierre de Garoña, al tratarse de energía barata por estar amortizada la planta atómica.

«Para un país tener centrales de energía amortizada es energía barata y parece que ahora no nos interesa tener energía barata. Me gustaría saber por qué mantienen los peajes archiamortizados en el País Vasco», agregó.

Mientras, desde la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Laia Ortiz, recordó que aparte de pedir el cierre de Garoña su grupo parlamentario siempre solicitó el cese de todo el parque nuclear español, al estar, entre otros puntos, «envejecido».

El portavoz económico del PNV, Aitor Esteban, afirmó que iba a votar a favor de que Garoña cerrase sus puertas porque, según insistió, no hay razones ni técnicas, ni económicas, ni políticas que avalen su continuidad al tratarse de una central «amortizada» y que cubre el 1 por ciento del consumo español.

«Es irrelevante desde el punto de vista de garantía de suministro, contando con la oposición de los ayuntamientos y la sociedad. Además, las propietarias parece ser que tampoco están por la labor por que Garoña continúe», indicó.

Precisamente, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró este miércoles en el Congreso que la decisión de una previsible reapertura de la central nuclear es «técnica» y «no política» y depende de su empresa propietaria, Nuclenor (Endesa e Iberdrola al 50%) y del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), preguntado por el PNV en la sesión de control al Gobierno en el Congreso.

Por su parte, Xabier Mikel Errekondo criticó que el Gobierno decida mantener en su reforma energética la energía nuclear que es «contaminante y sucia». Desde Amaiur siempre pidieron el cierre definitivo de la instalación atómica.

«Por capricho de Soria pondrá en peligro atómico la salud de miles de personas a pesar de que la sociedad vasca le ha pedido el cierre de la misma. Sin ir más lejos este sábado por las calles de Vitoria», añadió.

Garoña es la central nuclear más antigua de España y desde diversos ámbitos se solicitó su cierre y desmantelamiento total pues, como recordaron, ya cumplió con su vida útil de 40 años para la que está diseñada para operar, y también porque dispone del mismo reactor que el de la central nuclear de Fukushima, que provocó un desastre de enormes dimensiones en marzo de 2011 y que conllevó una nueva normativa internacional en material atómica.

Aunque la última palabra la tiene la empresa propietaria de la instalación atómica, Nuclenor, el pasado 21 de febrero el Gobierno aprobó en el Consejo de Ministros el decreto de combustible nuclear que permitiría a Garoña solicitar su reapertura.

Esta norma establece la posibilidad de que el titular de una instalación nuclear pueda solicitar una renovación de la autorización de su licencia de explotación siempre y cuando no haya afección a la seguridad nuclear, a la protección radiológica y que el cierre no haya sido derivado de alguna de estas circunstancias.

Este precisamente es el caso en el que se encuentra la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) que, en la actualidad, se rige por una licencia de cese de explotación.

Garoña no produce electricidad desde el 28 de diciembre de 2012, cuando a raíz de la entrada en vigor del impuesto sobre la producción en centrales nucleares, que estableció la Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, Nuclenor decidió dejar de operar al considerar que le supondría un coste adicional de unos 152 millones de euros, una cantidad que consideraba «inasumible».

En un principio la planta debería haberse cerrado en julio de 2009, año en el que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decidió ampliar su permiso de explotación cuatro años más, hasta el 6 de julio.

Ya con el Ejecutivo del PP de Mariano Rajoy, en julio de 2012, se procedió a modificar este decreto de cierre, concediendo a la instalación burgalesa la posibilidad de solicitar su prórroga de explotación hasta 2019.

No obstante, Nuclenor no presentó solicitud alguna ante la incertidumbre que a su juicio podría crearse con el nuevo impuesto sobre la energía nuclear antes mencionado, así como la inversión de más de 100 millones de euros que supondría reabrir la planta atómica.

Una planta nuclear del suroeste nipón, la primera en reactivarse

La Autoridad de Regulación Nuclear (NRA), en la reunión de su junta, decidió que las unidades de fisión 1 y 2 de esta central de la isla de Kyushu son aptas para someterse a la última fase del nuevo examen de seguridad establecido a raíz del accidente en la planta atómica de Fukushima, según el organismo.

De este modo, estos dos reactores son los primeros de entre los 48 de Japón -todos actualmente desconectados- en alcanzar este último escalón, por lo que podrían volver a estar operativos este verano.

Actualmente, un total de 17 reactores en 10 plantas nucleares de todo el país están siendo sometidos a inspecciones para determinar si cumplen esta nueva serie de requisitos de seguridad más rigurosos, especialmente en lo que se refiere a la capacidad de las instalaciones para soportar desastres como el tsunami de 2011.

Según el procedimiento, los miembros de la NRA deberán elaborar el borrador de un informe de evaluación sobre el diseño de los reactores y la respuesta que ofrecen en caso de accidente.

Este borrador será después revisado por expertos técnicos y científicos aproximadamente durante un mes, antes de que se apruebe o no el documento final.

Mientras, la operadora de esta planta de la prefectura de Kagoshima, Kyushu Electric Power, dijo que quiere contar con el consentimiento de la población local para encender de nuevo la planta este verano, época en la que la demanda eléctrica en Japón se multiplica debido al consumo de aire acondicionado.

Los dos reactores de la planta son modelos de agua a presión (distintos de los de Fukushima) y cada uno de ellos tiene capacidad para producir unos 890.000 kilovatios de electricidad. Al estar muy alejados de la zona afectada por el terremoto y tsunami de 2011, ninguno de los dos fue detenido en el momento de la tragedia.

Sin embargo, fueron desconectados meses después para someterse a la revisión regular que establece la ley y, al igual que la mayoría de reactores en Japón, no volvieron a ser reactivados por la necesidad de establecer controles de seguridad más estrictos tras el tsunami.

El desastre de 2011 provocó en la central nuclear de Fukushima el peor accidente nuclear desde el de Chernóbil (Ucrania) en 1986 y a día de hoy unas 50.000 personas que vivían en torno a la planta siguen sin poder retornar a sus casas debido a la radiación, que ha afectado además a la agricultura, la ganadería y la pesca local.

El primer ministro Shinzo Abe se comprometió a impulsar la reactivación de aquellas centrales que cumplan lo que su Gobierno llamó las regulaciones nucleares «más rigurosas del mundo», pese a que gran parte de la opinión pública nipona parece estar en contra de la decisión.

El procedimiento sancionador de Industria al titular de la central de Almaraz por no transformarse en sociedad mercantil sigue abierto

Una sanción que «será reiterada incrementando su cuantía hasta que los cotitulares cumplan con su obligación legal», según anunció el consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía, José Antonio Echávarri, en el pleno del Parlamento extremeño.

La posición del Gobierno extremeño «ha sido siempre la misma», y continúan «requiriendo al Ministerio de Industria, Energía y Turismo competente en la materia, para que exija a las empresas propietarias de la central el cumplimiento de la ley».

Explica Echávarri que la Ley sobre Responsabilidad Civil por daños nucleares «obliga a los titulares, en este caso cotitulares de la central, a presentar un plan de adaptación» en ese sentido, y aunque el Gobierno de Extremadura «no tiene competencia para resolver en este asunto», sí las tiene «en el legítimo ejercicio del servicio al interés general».

Por este motivo, el Ejecutivo extremeño instó al Ministerio de Industria y a las empresas titulares de la Central Nuclear de Almaraz en «repetidas ocasiones» a que «cumplan con lo establecido en esta normativa, es decir, que se constituyan en sociedades mercantiles», de tal forma que el último requerimiento tuvo lugar en septiembre de 2013.

La respuesta del ministerio al Gobierno extremeño fue, según el consejero, que «al no cumplir, porque es cierto que no ha cumplido los plazos que se le señalaron para adaptarse, tienen abierto un procedimiento sancionado por una falta muy grave».

Tras esta sanción del Ministerio, la respuesta de las empresas afectadas fue que «desde un primer momento presentaron ante el ministerio competente un plan de adaptación de forma individual cada una de ellas», cuando el ministerio considera que ese plan debe presentarse de forma «conjunta y consensuada» entre los cotitulares.

«Ahí es donde está el contencioso y los problemas», aseveró el consejero de Agricultura, quien afirmó que el Gobierno extremeño, en atención a sus competencias, «va a seguir insistiendo y requiriendo tanto al Gobierno como a las empresas».

José Antonio Echávarri se pronunció de esta forma en el pleno del Parlamento de Extremadura, a raíz de una pregunta del Grupo Parlamentario Socialista sobre las gestiones que está realizando el Ejecutivo regional ante el «incumplimiento» de la central «respecto al cambio obligado de titularidad de la autorización de explotación a persona jurídica».

En la formulación de la pregunta, el diputado socialista Antonio Rodríguez Osuna explicó que esta Ley sobre Responsabilidad Civil por Daños Nucleares obliga a los titulares de una central como la de Almaraz, que son una comunidad de bienes, a convertirse en una sociedad, ya que de esta forma «se incrementa la transparencia».

Para adaptarse a la ley y convertirse en sociedad, los titulares de la Central Nuclear de Almaraz tenían como plazo hasta mayo de 2012 y hasta el momento «no se ha transformado en sociedad jurídica», algo que «vendría bien» a Extremadura porque «así figurará la tributación de la central como propia».

Marti defiende la independencia del CSN y justifica los ceses recientes dentro de un «relevo generacional»

Durante su comparecencia ante el Congreso de los Diputados para analizar las actividades del regulador atómico en 2012, el presidente del CSN se refirió también a los recientes ceses de la jefa de proyecto de Garoña y del inspector en esa planta, aspecto sobre el que fue cuestionado por los grupos parlamentarios de la Comisión de Industria, Energía y Turismo. A este respecto, Martí señaló que aunque la responsabilidad última de estos relevos es suya, ha sido el pleno del Consejo el que ha adoptado por acuerdo esta decisión.

En el caso del inspector, según precisó, se ha debido a un «ascenso merecido» mientras que en el caso de la jefa de proyecto ha apuntado que llevaba 15 años en el puesto cuando los relevos en este cargo se producen, normalmente, cada diez. Además, añadió que éstos no han sido ni serán los únicos cambios de personal que se producirán en el regulador, porque éste se encuentra en un proceso de «relevo generacional» de personal, cuya edad media es de 51 años de edad.

Por ello, Marti celebró que el CSN forme parte del grupo de sectores excluidos de la tasa de reposición cero en la Ley de Presupuestos generales del Estado porque podía empezar a ser preocupante la falta de personal a corto y medio plazo, al tiempo que ha agradecido el apoyo de la comisión para lograr dicha exclusión. «La plantilla está envejeciendo. Se trata de gestionar el conocimiento que tenga el personal de 55 o 60 años para que pase a los técnicos más jóvenes», manifestó Martí, que apuntó que esta situación no es única en España puesto que el resto de países con centrales se encuentra con el mismo problema en este momento, ya que la mayoría comenzaron a operar en los años 70 u 80.

Marti elogió la labor de los miembros del anterior pleno del regulador atómico y precisó que en 2012, año objeto del análisis, se realizaron 158 inspecciones en los ocho reactores en funcionamiento; 69 inspecciones a transportes de materiales; 1.790 inspecciones a instalaciones radiactivas. Además, se abrieron dos expedientes sancionadores a los titulares de las centrales nucleares de Almaraz y Trillo y se aprobaron cuatro apercibimientos, tres de ellos a la central de Cofrentes y uno a Ascó.

Asimismo, y respecto a la central nuclear de Santa María de Garoña, Marti precisó que en la actualidad la central está parada pero que, si en base a los cambios normativos aprobados por el Gobierno, su titular solicita la renovación de su licencia, el pleno del Consejo «hará lo que tenga que hacer». Mientras tanto, aseguró que no tiene nada que decir hasta que tomen la decisión definitiva.

En cuanto a los requerimientos técnicos a raíz de las pruebas de resistencia practicadas al parque nuclear español y europeo tras el accidente de Fukushima (Japón), aclaró que la valoración a nivel europeo de las plantas españolas ha sido «muy positiva». Respecto a las fechas de implantación, aseguró que España fue «más ambiciosa» que otros países en los plazos que se marcó pero que se están analizando todos los requerimientos de Fukushima para implantarlos en los tiempos exigidos. Finalmente, explicó que se ha duplicado la exigencia en los márgenes de seguridad ante terremotos.

El director de Trillo asegura que «no hay obstáculo» para renovar la licencia de la central nuclear

En la actualidad Trillo funciona con una licencia de explotación por diez años que ahora espera volver a renovar, por el mismo periodo. De momento, según ha dicho en rueda de prensa celebrada en la planta, «todas las actividades, trámites y actuaciones que había que hacer están hechas».

Además, estas han sido remitidas a la Autoridad Reguladora y también al Ministerio de Industria, y tal y como ha manifestado el jefe de planta, ahora sólo cabe esperar.

Durante su comparecencia ante los medios, con el fin de hacer balance del funcionamiento de la central nuclear, Rodríguez se ha referido también a otra cita importante para próximas fechas como es la recarga de combustible de la planta.

En principio, está previsto que esta recarga tenga una duración similar a la pasada -unos 37 días- y que en las distintas labores programadas al efecto intervengan del orden del millar de trabajadores, una parte de los mismos personal de la instalación.

Por lo que se refiere al funcionamiento de la planta durante 2013, el hecho de que se viera obligada a realizar dos paradas no programadas influyó en la reducción de producción eléctrica, no pudiendo alcanzarse el objetivo inicial que se había marcado, aunque sin embargo fue similar al de 2012.

La central de Trillo se inauguró en 1987 y es la más moderna de España, ubicada en una provincia donde hasta el año 2006 había en funcionamiento otra central nuclear, la de Zorita, que precisamente era la más antigua del país, hoy en proceso de desmantelamiento.

Rajoy afirma que la decisión de reapertura de Garoña es «técnica y no política» y que depende de Nuclenor y del dictamen del CSN

Así respondió el jefe del Ejecutivo durante la sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja, donde el portavoz del PNV, Aitor Esteban, le preguntó sobre una previsible reapertura de esta planta burgalesa, a pesar de que «esté obsoleta, amortizada» y con esta decisión vaya en contra de lo que opina la «mayoría de partidos políticos e instituciones».

Con ello, Rajoy subrayó que el Gobierno no se empecina en nada, ni tomó ninguna decisión por el momento. La decisión sobre su futuro debe ser «técnica y no política».

Es más, indicó que, para que Garoña vuelva a entrar en funcionamiento, el titular de la central (Nuclenor) debe solicitar al Ministerio de Industria una nueva solicitud de explotación antes del 5 julio y, en segundo lugar, ante esta solicitud informe, el CSN debe informar favorablemente sobre la renovación, estableciendo las condiciones de seguridad y de todo tipo que estime oportunas y convenientes.

«Estamos a la espera de los informes técnicos, creemos que son los que deben primar y ser decisivos para tomar cualquier tipo de decisión. No es verdad que esté todo el mundo en contra, hay gente que no comparte su reapertura pero hay también otros muchos que sí, como instituciones empresas, o ayuntamientos«, aseguró.

En cualquier caso, Rajoy concluyó su respuesta insistiendo en que la política energética del Gobierno se basa en un mix «diversificado, equilibrado y sostenible», desde el punto de vista económico y medioambiental, en el que se cuenten con todas las fuentes energéticas y las capacidades disponibles. «Por tanto vamos a esperar a ver si hay una petición por parte de Nuclenor y a ver que dice el CSN», sentenció.

Mientras, el portavoz del PNV insistió en que Garoña es la central atómica «más antigua» de la Unión Europea, que fue construida para funcionar 25 años y estuvo 42 años en marcha, además de ser una central que debía haberse cerrado en julio 2013 y «sorprendentemente» en 2014 este Gobierno emitió un decreto para que Nuclenor reabra la central.

El portavoz del Grupo Vasco explicó que Garoña produce 400 megavatios, el 1% de la demanda total del Estado y el 0,4% de la capacidad instalada, según datos ofrecidos por el Ministro de Industria, Energía y Turismo, que señaló en febrero que la capacidad instalada en España de producción de energía eléctrica son 100.000 megavatios y la demanda punta son 40.000 megavatios.

A juicio de Esteban, la previsible reapertura de la planta burgalesa representa una «amenaza innecesaria», especialmente teniendo en cuenta que hay núcleos de población cercanos y porque su producción energética es «insignificante», además de que está «más que amortizada».

«Es una central de primera generación cuando la inmensa mayoría de este tipo de centrales están desmanteladas y fuera de funcionamiento y por eso le pregunto por qué se empecina en ir a contra corriente. Seguro que Nuclenor lo decide pero claro, porque ustedes le habían dado esa oportunidad», apuntó.

Aralar exige el desmantelamiento de la central burgalesa

Por su parte, Aralar exigió al Gobierno central y al PP el inicio «inmediato» de las labores para desmantelar la «obsoleta y peligrosa» central nuclear de Garoña y anunció su adhesión a la manifestación convocada para este sábado en Vitoria por la plataforma «Araba Sin Garoña«, para mostrar el rechazo social a una posible reapertura de esta instalación.

La formación anunció su presencia en dicha movilización que tendrá lugar el sábado a las 19.00 horas en la capital alavesa, y realizó un llamamiento a toda la sociedad vitoriana, alavesa y vasca a secundar «ésta y cuantas movilizaciones se convoquen por el mismo motivo».

Además, exigió al Gobierno central y al Partido Popular la derogación del Real Decreto para la Gestión Responsable y Segura del Combustible Nuclear Gastado «que facilita a Nuclenor la reapertura de la central nuclear de Garoña», así como el inicio «inmediato» de las labores para desmantelar esta «obsoleta y peligrosa» instalación.

En este sentido, denunció «el peligroso precedente que se está sentando con los incesantes cambios legislativos impulsados desde el Gobierno español para prorrogar indefinidamente la actividad de una central con graves carencias de seguridad».

«La apuesta del Gobierno español, y de cuantos partidos políticos han pasado por el mismo, en favor de un sistema energético en manos privadas, poco democrático y caro –económica, social y medioambientalmente– hace que los intereses exclusivamente económicos y cortoplacistas de una élite privilegiada primen sobre el interés general y la seguridad de la población y del planeta», criticó.

Por todo ello, defendió la necesidad de «romper con ese sistema, e iniciar cuanto antes la transición hacia un modelo energético más justo y democrático, basado en el ahorro, las renovables, la eficiencia y la soberanía».